VIDA PLENA

Un camino para avanzar en el crecimiento personal y espiritual

 

Lo material es perecedero…

Fernando Alexis Jiménez

Los ahorros de toda una vida quedaron invertidos en un yate de dimensiones considerables, el cual finalmente sirvió para transportar a su familia en fines de semana interminables, de sol esplendoroso y brisa con olor a sal por las playas de Miami. “Un sueño convertido en realidad”, se repetía con frecuencia José Ramón Sevillano al apreciar con detenimiento la estructura que se mecía perezosa en el agua.

 

Lo material es perecedero; lo espiritual es eterno...

Lo material es perecedero; lo espiritual es eterno...

Con lo que jamás contó era con el huracán que azotó el condado y que, como niño travieso que se asoma a una puerta entre abierta, puso sus pies primero con delicadeza y luego con fuerza, trayendo vientos de una velocidad inverosímil y olas que se levantaban por encima de la altura que todos habían visto alguna vez en épocas de tormenta.

 

 

 

La motonave no soportó los embates del mar. Y se volteó, con una lentitud pasmosa, como en cámara lenta, y con esa misma parsimonia comenzó a hundirse mientras el oleaje arremetía con fuerza para acabar con el maderamen.

 

El incidente, ajeno a toda voluntad del hombre, fue el que desencadenó la ola de desesperación en la que hallaron las autoridades a José Ramón. Estaba inconsolable. Sólo repetía, como una canción interminable cuando se rayó el acetato: “Era toda mi fortuna. Era toda mi fortuna”.

 

¿Ciframos en lo material nuestra felicidad?

 

Pasaron varias semanas antes de que tomara conciencia de la pérdida, irreparable además. Si bien es cierto su ahorro de muchos años había sido invertido en la motonave una circunstancia inesperada había echado por la borda su más preciada posesión.

 

Hace muchos siglos el rey Salomón escribió: “Me amontoné también plata y oro, y tesoros preciados de reyes y de provincias; me hice de cantores y cantoras, de los deleites de los hijos de los hombres, y de toda clase de instrumentos de música. Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé en hacerlas; y he aquí que todo era vanidad y aflicción de espíritu; y sin provecho debajo del sol.”(Eclesiastés 2:8, 11).

 

Una lección contundente: las posesiones materiales son perecederas. Nada es para siempre, salvo el alma de una persona. Y lo que hoy tenemos, mañana puede no ser. La búsqueda afanosa de adquirir bienes no satisface el alma. Hay elementos más trascendentes. Están representados en los seres que amamos y a los cuales quizá hayamos descuidado, y algo más importante aún: nuestra posesión eterna, aquella que no compra el dinero sino que se obtiene por fe en la obra redentora del Señor Jesucristo.

 

Es probable que por trabajar y ocuparse en mil tareas haya descuidado a su familia. ¿Es esto lo que Dios quiere para su existencia? Sin duda que no. Ahora resta que reconozca qué es lo que realmente tiene valor en su existencia.

Si tiene alguna inquietud, por favor, no dude en escribirme a pastorfernandoalexisw@hotmail.com o llamarme al (0057)317-4913705.

Fernando Alexis Jiménez

 

VIDA NUEVA

Asuma su condición de vencedor sobre Satanás

Fernando Alexis Jiménez

Pensó que era un juego. Rosa Libia y sus amigas de colegio. “Es un juego que descubrí en casa de mi abuela“, dijo alguien. En la parte superior estaba el nombre: “Ouija“. Otra alumna dijo que era sencillo y explicó cómo podían participar. Pasaron toda una tarde, después de la jornada académica, haciéndole preguntas a la Tabla, que guiaba sus manos para desplazarse de letras a números, informándoles respecto de aquello que querían saber.

Conforme se metían en ese mundo ocultista, más querían profundizar y cuando Amanda les dijo que estaba tarde, respondieron casi al unísono: “Hagámoslo por última vez“.

