Macro matrimonios
¿Se enteraron que en la Argentina se ha aprobado la nueva ley de matrimonios gay? Básicamente, en el texto, se reemplazan las palabras “hombre y mujer” por “contrayentes”. Esto para dar una explicación básica, pero en la esencia parece que este giro legal libera, rompiendo, todas las barreras residuales de géneros proyectándose hacia una nueva sociedad con nuevos valores. Imagino que en el futuro, si escuchamos a un niño llamando a su papa o a su mamá, no implicará que sea hombre o mujer a quien se refiere.
Y esa es la idea que me resulta más difícil de concebir, además de todas las consecuencias que en mi mala cabecita puedo imaginar. En fin, tengo confianza en lograr adaptarme como corresponde y que sea para bien; no tengo prejuicios contra homosexuales, mientras podamos vivir libremente y en paz.
De todas formas, ahora se me ha ocurrido que con éstas nuevas fronteras podrían venir otras, con las mismas filosofías en lo que a derecho se refiere y por lo tanto que impliquen el mejoramiento y la mejor evolución de nuestras sociedades. Concretamente, se me ha ocurrido buscar la manera de plantear la legalización de la poligamia. Quizás éste sea un momento oportuno para ello.
Así, ¿porqué una mujer no puede formar una familia con varios hombres?, ¿o un hombre con varias mujeres?, ¿o varios hombres entre sí, o varias mujeres entre sí, o varios hombres y mujeres entre sí?
Pero, fundamentalmente por un suceso personal por el que pasé y que es mucho más común que la homosexualidad y tiene que ver con la niñez y sus derechos fundamentales, el que les describo brevemente.
Mi hija nació un 20 de enero, en plena feria judicial. El juez había decretado mi divorcio a fines del diciembre anterior y aún no se había publicado la sentencia y por ley, hasta que la sentencia no fuese publicada –eso luego de la feria judicial- no es aplicable, por lo que no podía darle mi apellido a la niña. O sea, por estar casado con otra persona que no era la madre, no podía reconocerla como hija natural. ¡No saben el lío que tuve que armar!
En fin, eso que les cuento es un hecho particular, pero, ¿cuántos niños hay que legalmente no son reconocidos (pero generalmente sí socialmente), nacidos de relaciones extramatrimoniales?, ¿acaso no tienen los mismos derechos?…los niños guachos que le dicen.
Mayormente ocultos, envergonzantes, ilegales.
Uff, me pregunto, ¿dónde está el verdadero circo de la vida?
¡Se dan cuenta qué familia linda y grande! “Todos por todos”, sería el precepto.
Se los podría llamar macro-matrimonios, o micro-sociedades-familiares.
¿Se imaginan la expansión en el fortalecimiento de los compromisos sociales naturales que se podría lograr así?
La cantidad de niños que podrían llamar a sus padres como padres sin necesidad de esconderse, desaparecer o avergonzarse; y de padres a sus hijos, hijos, todos con los mismos derechos, hoy no me parece un sueño descabellado.
Despojándome de todo prejuicio, lo veo como la mejor solución a una gran cantidad de injusticias.
Hoy matrimonios gay, mañana macro matrimonios, luego… ¿cómo podrían evolucionar nuestras sociedades para mejor, luego? ¿Masoquismo, tal vez? ¿Por qué no? Si alguien nació con la necesidad de sentir dolor, tiene su derecho, ¿porqué no otorgárselo, más aún si se populariza?, en el ser humano es natural un cierto grado de ello.
Los matrimonios azules ya existen. ¿Matrimonios pedófilos, quizás? No, eso nunca, no sería jamás moral ni culturalmente aceptable, aunque luego se solucione con un divorcio y posterior cambio de vida.
Esperemos verlo. Lo importante por ahora, al menos me parece, es madurar en ello.
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Comentarios
26 respuestas a “Macro matrimonios”Deje su comentario
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15 de Julio de 2010 a las 8:07 pm
Osvaldo, Hermano, qué polémica. ni qué nada!
De acuerdo.
Tal vez eso sea lo polémico: estar de acuerdo.
No es novedoso en sí; creo que los humanos hubieron de acordar muchas cosas para llevar la civilización al punto actual. Pero hoy día no está de moda estar de acuerdo entre dos o poco más personas.
Desacuerdo en los matrimonios, entre amigos, en la Junta de Vecinos, en el Centro de Padre, en el Partido. Aunque se debe reconocer que hay grandes acuerdos en la Selección Nacional de algún deporte, en los Supermercados, en las Plazas Comerciales, en la moda, en el programa de TV, en los semáforos…
Creo se debe aplaudir la posibilidad -¿capacidad?- de acordar respecto de cómo alguien y otro alguien desea vivir. No dañar a otros, puede ser la consigna.
VANCHO
15 de Julio de 2010 a las 8:48 pm
En primer lugar, Iván, creo o quisiera creer que las cámaras legislativas han probado ésto en base a un importante debate a la medida del que se merece, con todos los actores sociales y que no sea una ligera necesidad política ocasional.
En segundo lugar, dañar a alguien sin quererlo puede ser el principal punto. Fíjate, un niño adoptado dentro de un matrimonio gay será un mínimo ente entre sus compañeros de la misma edad con los que crece y que son mayoritariamente provenientes de matrimonios heteroxesuales. Ese niño, ya, sin que nadie se lo pregunte, sera catalogado como homoxesual. Y a ese niño nadie le ha dado a elegir…
En el Uruguay los homoxesuales se pueden casar, pero no se les permite adoptar. Eso es por lo mismo, el concepto por el que la sociedad uruguaya se decidió, fue porque eligieron que la estructura de familia -y de sociedad por consecuencia- debe seguir como hasta ahora; o sea una figura paterna y otra materna y ahora sociedades conyugales extraordinarias. Así, los homosexuales ganan sus derechos y los niños no se perjudican y cuando dejen de serlo, pues podrán elegir.
Además, así se permite la evolución adecuada de la sociedad por sí sola.
Existen mucho otros paises que tienen legalizado el matrimonio gay pero no he podido analizar hasta donde pueden llegar. Trataré de informarme.
Viendolo así, a veces me parece que mi argentina es una gran farándula.
16 de Julio de 2010 a las 3:02 am
Este tema se presenta como un gran avance hacia la tolerancia, si como dice Osvaldo no presenta algun tinte politiquero. El hecho que se pueda aceptar algunos aspectos de la convivencia social abre la puerta para muchos mas, incluso algunos que hoy nos podrian parecer aberrantes (por nuestras tendencias religiosas). Creo que antes que exista la posibilidad de tener un circulo social compuesto por varios esposos/esposas, se debe erradicar de nuestros problemas actuales la desintegracion familiar, reducir la tasa de divorcios (imaginen un divorcio macro), esto porque un proceso evolutivo debe tener etapas completas y no saltos que ocacionen caos, (pongan a volar a un huevo) nuestra sociedad actual es un huevo y cualquier intento de ir mas alla de lo que es ocacionara su fin.
Creo que no es necesario que se apruebe ninguna ley que permita a los homosexuales contraer matrimonio, incluso para los heterosexuales el matrimonio es un requisito impuesto por las sociedades para mantener el orden en la familia, lo creo pues la union de dos personas se da para fines especificos que nos dicta la naturaleza, el principio de la procreacion. Es cierto que sin las normas y leyes estariamos casi en estado salvaje pero lo que tenemos que tener bien claro es: que tipo de sociedad queremos y que leyes nos la daran.
