VIDA PLENA

Un camino para avanzar en el crecimiento personal y espiritual

 

MEDITACIONES

Errores que desatan consecuencias a largo plazo

Fernando Alexis Jiménez

Las iniciales eran pequeñas, microscópicas. Dos letras únicamente. Pero le costarán a su autor una millonaria indemnización. ¿La razón? Se trata de un cirujano que hacía las inscripciones en los órganos de las pacientes que operaba, en los Estados Unidos.

“Nunca pensé que pudiera tener tanta trascendencia—explicó–. Además, no existe ningún parámetro constitucional que lo prohíba”.

James lo hizo con diez pacientes. Todas mujeres. Con un fino instrumento, conteniendo la respiración, sudando a raudales y muy pero muy despacio, fijaba los caracteres. En esa práctica, hasta el momento única en el mundo, era un verdadero artista. (Continuar leyendo »)

MEDITACIONES

¿Está preparado para emprender el viaje sin retorno…?

Fernando Alexis Jiménez

G

olpeó duro contra las paredes de cristal. En cada segundo se le iba la vida. Sintió que no podía respirar. Un agudo dolor pobló su cuerpo. Lo intentó de nuevo. Cada instante le pareció interminable. Por momentos toda su existencia pasó por su mente como una película en la que incidentes agradables se conjugaron con los días difíciles. Estaba a las puertas de morir…

La reacción rápida de sus colaboradores, que retiraron la manta que cubría la urna y accionaron un mecanismo para evacuar el agua, evitó una tragedia. Dentro, el ilusionista colombiano José Simhón, atado hacia abajo con fuertes cadenas, intentaba repetir ante decenas de espectadores el truco que le costó la vida al estadounidense Harry Houdini. Algo salió mal. Aquélla pudo ser su última presentación. (Continuar leyendo »)

LEYES DE EXITO, MEDITACIONES

Multitudes se preparan para el fin del mundo, ¿Y usted?

Fernando Alexis Jiménez

R

obert Fitzpatrick, lo dijo categóricamente: “El fin del mundo se producirá el 21 de mayo de 2011 mediante un poderoso terremoto que sacudirá los cimientos de la tierra”. Estaba convencido. Sus palabras denotaban seguridad. Sus gestos, resolución. Nada podía sacarlo de esa certeza. Pausado pero enfático. Creía que anunciarles a todos la tragedia que se avecinaba, era su misión, tras el retiro de la empresa de transporte público de Nueva York, para gozar de su pensión a los 60 años.

 

Para asegurarse de que todos se enteraran de la tragedia que se avecinaba, invirtió 140 mil dólares fijando anuncios en los vagones del metro neoyorquino y en las marquesinas de los autobuses. Eran alrededor de mil carteles apocalípticos. (Continuar leyendo »)

MEDITACIONES, VIDA NUEVA

Dios le conoce a usted, pero ¿conoce usted a Dios?

Fernando Alexis Jiménez

Se había leído la Biblia siete veces y podía recitar de memoria, extensos pasajes, sin fallar en una coma. Era parte de su ejercicio diario de estudio de las Escrituras. Sin duda tenía mucho conocimiento.

 

También ejercía un cargo en la iglesia. “Rubén es un hombre consagrado”, solían repetir el pastor y sus inmediatos colaboradores. No es de extrañar, entonces, que no dudaron en lo más mínimo en designarle en la posición de responsabilidad que ostentaba.

 

En cierta ocasión alguien le cerró el paso con su vehículo. Afortunadamente frenó a tiempo, de lo contrario la colisión habría sido inevitable.

 

Le embargó una tremenda ira. ¡No podía concebir algo así! Aceleró el auto y alcanzó al protagonista del incidente.

 

–¿No te das cuenta de por dónde andas?—le dijo, sacando la cabeza por la ventanilla del automotor. Para enfatizar su disgusto, acompañó su airado reclamo con unas cuantas palabras groseras.

 

Su sorpresa fue mayúscula cuando desde el otro auto emergió una sonrisa amable. Era la esposa de un pastor de la misma denominación eclesial.

 

Discúlpeme, hermano Rubén. No fue mi intención. Voy camino a la clínica donde internaron por urgencias a mi señora madre. Le pido de nuevo disculpas–, y reemprendió la marcha.

Dios lo conce, ¿usted lo conoce a Él?

