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VIDA PLENA

Un camino para avanzar en el crecimiento personal y espiritual

 

Archivo de Septiembre, 2010

Transforme esa naturaleza de maldad

Fernando Alexis Jiménez

¡Por supuesto que lo embargó la indignación! Imagínese si no: Ser asaltado apenas comenzaba la jornada. No era para menos. El muchacho arrebató unos papeles que llevaba en la mano y que se desperdigaron por el piso. Cuando iba a recogerlos, aprovechó el descuido para sustraerle la billetera y emprendió veloz huida.

Mil pensamientos pasaron por su mente en la fracción de segundos que tomó conciencia de lo ocurrido. ¿Recoger los documentos?¿Ir en búsqueda del adolescente que se alejaba a grandes marchas?¿Y si regresaba con espíritu vengativo para herirlo?¿Y si lograba Con ayuda de Dios podemos avanzar en el crecimiento personal y espiritualcapturarlo?. 

Un impulso irracional lo llevó a emprender también la carrera. Lo hizo con fuerza, poniendo todo su corazón en cada paso. Cada metro recorrido lo acercaba al joven delincuente que corría delante.

Algunos curiosos se sumaron a la persecución. No estaba solo. Y ese descubrimiento lo alentó a seguir su curso. Por fin lo agarraron, dos cuadras arriba. Lo vio con los ojos angustiados de quien no sabe qué pasará en adelante. Levantó el brazo. Deseaba propinarle todos los golpes que le permitieran sus fuerzas. Alguien lo animó para qu

e lo hiciera: “Es la única forma de detener a estos ladrones“.

Pero esos ojos, cuya mirada jamás olvidará, lo llevaron a comprender que no era obrando con maldad y bajo un espíritu de venganza como se resolvían las cosas. Recuperó la cartera y lo entregó a un agente de la policía. Aun cuando su mayor deseo era herirlo, no se dejó arrastrar por las emociones incontroladas.

Una naturaleza que nos persigue

Todos los cristianos enfrentamos las secuelas de una vida pasada, en la que la venganza y el tomar justicia por mano propia, eran las reacciones apenas previsibles frente a cualquier provocación.

No obstante, cuando meditamos en nuestra nueva condición de creyentes, redimidos por la obra redentora de Cristo, comprendemos que no podemos seguir obrando igual. Somos nuevas criaturas.

A este elemento fundamental se refirió el apóstol cuando escribió: “Hermanos, no piensen como niños. Sin embargo en cuanto a la maldad, sean inocentes como bebés; y en su modo de pensar, sean adultos y maduros” (1 Corintios 14:20. La palabra de Dios para todos).

Es probable que haya descubierto en su ser fallas que son producto de su vieja naturaleza. Descubrirlo es importante. Ahora resta que –con ayuda del Señor Jesucristo—proceda a corregir aquellos aspectos que usted sabe, no honran ni glorifican a Dios.

Es tiempo de cambiar

Con ayuda de Dios podemos cambiar. Nada determina que la ira sea el comportamiento que gobierne nuestros pensamientos y acciones. Es posible, no en nuestras fuerzas sino en las del Señor.

El paso más grande para avanzar hacia la victoria en nuestro comportamiento radica en recibir a Jesucristo como Señor y Salvador de nuestras vidas. Puede hacerlo ahora mismo, con solo decirle: “Señor Jesucristo, reconozco que he pecado. Gracias por darme la victoria sobre el la ira descontrolada mediante la fuerza de tu Espíritu Santo. Gracias por morir en la cruz por mis pecados y abrirme las puertas a una nueva vida. Hoy te recibo en mi corazón como su único y suficiente Salvador. Haz de mi la persona que tú quieres que yo sea. Inscríbeme en el Libro de la Vida. Amén”

Si hizo esta oración, lo felicito. Su existencia será renovada. Comienza hoy un nuevo capítulo en su existencia. Ahora tengo tres recomendaciones:

1. Lea la Biblia. Es un libro maravilloso en el que aprenderá principios que le llevarán al crecimiento personal y espiritual

2. Ore cada día. Orar es hablar con Dios. Nos permite tener intimidad con Él.

3. Comience a congregarse en una iglesia cristiana.

Si tiene alguna inquietud, por favor, no deje de escribirme ahora mismo a pastorfernandoalexis@hotmail.com  o llamarme al (0057)317-4913705.

