Toronjal Naruto

Tratando de entender lo que vemos del mundo

 

Pánico y locura en el mundo

El mundo, como la mayoría sabe, ha estado viviendo unos cuantos milenios de poca paz. ¿Dónde transcurre el tiempo de las historias románticas de reinos perfectos? ¿Cuál será el libro que hable o tan sólo mencione un lugar real -que existió- de paz absoluta entre pueblos? ¿Un lugar de tranquilidad y soluciones? Me temo que después de mucho meditar llegué a la conclusión de que nunca leí nada similar acerca de un sitio real, por lo que es enteramente probable de que un lugar así nunca haya existido. Por lo menos desde hace unos milenios a esta parte.

Guerras territoriales, epidemias, hambrunas, mala política. El mundo está plagado de eso y no es tan fácil hacerse a un lado. Vivimos como en Pánico y locura en Las Vegas. Frenéticos. El mundo está drogado de pánico y miedo. Estamos todos enfermos de todos. De todo lo que nos alcanza. En una ciudad podría ser tu vecino, un ladrón, un loco, un degenerado que sale en las noticias, un político corrupto… Pero no queremos también asquearnos del mundo ni permitir que el mundo nos contamine. Entonces las naciones se van cerrando unas a otras y esto sucede en varios aspectos. Se cierran económicamente, se cierran políticamente o culturalmente. “Eso acá no entra” dicen unas naciones a las otras y todas optan por bloquear algo del otro. Ya sea con el idioma, con la religión, ideológicamente.

Y cuando una epidemia se multiplica, las naciones también optan por cerrarse simplemente por protección. Por proteger a sus ciudadanos. Para que eso “no entre”.

El problema es qué sucede con la nación que es bloqueada. Con esto de la gripe porcina el tema de la discriminación resurgió seriamente: la discriminación por estar enfermos. Lo peor es que ahora leemos -también en los medios- que aparentemente la enfermedad es completamente tratable y que no existe riesgo.

¿Cómo sabíamos desde un principio que existía ese riesgo? Me refiero a cómo lo sabíamos los ciudadanos. Por los medios.

Y una vez más los medios inician campañas de bien público, concientizan sobre un problema social, nos informan sobre el tránsito y nos avisan que una epidemia en México está matando a la población y que no tiene cura. Encontrémonos entonces con la reveladora prueba de que no sabemos de dónde viene la información y que aún así la creemos.

Empecemos a preguntarnos más sobre lo que vemos, más sobre lo que leemos y no hagamos correr la voz de algo de lo que no estamos seguros. Por algo los blogs son tan leídos: porque en general se basan en expresar ideas y no tanto realidades. Y si son realidades hablan de realidades pequeñas. Son visiones que no pretenden ser objetivas.

Actualidad

Feos

El fundamento general de esta idea se basa en que lo que somos (y por eso me refiero a cómo nos vemos a nosotros mismos y cómo nos ven los demás) se forja a través de un proceso de percepciones desde que nacemos. Pero no sólo percepciones, sino también experiencias. Así, uno aprende que ciertas cosas le agradan, otras menos y otras no.

Así, a medida que uno va creciendo empieza a notar lo que podríamos llamar cosas “lindas” y cosas “feas”. Con cosas me refiero a todo tipo de cosas, personas, sensaciones y sentimientos. No, mejor esos dejémoslo de lado.

Desde el jardín de infantes uno ya sabe qué cosas y personas les gusta. Nos enamoramos, tenemos amigos y nos separamos de todo lo que pensamos que feo. Inlcuidas las verduras.

Esos gustos pueden ir cambiando con el tiempo, a medida que uno va abriendo su mente. Entonces vemos que algunas verduras no están nada mal y que el chico ese no del todo lindo, es una persona muy agradable e inteligente, convirtiéndose en una persona bella por la conjunción armónica entre el exterior y el interior.

¿Pero qué sucede con aquellas personas que no llegan al cánon de belleza general y que además no son seguras de si mismas (probablemente también en función a cómo se siente con la mirada del resto) y en algunos casos tampoco interesantes y que no dan con alguien que los mire distinto?

Una persona que se sintió deseada por el resto puede tener una visión de sí misma mucho más beneficiosa a la de su persona que ve en los otros una mirada no del todo cordial y abierta, con agrado.

Ambas personas crecerán y actuarán de acuerdo a sus experiencias. Forjarán una personalidad donde es muy probable que la persona percibida en su entereza como “bella” sea más deshinibida, simpática e interesante que la otra, mucho más entrometida e insegura.

¿Quién triunfa? Bueno “¿Qué es el triunfo?” me dirán muchos de ustedes. Entonces digamos que es la felicidad.