Dios lo conce, ¿usted lo conoce a Él?

 

 

 

¿Conoce usted a Dios?

 

Es evidente que Dios le conoce a usted, pero ¿conoce usted a Dios? Es probable que a pesar de muchos conocimientos e incluso, de hablar la jerga evangélica que acompaña muchas de nuestras expresiones en Latinoamérica, usted no conozca a Dios.

 

El evangelio de Juan relata que en cierta ocasión fue hasta el Señor Jesús un hombre ampliamente reconocido en el mundo religioso de su época. Dios lo conocía a él, pero él no conocía a Dios, aunque hablaba del Creador a toda hora.

 

El diálogo fue sencillo pero a la vez profundo en su contenido. “Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?(Juan 3:3, 4)

 

Quizá usted al igual que este líder eclesial del judaísmo, tiene mucho conocimiento. Ha leído la Biblia unas cuantas veces y es reconocido en su congregación como alguien entregado a Dios. La pregunta es, ¿hasta dónde ha logrado conocer a Dios?

 

Por supuesto, conocer a Dios jamás podremos lograrlo en su plenitud; sin embargo cuando mantenemos una estrecha relación con Él, y abrimos el corazón para que obre conforme disponga, empezamos a ver el reflejo de su amor, poder y mover en cada uno.

 

Hacia nuevos niveles

 

La vida cristiana no puede estancarse. Si ocurre, no solamente estaremos impedidos para dar nuevos pasos sino que corremos el peligro de retroceder.

 

Conforme crecemos en Cristo, llegamos a nuevos niveles en los planos personal y espiritual.

 

“Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.”(versículos 5 y 6).

 

Es posible que en su caminar cristiana haya llegado hasta ciertos niveles, pero le falta aún experimentar el mover del Espíritu Santo. No, no me refiero a la gritería que se observa en muchos servicios religiosos en los que—para mi preocupación y quizá para la suya—muchas personas repiten la misma jerigonza como si el “hablar en lenguas” fuera algo que se aprende “de memoria”.

 

También el crecimiento hacia nuevos niveles debe incluir nuestro comportamiento. Si no se produce un cambio en nuestro actuar, es necesario revisar nuestro testimonio cristiano.

 

Movidos por el Espíritu Santo

 

Para Nicodemo, aquellas palabras del Señor Jesús eran nuevas. Tal vez para usted como cristiano, aquello de dejarse mover por el Espíritu Santo también sea algo que reviste cierta novedad.

 

El Señor Jesús le dijo: No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.”(versículo 8).

 

Al Espíritu Santo hay que dejarlo fluir. No presionar ni darle órdenes como “Muévete ahora…” como si se tratara de un mandadero que responde a nuestras indicaciones. Dios se mueve conforme quiere y lo que necesita es que estemos abiertos a Él.

 

Formúlese unas preguntas sencillas: ¿Cómo anda su testimonio de vida cristiana?¿Ha crecido en los niveles personal y espiritual?¿Está abierto al mover del Espíritu Santo o sus esfuerzos están encaminados a ejercer cierta manipulación sobre Él?

 

Las respuestas solamente las tiene usted. Y si halla algún fallo, debe encaminarse a corregirla. Con ayuda de Dios, si lo involucra en su ser y le permite obrar, es posible…

 

Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirme a pastorfernandoalexis@hotmail.com o llamarme al (0057)317-4913705.

 

© Fernando Alexis Jiménez

 

Les informamos que acabamos de actualizar nuestros espacios en la Internet, en donde podrán encontrar los siguientes Estudios Bíblicos simplemente haciendo click en el título:

1. Es hora de recobrar el dominio de territorios en poder de Satanás.- Por muchos años el Adversario espiritual ha hecho lo que quiere, aprovechando la actitud pasiva de los cristianos. ¿Qué hacer? He aquí un artículo que no puede dejar de leer ahora mismo.

2. El estrés, ¿cómo superarlo?.- Millones de personas se ven golpeadas por el fenómeno del siglo XX, el estrés. Desencadena desasosiego pero también, enfermedades físicas: ¿Qué hacer? Lea ahora mimo el Estudio…

3. Siete fundamentos de una fe dinámica.- ¿Hay pasos recomendables para que nuestras oraciones encuentren respuestas? Si desea conocer la respuesta, lea ahora mimo el siguiente Estudio Bíblico…

 

 

MEDITACIONES

Un cristiano consagrado derriba fortalezas demoníacas

Fernando Alexis Jiménez

Ocurrió un día cualquiera. La serpiente cobra se coló entre los resquicios de la puerta lateral del templo budista. Primero se aposentó en un rincón y, antes de una semana, ocupaba un lugar junto a los altares principales de adoración. 

