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VIDA PLENA

Un camino para avanzar en el crecimiento personal y espiritual

 
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Archivo de Abril, 2010

¿Cómo enfrentar y superar la pérdida de un ser querido?

Fernando Alexis Jiménez

Apenas iba llegando del trabajo, cuando lo llamaron por teléfono. Jamás lo esperó. Un golpe muy fuerte. Mientras asentía con la cabeza, indicando que comprendía el mensaje, las lágrimas surcaron su rostro. El dolor lo embargaba. Dejó el auricular sobre la mesa, luego miró a su esposa y se atrevió a musitar:

 

Murió mi madreHace unos minutos apenas; me lo acaba de confirmar Raúl. Creo que es mejor que te arregles. Vamos para allá. —

 

Rebeca lo abrazó. Fue lo único que atinó a hacer. Ella misma estaba consternada. La escena era inconcebible para una pareja que siempre había gozado de tranquilidad.

 

No te preocupes. Cálmate. Todo saldrá bien–, trató de tranquilizarlo.

 

–¿Qué tome las cosas con calma? ¡Por Dios, Rebeca! Es mi madre la que acaba de morir. ¡Claro, a ti no te afecta como a mí!.–

 

En Dios encontramos paz para el dolor de nuestro corazón

En Dios encontramos paz para el dolor de nuestro corazón

La mujer se quedó mirándolo aterrada. No salía de su asombro. Jamás había sido así. En lo más profundo de su ser se sintió herida. Aquello era más de lo que podía esperar. Ella también comenzó a llorar, en esa extraña mezcla de tristeza por la pérdida de su suegra y desconsuelo por lo que había ocurrido con su marido.

 

 

Él por su parte, debía conjugar dos momentos dramáticos: de un lado la sensación de vacío que le despertaba la pérdida de su madre, y de otra parte, el desaliento tras comprobar que había ofendido a su cónyuge. No sabía cuál de los dos sentimientos encontrados le provocaba más angustia. De camino al hospital no podía concentrarse mientras conducía… ¡Aquél día se le había convertido en una tragedia.

 

Enfrentando situaciones inesperadas

 

La pérdida de un ser querido jamás estará dentro de nuestras expectativas inmediatas. Por una extraña razón, inherente al ser humano, pensamos en todo menos en que algo malo pueda ocurrir. En momentos así lo menos aconsejable es abordar a la persona con recomendaciones tales como: “No te preocupes”, “Hay que resignarse”, “A todos nos puede ocurrir”, “No importa, al fin y al cabo la vida sigue”, “Tienes una familia que te ama, y todo volverá a ser normal”, entre otras expresiones.

 

En momentos así, en los que se confunden las emociones, lo más probable es que la persona reaccione con molestia ante las instrucciones para conservar la serenidad. Incluso, es posible que interprete esos consejos como una manifestación de incomprensión e intolerancia por parte de su interlocutor.

 

Una inclinación, muy natural, es a querer morirse también. En medio del dolor, el mundo se torna gris y llegan a concebir que nada tiene sentido, ni siquiera la existencia. Pueden incluso razones que nadie alrededor alcanza a imaginar siquiera lo que está experimentando.

 

Para ser sinceros, usted y yo jamás dimensionamos lo que está sintiendo el otro. Es probable que hayamos pasado por situaciones similares, pero no habremos sentido lo mismo. Recuerde que cada uno tiene su propia forma de asumir los períodos de dificultad. Con ese precedente, lo más aconsejable es permitirle que se desahogue, bien sea hablando o llorando. No interrumpirle, simplemente permitirle que saque todo el dolor que lleva dentro. Es esencial que vivan el duelo particular a su drama.

 

¿Cómo podemos ayudar a alguien en momentos de dolor?

 

Cuando alguien atraviesa por el dolor de perder un ser querido, lo esencial es que le brindemos acompañamiento. No juzgarle, señalarle o indicarle qué es lo que debe hacer. Simplemente acompañarle, estar a su lado, que sea que hay alguien que desea brindarle su respaldo.