16 de Julio de 2010 a las 7:38 am
Osvaldito querido… supongo que, la mayoría de la gente opinará, al igual que en el polémico planteo de Mora de esta semana, de acuerdo a su experiencia personal. Es bastante difícil esto de salirse de los zapatos propios para meterse en los ajenos y poder, así, tener una visión un poco más ajustada de la realidad que mi prójimo vive.
Para quien no conoce otra cosa más que la crianza que tuvo, con un padre y una madre, en un contexto social “normalito” (¿qué es lo normal?) donde todos vivían la misma historia, estas cuestiones pueden parecer una aberración.
Sin embargo, cuando uno mira con atención a su alrededor, encuentra millones de circunstancias que ameritan una reflexión sobre lo injusto de las leyes que hay y de cómo deberían ser las cosas. Sin irme demasiado lejos, yo misma he vivido una situación personal que me lleva, aún hoy, a protestar y reclamar por el avasallamiento de mis derechos y de los de mi hija a causa de un padre que quiere, permanentemente, hacer lo que le place en ese momento puntual: en un principio, no hacerse cargo de que iba a ser padre, y ahora, querer borrar de un plumazo nueve años de identidad construida por el amor cotidiano… entonces, ¿de qué derecho a tener padre y madre me hablan? Padre o madre no se es por engendrar… se es por dar amor, crianza, contención, pensamiento y mil cosas más día a día. Y para eso no es necesario más que un ser humano relacionándose con otro ser humano.
Como decía, la vida me rodea con millones de situaciones que son dignas de evaluar: abuelos que crían a sus nietos porque sus padres murieron (en la droga o asesinados) o tal vez porque los abandonaron; tíos que crían un sobrino (tíos… varones los dos); una pareja lésbica que cría los hijos que una de ellas tuvo anteriormente; una pareja gay que cría los hijos que uno de ellos tuvo anteriormente y que su madre abandonó para irse con otro tipo… ¿sigo?
Como ven, no hace falta cuestionarse tanto todo. Lo queramos o no, en nuestra sociedad REALMENTE se viven millones de formas diferentes de familia. Miren a su lado, entre los compañeros de escuela de sus hijos, entre los vecinos, entre los compañeros de trabajo. Ahora, con sinceridad, ¿cuántas familias tradicionales (madre-padre-hijos) hay? ¿Llegarán al 50 %? Yo creo que con suerte se aproximará a ese valor.
La sociedad ha mutado sin que nos demos cuenta. Se ha transformado, fundamentalmente porque esta sociedad es menos hipócrita que las sociedades del pasado. Cada uno vive la realidad que le toca vivir sin culpa. Las leyes que se promulgan no son más que el reflejo del cambio social.
Recuerdo claramente cuando se promulgó la ley de divorcio en Argentina. Hubo un escándalo mayúsculo de parte de la Iglesia Católica y otras conservadoras… más o menos igual al que hicieron ahora. Decían que si se promulgaba la ley, todo el mundo se divorciaría. Pues nada, sólo se divorciaron aquellos que llevaban muchos años separados sin legalizar el trámite. Y a partir de ahí, sólo se divorcian los que en realidad tiene que hacerlo por incompatibilidades insuperables.
Ahora, tampoco pasará nada extraordinario. Se casarán aquellas personas que conviven hace mucho tiempo, regularizarán cosas importantes como por ej., poder darle su obra social a su compañero/a (cosa que no podían hacer hasta ahora) o dejarle sus bienes materiales si fallece (lo cual es lógico, considerando que se han amado y merecen eso y no que se los lleve algún pariente lejano que, encima, los repudiaba por trolos).
Con respecto a la adopción, creo que un niño abandonado, solo, carente de afecto, institucionalizado, sufriendo por no tener una familia que lo ame, merece una oportunidad. De la misma manera que la merecen las personas que desean responsabilizarse por la vida de un niño y darle todo lo esté a su alcance para hacerlo feliz.
El problema con la adopción, consiste en que la mayoría de las personas vemos a nuestros hijos como una posesión, como una prolongación de nosotros… y no lo son. Son individuos diferentes y separados de nosotros, desde el mismo momento que nacen. Entonces, cuando adoptamos, queremos que el nene subsane y rellene los vacíos que tenemos: tiene que parecérsenos, tiene que ser bebé (así lo criamos a nuestro gusto), tiene que ser nuestra prolongación, lo más perfectamente posible como si fuera genético.
Si aprendiéramos a amar a los niños como las personitas extraordinarias e independientes que son en realidad, veremos que pueden y deben ser adoptadas en la edad que sea y por la persona que sea.
¡Me cacho! Esto se hizo muy largo… si alguien quiere más, después sigo… un abrazo.
16 de Julio de 2010 a las 11:29 am
La idea no es criticar, sino polemizar con el objeto de mejorar las perspectivas de las formas de verlo. No debemos olvidar que todo esto nace porque siempre existió la homosexualidad y ese hecho concreto llevó a éstas parejas a necesitar de protección legal para su bienestar. Ya es parte de la vida cotidiana en todas nuestras sociedades.
Pero siempre existió también la poligamia, y también es parte de la vida cotidiana de nuestras sociedades. Es una forma de vida oculta como lo fuera la homosexualidad; si fuese aceptada como posible no existiría, por dar un ejemplo, la infidelidad ni los sentimientos que ella provoca. Claro que es cierto que nuestra forma de juzgar depende del medio en que nos movemos y en las experiencias que él nos aporta. Fijate, en una época vivía yo con mi concubina. Ella poseía los derechos de una mujer en matrimonio, por estar declarada como concubina (obra social, posesiones, etc.). También vivía en la obscuridad con otra gran mujer, en la obscuridad porque no te lo permiten y te llevan preso. Esa segunda mujer no pudo nunca aspirar a obtener los derechos de la otra a pesar que se los merecía. Esta relación de tres se destruyó porque no se pudo sostener socialmente ni legalmente y ellas, yo, y los niños salimos sumamente desfavorecidos. Claro que no se murió nadie.
También existen las sociedades de hecho y esta charla me lleva a pensar que lo importante es el compromiso más que la ley. Es cierto que un divorcio macro sería un gran problema, pero entonces, ¿para qué casarse?, ¿porqué la ley exige tal formalidad siendo que de hecho también se puede, como el concubinato?, ¿qué es lo que, entonces, debería asegurarse por la ley, el derecho del hecho o el derecho de la formalidad?
Hoy los gurises no quieren casarse, pero sí viven juntos y se quieren y se comprometen entre ellos, y comparten. Es como que no creen que la formalidad del matrimonio les dará la seguridad que necesitan para convivir, sino que se alimentan de su propia necesidad de estar juntos. Por bajo cuerda, claro, me parece, hay un cierto temor al compromiso que puede ser el fondo de la necesidad de libertad que necesitan sentir. Y nadie les puede decir nada porque lo hacen de común acuerdo; ayuda mucho que cada uno posee su propia independencia. Y nadie tiene porqué decirles nada; no olvidemos que venimos de una estructura patriarcal y no seguimos por ese camino.
