VIDA PLENA

Un camino para avanzar en el crecimiento personal y espiritual

 

Guerra Espiritual: ¿Tan sólo gritarle órdenes a Satanás y sus demonios?

(Ponencia del pastor Fernando Alexis Jiménez en el Foro “Guerra Espiritual y Ministerio Cristiano” celebrado en Cali – Colombia, el 9 de Octubre de 2010)

 

Resulta irónico pero el mundo de las tinieblas toma más fuerza en la medida en que los cristianos no libramos la batalla contra Satanás y sus huestes. Pero esa guerra no la libramos en nuestras fuerzas ni con prácticas extrañas como gritar duro “Fuera, fuera”, creyendo que por la intensidad de nuestra voz o los gestos que hacemos, los demonios saldrán más rápido. Tampoco por el zapateo, práctica que como recordará, consiste en taconear duro contra el suelo, argumentando que así estamos pisando a Satanás. Ni lo uno ni lo otro tienen fundamento bíblico.

 

Los demonios y cómo combatirlos: un tema del momento

 

Estamos llamados a tener victoria en la lucha contra el mundo de las tinieblas, en el poder de Jesucristo...

 

Desde la década de los setentas, se han multiplicado, no solamente relatos literarios sino producciones cinematográficas con el tema de los demonios y la forma como se enfrentan, en abierta alusión a la Guerra Espiritual, de cara a la liberación de los endemoniados, aunque por supuesto, con errores porque el enfoque es más sensacionalista que real. Eso lleva a que se hayan tejido mitos y se hayan construido muchas aplicaciones equivocadas, por ejemplo, en torno a cómo se ministra liberación a un endemoniado. Cada quien hace—a su manera y desde su perspectiva empírica—hace aportaciones al tema y tenemos  hoy un cúmulo de creencias diametralmente opuestas a la realidad.

 

Esta cadena de errores lleva a que muchas personas, sin fundamento bíblico, digan que la oración, ministración de liberación a endemoniados, y la Guerra Espiritual debe hacerse de tal o cual manera, sólo porque ellos lo dicen. ¿Las consecuencias? Muchísimas personas se oponen abiertamente a este desempeño ministerial y consideran que sólo lo ejercen quienes rayan en las fronteras del fanatismo. Quienes actúan así, sin asidero Escritural, antes que contribuir a la Guerra Espiritual, le han causado un enorme perjuicio a esta valiosa herramienta del ministerio cristiano, y en el imaginario colectivo de quienes no son cristianos evangélicos o carismáticos, está la imagen de que en nuestras iglesias a punta de gritería y ritos extraños, pretendemos sacar a los demonios.

 

Este hecho nos retrotrae a la concepción medieval que se tenía del mundo de las tinieblas y cómo combatirlo.

 

Recordemos, por ejemplo, que Santo Tomás, en el Siglo XIII, trataba de explicar de dónde venían los demonios y cómo actuaban. Incluso, fue más allá, y en la (Summa Teológica, Tomo I, Cuestión Décima, Artículo 5), decía por ejemplo que el tiempo en el mundo de las tinieblas, era muy distinto al nuestro—algo que en lo que estamos de acuerdo–, pero definió una medida especial de tiempo para los demonios al que llamó Evo (del Latin aevum). Precisaba que si bien es cierto los demonios tienen origen, su “tiempo” está marcado por cada acción mala que realizan, en la que cuentan cuando iniciaron su accionar y cuando lo terminaron. No en tiempo físico, sino en términos de impacto.

 

A veces los cristianos evangélicos de nuestro tiempo, corremos el peligro de caer en esas mismas explicaciones extrañas. Es más—permítanme decir–, a veces se acude a prácticas extrañas, y por tanto extra bíblicas, que se utilizan hoy para echar fuera demonios y combatir el mundo de las tinieblas.

 

He escuchado cosas tan extrañas, como que al guerrear en oración contra los demonios, no se debe estar postrado o de rodillas sino por el contrario, estar marchando—como soldados–. Y otra, que me pareció más curiosa todavía: que al combatir al mundo de las tinieblas, debemos tomar una “espada espiritual”—la entendería más, como imaginaria–, para cortar a Satanás y “sacarle sangre”.