 

Otras sugerencias en casos así son:

 

a. Escuchar sin interrumpir

b. No procurar que cambie de tema

c. Aconsejarle—en caso que haya lugar—pero midiendo mucho cada palabra

d. No colarnos como ejemplo de alguien que sí sabe manejar situaciones traumáticas

e. No imponerle tiempos o un cronograma para que haya “resuelto” su situación de duelo

f. No espere que la persona resuelva el conflicto de la noche a la mañana

g. En caso que la persona reaccione agresivamente, comprenda que está viviendo un momento difícil

 

Todos hemos pasado o tal vez atravesaremos por situaciones traumáticas, que desencadenan un conflicto interno.

 

En nuestra condición de cristianos, es a Dios a quien recurrimos en momentos complejos, para pedirle sabiduría, que nos ayude a encontrar las palabras apropiadas para aconsejar a quien vive una etapa de dolor emocional.

 

El manejo del dolor emocional a la luz de la Biblia

 

Las Escrituras, que siempre tienen una respuesta a nuestros interrogantes y nos brindan principios prácticos y sencillos para avanzar hacia la superación de los conflictos, enseña que es natural sentir que todo alrededor se vuelve gris cuando el dolor embarga nuestro corazón. El rey David escribió: El dolor me nubla la vista; ¡se me nubla por culpa de mis enemigos!.”(Salmo 6:7) En momentos así, enfrentamos desánimo, y la concepción de que todo en torno nuestro no constituye más que un laberinto sin salida: ¡El dolor y los lamentos acaban con los años de mi vida! La tristeza acaba con mis fuerzas; ¡mi cuerpo se está debilitando!.”(Salmo 31:10)

 

Aunque los pasajes bíblicos se escribieron muchos siglos antes de que la sicología hiciera los modernos descubrimientos en el manejo de las situaciones de conflicto, los autores sagrados tenían claro que es fundamental el proceso del desahogo: Cuando pienso en estas cosas, doy rienda suelta a mi dolor. Recuerdo cuando yo iba con la gente, conduciéndola al templo de Dios entre gritos de alegría y gratitud. ¡Qué gran fiesta entonces!.”(Salmo 42:9), sobre todo cuando se experimenta la sensación de amargura, desánimo y profundo dolor, difícil de describir con palabras (Cf. Salmo 39:2; 73:21; 116:3; 119:28)

 

Entregar el dolor emocionar a Dios

 

El paso más apropiado, tal como lo enseña la Biblia, es entregar a Dios toda nuestra angustia y tristeza: El Señor le dará fuerzas en el lecho del dolor; ¡convertirá su enfermedad en salud!”(Salmo 41:3) Nuestro amado Padre, promete cuidarnos: “…pues te cubrirá con sus alas y bajo ellas estarás seguro.  ¡Su fidelidad te protegerá como un escudo!”(Salmo 91:4)

 

Por su parte, el apóstol Pedro recomendó que todos esos sentimientos encontrados, que provocan dolor y desaliento, debemos someterlos al Señor: Dejad todas vuestras preocupaciones a Dios, porque él se preocupa de vosotros.”(1 Pedro 5:7)

 

Entregar al Señor todo cuanto nos doblega, no es otra cosa que dejar esos hechos dolorosos en Sus manos y permitir que obre en nuestra existencia, trayendo paz, como dice el apóstol Pablo: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”(Filipenses 4:6, 7)

 

Le invito a considerar el hecho de que, para el autor, es imprescindible que vayamos al Padre celestial en oración. Volcarle todo cuando hay en nuestro corazón. Es decirle cómo nos sentimos, el temor que nos embarga y el desasosiego que gana terreno. Él nos comprende, no nos cuestiona y abre puertas para encontrar soluciones.

