Un cuento de Cecilia Glanzmann
SOY EL BARRILETE
… … I … ….
Hace poco, me salí del Archivo de la Compu. Parece que alguien muy curioso hizo clic en Ver y otro clic en Zoom y yo, que me creía algo así como una estampilla colorida, aunque pudiese mostrarme haciendo piruetas en el aire y dando explicaciones de cómo soy y de cómo estoy hecho y patatín, pirulán, lán, lán. …, me sentí, de pronto, un barrilete. Sííí…, ¡un Barrillete de verdad. De verdad verdadera ,en serio te lo digo.
Ya no tengo dudas. Fue Joaquín . Joaquìn quiso constuirme .para que jugara con él. Y lo hizo, con papeles como de seda, cañas livianas bien raspadas, pegote –engrudo se decía antes- y una cola larga, larga, larga, hecha con tiras de telas de todos los colores, como esos acolchados de las ilustraciones de los cuentos de los abuelos, o de las películas que a ellos les gustan. . La mamá de Joaquìn los tuvo que buscar entre los retazos de sus costuras, esas que hace para contar con unos pesos más para la casa
Por último, le hacía falta un ovillo de hilo. Entonces, le dije, bajitooo….:
- Joaquìn, , tu abuelo Pedro tiene uno grandote escondido en su caja de herramientas…, pero pedíselo. Cuando le digas para qué lo vas a usar, ¡ya verás!…
- Abuelo, ¿me prestarías tu ovillo de hilo, ese bien enorme?…
- ¿Cómo , Joaquín?, ¿cuándo viste algún ovillo?
- Y, abuelo, cuando arreglamos tu bote, ¿no te acordás?
- Ah, sí, sí. Es cierto. Pero, ¿para qué lo necesitás, hijo?
- Para mi barrilete, abuelo.
- Si me estás haciendo alguna de tus bromas, no, Joaquìn. Siempre querés alguna cosa,
pero seguís jugando con tu computadora, con la que te pasás horas y horas…Encima, me decís que navegás con sólo tocar unas teclas y estarte ahí sentado y veo que te vas perdiendo las mañanas de sol, las tardecitas en la plaza o en el baldío del barrio, y tu contacto con otros chicos.
- Si ya te dije y te requetedije, abuelo, que tengo muchísimos amigos, con los que chateamos o nos mandamos mensajes por e.mail. Nosotros lo pasamos fantástico, abuelo, y somos amigos. Pero yo te pedí el ovillo de hilo. Es urgente, abuelo.!Dale!!!
- Me estás haciendo otra de tus bromas, Joaquín. Vaya a saber qué red te vas a inventar con tus amigos y las computadoras.
- No, abuelo, te equivocás, esta vez es en serio. Mirá mi barrilete.
Hola, abuelo de Joaquín, -le dije con un movimiento rojo y verde, entre cañas y flecos meciéndome como los pastos altos con el viento en el campo. La cola de trapo parecía querer llegar hasta el poste de luz de la esquina..
El abuelo se dio vuelta como un trompo , con silla y todo. ¡ Oh, oh, oh!!!,… ya veo, qué bueno, Joaquín- dijo. Se ajustó bien sus anteojos y con otro suspiro más cortito y más sonoro , me saludó :
- Hola, Barrilete, realmente me caés simpático.
- Es que estoy bien hecho. Joaquín lo aprendió en la Compu, para hacerme así . Pero falta que me ponga un triple juego de tiros , arriba, en el rombo que soy… y un doble tiro abajo, para la cola. Y tu nieto sabe que tienen que tener igual y exacta longitud, para que cuente con la mayor estabilidad en el aire.
- Me has convencido. Buscaré el hilo. Pero quisiera ver cómo lo hace Joaquín, porque… hummmm… no sé de dónde ha sacado cómo hacer un buen barrilete. Recuerdo dos o tres veces en que le quise enseñar y siempre estaba con su amiga la Compu…
- ¡Qué quejoso sos!!! ya verás lo que logra. Más bien, lo que lograremos.
- Ya , ya, ya… Aquí está el hilo.
- Gracias, abuelo. Lo termino enseguida.
- Con los ojos grandes como tierra recién mojada por la lluvia y una sonrisa… el abuelo comprobó que había puesto bien los tiros al barrilete. Carraspeó y se acomodó en su banquito del taller para seguir trabajando.
- ¡Ahora me hará volar! ¿Vendrás con nosotros, abuelo?.
- Hummm…, termino ya esto y… y…sí. . Ya voy con ustedes. Creo que…, por supuesto que sí. No habrá en este día otra cosa más buena que ésta.
¡Bravo, abuelo, vamos!!!