Hora de vencer a las fuerzas del mal

Hora de vencer a las fuerzas del mal

Ese fue el inicio de todo un drama que tocó las fibras más sensibles de Pueblo Rico, en Colombia. Dieciséis estudiantes de secundaria resultaron poseídas por el demonio. El cura intentó echar fuera esos entes que las dominaban, llevándolas a proferir gritos, lamentos e incluso, a expresarse con voz gutural, que ora sonaba a la de un niño y otra, a una mujer muy adulta.

 

El pastor Juan José, Pentecostal, ministró liberación a las jovencitas. Una lucha que tardó cuatro horas, asistido por varios miembros de la congregación, hasta que por fin quedaron libres de la posesión.

Jamás volveríamos a jugar con esa Tabla“, dijo horrorizada Karen Tatiana, una de las más afectadas.

Los habitantes del pueblo, que se limitaban a decir que el demonio era cuento de viejas, comprendieron que era real; pero algo más: entendieron que en el nombre de Jesucristo era posible que se rompieran todas las ataduras.

A Satanás lo exhibieron derrotado

Una de las estrategias de Satanás para procurar desánimo o un revés espiritual en el cristiano, es recordarle los pecados del ayer. Al más mínimo error, desata pensamientos derrotistas: “¿Cómo que eres cristiano y mira el pecado que cometiste? Yo que tú, ni siquiera volvería a la congregación. ¡Eres un hipócrita!” Y hay creyentes que en su ignorancia le otorgan “poder” a lo que dice el diablo y se estancan o vuelven atrás.

Pues le tengo una excelente noticia: Satanás y sus huestes ya fueron vencidos, como anota el apóstol Pablo cuando escribe: “Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, nos dio vida juntamente con El, habiéndonos perdonado todos los delitos, habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz. Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de Él” (Colosenses 2:13-15. La Biblia de Las Américas).

Los niños, que por su inmadurez a veces resultan crueles, solían escarnecer a una mujer demente a quien apodaban “Tabaquera“. Le gritaban “Esa ropa es mía…”.

La señora se despojaba de sus prendas y protagonizaba un evento bochornoso, no solo por sus lamentos sino por la desnudez que escandalizaba a los transeúntes.

Un día alguien le hizo entender, pese a que la mujer no estaba en sus facultades, que nadie podía quitarle lo que le habían regalado. Desde entonces, cuando la hostigaban, ella respondía no con dolor sino con alborozo: “Están locos… Está ropa es mía

Igual con usted y conmigo. Ya el Señor Jesús pagó por nuestra maldad y yerros del ayer. Todo pensamiento que arroja en nuestra meta Satanás, está orientado—como parte de su estrategia sucia-a ganar terreno para llevarnos a una crisis personal y espiritual.

Recuerde que Cristo perdonó todos nuestros pecados. Algo más: La Escritura, dice Él—nuestro amado Salvador—anuló todo lo que había en contra nuestra. A este hecho debemos ligar otro elemento, y es que Jesús exhibió públicamente derrotado a Satanás y todos sus secuaces.

¿Ya se decidió a cambiar?

La mejor decisión que todo ser humano puede tomar, es recibir a Jesucristo en su corazón. Nos permite desarrollar la condición de vencedores con la que fuimos concebidos por Dios. ¿Cómo hacerlo? Es muy sencillo. Dígale: “Señor Jesús, gracias por morir en la cruz por mi para perdonar mis pecados y abrirme las puertas a una nueva vida. Te recibo en el corazón como mi único y suficiente Salvador. Haz de mi la persona que tú quieres que yo sea. Amén”

Ahora que hizo la mejor decisión, le invito a tres cosas:

1. Haga de la oración un principio de vida diaria. Orar es hablar con Dios.

2. Lea la Biblia. Es un libro maravilloso en el que aprenderá principios dinámicos que le conducirán al éxito y el crecimiento personal y espiritual.

