Noticiencias

Blog en Monografias.com

 

Sin categoría

Metztli

Metztli

Autor David Gómez Salas

Me enamoré de tí

en el huerto.

Bajo tu luz,

entre luciérnagas

y el viento del desierto.

Eres dulce y apasionada

poesía del universo.

Inspiración de mi vida,

nidación de mis versos.

En las noches de verano

al terminar el trabajo,

deshidratado  y con desgano,

me dedicaba a verte.

Acostado sobre las rocas,

sin camisa,

empecé a quererte.

Y ahora…

para vivir a plenitud,

necesito verte.

Sin categoría

Biofiltro imagen 1. Autor David Gómez Salas

Material elaborado sin fines de lucro. Difusión de conocimientos 100% gratuita. Para ver la imagen completa haz click sobre ella.

Sin categoría

Tips para ingenieros. Biofiltro, Plano 4 de 5. Autor David Gómez Salas

Recuerda que este plano forma parte de un grupo de cinco planos

Haz click en la imagen siguiente para abrirla completa y después puedes ampliarla hasta que la veas con nitidez. Pano 4 de 5.

Sin categoría

Soneto La explicación. Autor David Gómez Salas

Soneto La explicación

Autor David Gómez Salas

Dedicada a Sandra  Gómez

-

¿Qué reglas deben cumplir los sonetos?

A mi maestra sabia, le pregunté

Y me dio las reglas que les contaré

Me dijo, primero van dos cuartetos

Y posteriormente van dos tercetos

Escucha bien cada verso que diré

(Escuché y once sílabas conté)

Examina este y mas sonetos

En los dos cuartetos que arriba ves

El primer verso y el cuarto, riman

También rima el verso dos con el tres

Y alternados los seis versos, riman

En los dos tercetos que ahora ves

Donde soneto y reglas, culminan

Te invito 60 poesías. Derechos de autor.

Sílabas:

¿Qué re-glas de-ben cum-plir los so- ne- tos? 11

A mi ma-es-tra sa-bia, le pre-gun-té 11

Y me dio las re-glas que les con- ta-ré 11

Me di jo, pri me ro van dos cuar te tos 11

Y pos-te-rior-men-te van dos ter-ce-tos 11

Es-cu-cha bien ca-da ver-so que di-ré 11

(Es-cu-ché y on-ce sí-la-bas con-té) 11

E-xa-mi-na es-te y mas so-ne-tos 11

En los dos cuar-te-tos que a-rri-ba ves 11

El pri-mer ver-so y el cuar-to, ri-man 11

Tam-bién ri-ma el ver-so dos con el tres 11

Y al-ter-na- dos los seis ver-sos, ri-man 11

En los dos ter-ce-tos que a-ho-ra ves 11

Don-de so-ne-to y re-glas, cul-mi-nan 11

Rima:

¿Qué reglas deben cumplir los sonetos? A

A mi maestra sabia, le pregunté B

Y me dio las reglas que les contaré B

Me dijo, primero van dos cuartetos A

Y posteriormente van dos tercetos A

Escucha bien cada verso que diré B

(Escuché y once sílabas conté) B

Examina este y mas sonetos A

En los dos cuartetos que arriba ves C

El primer verso y el cuarto, riman D

También rima el verso dos con el tres C

Y alternados los seis versos, riman D

En los dos tercetos que ahora ves C

Donde soneto y reglas, culminan D

Sin categoría

SIN LIBERTAD DE EXPRESIÓN, LA DEMOCRACIA NO PUEDE DESARROLLARSE: JOSÉ NARRO ROBLES

Sin libertad de expresión, no pueden desarrollarse la democracia, la vida colectiva, ni la individual y personal, estableció el rector de la UNAM, José Narro Robles.

En este sentido, subrayó, la educación superior tiene un compromiso y debe contribuir a la configuración de la ciudadanía, a la articulación de esa libertad, y a la posibilidad de su construcción, apoyo y mantenimiento.

Al encabezar la entrega del Premio Nacional de Periodismo 2010, que otorga el Consejo Ciudadano, integrado por instituciones educativas, asociaciones y organismos privados, en el Patio Principal del Palacio de Minería, dijo que no se pueden dar pasos hacia adelante, si no somos capaces de configurar ciudadanos cada vez más fuertes, sólidos, responsables, y más comprometidos con el sentido colectivo.