La persona más bella podrá aspirar a algo grandioso y podrá tener éxito… pero también podrá no tenerlo. Pero el éxito yace en muchos ámbitos. El amor, el conocimiento, el reconocimiento, la realización. Supongamos que una persona consigue sólo algunas de estas cosas, entonces podríamos decir que es medianamente (o grandiosamente) felíz. Pero si pensamos en una persona que llega a un nivel bastante pobre de estas cosas, entonces estaríamos viendo a personas poco felices.

Si la forma en que nos percibimos no nos hace estar seguros de nosotros mismos, nuestros sueños tendrán que bajar de nivel. Como si no pudiéramos afrontar un futuro extremadamente grandioso. Entonces nos proponemos uno “más a nuestro alcance”, donde algunas personas llegan a niveles tristemente bajos.

Imagínense a una señora de unos 45 años, gorda y medio fea, sentada en el colectivo. ¿Pensarían que está casada con un tipo parecido a George Clooney?

¿Por qué un tipo como George Clonney (podría ser también Clive Owen pero preferí para que puedan identificarse con la idea de un estereotipo más utilizado. Para los chicos, prueben pensar en Angelina Jolie, Megan Fox) no saldría con una chica gorda, fea? Porque al ver que su belleza (Me refiero a todo, ¿No?) es admirada en el mundo, él puede sentirse mejor consigo mismo. Buscará una persona que sienta igual consigo misma, o una persona que él piense que puede hacerlo felíz. Una persona bella. Igualmente bella que él. Igual de bonita exterior e interiormente, o más bonita e interesante por dentro que por fuera. Una persona balanceadamente bella.

¿Y la gorda, o la fea? Quizás sueñe con estar con alguien como George Clooney, pero se conforme con alguien que esté en su misma sintonía. Pero a veces los feos nos demuestran que todo esto es tan superficial… Que se puede triunfar porque la belleza es un poco más que eso. No reside sólo en el exterior y pueden haber personas extremadamente talentosas que crean que todo el mundo debería conocerlos. Personas feas que se sienten y son interesantes. Entonces son admirados también.

Esta semana el video más visto en YouTube fue el de Susan Boyle, la mujer horrible inglesa con una voz increíble que sorprendió al mundo entero en el programa de talentos Britain’s Got Talent. Entre millones y millones de videos, el de Susan Boyle es el más visto. ¿No les dice nada? ¿No será que la gente en su mayoría se identifica con los “feos”? No aspiran a grandes cosas y se conforman o aceptan menos de lo que verdaderamente querrían. Pero cuando ven a Susan Boyle piensan “¡Mirá como canta esta mina! Es increíble”. Porque los feos son feos cuando se sienten feos. Entonces ahí se sienten bellos también. Susan Boyle no era linda. Era más que eso. Susan Boyle por un momento se sintó realizada. Logró que en ese momento todos vieran lo lindo en ella.

Creo que cuando nos demos cuenta de esto vamos a entender que todos somos lindos. Todos tenemos algo lindo. Y cuando nos sentimos especiales aflora ese algo. Simplemente se trata de dejar aflorar ese algo.

Por favor, no dejen de ver el video de Susan Boyle.

Maquinando

Constantemente inventando palabras

Me puse a pensar en el título de este blog. Toronjal Naturo. ¿Qué significa? Nada. Completamente nada.

Aunque puede ser una conversión de palabras, realmente el significado es nulo, hasta que se lo damos. Así podría yo decir que a partir de ahora Toronjal Naturo es el nombre de un tipo de silla plegable, y todo el mundo que vea un silla similar diría “Toronjal Naruto”. O podría simplemente escribir un blog y esperar que más de una persona lo lea, creando así la posible frase ¿Leíste Toronjal Naruto?, donde Toronjal Naruto pasaría a ser una publicación web.

Si me siguen lo que digo, podríamos trasponer esto a cualquier marca de cualquier producto. ¿O acaso no hemos reemplazado palabras y hasta expresiones con nombres de marcas?

Finalmente nos damos cuenta que estamos constantemente inventando palabras, creando lenguaje. Lo que nos lleva a pensar cómo habrá sido el momento en que alguien inventó por primera vez una palabra. ¿Cómo habrá sido? ¿Por qué en español decimos manzana, en inglés apple, en francés pome de terre y en italiano pomo? Esto nos dice que en algún momento la palabra no existía. Se la inventó.

Tal como el momento en que creamos una frase como Toronjal Naruto, otra persona miles de años atrás creó la palabra Manzana y lo hizo por la misma razón que nosotros: la necesidad de nombrar a las cosas. No importa el por qué del nombre, sino la razón de su existencia. ¿No te parece increíble?

Maquinando
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