Creo que también hay que diferenciar entre “no conocer otra cosa” y “no haber experimentado otra cosa”. En mi último concubinato, ella tenía un hijo de 3 años, súper tierno y cariñoso. Hasta el día de hoy con 13 años es así, no puede estar sentado frente a uno, tiene que estar junto a uno y si es posible muy pegado. Es como que el niño está siempre pidiendo cariño, necesitándolo. No tiene padre, al menos legalmente, para él, yo soy su “papi”. A pesar que hace como 6 años que no vivimos juntos, él me sigue visitando a conversar, a contar, a pedir opinión. Busca mi ejemplo y el de su tío, es como que necesita identificarse con alguien. Y esto es lo notable, no soy yo el que quiero que siga mis ejemplos sino él el que los busca. Busca identidad y en mi opinión, la identidad en los niños y adolescentes es lo que proyectará, no solo a ellos sino también a constituir una sociedad de buenas personas. Esa es la idea de familia, de madre y de padre, de hogar, que acarrea nuestra evolución social. Esos son los fundamentos por los que existe la declaración universal de los derechos de los niños y adolescentes.
El problema de la adopción la veo tal cual lo describe María Celeste. Viví una especie de adopción temporal de una niña y lo que experimenté en ese tiempo fue eso mismo que ella cuenta.
Pero mi falta de visión o llámenla claridad, es sobre si todas esas discriminaciones y prejuicios no se trasladarán de gratis a esos niños adoptados y si ellos deberán seguir un rumbo obligados por su medio que no concuerde con la genética de su género y produzca en él una confusión irreparable en sus valores e identidad, por más amor que se les pueda dar.
17 de Julio de 2010 a las 1:23 am
Mmm Osvaldito, creo que el tono irónico con el que planteas los ejemplo de la poligamia o la pedofilia, plantean un desacuerdo con la ley aprobada en tu país natal, pero tus ejemplos, a mi juicio un tanto bizarros, no creo que tengan relación con la unión entre un par de personas – una pareja- que se aman, indistintamente del género que los identifique… Esto me recuerda un libro que leí tiempo ha, acerca de los matrimonios entre personas de distinto color, y de cómo la sociedad estaba aterrada y atacada de que se burlasen de los niños nacidos de estos matrimonios, nadie pensaba en la felicidad o el amor que se sembraba, que se brindaba, en lo maravilloso de esta unión en la diversidad, sólo en algo relacionado con “apariencias” devenidas de meros juicios de valores, que sólo ocultaban la animadversión por la gente de color, basados única y exclusivamente en un miedo interior, miedo devenido de la ignorancia, fundamentada en enseñanzas rígidas y retrógradas… triste, ¿no? Hoy nos parece absurdo, pero en esa época hubo también muchos que decían no meterse en eso, pero que no estaban de acuerdo pues no les parecía “normal”; otros que emprendieron verdaderas caza de brujas contra éstos. Agradezco a Dios y a la vida por todos aquellos que se han mantenido intactos y fuertes en la lucha por los Derechos Humanos, logrando que hoy, a pesar de muchos que aún gritan su miedo, las divisiones por diferencias cada vez estrechen sus bordes, porque las diferencias sólo son importantes cuando cambian el mundo para mejor, cuando lo vuelven más humano.
Existen hogares formados por matrimonios “normales”, pareja de hombre y mujer, casados por la iglesia, con hijos… excelente ejemplo para la sociedad, puertas afuera. Puertas adentro, una situación de violencia intrafamiliar se gesta en un padre maltratador, que veja y humilla de palabra y hecho a una mujer, la madre, dejando un “hermoso” ejemplo en los hijos… estos hijos, es muy difícil que sean apartados de ese padre porque la ley lo “protege”; los trámites y penurias que pasa esa madre para que la sociedad y los funcionarios públicos la escuchen, y sobre todo le crean, es impresionante, pero sobre todo detestables, y pretender que el padre sea apartado de estos hijos, ya que a todas luces existe la probabilidad de un ulterior maltrato a éstos, bien físicamente o en el tiempo, es toda una odisea… y he escuchado a tantos que dicen: “bueno, pero siempre estarán mejor esos niños con sus padres, que en un orfanato del estado”… ¿entonces? doble moralidad, la que deviene de los pensamientos impuestos, esos de los que no nos queremos desprender por miedo a lo desconocido, por ignorancia, incluso por cuestiones impuestas por la “Iglesia”, pero qué carajo, mientras sean un hombre y una mujer, lo demás es problema interno de la pareja, y si están unidos por la Iglesia, hay que luchar más aún para que permanezcan unidos… qué asco me produce la hipocresía de la “sociedad” preconcebida, de “librito”. Y Osvaldito, esta ley se aprueba, entre otras cosas, justamente porque las parejas de homosexuales no tenían NI SIQUIERA el derecho que tiene la pareja en concubinato.
Detrás de una pareja que desea adoptar un niño, - con sus muy contadas excepciones- podemos estar seguros de que existen dos extraordinarios seres humanos, porque son muchas, pero muchas las personas que prefieren quedarse sin hijos (por todo lo que bien acota Celeste, y más) antes que adoptar, por esto aún están llenos de niños abandonados a su suerte tantos y tantos albergues juveniles alrededor de todo el mundo (cultivos de criminales en potencia)… ¿Qué importa si son del mismo género? Nada tiene que ver el género con la capacidad de dar amor; la adopción en cambio será la oportunidad para éstos de tener el chance de vivir en un ambiente con calidad de vida, donde se les brinde cuido y protección… además, ¿sabes todo lo que debe probar una persona, o una pareja, para poder ser aptos para la adopción? No es simplemente ir y pedir un niño, hay todo un equipo interdisciplinario detrás de esa petición investigando, realizando pruebas, estudiando el ambiente, además de un período de prueba antes de la aprobación o desaprobación final.
Y no Osvaldo, definitivamente no será fácil para estos niños, como no lo es para muchos niños que no tienen papá o que no tienen mamá, o para los que son de color, o para los que son musulmanes y no salen de casa sin su burka o su disdashe, o para los que son indúes y llevan en su frente el puntito pintado, ni para los asiáticos que viven entre occidentales, ni para los hijos de ateos que no creen en el niño Jesús ni en la navidad, ni para los hijos de creyentes que no van a misa, ni para los adoptados por una familia “normal” (¿y qué es normal? jeje) si es que vivimos en una sociedad donde pareciéramos animalitos incoscientes criticando a diestra y a siniestra… pero para eso mi niño, están los padres, indistintamente del género, o los responsables de estos niños, sus abuelos, sus tíos, sus tutores o guías.
Cuando una persona está clara de lo que es, no hay nada que lo confunda, a menos de que hablemos de situaciones extremas, como los casos en los que el menor es abusado continuamente en su infancia por uno de sus progenitores o alguien cercano, entonces esa homosexualidad si sería producto de… de resto, no hay forma, la homosexualidad no es una elección, es una condición con la que se viene. Fíjate, mi hija menor AMA profundamente a su hermana mayor, la admira, es su modelo -como usualmente sucede entre el hermano menor y el mayor- y jamás ha dudado de su condición de mujer a la que le atraen los hombres.
La idea de familia, es formar un hogar en donde lo que realmente se valore sea el amor y el respeto como personas, de hecho, una madre soltera y su hijo(a) es considerado una familia. Si el niño o la niña necesitara de esa identidad que acotas, perfectamente la puede encontrar en abuel@s, tí@s, maestr@s, como de hecho lo hacen tantos en cuyo hogar hace falta uno de los dos miembros (como de hecho lo hace ese niño que te dice papi, sin tu serlo… pero ese tipo de identidad sólo hará falta en ciertas ocasiones o momentos especiales, para lo fundamental, no importa el género de quién lo guíe, sino la calidad de los valores que posea ese o esa guía, he ahí lo bonito de la evolución social que hemos alcanzado como seres humanos. La Declaración de los Derechos del niño no te habla en ningún momento de padre y madre, te habla de padres. El artículo más bonito de esa Declaración, que es por cierto el último, dice, y cito:
“El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole. Debe ser educado en un espíritu de comprensión , tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes”
Cuando mi hija (la mayor) y su pareja adopten un niño o niña, ese bebé va a ser uno de los seres más felices y afortunados de esta tierra; puedo poner mis manos en el fuego de que de él o ella, harán un ser de esos que esta sociedad tanto necesita, un ser íntegro, de una calidad humana espectacular, probo, responsable, y sobre todo, despojado de TODO prejuicio… uno más de los que tanta falta hacen en este mundo de personas que aún señalan con un dedo, olvidando que al hacerlo, otros tres le apuntan.