3. Comience a congregarse en una iglesia cristiana.

Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirme a fernandoalexis@aol.es y mi teléfono móvil (0057)317-4913705

© Fernando Alexis Jiménez

 

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Camino al abismo

Fernando Alexis Jiménez

Era un niño rebelde. Desde muy pequeño. Lloraba por horas asomado a la ventana grande su casa, mirando en dirección a ese punto lejano en el que las casas, lóbregas, se confundían con el tráfico incesante de la avenida principal. En medio de sus gimoteos llamaba a su madre, que jamás se encontraba en el hogar por encontrarse ocupada con las amigas o, simplemente, jugando bingo en un establecimiento cercano.

¿No sabes qué hacer con tu vida?

¿No sabes qué hacer con tu vida?

Y dejaron de llamarle oscar para apodarlo “Tío Rico“. En alusión a un juego de billetes de papel, coloridos y con figuras de Disneylandia, que se hizo popular en el barrio. Y el muchacho era uno de los mejores coleccionistas. “Algún día amasaré fortunas“, solía repetir.

 

 

Y se convirtió en un hampón. El dolor de cabeza del barrio. Embarazó a cuatro mujeres y dejó a tres más con la promesa de matrimonio. Robaba, asesinaba y la madre—en medio del llanto—se preguntaba: “¿Qué llevó a este muchacho a cometer este tipo de locuras?”

Y aun cuando le explicaron que todo se debía a la falta de principios y valores, nada bastó para que cayese en cuenta de su error.

¿Qué está pasando con nuestra juventud?

Una conocida líder de nuestra amada Santiago de Cali, me dijo hace poco mientras disfrutábamos de un café tinto: “¿Qué está pasando con nuestra juventud?”

Su preocupación es la misma que asiste a millares de padres y madres en todo el mundo. Se preguntan, desconcertados, en qué momento la pérdida de principios y valores, y el distanciamiento de Dios por parte de la sociedad ha llevado a una carrera desenfrenada de los adolescentes y los jóvenes a vivir el momento, el ahora, sin medir el alcance de lo que hacen.

Es una locura de grandes dimensiones producto del avivamiento de la sensualidad y disipación que priman hoy día y sobre la que advirtió el profeta: “Comerán, pero no quedarán satisfechos; se prostituirán, pero no se saciarán; porque han abandonado al Señor para entregarse a la prostitución y al vino, ¡al mosto que hace perder la razón!” (Oseas 4:10, 11. Nueva Versión Internacional).

No es mi propósito ir a los extremos, pero sin duda compartirá conmigo la inquietud por lo que está causando el desenfreno reinante, tal como lo advirtió el autor sagrado, quien lo asoció con un “espíritu de fornicación” que gobierna el mundo y específicamente a nuestra juventud (Cf. Oseas 5:4. Versión Reina Valera).

La única libertad está en Jesucristo, el amado Señor. Cuando le abrimos las puertas y permitimos que gobierne nuestro ser, todo cambia. ¡Hoy es el día para emprender el cambio! Decídale. Ábrale las puertas de su corazón.

Tome hoy la mejor decisión

La mejor decisión de todo ser humano, es recibir a Jesucristo en su corazón como único y suficiente Salvador. Tome esa decisión hoy. Dígale: “Señor Jesús, te recibo en mi corazón como único y suficiente Salvador. Haz de mil la persona que tú quieres que yo sea. Amén”

Le sugiero ahora tres cosas: la primera, que ore diariamente. Orar es hablar con Dios. La segunda, que lea la Biblia en donde aprenderá principios maravillosos que le llevarán al éxito, y la tercera, comience a congregarse en una iglesia cristiana.

Si tiene alguna inquietud, por favor, no dude en escribirme a fernandoalexis@aol.es o puede contactarme en el (0057)317-4913705

Fernando Alexis Jiménez

 

VIDA NUEVA

¿Dejas huellas en quienes te rodean?

¿Estás marcando la vida de otros positivamente?