 

Esas excentricidades me recuerdan a los esfuerzos de la Iglesia Católica, en la época medieval, por identificar a los demonios y sacarlos del cuerpo de una persona.

 

Por ejemplo, en el año 1231, se llegó a desenterrar un cadáver, porque se consideraba que el pobre hombre—que tenía problemas mentales, según parece—había muerto endemoniado. Un relato que reposa en los anales históricos de la Iglesia Católica, dice: “Desenterraron a ese Galván y lo llevaron del cementerio de Villenueve (en Italia) donde lo habían enterrado. Luego, en una gran procesión, arrastraron su cuerpo por la ciudad y lo quemaron en el campo común de las afueras de la ciudad. Esto se hizo en alabanza de nuestro señor Jesucristo y del bienaventurado Domingo y en honor de la iglesia Romana y Católica, nuestra madre, en el año del Señor de 1231)”

 

En 5 de diciembre de 1489, durante el papado de Inocencio VIII, promulgó la Encíclica “Summis desiderantes affectivus” que desencadenó una feroz persecución a endemoniados y brujas, a quienes acusaba de aquelarres orgiásticos con Satanás, canibalismo, volar en escoba, provocar aborto a las mujeres y beber sangre de niños.

 

Se les juzgaba con rapidez, se dictaminaba que estas personas estaban poseídas por Satanás, les pinchaban los ojos, arrastraban sus cuerpos atados a caballos hasta despedazarlas, y en los casos en que eran benévolos con sus víctimas, las azotaban para que “saliera el demonio”.

 

Uno de los más destacados exponentes de estas prácticas de “liberación” era el sacerdote dominico, Fray Tomás de Torquemada, más conocido como el “gran inquisidor”. En solo dos años del Tribunal de la Inquisición quemó a 52 herejes y endemoniados, según su juicio y condenó a 220 fugitivos. Cuando esa forma extraña de identificar a los endemoniados y para hacerlos libres, la Santa Inquisición—que de santa no tenía nada– llegó a ordenar que se quemara a 50 personas por día. En sus once años de ejercicio como inquisidor, a Tomás de       Torquemada, produjo la muerte de 11.000 personas y la erradicación del judaísmo en España.

 

Esos hechos horrorosos que la Iglesia Católica reconoció y por los cuales pidió perdón, nos despiertan estupor, pero nosotros mismos debemos preguntarnos, ¿hasta qué punto en nuestras iglesias se puede estar incurriendo en ritos extraños y prácticas excéntricas para liberar a los endemoniados?

 

Ese es uno de los propósitos de este Foro: auto evaluarnos, pero a la vez, orientar nuestras acciones a un ministerio cristiano sano, bíblicos, que toma la Intercesión y la Guerra Espiritual, como valiosas herramientas para ayudar en la extensión del Reino de Dios, recuperando los terrenos que ha copado el mundo de las tinieblas por el pecado del hombre.

 

El mundo de lo oculto en la era de la moderna tecnología

 

Como Intercesores y Guerreros Espirituales nos desenvolvemos en un mundo con tecnología de punta, en el que ya no se utiliza solamente la tabla Ouija o una bola de cristal para establecer puntos de contacto con el mundo ocultismo, sino incluso la Transcomunicación Instrumental, que no es otra cosa que grabar períodos de silencio—por un medio electrónico—y luego escuchar mensajes o respuestas a preguntas formuladas con antelación a espíritus que son invocados. Los practicantes de esta modalidad hacen llamamiento a familiares muertos o personajes famosos. También se está utilizando un canal de televisión sin señal, en el que aseguran, escuchan voces y hasta ven imágenes de las personas que se invocan.

 

Esta práctica de la Transcomunicación Instrumental inició en 1920. Uno de los pioneros fue el notable inventor Thomás Alba Edisón, quien en la Revista América Científica, dejó sentada su creencia de la sobrevivencia del espíritu, que de acuerdo a su concepción, continuaba latente en medio de nuestro mundo material. Eso llevaba a que se pudieran grabar mensajes del más allá, de espíritus que seguían moviéndose en nuestro medio. Este inventor escribió: “Si nuestra personalidad sobrevive, es estrictamente lógico y científico pensar que retiene la memoria y conocimientos que adquirimos en este mundo. Por lo tanto, si la personalidad sigue existiendo después de lo que llamamos muerte, resulta razonable deducir que quieran comunicarse con las personas que han dejado aquí.  Me inclino a creer que si pudiéramos inventar un instrumento tan sensible como para ser afectado por nuestra personalidad, tal instrumento tendría que registrar algo”.

