La cultura del piquete: Para ser feliz hay que salirse del sistema

Gandhi aseguraba que la recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa. Para esforzarse y poder conseguir lo que uno desea muchas veces hay que ir contra la corriente. Lo más difícil de todo es conquistarse a uno mismo.

Y muchas veces también tenemos que ir contra nosotros mismos. Atacar esos defectos, miedos o esas cosas que no nos gustan o que necesitamos cambiar para mejorarlas. Pero lo que no podemos, de ninguna manera, es ir contra nuestras convicciones y deseos más profundos. Eso sería boicotearnos y estoy segura que somos los primeros en hacernos piquetes.

Nos quejamos que nos cortan las calles, que no podemos andar libremente por la ciudad, y alguna vez nos pusimos a pensar ¿Cuántas veces nos cortamos nuestro propio camino? ¿Cuántas veces nos mostramos enmascarados? ¿Cuántas veces dejamos al otro sin opción por no querer elegir cambiar?

(Continuar leyendo »)

Cosas cotidianas

Elige tu propia aventura: ¿Protagonista o victima?

Hay dos formas de vivir la vida, una haciéndonos cargo de nuestras elecciones, y otra, echándole la culpa a lo demás por las cosas que nos pasan.  

Cuando sabemos lo que queremos todo se vuelve menos dramático ya que nos convertimos en los protagonistas de nuestra historia. En cambio, cuando los otros son más importantes que nosotros, nos convertimos en víctimas de la mirada ajena y nos convertimos en “vendedores de humo”.

El protagonista se arriesga porque no tiene miedo a perder, y la víctima no lo hace porque no está decidida a ganar.  Quién no sabe perder, difícilmente pueda ganar. Y nadie gana “vendiendo” algo en lo que no cree.

Los vendedores de humo o víctimas son aquellas personas que no creen en sí mismas. No pueden aceptarse tal cual son, por eso evitan enfrentarse a sí mismos. Y por eso se aferran a sus egos, a esa imagen que los demás tienen de ellos. El ego es simplemente el reflejo de la opinión de los demás.

(Continuar leyendo »)

Cosas cotidianas

El mejor regalo: Y después de esto ¿Qué?

El 24 de diciembre a la mañana falleció mi mamá. Hace una semana que ya no está en cuerpo, pero la siento más presente que nunca. Este último mes y medio me enfrenté a toda clase de temores y dolores, situaciones que me ayudaron a aceptar con naturalidad y mucho amor decisiones propias y ajenas.

Evidentemente nadie nos prepara para la muerte y tampoco para la vida. ¿Qué es vivir? ¿Quiénes viven mejor? Aquellos que justifican cualquier acto porque su ego necesita todo el tiempo más y vale todo, o aquellos que se dedican a cultivarse a sí mismos y están al servicio de los demás.

La muerte es un gran justificativo para realizar actos inhumanos. Algo tan natural, que nos va a suceder a todos, se convirtió en el principal miedo y es la principal causa de poder. Las religiones y los dioses no dudo que se crearon para poder justificarla y así poder dominarnos con más facilidad. Al igual que los gobiernos y todas las cosas que nos quitan la libertad de ser.

(Continuar leyendo »)

La vida

El pájaro vio el cielo y se voló

Ayer salí de paseo por Buenos Aires. Me encontré con una ciudad luminosa, colorida, y llena de gente. Primero estuve por San Telmo, donde los domingos funciona la feria, y luego nos dirigimos, con mi prima, a Puerto Madero.

Caminando al costado del Río, hubo una imagen que nos detuvo; quisimos inmortalizarla en una foto pero no pudimos. Había dos palomas besándose apasionadamente. Nunca había visto como se besaban dos plumíferos.

Es muy raro, se van turnando en meterse el pico uno dentro de otro, es como el “pico” humano pero más interactivo. Luego, el palomo se le colocó arriba, pero evidentemente la paloma sólo necesitaba besos y se fue volando.

