VIDA PLENA

Un camino para avanzar en el crecimiento personal y espiritual

 

MILAGROS

No se detenga ante ningún obstáculo

Jamás se detenga ante ningún obstáculo

Jamás se detenga ante ningún obstáculo

Fernando Alexis Jiménez

Quizás has renovado recientemente tu compromiso de orar con toda diligencia. O, quizás has consagrado tu mente y cuerpo a Dios como sacrificio vivo. Has clamado: “Ya no voy a andar más a medias. ¡Le entrego todo lo que tengo a Jesús!”. (Continuar leyendo »)

MILAGROS, VIDA NUEVA

Orar es para valientes, no es asunto de cobardes

Fernando Alexis Jiménez

P

erdió la capacidad de ver y una pierna cuando prestaba servicio militar. En un abrir y cerrar de ojos, las hermosas imágenes que le encantaban se convirtieron en una cortina oscura que jamás le ha robado el entusiasmo y los deseos de seguir adelante, en victoria, aunque los demás digan que es imposible. Reinaldo Torres se convirtió en un ejemplo de supervivencia en Colombia.

Esa disposición de avanzar hasta la meta fue la que le llevó a abrirse paso entre las más de 50.000 personas que participaron en la maratón de Nueva York y a ser uno de los primeros en enlistarse en el primer equipo de alpinistas con discapacidad en el mundo.

Perseverancia, la palabra que se constituyo en su distintivo. Después de varios meses de entrenamiento en el gimnasio y simulacros cerca de Bogotá, Reinaldo llegó a la cima del Ritacuba blanco, el pico más alto de la Sierra Nevada del Cocuy, con 5.330 metros sobre el nivel del mar.

Aunque no pudo disfrutar del paisaje como el resto de sus compañeros, sintió la inmensidad de la montaña y se dio cuenta de que ese era apenas el comienzo de muchas aventuras.

NatGeo  lo llevó al volcán Cotopaxi, en Ecuador, pero las malas condiciones meteorológicas les impidieron “hacer cumbre” a 5.897 metros.


El joven de 30 años ya tiene claro que su próxima parada es el monte Kilimanjaro, en África, pues el objetivo de Huella es conquistar las siete cumbres más altas de cada continente…

La perseverancia, el distintivo de los triunfadores

La perseverancia es una característica en la vida de este joven invidente que ha subido hasta las cumbres, pero también, es la impronta de quienes logran metas… ¿Y en el ámbito espiritual? La perseverancia es la marca indeleble de los hombres y mujeres que persisten hasta que lo imposible se hace posible. Por eso insisto: la oración no es asunto de cobardes sino de valientes, los que siguen adelante hasta que el entorno a su alrededor se transforma y los milagros ocurren…

Ante varios de sus discípulos y sin duda decenas de personas que no perdían detalle a sus palabras, el Señor Jesús resaltó la especial significación que tiene la perseverancia si deseamos movernos en la dimensión sobrenatural de Dios: Así que les digo, sigan pidiendo y recibirán lo que piden; sigan buscando y encontrarán; sigan llamando, y la puerta se les abrirá. ”(Lucas 11:9. Nueva Traducción Viviente)

Seguir pidiendo es eso: no dar vuelta atrás, avanzar, persistir, llegar al final. Como el competidor que, a pesar de sus limitaciones físicas y lo adverso de las circunstancias, se decidió llegar a la cima. Disposición, fe, perseverancia. No hay otra opción.

Dios responde con poder a nuestras oraciones pero, sin duda, espera que seamos perseverantes.

Quien persevera, alcanza

Nuestro amado Salvador Jesucristo enseñó que aquél que persevera, alcanza. Una oración persistente derriba los obstáculos: Pues todo el que pide, recibe; todo el que busca, encuentra; y a todo el que llama, se le abrirá la puerta.”(Lucas 11:10. Nueva Traducción Viviente)

¿Desea que ocurran los milagros? Persevere. ¿Anhela que cambien las circunstancias que enfrenta hoy? Persevere. ¿Desea que Dios imprima cambios en la vida de alguien? Persevera. ¿Desea crecimiento personal y espiritual? Persevere. Si todo lo regamos con oración y, perseveramos, tenemos asegurada la victoria.

