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VIDA PLENA

Un camino para avanzar en el crecimiento personal y espiritual

 

Satanismo: Poder sobrenatural, condenación eterna…

Descubra qué se esconde tras crímenes y desapariciones como parte de ceremonias del ocultismo. ¿Qué relación hay entre el satanismo y la música rock, los videojuegos y las drogas?

 

Fernando Alexis Jiménez

El investigador retiró parte de la sangre que cubría el rostro de una persona, en apariencia muy joven, muerta con varios impactos de revólver.

 

Debió sufrir mucho…—dijo al auscultar varias partes del cuerpo. Otros hombres jóvenes estaban a su lado, asesinados en similares circunstancias–. Dios mío, ¿cuándo pararán este río de sangre?–, lamentó.

 

A lo lejos se escuchaba el rumor de la brisa, apacible, como un canto a la vida. Las sombras del sol sobre montañas, matorrales y rocas, comenzaban a proyectarse mientras moría la tarde nostálgica.

 

Buscaban poder, fortuna y que sus cargamentos de droga no fueran descubiertos. Eso es común ahora entre los narcotraficantes de México que encuentran en rituales satánicos una posible alternativa para no caer en poder de las autoridades, invocando poderes sobrenaturales—declaró el oficial Dayro Ituanar García al referirse al hallazgo de doce personas muertas en un lugar oculto de Cancún, con signos de tortura y algunas, con evidencias de que se les sustrajo el corazón y después se volvió a colocar en la cavidad.

 

Los cristianos damos la batalla contra el mundo de las tinieblas en oración...

Los cristianos damos la batalla contra el mundo de las tinieblas en oración...

Las víctimas forman parte de la cadena de muertes que contabilizan hasta el momento más de setenta víctima en lo corrido del 2010.

 

 

Murieron por asfixia y se encontraban atados de pies y manos, con signos de tortura (…) destrozándoles el pecho y el corazón donde fueron marcados con una letra Z–, declaró a la prensa internacional el Fiscal General del estado Quintana Roo, Francisco Alor.

En sus declaraciones, que publicaron la BBC y la Agencia Reuter de noticias en su portal de Internet, informó que los carteles de la droga que operan en el sureste mexicano han provocado la muerte de al menos 23.000 personas en los últimos tres años y hay decenas de desaparecidos. Muchos de los crímenes están ligados a prácticas ocultistas. Las personas mueren bajo horrible sufrimiento en ceremonias a Satanás, que se han popularizado entre los narcotraficantes.

 

Los sacrificios humanos, ¿algo novedoso?

 

La historia refiere cómo desde antiguas culturas se apreciaba la práctica de sacrificios humanos. Con la muerte se buscaba apaciguar la ira de los dioses o procurar su ayuda sobrenatural en ritos de fertilidad y la agricultura. ¿A quién representaban tales dioses sin que los practicantes lo supieran claramente? A Satanás y sus huestes.

 

Los sacrificios humanos—tal como está documentado por diferentes fuentes– fueron practicados en las religiones celtas de la edad de bronce y en los rituales relacionados con la adoración de los dioses en Escandinavia. Para los habitantes de la antigua Cartago, enemiga sempiterna de Roma, el asesinato ritualista de infantes recién nacidos, era también una manera de aplacar a sus deidades.

 

En América era común entre los Mayas e Incas, entre otras culturas indígenas. Recientemente se descubrió una ciudadela indígena cerca de la norteña ciudad de Chiclayo, en el Perú.

 

Las ruinas fueron halladas mientras se realizaban trabajos de mantenimiento en el sitio arqueológico de Cerro Pátapo, unos 800 kilómetros al norte de Lima. “Este hallazgo proporciona el eslabón perdido, ya que explica la forma en que el pueblo Wari permitió la continuación de la cultura Moche“, dijo César Soriano, jefe del proyecto de restauración, a la agencia de noticias Reuters.

 

Lo más sorprendente es que el hallazgo arqueológico es el descubrimiento de celdas y evidencia de sacrificios humanos. Los restos de las víctimas eran arrojados al océano Pacífico desde acantilados. También encontraron objetos de cerámica, trozos de prendas de vestir y restos bien conservados de una mujer joven.