© Fernando Alexis Jiménez

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Mantenga alejado el mundo de las tinieblas de su vida…

Un cristiano no debe temer que el Adversario y el mundo de las tinieblas le causen daño. Jesucristo nos asegura la victoria por encima de hechizos, brujerís y conjuros entre otras acciones de maldad.

Fernando Alexis Jiménez

No es que los burritos, tacos y tortillas de maíz con fritura de frijoles fueran malos, ni tampoco que su negocio en Iztapalapa, México, estuviera de capa caída, sino que los compradores no soportaban la romería de perros y gatos enloquecidos por el olor a carne cocida. Lucía se esforzaba en vano por espantarlos, porque más se demoraba en gritar—procurando llamar su atención—, que felinos y canes estar nuevamente dando vueltas alrededor de la vitrina llena de grasa y el inconfundible olor a ají jalapeño.

 

Estos animales me van a enloquecer—decía, disculpándose por la gran cantidad, que permitían asociar su toldo con un zoológico en la periferia de ciudad México.—Un día de estos los preparo en chorizos y longaniza–, amenazaba, no muy convencida de su anuncio.

 

En Jesucristo tenemos poder para vencer al mundo de las tinieblas...

En Jesucristo tenemos poder para vencer al mundo de las tinieblas...

Una vecina le recomendó regar albahaca junto a los asientos donde se daban cita los compradores y un viejo, con mucha experiencia pero la picardía de un adolescente, sugirió diseminar ceniza cerca de la fritanguería, bajo el convencimiento de que alteraría el olfato de los perros y gatos.

 

 

 

Finalmente y armada de valor, Lucía decidió echarles agua, un sábado caluroso. –Santo remedio—decía sonriente a quienes le preguntaba si era eficaz–. Cada vez que me ven con una olla, esos animales salen corriendo—.

 

Permítame usar dos términos: contundente y eficaz. Así resultó la alternativa de esta amable y diligente mexicana. Quisiera ir más allá: es justo lo que debemos hacer los cristianos: mantener alejado a Satanás.

 

En usted y en mí, como siervos de Jesucristo, hay poder y autoridad. Nos corresponde ejercerla…

 

Sometimiento a Dios

 

Solamente cuando nos rendimos a Dios, sometiéndonos en la totalidad de nuestro ser, consagrados a Él, nos afianzamos en autoridad espiritual. El apóstol Santiago lo explicó de manera contundente al escribir: “Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes.”(Santiago 4.7, Nueva Versión Internacional)

 

¿Cómo podemos representar y obrar en nombre de Aquél a quien no estamos consagrados? Imagine por un instante a un guarda de tránsito que, en su motocicleta y justo en una intersección vial peligrosa, se pasa un semáforo en rojo. ¿Tendría autoridad? Por supuesto que no.

 

El evangelista internacional, Carlos Annacondia escribe: “Ninguno de nosotros puede desarrollar un ministerio eficaz si no rendimos toda nuestra vida a Él. Dios no solo busca capacidad o sabiduría, sino consagración y entrega a Él. Lograr esto no es fácil, requiere luchas y demanda de nosotros una total entrega y muchas otras cosas que nos cuesta ceder… Si no hay una entrega total en nuestra vida, Él no nos puede usar.”(Annacondia, Carlos. “Oíme bien, Satanás”. Editorial, EE.UU. 1997. Pg.  44, 45)

 

A Satanás hay que resistirle. Bien lo anotaba el apóstol Santiago, como acabamos de leer. Hay que echarlo fuera, sin temor. Él huye, porque sabe muy bien cuando se encuentra frente a un hombre o una mujer de Dios. Usted tiene asegurada la victoria. En el poder de Jesús el Señor, nada podrá hacerle frente…

 

Recuerde: la decisión de poner a raya al mundo de las tinieblas es suya y nada más que suya. Cristo nos asegura la victoria. El siguiente paso lo damos nosotros…

Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirnos a pastorfernandoalexis@hotmail.com o llamando al teléfono (0057)317-4913705.