 

Los monjes se percataron de su presencia, y el mayor, ni se inmutó. Les recordó que ni el temor ni la animadversión debían gobernar sus corazones, y les hizo pensar que quizá era un mensaje de los dioses.

Lo que creo conveniente es que le construyamos una morada especial–, les dijo.

 

Desde entonces—hace ya cuatro años—el reptil habita ese lugar de concentración budista. Ha mordido cuatro personas y mató una mas, pero los adoradores, persisten en creer que sería sacrílego matarlo.

 

Conviven con el peligro. Saben que en cualquier momento la cobra, que dicen puede medir más de cinco metros, podría causar más daño a las personas, pero ya se acostumbraron a soportal el mal.

Estamos llamados a librar la batalla en Jesucristo.

Estamos llamados a librar la batalla en Jesucristo.

 

 

 

El asunto me llevó a reflexionar en tantos cristianos que comparten espacio en países, regiones y ciudades donde Satanás tiene sus fortalezas de maldad, y sencillamente asumen una actitud pasiva o indiferente. Cuando obran así, le permiten al enemigo ganar más terreno.

 

¿Qué hacer? Disponernos a dar la batalla para recuperar los espacios que hoy ocupa el Adversario, porque todo el mundo le pertenece a Cristo y hasta tanto no echemos fuera a Satanás y sus huestes, encontraremos dificultades para evangelizar.

 

¿Qué puede hacer un cristiano?

 

Un cristiano que se mueve en el poder de Dios puede mucho. Satanás y sus huestes tienen que huir en su presencia (Cf. Santiago 4.7). Felipe, el evangelista, es un ejemplo. Él formaba parte de los siete diáconos escogidos entre los cristianos del primer siglo por ser “…de buen testimonio, llenos del Espíritu del Señor y de sabiduría…”(Cf. Hechos 6.3, versión Aramea-Peshita).

 

Cuando se desató la persecución contra la iglesia—en el primer siglo–, “…Felipe, descendiendo a una ciudad de Samaria, les predicaba el evangelio de Cristo.”(Hechos 8:5, versión Aramea-Peshita).

 

La urbe en la que se radicó, estaba bajo el dominio de una fortaleza demoníaca que operaba a través de un hombre ampliamente reconocido por obrar “milagros” con sus artes mágicas de maldad.

 

Ese fue el escenario en el que se libró una tremenda batalla entre el evangelista y un  baluarte de Satanás de adivinación, hechicería, encantamiento y sortilegios.

 

El Adversario espiritual estaba de mal humor en su Despacho en el reino de las tinieblas. Como no ocurría en mucho tiempo, no quería recibir llamadas ni recibir las  llamadas de urgencia que hacían los demonios desde diferentes lugares del mundo. “Estoy sumamente ocupado buscando resolver el imprevisto—le dijo a su asistente-. Debo encontrar un mecanismo para evitar que ese molesto cristiano eche a perder mis planes en Samaria.” Felipe, por su parte, no temía el reto y seguía prendido de Dios en oración.

 

Destruyendo ataduras

 

Un cristiano comprometido con el Señor Jesús pone en jaque  las estrategias del diablo y su ejército de maldad.  Fue así entre los creyentes del primer siglo y sigue ocurriendo hoy. El poder de Dios es el mismo, no ha cambiado.

 

Felipe libró la batalla contra el reino de las tinieblas. Se paró en la brecha a desarrollar su ministerio de predicación. “Y al escuchar los hombres del lugar su palabra, le prestaban atención y se convencían de todo lo que decía, porque veían las señales que realizaba, porque muchos que estaban atados por espíritus inmundos, gritaban en alta voz y salían de ellos, y otros que  estaban paralíticos  y cojos eran sanados, de modo que hubo gran regocijo en aquella ciudad.”(hechos 8:6-8, versión Aramea-Peshita)

 

Tome nota: el poder de Satanás se vio amenazado. Un cristiano—como ocurre hoy con hombres y mujeres consagrados al Señor Jesús—pone a temblar al mundo de las tinieblas. Pregúntese si su vida está siendo de impacto en la dimensión espiritual o le hace falta más presencia de Dios, producto de pasar tiempo en Su altar, en oración.