 

Como se recordará los Wari alcanzaron su máximo desarrollo entre los siglos VI y XI de nuestra era y dominaron los Andes peruanos antes del advenimiento del imperio Inca.

 

Como se podrá apreciar, la práctica de sacrificios de personas no es nada nuevo. En el México prehispánico las muertes rituales se llevaban a cabo principalmente en las fiestas que tenían lugar en cada mes del calendario (18 meses de 20 días cada uno) y que estaban dedicadas a una determinada divinidad.

 

El propósito de estas ceremonias era ejercer influencia en los ciclos de la naturaleza.

 

Después de celebraciones en las que se cantaba y bailaba, se participaba en procesiones, o bien, se realizaban distintos actos de penitencia, como ayunos y punciones; las festividades mensuales alcanzaban su punto culminante en una ceremonia en la que, por lo general, se sacrificaban vidas de personas.

 
Existían también otras formas de sacrificio. En la fiesta Quiauitl eua, algunos niños eran ahogados en honor a la deidad de la lluvia, Tlaloc, y en la fiesta dedicada a la deidad de la tierra se decapitaba a una joven. Hombres vivos, que se encontraban bajo el efecto del yauhtli (tagetes lucida) eran arrojados al fuego en la fiesta dedicada a Xocotl Uetzi.

 

Por su parte en la fiesta Tlacaxipeualiztli se realizaba el llamado sacrificio gladiatorio: el prisionero de guerra, atado con una cuerda a una enorme piedra redonda, perforada en su centro, debía luchar contra los guerreros aztecas. En caso de que el prisionero ofreciera resistencia por un largo rato, podía salvar su vida como premio al valor. Pero en la mayoría de los casos, después de una corta pelea, se desplomaba mal herido y moría cuando el sacerdote le abría el pecho con un cuchillo de obsidiana.

 

Sacrificios rituales hoy, ¿con qué propósito?

 

México se ha convertido en los últimos años en la meca de los sacrificios humanos a través de los cuales, narcotraficantes y quienes están envueltos en la delincuencia, consideran que alcanzarán poder e invulnerabilidad ante la persecución de las autoridades. Este afianzamiento de prácticas ocultistas avanza de la mano del reverdecer del satanismo en los Estados Unidos y varios países europeos.

 

En las grandes ciudades como el Distrito Federal, Guadalajara y Monterrey,  así como en los estados mexicanos de Nuevo León, Tamaulipas y Chihuahua, se documenta la realización de ceremonias para “adquirir poder”, rituales que están relacionados con la desaparición de personas. Además de ser sometidas a tortura y muerte, las víctimas son desmembradas y se les extrae el corazón.

 

Los cadáveres son enterrados en propiedades de traficantes de drogas o se les abandona en áreas periféricas y los crímenes se atribuyen simplemente a “ajustes de cuentas entre bandas delincuenciales”. A partir de ese momento los expedientes reposan en anaqueles por tiempo indefinido, hasta llegar al vencimiento de términos y se procede a archivarlos, sin darles mayor trascendencia.

 

Del reclutamiento a prácticas ocultistas

 

El proceso para los futuros participantes en la intrincada organización de satanistas comienza despertando la curiosidad. Una vez captan su interés, se procede a una iniciación informal a través de literatura, películas o música. Posteriormente vienen los estudios del material, concentraciones que generalmente se realizan en lugares discretos. Los practicantes procuran no violar la legislación del país donde operan ni trasgredir normas civiles, lo que permite no llamar la atención sobre sus actividades.

 

La discreción obedece a que el satanismo en América y muchos lugares de Europa no tiene el amparo legal que en los Estados Unidos en donde, al amparo de las leyes, opera la primera Iglesia de Satanás, con sede en San Francisco y que fundara en 1960, Anton Szandor La Vey.

 

Una estrategia que les rinde resultados es la realización de reuniones en grupos pequeños para socializar sus creencias.  Pese a su discreción, deben incluir en sus prácticas las invocaciones, beber sangre de animales, utilizar símbolos, hacer juramentos y el infaltable pentagrama invertido –generalmente en el piso–. En algunos casos si es una tradición de satanismo al interior de una familia, llegan a conservar altares en cuartos que permanecen cerrados.