Iba a escribir más, pero mi hermana Celeste se me adelantó jajajaja… embuste, embuste jajajajaja… te quiero mi Celes, seguimos conectadas, ché jajajaa.
Felicito a la Argentina… un paso más hacia la evolución del humanismo. Y yo? estoy feliz por esa Ley, y feliz por tantos muchachos que ven un horizonte distinto, con una vida digna, de calidad, sin que tengan que mortificarse porque les señalen, sin que tengan que abandonar su país, como le toco a la mía.
Besos mi Osvaldito, tremendo jajaja.
Y un beso especial a Vanchito, con un abrazo fraterno
Los quiero… besos a raudales para tod@s.
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17 de Julio de 2010 a las 10:23 am
Creo darle un poco de razón a Vancho –esto no tiene nada polémico- hasta ahora todos, María Celeste, Baldemar, el mismo Osvaldo, han tomado el tópico de modo subjetivo con sesgo moral, no obstante tener cierta significación moral, la cuestión se debe analizar de modo socio-antropológico. Si bien es cierto que el hombre tiene como derecho inherente; la libertad de desenvolverse en el mundo en función de su bienestar peculiar, incluso: sus relaciones personales, también es cierto, que a través de la historia del hombre, se ha venido realizando ordenamientos, arreglos, con ayuda de la norma, que luego de acuerdo al bien colectivo debería convertirse en ley, ej. El matrimonio con todo y sus defectos, fue lo más acertado que fundó la sociedad humana para proteger; precisamente a la familia.
Considerando lo anterior planteado, debemos analizar qué: no solamente el hombre se ha asociado para producir alimentos, viviendas, modos de producir. El hombre se asocia para defenderse de todas las calamidades naturales y culturales pueden afectarles. De modo que las perversidades igual que las reglas, si no se atacan las primeras y se actualizan las segundas se deterioran a tal punto que: creyendo los que suelen concurrir en las prácticas señaladas anteriormente, fomentan inefablemente, el caos.
El raciocinio del hombre, en la medida que ha evolucionado en la civilización con todos sus tropiezos ha tratado con sus acciones, convertir a la especie humana en una sociedad perfecta, tanto cultural como políticamente, en tal sentido le ha venido dando valor a determinadas prácticas del hombre mismo, en función de apoyar esa libertad que anteriormente llamamos inherente a la especie (es lo que sugiere la inteligencia) de modo que habiendo otras cosas que no son cuestión de lógica sino de naturaleza universal, han sido alteradas, aun cuando haya ante la escena de la retorica toda clase de sofismas para justificar las aberraciones que algunos humanos atienden como propio de una sana praxis.
Estas afirmaciones, aun cuando serian un principio propio de la tolerancia social, no dejan de ser dignos de una certera regularización, con el fin de erradicar de la escena universal un verdadero estigma histórico, un significado sicológico que debería ser planteado desde lo más profundo de la visión filosófica y científica, para comprender al fin, que si bien es preciso transformar la naturaleza, debería ser lo que carece de ser y esencia, en tal caso, transformar todas las cosas que han servido hasta ahora para beneficiar al hombre, en un compendio de las mismas cosa, pero, en el rango de la optimización, y así, definitivamente transformar la historia que a través de los siglos hemos venido observando.
“Con la misma vara que midáis, seréis medido”, eso va, tanto para los de allá como los de acá y del otro lado.
Os ama
Joise
17 de Julio de 2010 a las 7:35 pm
ESCRIBÍ ALGO HERMOSO… Y SE ME BORRÓ ANTES DE ENVIARLO
Decía que no es polémica, sino discriminación.
Que r4speto a Joise, y no estoy de acuerdo con él. Bueno, ni en el discurso del Quijote a los cabreros, ni en el manifiesto comunista, ni en otra parte he leído, escuchado u algo similar a “convertir a la especie humana en una sociedad perfecta.”
Que no le creeré a nadie que tenga un hijo-a homosexual, que diga que ahora entiende… No. Somos suficientemente grandes, viejos, cultos -incultos, como para esperar que las cosas ocurran y recién tomar conciencia.
Que nunca he conocido una persona homosexual -y conozco muchas; algunas simpáticas y otras antipáticas- porque su madre o su padre eran… Que no sé de dónde vienen los homosexuales, pero que sospecho que de donde venimos todos ( que tampoco sé).
Que la humanidad ha tenido discriminaciones atroces y hoy día dicen los mismos (la Iglesia católica particularmente) que se arrepienten de matar tanta mujer por brujas, tanto negro por negro, tanto judío por judío, tanto pobre por… No, no más. No hay polémica; hay discriminación.
La prepotencia del poder.
De modo que felicitaciones al parlamento argentino.
Felicitaciones a los homosexuales por este pequeño éxito; ¡que se multipliquen!
Ojalá ocurra igual con aymarás, mapuches, quechuas, etc. Con enanos, enfermos de sida o tuberculosis, con los gordos y gordas, ciegos o sordos, con los feos, con los ateos, con los de la otra religión, con los que pierden, …con todos.
17 de Julio de 2010 a las 7:38 pm
CREO ERA ALGO ASÍ LO QUE ESCRIBÍ Y SE ME BORRÓ. ERA UN HERMOSO ESCRITO. ¡LASTIMA!
Vancho
17 de Julio de 2010 a las 10:15 pm
Que no importa lo que escribiste antes Vancho, porque esto que lograste dejar, es más que suficiente, es simplemente HERMOSO…
Que cualquier homosexual que lea esto estará más que feliz de darse cuenta que su lucha no es ni será jamás en vano…
Que cualquier persona denominada “diferente” -que yo prefiero llamarles especiales- se pone de pie ante tus letras agradeciéndote la forma en cómo alzas tu voz por todos…
Y que yo, sobre todo yo que estoy llorando sin poder contenerme, te agradezco en lo más hondo de mi corazón estas palabras, porque aún cuando siempre ando con mi frente tan alta como mi corazón, y que no permito que nada amilane mi lucha, sufro, sufro por mi muchacha y por tantos y tantas que como ella tienen que aguantar que se los satanice o se los ponga de lado con recelo, y creo que no es justo, por Dios que no es justo… y es que si sólo miráramos con el corazón, la vida sería tan sencilla, tan hermosa… tan vida…
Hago mías tus palabras, y me las llevo en el alma como un regalo del cielo, porque no sabes lo que sanan mi alma, lo que masajean mi corazón, lo que llenan de luz mi existencia… GRACIAS, en nombre de mi niña, en nombre de todos los “diferentes”.
Te quiero Iván Salazar, te quiero con todas las fuerzas de mi corazón…
18 de Julio de 2010 a las 11:22 am
No veo porqué mezclar temas tan disímiles como la poligamia y los matrimonios entre homosexuales. Se confunden las cosas.