 

Resulta interesante, por ejemplo, que 1909, un portugués radicado en Brasil, Augusto Cambraia, llegó a patentar un aparato en el Archivo Nacional de Río de Janeiro, con el título de “Telégrafo Vocativo” que tenía como función hablar con “seres iluminados de fuera de la Tierra“.  En 1911, en Holanda, dos físicos publicaron el libro “Misterios de la muerte” en el cual describen un aparato cuyos detalles técnicos fueron proporcionados mediumnicamente, por espíritus. El objetivo era la transmisión por Clave Morse.

 

Ahora, no solamente son los libros que circulan por doquiera con temas ocultistas los que están haciendo difusión masiva del mundo del ocultismo, sino la Internet, dond el 40% de las publicaciones a través de Foros, Websites y cuartos de Chats, entre otros, están íntimamente ligados a contenidos que favorecen o exaltan el mundo de las tinieblas.

 

¿A qué nos enfrentamos?

 

Como cristianos, es importante tener en cuenta que nos enfrentamos—en Intercesión y Guerra Espiritual—a tres niveles específicos que describo a continuación:

 

TRES NIVELES ESENCIALES DE GUERRA ESPIRITUAL

NIVEL

DESCRIPCION

1. Confrontación directa con los demonios

Cuando enfrentamos los demonios en las personas (Cf. Lucas 10:1-12; 17-20

2. Confrontación en la dimensión del ocultismo

Enfrentamos una estructura bien organizada de hombres y mujeres al servicio del mundo de las tinieblas: chamanes, brujos, sacerdotes del vudú, santeros, hechiceros, canalizadores de la Nueva Era, curanderos, magos y adivinos.

3. Confrontación en la dimensión espiritual

Enfrentamos en el mundo de las tinieblas (Cf. Apocalipsis 12.7; Efesios 6.12)

 

 

Con el propósito de facilitar el proceso de análisis, les invito a comenzar por la confrontación en la dimensión espiritual:

 

I. Confrontación en la dimensión espiritual

 

Hay un versículo clave que sabemos de memoria (Efesios 6:12). Nos enseña claramente que el mundo de las tinieblas está jerarquizado. No estamos luchando contra Satanás únicamente sino contra todo su ejército. Ahora, ¿por qué libramos la batalla en la dimensión espiritual? Esencialmente para que los territorios sobre los que el mundo de las tinieblas tiene dominio geográfico, puedan ser impactados por el Evangelio transformador de Jesucristo. En esencia, es la batalla entre dos reinos, el Reino de Dios y el reino de las tinieblas.

           

Nuestro interés no es sólo en sacar demonios por sacarlos, sino para asegurar que al ser desplazados de un área territorial específica, se pueda recobrar esos territorios que le corresponden al Reino de Dios. En este aspecto quiero resaltar lo que escribe el autor y conferencista, Peter Wagner:  “No creo que debiéramos considerar la Guerra Espiritual como un fin en sí mismo. En un sentido válido, Jesús vino para destruir las obras del diablo (1 Juan 3:8), pero eso fue sólo para buscar y salvar lo que se había perdido (Cf. Lucas 19:10)… Mi interés en la Guerra Espiritual es directamente proporcional a su eficacia para mejorar la evangelización.”(Wagner, C. Peter. Oración de Guerra. Editorial Betania. EE.UU. 1993. Pg. 22, 23)

 

Hay abundante documentación bíblica sobre el dominio de espíritus territoriales:

 

DOMINIO ESPIRITUAL DE MALDAD EN LOS TERRITORIOS

CITA BIBLICA

TEMA

Números 33:50-53

Desde el Antiguo Testamento Dios advirtió sobre la necesidad de deshacerse de ídolos, esculturas y lugares altos que le daban “derecho legal” al mundo de las tinieblas a ejercer dominio territorial.

