Colectividades Argentinas

historia y actualidad

 

Archivo de Julio, 2009

El velo al desnudo

Recomendación de la lectura de la novela El velo al desnudo de la escritora de Tánger Badia Hadj Nasser.
www.yabiladi.com/forum/inmigrante-75-3247024.html - En caché
Inmigración y Literatura

Ernesto Vespignani

El sacerdote y arquitecto Ernesto Vespignani nació en 1861; falleció en Buenos Aires en 1925. “Realizó numerosas obras religiosas en su país. En la capital de Argentina, inició las obras del Santísimo Sacramento y se destacan la iglesia de San Carlos y el Santuario de Nuestra Señora de Buenos Aires, el Santuario de Nuestra Señora de Itatí (Corrientes), la iglesia del Rodeo (Mendoza), la iglesia de Viedma (Río Negro), el colegio San José (Santa Fe), la iglesia de Nuestra Señora de la Merced (Tucumán), la iglesia de María Auxiliadora (Córdoba) y numerosos colegios y parroquias de la congregación salesiana en el país” (14).

Inmigrantes y Exiliados Destacados

El burgués maldito

b65bd84ce99cea80ebcfac4370b899db.jpgEL BURGUÉS MALDITO
La historia secreta de josé Ber Gelbard, principal lobista político y Ministro de Perón durante los setenta
María seoane
Debolsillo
Best Seller

En esta apasionante biografía, María Seoane, cuenta la historia secreta de José Ber Gelbard, último ministro de Economía de Perón y el principal lobbista político de la Argentina en los años setenta. Gelbard, un inmigrante judío-polaco que no había terminado la escuela primaria, llegó a ser el caudillo de los empresarios nacionales en una época en la que todavía había un gran proyecto de país. A través de la fascinante vida de este personaje excepcional, Seoane se internó en los recovecos de la historia de nuestro país para contar de manera descarnada cómo se movían el poder económico y el poder político en los años clave que determinarían el destino de los argentinos. Y al revelarnos los secretos de la historia hasta ahora silenciada de un hombre fundamental, desnuda el mundo de los negocios de la burguesía, las prebendas, las alianzas espurias y el obstinado manejo del poder.
Durante veinticinco años José Ber Gelbard creyó fervorosamente en un proyecto nacional sin exclusiones, al mismo tiempo que se enriquecía manteniendo el perfil más bajo, el modo perfecto para que su forma de hacer lobby fuera completamente eficaz. Con un ritmo vertiginoso, se devela una trama compleja y apasionante, donde el creador de la Confederación General Económica, que aglutinaba pequeños y medianos empresarios, y el ministro de Economía más talentoso del mayor líder político del siglo XX muere en el destierro, perseguido y apátrida porque los militares le quitaron la ciudadanía argentina, como a un burgués maldito.

Inmigrantes y Exiliados Destacados

ROMANCES

QUERIDA MARIA…

AQUI TE ENVIO EL RECITAL QUE RECORRIO CAMINOS DE GALICIA Y ARGENTINA.
EN EL ENCONTRARAS, EN LA MITAD,MAS BIEN LLEGANDO A LOS ULTIMOS, ESTOS DOS ROMANCES A MI ABUELA GALLEGA, MERCEDES SANPEDRO…
SE TITULAN :”ORACION A GALICIA” (LO ESCRIBI EN 1963, CUANDO MI ABUELA MURIO) Y “LEMBRANZAS”…QUE ESCRIBI MISTERIOSAMENTE, SIN SABER UNA PALABRA DE GALLEGO. SEGURO QUE LA MEIGA DE MI ABUELA ME LO DICTO EN LOS AÑOS 60… Y LO LLEVE A NOYA,PARA QUE ME DIJERAN SI ESTABA BIEN Y QUE QUERIA DECIR. Y ELLOS ME LO APLAUDIERON.