Llegan a la meta quienes perseveran y más cuando nos movemos en la dimensión espiritual, como enseñó el Señor Jesús: Cierto día, Jesús les contó una historia a sus discípulos para mostrarles que siempre debían orar y nunca darse por vencidos.”(Lucas 18:1. Nueva Traducción Viviente)

Puedo asegurarle que, si dispone su corazón para persistir sobre aquello que ha pedido a Dios en oración, verá los resultados. ¡Hoy es el día para remprender el clamor hasta que el milagro ocurra!

Y si todavía no ha recibido a Jesús como Señor y Salvador, hoy es el día oportuno para que le abra las puertas de su corazón. Le aseguro que no se arrepentirá.

Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirme a webestudiosbiblicos@gmail.com o llamarnos al (0057)317-4913705

© Fernando Alexis Jiménez

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MILAGROS, VIDA NUEVA

No ponga límites a los milagros de Dios

Ps. Fernando Alexis Jiménez

No, no se formó para ser un alto ejecutivo de empresa, ni médico como soñaba su madre, y menos el arquitecto famoso y acaudalado que deseaba su padre que fuera. Por el contrario, desde muy pequeño se dio a la tarea de buscar a Dios.

 

No faltaba al servicio religioso, que seguía con sumo cuidado, ocultando en lo más profundo de su corazón la admiración que sentía por aquellos ministros. Incluso dejaba volar la imaginación en las noches calurosas y tachonadas de estrellas en el cielo limpio de su pueblo, con el tiempo en el que llegaría a ser profeta.

 

Y Dios le concedió ese privilegio. Ejerció. Lo hizo con altura, procurando honra y gloria a Su Creador. ¡Tenía en sus manos la oportunidad de servirle y no iba a desperdiciarla!

 

Una joven robó su corazón—la parte romántica de la historia–, y contrajo matrimonio.

 

Abra su vida al obrar milagroso de Dios

Abra su vida al obrar milagroso de Dios

Es un profeta, mujer, ¿qué futuro puede ofrecerte y a tus hijos mañana?—le insistían los familiares y amigos, tratando de disuadirla; pero el amor que le prodigaba a aquél hombre de Dios, pesó más que las mil recomendaciones. Luego vinieron los hijos; un acontecimiento maravilloso que llenó sus vidas de alegría.

 

 

Sin embargo y como diría mi abuelo Rogerio: “Nada es para siempre”. Murió el hombre, y con el deceso, las deudas que pesaban sobre sus hombros, en medio de la vida austera que llevó por años. Tristeza, dolor, desolación.

 

Ahora comprenderá lo complejo de la escena que relata la Biblia: La viuda de un miembro de la comunidad de los profetas le suplicó a Eliseo:—Mi esposo, su servidor, ha muerto, y usted sabe que él era fiel al Señor. Ahora resulta que el hombre con quien estamos endeudados ha venido para llevarse a mis dos hijos como esclavos. ”(2 Reyes 4:1, Nueva Versión Internacional)

 

¡Tremendo drama! Las deudas no daban tregua y se encontraba a las puertas de un embargo. Lo único que podrían tomar como prenda eran sus hijos, aquellos en los que la mujer se consolaba y tenía cifradas sus esperanzas.

 

¿Siendo cristiano ha enfrentado situaciones difíciles en materia de salud, a nivel económico, familiar o incluso ministerial que ameritan el que ocurran milagros? Si es así, entonces el estudio que tiene en sus manos es para usted. Lo invito para que juntos, Biblia en mano, estudiemos y aprendemos unos principios sencillos y prácticos que dinamizarán su vida personal y espiritual.

 

1. ¿Se cerraron todas las puertas? Recurra a Dios

 

Nuestro amado Padre celestial se especializa en modificar las circunstancias de tal manera que lo imposible se hace posible, es decir, que los milagros ocurren. No importa que las puertas se hayan cerrado y piense que llegó a un callejón sin salida. ¡Dios quiere manifestarse en su vida con poder! No importa cuán grande parezca el problema.