 

Ps. Fernando Alexis Jiménez

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El poder detrás de las palabras

 

 

 Detrás de todo cuanto decimos, se encierra una poderosa carga de bendición o maldición. Ignorar esta realidad no nos exime de que Satanás y sus huestes tomen ventaja y nos desencadenen problemas. ¡Es hora de ser sabio cuando hablemos!

 

Fernando Alexis Jiménez

Se despertó aquella mañana con la inquietud e incertidumbre por lo que ocurriría en el curso del día. Tenía una entrevista de trabajo. Por fin estaba a las puertas de sobreponerse a la crisis atraviesa todo desempleado. Miró el reloj por segunda vez y se decidió a enfrentar la mañana.

 

Su madre fue la primera persona a quien le hizo el comentario cuando le servía el desayuno:–Es probable que no quede entre los opcionados—se tomó un poco más de café y continuó–: Es probable que elijan a otros. Hay gente más preparada que yo–.

 

Anoche, cuando oramos en el templo, no teníamos esa misma actitud—interrumpió su madre.

 

Si, pero eso fue anoche. Después de tanto pensarlo, creo que pierdo tiempo en ir. Pero iré–, murmuró.

 

Su hermanita menor iba de salida para el colegio:–Deseo que te vaya bien en la entrevista—le dijo.

 

No creo, es muy complicado porque muchos llevaron sus hojas de vida. Pero agradezco tus buenas intenciones—respondió mientras continuaba con afán su desayuno.

 

En la entrada del edificio un guarda de seguridad. “¿Mucha gente ha venido por lo del empleo?”—preguntó. “Mucha” la seca respuesta del hombre.

 

Lo sabía. Difícilmente me darán el empleo—comentó mientras iba en busca del ascensor.

 

Como es natural… no le dieron la plaza…

 

Lo que decimos trae consecuencias

 

Con demasiada frecuencia nos vemos envueltos en dificultades por no medir el alcance de nuestras palabras. En medio del problema desearíamos tener en nuestras manos la posibilidad de regresar el tiempo para corregir el error, sin embargo, está fuera de nuestro alcance.

 

Lo que decimos, queda dicho. Al referirse a la responsabilidad que debemos asumir con nuestras palabras, la Biblia dice:

“La vida y la muerte dependen de la lengua; los que hablan mucho sufrirán las consecuencias”(Proverbios 18:21. Versión Popular “Dios habla hoy”).

 

 

El texto deja planteados dos aspectos de suma importancia. El primero, que la responsabilidad de todo cuanto expresamos es únicamente nuestra. La decisión de qué decimos o no, es de cada uno. De ahí que el mismo autor sagrado haya advertido: “El que mucho habla, mucho yerra; callar a tiempo es de sabios”(Proverbios 10:19. Versión Popular “Dios habla hoy”), y también:”Cuidar las palabras es cuidarse uno mismo; el que mucho habla se arruina solo”(13:3).

 

El segundo aspecto que amerita tener en cuenta es que todo aquello que verbalizamos desencadena consecuencias, positivas o negativas. Tornémoslo gráfico. Revise mentalmente aquellas personas que están a su alrededor y a quienes generalmente les va mal, o al menos, dejan sentadas las bases  para un permanente fracaso.

 

Analice cómo se expresan. Descubrirá que sus palabras favoritas son:”No”,”Mal”, “Derrota”, “Imposible”, “Muy difícil”, entre otras.

 

El poder de la confesión verbal

 

Nuestra forma de establecer contacto con quienes se encuentran alrededor es con palabras. Las expresiones trazan un puente con el interlocutor.

 

El apóstol Pablo escribió en su carta a los Romanos algo de sumo interés:”¿Qué afirma entonces? ‘La palabra está cerca de ti; la tienes en la boca y en el corazón’. Esta es la palabra de fe que predicamos; que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo”(versículos 8,9. Nueva Versión Internacional).