Recital RAICES, de MARIA DEL MAR ESTRELLA en el Salón Alhambra del Club Español- En You tube:

http://www.youtube.com/watch?v=9vZAkPVgYvc

EN EL UNIPERSONAL ESTA, ADEMAS DE LOS ROMANCES A MI ABUELA GALLEGA, EL ROMANCE A UN NIÑO DE ALMERIA… QUE MI PADRE PUDO ESCUCHAR EN VIDA EN UN HERMOSO RECITAL QUE LE HICE AL CUMPLIR EL 80 AÑOS…

UN BESO,

MARIA DEL MAR ESTRELLA

Inmigración y Literatura

101 DISCOS DE TANGO

Títulos, autores e intérpretes para armar una discoteca ideal
Héctor Ángel Benedetti
Sudamericana
Obras diversas

No es fácil comprar un disco de tango. No porque no haya; más bien todo lo contrario: hay demasiados. La oferta es múltiple, pero también tramposa. Y puede derivar en una experiencia frustrante si al llegar a casa y poner el disco (ese gran momento para todo melómano) no aparece lo que estábamos buscando, o la calidad del registro es peor que una radio AM, o estaba la canción deseada pero no el cantante…
Ante la falta de información de muchas ediciones, 101 Discos de tangose propone como una brújula indispensable, la mejor herramienta para encontrar el camino a la discoteca ideal. Erudito y apasionado, siempre con ánimo de predicar la doctrina del 2 x 4, Héctor Ángel Benedetti (autor del long seller Las mejores letras de tango) entrega mucho más que 101 Discos de tango: organiza un catálogo de nombres obligatorios, analiza sus principales características, elige (por supuesto) el mejor disco disponible de cada uno de ellos, y además enriquece cada una de estas fichas con infinidad de datos adicionales; pistas claras para que la discoteca siga creciendo por encima de los 101 títulos.
No todos los tangueros son iguales, no todos los discos dan lo mismo; unas versiones conmueven más que otras, y aquí está sólo lo que importa. Un manual para dejar en claro que, en materia de discos, podemos discutir aquello de que todo es igual, nada es mejor…

Inmigración y Literatura

UCES

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agradezco a Don Manuel Cao Corral
la invitación para dictar una conferencia en la Cátedra España.
Próximamente informaré la fecha.
Los espero!

acerca de MGR

ROMANCE DE SANTIAGO

Hasta aquì lleguè Santiago
guiada por las estrellas
y subì a tu Catedral
de peregrinos y celtas.

En la Cruz de los Harapos
soñè con historias viejas
de señores caminantes
y de cantares de gesta
y de la estrella que guìa
los pasos a Finisterra.

¿A dònde va mi camino?
te preguntè con tristeza,
aquì lo vine a buscar
Santiago de Compostela.

En el centro del altar
tu reinabas con grandeza
y haciendo la invocaciòn
golpee mi testa en tu testa
y te pedì una vez màs
que iluminaras mi senda.

Ahì casi pude sentir
lo que atesoran tus piedras,
làgrimas de arena y sal
brotan de gaitas gallegas.

¡Ay tu ciudad medieval
señalizada con vieyras!
agua para el peregrino
surtida en las plazoletas.
¡Ay de mì Santiago Apòstol
Santiago de Compostela!

SILVIA ISJAQUI SERENO

Inmigración y Literatura

VOLVER A GALICIA

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El lunes 27, Juan Carlos Iniesta Vazquez y Leo Vellés me entrevistarán en Galicia Hoxe,para hablar sobre mi libro.

http://www.amradiodelpueblo.com.ar/

Foto: Con Leo Vellés y Lucho Vagó

Volver a Galicia, acerca de MGR

GEOGRAFIA Y FAMILIA

En estas semanas se distribuye en librerías el último título de la Editorial Acervo Cultural: “Desde adentro y desde afuera: dos excursiones por la cultura judeoargentina”, del norteamericano Stephen Sadow (“Memoria de la cultura judía latinoamericana”) y Ricardo Feierstein (“Memoria personal de Buenos Aires”). La cuidada edición incluye dos suplementos de ilustraciones en color: uno despliega obras de artistas judíos latinoamericanos y el otro una serie de “Imágenes para porteños nostálgicos”.
Reproducimos a continuación uno de los textos de Feierstein, de carácter narrativo-antropológico, sobre la identidad barrial y judía de una familia. Forma parte de una veintena de textos que, divididos por décadas, trazan un retrato abarcativo de los últimos sesenta años de una experiencia judeoargentina que puede resultar arquetípica para muchos lectores.