1 Reyes 20:21-28

Los pueblos paganos tenían conciencia sobre el dominio territorial de los demonios y atribuían la fuerza sobrenatural y divina que ayudaba a los Israelitas en sus batallas, a los espíritus territoriales.

2 Crónicas 28:21-25

Cuando un gobernante abría puertas al mundo de las tinieblas, ataba sus gobernados y el territorio sobre el que ejercían gobierno, al dominio de los demonios.

Daniel 10:12-21

Se evidencia que el clamor de Daniel—como puede ocurrir con nosotros—tuvo respuesta de Dios pero los espíritus territoriales impedían que se hiciera efectiva, como igual, impiden las bendiciones.

Mateo 4:8, 9

La Biblia nos enseña que Satanás—producto del pecado del hombre—domina hoy sobre los reinos del mundo, sobre los que gobierna con poder económico y espiritual.

Hechos 19:23-29

El Nuevo Testamento muestra que incluso entre los gentiles y paganos, se tenía conciencia del dominio que ejercían los demonios sobre los territorios.

Jeremías 50:1-5

Hay evidencia bíblica de que, cuando como pueblo de Dios, empezamos por erradicar ídolos, imágenes y lugares altos, generamos confusión en el mundo de las tinieblas y podemos recobrar territorios donde los demonios ejercían dominio.

Mateo 12:43-45

La Biblia revela que los demonios necesitan corporizarse o ejercer dominio en territorios (algo o alguien) porque de lo contrario, andarán en lugares secos, y requieren cuerpos humanos o animales, e incluso cosas (fetiches, objetos ligados al ocultismo etc.) para operar.

Marcos 1:15

La batalla constante es entre el Reino de Dios y el Reino de las Tinieblas.

Josué 24:14, 15

Es necesario que al menos, el cristiano que hay en una familia, tome autoridad y declare su vida y hogar, para Dios. Abrirle puertas al Reino de Dios.

Zacarías 4.6

La batalla contra el mundo de las tinieblas no la libramos en nuestras fuerzas sino en el poder de Dios.

 

Encuentro validez práctica, en la toma de territorios hoy en poder del mundo de las tinieblas, mediante:

1. Oración de intercesión y guerra espiritual

2. Vigilias

3. Acciones estratégicas de las iglesias como caminatas de oración, declarando los lugares como posesión del Reino de Dios.

4. Ungir con aceite territorios.

5. Períodos de ayuno

6. Cultos campales

 

En este proceso de toma de territorios juega papel importante la Cartografía Espiritual, que define los lugares de mayor relevancia de pecado, prácticas ocultistas e incluso, ayuda a identificar espíritus territoriales de cara a librar las batalles que nos permitan ser más eficaces en la Guerra Espiritual.

 

Cabe aquí recordar lo que plantea al respecto el autor y conferencista internacional, Peter Wagner quien señala: “En la actualidad cada vez más hay gente interesada en descubrir el significado de todo esto—se refiere a la Cartografía espiritual–, y particularmente la aplicación que pueda tener tanto para la evangelización mundial como para el mejoramiento de la sociedad humana. Creo que sería útil mirar un poco más de cerca el tema de la territorialidad entonces—en los tiempos del Antiguo y Nuevo Testamentos-y ahora, desde el punto de vista de los antropólogos y los expertos en misiones contemporáneas.” (Wagner, C. Peter. Oración de Guerra. Editorial Betania. EE.UU. 1993. Pg. 107)

 

II. Confrontación en la dimensión del ocultismo

 

La aparición de cadáveres con la caja torácica abierta, en la que se evidencia el retiro del corazón y su colocación nuevamente, después de un rito ocultista—acciones que protagoniza con mayor énfasis el grupo de Los Zetas, en México–, puso sobre el tapete de nuevo el papel que juegan los brujos para favorecer narcotraficantes, políticos e incluso, a quienes tienen ansias de poder y riqueza.

 

No sólo en la época de Juan Domingo Perón, presidente de Argentina, los sacerdotes y médiums ocultistas lograron relevancia—como ocurrió al designar como Ministro de su Gabinete al brujo José López Rega—sino también en nuestro tiempo.

