Inmigración y Literatura

vida cotidiana en la Argentina (1810 - 1960)

 

UNA VOCACION QUE PERDURA

 

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Ayer se presentó en Rapsodia El humor, la pluma y la palabra, el nuevo libro de Silvia Segat, en el que la escritora ficcionaliza las comunicaciones entre padres y docentes.
La presentación contó con las actuaciones de Any Messore y José Toccalino, quienes interpretaron a una maestra -de aquellas que, afortunadamente, casi no se encuentran en la actualidad-, una madre de una alumna de primaria, un instructor de campamento y el profesor de Folklore Otto Kaput, descendiente de alemanes criado en Entre Ríos. Seguidamente, Mirta Goldberg, prestigiosa especialista, se refirió a la obra y luego habló el ilustrador, Gabriel Ramírez, quien supo iluminar con su arte las páginas escritas por Segat.
En clave de humor, el libro refleja una realidad a la que nos enfrentamos día a día; muestra con gracia una relación muchas veces difícil, invitando a reflexionar.

ver fotos: http://colectividadesargentinas.blog.arnet.com.ar/colegio_ingles…

La autora

“Horace Watson nació en Cheshire, Inglaterra, en 1887. Allí cursó sus estudios primarios y secundarios. Luego inició la carrera de medicina en la Universidad de Londres, pero los abandonó al decidir embarcase para Argentina. Primero vivió en Rosario, en donde trabajó simultáneamente como maestro y en la contaduría de los frigoríficos Swift. Más tarde se trasladó a Buenos Aires y eligió a Villa Urquiza como barrio de residencia. Aquí, junto a otro docente inglés, Watson creó una escuela para cumplir su vocación docente.
Es así como en 1911 el English Higher Grade School, situado en Monroe 4969/71, vio la luz en un barrio de grandes casas con jardines, sin negocios ni calles empedradas. En esa misma casona el fundador vivió con su esposa Dorothy Day y su única hija, Inés. Si bien se lo conocía como el colegio inglés, a diferencia de otros establecimientos similares fue creado para toda la comunidad, aparte de la británica. Desde un primer momento Watson se propuso educar a los niños argentinos enseñando tanto castellano como inglés. A lo largo de los 35 años que estuvo al frente del colegio siempre complementó su labor educativa con el oficio de escritor, compositor y músico. Una muestra de su compromiso se comprueba en la preparación de los coros para el servicio religioso, a cargo del filántropo William Morris en la Capilla Evangélica de Villa Urquiza, lugar en donde hoy se emplaza el Colegio Reconquista.
Con el paso del tiempo el English Higher Grade School creció en la cantidad de alumnos y dictó clases hasta los días sábados. Su hija Inés, egresada como maestra normal nacional, empezó a trabajar en el colegio ni bien se graduó. Fue en esa época que conoció a quien sería su marido: Luciano Segat. Ante el permanente crecimiento que experimentaba el colegio se hizo necesario contar con instalaciones que fueran más cómodas. Por eso, a principios de los años 40 la familia Watson se mudó al actual predio de Díaz Colodrero 2431. Por ese entonces la institución contaba con siete aulas, varios sanitarios, un patio, una huerta y un jardín.
Después de toda una vida dedicada a la enseñanza y la docencia, Horacio Watson falleció en 1946, dejando como mejor legado para la comunidad argentina una escuela de bases sólidas y personal altamente calificado. Su hija Inés asumió la conducción del English Higher Grade School, secundada por su marido Luciano Segat, y lo rebautizó como Colegio Inglés Horacio Watson, un claro homenaje a su padre. A pesar de la desaparición de su fundador, la institución siguió creciendo en forma permanente. Durante los 35 años siguientes, Inés y Luciano se encargaron de mantener encendida la llama de la excelencia, para lo cual incorporaron el nivel inicial. En tanto, la hija de ambos, Silvia, continúa con la tradición familiar. A los 17 años egresó como maestra normal nacional y comenzó a dictar clases en el colegio. A mediados de los años 70 Inés se jubiló y por primera vez la conducción del establecimiento la ejercieron personas que no eran de la familia.
Posteriormente Silvia Segat, nieta del fundador, asumió la conducción del Watson como Directora General, rol que desempeña hasta el día de hoy. Entre los desafíos que se propuso se destaca el de crear mayores servicios, por lo que empezó a proyectar el Nivel Secundario, inaugurado en 1992. El siglo veintiuno encontró al Colegio Watson desarrollando un proyecto más completo para el nivel secundario: el Bachillerato Nacional Bilingüe en Ciencias y Letras. Hoy, con 95 años de existencia, la institución preserva los mismos ideales y es alentada por la misma energía creativa y el mismo espíritu luchador que le imprimiera Horacio Watson. Muy pocas empresas educativas familiares en Argentina pueden enorgullecerse de seguir sosteniéndose y ofreciendo lo mejor de sí a lo largo de tres generaciones de educadores”*.

www.watson.esc.edu.ar

*http://www.periodicoelbarrio.com.ar/auxsetiembre2006.asp?url=N90…

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