La monogamia es el resultado de una evolución de los roles sociales, de las responsabilidades, de la erradicación de las discriminaciones de género. La poligamia se daba (y en ciertos casos, se da) porque la mujer tenía o tiene un papel intranscendente en la sociedad que la permite. Podía ser parte feliz de un harem, como un animalito bello, al que se acariciaba de vez en cuando y, eso sí, se le daba de comer y de vestir todos los días. Todavía en algunas poblaciones indígenas hay poligamia y son el natural reflejo de su atavismo. La mujer hace de todo, mientras el hombre caza y baila. El hombre puede tener más de una mujer, total, da lo mismo, no comparte mucho, salvo semen y entre ellas (las “esposas”) agradecen compartir el trabajo. No hay un amor en los términos que nosotros lo conocemos, con alto contenido intelectual. Existe también alguna que otra población indígena donde se ve una forma de comuna, un compartir de todo (usual en casi todas las tribus amazónicas) pero incluyendo también las parejas. Existen otras sociedades que no son atávicas y lo permiten. Son las mismas que pueden llegar a lapidar a una mujer por un posible adulterio.
Pero la mujer se fue haciendo tan importante como el hombre y empezó a ver el matrimonio como una forma de compartir amores y responsabilidades, al menos, en nuestro mundo occidental. Sin duda, visto desde los valores de hoy, si el hombre pudiera tener varias mujeres, entonces ellas podrían tener varios hombres y “eso” los hombres no estaban en capacidad de aceptarlo así como así. Progresivamente avanzó la exclusividad mutua, yo te respeto, tu me respetas. Tú me irrespetas, yo te demando. En otras palabras, la civilidad fue permeando las vidas íntimas.
Si las mujeres fueran las que fueron, carentes de valor social, simples muñecas reproductoras, la poligamia práctica se re-impondría. Pero la mujer es ahora presidente, ministra, astronauta. Claro, siempre hay de todo en todas partes, pero la mujer se equiparó al hombre y ahora ambos, como seres humanos, entienden sus relaciones de una manera más comprometida, más responsable.
Las comunas es otra cosa. Excluyo la discusión de “comuna” como unidad socio administrativa y me refiero a la forma de compartir todo, incluyendo cuerpos (no creo que “amores” sea una expresión feliz). Allí se diluye la responsabilidad de todos: cada uno hace algo útil, en especial contribuye al fortalecimiento de la comuna desde el punto de vista alimentario, de infraestructuras y cosas similares. La parte de la unión física se resume a eso, a algo físico, pero justificado por un esquema de igualdad social. Para mi, es algo frío, insulzo y complejo. Nosotros, que vivimos en aras al futuro de nuestros hijos, no podemos de ver con extrañeza ese complejo educacional donde no hay padres y madres que ejerzan sus funciones como acostumbramos. No puedo opinar, por falta de seguimiento, cómo afecta ese esquema a los muchachos. Pero debe notarse que sus padres vinieron de hogares más o menos convencionales, con valores distintivos: este es mi hogar, aquél el tuyo. Ellos no, posiblemente, si la comuna perdura, se unirán entre ellos mismos y será un arroz con mango.
Una salida “civilizada” a necesidades dignas de análisis freudianos, fue algo que se impuso hace apenas unas décadas y aun hay clubes y sitios para ello, es el “sawpping”, o sea, el intercambio de parejas. Yo llevo a mi mujer, tu a la tuya y un poco al azar, o de manera formal, nos intercambiamos y, supuestamente, nos “enriquecemos” mutuamente. Un kamasutra en vivo. En Internet pueden encontrar clubes de este tipo en todo el mundo.
Por eso creo que la idea poligámica de Osvaldo es anti-histórica, sintió saudade de tiempos felices.
En cuanto al matrimonio entre homosexuales, claro que lo apoyo. Es justo que quienes han vivido juntos compartan, igual que las parejas heterosexuales, responsabilidades y derechos. Es algo que se impondrá en el mundo. Empero confieso que me preocupa la adopción. De hecho un niño adoptado y formado entre homosexuales, será condicionado de una manera muy diferente a otro en una pareja heterosexual. No sabemos, todavía, las repercusiones de este condicionamiento. Se necesita de varios decenios para ponderarlo adecuadamente. Espero que sea para bien. No veré los resultados.
Lo importante para mi es el triunfo de lo humano contra lo “clerical”. Se cortan los últimos tentáculos de un dominio secular. Y eso lo aplaudo con toda el alma. No es que no se puedan o deban (según el caso) tener y creer en religiones, es que no se debe permitir su incursión en la vida civil, en la determinación de lo que es bueno o malo para la sociedad según su óptica. (de paso, variable de religión en religión). La sociedad la conforman miles de millones. El clero, centenares de miles. Los miles de millones de la sociedad sienten y viven el momento. Los centenares de miles del clero viven e interpretan los libros sagrados, escritos hace milenios.
Me uno a las felicitaciones de VANCHO y con él, pido a los hombres que extiendan la humanidad a todos los exluidos de ella, no importa los porqué o, más seguramente, los para qué.
18 de Julio de 2010 a las 6:22 pm
Pues bien, mi querido Vancho me hubiera gustado, leer vuestra inspiración, de seguro hubiera sido la evidencia de algo digno de apreciar, y con ello justificar tan sublime vanidad.
Desde luego, del genio del manco de Lepanto no regalaría tal perla a los cabreros, cristiano e hidalgo, tampoco desperdiciaría tal acepción con los cerdos. No mi querido, mis loqueras no son del rango de la fantasía literaria de Don Miguel, sino de la saga de los clásicos griegos.
Por ello, os invito a desempolvar, a Aristóteles, por supuesto, de allá a aquí hay miles de años, pero no obstante, que cosa ¡No! Al mundo humano le siguen aconteciendo las mismas migrañas, la diferencia es que antes se iba a la farmacia en caballos o burros y, ahora, respirando monóxido.
Política • libro primero, capítulo primero
Origen del Estado y de la sociedad
“El hombre no es autosuficiente, necesita de los demás y sólo en sociedad puede lograr la perfección de su naturaleza. En la sociedad, la primera comunidad es la casa (familia), de la agrupación de casas surge la aldea, y de la agrupación de aldeas surge la polis. La polis es el conjunto y como tal es superior a sus partes, es autosuficiente y en ella el hombre puede desarrollarse plenamente……..
……..La naturaleza arrastra pues instintivamente a todos los hombres a la asociación política. El primero que la instituyó hizo un inmenso servicio, porque el hombre, que cuando ha alcanzado toda la perfección posible es el primero de los animales, es el último cuando vive sin leyes y sin justicia.”
Por lo de la aprovacion de la ley -esto lo apoya mi primera entrega- a ellas, las crean los mismos que las incumplen.
Creo en el miedo de Jose, no obstante, para amar al projimo ¡que es de lo que se trata! Se debe entender la debilidad humana, sus miserias, sus alcances y limitaciones. Por tanto plantear descriminaciones es insolito y ambiguo ante quienes comparten una sociedad y ante la supuesta praxis del bien que profesan algunos poniendole adornos a los errores en funcion de alcanzar una supuesta felicidad.
Os ama
Joise
20 de Julio de 2010 a las 10:51 am
¡También te aplaudo Judith y a tu niña! Qué hermoso es tenerte aquí, de la mano. Si alguien tiene una duda, pues que acuda a ti, que te escuche y aseguro que verá solo luz. Qué beso grande te daría ahora. De bizarro nada, más diría atrevido casi insolente. Pero sé que lo comprenden como medio, en ésta mi primera incursión en algo casi periodístico, fuera del relato.