Fernando Alexis Jiménez

Como en los mejores pasajes de “Los funerales de la Mamá Grande”, el célebre relato del Nobel colombiano, Gabriel García Márquez, en el sepelio de Ketherine Graham, se dieron cita personajes de todo el mundo. Desde expresidentes y diplomáticos, pasando por empresarios y actores, hasta cómicos en decadencia. Hablaban en voz baja, rigurosamente vestidos de luto y rodeados de centenares de ramos de flores provenientes de los más recónditos lugares, incluso desde regiones que no figuran en la cartografía universal.

¿El escenario? La National Cathedral, en la capital de los Estados Unidos. ¿El motivo? Rendirle honores a la mujer que desde las tribunas del “Washington Post” denunció irregularidades. Le acompañaron los reporteros Bob Wooward y Carl Bernstein, quienes pusieron al descubierto hechos que comprometían instancias estatales. A pesar de las presiones de poderosos grupos económicos, Katherine Graham no cedió. En 1974 el presidente republicano Richard Nixon renunció. El diario que dirigía, ganó el Pulitzer. El caso se conoció mundialmente como el Watergate.

¿Por qué razón 3.500 personas se dieron cita en el funeral de esta empresaria y periodista norteamericana?… Por una razón sencilla: dejó huellas…Amigos y conocidos coincidieron en el hecho que era una mujer que obraba conforme a sus principios, con dotes de liderazgo, entusiasta, llena de optimismo, equilibrada…

Y usted….¿Dejas huellas?

Esta pregunta es de suma importancia y la respuesta sólo la tiene usted. ¿Cómo son sus huellas..en el hogar…su lugar de trabajo…en su desenvolvimiento social…en la iglesia? Si debieran dar una opinión su cónyuge o hijos acerca de su comportamiento, actitudes frente a la vida e incluso metas para el futuro ¿Qué dirían?

¿Ha pensado detenidamente que sus palabras, sus reacciones y su comportamiento constituyen huellas que marcan un sendero? El carácter no se hereda. Se forja, se aprende, se pule, pero no se hereda..¿Qué huellas deja usted en sus hijos?¿Es usted de las personas que por donde quiera que se mueve siembran amargura, resentimiento, dolor? O por el contrario, sus huellas contagian de entusiasmo, alegría, ganas de vivir…

La Biblia nos insta a dejar huellas marcadas, que sigan quienes están a nuestro alrededor. El apóstol Pablo escribió dirigiéndose a su joven discípulo Timoteo “…se ejemplo de los creyentes en la palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza” (1 Timoteo 4:12). Y el propio Señor Jesucristo dijo a sus seguidores: “No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto” (Lucas 6:43).

Cambiar las huellas de amargura, resentimiento, crítica y desesperanza, sólo es posible cambiando nuestra actitud frente a la vida. Y esa visión derrotista, de fracaso, sólo la puede transformar Dios. ¡Anímese…Usted puede dejar huellas!

¿Ya recibió a Jesucristo en su corazón?

Le invito para que reciba a Jesucristo en su corazón como único y suficiente Salvador. ¿Cómo? Con una oración: “Señor Jesús, gracias por perdonar mis pecados en la cruz y abrirme las puertas a una nueva vida. Te recibo en mi corazón como único y suficiente Salvador. Haz de mi la persona que tú quieres que yo sea. Amén”

Si lo hizo, felicitaciones, porque ha iniciado una nueva vida. Ahora tengo tres sugerencias para usted:

1.- Ore diariamente. Orar es hablar con Dios.

2.- Lea la Biblia. En ella aprenderá maravillosos principios que le ayudarán en el crecimiento personal y espiritual.

3. Comience a reunir con un grupo de cristianos.

Si tiene alguna inquietud, por favor, no deje de escribirme a fernandoalexis@aol.com y mi teléfono móvil, para cualquier consulta (0057)317-4913705

© Fernando Alexis Jiménez

 

LEYES DE EXITO, VIDA NUEVA
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