 

Algunas prácticas extremas incluyen abusos sexuales o la ingesta de excreciones corporales, como orina y heces fecales. Las llamadas misas negras son llevadas a cabo en temporadas especiales. Cuando se llega al sacrificio humano, incluye tortura bajo el convencimiento de que entre mayor sufrimiento experimente, se libera energía y los participantes ven transformado ese dolor en mayores poderes sobrenaturales.

 

En el caso específico de México, la actividad floreció y fue denunciada a partir de la década de los noventa y en 1997 autoridades eclesiásticas de ese país, llamaron la atención sobre la utilización de hostias, crucifijos, abusos sexuales y sacrificio de personas, situación que se identificó especialmente en la zona fronteriza con los Estados Unidos.

 

Narcotráfico y satanismo

 

El mundo recuerda todavía la macabra historia de Jesús Constanzo y Sara Marìa Villarreal, que desafía la credibilidad y por momentos llegó a la frontera de lo inverosímil. Como recordará, la vida de Constanzo estuvo ligada a una pandilla de narcotraficantes que lideró y de quienes se comprobó,  hacían todo tipo de ritos de Santería y satánicos para intimidar y deshacerse de su competencia.

Desde el rancho de Santa Elena, (ciudad fronteriza de Matamoros, México), Adolfo de Jesús Constanzo y su banda transportaban semanalmente una tonelada de marihuana al país vecino, el lugar no era sólo un centro de distribución de drogas. En 1989 fueron acusados de asesinar a más de una docena de personas durante unos rituales de un culto afro-americano. Habían convertido el rancho en una verdadera casa del terror.

El descubrimiento se produjo tras el hallazgo de restos de marihuana y una pistola durante una requisa rutinaria de la policía. La camioneta pertenecía a un miembro de una banda que, durante el interrogatorio, confesó su pertenencia a una secta de magia negra que utiliza el rancho para realizar sus sacrificios rituales con seres humanos, además del narcotráfico.

Durante el operativo, además de droga, se encontró un caldero de hierro de hedor pestilente de  sangre seca, un cerebro humano, colillas de cigarros, licor, armas cortopunzantes, ajos y una tortuga asada. Alrededor de la casa, una fosa común con 12 cadáveres descuartizados, a los que se les había extirpado el corazón y el cerebro.

 

Constanzo estuvo involucrado a la comercialización de drogas, pero también de productos que consideraba con poderes mágicos especiales. Ayudado por Sara Villareal, llegó a prácticas de sacrificios humanos en procura de poder sobrenatural. La joven mujer oficiaba de sacerdotisa satánica y ayudaba en el procesamiento de reclutamiento de miembros de la secta satánica.

 

Tras la detención, los participantes confesaron la existencia de varios centros satanistas clandestinos en varias ciudades de México…

 

Pero los sacrificios humanos en la modernidad, no son propios de América únicamente. En otras latitudes como Yaroslavl, a 300 kilómetros de Moscú (Rusia), se documentó la existencia de una secta satánica cuyas acciones dejaron el trágico saldo de tres jóvenes de 17 años y un chico de 16, sacrificados en un extraño rito.

 

La autoría se atribuyó a banda llamada los “Devil”, liderados por Nikolai Ogolobyak, a cuyo teléfono móvil habían llamado varios de los jóvenes asesinados, antes de la masacre. Los participantes del culto fueron reclutados a través de música rock que amalgama en sus letras conceptos diabólicos y macabros.

 

¿Por qué sacrificios con derramamiento de sangre?

 

El fenómeno del ocultismo es mundial y cada vez más se afianza más, ganando adeptos a través de medios masivos de comunicación como la Internet. La música, la televisión y literatura difundida clandestinamente, representan otros puntales que contribuyen a la difusión masiva de prácticas aberrantes que—como he dicho—implican sacrificios humanos y de animales, especialmente perros, gatos y carneros.

 

Sin duda se preguntará, ¿Por qué los rituales deben incluir derramamiento de sangre? La explicación es sencilla: los satanistas procuran la destrucción del género humano y la creación de Dios, y tienen claro que en la sangre está la vida.