 

El poder del cristiano para derribar fortalezas de maldad

 

A las personas que se atreven a cuestionar qué pueden hacer en un barrio, región o país donde prevalecen los vicios, la prostitución, la hechicería y la violencia—entre otras múltiples manifestaciones de fortalezas de maldad—que flagelan a la sociedad hoy día, les digo tajantemente: un cristiano tiene el poder de Cristo para derribar esos fortines.

 

Observe que el desenvolvimiento ministerial de Felipe rompió las cadenas de enfermedad y posesión demoníaca al tiempo que los moradores de la ciudad, al aceptar a Cristo como Señor y Salvador, aseguraban para sí la vida eterna.

 

Cayó el engaño de Satanás

 

Si hay una estrategia de Satanás sobre la que debemos estar muy alerta, es aquella en la que se nos presenta como “muy poderoso”. Es una artimaña que le ha rendido frutos, como ocurría en aquella ciudad: “Y había allí cierto varón cuyo nombre era Simón, quien había vivido en esa ciudad durante mucho tiempo y que engañaba al pueblo de Samaria con sus artes mágicas, y alardeaba diciendo: “Yo soy grande”, de modo que todos se inclinaban delante de él, tanto grandes como pequeños, y decían: Este es el gran poder de Dios.”(Hechos 8:9, 10, versión Aramea-Peshita)

 

Recuerdo a una joven mujer en problemas con su esposo. El hombre se fue de casa. Ella, presa de la desesperación y pese a que le recomendé volver su mirada a Dios en ese período de crisis, siguió consultando a una bruja para que le trajera al marido. Su vida se tornó cada día más caótica.

 

La próxima vez que la encontré, le recomendé dos cosas: la primera, que rompiera todo nexo con Satanás a través de las prácticas de brujería, y la segunda, que llevara su problema a Dios en oración, y fuera perseverante.

 

Cierto día llamó a la oficina. Estaba feliz. Dios había hecho el milagro sin duda ocurrirá también con su vida si deja de creerle al supuesto “poder” del Adversario y se prende de la mano del Cristo de poder en el que hemos creído.

 

Milagros falsos y verdaderos

 

Nuestro enemigo espiritual es muy habilidoso; por ese motivo obra portentos de tal manera que haya practicantes de la Nueva Era que testimonian de sanidades y prosperidad operadas en sus vidas. No es algo nuevo, ya que Satanás siempre lo ha hecho para engañar a las personas.

 

En la ciudad de Samaria “…estaban convencidos, porque por sus artes mágicas (Simón) los había maravillado durante mucho tiempo, pero cuando creyeron a Felipe, que proclamaba el reino de Dios, hombres y mujeres eran bautizados en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.”(Hechos 8.11, 12, versión Aramea-Peshita)

 

No podemos dejar de orar y proclamar el Evangelio. Debe ser una lucha constante, en la que caerán a tierra las fortalezas de Satanás en nuestros países, provincias y ciudades. Los cristianos tenemos la victoria asegurada.

 

Hasta los demonios se convierten

 

Cuando derribamos las fortalezas de Satanás, en el poder de Dios, hasta los demonios se convierten. El ministerio de Felipe fue tan eficaz en la ciudad de Samaria, que “… aún Simón creyó y fue bautizado, y seguía a Felipe, y viendo las señales y milagros extraordinarios que se hacían por medio de él, estaba atónito y asombrado.”(Hechos 8:13, versión Aramea-Peshita)

 

No podemos renunciar a la batalla. Hasta tanto recobremos la beligerancia en la lucha, el adversario seguirá ganando terreno. El panorama es diferente cuando comprendemos la estrecha unidad que hay entre el Evangelismo y la Guerra Espiritual. Las almas se convierten a Cristo y los muros de las tinieblas se desmoronan.

 

¿Qué está esperando? Usted es un soldado de Cristo y está llamado a batallar, en el convencimiento de que la victoria está asegurada. ¡Usted es un vencedor, recuérdelo siempre!

 

Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirme a pastorfernandoalexis@hotmail.com o llamarme al (0057)317-4913705.

 

© Fernando Alexis Jiménez

 

MEDITACIONES
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