Esta imagen me hizo cuestionarme varias cosas. Lo primero que pensé fue si la atracción y la histeria tienen la misma importancia y si funcionará igual en todos los seres vivos. Lo segundo fue que no siempre tenemos las mismas necesidades que el otro. Y la tercera y más importante, los humanos podemos decir que no, pero los pájaros pueden volar.

(Continuar leyendo »)

Cosas cotidianas

Una noche de pasión

Vino Paul McCartney a la Argentina y yo me había quedado sin sacar entradas. Sabía que me iba a arrepentir toda mi vida de no ir a ver un PEDAZO DE LA HISTORIA DE LA MÚSICA.

Pero la vida me tenía preparado algo inesperado. El jueves 11 a las 15.30 me llama mi vecino Leonel, preguntándome si tenía algo que hacer, y me dice te vas a River, me regalaron dos entradas. Nunca fuí tan feliz en mi vida.

Salí del trabajo, me encontré con Leo, me dio las entradas, y a las 19.30 estaba en River con mi papá. Las entradas por suerte venían con estacionamiento adentro de la cancha. Me sentía famosa, todos miraban para adentro del auto a ver quienes eramos. Estuve tentada de bajar el vidrio y ponerme a firmar autográfos. No lo hice porque me tenté.

Una vez ya dentro de la cancha, esperando el ascensor para subir al palco (los asientos que teniamos asignados estaban en dicho lugar) nos encontramos con Juan José Lopéz, el nuevo técnico de River Plate, del cual soy hincha. Le deseamos suerte para el martes, que juega el clásico contra Boca Juniors. Más no se podía pedir.

¡Que emoción cuando salió Sir Paul al escenario! Cuantos recuerdos se me vinieron a la cabeza.

(Continuar leyendo »)

Cosas cotidianas

La muerte es una puerta hacia una nueva vida

Tanto para los que se quedan como para los que se van, la muerte es una oportunidad de crecimiento espiritual. Pensándolo bien creo que la muerte es el fin de la vida tal cual la conocemos; es como el amor, para aprender a amar, tenemos que morir a cada paso.

MUERTE significa CAMBIO. Cuando algo cambia o alguien muere es necesario realizar un duelo. Tanto los cambios como las muertes nos pueden servir para justificar y acentuar nuestro modo de vida o nos pueden motivar y hacer comprender cosas que antes jamás hubiéramos imaginado pensar.

Considerando esto me doy cuenta que la muerte es un acto de profundo amor. A raíz de la muerte, se puede entender la vida. Y la vida es un constante cambio, todos los días tenemos que morir para dar paso a nuevas experiencias y una nueva comprensión.

¿Cómo se puede entender o disfrutar de algo nuevo con un viejo concepto? Tal vez tengamos que matar todos los días nuestras ideas y crear un nuevo concepto acerca de todo. Soy una convencida que todo lo que nos pasa puede mejorar si aprendemos a mirarlo de otra manera.

(Continuar leyendo »)

Cosas cotidianas

¡BASTA YA! Me aburrí de mí misma

¿Qué podemos hacer cuando estamos aburridos de nosotros mismos? Empezar de cero. Cambiar aquellas cosas que no nos gustan y ver que es lo que realmente queremos. Es muy liberador decir NO ME AGUANTO MÁS.

Si siempre nos quejamos de hacer las mismas cosas, con la queja no hacemos nada. Mejor actuemos. La queja nos mantiene en el mismo punto de nuestra vida. Siempre estamos por arrancar y nunca lo hacemos. Cuando llegamos al punto muerto hay dos opciones, seguir quejándonos o poner primera.

¿Por qué nos cuesta tanto tomar decisiones? Si, muchas veces me pasó de encontrarme en este punto en el que uno no sabe que hacer, y ahí es que me pregunto ¿Cómo llegué hasta acá? ¿Qué hice con mi vida? Esto siempre estuvo delante de mis ojos, que canal estaba mirando.