 

La respuesta, tal como la describe el apóstol Pablo, proviene de Dios y se evidencia en una “paz que sobrepasa todo entendimiento”. Esa paz traerá sosiego a nuestras emociones y nos ayudará a controlar los pensamientos que nos avivan el dolor y la tristeza.

 

¡Hay salida para el sufrimiento! Está en Dios. Él quiere ayudarnos, pero es necesario que le abramos las puertas del corazón. Vuelva su mirada Él, sin temor, ya que no quedará avergonzado.

 

Si tiene alguna inquietud, por favor, no dude en escribirme a pastorfernandoalexis@hotmail.com o llamar al (0057)317-4913705.

 

© Fernando Alexis Jiménez

 

 

Les recomendamos los siguientes artículos, que impactarán su vida:

1. Es hora de recobrar el dominio de territorios en poder de Satanás.- Por muchos años el Adversario espiritual ha hecho lo que quiere, aprovechando la actitud pasiva de los cristianos. ¿Qué hacer? He aquí un artículo que no puede dejar de leer ahora mismo.

2. El estrés, ¿cómo superarlo?.- Millones de personas se ven golpeadas por el fenómeno del siglo XX, el estrés. Desencadena desasosiego pero también, enfermedades físicas: ¿Qué hacer? Lea ahora mimo el Estudio…

3. Siete fundamentos de una fe dinámica.- ¿Hay pasos recomendables para que nuestras oraciones encuentren respuestas? Si desea conocer la respuesta, lea ahora mimo el siguiente Estudio Bíblico…

 

 

VIDA NUEVA

Dios le conoce a usted, pero ¿conoce usted a Dios?

Fernando Alexis Jiménez

Se había leído la Biblia siete veces y podía recitar de memoria, extensos pasajes, sin fallar en una coma. Era parte de su ejercicio diario de estudio de las Escrituras. Sin duda tenía mucho conocimiento.

 

También ejercía un cargo en la iglesia. “Rubén es un hombre consagrado”, solían repetir el pastor y sus inmediatos colaboradores. No es de extrañar, entonces, que no dudaron en lo más mínimo en designarle en la posición de responsabilidad que ostentaba.

 

En cierta ocasión alguien le cerró el paso con su vehículo. Afortunadamente frenó a tiempo, de lo contrario la colisión habría sido inevitable.

 

Le embargó una tremenda ira. ¡No podía concebir algo así! Aceleró el auto y alcanzó al protagonista del incidente.

 

–¿No te das cuenta de por dónde andas?—le dijo, sacando la cabeza por la ventanilla del automotor. Para enfatizar su disgusto, acompañó su airado reclamo con unas cuantas palabras groseras.

 

Su sorpresa fue mayúscula cuando desde el otro auto emergió una sonrisa amable. Era la esposa de un pastor de la misma denominación eclesial.

 

Discúlpeme, hermano Rubén. No fue mi intención. Voy camino a la clínica donde internaron por urgencias a mi señora madre. Le pido de nuevo disculpas–, y reemprendió la marcha.

Dios lo conce, ¿usted lo conoce a Él?

Dios lo conce, ¿usted lo conoce a Él?

 

 

 

¿Conoce usted a Dios?

 

Es evidente que Dios le conoce a usted, pero ¿conoce usted a Dios? Es probable que a pesar de muchos conocimientos e incluso, de hablar la jerga evangélica que acompaña muchas de nuestras expresiones en Latinoamérica, usted no conozca a Dios.

 

El evangelio de Juan relata que en cierta ocasión fue hasta el Señor Jesús un hombre ampliamente reconocido en el mundo religioso de su época. Dios lo conocía a él, pero él no conocía a Dios, aunque hablaba del Creador a toda hora.

 

El diálogo fue sencillo pero a la vez profundo en su contenido. “Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?(Juan 3:3, 4)

 

Quizá usted al igual que este líder eclesial del judaísmo, tiene mucho conocimiento. Ha leído la Biblia unas cuantas veces y es reconocido en su congregación como alguien entregado a Dios. La pregunta es, ¿hasta dónde ha logrado conocer a Dios?