Si tengo que definirme en un acuerdo o desacuerdo con la ley aprobada, aunque implícitamente ya lo he hecho, no es exactamente sobre la ley a lo que apunto. El tema de que si la homosexualidad es genética o no, fue y seguirá siendo una discusión vigente e inacabable. Existen instituciones mundialmente famosas que lo estudian y aún no tienen conclusiones claras. Freud lo consideraba una perversión, la OMS la define como una elección distinta del objeto amoroso y la quita de sus listas de enfermedades. También existen grupos de sicólogos famosos que aseguran poder curarla. Pero, ¿qué tan importante es definir el origen o su razón?, me parece más sano aceptar la diversidad y sí que estoy de acuerdo con la ley.
Pero a lo que apunto con ese dejo irónico de la entrada, -qué perceptiva, Jud- es intentar madurar por medio de la polémica sobre si somos o no consientes y responsables de la estructura de sociedad que apuntamos con las consecuencias de éstas leyes en materia específicamente concentrada en los efectos de la adopción por parte de parejas homosexuales.
Creo que en todo debe existir un mínimo orden, algo a qué atenernos, algo a qué referirnos, un patrón de referencia, un objetivo al cual aspirar, para que la libertad no se convierta en libertinaje, para que en la mañana nos levantemos confiados a trabajar por el sueño de la noche para nuestros hijos y nietos. Si mis padres no hubieran limitado mis relacionamiento desde chico con tal o cual amigo, o si en vez de elegir a Hugo Mandón para que me enseñe hubieran elegido a un cura del Lasalle, o si…yo hoy sería otra persona. Quiero decir que eligieron para mí un camino, quiero decir que eligieron por mí cuando mi madurez no me lo permitía. Y esto es en micro, forjar una sociedad en base a trasladar valores, tradiciones, etc. Para eso se necesita de una cierta moral, de una cierta medida de límite con la cual identificarse para poder tener claro cuando lo bueno se transforma en perjudicial. Y creo que en éste caso de adopción, lo único que se tiene claro es que se le dará mucho amor al niño, pero ese niño se educará siempre del otro lado con una cruz gratuita en la espalda, al menos hasta que la sociedad integra no incorpore plenamente estos valores como comunes, y creo –al igual que José- que para eso falta mucho.
Además otro gran bache que me queda es: ¿acaso, con la homosexualidad, no se está acentuando así la separación de géneros? Porque, al menos lo creo, una cosa es la diversidad y otra cosa es legalizar “los hombres con los hombres y las mujeres con las mujeres”. ¿O acaso es lo que muy íntimamente buscamos?
Lo cierto, y no lo digo yo sino que son opiniones profesionales, en el tema de la sexualidad nada es blanco y negro, la cantidad de intermedios diversos que tiene hace imposible generalizar y no ver los matices puede llegar a posiciones irreconciliable.
De todas formas estoy convencido que polemizar no es discriminar, siempre y cuando la polémica no se confunda con fundamentalismos. Polemizar es sano. Polemizando se consigue expresar las diversidades de opiniones, y comprendiendo las opiniones contrapuestas se logra entendimiento. Polemizar es bueno. Observen que mi propuesta no se concentra en la homosexualidad, sino en visionar –de alguna manera- la sociedad que así se crea.
Con respecto a la poligamia, pues rotundamente no es anti-histórica ni ninguna añoranza. La poligamia existe y está entre nosotros. Y la pedofilia también, y ambas, o todo esto, está en intima relación con la moral y los valores de la sociedad. No hace mucho visité y cené en una piecita de 4 x 4 donde vive una familia entera, incluyendo a los concubinos y concubinas y novios y novias. Los hijos e hijas tienen padres que son tíos o tías o hermanos o hermanas o vecinos o vecinas, y así. Una piecita dentro de un barrio como ella. Claro que aquí la definiríamos más como promiscuidad, si la medimos con nuestra barita moral. Pero todos se quieren y no se quieren, se entienden y se pelean, se comprenden y no se comprenden. Viven trayendo cada uno un hesito para la olla, o un pañal, o un calzado nuevo o usado. Y no son personas incultas, y no son malas personas. Lo que más me impactó fue el amor entre ellos, y todos tienen su propia identidad, con orgullo, dentro de ese sistema.
20 de Julio de 2010 a las 7:26 pm
Volviendo a los macro-matrimonios, que es el punto a discutir, en cuanto a sus beneficios o perjuicios para los individuos y la sociedad (el tema propuesto por Osvaldo), acepto que quizás usé el término “poligamia” equivocadamente. Poligamia es cuando un señor tiene varias mujeres o una mujer tiene varios hombre de una manera permanente y formal (en RAE poligamia se define en términos exclusivos para el hombre: “Régimen familiar en que se permite al varón tener pluralidad de esposas”.
La palabra adecuada para entender lo que plantea Osvaldo es “Comuna” que según la RAE es “1. Conjunto de personas que viven en comunidad económica, a veces sexual, al margen de la sociedad organizada. || 2. Forma de organización social y económica basada en la propiedad colectiva y en la eliminación de los tradicionales valores familiares.”
Por eso, en mi entrada, refiriéndome a las comunas, expresé: “Nosotros, que vivimos en aras al futuro de nuestros hijos, no podemos dejar de ver con extrañeza ese complejo educacional donde no hay padres ni madres que ejerzan sus funciones como acostumbramos. No puedo opinar, por falta de seguimiento, cómo afectaría ese esquema a los muchachos. Pero debe notarse que sus padres vinieron de hogares más o menos convencionales, con valores distintivos: este es mi hogar, aquél el tuyo. Ellos no, posiblemente, si la comuna perdura, se unirán entre ellos mismos y será un arroz con mango.”
Destaco que esos que forman las comunas que conocimos, la de los años ‘60, venían de familias convencionales, o sea, tuvieron una formación que les permitió flotar ante el fracaso de la utopía, como en efecto ocurrió. Pero los hijos formados entre tías que son hermanas y padres que son tíos o abuelos, no tendrán esa formación de sobrevivencia. No estaría preparados para sobrevivir si la estructura así formada se desplomara (como seguramente ocurriría), ni la base emocional para alternar adecuadamente con individuos pertenecientes a ambientes convencionales.
Lo que resultará de ese “cuartico 4×4″ será una serie de inadaptados sociales, quizás felices durante cierto tiempo -quizás hasta una generación- pero es impensable que se sostenga más allá: venimos de las comunas, los hombres primitivos vivían en comunas; se requirieron siglos de evolución social para estabilizar la monogamia en los términos de igualdad que hoy tiene -de mediados del XX para acá-. Pensar en comunas es pensar en el pasado y perdóname Osvaldo, sigo creyendo que es anti-histórico.
Ni siquiera unas vacaciones en “comuna”, que sería una experiencia bien extraña (hoy siembro zanahorias y me acuesto con mi hermana, mañana lechuga y será con una sobrina.) No, no me cuadra. No le veo beneficios, sólo problemas. Imagínate viviendo en el 4×4 nada más que 5 años, lo suficiente para tener uno o dos niños, auméntale los metros, ponlo 100×100 y después me dices.
20 de Julio de 2010 a las 10:55 pm
Si, es comuna por poligamia, perdónenme, es así mis limitaciones con el lenguaje,…que le voy a hacer.
Buena acotación José. Gracias, y menos mal que los tengo a Ustedes para las correcciones y reflexiones.