Todo lo que nos pasa es culpa nuestra. Nosotros decidimos continuar o parar con ciertas cosas. Queremos hacer cargo de nuestras decisiones a los otros, pero nadie más que nosotros logramos llegar a donde estamos.

(Continuar leyendo »)

La vida

Sapo de otro pozo: Los boludos también queremos que nos quieran

Si, muchas veces me siento sapo de otro pozo. Encuentro pocas personas que piensan y sienten la vida como yo. Seguramente las personas ligadas a alguna rama del arte podamos desarrollar más nuestra capacidad de expresión que el resto.

Siempre pensé que lo que uno escribe, dice o hace, una vez que se encuentra en manos, boca y ojos (mente) de otra persona, automáticamente deja de ser nuestro. Ya no nos pertenece, carece de sentido alguno hasta que el otro les da un sentido nuevo. Entonces los escritores, los músicos y los actores siempre están expuestos a ser mal interpretados.

Todos los que nos expresamos de alguna manera sabemos que tenemos la posibilidad de fracasar. Y generalmente, fracasamos más de lo que ganamos. Somos conscientes de la posibilidad que puede salir mal y como siempre hay que volver a empezar. El tema está en saber cuándo es el momento indicado y no caer en errores de concepto.

(Continuar leyendo »)

La vida

Lo que esperan de mí y lo que quiero

Seguramente todos seamos la suma de lo que fuimos, más lo que somos realmente, más lo queremos ser y lo que esperan que seamos (deberíamos ser). Somos pasado, presente, futuro y condicional, al mismo tiempo.

Lo que más nos condiciona de esto es justamente lo que deberíamos ser y no somos. Muchas veces proyectamos en el otro nuestros deseos, nuestros fracasos, y como el otro no se hace cargo de ellos, porque no le son propios, nos decepcionamos.

Las personas no deberían ser de ninguna manera más de la que ellas quieren ser. Y para ser, simplemente hay que ser conciente de lo que fuimos, de lo que somos y queremos ser, y dejar de lado lo que los demás esperan de nosotros. Hay que completar la trilogía pasado, presente y futuro.

(Continuar leyendo »)

Cosas cotidianas

Adictos al drama II: ¿Cómo dejar de sufrir sin morir en el intento?

¿Por qué sufrimos? Porque así lo queremos. Si nos ponemos a pensar nunca hay verdaderos motivos para sufrir. Sufrimos porque es más fácil que tomar decisiones y tomar riesgos. Para salir del sufrimiento es necesario transformarlo, y para eso hay que bucear en el propio dolor.

La verdad que no sirvo para sufrir. Hace tiempo que me tomo las cosas tal cual son, y decido transformarlas en algo diferente. Siempre en el dolor encuentro algo “creativo”. Un error nos puede llevar a quedarnos  en el mismo lugar o nos puede dar la oportunidad de cambiar y de hacernos cargo de nuestra vida.

¿Por qué nos aferramos? El dolor y el vacío que sentimos muchas veces hacen que nos aferremos a situaciones o a personas que tenemos cerca. Muchas veces pensamos que esas cosas o personas nos pueden salvar la vida pero,  tarde o temprano, nos damos cuenta que esa no es la solución.

Aferrarse a alguien cuando se está pasando un mal momento nunca es bueno, y menos cuando no hay nada en realidad que nos una, sino sólo problemas. Cuando se siente dolor, esto provoca que nos sintamos más solos que nunca, y hace que no podamos diferenciar nuestros sentimientos.

Los únicos que podemos remediar nuestro propio dolor y sufrimiento somos nosotros mismos. Tomando conciencia de lo que hicimos bien, de lo que hicimos mal, de lo que queremos, y tomando las decisiones acertadas para poder llegar a ello.

(Continuar leyendo »)

Cosas cotidianas