 

Por supuesto, conocer a Dios jamás podremos lograrlo en su plenitud; sin embargo cuando mantenemos una estrecha relación con Él, y abrimos el corazón para que obre conforme disponga, empezamos a ver el reflejo de su amor, poder y mover en cada uno.

 

Hacia nuevos niveles

 

La vida cristiana no puede estancarse. Si ocurre, no solamente estaremos impedidos para dar nuevos pasos sino que corremos el peligro de retroceder.

 

Conforme crecemos en Cristo, llegamos a nuevos niveles en los planos personal y espiritual.

 

“Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.”(versículos 5 y 6).

 

Es posible que en su caminar cristiana haya llegado hasta ciertos niveles, pero le falta aún experimentar el mover del Espíritu Santo. No, no me refiero a la gritería que se observa en muchos servicios religiosos en los que—para mi preocupación y quizá para la suya—muchas personas repiten la misma jerigonza como si el “hablar en lenguas” fuera algo que se aprende “de memoria”.

 

También el crecimiento hacia nuevos niveles debe incluir nuestro comportamiento. Si no se produce un cambio en nuestro actuar, es necesario revisar nuestro testimonio cristiano.

 

Movidos por el Espíritu Santo

 

Para Nicodemo, aquellas palabras del Señor Jesús eran nuevas. Tal vez para usted como cristiano, aquello de dejarse mover por el Espíritu Santo también sea algo que reviste cierta novedad.

 

El Señor Jesús le dijo: No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.”(versículo 8).

 

Al Espíritu Santo hay que dejarlo fluir. No presionar ni darle órdenes como “Muévete ahora…” como si se tratara de un mandadero que responde a nuestras indicaciones. Dios se mueve conforme quiere y lo que necesita es que estemos abiertos a Él.

 

Formúlese unas preguntas sencillas: ¿Cómo anda su testimonio de vida cristiana?¿Ha crecido en los niveles personal y espiritual?¿Está abierto al mover del Espíritu Santo o sus esfuerzos están encaminados a ejercer cierta manipulación sobre Él?

 

Las respuestas solamente las tiene usted. Y si halla algún fallo, debe encaminarse a corregirla. Con ayuda de Dios, si lo involucra en su ser y le permite obrar, es posible…

 

Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirme a pastorfernandoalexis@hotmail.com o llamarme al (0057)317-4913705.

 

© Fernando Alexis Jiménez

 

Les informamos que acabamos de actualizar nuestros espacios en la Internet, en donde podrán encontrar los siguientes Estudios Bíblicos simplemente haciendo click en el título:

1. Es hora de recobrar el dominio de territorios en poder de Satanás.- Por muchos años el Adversario espiritual ha hecho lo que quiere, aprovechando la actitud pasiva de los cristianos. ¿Qué hacer? He aquí un artículo que no puede dejar de leer ahora mismo.

2. El estrés, ¿cómo superarlo?.- Millones de personas se ven golpeadas por el fenómeno del siglo XX, el estrés. Desencadena desasosiego pero también, enfermedades físicas: ¿Qué hacer? Lea ahora mimo el Estudio…

3. Siete fundamentos de una fe dinámica.- ¿Hay pasos recomendables para que nuestras oraciones encuentren respuestas? Si desea conocer la respuesta, lea ahora mimo el siguiente Estudio Bíblico…

 

 

MEDITACIONES

Un cristiano consagrado derriba fortalezas demoníacas

Fernando Alexis Jiménez

Ocurrió un día cualquiera. La serpiente cobra se coló entre los resquicios de la puerta lateral del templo budista. Primero se aposentó en un rincón y, antes de una semana, ocupaba un lugar junto a los altares principales de adoración. 