 

Cuando hablamos, testimoniamos aquello de lo que tenemos convencimiento. El Señor Jesús enseñó a un grupo de sus contradictores: “¡Generación de víboras!¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca”(Mateo 12:34). ¿Se da cuenta de la importancia de medir todo cuanto decimos?¿Había pensando alguna vez en eso?

 

La fe expresada en palabras

 

De acuerdo con hebreos 11:1 “fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve”(Nueva Versión Internacional). El Señor Jesús les instó a permanecer firmes en esa convicción, “Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán”(Marcos 11;24. Nueva Versión Internacional). Hasta allí tenemos todo claro, imagino. Pero vamos a algo trascendental: Expresar nuestra fe.

 

Hay dos ejemplos sencillos. El primero, cuando Jesús iba de camino con sus discípulos. “Y viendo una higuera en el camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo; Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera”(Mateo 21:19. Versión Reina Varela 1960). Observe que el Señor le habló a la higuera y verbalizó la sentencia. Y el milagro ocurrió.

 

Igual con un prodigio que tuvo lugar cuando Pedro y Juan iban al templo a la ora de la oración. Allí encontraron un hombre cojo de nacimiento. Dependía de la caridad pública, y como tal, les extendió la mano. “Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos. Entonces él les estuvo atento, esperando recibir algo de ellos. Más Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda… y al momento se le afirmaron los pies y tobillos”(Hechos 3:1-7).

 

La fe de los apóstoles estuvo acompañada de una confesión pública… y el milagro se produjo.

 

Palabras y milagros en su vida

 

Si me pidiese una conclusión, se la resumiré con sencillez: si tenemos fe y estamos pidiendo un milagro, está bien que confesemos que se realizará. “Yo creo que Dios me sanará”, “Estoy convencido que ese problema se resolverá con ayuda de Dios”. No me cabe la menor duda que los milagros se producirán. Hay fe y confesión. Una llave poderosa.

 

Ahora imagine que en oración pidió algo a Dios. Y apenas termina, comienza a preguntarse –a usted mismo o a los demás–:”¿Ocurrirá ese milagro?¿Es posible que se produzca un hecho así a pesar de que la ciencia señala que es imposible?”. Usted mismo, con su actitud, está extendiendo un manto de duda y confesando incredulidad, es probable que nada ocurra.

 

Tenga presente este concepto: creer y confesar. No que siempre deba ser así, pero mirando la Biblia, es un hecho que ha sido eficaz cuando se aplicó este principio. Manifieste fe con su corazón y exprésela con lo que habla.

 

Quizá esté clamando al Señor por un milagro. Deseamos ayudarle a interceder. Basta que nos escriba ahora mismo:

Si tiene alguna inquietud, por favor no dude en escribirme a   pastorfernandoalexis@hotmail.com o también puede contactarme en el teléfono (0057)317-4913705

© Fernando Alexis Jiménez

 

Esta semana acabamos de actualizar nuestros espacios de Internet. Le invitamos a visitar los Estudios Bíblicos haciendo click en el título:

1.- Saque al diablo de su casa.- Uno de los objetivos de Satanás y sus huestes es la destrucción del núcleo familiar. Descubra a la luz de las Escrituras cómo se puede mantener a raya el mundo de las tinieblas, para que no interfiera en el hogar, nuestra salud, economía o sociedad en la que nos desenvolvemos. No deje de leer hoy mismo este apasionante artículo.

2.- ¿Qué peligro encierra un noviazgo por el chat?. Las relaciones por Internet, en un mundo globalizado como es aquél en el que nos desenvolvemos, pueden albergar enormes peligros. ¿Es conveniente un noviazgo por chat, por ejemplo? Lea la respuesta en este interesante Estudio Bíblico.

3.- Las armas del Guerrero Espiritual.- ¿Desea involucrarse en la Guerra Espiritual? Es un reto enorme para cristianos comprometidos con Jesucristo, sin miedo a nada. ¿Cómo hacerlo? Le invitamos a leer pautas que deben caracterizar la vida devocional y espiritual de un Guerrero de Oración. Léalo hoy mismo.