rfeiers.jpgEl grueso de mi familia de sangre estaba concentrada en treinta cuadras de Villa Pueyrredón y sus alrededores. Ahora, se desparraman- como “judíos errantes” o, más precisamente, personas posmodernas y globalizadas- por alrededor de veinte mil kilómetros. Lo que va de ayer a hoy.
Con los tíos y paisanos, entonces, las reuniones eran de otro tipo. Melancólicas, diría. Comenzaban a hablar varios a la vez, generalmente en idish. De a poco, luego de bromas y novedades, la botella de guindado o licor fuerte pasaba de mano en mano, así como galletitas que acercaban las solícitas mujeres. Un cierto silencio invadía el lugar. Alguien mencionaba el nuevo dato, terrible, sobre una persona que yo desconocía. Otro agregaba un comentario. De pronto, en cierto momento, uno de los presentes se quebraba y comenzaba a gemir. El que estaba hablando en ese momento, impresionado, tenía también un ataque de llanto.
Sentado en un rincón, ajeno a la evocación y a una parte del idioma, yo miraba sin entender ese dolor ajeno, intransferible, machacado una y otra vez sobre el pueblito desaparecido bajo los nazis, la sinagoga incendiada, los cuerpos de tías y primos y amigos, niños y mujeres y ancianos, transformados en cenizas. Un mundo desaparecido entre la bruma y el horror de la distancia. “Mendl pasó por allí el año pasado- dijo una vez el tío Abrumche- y contó que nuestro shtetl ha desaparecido. No quedó nada ni nadie. Ruinas, polacos y barro. Nada más.” Y era otra vez el silencio, sólo interrumpido por un sollozo ahogado, como si alguien se estuviera asfixiando en esa triste habitación de mi casa.
Las treinta cuadras se desarrollaban sobre el eje de la Avenida Mosconi (y pasan los años y pasan los libros y no puedo desprenderme de ese territorio de mi infancia, la patria del corazón). Nosotros vivíamos casi en la esquina del cruce con la calle Cuenca, en uno de tres terrenos iguales que una familia entonces aristocrática- Dubarry, o algo así- construyó, junto a decenas de inmuebles similares en los barrios humildes de Buenos Aires, para alquilarlas a miles de nuevos inmigrantes que llegaban a la Argentina. Por la misma dirección y cruzando la Avenida San Martín se llegaba rápidamente a la maravillosa Plaza Devoto, en uno de cuyos costados un venerable edificio albergaba la gran biblioteca donde pasé muchas de mis tardes, enfrascado en el placer de la lectura que sólo atraviesan quienes vislumbran la esencia de ese goce: encontrar, en las páginas de un texto, lo que no sabíamos que estábamos buscando.
A unos sesenta metros de mi casa, cruzando la esquina y sobre la misma avenida, se levantaba la Galería Aconcagua, un proyecto faraónico para este barrio y cuyos locales nunca pudieron progresar pero que, en lo que hace al sector de viviendas, logró vender los cincuenta departamentos del edificio que construyeron encima. En el segundo piso habitaba uno de mis tíos paternos, con esposa e hijos. Dos pisos más arriba una tía materna, también con su familia. Ambos, llegados a esa geografía urbana por recomendación de mis padres, los más antiguos en aquella zona tranquila y de casas bajas, con algunas calles todavía sin asfaltar.
También vivió allí, en un departamento del sexto piso y durante algunos años, otra tía materna pero, por razones dolorosas que no viene al caso mencionar, decidió mudarse a otro inmueble sobre la misma avenida, pero veinte cuadras más allá, cuando ya la avenida se llama Olazábal y estaba casi, casi llegando a Triunvirato. Antes aún, en la época de niñez compartida con primos y domingos con partidos de fútbol en la única casa que poseía televisión (en blanco y negro, por cierto), ellos vivieron un tiempo en la calle Burela- a mitad de camino-, es decir, más cerca aún. Una casa de bajos, en los fondos de un largo terreno, que cerraba la medianera con un galpón donde mi tío fabricaba grampas para amurar cables telefónicos.
Otro tío materno, con mujer e hijos, volvió en esa época de una experiencia de vida en San Pablo, Brasil, y se instaló en un departamento al frente, planta baja, en el pasaje Juan Pablo Duarte. Estaba a una cuadra de la Avenida Mosconi y a dos de mi casa.
Mi hermana Susy, en cambio, fue algo más audaz: al casarse, fijó nuevo domicilio en Helguera y Francisco Beiró, algo así como quince cuadras del domicilio paterno, invadiendo los límites de Villa del Parque. También en Villa del Parque vivía mi tío paterno menor y su familia- en Nazca y César Díaz- y allí se realizaban las reuniones tribales, cada sábado, sin falta. Otro tío mayor se había instalado- audazmente- en Condarco y César Díaz, a dos cuadras de distancia.
La distancia geográfica- o la falta de ella- modificó también la relación familiar. O quizá fue su consecuencia. Ya no sólo fuimos dueños de las calles del barrio, sino de todo el radio comprendido por nuestras viviendas, sumando el eje de influencia de cada primo, en nuestro caso, y de sus correspondientes amigos. Como efímeros terratenientes, nos sentimos patrones de toda una zona de Buenos Aires bajo nuestras correrías. Así como dicen del bebé bien amamantado durante mucho tiempo por su madre, si había algo que nos sobraba a nosotros, en esos tiempos, era seguridad.
Mi pasado no tiene futuro, es sólo eso: pasado. Extraño a mi avenida Mosconi de infancia y juventud, pero ya soy otro. No puedo realmente volver a esos vecinos, casas y veredas que cobijaron mi etapa formativa porteña y a los que no quiero olvidar.
¿Cómo conciliar esa certeza infantil que proporcionaban geografía y familia en mi Villa Pueyrredón natal y sus alrededores, hasta la Plaza de Villa Devoto por un lado y la fraterna Villa del Parque por el otro, con la seguridad buscada de adulto, en un lugar del instante actual, sin que una anule a la otra? Quizás se trate sólo una regresión a la infancia, para refugiarme del pavor de haber madurado.

