Elige tu propia aventura: ¿Protagonista o victima?
Hay dos formas de vivir la vida, una haciéndonos cargo de nuestras elecciones, y otra, echándole la culpa a lo demás por las cosas que nos pasan.
Cuando sabemos lo que queremos todo se vuelve menos dramático ya que nos convertimos en los protagonistas de nuestra historia. En cambio, cuando los otros son más importantes que nosotros, nos convertimos en víctimas de la mirada ajena y nos convertimos en “vendedores de humo”.
El protagonista se arriesga porque no tiene miedo a perder, y la víctima no lo hace porque no está decidida a ganar. Quién no sabe perder, difícilmente pueda ganar. Y nadie gana “vendiendo” algo en lo que no cree.
Los vendedores de humo o víctimas son aquellas personas que no creen en sí mismas. No pueden aceptarse tal cual son, por eso evitan enfrentarse a sí mismos. Y por eso se aferran a sus egos, a esa imagen que los demás tienen de ellos. El ego es simplemente el reflejo de la opinión de los demás.
El arte de vivir
El ego es justamente quien determina la vida queremos para nosotros. Si dominamos al ego y nos llevamos bien con él, seremos protagonistas; en cambio, si el ego nos domina, siempre vamos a depender de la mirada de los demás, lo cual nos convertirá en victimas de nuestras decisiones.
Como se puede manipular y controlar, el ego es una necesidad social. A través de él aprendemos a conocernos ya que funciona como un espejo. Pero nosotros existimos más allá de un simple reflejo; el espejo no permite una experiencia directa.
Ahí radica el problema, nos creemos tanto ese reflejo que nos evadimos de la realidad. “Vendemos” algo que no somos. ¿Sólo somos lo que piensan los demás? ¿Si los pensamientos de los demás dirigieran nuestra vida no seríamos falsos? La verdad sólo puede ser descubierta a través de lo falso.
Llegamos a nuestra verdad cuando nos damos cuenta que no vamos a morir por perder o equivocarnos, ni porque no nos amen, ni porque nos desprecien, entonces aprendemos a vivir naturalmente. El dolor es inevitable pero el sufrimiento es una opción.
No todos saben amar, ni dar desinteresadamente. Todo lo que diste es todo lo que tienes, eso y nada más. Todo lo que damos es lo que somos. ¿Tanto nos importa la mirada del otro para olvidarnos de nosotros mismos? ¿Por qué nos castigamos y castigamos a otros por las cosas que nos hacen felices? ¿Será que tenemos miedo a ser felices?
Ser para ser feliz
Hoy leí una frase que dice: Una persona feliz puede transmitir felicidad. Si quieres hacer algo bueno, aprende a sentirte plenamente satisfecho. Encontrar la forma de sentirte pleno es el arte más increíble que hay. ¿Por qué? Porque lo que buscas está en tu interior y siempre ha estado ahí.
Siempre tendremos lo que encontramos sin buscar, nos pertenece por naturaleza. No hace falta buscar nada, no nos hace falta nada ni nadie para ser. Pero nuestro ego cree que sin los otros no podemos ser. Si uno no se conoce así mismo, nunca va a poder conocer a otro. Nos conocemos a través de las relaciones. Y la mayoría de nuestras relaciones son superficiales.
Si uno no conoce lo que tiene, es imposible darlo. Y cuando damos, es cuando realmente comienza nuestra evolución. Cuando hacemos las cosas para nosotros y por nosotros, es cuando realmente empezamos a perder el miedo. Nos acercamos a los demás de manera distinta porque somos auténticos. Nos convertimos en personas creíbles.
Dejamos de suponer, dejamos de especular, y dejamos que las cosas sucedan. Empezamos a aceptar que no todos tenemos el mismo proceso de evolución, y nos volvemos compasivos al respecto.
¿Qué nos hace diferentes?
No es que las personas seamos diferentes, simplemente nos diferenciamos por como elegimos vivir la vida. Algunos eligen vivir desde la verdad, la comprensión, la aceptación, la naturalidad y otros desde la superficialidad, la mentira, el rechazo, la separación. Unos viven en la realidad y otros en una falacia constante.
No necesitamos ser perfectos para amarnos; hay que querernos de manera natural y si no podemos hacerlo naturalmente, hay que aprender a querernos. Y lo mismo con cada una de las personas que pasan por nuestras vidas. Ellas son nuestros espejos, van a acumular reflejos para nuestro ego.
Para ser protagonistas tenemos que ser conscientes que somos alguien para dar. Las victimas dan para esperar ser alguien. Cada uno es su dueño, y somos dueños de nuestra vida. Somos vida y damos vida.
Envio:
Muchas gracias a todos por sus condolencias. El lunes se cumplió un mes del fallecimiento de mi madre. El domingo fui a visitar sus cenizas que están en La Lucila del Mar, una localidad de la costa atlántica argentina. Estuve descansando en la playa con mi prima Melina, que es cantante, y hoy quiero compartir la letra de una de sus canciones.
Entre tanta imperfección (Agosto2005)
En éste mundo, donde todo es imperfecto
he cruzado todo el mar, he buscado en todo el cielo
para entender
Qué es lo que pasa, cuando todo se derrumba
cuando crees saberlo todo y no te hace falta nada
hasta hoy
y entre tanta imperfección, me encontrado con vos
que me das tranquilidad, con solo mirarte.
Entre las guerras y tantas mentes distintas
a veces quiero desaparecer, porque no puedo pertenecer
y eso me mata
Y me dicen, que hay cosas que no son reales
porque no las puedes tener, porque no son para mí
cómo saben?
Y entre tanta imperfección, me he cruzado con tu vida
Que ha llamado mi atención por ser tan simple
Y entre tanta confusión, me has llamado la atención
y lo que para muchos no es real a mi me hace vivir.
En este mundo, donde todo es imperfecto
donde los malos siempre son libres y los buenos no sobreviven
a un simple error.
Melina Lista
Les dejo la página de facebook donde mi prima expone su música
http://www.facebook.com/?ref=home#!/thelittlerunaways
Si le ha gustado esta entrada, por favor considere dejar un comentario o suscríbase al feed y reciba las actualizaciones regularmente.
Comentarios
Una respuesta a “Elige tu propia aventura: ¿Protagonista o victima?”Deje su comentario
Debe iniciar sesión para dejar un comentario.

27 de Enero de 2011 a las 4:05 pm
Estoy muy de acuerdo con lo que expresas.
Como podemos albergar a otros en nuestra morada interna cuando esta se cae a pedazos?, Solo un ser extraviado es capaz de entregarse a los demás sin nada que ofrecer.
Para dar es necesario tener, quien no tiene nada anda regalando miserias; sin embargo, algunos dirán ahí va un humilde.
Cada Hombre es maestro del universo y por eso no puede culpar a otro por sus éxitos o fracasos, menos a un ser superior.
felix