 

¿Qué ocurrió en el drama de la viuda? —¿Y qué puedo hacer por ti? —le preguntó Eliseo—. Dime, ¿qué tienes en casa? —Su servidora no tiene nada en casa —le respondió—, excepto un poco de aceite.”(2 Reyes 4:2, NVI).

 

Aun cuando creamos que el camino termino, siempre hay una salida en el Señor. Para Él todo es posible, y lo poco nuestro es muchísimo en sus manos. Ese es el Dios de poder y de gloria en el que hemos creído.

 

2. Crea sin cuestionar

 

Uno de nuestros mayores impedimentos para que se produzcan milagros, es justamente la incredulidad. Cada vez que aplicamos lógica a lo que Dios nos pide, levantamos enormes barreras al mover del Señor en nuestra existencia.

 

¿A qué viene todo este preámbulo? A las instrucciones que le impartió Eliseo a la viuda: Eliseo le ordenó:—Sal y pide a tus vecinos que te presten sus vasijas; consigue todas las que puedas. Luego entra en la casa con tus hijos y cierra la puerta. Echa aceite en todas las vasijas y, a medida que las llenes, ponlas aparte.”(2 Reyes 4:3, 4, NVI)

 

¿Qué pretendía hacer Dios?¿Acaso con un poco de aceite se iba a resolver el problema de las deudas?  Y, ¿cómo podría multiplicarse un poco de aceite? Era ilógico.

 

Ahora, con la mano en el corazón: ese mismo razonamiento que pudo hacer la viuda, es el mismo—guardadas las proporciones—que nos asalta cuando necesitamos un milagro. Le aplicamos al asunto un ingrediente altamente negativo: la racionalización. Olvidamos que Dios no se mueve en la lógica que nos asiste a usted y a mi, y que además rompe todos los esquemas. Su poder es ilimitado.

 

3. Fe es actuar

 

La fe está íntimamente ligada al dar pasos concretos, es decir, a obrar. Actuar. Dejar de lado el proceso de racionalización, conforme nos arrastra a hacerlo nuestra mente finita. Es necesario abrirle paso a creer. Aunque parece simple, es un proceso bastante complejo.

 

En seguida la mujer dejó a Eliseo y se fue. Luego se encerró con sus hijos y empezó a llenar las vasijas que ellos le pasaban.  Cuando ya todas estuvieron llenas, ella le pidió a uno de sus hijos que le pasara otra más, y él respondió: «Ya no hay.» En ese momento se acabó el aceite.”(2 Reyes 4:5, 6, NVI)

 

Cuando ponemos algún manto de duda, se levanta una enorme barrera a la ocurrencia de los milagros. Los hechos portentosos se ven impedidos, no por el Señor sino por la incredulidad que dejamos anidar en el corazón.

 

4. No ponga límites al obrar de Dios

 

Los límites al obrar de Dios no los pone Él sino cada uno de nosotros. ¿Qué hubiese ocurrido si la provisión de vasijas hubiese sido mayor? Sin duda el fluir del aceite habría sido infinito.

 

A través de algo tan elemental, el amado Padre obró un milagro para la viuda y sus hijos: La mujer fue y se lo contó al hombre de Dios, quien le mandó: «Ahora ve a vender el aceite, y paga tus deudas. Con el dinero que te sobre, podrán vivir tú y tus hijos.»”(2 Reyes 4:7, NVI)

 

Tal vez usted enfrenta una situación difícil. Necesita un milagro, ahora, hoy mismo. Todo cuanto ha intentado resultó en fracaso. Es posible que considere que no hay para usted ninguna oportunidad…

 

¿Qué hacer? Reconozca con sinceridad que llegó al límite de sus fuerzas y vuelva su mirada a Dios. Él es especialista en milagros. Clame a Él. Persevere. No se de por vencido. El Señor transformará las circunstancias, cualesquiera que fueran, y verá hechos portentosos y maravillas en su existencia, representados en provisión económica, sanidad física y emocional, y modificación en situaciones difíciles que parecían imposibles de resolver… ¡Hoy es el día para su milagro!

 

Si tiene alguna inquietud, por favor, no dude en llamarme a (0057)317-4913705 o escribirme a fernandoalexis@aol.es

 

© Fernando Alexis Jiménez – (0057)317-4913705

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