Inmigración y Literatura

18 de julio

Hoy se conmemoran 15 años de la destrucción por ataques terroristas a la sede de la AMIA.Se trata del peor atentado cometido contra la comunidad judía después de la II Guerra Mundial: un coche bomba estalló a las 9.05 de la mañana del 18 de julio de 1994 frente a la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en el barrio de Once, y causó 85 muertos y 300 heridos.El caso sigue sin estar cerrado, no hay detenidos NI CULPABLES-solo impunidad
Comparto aqui un poema del reconocido Daniel Chirom para recordarlo cuando el decía que la poesia no vale..es: “Lo que me pasa a mi le pasa a todo el mundo en esta existencia”. Junto a el recordamos este acto genocida e injusto acompañando a familiares de las victimas que aun claman justicia y a todo argentino para que no cese en su lucha para desterrar actos de horror y de violencia como estos sobre todo ser humano, sin dejar de recordar esas huellas de dolor para que no vuelvan a ocurrir.

Cariños a todos

Susana Roberts.

18 de julio (*)

¿Qué sucede esta noche entre todas las noches?
Todas las noches comemos en forma abundante
y cantamos y reímos con el vino
pero esta noche sólo hay pan ázimo y vinagre
pues estamos tristes pensando en el destierro.
¿Qué sucede esta noche que no entonamos cánticos?
Todas las noches alabamos a Dios
con nuestros mejores acentos
pero esta noche el silencio reina
porque nuestra hambre es débil
y extenso el desierto.
¿Qué sucede esta noche que las sombras ganan
nuestras casas?
Todas las noches las luces brillan para iluminar la mesa
pero esta noche sólo hay un candelabro
para que recordemos la oscuridad.
¿Qué sucede esta noche que nuestras manos
y lenguas tiemblan?
Todas las noches rezamos por el día que vendrá
y bailamos al pie de nuestros lechos
porque la sangre inocente no deja huellas
pero esta noche permanecemos quietos
mientras las aguas se desbocan
y las oraciones son para los muertos
que aún nos acompañan.
¿Qué sucede esta noche que apretamos los labios
y cerramos los ojos?
Todas las noches las palabras
nos protegen de la piedra
pero esta noche las voces están mudas
y reímos en trágico gozo
pues un solitario muro delata nuestra intemperie.
¿Qué sucede esta noche que todos ocultan su mirada?
Todas las noches distinguimos camaradas
y detenemos con la elocuencia
la caída de los cuerpos
pero esta noche la ausencia
hiere nuestras carnes viejas
y la soledad del nombre
hace que escuchemos lo que antes veíamos.
¿Qué sucede esta noche que la alegría plegó sus alas
y el silencio distrae nuestros pensamientos?
Todas las noches,
aunque la muerte nos pise los talones,
anunciamos a la luna y adoramos al león
pero esta noche nadie llamó a nuestra puerta
y ya es demasiado tarde para que alguien venga
y nos guíe a través de las estrellas.
¿Qué sucede esta noche entre todas las noches?
Todas las noches un espíritu recorre
el día de nuestras bodas, imagina el primer beso,
el súbito esplendor, la loca belleza
pero esta noche un viento helado tañe los rostros
y el alma es polvo y cieno bajo las garras de la memoria perdida.
Esta noche somos perros que han extraviado a su amo.
En esta noche no hay nadie en el sepulcro.

Inmigración y Literatura

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