Les recordamos finalmente que actualizamos diariamente nuestra Website www.heraldosdelapalabra.org así como las MEDITACIONES DIARIAS en www.adorador.com/meditaciones

 

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Muévase en la dimensión del poder de Dios

En un mundo donde prevalece el mundo de las tinieblas y el ocultismo goza de amplia aceptación social, el arma eficaz para vencer radica en la oración…

Fernando Alexis Jiménez

Concurría a un encuentro de pastores y líderes en Circacia, un hermoso y pintoresco pueblecito del centro de Colombia. Frío, tranquilo, agradable.

Saludos gozosos. Alegría de reencontrarse con otros consiervos en la predicación del Evangelio, después de mucho tiempo. Expectativa por las conferencias que se avecinaban. Un profundo anhelo de recibir edificación, salir renovados de aquél retiro e ir a compartir con los hermanos en la fe, una Palabra renovada, de poder, que impactara sus vidas.

Algo que llamó poderosamente mi atención y la de quienes nos encontrábamos allí, fue un grupo de ministros cristianos provenientes de los más recónditos lugares. Algunos habían viajado casi veinticuatro horas, por ríos y montañas, para darse cita en el campamento. ¿La razón? Pasaban buen tiempo de rodillas, en oración. Perseverantes, sin perder un minuto. Ni un segundo. ¡Estaban en la presencia del Señor!

En su mayoría no habían tenido oportunidad de asistir al Seminario Bíblico a cursar la carrera de teología; es más, hablaban con errores, sin adornos, y quizá su ortografía asustaba. Pero… he ahí el pero… ¡Tenían muchísimo de Dios! Lo admito, más que nosotros, incluso.

Predicaban con poder. Imponían las manos y los enfermos sanaban. Eran tremendamente bendecidos. ¡Los demonios huían en su presencia!

A diferencia de muchos de quienes nos encontrábamos congregados, estos predicadores no tenían conocimientos de teología pero sí bastante de Dios y de estar en Su dimensión, moviéndose con poder, unción y autoridad.

¿Qué marca la diferencia?

La oración marca una gran diferencia. Quien pasa tiempo en la presencia de Dios, se afianza en la unción, el poder y la autoridad espiritual. Se mueve en una dimensión distinta: en la dimensión del Señor en la que se producen grandes cosas. Hechos maravillosos, milagros inconcebibles para la lógica humana.

Es esencial que consideremos hoy el ilimitado mover de nuestro amado Padre celestial sobre y a través de quienes le buscan y permanecen en Su presencia en oración.

A quienes me preguntan con frecuencia qué hacer para vencer en el mundo de las tinieblas, mi respuesta siempre es la misma: “Muévase en la dimensión del poder de Dios”. Ni Satanás puede resistirse ante un cristiano que desarrolla intimidad con Dios.

En oración libramos la batalla y tenemos asegurada la victoria...

En oración libramos la batalla y tenemos asegurada la victoria...

 

 

Tres principios para vencer en oración

La Biblia nos enseña, tomando como fundamento al Señor Jesucristo, tres elementos que le invito a considerar.

El evangelista Lucas indica que “También les refirió una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar…”(Lucas 18:1)

Estas dos líneas resultan semillas pero profundas porque ponen de presente tres aspectos de suma trascendencia:

1.- La necesidad de orar.

2.- La importancia de orar siempre

3.- La imperiosidad de no desmayar en la oración.

Le sugiero que lea nuevamente los enunciados, y pregúntese: ¿Qué hago cuando alguna dolencia física me afecta?¿De qué manera enfrento los problemas?¿La oración forma parte de mis principios de vida diaria? Y, por último: ¿Persevero en la oración hasta ver una respuesta de Dios?

Por mucho que nos esforcemos humanamente, no podemos detener el avance del mundo de las tinieblas. Es en oración como obtenemos la victoria.