 

Los monjes se percataron de su presencia, y el mayor, ni se inmutó. Les recordó que ni el temor ni la animadversión debían gobernar sus corazones, y les hizo pensar que quizá era un mensaje de los dioses.

Lo que creo conveniente es que le construyamos una morada especial–, les dijo.

 

Desde entonces—hace ya cuatro años—el reptil habita ese lugar de concentración budista. Ha mordido cuatro personas y mató una mas, pero los adoradores, persisten en creer que sería sacrílego matarlo.

 

Conviven con el peligro. Saben que en cualquier momento la cobra, que dicen puede medir más de cinco metros, podría causar más daño a las personas, pero ya se acostumbraron a soportal el mal.

Estamos llamados a librar la batalla en Jesucristo.

Estamos llamados a librar la batalla en Jesucristo.

 

 

 

El asunto me llevó a reflexionar en tantos cristianos que comparten espacio en países, regiones y ciudades donde Satanás tiene sus fortalezas de maldad, y sencillamente asumen una actitud pasiva o indiferente. Cuando obran así, le permiten al enemigo ganar más terreno.

 

¿Qué hacer? Disponernos a dar la batalla para recuperar los espacios que hoy ocupa el Adversario, porque todo el mundo le pertenece a Cristo y hasta tanto no echemos fuera a Satanás y sus huestes, encontraremos dificultades para evangelizar.

 

¿Qué puede hacer un cristiano?

 

Un cristiano que se mueve en el poder de Dios puede mucho. Satanás y sus huestes tienen que huir en su presencia (Cf. Santiago 4.7). Felipe, el evangelista, es un ejemplo. Él formaba parte de los siete diáconos escogidos entre los cristianos del primer siglo por ser “…de buen testimonio, llenos del Espíritu del Señor y de sabiduría…”(Cf. Hechos 6.3, versión Aramea-Peshita).

 

Cuando se desató la persecución contra la iglesia—en el primer siglo–, “…Felipe, descendiendo a una ciudad de Samaria, les predicaba el evangelio de Cristo.”(Hechos 8:5, versión Aramea-Peshita).

 

La urbe en la que se radicó, estaba bajo el dominio de una fortaleza demoníaca que operaba a través de un hombre ampliamente reconocido por obrar “milagros” con sus artes mágicas de maldad.

 

Ese fue el escenario en el que se libró una tremenda batalla entre el evangelista y un  baluarte de Satanás de adivinación, hechicería, encantamiento y sortilegios.

 

El Adversario espiritual estaba de mal humor en su Despacho en el reino de las tinieblas. Como no ocurría en mucho tiempo, no quería recibir llamadas ni recibir las  llamadas de urgencia que hacían los demonios desde diferentes lugares del mundo. “Estoy sumamente ocupado buscando resolver el imprevisto—le dijo a su asistente-. Debo encontrar un mecanismo para evitar que ese molesto cristiano eche a perder mis planes en Samaria.” Felipe, por su parte, no temía el reto y seguía prendido de Dios en oración.

 

Destruyendo ataduras

 

Un cristiano comprometido con el Señor Jesús pone en jaque  las estrategias del diablo y su ejército de maldad.  Fue así entre los creyentes del primer siglo y sigue ocurriendo hoy. El poder de Dios es el mismo, no ha cambiado.

 

Felipe libró la batalla contra el reino de las tinieblas. Se paró en la brecha a desarrollar su ministerio de predicación. “Y al escuchar los hombres del lugar su palabra, le prestaban atención y se convencían de todo lo que decía, porque veían las señales que realizaba, porque muchos que estaban atados por espíritus inmundos, gritaban en alta voz y salían de ellos, y otros que  estaban paralíticos  y cojos eran sanados, de modo que hubo gran regocijo en aquella ciudad.”(hechos 8:6-8, versión Aramea-Peshita)

 

Tome nota: el poder de Satanás se vio amenazado. Un cristiano—como ocurre hoy con hombres y mujeres consagrados al Señor Jesús—pone a temblar al mundo de las tinieblas. Pregúntese si su vida está siendo de impacto en la dimensión espiritual o le hace falta más presencia de Dios, producto de pasar tiempo en Su altar, en oración.