De todas formas sigo creyendo que no es tan anti-histórico, si lo que describes es considerado que evolucionó dentro de una sociedad moralista, machista, paternalista y entre otras tantas cosas que ya se han maleado en la actualidad; hoy, hay que ponerlas dentro de una nueva sociedad donde predomina el amor y aquellos adjetivos nombrados estando pronto a diluirse en la nada, su dilución nos retraerá a esas mismas comunas, usando esa evolución de siglos como experiencia que nos regresan a eso.
Tampoco creo que sean inadaptados sociales, por lo que opiné recién y por la necesidad económica que los empuja a retornar a formar comunidades. Si hablas, José, de inadaptados sociales debería definir qué es la sociedad o qué concibes de la sociedad como sociedad en la actualidad. Y si lo defines, creo que también deberías proyectar cómo concibes la sociedad que se formará, con toooodos estos tópicos, cuando ya no influyamos en ella, cuales los roles, cuales las estructuras, cuales los valores.
Por lo matemático, es que no se aumentan los metros dentro de una sola área, sino que se multiplican en varios 4×4. Los construyen entre todos. He visto llegar tractores de los patrones arrimando varejones, alambre, cemento portland, ladrillos; y todo el barrio sale como hormigas a ayudar y en dos días la nueva familia tiene su casa. Y así. Y un día llega un amigo que habla con todos por otro amigo que le ha ido mal en el ambiente convencional –como tú dices- donde vivía y no tiene donde ir, y ahí mismo le hacen un lugar. Y de a poco esas comunas se fueron formando de personas que vienen de ambientes convencionales, persona que se incorpora y siente esa comunidad como su familia, muy diferente a la de donde viene en la que se sentía un extraño engañado por todos. De eso se da cuenta casi inmediatamente. Eso cuando la sociedad de consumo no le dio de comer, ni le pagó el alquiler, o la luz o el agua; le dijeron: vos trabajas para mí de sol a sol y lo que te pago lo debes gastar en comprar y comprar; así es la vida.
Y así la mancha negra sigue avanzando, provocándonos pensar si, en realidad, lo negro somos nosotros, los que pretendemos privilegios para nosotros a la vez que justicia e igualdad para todos. También conozco muchísima gente que votó a Mujica y que por debajo espera la prescripción de sus impuestos o deudas evadidas.
Sigo confirmando que no apunto en realidad a la poligamia o la comuna –como corrigió José-, sino a que soñemos la sociedad que transitará el siglo que tuvimos la suerte de ver nacer.
21 de Julio de 2010 a las 12:49 pm
Entonces, ¡Si camina lo de seguir trabajando por una sociedad perfecta, construida por hombres y mujeres perfectas!
Perdonad mi capacidad de maravillarme por vuestras, sublimes acepciones, tales conocimientos sin lugar a dudas son dignos de dedicarles espacio, para aprehenderlos con puntos y comas, con tales conocimientos y la praxis de ellos seguro llegaremos otra vez al paraíso de Milton, y la sociedad sin estado de Proudhon, sin más, se reivindicara la injusta decapitación de Tomas Moro, perdóneme por tener malos ejemplos como: “Los Hijos de Sanchez” y la tristemente célebre Comuna de Paris.
Es triste pensar que después que las mujeres han logrado que se les reivindique su verdadero lugar en el mundo terráqueo, todavía, se promuevan ensayos, y se piense en panaceas que nunca han dado buen resultado, ejemplo la promiscuidad.
Uno de los peores estigmas que tiene la historia, es precisamente la práctica Odalicea. De hecho, la infidelidad no afloja sus riendas, sobre todo por parte del género masculino, ¡sin quitarle merito al femenino! Pero ¿Cuál es el verdadero beneficio para la sociedad entera? Y no parte de ella, los sultanes tienen su harem y de este solo se beneficia él, y su futuro único heredero, pues los otros, que se conformen con la doctrina de la mujer piadosa o del (Surah An-Nisa:3) –para que 1,2,3 o 4 mujeres- y viceversa.
Dejando la hipocresía, apartada, mejor seria la prudencia. (esto es suposicion) no afirmacion.
Os ama
Joise
21 de Julio de 2010 a las 11:36 pm
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La “sociedad”, querido Osvaldo, es algo muy complejo. Tanto que hoy aprobaron (conforme te envié por email) una ley para la explotación y comercialización de la marihuana en California, USA. (se pone uno a pensar que las fumigaciones y quemas de los cultivos en Colombia, eran para evitar la competencia). Claro que ése es un tema para amplias discusiones, pero lo saco para reiterar la complejidad de una sociedad que ayer castigaba con cárcel a quien fumara marihuana y hoy permite su explotación masiva. Pero es que la sociedad siempre ha sido como un inmenso dragón chino, cambiante continuamente y a eso es a lo que hay que estar adaptado, con eso es que hay que saber vivir; no con formas de vida probadas y superadas, sino con las que cambian día a día.
La adaptación es una actitud de alerta, sin asombro y sin relegados. Allí, punteado con cada cambio,
Acuérdate cuando vino el rock. Tú no podías pretender seguir bailando rumba o tango (y así sucesivamente, todos los cambios que siguieron, hasta que llegamos otra vez al bolero y a un vals en cada quince años de una sobrina). No, no, ni de vaina. Tenías que estar en la onda. Hoy es la informática. Si un muchacho se educa sin saber lo que es un PC, como se interconecta, será un inadaptado. Hasta los mensajeros tienen su equipo móvil y saben enviar SMS (mensajitos). En Venezuela hay más móviles que teléfonos fijos, mucho más.
Mañana estarán interactuando con elementos tridimensionales como si nada, como si siempre hubieran estados allí.
No pueden quedarse entre cuatro paredes sorbiendo pasado, intercambiando sexo sin amor, sólo por darle, casi maniático, masturbante.
No. Tienen que meterse en el mundo, enamorarse, escribir poemas, creer que se encontraron a lo último que existirá y después si, empezar a decepcionarse, a pelar bola, como decimos por aquí, para luego, otra vez, reverdecer y creer que encontraron al verdadero y único amor. Una y otra vez.
No cambiar de colchón y agarrar otro cuerpo, que igualmente estará hastiado de esa falta de espiritualidad, de la falta de creencias temporales en exclusividades eternas.
22 de Julio de 2010 a las 6:31 pm
Creo que el tema se ha discutido bastante… sólo entro (ya tarde lo sé jeejeje) por una frase de Jud en la que hace referencia a “los diferentes”….
Pero es que ¿a caso hay alguien que no sea diferente? en el sentido que nunca somo iguales, pero es que ni con nuestra familia.
Todos somos diferentes, y la verdad es que cuando se quiere calificar o etiquetar al otro de “diferente” de manera peyorativa lo hacemos bajo premisas inventadas para dejar libre a la bestia de la discriminación.
Claro que comprendo que Jud nunca lo hizo con esa intención, pero me hizo reflexionar su frase…
Porque es como que frente a lo que no conocemos o no queremos conocer entonces lo clasificamos de inmediato de “diferente” y se nos hace un muro mental casi que imposible de traspasar.
Y nos “igualamos” a nuestra conveniencia, si no es así proclamamos a 4 vientos que somos diferentes y es como que si existieran entonces dos formas de ser diferentes: la buena (si me atañe a mi) y la mala (cuando son los otros que no se me acomodan).
Y al final no podemos reconocer que somos todos somos diferentes y únicos. Y que es precisamente esa diferencia la que hace interesante al otro, la que me enseña a respetar, la que me hace empática, la que me da parte de mi esencia como humana.
Así que yo me quedo celebrando las diferencias de ustedes, las mías y las de todos!!!!!!