 

Nuestro amoroso Padre celestial advirtió a los primeros pobladores de la tierra sobre la necesidad de no comer nada que la contuviera: Pero no deberán comer carne con su vida, es decir, con su sangre. Por cierto, de la sangre de ustedes yo habré de pedirles cuentas. A todos los animales y a todos los seres humanos les pediré cuentas de la vida de sus semejantes. »Si alguien derrama la sangre de un ser humano, otro ser humano derramará la suya, porque el ser humano ha sido creado a imagen de Dios mismo.”(Génesis 9:4-6, Nueva Versión Internacional)

 

¿Observa la trascendencia del asunto? Quienes adoran el mundo de las tinieblas saben que quitar la vida, así como beber la sangre y consumir la carne de sus víctimas, va en contravía de lo dispuesto por Dios—a quien consideran su enemigo–, al tiempo que Satanás les ha vendido la idea de que les traerá poder.

 

Nuestro amado Salvador dijoque gracias a su sacrificio en la cruz, tendríamos acceso al Padre—al ser perdonados nuestros pecados—y vida eterna: Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. .”(Juan 6:53-55)

 

Trasgrediendo esta enseñanza, los adoradores del diablo acuden a ceremonias en las que utilizan símbolos de la iglesia católica como hostias consagradas en misas al tiempo que beben de un cáliz –generalmente robado de un templo–con el líquido vital.

 

Un incidente ocurrido en Alemania resulta revelador del por qué actúan así quienes están inmersos en el ocultismo. Manuela Ruda declaró ante las autoridades que el 6 de julio del 2001 fue partícipe junto con su novio, del asesinato del joven Frank Hackert mientras apreciaban un programa de la televisión y bebían cerveza. “Estábamos sentados en el sofá y de pronto, Daniel (su compañero sentimental) se puso de pie. Golpeo con un martillo a Frank. Mi cuchillo brillaba y escuché una voz que decía: “Apuñálale en el corazón”. Entonces se lo clave… En ese momento recitamos una letanía satánica…”, relató a las autoridades. Le propinó 66 heridas con arma cortopunzante.

 

Una vez perpetrado el crimen, recogieron la sangre y la bebieron. La sangre quedó esparcida por todo el lugar, y el escenario del homicidio fue conservado en esas circunstancias por espacio de tres días hasta el momento en que fueron descubiertos por la policía.

 

En la vivienda las autoridades descubrieron una macabra decoración con imitaciones de cráneos humanos, cuchillos y machetes colgados en las paredes y una colección de objetos de culto satánico. En una lista encontraron los nombres de 15 posibles nuevas víctimas.

 

Manuela negó que se tratara de un asesinato argumentando que “No fue un asesinato, sino una ejecución. Satán nos lo ordenó. Debíamos obedecer, Teníamos que matar. Queríamos asegurarnos de que la víctima sufriera .No podríamos ir al infierno a menos que lo hiciéramos”.

 

Durante la investigación descubrieron que la pareja se inició en el satanismo asistiendo a bares roqueros del Reino Unido. A través de la Internet Manuela se inició también en el vampirismo, una práctica mediante la cual beben sangre de personas que se ofrecen voluntariamente la hacerse cortadas o permitir que se les extraiga sangre. Igualmente frecuentaba cementerios.

 

La música, puerta abierta al satanismo

 

A través de la música el satanismo encuentra una puerta abierta para establecer fortalezas en la mente de sus seguidores. Un ejemplo es el asesino en serie, Richard Ramírez, a quien se identificaba como  el “Night Stalker” (“El Merodeador Nocturno”). Aterrorizó a Los Ángeles (California) al provocar la muerte de 14 personas en la década de los ochenta.

 

El joven declaró que sus víctimas “Eran ofrendas a mi Señor Satán.” Decía obrar movido por el príncipe de las tinieblas, a quien pudo conocer mientras escuchaba una y otra vez la canción “Night Prowdler” del grupo roquero AC/DC. De hecho oía ese tema mientras seleccionaba a sus víctimas. Richard Ramirez ostenta el dudoso honor de figurar en la siniestra lista de los asesinos en serie más famosos de los Estados Unidos, junto a Ted Bundy, Arthur Shawcross, John Wayne Gacy, Ed Kemper, y Ed Gein, entre otros.

