VIDA PLENA

Un camino para avanzar en el crecimiento personal y espiritual

 

Archivo de Julio, 2012

Sirviendo al Reino de Dios sin preocuparse por el salario

Sirviendo al Reino de Dios sin preocuparse por el salario

Fernando Alexis Jiménez

C

uando Dios lo llamó a servir como pastor y evangelista, tenía un almacén en un centro comercial de su ciudad. Y lo que comenzó como una célula en el hogar, pronto alcanzó las cien personas que era justamente la meta que se habían fijado en oración.

A éste número se sumaron otros más hasta el día—que jamás olvidará—en el que la junta de la iglesia le pidió abandonar su trabajo de comerciante para dedicarse todo el tiempo a servir a la comunidad de creyentes.

José Antonio también fue llamado al ministerio como pastor. A diferencia del primero, él aún trabaja. Su grupo de cristianos a cargo no pasa de treinta personas. Son fieles en congregarse los días miércoles y sábados en la noche. Con el dinero producto de lo que ofrendan los congregantes apenas logran cubrir el costo del sitio de reuniones.

Los dos pasan tiempo en oración y en el Estudio de la Biblia. Han volcado sus esfuerzos en la obra de Cristo Jesús. (Continuar leyendo »)

VIDA NUEVA

Invadiendo con la fe los territorios de maldad

Fernando Alexis Jiménez


E


l día que Aleyda y el grupo de evangelización de la iglesia se dieron a la tarea de tomarse el barrio con las Buenas Nuevas de Salvación, descubrieron qué significa enfrentar una oposición abierta. Dos días después de comenzar la distribución de tratados, arrojaron una gallina muerta,sin cabeza, junto a la puerta de su casa. No fue el único incidente; ocurrieron varios más. “Algo espeluznante; cualquiera se intimida—dijo una vecina–. Yo al menos no lo hubiera intentado de nuevo”.

Algunos miembros del equipo comenzaron a enfermar, experimentando extrañas dolencias. “No puedo ir esta tarde”, explicó uno de ellos. Enfrentaba náuseas, fuertes dolores de cabeza y mareos. (Continuar leyendo »)

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Cuidado con la contaminación espiritual de maldad

Fernando Alexis Jiménez

L

os mareos, las extrañas voces que escuchaba en las noches, el que se movieran objetos de manera inexplicable en su vivienda, que el azúcar apareciera regada en la cocina e incluso, que la Biblia –abierta generalmente en el Salmo 91—apareciera tirada en el piso, comenzó días después de que comenzó prácticas ocultistas.

Rosa María lo hizo por curiosidad. Una amiga le aconsejó ir donde una adivina. Lo hacían procurando saber sobre el futuro, pero pronto se convirtió en visitante asidua de la ocultista. No le importaba el dinero—a veces sumas muy elevadas—que debía cancelar por cada sesión.

Cuando procuró ser libre de esas ataduras, su mundo estaba hecho cuadritos. Los demonios no la dejaban vivir en paz. Estaba desesperada. Incluso, temía conciliar el sueño por temor a que la atormentaran.

¿Conoce personas en situación similar? Sin duda que sí. Es fruto de la avanzada que emprendió Satanás en estos últimos tiempos para ganar adeptos y luego atormentarlos, porque su propósito no es otro que destruir al género humano. Sin embargo hay buenas noticias: en Jesús el Señor hay libertad…

Alerta con la contaminación espiritual

La contaminación con el ocultismo mediante diversas prácticas que se consideran intrascendentes, terminan afectando nuestra vida y la de toda nuestra familia. Dios a lo largo de la historia ha sido muy claro al advertirnos sobre sus peligros. ¿Recuerda cuando el pueblo de Israel se encontraba a las puertas de la tierra prometida? Dios les hizo una lista de las prácticas en las que no debían incurrir:

“Cuando entres en la tierra que el Señor tu Dios te da, ten mucho cuidado de no imitar las costumbres detestables de las naciones que viven allí. Por ejemplo, jamás sacrifiques a tu hijo o a tu hija como una ofrenda quemada. Tampoco permitas que el pueblo practique la adivinación, ni la hechicería, ni que haga interpretación de agüeros, ni se mezcle en brujerías, ni haga conjuros; tampoco permitas que alguien se preste a actuar como médium o vidente, ni que invoque el espíritu de los muertos. Cualquiera que practique esas cosas es detestable a los ojos del Señor. Precisamente porque las otras naciones hicieron esas cosas detestables, el Señor tu Dios las expulsará de tu paso. ”(Deuteronomio 18: 9-12. Nueva Traducción Viviente)

Por favor, observe con detenimiento: el abanico de prohibiciones incluía la adivinación, hechicería, conjuros e invocación a los muertos. ¿No son muy comunes estas actividades en nuestros días? Sin duda que sí.

¿Incurrió quizá, por ignorancia, en algunas de estas manifestaciones abiertas del ocultismo? Si es así, es hora de que renuncie a todas las puertas que abrió consciente o inconscientemente.

En nuestro tiempo se anuncian libremente, sin que haya restricciones de ninguna índole—en cas ningún país—a los servicios que ofrecen.

Manténgase alejado

Los jóvenes—piense en sus hijos o nietos quizá—caen con mucha frecuencia en el ocultismo. En su mayoría, por curiosidad. Les atrae el poder que hay tras lo que hacen: jugar con la tabla Ouija, buscar adivinación sobre su futuro o quizá, las sesiones de espiritismo.