Dirija oraciones específicas

Leí hace algún tiempo la historia de un grupo de creyentes que enfrentaron a Satanás y su dominio territorial, en cierta zona de una ciudad populosa. Fue eficaz. El retroceso de las tinieblas se hizo evidente y fueron muchísimo más contundentes en el proceso de evangelización.

Cuando doble rodilla en Guerra Espiritual, recuerde que ejercemos autoridad en el poder de Jesucristo y es necesario ser muy específico en lo que pedimos.

No olvide que persistir es clave porque el Señor Jesús enseñó: “Yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama se le abrirá”(Lucas 11:9, 10).

Orar entonces encierra persistencia. Tocar las puertas del cielo hasta que nuestro amado Señor y Dios, responda.

Pedir, creer y recibir

Ya sea que necesitemos un milagro de liberación, sanidad física, provisión económica o resolución de un conflicto, hay una ruta que debemos seguir y que la integran tres principios: pedir, creer y recibir.

Así lo dejó sentado el Señor Jesús cuando enseñó a sus discípulos: “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis”(Mateo 21:22).

Pregúntese por un instante: ¿Realmente pido la intervención de Dios en momento de necesidad? Si le pido algo, ¿creo con sinceridad de corazón que Él responderá?¿He comprobado que cuando pido a Dios y creo en Su poder, recibo aquello por lo que he clamado?

Eso implica que, por supuesto, cambiemos nuestros paradigmas y dejemos de lado, de una parte toda sombra de duda, y de otra parte, el tratar de resolver los problemas a nuestra manera y en nuestras fuerzas, desconociendo que a favor de quienes oran se libera el poder ilimitado de nuestro amado Señor.

¡Hoy es el día para ser eficaces en la guerra que libramos contra el mundo de las tinieblas…! Basta que se disponga a creer. ¡Tome la decisión de orar y esperar en Dios! Verá como su vida experimenta un cambio maravilloso.

Si tiene alguna petición de orar, no deje de escribirme ó llamarme:

© Fernando Alexis Jiménez – Contacto: (0057) 317-4913705
Correo electrónico
: Ps.Fernando@adorador.com

 

 

 

Le invito para que haga click en uno de los siguientes Estudios Bíblicos que acabamos de publicar:

1.- Siete pasos para vencer el mundo de las tinieblas.- Un Estudio Bíblico que, paso a paso y con fundamento, le explica de qué manera puede salir victorioso sobre los ataques de Satanás. Haga click en el título y lea más.

2.- ¿Funcionan los noviazgos en Internet?.- ¿Cuántos de esos noviazgos vía chateo o correo electrónico terminan en matrimonio?¿Cuáles son los peligros que encierran este tipo de relaciones? No puede dejar de leer este Estudio. Haga click en el título y lea más.

3.- Alcanzando la victoria en la guerra espiritual.- Si es pastor o líder, no puede dejar de imprimir este Taller de Guerra Espiritual. Visítelo e imprímalo, para que lo enseñe en su congregación. Será de enorme bendición. Haga click en el título y lea más.

Por favor, ayúdenos a promocionar entre sus conocidos que el 9 de Octubre próximo tendremos en Cali (Colombia) el Seminario “Guerra Espiritual y Ministerio Cristiano”. Seis conferencistas versados en el tema le explicarán qué es y para qué la Guerra Espiritual. Inicia a las 8:00 am. en el Auditorio de la Carrera 14 Nro. 11-62 Barrio San Bosco. Por favor, si conoce a alguien en Colombia o el Cali, reenvíele esta invitación para que nos acompañe.

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¿Ha pensado que todo lo material es perecedero?

Fernando Alexis Jiménez

Los ahorros de toda una vida quedaron invertidos en un yate de dimensiones considerables, el cual finalmente sirvió para transportar a su familia en fines de semana interminables, de sol esplendoroso y brisa con olor a sal por las playas de Miami.

Un sueño convertido en realidad“, se repetía con frecuencia José Ramón Sevillano al apreciar con detenimiento la estructura que se mecía perezosa en el agua.