Y caminaban tan pero tan pero tan rápido que me faltaba ya la respiración.
- ¡Espereeennn…!, que el hilo me tironea mucho y casi, ahj…, ahjjj…
Por suerte me ayudaron y respiré de nuevo. Llegamos a la placita del barrio, un gran descampado de cuatro manzanas, con alguno que otro banco de piedra a los costados y unos arcos para jugar al fútbol.
Con gran seguridad, Joaquín me puso en posición y:
- A la una, a las dos y… a las tres!!! Arriba, barrilete!.
- ¡Allá voyyyyyy…!!!…oyyy…!!!…*
… … II … …
- Tensá más, Joaquín.
- Lo estoy haciendo, abuelo.
- Ahora aflojá un poco.
- Sí, pero…
- Tensá más otra vez y aflojá bastante.
- ¡Abuelo, mirá qué alto está!. Ya pasó los cables de la luz, los eucaliptus y el campanario de la capilla.
- Sí, Joaquín, y qué chiquito y hermoso se ve. Genial, genial, genial. Creo que me amigaré un poco más con tu Compu.
- Es que hay que usarla para aprender a hacer muchas cosas, abuelo. ¿Sabés algo? Siento que soy libre como mi barrilete y que vuelo con él. Que casi toco las nubes.
- ¡Ah, ah!…, recogé, recogé, que se ha ido muy lejos. Así. Ahora dame el ovillo y mirame.
- ¡Ya viene!. Abuelo, que no toque los cables.
- No, no, no los tocará. Y llegará sano y feliz.
- ¡Ja, ja, ja!, por fin , barrilete. Qué buen viaje que nos hicimos . Y el abuelo… ya conoce nuestro secreto y nos apoya.
- Por supuesto. ¿Qué les parece si organizamos una buena Barrileteada con todos los chicos del barrio para el otro domingo?
- Trato hecho- contestamos a dúo con Joaquín. Y él, ya entusiasmado, agregó:
- Por la red les avisaré enseguida a todos los que pueda y les pediré que a su vez los inviten a los que no estén enganchados.
- Sería mejor ir casa por casa…, hablarles personalmente…
- Pero, abuelo, si por internet será más rápido y seguro. De nuevo con tus ideas con la computadora.
- Tenés razón. Ya sé que saldrá bien así. Si me enseñás un poquito, te ayudaré.
- ¡Dale!. Haremos el programa juntos y les podremos adjuntar una tarjeta animada con nuestro barrilete, ¿qué te parece?
- Estupendo . Llevaré una copia al Consejo Municipal del barrio para pedir permiso, por las dudas.
- Abuelo, te designo ya mi Secretario especial electrónico.
- ¡Qué honor!, pero al trámite lo haré yendo yo directamente, Joaquín. Será mejor.
- Está bien, abuelo. Te dejo esa parte.
- Y habrá que conseguir premios, Joaquín.
- Veré que encuentro en la web…
- Pero vamos a tener que pagarlos y no sé…
- Ya descubrì en una página web, abuelo, que hay una empresa que se ofrece para el Día de la Primavera. Le mandaré una carta por e-mail y ya verás.
- ¿Quiénes nos ayudarán? …Creo que hemos soñado algo demasiado grande para nosotros.
- Siempre me dijiste, abuelo, que para soñar, no había que quedarse corto.¿ Qué te pasa? .Pensá en los otros abuelos y abuelas. Y en los padres, y en los mismos chicos. Me imagino una Barrileteada con chicos y grandes, como hace un rato la hicimos vos y yo.
- Sí, Joaquín, pero tendrán hambre cuando terminen, a la media tarde.
- Abuelo…, cada familia puede poner algo para comer y para tomar. En el Club de la esquina hay mesas con caballetes. Se los pediremos.
- Sí, sí, y podemos invitar al Jefe Vecinal y a los maestros de la escuela, para que entreguen los premios. Ah, pero con la difusión en los medios de prensa, ¿qué haremos? Ves, ya es mucho, si deseamos que salga de lo mejor.
- Abuelo… Mirá, me hacés en tu borrador, así luego yo la transcribo, una notita con todos los datos y otra como una invitación para los periodistas y locutores, para que vengan el domingo y nos acompañen. Así, quizás otros de otros barrios se entusiasmen y en una de esas hay después muchas Barrileteadas. ¿Te imaginás el cielo vestido de colores y formas de barriletes como rombos o cometas, mediomundos , bramadores - ¿o se dice roncadores?-, estrellas, papagayos, cuadrados…, con las colas jugueteando como serpentinas de fiesta.? Y que lleven mensajes, tipo telegramas, como los antiguos volantines . Será fantástico, abuelo.
