VIDA PLENA

Un camino para avanzar en el crecimiento personal y espiritual

 

Archivo de Noviembre, 2011

Rompa el ciclo de los problemas sin resolver

Los problemas sin inherentes a la realidad de todo ser humano. El asunto no está en evitar los problemas, porque es literalmente imposible, sino en entregarlos en manos de Dios… Él siempre tiene una salida y una solución oportunas…

Fernando Alexis Jiménez

L

e gustó la marina. Desde cuando terminando la secundaria, vio una película sobre el mar. Trama cinematográfica o no, le impactaron las imágenes.

 

El rumor de las olas al barrer la playa con suavidad quedó grabado en su memoria para siempre. Por esa razón no fue una sorpresa para nadie el día que anunció su disposición de cursar la carrera en la Armada Naval.

 

Con ayuda de Dios, podemos superar los problemas...

Con ayuda de Dios, podemos superar los problemas...

Pasó mucho tiempo antes que pensara en casarse. Estaba convencido que no era para él. No obstante se enamoró. Fue en unas vacaciones donde pasó casi un mes en casa de su madre. Y como lo sorprendió la situación, decidió casarse. Veía a su esposa cada cierto tiempo, cuando regresaban a la ciudad.

 

 

 

 

 

Nadie está exento de tener problemas. Eso obliga que estemos preparados para enfrentarlos

 

Todo iba bien. Así lo esperaba. Lo que no esperaba fue su adicción al alcohol. Al principio para matar el tiempo; después para paliar la soledad y por último, porque le hacía falta. La ansiedad lo tornaba irritable cuando no podía beber.

 

 

Su atadura al licor desencadenó la separación. Fue sorpresiva. Su esposa lo abandonó. Ocurrió un fin de semana. Estaba visitándola. Ella le gritó en la cara que estaba cansada de sus malos tratos y de que fuera un bebedor consumado. Y lo dejó. Abandonado. Solitario. En una habitación.

 

La crisis lo llevó a buscar a Jesucristo. De otra manera no lo habría hecho. Siempre había pensado que no necesitaba de Dios ni de nadie. Estaba equivocado. Inmerso en el problema de la separación, lo comprendió.

 

Fue al Maestro en oración. Pidió una salida al torbellino. Y Él escuchó sus oraciones. Restableció el hogar.

 

Hoy asiste con su cónyuge y su pequeño hijo, al templo evangélico. Atribuye al buscar a Jesucristo en oración, que su familia esté de nuevo unida.

 

Hoy es el día de buscar una solución

 

Es probable que enfrente sinnúmero de problemas. Nada nuevo, han estado ahí siempre, robándole la paz. Usted está intranquilo. Siente que las dificultades se tornaron tan frecuentes, que son como un pesado fardo que lleva a todas partes.

 

 

No cargue con los problemas, entrégueselos a Dios

 

¿Hasta cuándo piensa seguir así? Hoy es el día para romper con las ataduras a las dificultades sin resolver. No olvide que si involucramos al Señor Jesucristo, las respuestas se producen. Hay solución.

 

En el evangelio de Lucas encontramos un relato sorprendente:  “Zaqueo se levantó entonces y le dijo al Señor: –Mira, Señor, voy a dar a los pobres la mitad de todo lo que tengo; y si le he robado algo a alguien, le devolveré cuatro veces más. Jesús le dijo:–Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque este hombre también es descendiente de Abraham. Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido.”(Lucas 19:6-10. La Palabra de Dios para todos).

 

Someter los problemas a Dios abre las puertas para la resolución de los conflictos, cualesquiera que sean. La decisión está en sus manos: sigue como hasta ahora, atravesando crisis, o le permite al Creador tomar el control.

 

Una decisión que no puede ni debe postergar: recibir a Jesucristo como Señor y Salvador.