Con rectores y representantes de diversas instituciones, sostuvo que no puede haber libertad si no hay mujeres y hombres que se asuman en esa condición, y no puede haber libertad de expresión, si no hay quien tenga una idea, un mensaje, un argumento o un dato que plantear.

La libertad es de la persona, y la de expresión, de la sociedad. Se trata de condiciones y principios que se deben defender y construir cotidiana y sistemáticamente, añadió.

Por su parte, Raúl Arias Lovillo, presidente del Consejo Ciudadano y rector de la Universidad Veracruzana, se pronunció por rechazar la impunidad, obstáculo de la libertad de expresión que pretende nulificar otras garantías.

“No claudicaremos, y por ningún motivo enviaremos a la fosa común de la memoria nuestras demandas, porque fundamentan la vida democrática y dan sustento a un ejercicio responsable y objetivo del periodismo”.

Sin medios de comunicación libres tendremos una democracia fallida. La libertad de expresión es la piedra angular de las sociedades democráticas y uno de los componentes claves de la gobernabilidad.

En su oportunidad, Dorangélica de la Rocha, presidenta del jurado, reconoció que el periodismo mexicano sufre uno de sus peores embates. Ser un profesional de este ramo siempre ha sido un riesgo, pero hoy es mayor. La inseguridad pública está presente en todo el territorio, pero se acentúa con mayor incidencia en algunas zonas, como el norte y noroeste, donde los integrantes de esta actividad han pagado muy cara su labor.

Para esta décima versión, fueron reconocidos, en Noticia, Sarahí Méndez, de Foro TV; Caricatura, Omar Díaz Trujillo, de El Universal; Reportaje, Raciel Martínez Blas, Noticias voz e imagen de Oaxaca; Crónica, Paola Aguirre Praga, Zócalo de Saltillo, Coahuila; Fotografía, Roberto Espinosa y Eduardo Chávez, del Canal Judicial; Divulgación científica y cultural, René Drucker Colín, Foro TV; Artículo de fondo, equipo de redacción de El Diario de Juárez; Entrevista, Patricia Vega, Revista Emeequis, y Trayectoria periodística, Eduardo del Río Rius.

Fuente:

Boletín UNAM-DGCS-707
Palacio de Minería

Sin categoría

EL CUAUHXICALCO DE TEMPLO MAYOR, PASADO PREHISPÁNICO QUE SALE A LA LUZ

Hace algunas semanas, los hombres que cavaban a las afueras del Museo del Templo Mayor —en los terrenos que poco a poco se le han ganado a la Plaza Gamio para construir lo que será el nuevo acceso al recinto—, dieron aviso de que, al horadar la superficie, habían chocado con un objeto sólido, a aproximadamente cinco metros bajo tierra. Aquella tarde, Roberto Martínez Meza supervisaba los trabajos y, al escuchar la alerta, supo que habían encontrado algo, “y muy importante”.

Al revisar el objeto, el candidato a maestro en Estudios Mesoamericanos por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM vio que se trataba de una línea de estuco con piedra careada y recordó que hace no mucho el arqueólogo Leonardo López había detectado una base piramidal en el predio de las Ajaracas. Martínez sospechó que se trataba del mismo edificio prehispánico hallado por su colega, aunque éste jamás imaginó que el muro norte llegaría hasta allá, porque se lo había imaginado más pequeño.

Era así como, tras cinco siglos en el subsuelo y sin que nadie lo esperara, salía a la luz el cuauhxicalco que, a decir de los relatos, se había construido durante el reinado de Atzayácatl. “Se trata de un basamento circular, de 16 metros de diámetro, perteneciente al periodo IVb de Tenochtitlan. Es un descubrimiento particularmente importante, porque habían pasado dos años sin que apareciera nada prehispánico en la zona”, expuso.

“Por estar en el costado sur del Templo Mayor, sabemos que era un espacio dedicado a Huitzilopochtli, dios de la guerra. Probablemente aquí eran cremados nobles y tlatoanis. Fue construido entre los años 1469 y 1481. Nunca fue visto por ojos españoles, ya que esta construcción, en particular, fue destruida por los mexicas para edificar encima”, expuso.