 

¿Extraño? En absoluto. Recuerde que Satanás antes de encabezar la rebelión contra Dios, era un ángel que permanecía en su presencia y tal como lo describe el profeta, quizá estaba relacionado con los cantores en el ámbito espiritual: “Tu majestad ha sido arrojada al sepulcro, junto con el sonido de tus arpas.¡Duermes entre gusanos, y te cubren las lombrices! ¡Cómo has caído del cielo, lucero de la mañana! Tú, que sometías a las naciones, has caído por tierra.  .”(Isaías 14:11, 12. Nueva Versión Internacional)

 

Para nadie son desconocidas declaraciones de cantantes de varios países que han condesado pactos satánicos a cambio de fama y fortuna. ¿Por qué no habría el Adversario de utilizar a estos artistas para ser sus vehículos humanos y llegar así a poseer vidas de aficionados a sus temas musicales?

 

Estamos en una guerra

 

El auge del satanismo obliga que los cristianos asumamos nuestro papel protagónico en la lucha que se libra en la dimensión espiritual y en la que—querámoslo o no—estamos inmersos.

 

La autora cristiana, Rebecca Brown—sobre cuya vida y testimonio se han tejido muchas versiones procurando desvirtuar su denuncia sobre la adoración de las tinieblas hoy día—señala: “Para vencer a la muerte los creyentes deben pasar de una actitud de sumisión a una actitud de resistencia. A menos que nos despojemos de nuestra pasividad no podremos derrotar la muerte. Ella se burlara de nosotros y finalmente se producirán inoportuno fin. Muchos santos confunden hoy día la pasividad con la fe. Razonan que lo han puesto todo en manos de Dios…Suena correcto, ¿es eso fe? No. Es simplemente pasividad perezosa.”(Brown, Rebecca. “El vino a libertar a los cautivos”. 1998. pg. 13)

 

No podemos asumir una actitud pasiva sino ofensiva frente a los ataques de Satanás y sus huestes en procura de conservar el dominio en un mundo caído, como consecuencia del pecado que sobreabunda en la sociedad. Las Escrituras nos instruyen sobre la necesidad de no esperar ataques del Adversario sino resistirlo, dando la pelea en el poder del Señor: “Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes.”(Santiago 4:7, Nueva Versión Internacional).

 

Tenemos asegurada la victoria y no podemos permanecer, bajo ninguna circunstancia, inermes mientras que el mundo de las tinieblas procura nuestra destrucción. Dios espera de su pueblo redimido, del que formamos parte usted y yo, que nos paremos en la brecha a favor de Su pueblo (Cf. Ezequiel 22:30)

 

¿Por qué debemos asumir una posición de guerra? Porque mientras nos quedamos cómodamente sentados en los templos, millares de personas terminan bajo la telaraña en la que les enreda Satanás. Procurando seguir expandiendo su dominio, les promete fama, poder y eternidad.

 

Su maquinación no es nada nuevo, porque el propio apóstol Pablo expresó en el primer siglo su preocupación en su segunda carta a los creyentes de Corinto: El celo que siento por ustedes proviene de Dios, pues los tengo prometidos a un solo esposo, que es Cristo, para presentárselos como una virgen pura. Pero me temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, los pensamientos de ustedes sean desviados de un compromiso puro y  sincero con Cristo. Si alguien llega a ustedes predicando a un Jesús diferente del que les hemos predicado nosotros, o si reciben un espíritu o un evangelio diferentes de los que ya recibieron, a ése lo aguantan con facilidad….”(2 Corintios 11:2-4, Nueva Versión Internacional)

 

Y no podemos olvidar que –tergiversando la verdad—nuestro enemigo es muy hábil. Recuerde cuando Adán y Eva se encontraban en el jardín de Edén. Habían recibido instrucciones precisas de Dios respecto de lo que era y lo que no les era permitido.