 

Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirme a pastorfernandoalexis@hotmail.com o llámeme al (0057)317-4913705…

© Fernando Alexis Jiménez

 

Escuche de lunes a viernes VIDA DE ÉXITO con Fernando Alexis Jiménez, a las 4.00 pm, hora de Colombia a través de www.triunfandostereo.org Ah, recuerde que en http://estudiosbiblicos.jimdo.com tenemos siempre material nuevo cada día lo mismo que en  www.guerraespiritual.org

 

 

 

Sin categoría

¿Qué tipo de influencia ejerce en los demás?

¿Qué tipo de influencia ejerce en los demás?

S

e quedó sentada en la cama, en una habitación sola y fría en la que el silencio apenas lo rompían las bocinas de autos que pasaban raudos en la distancia. Una débil luz se filtraba por la ventana. No podía conciliar el sueño y el reloj despertador, en la mesita de noche, marcaba las 2:13 am.

 

Pienso que nada tiene sentido—murmuró–. ¿Para qué tanto esfuerzo? Bah, esta mañana, a primera hora, presento renuncia a mi trabajo. Estoy cansado de todo esto…–

 

Es importante reflexionar sobre el tipo de influencia que ejercemos sobre los demás...

Es importante reflexionar sobre el tipo de influencia que ejercemos sobre los demás...

Redactó la carta. Tachó varias veces las líneas a mano alzada. No lograba encontrar los términos apropiados. Estaba convencida que nadie valoraba sus esfuerzos por instruir, lo mejor posible, a los estudiantes de ese lugar lejano en las montañas.

 

 

Renunció. Dicho y hecho. El rector del colegio no quería recibirle la dimisión. “Piénselo, profesora…”, le dijo una y otra vez pero ella estaba decidida.

 

            Dos años después cuando regresó al caserío, descubrió para su sorpresa que los proyectos que había impulsado, se habían venido a tierra como un papalote que pierde el control en el aire y se precipita al inmenso llano, queriendo acabar con todo a su paso.

 

Debí haberlo pensado una y otra vez…–murmuró de camino al autobús que la regresaría a su pueblo. Sólo después de mucho tiempo comprendió el grado de influencia que había ejercido en las personas…

 

¿Cuál es su grado de influencia en los demás?

 

Nuestras vidas impactan positiva o

negativamente a quienes nos rodean

Resulta interesante meditar en el hecho de que cada día, a cada instante y en todos los instantes de nuestra cotidianidad, impactamos en los demás, positiva o negativamente. Es la forma como influimos. Lo que marca la diferencia es el tipo de influencia que generamos.  El cómo y de qué manera, que son dos aspectos muy importantes.

 

 

            Cuando miramos detenidamente el cómo, es necesario tener en cuenta que ejercemos influencia cuando nos convertimos en agentes de cambio en los espacios en los que interactuamos con otras personas: la familia, la sociedad y cualquier espacio en el que nos desenvolvamos. Podemos dejar que todo siga igual o formar parte activa de la búsqueda de soluciones, siendo los primeros que nos comprometemos para que se produzcan los cambios.

 

            El segundo elemento es de qué manera influimos en los demás. En ese proceso es importante: primero, que respetemos las opiniones ajenas –así no las compartamos–; segundo, que aprendamos a escuchar antes que intervenir interrumpiendo al interlocutor; tercero, reconociendo que nuestras propuestas de transformación tienen mayor impacto cuando somos los primeros en asumir responsabilidad. Hechos más que palabras.

 

            Un estudio adelantado por el sicólogo Menahem Bellty, pone de relieve que todos los seres humanos somos influenciados y respondemos a estímulos externos, positivos o negativos.

 

            El grado de influencia en nosotros lo define la forma como asumimos tal estímulo. Si nuestra perspectiva es positiva, nos sobrepondremos a las dificultades, pero si por el contrario hay pesimismo o amargura en nuestro corazón, asumiremos como catastrófica cualquier situación que enfrentemos. La influencia, en tales casos, será altamente negativa.