Un lento salir a la luz

“Saber que estás por hacer un descubrimiento entraña una emoción muy particular”, compartió Roberto Martínez, y esto él lo sabe por experiencia propia, pues la noche de aquel 12 de septiembre un sentimiento de inquietud apenas lo dejó dormir. Horas antes había examinado el borde de tezontle aparecido bajo las palas de los albañiles y estaba cierto de que se trataba de una estructura de origen mexica, pero pese a su deseo de que los trabajos de excavación continuaran, era imposible seguir, pues había caído el Sol.

Un día después, al romper la mañana, el universitario regresó con un grupo de expertos “y comenzamos a retirar tierra; cada palada confirmaba mis sospechas. Entramos por un costado y nos topamos con un muro de metro y medio de altura, y al limpiar la estructura aparecieron; primero, una cabeza de serpiente tallada en roca, luego otra, y después una más, así hasta superar la decena”.

Lo paradójico de liberar esta construcción, explicó, es que para rescatarla primero debemos retirar el ataúd de tierra que la protegió tanto tiempo, y al hacerlo, la dejamos expuesta a elementos amenazantes. Tal es el caso de las lluvias, que se soltaron apenas iniciaron los trabajos, y una filtración de aguas negras que apareció al hacer la excavación y que compromete la integridad de los estucos.

Para Martínez, sacar esta edificación a la luz equivale a desenterrar historias que corrían el riesgo de quedar sepultas.

“Cada mella, fractura o muesca detectada nos narra un evento particular. Por su altura de 1.50 metros, sabemos que esta construcción fue descopetada por los mexicas poco antes de que Colón llegara a América. Además, es atravesada, justo a la mitad, por un drenaje porfiriano que data de 1900. Asomarse a estos detalles es un privilegio poco común, equivale a ser testigo del pasado”.

Realidad que corrobora lo escrito

Desde siempre, Heinrich Schliemann fue un ávido lector de la Ilíada; de niño su mayor deseo era encontrar Troya, de adulto destinó gran parte de su fortuna a esta empresa. Muchos calificaron de insensato buscar una urbe que sólo existía en versos épicos, pero el prusiano perseveró y, finalmente, desenterró lo que muchos creían producto de la imaginación homérica: la mítica ciudad de Héctor.

“Estas historias son recurrentes en nuestra profesión, pues algo parecido sucedió con Templo Mayor, cuya existencia estaba consignada en crónicas, pero no había vestigios que corroboraran algo. La búsqueda parecía infructuosa, pues algunos testimonios ubicaban la construcción justo abajo de Catedral, lo que imposibilitaba cualquier trabajo, y los arqueólogos que registraron la zona pasaron junto al santuario sin verlo, como Leopoldo Batres, en 1900. Fue hasta 1916, con los trabajos de Manuel Gamio, que finalmente supimos dónde estaba”, explicó Martínez Meza.

El universitario es enfático al aseverar que quienes, como él, estudian el Postclásico, tienen una gran ventaja sobre los que se especializan en periodos anteriores. “Nosotros tenemos escritos que nos ayudan a recrear el pasado, los otros no”.

Como Schliemann puso en evidencia, si hay textos que describan ciudades perdidas, entonces la imaginación se vuelve una herramienta invaluable. “Bernardino de Sahagún nos dijo que en el área había 78 edificios. Eso nos da una idea de qué tan grande es el rompecabezas que tenemos en la mesa”.

Pero reconstruir cómo era Templo Mayor y sus alrededores es una labor de paciencia, pues de manera intermitente aparece una pieza por aquí, otra por allá, sin orden ni periodicidad fija, y ante eso, lo que hacen los expertos es comparar los restos arqueológicos con las fuentes documentales, como quien al armar un puzzle mira repetidamente la imagen impresa en la caja para determinar de qué manera embonan las partes.

A veces las referencias son imprecisas y deben someterse a ajustes de último minuto, pero en ocasiones los datos consignados son tan acuciosos, que es, prácticamente, como tener un mapa.