 

Sin embargo “La serpiente era más astuta que todos los animales del campo que Dios el Señor había hecho, así que le preguntó a la mujer:—¿Es verdad que Dios les dijo que no comieran de ningún árbol del jardín?—Podemos comer del fruto de todos los árboles —respondió la mujer—. Pero, en cuanto al fruto del árbol que está en medio del jardín, Dios nos ha dicho: “No coman de ese árbol, ni lo toquen; de lo contrario, morirán.” Pero la serpiente le dijo a la mujer: —¡No es cierto, no van a morir! Dios sabe muy bien que, cuando coman de ese árbol, se les abrirán los ojos y llegarán a ser como Dios, conocedores del bien y del mal. La mujer vio que el fruto del árbol era bueno para comer, y que tenía buen aspecto y era deseable para adquirir sabiduría, así que tomó de su fruto y comió. Luego le dio a su esposo, y también él comió.  En ese momento se les abrieron los ojos, y tomaron conciencia de su desnudez. Por eso, para cubrirse entretejieron hojas de higuera.”(Génesis 3:1-7 . Nueva Versión Internacional)

 

Como podrá apreciar, desde siempre Satanás ha sido un engañador estratégico. Sabe cómo hacer tragar el anzuelo a sus víctimas. Por ese motivo no nos debe extrañar que incluso muchos jóvenes, criados a los pies del Evangelio, enseñados bajo sanos principios y valores, terminen siendo seducidos a través de la música, la televisión, los videojuegos, las drogas y la fornicación, por el mundo de las tinieblas.

 

En nuestra condición de cristianos comprometidos, estamos en la obligación de poner al descubierto las estratagemas del diablo y su ejército—cada día más ingeniosas y contaminantes—y resistirlas con el poder de Jesucristo. El apóstol Pablo ya había advertido claramente sobre los engaños del mal cuando escribió: Y no es de extrañar, ya que Satanás mismo se disfraza de ángel de luz. Por eso no es de sorprenderse que sus servidores se disfracen de servidores de la justicia. Su fin corresponderá con lo que merecen sus acciones.”(2 Corintios 11:14, 15. Nueva Versión Internacional)

 

Debemos compartir con otras personas todo aquello que aprendemos de las asechanzas y urdimbres del mundo de las tinieblas, para alertarlos. Hacernos los desentendidos no hace otra cosa que darle más espacio, permitiéndole que gane terreno.

 

Ejerzamos la autoridad de Cristo

 

Sabemos que Satanás y su ejército nos atacan, y que no podemos permanecer pasivos. ¿Qué hacer entonces? Asumir la autoridad que nos dio el amado Señor Jesucristo. Él dijo a sus discípulos y a nosotros hoy: Sí, les he dado autoridad a ustedes para pisotear serpientes y escorpiones y vencer todo el poder del enemigo; nada les podrá hacer daño.”(Lucas 10:19, Nueva Versión Internacional)

 

Recuerde que esa autoridad es la que nos permite, no solo confrontar el reino de maldad sino además, desarticular el accionar de sus demonios, como anunció nuestro Salvador al delegarnos la Gran Comisión: Estas señales acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios.”(Marcos 16:17, Nueva Versión Internacional)

 

Téngalo presente: usted como cristiano tiene poder y autoridad. Ejércela. Recuerde que estamos en guerra y no podemos diezmar en la batalla.

 

Sacrificios humanos, rituales del ocultismo, avance inusitado de leyes que favorecen el aborto, el homosexualismo y las drogas en varios países así como el avance de la Nueva Era, prenden las señales de alarma. Detrás de hechos aparentemente intrascendentes que difunden la radio, la prensa, la televisión y la Internet, se mueven las maquinaciones de Satanás para arrastrar a su dominio a millares de personas.

 

Finalmente tengo tres preguntas para usted: ¿Estamos haciendo los mayores esfuerzos posibles por desenmascarar al diablo y sus secuaces?¿Resistimos eficazmente a Satanás con la autoridad que nos dio el Señor Jesús?¿Acaso estamos descuidando la tarea de predicarle a Jesucristo a toda persona, evitando que se pierdan por la eternidad?

 

Por favor, si tiene alguna inquietud, no dude en escribirme a pastorfernandoalexis@hotmail.com o llamarme al (0057)317-4913705.

 

© Fernando Alexis Jiménez

 

 

 

 

 

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