 

Luz para influir en los demás

 

Cada uno de nosotros define

Cómo ejerce influencia en los demás

            El Señor Jesús enseñó a sus discípulos y a nosotros hoy, que debemos ser sal y luz del mundo. “Lo se desde niño”, me dirá probablemente usted. Y coincido con usted: es una de las primeras enseñanzas que recibimos desde la más tierna infancia. Pero quizá no meditamos lo suficiente en lo que significa. Luz y sal no es otra cosa que ser agentes decisivos para la transformación del mundo. Testimoniar que nuestra condición de cristianos determina que somos partícipes en los procesos de cambio y crecimiento, a nivel personal y espiritual nuestro, pero también en los que experimentan los demás.

 

 

            ¿En qué momento disminuye nuestro grado de influencia sobre las personas que nos rodean? Cuando existe una enorme brecha entre lo que predicamos y lo que hacemos.

 

            El asunto lo abordó el Señor Jesucristo de una manera puntual cuando advirtió: “¡Cuidado con los falsos profetas! Vienen a vosotros disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces.  Por sus frutos los conoceréis, pues no se recogen uvas de los espinos ni higos de los cardos.   Así, todo árbol bueno da buen fruto; pero el árbol malo da fruto malo.  El árbol bueno no puede dar mal fruto, ni el árbol malo dar fruto bueno. Todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego. De modo que por sus frutos los conocerán.” (Mateo 7:15-20, Dios Habla Hoy)

 

            Lo que planteó es que reflejamos, en lo que pensamos y hacemos, lo que hay dentro. Nadie puede obrar bondadosamente si hay maldad en su existencia, en lo más profundo de su ser. Por esa razón enfatizó que: El árbol bueno no puede dar mal fruto, ni el árbol malo dar fruto bueno.

 

Transformando el mundo

 

            Cuando hay equilibrio en nuestro ser, lo reflejamos en nuestra relación con Dios y con los demás. Se materializa la recomendación del apóstol Pablo: Hasta donde dependa de vosotros, haced lo posible por vivir en paz con todos.”(Romanos 12:10)

 

            Nuestra personalidad será atrayente cuando se den dos elementos claves: estrecha relación entre lo que decimos y lo que hacemos, y la segunda, cuando haya equilibrio de tal manera que factores externos e internos no nos desestabilicen.

 

            Le pongo un ejemplo sencillo: aquél que jamás ha tenido una posición de poder, y justo cuando es promovido de cargo, actúa diferente, muy lejos de la actitud que asumía cuando no tenía una posición de relevancia. ¿Cómo cree que alguien así podrá influenciar positivamente en los demás?

 

Pregúntese qué tipo de influencia

ejerce usted en los demás

Miremos otro escenario: el padre de familia afable que cambia su semblante y hasta el tono de voz cuando la esposa, a la hora de la cena, le confirma que han llegado nuevas facturas de cobro. ¿Qué tipo de influencia considera usted que genera en su cónyuge e hijos?

 

            Influir es transmitir entre quienes nos rodean, pautas de vida que se constituyen en ejemplo.

 

            Ser cristiano encierra una responsabilidad enorme. Implica influenciar. Ser piedra angular en la transformación del mundo. Edificar y no destruir, ¿de qué manera? A través de los principios y valores que asumimos y que se deben reflejar en el trato con las personas.

 

            Pregúntese al concluir: ¿Qué tipo de influencia ejerzo en el mundo que me rodea? Una respuesta sincera, sin duda le llevará a disponerse a aplicar cambios, con la ayuda del Señor Jesucristo…

 

            Si tiene alguna inquietud, no dude en contactarnos y, por favor, recuerde que hoy es el día para tomar la mejor decisión de su vida: recibir a Jesucristo como Señor y Salvador…

 

© Fernando Alexis Jiménez - (0057)317-4913705

Email pastorfernandoalexis@hotmail.com  

 

Espere mañana el Estudio “Veneración a los muertos, fuente de maldición, enfermedad y ruina”. Escúchenos en el programa VIDA DE ÉXITO de lunes a viernes a las 4:00 pm, hora de Colombia, en www.triunfandostéreo.org y Síganos en www.guerraespiritual.org y en el Blog www.oracionyfe.blogspot.com

 

 

 

VIDA NUEVA

En medio de la crisis, ¿hay una salida?