Ejemplo de esto es el documento expedido el 22 de febrero de 1527, un acta de cabildo que señalaba que a Gil Gutiérrez de Benavides se le concedió una posesión “que estaba en esta ciudad, linderos con solar a casas de Antonio Ávila, su hermano, que es tercia parte donde estaba el Uchilobos”.

“Esto nos señala con una precisión pasmosa dónde estaba el templo de Hutzilopochtli, pero no siempre podemos confiar en que habrá documentos con estas características; por ello, ahí donde los textos dejan huecos, debemos remitirnos a los vestigios. Por ejemplo, en Guatemala 16, a espaldas de Catedral, se encontró el Templo de Ehécatl, dios del viento, y con cada hallazgo avanzamos en nuestra empresa. Cada pieza abona para reconstruir un escenario más amplio, pero ellas solas no pueden hacer nada, a nosotros nos toca acomodarlas e intentar armar el rompecabezas”.

Piedras que hablan

“No es que las piedras sean mudas; sólo guardan silencio”, escribió Humberto Ak’Abal, poeta indígena guatemalteco, “y no es que no digan nada, hay que saber leer en ellas, como hacemos con el cuauhxicalcorecién hallado”, acotó Martínez Meza.

Para empezar, que esté localizado al sur respecto de Templo Mayor, nos dice que la construcción estuvo dedicada a Huitzilopochtli, explicó el arqueólogo.

“Lo edificado del lado norte pertenecía a Tláloc, deidad que lanzaba su mirada en dirección de los desiertos, las regiones que clamaban por agua y el territorio de las cactáceas y la biznaga. Por el contrario, al sur estaban las zonas fértiles, las que debían ser conquistadas, las que ambicionaba el dios de la guerra, de ahí que sepamos con qué propósito se creó este santuario”.

Además, sus costados están adornados por clavos arquitectónicos en forma de serpiente, se trata de 14 cabezas expuestas. El que sus muros estén rematados por un animal sagrado evidencia que se trataba de un sitio especial, algo que se corrobora al analizar las dos lápidas de piedra que hay en su parte superior, una con un chimalli, el escudo defensivo del dios de la guerra, otra con un chalchihuitl, símbolo usado para representar lo precioso.

Estos son algunos de los aspectos que revelan estos cuerpos de roca, pero hay cosas que es imposible saber con el mero examen de las estructuras, así que si las piedras llegan a callar, quizá los libros hablen, argumentó.

“En sus crónicas, Bernardino de Sahagún describe ceremonias en las que un hombre descendía por la escalinata del Templo Mayor con una víbora de papel, o xiuhcoatl, en llamas, que era depositada aquí para que terminara de quemarse. Esto, que se hacía en honor a Huitzilopochtli, nos da una visión mucho más amplia del significado que tenía este espacio”.

Por el momento continúan los trabajos de liberación y la batalla por contener la fuga de agua que se filtra, probablemente, desde un colector de aguas negras cercano. Los trabajos están a cargo del Programa de Arqueología Urbana, que depende del Proyecto Templo Mayor, del INAH.

Al respecto, concluyó Martínez Meza, “la idea es desenterrar esta estructura, en su totalidad, para que sea estudiada por los expertos y, después, exhibida al público”, lo que no es sino otra manera de, como decía Humberto Ak’Abal, sacar a la piedra de su silencio y hacerla hablar

Fuente:

Boletín UNAM-DGCS-709
Ciudad Universitaria.
Diciembre de 2011

Sin categoría

Educación popular. Autor David Gómez Salas

Haz click aquí para leer el documento sobre el Ateneo El Encino en México

ateneo

Sin categoría

LA COCINA TRADICIONAL MEXICANA, UNA RESPUESTA AL SOBREPESO Y OBESIDAD

En México, día con día aumenta el número de personas declaradas formalmente obesas. Este hecho ha asombrado a médicos de todas las especialidades, quienes hace una década no imaginaban que los índices se dispararían a los niveles registrados en la actualidad.