La conocida autora cristiana, Evelyn Christenson, explica: “Cuando hablo sobre lo oculto, me horroriza que aún jóvenes cristianos experimentan con toda clase de prácticas de lo oculto. Al preguntarles qué hacen en fiestas, sus respuestas me horrorizan. Muchos han atravesado la delgada línea entre juegos inocentes y lo oculto. Oyen voces durante sus reuniones, experimentando poder sobrenatural y recibiendo respuestas en forma extraña, según los métodos espiritistas”( Evelyn Christenson. “Qué sucede cuando las mujeres oran”. Editorial Clie. España. 1978. Pg. 109)

Hace pocos días una atribulada madre me explicaba la triste situación de su hija de diecisiete años. En dos ocasiones había sido internada en un hospital siquiátrico con manifestaciones de locura y convulsiones. ¡Había jugado con la tabla Ouija!

Afortunadamente comprendió que el problema no era físico sino espiritual. La chica fue sometida a liberación. Reconoció, durante el proceso, que había ido donde adivinas para saber si su novio le era fiel. Abrió puertas al mundo de lo oculto.

¿Qué demanda Dios de nosotros? Que nos mantengamos al margen de toda contaminación espiritual. ¿Recuerda lo que dicen las Escrituras? El Señor le pidió a Su pueblo no contaminarse: “Sin embargo, tú debes ser intachable delante del Señor tu Dios. Las naciones que estás por desplazar consultan a los adivinos y a los hechiceros, pero el Señor tu Dios te prohíbe hacer esas cosas”(Deuteronomio 18:13, 14. Nueva Traducción Viviente)

¡Es tiempo de pararnos en la brecha! Satanás está empecinado en seguir robándonos territorio gracias al pecado del hombre, pero usted y yo como guerreros espirituales tenemos asegurada la victoria y antes que permitírselo, vamos a recobrar lo que nos pertenece.

Levántese en victoria. Es tiempo de clamar, interceder, orar y hacer guerra espiritual. Nuestro poderoso Señor Jesucristo nos asegura la victoria.

Quizá es la primera vez que lee sobre estos temas. Le pregunto: ¿Ya recibió a Jesucristo como su Señor y Salvador? Si no es así, hoy es el tiempo para que lo haga. No deje pasar esta oportunidad. Ábrale las puertas de su corazón. Le aseguro que no se arrepentirá.

Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirme a pastorfernandoalexis@gmail.com o llamarme al (0057) 317-4913705.

© Fernando Alexis Jiménez

VIDA NUEVA

Cinco principios para una evangelización eficaz

Fernando Alexis Jiménez

J

erusalén era un hervidero de personas. El sol quemaba los rostros de los transeúntes que, sin pedir permiso, se abrían paso. El río humano iba y venía. No tenía una dirección determinada. Sobre los costados, en las casas de barro y madera, se amontonaban los vendedores. Ofrecían la variada gama de productos. Generalmente eran comidas para el viaje. Decenas de parroquianos regresarían esa misma tarde, después de los servicios de adoración a Dios, a sus respectivas provincias.

El hombre abordó el carruaje. No prestó atención a un comerciante que le ofrecía telas a muy buen precio. “Estoy afanado”, se limitó a decirle mientras le apartaba con cortesía. “Vamos”, ordenó a quienes guiaban el ostentoso vehículo de tracción animal. Le restaba un largo viaje, de varios días, hasta llegar a su destino final: Etiopía, en África. Allí servía a la reina de Candace.

Mientras avanzaban por el camino y poco a poco la ciudad iba quedando atrás, abrió un rollo de las Escrituras. Era el libro de Isaías. Dentro sentía el deseo de saber más acerca del Dios del que había escuchado muchas maravillas. En su corazón palpitaba el anhelo de encontrarle sentido a la vida.

Iba tan ensimismado, que no se percató del hombre que se acercaba corriendo.  Le dijo: “Pero, ¿entiendes lo que lees?. Él dijo: ¿Y cómo podré  si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiera y se sentara con él…” (Hechos 8:29-31). (Continuar leyendo »)

VIDA NUEVA

¿Es posible romper el poder de un maleficio?

Si alguien nos hace algún maleficio, ¿Es posible
romper su poder?¿Qué hay de malo en arrojarlo al río?¿Acaso el agua no rompe el
poder de la maldición?

Fernando Alexis Jiménez






N


o sabía cómo deshacerse del muñeco de tela, algo de
cabello humano, una cinta morada y dos medallas que encontró enterrado en su el
jardín, un domingo, mientras podaba el césped. Su vecina le recomendó que lo
arrojara a la basura. “Al fin y al cabo la maldición que encierra ese
fetiche, se irá a quién sabe dónde
”.

Un compañero de trabajo le dijo que lo arrojara lo más
lejos que pudiera. “Te vas en el auto, fuera de la ciudad, y lo arrojas”,
le explicó. Por su parte, una persona a la que consideró seria y a quien
consultó el asunto, le dijo que lo mejor sería tirarlo al río. “La corriente
de agua se llevará todo lo malo
”, precisó.

Por más de dos meses Rubiel no sabía cómo manejar el
asunto, e incluso, hay quienes aseguran que tenía aquella “cosa” en una
cajita de madera, que refundió en el cuarto de los elementos viejos y en
desuso, en el sótano de la enorme casa. (Continuar leyendo »)

VIDA NUEVA