 

 

En medio de la crisis, ¿hay una salida?

 

 

 

 

Fernando Alexis Jiménez

P

roblemas. Sí. Problemas. Y bastantes. No los soportaba. Es más, en las tardes cuando concluía su jornada laboral, lo pensaba dos veces antes de encaminarse al hogar. Anticipaba en su corazón que sostendría una diferencia, cualquiera que fuera, con su esposa y las consecuencias generalmente eran muy desalentadoras: palabras soeces, como solía expresarse la mujer cuando estaba fuera de casillas.

 

¡Qué diferencia de las imágenes festivas y de rostros sonrientes que se tomaron de la ceremonia matrimonial! Todas las fotografías mostraban una faceta feliz del evento. Como si estuvieran posando para un comercial de televisión. Sin embargo era real. En ese momento todo iba bien.

Con ayuda de Dios hay salida para la crisis

Con ayuda de Dios hay salida a la crisis

 

El sacerdote le recomendó tener paciencia. Le sugirió incluso que entregara el sufrimiento a uno de los millares de santos del catolicismo. La vecina de enfrente le habló sobre pócimas mágicas que desalentarían a su esposa de cualquier discusión.

 

Solamente un pastor evangélico a quien consultó al respecto, le sugirió ir a Jesucristo en oración. “Es la solución a las situaciones de crisis, porque Él calma la tempestad.”, le dijo.

 

Permítale a Dios que tome el control

 

La tendencia natural es tratar de resolver los problemas a nuestra manera, bajo las fuerzas que nos acompañan. Generalmente no produce buenos resultados. Desencadenados enfrentamientos. Hay malentendidos. Se llega a herir verbalmente a los demás.

 

Sin embargo el panorama es distinto cuando le permitimos al Señor Jesucristo que tome control de la situación. Él sabe cómo obrar. Interviene en el momento apropiado. Obra como mejor conviene. Lleva nuestra embarcación a puerto seguro.

 

En el evangelio de Mateo podemos leer un relato impactante: “Jesús subió a la barca, y sus discípulos lo acompañaron. En esto se desató sobre el lago una tormenta tan fuerte que las olas cubrían la barca. Pero Jesús se había dormido. Entonces sus discípulos fueron a despertarlo, diciendo:–¡Señor, sálvanos!¡Nos estamos hundiendo!. Él les contestó:–¿Por qué tanto miedo?¡Qué poca fe tienen ustedes! Dicho esto, se levantó y dio una orden al viento y al mar, y todo quedó completamente tranquilo.” (Mateo 8:23-26).

 

El curso de su vida puede variar positivamente si no libra la batalla confiando en sus capacidades sino que involucra a Jesucristo; Él como poderoso gigante se hará cargo del problema, por grande que parezca, y traerá una solución oportuna y eficaz.

 

Ah, y que no pase este día sin que haya tomado la mejor decisión: recibir a Jesucristo como su único y suficiente Salvador. Puedo asegurarle que no se arrepentirá.

 

Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirme a pastorfernandoalexis@hotmail.com o llamarnos al (0057)317-4913705.

 

© Fernando Alexis Jiménez

Escuche de lunes a viernes, VIDA DE ÉXITO en www.triunfandostereo.org a las 4:00 pm, hora de Colombia. Haga la conversión horaria a su país y no se pierda un programa que transformará su vida. Sitio de Internet www.guerraespiritual.org y Blog http://oracionyfe.blogspot.com

 

 

VIDA NUEVA

Iniciar sesión

Ingrese el e-mail y contraseña con el que está registrado en Monografias.com

   
 

Regístrese gratis

¿Olvidó su contraseña?

Ayuda

film izle Home Design Spielaffe sesso video giochi