Con lo que jamás contó era con el huracán que azotó el condado y que, como niño travieso que se asoma a una puerta entre abierta, puso sus pies primero con delicadeza y luego con fuerza, trayendo vientos de una velocidad inverosímil y olas que se levantaban por encima de la altura que todos habían visto alguna vez en épocas de tormenta.

La motonave no soportó los embates del mar. Y se volteó, con una lentitud pasmosa, como en cámara lenta, y con esa misma parsimonia comenzó a hundirse mientras el oleaje arremetía con fuerza para acabar con el maderamen.

En Dios encontramos el poder para comenzar de nuevo...

En Dios encontramos el poder para comenzar de nuevo...

 

 

El incidente, ajeno a toda voluntad del hombre, fue el que desencadenó la ola de desesperación en la que hallaron las autoridades a José Ramón. Estaba inconsolable. Sólo repetía, como una canción interminable cuando se rayó el acetato: “Era toda mi fortuna. Era toda mi fortuna”.

¿Ciframos en lo material nuestra felicidad?

Pasaron varias semanas antes de que tomara conciencia de la pérdida, irreparable además. Si bien es cierto su ahorro de muchos años había sido invertido en la motonave una circunstancia inesperada había echado por la borda su más preciada posesión.

Hace muchos siglos el rey Salomón escribió: “Me amontoné también plata y oro, y tesoros preciados de reyes y de provincias; me hice de cantores y cantoras, de los deleites de los hijos de los hombres, y de toda clase de instrumentos de música. Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé en hacerlas; y he aquí que todo era vanidad y aflicción de espíritu; y sin provecho debajo del sol” (Eclesiastés 2:8, 11).

Una lección contundente: las posesiones materiales son perecederas. Nada es para siempre, salvo el alma de una persona. Y lo que hoy tenemos, mañana puede no ser.

La búsqueda afanosa de adquirir bienes no satisface el alma. Hay elementos más trascendentes. Están representados en los seres que amamos y a los cuales quizá hayamos descuidado, y algo más importante aún: nuestra posesión eterna, aquella que no compra el dinero sino que se obtiene por fe en la obra redentora del Señor Jesucristo.

Es probable que por trabajar y ocuparse en mil tareas haya descuidado a su familia. ¿Es esto lo que Dios quiere para su existencia? Sin duda que no. Ahora resta que reconozca qué es lo que realmente tiene valor en su existencia.

A propósito, ¿Ya recibió a Jesucristo en su corazón como su único y suficiente Salvador? No deje pasar la oportunidad. Hoy es el día para hacerlo…

 

Si tiene alguna inquietud, por favor, no dude en escribirme a pastorfernandoalexis@hotmail.com o llamarme al (0057)317-4913705.

 

© Fernando Alexis Jiménez

 

Le invito para que haga click en uno de los siguientes Estudios Bíblicos que acabamos de publicar:

1.- Siete pasos para vencer el mundo de las tinieblas.- Un Estudio Bíblico que, paso a paso y con fundamento, le explica de qué manera puede salir victorioso sobre los ataques de Satanás. Haga click en el título y lea más.

2.- ¿Funcionan los noviazgos en Internet?.- ¿Cuántos de esos noviazgos vía chateo o correo electrónico terminan en matrimonio?¿Cuáles son los peligros que encierran este tipo de relaciones? No puede dejar de leer este Estudio. Haga click en el título y lea más.

3.- Alcanzando la victoria en la guerra espiritual.- Si es pastor o líder, no puede dejar de imprimir este Taller de Guerra Espiritual. Visítelo e imprímalo, para que lo enseñe en su congregación. Será de enorme bendición. Haga click en el título y lea más.

Por favor, ayúdenos a promocionar entre sus conocidos que el 9 de Octubre próximo tendremos en Cali (Colombia) el Seminario “Guerra Espiritual y Ministerio Cristiano. Seis conferencistas versados en el tema le explicarán qué es y para qué la Guerra Espiritual. Inicia a las 8:00 am. en el Auditorio de la Carrera 14 Nro. 11-62 Barrio San Bosco. Por favor, si conoce a alguien en Colombia o el Cali, reenvíele esta invitación para que nos acompañe.

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