Desde las instituciones dedicadas al cuidado de la salud se han lanzado diversas campañas y programas con el fin de controlar este fenómeno. Como medidas para contrarrestar este mal se han propuesto dietas, rutinas de ejercicios y costosos tratamientos, casi todos, excepto una alternativa que menguaría, de manera sencilla y económica, muchos de estos problemas, “regresar a la comida tradicional”, señaló Amanda Gálvez Mariscal, investigadora de la Facultad de Química (FQ) de la UNAM, en ocasión del Día Mundial de la Alimentación que se conmemora este 16 de octubre.

Antes consumíamos pozole, hoy lo usual es comprar sopas instantáneas; cada vez son menos los platos de huauzontle servidos a la mesa y más los pedidos telefónicos a la pizzería, y los tlacoyos ceden su lugar a las hamburguesas, mientras que los nopales y aguas frescas sucumben al embate de las papas fritas y los refrescos; “la vida moderna nos ha obligado a cambiar muchos de nuestros hábitos, y en este trueque no necesariamente ganamos”, añadió la también coordinadora del Programa Universitario de Alimentos (PUAL).

Adoptar patrones alimenticios que vienen de fuera ha hecho mella a lo largo del país, advirtió Gálvez Mariscal, “y los consecuencias están a la vista de todos, aproximadamente un tercio de los niños mexicanos tienen sobrepeso y siete de cada 10 adultos, también”.

Además, indicó que los males derivados del aumento de peso son, principalmente, diabetes y enfermedades isquémicas del corazón y cerebro-vasculares, “justo las tres principales causas de muerte en México”.

Cultura contra evolución

Aunque hay quienes lo ven como un asunto simple, alimentarse es un proceso psicosocial sumamente complejo, explicó Gálvez, pues más allá de los simplismos que señalan, “se trata, sencillamente, de comer para nutrirse”, en realidad esto comprende variables relacionadas con los gustos, la cultura e incluso con el momento emotivo que atraviesa cada individuo; “por ejemplo, hay gente que come si está triste, otra lo hace al sentirse contenta e incluso hay quienes elevan su ingesta al consumir alcohol, porque esto deprime la conciencia”.

Un personaje literario famoso justamente por beber y comer desmedidamente, especialmente al estar eufórico, es Pantagruel, un gigante salido de la pluma de Rabelais y que sirvió al escritor francés para satirizar los excesos alimenticios de Occidente, pues en la mesa de esta criatura no había un solo espacio libre, todo estaba ocupado por copas rebosantes de vino, carnes grasosas y pastelería saturada de azúcar, “algo que la naturaleza jamás supuso que el hombre tendría que digerir”.

Si tuviéramos que determinar un momento que nos ayude a entender cómo la alimentación humana se comenzó a transformar, es decir, “un érase una vez” que sirva de punto de partida para este relato, deberíamos remontarnos al Paleolítico Superior, dijo.

En ese entonces, nuestros ancestros se alimentaban a la manera de los primates, con lo que encontraban en la naturaleza. “Se comía a cada rato y la dieta era prácticamente vegetariana, a menos que encontraran algún animalillo por ahí, entonces carne”.

¿Qué pasó para que aquellos masticadores de plantas tuvieran descendientes aficionados a los banquetes pantagruélicos? “Millones de años de evolución dictaban que debíamos comer ciertas cosas; lo que nos llevó a esta transición la invención de la agricultura, nacida hace apenas 10 mil años, que nos impuso otros alimentos muy diferentes a los de la caza que se consumían eventualmente. A partir de ahí, comenzamos a comer granos harinosos”, comentó.

El sembrar semillas permitió escoger especies y darles las características que hoy tienen; ejemplo de esto es el maíz, que en un principio era una especie de pasto (el teocintle) con apenas unos cuantos granos duros, muy diferente de la mazorca actual, tan útil para ser cosechada y tan inútil para reproducirse sola, sin la intervención de una mano campesina, y la caña de azúcar, creada por los egipcios, es un caso muy similar.

“Así entraron elementos hasta entonces extraños en nuestra dieta, pues el hombre no evolucionó para ingerir harinas en gran cantidad, y mucho menos azúcar refinada, estamos diseñados para consumir bayas, verduras, frutas, nueces, hierbas y, ocasionalmente, un poco de carne”.

