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Escuelas semiológicas: glosemática

Ya que los estudios no me permiten desarrollar temas nuevos, decidí publicar un trabajo que hice cuando estaba en primer año (o sea, hace tres años) para la asignatura de lingüística:

La glosemática es una teoría lingüística desarrollada por Louis Hjelmslev, cuyo objeto es explicitar las intuiciones profundas de Saussure.
Esta teoría atribuye un papel central a la forma, depurada de la realidad fónica y semántica, a la vez que relega a un segundo plano la interpretación funcionalista de la doctrina saussuriana

Hjelmslev parte de dos ideas saussurianas:

-La lengua es forma, no sustancia
-Toda lengua es, a la vez, expresión y contenido

“La lengua es forma, no sustancia.”

La diferencia, desde un punto de vista semántico, que existe entre dos lenguas consiste en que determinados matices que, en una de las lenguas, se expresan mediante el mismo signo, deben expresarse en la otra mediante signos diferentes.

Las unidades lingüísticas introducen una subdivisión en el mundo de la significación y el sonido, para lo cual deben ser algo diferente a esa subdivisión. Empero, puesto que para proyectarse en la realidad, las unidades lingüísticas deben existir independientemente de esa realidad, del sonido y del sentido; Hjelmslev quiere ir más allá de la oposición entre forma y sustancia que plantea Saussure. Para tal propósito, tras rechazar el principio de oposición (un signo está constituido sólo por aquellos elementos [fónicos y semánticos] que lo distinguen de los demás signos), desarrolla otra concepción de Saussure en la que la unidad no puede definirse a sí misma sino solamente por las relaciones que la unen a las demás unidades de la lengua. Entonces, la lengua es forma puesto que sus unidades deben definirse por las reglas que les permiten combinarse.

Por eso Hjelmslev, a diferencia de Saussure, distingue aquí tres niveles:


- A la sustancia saussuriana (la realidad semántica o fónica, independientemente de la lengua), la llama materia.
- A la forma saussuriana (subdivisión, configuración, basada en el principio de oposición), la llama sustancia.
- Adopta el término forma para la red relacional que define las unidades, esto es, las relaciones que unen a una unidad con otras.
La relación entre estos tres niveles se da por la noción de manifestación:

“La sustancia es la manifestación de la forma en materia”

“Toda lengua es, a la vez, expresión y contenido”

La anterior reinterpretación lleva a Hjelmslev a reinterpretar también la afirmación de que “las lenguas se caracterizan a la vez en el plano de la expresión y en el del contenido”. Para Saussure esto significa que la forma en que los signos se reparten la significación introduce en ésta una subdivisión original. Pero si se quieren considerar solamente las relaciones combinatorias entre unidades, es necesario renunciar a la distinción entre expresión y contenido, puesto que la forma de ambos es idéntica (las relaciones que hay entre los signos vinculan tanto sus significaciones como sus realizaciones fónicas)

Para salvar la distinción entre expresión y contenido, Hjelmslev debe abandonar la idea de que el signo es la unidad lingüística fundamental, lo cual no representa mayor dificultad, ya que los fonólogos evidenciaron unidades menores al signo:

los fonemas (unidades teóricas básicas) Por ej.: la palabra ébano comprende cinco fonemas (/e/ /b/ /a/ /n/ /o/)
los semas (la más pequeña unidad de significación definida por el análisis) Por ej.: ébano = /madera/ /negro/

Entre las leyes combinatorias que conciernen a los fonemas y a los semas, no existe correspondencia.

Por tanto, materia, sustancia y forma se desdoblan tanto en el plano de la expresión como en el del contenido. Esto significa, entonces, la existencia de seis niveles lingüísticos fundamentales.

Aunque Hjelmslev utiliza el método fonológico de conmutación, somete a éste a la crítica del principio de oposición; pues, según él, la conmutación no autoriza a decir qué son los elementos lingüísticos inferiores al signo. Hjelmslev crea, entonces, una terminología particular:

Glosema: elemento lingüístico revelado por la conmutación, pero definido formalmente
Cenema: glosema de la expresión (correspondiente al fonema)
Plerema: glosema del contenido (comparable al sema)
Taxema: correspondiente formal del rasgo distintivo (noción utilizada sólo de forma esporádica)

Al atribuir la glosemática un papel fundamental a la forma, relega a un segundo plano la función, el papel que la lengua tiene en la comunicación. Pero esto permite relacionar lenguas naturales con otros lenguajes muy diferentes. Hjemslev propone así una tipología de conjunto de los lenguajes basada sólo en sus propiedades formales, permitiendo que se hable de lengua cuando ambos planos de un lenguaje tienen la misma organización formal y sólo difieren por la sustancia. Se hablará de lengua denotativa cuando ninguno de los dos planos es en sí un lenguaje (las lenguas naturales en su empleo habitual). Cuando el plano del contenido es en sí un lenguaje, hablamos de una metalengua. Si el plano de la expresión es ya un lenguaje, se trata de una lengua connotativa: el significante no es sólo el término usado sino el hecho de que se haya recurrido a tal término para expresar la idea. En este caso el significante es menos la palabra elegida que el hecho de haberla elegido.
Es ésta una ampliación del campo lingüístico alcanzada por Hjemslev que toda la semiología moderna ha aprovechado.

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