 

Uno de los casos más recientes de mandatarios involucrados en ritos ceremoniales, es el de Juan Manuel Santos, Presidente de Colombia. El 7 de agosto de 2010, horas antes de posesionarse como debía—de acuerdo con la Constitución Política de Colombia—ante el Congreso de la República, recibió un bastón de mando de manos de las autoridades espirituales de los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, en el norte del país. La ceremonia se cumplió en Seyzhua, sitio sagrado de algunas comunidades indígenas. El ritual fue privado y estuvo a cargo de “mamos” (sacerdotes) de las etnias arhuaca, kogui y wiwa, que comparten junto a la kankuama la cadena montañosa con picos nevados de casi 6.000 metros sobre el nivel del mar, lo que la hace única en el mundo.

 

En el poder de Jesucristo estamos llamados a tener victoria en la lucha contra el mundo de las tinieblas...

En el poder de Jesucristo estamos llamados a tener victoria en la lucha contra el mundo de las tinieblas...

El Presidente de Bolivia, Evo Morales, vistió traje típico –con gorro de cuatro puntas (chucú), poncho y un bastón de mando–durante la

ceremonia ancestral que se realizó en Tiwanaku, el 21 de enero de 2010. Las prendas permanecieron durante dos noches en el templete de Kalasasaya, procurando que recibiera las fuerzas espirituales andinas. Los colores utilizados estaban orientados a deidades indígenas. El ritual estuvo a cargo del Consejo de Amautas.

 

 

 

Durante una reafirmación de su gobierno al frente del Ecuador ante deidades indígenas, el Presidente Rafael Correa participó en una ceremonia –el 9 de agosto de 2010—en la taitas y mamas le pidieron a la pachamama que encendiera en ”nuestros pueblos las llamas del amor y hagan lo mejor por nuestros pueblos”. Le acompañaron Evo Morales y la premio Nobel de la paz, Rigoberta Menchú, quienes recibieron también las bendiciones del ritual de limpieza realizado por los líderes indígenas.

 

Un caso patético de la crisis que produce el atar un país al mundo de las tinieblas, lo ofrece el ex sacerdote católico de la comunidad saleasiana, Jean Bertrand Aristide, quien ascendió al poder el l 7 de febrero de 2001–rompiendo una larga cadena de gobiernos dictatoriales– y fue derrocado el 29 de Febrero de 2004.  Si tenía tanta aprobación entre las clases populares, ¿qué llevó a su caída? El polémico mandatario emitió en el 2003 una resolución mediante la cual dio vía libre para que el vudú fuera inscrito en el Ministerio de Cultos, como práctica cultural aceptada. ¡Imagínese, le dio visto bueno y aprobación gubernamental a la adoración a Satanás!

 

Como se recordará el Vudú se compone de ritos en que se invocan espíritus e involucran sacrificios de animales, entonación de coros y adoración a santos católicos que los adeptos nombran con deidades africanas.

 

En la medida que los cristianos tomemos fuerza, podemos confrontar de manera eficaz al bien organizado mundo de las tinieblas, que tienen representatividad en hombres y mujeres al servicio del mundo de las tinieblas: chamanes, brujos, sacerdotes del vudú, santeros, hechiceros, canalizadores de la Nueva Era, curanderos, magos y adivinos, entre otros.

 

III. Confrontación directa con los demonios

 

Entramos en el tercer nivel, el más relevante y en el que se ha enfocado tradicionalmente la iglesia cristiana: la confrontación directa con los demonios. Perítame citar aquí nuevamente a Peter Wagner cuando señala que “Una persona endemoniada no es en sí alguien diabólico, sino más bien la víctima de una poderosa fuerza demoníaca. Del mismo modo, las estructuras sociales no constituyen en sí mismas, algo del diablo, pero pueden estar—y a menudo lo están—controladas por algunas personalidades demoníacas sumamente perniciosas y dominantes a las que yo llamo espíritus territoriales.” (Wagner, C. Peter. Oración de Guerra. Editorial Betania. EE.UU. 1993. Pg. 116)

 

La confrontación entonces no es contra la persona en sí, sino contra el gobierno que ejerce Satanás en esa persona, bien sea por la demonización—que es la influencia de los demonios en una persona cuando le abre la puerta al ocultismo–, o la posesión demoníaca, cuando tiene dominio absoluto del ser.