La tradición mesoamericana

En el mercado de la gran Tenochtitlán era común ver (a decir de Alfonso Reyes en Visión de Anáhuac) “verduras en cantidad, y sobre todo, cebolla, puerro, ajo, borraja, mastuerzo, berro, acedera, cardos y tagarninas. Los capulines y las ciruelas son las frutas que más se venden. Miel de abejas y cera de panal; miel de caña de maíz, tan untuosa y dulce como la de azúcar y miel de maguey”.

“El uso de estas variedades en nuestra cocina tradicional es reflejo de la sabiduría prehispánica”, expuso Amanda Gálvez, quien indicó que la combinación de acelgas, quintoniles, nopales y demás plantas cultivadas en la milpa, al combinarse, tienen propiedades alimenticias difícilmente vistas en cocinas nacidas en otros lados del mundo.

“¿Sabías que las proteínas contenidas en el maíz y las del frijol son deficientes, pero que al juntarlas se vuelven tan efectivas que con ellas se iguala prácticamente el valor nutrimental de la carne? Las leguminosas complementan las carencias de los cereales y viceversa, lo que crea una sinergia muy interesante; sin embargo, cada vez se consume más fast food y menos enfrijoladas”.

Además, añadió, hay una máxima que las abuelas, sin ser nutriólogas, sabían y aplicaban en sus recetas: “hay que comer más verduras y más variado”, y la ciencia ha corroborado que su decir es cierto, pues se ha demostrado que en los platillos preparados en las estufas de antaño, y con estos tradicionales ingredientes, están presentes una serie de moléculas muy pequeñas, pero muy importantes para nuestra salud, conocidas como fitoquímicos.

“Los ingredientes típicos de nuestra gastronomía están cargados de fitoestrógenos, isoflavonoides, antocianinas y sulforafanos, entre otras sustancias que protegen nuestra salud por ser antioxidantes, evitar accidentes cardiovasculares, mejorar la visión y, además, contienen una buena cantidad de vitaminas. Por ello, hace unos 25 años, especialistas rebautizaron a estos alimentos como nutracéuticos (neologismo formado a partir de las palabras nutrición y farmacéutico) tras descubrir lo benéficos que resultan, aunque esto nuestras abuelas lo supieron desde siempre”.

Recientemente, en el Instituto Nacional de Salud Pública, el grupo de Lizbeth López realizó una serie de estudios epidemiológicos que arrojaron resultados que corroboran que la dieta incide directamente en nuestra salud, pero no siempre de la manera más obvia. Por ejemplo, los datos obtenidos demuestran que mujeres que comen frijol y cebolla, de manera cotidiana, son menos propensas a desarrollar cáncer, “y ése es sólo uno de los casos encontrados, pero hay que indagar más, porque la veta de investigación es muy rica”, expuso la académica.

“No obstante, con los nuevos patrones de ingesta adoptados —tan ricos en grasa y azúcares y tan bajos en verdura y fibra— la gente tiende a engordar y desarrollar males degenerativos e incurables, como la diabetes o los padecimientos del corazón, derivados de haber abandonado nuestra tradición y los menús que ésta nos sugiere”.

Por ejemplo, los herederos de los amerindios tenemos genes que nos hacen propensos a la diabetes, porque antes de la llegada de los europeos no consumíamos carbohidratos refinados como el azúcar y las harinas blancas y no se freían los alimentos. Debemos tener presente este tipo de variables, y no sólo para desarrollar planes de atención médica para las próximas décadas, sino para prevenir desde ahora.

“Claro que al decir tradicional nos referimos a estilos de comer más cercanos a lo mesoamericano, a la milpa y la chinampa, y no a quesadillas bañadas en aceite ni nada por el estilo, porque para nuestros antepasados la fritura era algo desconocido. Ahora, con la vida cotidiana y su prisa perpetua, es cada vez más tentadora la comida rápida, o los productos ofertados en la tiendita de la esquina, y por ello, cada vez son más los sujetos con enfermedades propias de las sociedades modernas”

Fuente:

Boletín UNAM-DGCS-610
Ciudad Universitaria.
15 de octubre de 2011

Educación y cultura, Posgrados, Sin categoría, Social, Política y economía

EL TABACO CONSUME TU SALUD

CÁPSULAS PARA LA VIDA
EL TABACO CONSUME TU SALUD
La dependencia excesiva hacia la nicotina que contiene el tabaco, provoca que
los vasos sanguíneos se estrechen, la circulación de la sangre sea lenta y el
corazón trabaje de manera forzada. Junto con otras sustancias tóxicas que
tiene el cigarro, puede ocasionar cáncer de pulmón, boca, laringe, esófago,
riñón, vejiga y páncreas, entre otros, así como asma, bronquitis y enfisema
pulmonar.