 

El poder del cristiano para derribar fortalezas de maldad

 

A las personas que se atreven a cuestionar qué pueden hacer en un barrio, región o país donde prevalecen los vicios, la prostitución, la hechicería y la violencia—entre otras múltiples manifestaciones de fortalezas de maldad—que flagelan a la sociedad hoy día, les digo tajantemente: un cristiano tiene el poder de Cristo para derribar esos fortines.

 

Observe que el desenvolvimiento ministerial de Felipe rompió las cadenas de enfermedad y posesión demoníaca al tiempo que los moradores de la ciudad, al aceptar a Cristo como Señor y Salvador, aseguraban para sí la vida eterna.

 

Cayó el engaño de Satanás

 

Si hay una estrategia de Satanás sobre la que debemos estar muy alerta, es aquella en la que se nos presenta como “muy poderoso”. Es una artimaña que le ha rendido frutos, como ocurría en aquella ciudad: “Y había allí cierto varón cuyo nombre era Simón, quien había vivido en esa ciudad durante mucho tiempo y que engañaba al pueblo de Samaria con sus artes mágicas, y alardeaba diciendo: “Yo soy grande”, de modo que todos se inclinaban delante de él, tanto grandes como pequeños, y decían: Este es el gran poder de Dios.”(Hechos 8:9, 10, versión Aramea-Peshita)

 

Recuerdo a una joven mujer en problemas con su esposo. El hombre se fue de casa. Ella, presa de la desesperación y pese a que le recomendé volver su mirada a Dios en ese período de crisis, siguió consultando a una bruja para que le trajera al marido. Su vida se tornó cada día más caótica.

 

La próxima vez que la encontré, le recomendé dos cosas: la primera, que rompiera todo nexo con Satanás a través de las prácticas de brujería, y la segunda, que llevara su problema a Dios en oración, y fuera perseverante.

 

Cierto día llamó a la oficina. Estaba feliz. Dios había hecho el milagro sin duda ocurrirá también con su vida si deja de creerle al supuesto “poder” del Adversario y se prende de la mano del Cristo de poder en el que hemos creído.

 

Milagros falsos y verdaderos

 

Nuestro enemigo espiritual es muy habilidoso; por ese motivo obra portentos de tal manera que haya practicantes de la Nueva Era que testimonian de sanidades y prosperidad operadas en sus vidas. No es algo nuevo, ya que Satanás siempre lo ha hecho para engañar a las personas.

 

En la ciudad de Samaria “…estaban convencidos, porque por sus artes mágicas (Simón) los había maravillado durante mucho tiempo, pero cuando creyeron a Felipe, que proclamaba el reino de Dios, hombres y mujeres eran bautizados en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.”(Hechos 8.11, 12, versión Aramea-Peshita)

 

No podemos dejar de orar y proclamar el Evangelio. Debe ser una lucha constante, en la que caerán a tierra las fortalezas de Satanás en nuestros países, provincias y ciudades. Los cristianos tenemos la victoria asegurada.

 

Hasta los demonios se convierten

 

Cuando derribamos las fortalezas de Satanás, en el poder de Dios, hasta los demonios se convierten. El ministerio de Felipe fue tan eficaz en la ciudad de Samaria, que “… aún Simón creyó y fue bautizado, y seguía a Felipe, y viendo las señales y milagros extraordinarios que se hacían por medio de él, estaba atónito y asombrado.”(Hechos 8:13, versión Aramea-Peshita)

 

No podemos renunciar a la batalla. Hasta tanto recobremos la beligerancia en la lucha, el adversario seguirá ganando terreno. El panorama es diferente cuando comprendemos la estrecha unidad que hay entre el Evangelismo y la Guerra Espiritual. Las almas se convierten a Cristo y los muros de las tinieblas se desmoronan.