 

El evangelista argentino, Carlos Annacondia, insiste en la necesidad de librar esa confrontación, pero en la autoridad de Cristo. Él precisa que: “Dios le ofrece a usted, como cristiano, una autoridad espiritual que debe poner en acción. Desde la creación, Dios le otorgó al hombre toda la autoridad sobre la tierra, y lo puso como corona de la creación… ese dominio se perdió cuando el hombre cayó en pecado. Satanás le arrebató la autoridad y se hizo señor de la tierra. El hombre perdió la escritura de autoridad. Satanás se la arrebató… puedo garantizarles que tenemos la autoridad que proviene de Dios, y que a través de la fe en Él podemos quitarle cualquier cosa al diablo.”(Annacondia, Carlos. Oíme bien, Satanás. Editorial Betania. Estados Unidos. 1998. Pg. 58)

 

El apóstol Pablo en 2 Corintios 10:3, 4, plantea que nuestras armas son espirituales, en clara alusión—entre otras—al arma de la oración. En íntima dependencia de Dios, derribamos fortalezas de maldad establecidas por Satanás y sus demonios en una persona. No concibo una iglesia con guerreros espirituales que no pasen tiempo en oración.

 

Es esa intimidad con el Señor Jesús, la que nos permite identificar cuando hay posesión demoníaca y no un trastorno mental en una persona.

 

El autor y conferencista Dean Sherman es específico al señalar que “Satanás es real. Su naturaleza, sus intenciones, y su participación maligna en nuestros asuntos son reales. Cuando entramos en su territorio, estamos haciendo amistad con un ladrón, un destructor diabólico y un asesino monstruoso que no tiene remordimiento. Su intención es destruir nuestra mente, nuestro cuerpo, nuestro carácter, nuestra reputación y nuestras relaciones. Él anhela la extirpación de todo lo que es recto y bueno.”(Sherman, Dean. Guerra Espiritual. Editorial Vida, 1991. Pg. 37)

 

En ese orden de ideas, no podemos olvidar que hay tres grados de posesión o influencia  demoníaca que genera el mundo de las tinieblas sobre una persona:

 

1. Posesión de la mente

 

Satanás sabe que la mente es el principal centro de operaciones y que si logra posesionarse de ella, dominará sobre el resto del cuerpo. En ella se nacen, se anidan y fortalecen los pensamientos que traducimos en acciones.

 

2. Posesión del área emocional

 

Satanás se aprovecha de las heridas emocionales. Muchas personas—aun de las que se congregan en nuestras iglesias—pudieran estar influenciadas por el mundo de las tinieblas a través del daño o eventos traumáticos que sufrieron a lo largo de las diferentes etapas de la vida.

 

3.- Posesión del cuerpo

 

Hay enfermedades que se producen como consecuencia del deterioro físico del organismo, mediante contagio, pero también, como consecuencia de posesión demoníaca.

 

Es ese nivel de confrontación directa contra los demonios, para el cual debemos estar preparados.

 

Es aquí donde comparto con usted, siete fundamentos de un Guerrero Espiritual.

 

Siete fundamentos de un Guerrero Espiritual

 

Con frecuencia me abordan y escriben personas con interrogantes alrededor de los secretos que encierra la liberación de una persona endemoniada. Creo que no hay secretos. Lo esencial es caminar de la mano del Señor Jesús. Recordemos que así como Dios sabe el grado de intimidad que desarrollamos con Él, Satanás y el mundo de las tinieblas también saben quién es quien… Y conoce si estamos o no consagrados al Señor Jesús.

 

 

 

FUNDAMENTOS DEL GUERRERO ESPIRITUAL

PRINCIPIO

APLICACION

1. Sometimiento a Dios

 

Santiago 4.7. Sometimiento en la dimensión de Dios, está asociado con autoridad espiritual.

2. Resistir al diablo, sin temor

 

A Satanás hay que resistirle. Bien lo anotaba el apóstol Santiago: hay que echarlo fuera, sin temor. Él huye, porque sabe muy bien cuando se encuentra frente a un hombre o una mujer de Dios.