Otras consecuencias de su consumo son: envejecimiento prematuro de la piel,
daños a la dentadura, mal aliento, manchas en las uñas de los dedos, así como
úlceras gástricas y duodenales.

El problema suele iniciar en la adolescencia debido a la presión que ejercen los
compañeros de escuela, publicidad excesiva en torno al consumo de cigarros,
sentirse importante, imitación y curiosidad, o estrés y nerviosismo. El tabaco
consume tu salud lentamente.

Si deseas dejar de fumar, acude con tú médico o a la unidad de salud de tu
preferencia donde personal capacitado de orientara, recuerda no estas solo.

Si requieres de mayor información, orientación, tienes dudas o
comentarios, comunícate al Servicio de Orientación en Salud (SOS) al
número 56 22 01 27 ó 31, también puedes escribir al correo
sos@unam.mx o acudir a la Dirección General de Servicios Médicos de la
UNAM donde con gusto te atenderemos personalmente.
Dirección General de Servicios Médicos

http://www.pve.unam.mx/informacion/capsulas/capsulasparalaVida2011_06.pdf

Sin categoría

El conocimiento del mundo. Parte 1

Con gusto publico este artículo que forma parte de una serie de artículos. Con el consentimiento del autor. Mi amigo.

El conocimiento del mundo. Parte 1

Autor: JOSÉ GABRIEL GUTIÉRREZ PANTOJA

Cada uno de nosotros nos relacionamos con la naturaleza: flores, árboles, tierra, aire, sol, lluvia, etcétera; con la sociedad, familia, parientes, amigos, etcétera; y con productos de la sociedad, casas, automóviles, muebles, aparatos eléctricos, edificios, etcétera. Pero además de esos elementos hay otros con los que también nos relacionamos y son producto de la razón humana: las ideas; ideas que adquirimos y generamos nosotros sobre la naturaleza, sobre la sociedad y sobre los productos de los humanos que elaboramos como individuos y como sociedad.

Esto nos indica que el relacionarnos con el entorno nos permite entender cómo tratamos y cómo nos trata la naturaleza; y además cómo nos relacionamos con nuestros semejantes mediante las distintas actividades que realiza el ser humano.

A ese esfuerzo que hacen los humanos por entender su entorno se le llama, entre otras formas, conocimiento. Hay diversas proposiciones sobre la forma de concebirlo; aquí diremos, como una primera aproximación, que el conocimiento es un proceso, inicialmente, individual y vivencial, que en alguna medida puede ser socializado; así, proceso de conocimiento y proceso de vida van estrechamente unidos.

A manera de ilustración podemos decir que todo individuo tiene un proceso de conocimiento que inicia en el momento de su nacimiento y concluye en el momento de su muerte. Es decir, todo ser humano, desde que empieza a adquirir su independencia, luego de su nacimiento, empieza a percibir los estímulos del medio ambiente en su tiempo y espacio y no deja de percibirlos hasta su muerte la cual se presenta en un tiempo indeterminado. Así cada proceso de conocimiento corresponde, de manera particular, a cada uno de los seres humanos, por lo cual cada uno tiene su propio proceso de conocimiento individual que no corresponde al de ningún otro.

En este proceso se implica la actividad de toda la compleja interacción de los elementos que componen la estructura cognoscitiva humana, es decir, los elementos que de una u otra forma nos ayudan para entender el medio en el que nos encontramos y que pueden ser sintetizados en tres: los sentidos, el instinto y la razón.

La duda es ¿Cómo opera cada uno de ellos para adquirir el conocimiento?