¡Que vivamos los diferentes!
22 de Julio de 2010 a las 7:29 pm
Lo que dice Karly es muy cierto. Nos enamoramos porque el otro o la otra es diferente. Pero una vez que nos casamos o unimos, empezamos el trabajo de hacerla igual y cuando por fin lo logramos, ya no nos gusta y empezamos a buscar a “otro” alguien diferente. C’est la vie.
23 de Julio de 2010 a las 7:07 am
Uf! El tema de la marihuana me parece más comercial que social, más de poder que de ética.
La marihuana siempre fue de producción masiva, solo que nos enteramos en las noticias de los golpes que le dan a aquellos que la producen fuera de los controles y el pago de los impuestos. Que ésa producción distribuya mejor la competencia, no me parece mala cosa. También distribuye el poder. Esto es otra cosa de la que debemos adaptarnos. Me contaron, gente que vive en España, que allí es lícito poseer hasta dos plantas por familia…
Estoy de acuerdo, todo es cambiante y hay que adaptarse permanentemente. Lo que no quisiera es confundir filosofía de vida con moda. Acomodarse a una moda va forjando nuestros gustos y nuestra personalidad. Saber lo que queremos o no de nosotros, se va haciendo con lo que va quedando del aprendizaje del uso de las modas, pero más que nada de los valores que nos aporta el medio que nos influye y la familia, teniendo tantos grises como personalidades, medios y familias existan. Me parece que al final, nos damos cuenta que todos los grises son los mismos grises.
Es importante ser diferente y estoy seguro que Jud ha tenido, en su expresión, muy claro lo que nos dijo. Interpreté que ella habló de “diferente” de manera crítica hacia quien lo ve así.
Pero, ¡¿qué fresco es cuando las personas diferentes se interceptan en un punto de acuerdo?!
Aunque sea único e instantáneo, a partir de él, será una referencia por siempre, ¿no, Karly??
23 de Julio de 2010 a las 7:10 am
Perdón, debí decir: hacia quien no lo ve así.
Y bueno, también errar es importante…
23 de Julio de 2010 a las 7:34 pm
Hay tela por cortar, de nuevo, en este tema jeje… ‘ta güeno jaja
Entro dos minutos, luego vengo con lo largo, sólo para decir dos cositas:
1º.- ¿Se dieron cuenta que puse diferentes entre comillas? No me gusta esa palabra, considero que se ve/escucha como discriminatoria… por eso acoté que yo prefiero llamarlos especiales
2º.- Osvaldo, yo también te quiero, y mucho enorme… encanta andar de tu mano, gracias por los aplausos (sonrojada jeje) recibido tu beso…
Vengo luego… besos a tod@s, muchos, apretaditos.
.
23 de Julio de 2010 a las 10:32 pm
Bien, os voy a contar un cuento…
Erase una vez un hombre -electricista de profesión- que le cuenta a un amigo sus tribulaciones. En el ejercicio de su trabajo debe ir al barrio rosa o barrio de las putas (es que suena muy fuerte, compadre) y revisar el sistema eléctrico. En tal menester, ve a su hijo bebiendo y bailando, cantando y riendo y carcajadas. Es que s{olo tiene 18 años, compadre; no se ría. Yo no supe qué hacer. Mi primera reacción fue enfrentarlo y sacarlo de una oreja.
-Pero, compadre: lo habría dejado en verguenza delante de todos…
-Eso pensé, y me contuve.
-Bien; además ya tiene 18 años.
-Sí; pero eso no significa que…
-Pero es entendible
El caso es que este padre sorprendido, no dijo nada; no delató su presencia y esperó al día siguiente para conversar con él.
-Bien hecho, compadre; muy sabio. Como es usted…
Gracias, compadre. De modo que le dije que sabía dónde había estado la noche pasada. Que eso no estaba bien; que es tan denigrante para el que vende como para el que compra sexo. Que la más bella experiencia sexual es aquella que se da entre personas que se quieren, que se respetan…
-Y no en un prostíbulo. Bien compadre, muy pedagógico. Ni yo lo hubiese hecho mejor… y eso que soy profesor.
-Bueno, gracias, compadre; y que esperaba que hubiera aprendido la lección y que nunca más quería yo saber que andaba en esos pasos. Le dí un abrazo y sentí que crecía en mí ese enorme cariño de padre…
-Putas, compadre; se pasó, una lección para todos nostros. Ojalá yo tenga esa sabiduría si algún día veo a mi hijo en una situación parecida.
-Pero, compadre, ¿quién le dijo que era mi hijo? Era mi hija. Pero es bueno saber que usted está de acuerdo conmigo.
VANCHO
24 de Julio de 2010 a las 6:49 pm
Ese relato de Vancho está buenísmo. Es un relato de primera. En ese caso, todo es un problema de géneros. Te anexo un chiste de por aquí, donde se demuestra lo relativo que es todo:
Al final de la tarde, un ginecólogo espera a su última paciente…que no llega.
Después de media hora de espera, supone que ya no vendrá y decide tomarse un gin-tonic para relajarse antes de volver a casa. Se instala confortablemente en una poltrona y empieza a leer un periódico, entonces suena el timbre de la puerta…. Es la paciente que llega toda sofocada y pide disculpas por el retraso.
- No tiene importancia - responde el médico - mire, yo estaba tomando un gin-tonic mientras esperaba. ¿Quiere usted uno para relajarse un poco?
- Acepto con placer - responde la paciente aliviada -
Le sirve un vaso, se sienta frente a ella y empiezan a conversar sobre temas banales…. De repente se oye un ruido de llaves en la puerta del consultorio.
El médico tiene un sobresalto, se levanta bruscamente y dice:
- ¡Mi mujeeeeer! Rápido, quítese la ropa y abra las piernas.
24 de Julio de 2010 a las 7:33 pm
Soñé, Iván, Vancho, hermano, que sacaba a esa persona, no de una oreja, sí de un brazo. Y le reclamé, le di la perorata… Y me contestó: “Papi, no me hace mala persona, ¿o sí?”
26 de Julio de 2010 a las 3:24 pm
Eranse dos hombres recien conociendose en un nuevo trabajo, contandose intimidades le dice uno al otro:
-Pana, tengo un problema con mi mimujer -dice el primero
-Digame ud. -reponde el segundo.
-Es que mientras estuve sin trabajo, mi mujer se dedico a buscar trabajo, y bueno, se junto con otra chica que no conozco, el asunto es que: buscando sustento empezzaaron a salir con unos tipos y ahora lo han cojido de hobbie -agrega el primero
Anja, ¿y que hacen? pregunta el segundo
Bueno en estos momentos deben estar en un motel, que estan frecuentando -afirmo el primero
¡Bueno compañero teneis que hacer algo! espeto el segundo
no mi Pana, mejor ayudeme usted, vamos para alla y saque usted a mimujer de ese tugurio, porque si entro yo los mato a los dos y no quiero ir por una puta ala carcel. - argumento el primero
Bueno manos a la obra. -asintio el segundo.
Los dos mancebos, se dirigen al antro, con intenciones de venganza.
en la entrada preguntan por las parejas y les dan razon del cuarto No. 7
El segundo entra intespectivamente, y despues de una algarabia, Sale con la mujer agarrada de los cabellos.
El primero le advierte, ¡pana esa no es mi mujer, nos equivocamos!
El segundo, vocifera, ¡$%& no cabron, no me equivoque, esta puta es la mia, anda vos buscar la vuestra.
Os ama
Joise
Joise