 

 

3. Consagración a la obra

 

2 Timoteo 2:3-5. Ser Intercesor y Guerrero Espiritual, demanda dedicación a Dios a tiempo completo; en otras palabras: consagración.

4. Una vida de oración

 

Marcos 13.33; 1 Tesalonicenses 5.17. No somos eficaces en la lucha contra el mundo de las tinieblas, si no hay oración.

5. Conocer al enemigo

 

2 Corintios 2.11. Es necesario conocer cómo opera el enemigo, para poder confrontarlo. Eso demanda, además, estudio bíblico sistemático.

 

6. Ejercer autoridad en fe

 

Marcos 16.15-18. No solo tenemos autoridad, la que nos dio el Señor Jesús, sino que debemos ejercerla.

7. Pasar tiempo en la Palabra

 

Josué 1: 8, 9. A través de las Escrituras, además de sentar bases para nuestro crecimiento personal y espiritual, aprendemos a conocer la dimensión de las tinieblas contra la que estamos batallando.

 

 

Permítanme resaltar aquí lo que plantea el evangelista internacional, Carlos Annacondia quien escribe: “Ninguno de nosotros puede desarrollar un ministerio eficaz si no rendimos toda nuestra vida a Él. Dios no solo busca capacidad o sabiduría, sino consagración y entrega a Él. Lograr esto no es fácil, requiere luchas y demanda de nosotros una total entrega y muchas otras cosas que nos cuesta ceder… Si no hay una entrega total en nuestra vida, Él no nos puede usar.”(Annacondia, Carlos. “Oíme bien, Satanás”. Editorial, EE.UU. 1997. Pg.  44, 45)

 

La guerra que se libra contra el mundo de las tinieblas no solo es enconada sino que, además, demanda que estemos preparados para dar la batalla. Estos siente fundamentos, algunos de los muchos que sin duda aprenderemos en nuestro ministerio –caminando de la mano del Señor Jesús–, son esenciales para obtener la victoria en cada batalla.

 

Mi sincero deseo es que se fortalezca cada día en Dios y desarrolle una íntima dependencia de Él en oración. Recuérdelo siempre: la victoria está asegurada por el poder y la autoridad que nos dio Jesucristo.

 

Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirme, por favor. Mi email es pastorfernandoalexis@hotmail.com

 

© Fernando Alexis Jiménez –  Contacto (0057)317-4913705

 

RESEÑA BIOGRAFIA PASTOR FERNANDO ALEXIS JIMENEZ

 

Fernando Alexis Jiménez Barco

 

Es Comunicador Social con más de veinte años de ejercicio periodístico en Occidente, El Caleño, El País y noticieros de Radio  y el Departamento de Noticias de Caracol-Cali. Ha estado vinculado a la Oficina de Prensa de la Gobernación y actualmente es profesional de la Oficina Gestión de Paz y Convivencia del Departamento.

 

Cursó Diplomados en Periodismo en varias universidades, así como una formación en modalidad de Pots-grado con la Esap en “Periodismo en medios electrónicos e Internet”.

 

Se recibió como Licenciado en Teología del Seminario Bíblico Alianza de Colombia, del cual fue catedrático en el Curso Evangelismo, de la Escuela de Formación en Misiones.

 

Ha publicado Estudios Bíblicos y Ensayos de Guerra Espiritual en portales de Internet de Estados Unidos, España, Alemania, Chile, y Colombia, entre otros.

 

Ha publicado nueve trabajos que sobre Células, Liderazgo, Discipulado y Guerra Espiritual, que se pueden descargar de varias Webs en la Internet, entre otros de www.heraldosdelapalabra.org y www.adorador.com .

 

Actualmente es columnista invitado de los periódicos El País, de Uruguay; El Clarín, de Argentina y El País, de España.

 

Fernando Alexis Jiménez es pastor oficial de la Iglesia Alianza Cristiana y Misionera Colombiana, y actualmente co-pastor en la sede Las Américas.

 

Está casado con Lucero González y es padre de tres hijos: Zulli Johana, Fernando Alexis Jr., y Mauricio.

 

Sin categoría

Si le ha gustado esta entrada, por favor considere dejar un comentario o suscríbase al feed y reciba las actualizaciones regularmente.


Deje su comentario

Debe para dejar un comentario.

chatroulette chatrandom