La forma en que se recibe la información del exterior es mediante los sentidos. Los sentidos (vista, oído, olfato, gusto y tacto), son un importante vehículo para el conocimiento puesto que median la relación de nuestra corporeidad integral con el particular mundo-vida que nos circunda a cada momento, con nuestro medio ambiente. Por nuestros sentidos percibimos imágenes, sonidos, aromas, sabores, texturas y, además, conceptos, que pueden ser una combinación de las otras formas de percepción; aunque ello lo hagamos de manera consciente o no, de cualquier manera se va integrando como parte del conocimiento.

El instinto en estrecha relación con nuestros sentidos, es otra parte complementaria de nuestra estructura personal cognoscitiva, pues mediante su innata presencia preservamos nuestra integridad y contribuimos al mantenimiento y a la reproducción de la especie. Independientemente de los momentos y las condiciones bajo los que éste aflore, su presencia implica una serie de aportaciones al conocimiento, pues ya sea en una relación sexual o en el alejamiento de situaciones peligrosas, cada acción realizada es una aportación más al conocimiento.

La razón es ese elemento que diferencia, como ya se dijo, al ser humano de todos los otros seres vivos de éste planeta; y comparativamente con los otros entes animados que actúan por la condición de su naturaleza, solamente por percepciones sensoriales e instintos, el ser humano tiene además de esas condicionantes la prerrogativa de discernir, para aceptar o rechazar el medio ambiente que le rodea, pues además de desplazarse a sitios que considere más confortables para su existencia puede no hacerlo y transformar su medio ambiente para tener esa confortabilidad. En ello se encuentra su diferencia cualitativa que le permite comprender, recordar, explicar y transformar el mundo que le rodea, su mundo-vida.

En las siguientes entregas haremos una descripción de las formas en que se desarrollan los procesos de conocimiento de los individuos y de cómo éstos se van socializando en las diversas épocas y entre los distintos grupos sociales.

Sobre el autor:


JOSÉ GABRIEL GUTIÉRREZ PANTOJA.

Estudió y se graduó en la licenciatura, maestría y el doctorado en relaciones internacionales y concluyó la maestría en sociología en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Además obtuvo un diplomado en administración de la ciencia y la tecnología en el Centro para la Innovación Tecnológica de la Facultad de Química de la UNAM, y el diplomado en Ciencia, tecnología sociedad e innovación de la Organización de Estados Iberoamericanos.

Ha impartido cursos a nivel de licenciatura en la Escuela Nacional de Estudios Profesionales, Unidad Aragón, de la UNAM; en la Universidad Femenina de México; en el Instituto de Investigaciones y Estudios Superiores en Comercio Internacional; en la Universidad de las Américas, Puebla; en la Universidad Bonaterra de Aguascalientes y en la Universidad Autónoma de Aguascalientes.

A nivel posgrado en el Centro de Estudios Económicos y Sociales del Tercer Mundo; en la Facultad de Ciencias políticas y Sociales de la UNAM; en la Universidad Autónoma de Aguascalientes; en la Universidad Bonaterra de Aguascalientes y en la Benemérita y Centenaria Escuela Normal de San Luis Potosí.

Ha participado en diversos eventos académicos nacionales e internacionales e impartido diversos cursos y conferencias en México y algunos países latinoamericanos.

Entre sus publicaciones se encuentran “Cronología de la política exterior de México”, en la revista Relaciones Internacionales, 1974-1976; América Latina: integración y crisis mundial, en coautoría Con Luis Diaz Müller, editorial PRELASA; Metodología de 1as ciencias sociales I y II, Teoría de las Relaciones Internacionales e Historia del pensamiento económico, editorial Oxford University Press; Reflexiones epistemológicas sobre las relaciones internacionales, 1987 y Razón técnica y utopía (Sobre la disciplina de las Relaciones Internacionales en México) 1988. Ed. Universidad de las Américas. Cholula, Puebla. México; Presencia del pensamiento acalitense contemporáneo, 2005, editado por el Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Además de diversos artículos.

En la actualidad es Investigador Titular C Tiempo Completo del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM.

Mayo 2011.

Sin categoría

Iniciar sesión

Ingrese el e-mail y contraseña con el que está registrado en Monografias.com

   
 

Regístrese gratis

¿Olvidó su contraseña?

Ayuda

film izle Home Design Spielaffe sesso video giochi