- Ay, Joaquín, sí, pero… Pienso en Perico , Anabella y Faustino, cuando organizaron la Bicicleteada. Como ellos, podemos ir a las radios-a las A.M y a las F.M. , a los diarios, a los canales de televisión . Y les llevamos nuestro barrilete , el semielectrónico…
- ¡Por fin se acordaron de mí!!! Parece que haré un buen paseo . Me peinaré mejor los flecos… Ahora, me sacaré el polvillo, sacudiéndome de derecha a izquierda y de izquierda a derecha. Y a la cola…. me la acomodaré como un disfraz de momia de carnaval (Es que es tan colorida y disparatada, ¡ji!,!ji!,!ji!).
- Abuelo, creo que podemos hacer todo eso de los medios directamente en la Compu. Llegará mañana mismo.
… … III … …
-
Ya me parecía que se iba a frustrar mi gran paseo de Barrilete , con Joaquín y el abuelo. Veré cómo lograrlo igual…
- ¡Ejem… ejem!!! , estoy aquí y creo que puedo ayudarlos.
- ¿En qué, Barrilete? Ya está todo organizado. Joaquín con la Computadora hará que los mensajes lleguen en tiempo y forma . No te preocupes.
- Es que… yo creo que para los medios orales y escritos está bien, pero para la televisión… lo mejor de lo mejor va a ser que nos hagan un reportaje y que yo… aparezca. Les prometo que entusiasmaré a cuantos tengan ese relojito travieso en el corazón que pone más brillantes los ojos de las personas, los hace sonreír de contentos con sólo pensar en que pueden volver a fabricar un barrilete y… a volar con él. No importa la edad que tengan.
- Me parece, Joaquín, que tu barrilete tiene razón. Podemos hacer como él propone. Un poco con la compu y otro poco yendo con él a los dos o tres canales que tenemos por aquí.
- Creo que él… está listo para ir. y tiene una sonrisa pícara que me contagia.! Jo!!! Mejor lo hacemos ya, así luego tenemos tiempo para lo demás.
… … IV … …
Esto de que para soñar… es mejor agrandarse un poco…, es interesante. Y más si uno toma mayor envión y ayuda a remontar bien, a volar con piruetas de contorsionistas y todo y a aterrizar sin romperse, para poder seguir siendo lo que uno es, como yo, un barrilete que sabe algo , por la computadora y sus programas , pero mucho más por lo que puedo y quiero vivir. Como ahora. Qué paseo de cuentos de verdad verdadera voy a hacer con Joaquín y el abuelo. ¡ Vamos!!!
- ¡Qué apurado. Ni que tuvieses al viento corriéndote. Me parece que tu velocidad supera la del chateo con mis amigos.
¿O será que mi barrilete lo aprendió de allí? Ya estamos caminando por la plaza. Está llena de flores y de árboles muy verdes, le tensaré el hilo de sus tiros…, para que huela la primavera que está ya cerca. Y en casa, cuando regresemos…, yo también voy a compartir este paseo, a través de mi Compu.
… … V … …
- ¡Eh, ehhh!!!, Barrilete, ¿dónde estás?
- ¡ Joaquínnn! Buscame en el canal de la tele de la otra esquina,dentro de media hora..
- ¡Quéee…!!! ¿Dónde estás, Barrilete?
- Joaquín y abuelo de Joaquín: como aquí en la plaza hay , no sé, más de cincuenta chicos de los Jardines de Infantes y me descubrieron…, todos querían tenerme. Entonces, encontré un lugarcito que me protegiera. Justo estaba una de las Seño con su computadora portátil (creo que se llama “Nobuk) entrando a un programa que algo tenía que ver conmigo y los de mi especie. Desde aquí los veo a los jardineritos y ya nos hemos empezado a divertir. Una Seño les dio papeles y pinturitas a un montón y todos están dibujando barriletes. Otra se puso a fabricar uno con sus alumnos. Y hay varios jugando a la Mancha, hacen como si fuésemos nosotros, los barriletes. ¡Je, ji, jo!, qué felicidad.
- Pero nos prometiste ir a los Estudios de Televisión para las notas, Barrilete.
- Joaquín…, si vos sabés cómo encontrarme… Pediles que te dejen usar la computadora del Canal. Con el mouse y tus dedos mágicos…, vas a poder presentarme en sociedad. ¡Nos veremos!!!
- ¡En media hora, Barrilete!!!- escuché que me decían a dúo Joaquín y el abuelo de Joaquín, y se iban riendo y hasta saltando, por los senderos de la plaza.
Cecilia Glanzmann
Publicado en el libro PAPALAPABRAPA, Bs.As., Prueba de Galera, 2004.
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