Feos

El fundamento general de esta idea se basa en que lo que somos (y por eso me refiero a cómo nos vemos a nosotros mismos y cómo nos ven los demás) se forja a través de un proceso de percepciones desde que nacemos. Pero no sólo percepciones, sino también experiencias. Así, uno aprende que ciertas cosas le agradan, otras menos y otras no.

Así, a medida que uno va creciendo empieza a notar lo que podríamos llamar cosas “lindas” y cosas “feas”. Con cosas me refiero a todo tipo de cosas, personas, sensaciones y sentimientos. No, mejor esos dejémoslo de lado.

Desde el jardín de infantes uno ya sabe qué cosas y personas les gusta. Nos enamoramos, tenemos amigos y nos separamos de todo lo que pensamos que feo. Inlcuidas las verduras.

Esos gustos pueden ir cambiando con el tiempo, a medida que uno va abriendo su mente. Entonces vemos que algunas verduras no están nada mal y que el chico ese no del todo lindo, es una persona muy agradable e inteligente, convirtiéndose en una persona bella por la conjunción armónica entre el exterior y el interior.

¿Pero qué sucede con aquellas personas que no llegan al cánon de belleza general y que además no son seguras de si mismas (probablemente también en función a cómo se siente con la mirada del resto) y en algunos casos tampoco interesantes y que no dan con alguien que los mire distinto?

Una persona que se sintió deseada por el resto puede tener una visión de sí misma mucho más beneficiosa a la de su persona que ve en los otros una mirada no del todo cordial y abierta, con agrado.

Ambas personas crecerán y actuarán de acuerdo a sus experiencias. Forjarán una personalidad donde es muy probable que la persona percibida en su entereza como “bella” sea más deshinibida, simpática e interesante que la otra, mucho más entrometida e insegura.

¿Quién triunfa? Bueno “¿Qué es el triunfo?” me dirán muchos de ustedes. Entonces digamos que es la felicidad.

La persona más bella podrá aspirar a algo grandioso y podrá tener éxito… pero también podrá no tenerlo. Pero el éxito yace en muchos ámbitos. El amor, el conocimiento, el reconocimiento, la realización. Supongamos que una persona consigue sólo algunas de estas cosas, entonces podríamos decir que es medianamente (o grandiosamente) felíz. Pero si pensamos en una persona que llega a un nivel bastante pobre de estas cosas, entonces estaríamos viendo a personas poco felices.

Si la forma en que nos percibimos no nos hace estar seguros de nosotros mismos, nuestros sueños tendrán que bajar de nivel. Como si no pudiéramos afrontar un futuro extremadamente grandioso. Entonces nos proponemos uno “más a nuestro alcance”, donde algunas personas llegan a niveles tristemente bajos.

Imagínense a una señora de unos 45 años, gorda y medio fea, sentada en el colectivo. ¿Pensarían que está casada con un tipo parecido a George Clooney?

¿Por qué un tipo como George Clonney (podría ser también Clive Owen pero preferí para que puedan identificarse con la idea de un estereotipo más utilizado. Para los chicos, prueben pensar en Angelina Jolie, Megan Fox) no saldría con una chica gorda, fea? Porque al ver que su belleza (Me refiero a todo, ¿No?) es admirada en el mundo, él puede sentirse mejor consigo mismo. Buscará una persona que sienta igual consigo misma, o una persona que él piense que puede hacerlo felíz. Una persona bella. Igualmente bella que él. Igual de bonita exterior e interiormente, o más bonita e interesante por dentro que por fuera. Una persona balanceadamente bella.

¿Y la gorda, o la fea? Quizás sueñe con estar con alguien como George Clooney, pero se conforme con alguien que esté en su misma sintonía. Pero a veces los feos nos demuestran que todo esto es tan superficial… Que se puede triunfar porque la belleza es un poco más que eso. No reside sólo en el exterior y pueden haber personas extremadamente talentosas que crean que todo el mundo debería conocerlos. Personas feas que se sienten y son interesantes. Entonces son admirados también.

Esta semana el video más visto en YouTube fue el de Susan Boyle, la mujer horrible inglesa con una voz increíble que sorprendió al mundo entero en el programa de talentos Britain’s Got Talent. Entre millones y millones de videos, el de Susan Boyle es el más visto. ¿No les dice nada? ¿No será que la gente en su mayoría se identifica con los “feos”? No aspiran a grandes cosas y se conforman o aceptan menos de lo que verdaderamente querrían. Pero cuando ven a Susan Boyle piensan “¡Mirá como canta esta mina! Es increíble”. Porque los feos son feos cuando se sienten feos. Entonces ahí se sienten bellos también. Susan Boyle no era linda. Era más que eso. Susan Boyle por un momento se sintó realizada. Logró que en ese momento todos vieran lo lindo en ella.

Creo que cuando nos demos cuenta de esto vamos a entender que todos somos lindos. Todos tenemos algo lindo. Y cuando nos sentimos especiales aflora ese algo. Simplemente se trata de dejar aflorar ese algo.

Por favor, no dejen de ver el video de Susan Boyle.

Maquinando

Si le ha gustado esta entrada, por favor considere dejar un comentario o suscríbase al feed y reciba las actualizaciones regularmente.


Deje su comentario

Debe para dejar un comentario.

Iniciar sesión

Ingrese el e-mail y contraseña con el que está registrado en Monografias.com

   
 

Regístrese gratis

¿Olvidó su contraseña?

Ayuda