 

¿Qué está esperando? Usted es un soldado de Cristo y está llamado a batallar, en el convencimiento de que la victoria está asegurada. ¡Usted es un vencedor, recuérdelo siempre!

 

Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirme a pastorfernandoalexis@hotmail.com o llamarme al (0057)317-4913705.

 

© Fernando Alexis Jiménez

 

MEDITACIONES

Cambie sus pensamientos, y cambiará su mundo

Fernando Alexis Jiménez

Si todos pudieran leer nuestros pensamientos, nadie podría pensar—me dijo Eva sonriendo.

 

Tenía problemas con lo que pensaba. Aunque el día fuera soleado y sobre Santiago de Cali estuviera lloviendo alegría, desde que el sol despertaba perezoso en la mañana hasta que partía nostálgico en la tarde, como el niño que no quiere irse de un parque de diversiones o siente que nada será igual cuanto termina la función del circo, en su mundo todo era ensombrecedor.

 

Desde que abro los ojos pienso que algo puede salir mal, y generalmente sucede. O tal vez la persona con la que cruzo en la avenida; me parece conflictiva. Aún sin conocerla, me parece que se toda su vida–, dijo con esa nostalgia de quien anhela una vida diferente.—Por eso le digo, si pudieran leer lo que pensamos, no podríamos pensar–.

 

Recordé la noticia que leí hace pocos días. Sorprendente; casi de ciencia ficción. De acuerdo con la nota, científicos de la Universidad de Londres afirman que lograron “leer” los pensamientos de voluntarios sanos utilizando un escáner cerebral.

Comience a pensar diferente. Su mundo alrededor tendrá una nueva perspectiva.

Comience a pensar diferente. Su mundo alrededor tendrá una nueva perspectiva.

 

 

 

Su experimento fue sencillo. Mostraron a los participantes en la investigación varios cortometrajes y posteriormente pudieron predecir en cuál de ellos estaban pensando los voluntarios. El estudio, publicado en la revista Current Biology, ofrece nueva información sobre la forma como se registran los recuerdos.

 

Y nos acerca cada vez más“, dicen los expertos, “a la creación de algún tipo de dispositivo para poder detectar lo que una persona está pensando observando sus patrones de actividad cerebral”.

 

A largo plazo la investigación también podría ayudar al desarrollo de tratamientos para combatir la pérdida de la memoria, afirman los autores.

 

El poder de los pensamientos

 

Irónico pero real: Sólo Dios conoce nuestros pensamientos, y de acuerdo con las Escrituras, sus pensamientos son distintos de nuestros pensamientos. Los de Él—nuestro amado Padre celestial—siempre son para bien (Cf. Isaías 55:8)

 

Los pensamientos en todo ser humano, determinan sus acciones. Si permitimos que aniden pensamientos de derrota, sin duda avanzaremos en esa dirección; igual si nos acostumbramos a pensar mal de alguien: hacia esa persona dirigiremos nuestra animadversión.

 

La Biblia, que es el libro más maravilloso de crecimiento personal y espiritual, recomienda que todo pensamiento lo hagamos pasar por el filtro de Dios, evaluando si tales pensamientos conducen a lo bueno o por el contrario, encierran un contenido destructivo.

 

El apóstol Pablo recomendó: “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne;  porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,  derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,  y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.”(2 Corintios 10:3-6)

 

Si cambiamos nuestra forma de pensar, cambiará nuestro mundo. Es necesario permitirle a Dios que gobierne nuestra mente. Es un proceso que implica su sometimiento a Dios, pero puedo asegurarle que traerá cambios y crecimiento, en su relación con Dios, consigo mismo y con los demás…

 

Si tiene alguna inquietud, por favor escríbame a pastorfernandoalexis@hotmail.com o llamarme a (0057)317-4913705

 

© Fernando Alexis Jiménez

MEDITACIONES, VIDA NUEVA

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