Guerras propias

Desconsolada melancolía la de aquella nostalgia de los bienes del alma extraviados en los pasillos de la memoria cuando regresan al ahora mediante una sensación cualquiera demostrando la implacable relatividad de la vida.

José supo decir antaño: “Vivimos en lo relativo que está implícito en todos nuestros pensamientos, aunque nos aferremos, por pura desesperación, a absolutos ilusorios, insustanciales, que son un equilibrio inestable, a la espera de cualquier empujón.”

Venimos de un mundo verdadero y palpable que alimenta las nostalgias del hoy, y vamos hacia un mundo de sueños donde lo más tangible es la película que se vio anoche, o aquel almanaque, o aquella historia que escuchamos. El común: el sueño, el deseo, no la fantasía del revivir.

Hasta que un día alguien, con su propio sueño, con su propio deseo, con su propia desazón, con su propia convicción, decide disparar a matar.

Aquel chamán que vivió siglos aprendiendo las particularidades de la naturaleza y del comportamiento humano de su gente, aplicando sus bondades para el bien de su pueblo, con objetivos espirituales fundados en el bien común interpretado simplemente así; ya no puede liderar cuando su mundo se expande hacia el infinito universal. Aquí ya no es suficiente lo que aprendió. Aquí ya no es suficiente lo que ofrece.

Aquí, cualquier hacedor de sueños triviales que prometa facilidades y comodidad es dueño de la próxima guerra.

Me hace muy feliz ver cómo, a pesar que no estoy pasándoles el avisito de las entradas, vienen a acompañarme. Vale mucho. Les quiero regalar hoy este poema de Pablo Neruda que se llama “La Puerta”.

 

Que siglo permanente!

 

Preguntamos:

Cuando caerá? Cuando se irá de bruces

al compacto, al vacio?

A la revolución idolatrada?

O a la definitiva

Mentira patriarcal?

Pero lo cierto

es que no lo vivimos

de tanto que queríamos vivirlo.

 

Siempre fue una agonía;

siempre estaba muriéndose;

amanecía con luz y en la noche era sangre;

llovía en la mañana, por las tardes lloraba.

 

Los novios encontraron

que la torta nupcial tenía heridas

como una operación de apendicitis.

 

Subían hombres cósmicos

por una escala de fuego

y cuando ya tocábamos

los pies de la verdad

ésta se había marchado a otro planeta.

 

Y nos miramos unos a otros con odio;

los capitalistas más severos no sabían que hacer;

se habían fatigado del dinero

porque el dinero estaba fatigado

y partían los aviones vacíos.

Aún no llegaron los nuevos pasajeros.

 

Todos estábamos esperando

como en las estaciones de las noches de invierno;

esperábamos la paz

y llegaba la guerra.

 

Nadie quería decir nada; todos

tenían miedo de comprometerse;

de un hombre a otro se agravó la distancia

y se hicieron tan diferentes los idiomas

que terminaron por callarse todos

o por hablarse todos a la vez.

 

Sólo los perros siguieron ladrando

en la noche silvestre de las naciones pobres.

Y una mitad del siglo fue silencio;

la otra mitad los perros que ladraban

en la noche silvestre.

 

No se caía el diente amargo.

 

Siguió crucificándonos.

 

Nos abría una puerta, nos seguía

con una cola de cometa de oro,

nos cerraba una puerta, nos pegaba

en el vientre con una culata,

nos libertaba un preso y cuando

lo levantábamos sobre los hombros

se tragaba un millón el calabozo,

otro millón salía desterrado,

luego un millón entraba por un horno

y se convertía en ceniza.

 

Yo estoy en la puerta partiendo

y recibiendo a los que llegan.

 

Cuando cayó la Bomba

(hombre, insectos, peces calcinados)

pensamos irnos con el atadito,

cambiar de astro y de raza.

Quisimos ser caballos, inocentes caballos.

Queríamos irnos de aquí.

Lejos de aquí, más lejos.

 

No sólo por el exterminio,

no sólo se trataba de morir

(fue el miedo nuestro pan de cada día)

sino que con dos pies ya no podíamos

caminar. Era grave

esta vergüenza

de ser hombres

iguales

al desintegrador y al calcinado.

 

Y otra vez, otra vez.

Hasta cuando otra vez?

 

Ya parecía limpia la aurora

con tanto olvido con que la limpiamos

cuando matando aquí matando allá,

continuaron absortos

los países

fabricando amenazas y guardándolas

en el almacén de la muerte.

 

Sí, se ha resuelto, gracias:

nos queda la esperanza.

 

Por eso, en la puerta, espero

a los que llegan a este fin de fiesta:

a este fin de mundo.

 

Entro con ellos pase lo que pase.

 

Me voy con los que parten

y regreso.

 

Mi deber es vivir, morir, vivir.

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Comentarios

22 respuestas a “Guerras propias”
  1. Jose Itriago dice:

    Surge de la nada, un tropel de brumas desfilando: un dos un dos un dos, no pierdan el paso, el tropel de brumas va marchando quién sabrá hacia dónde, pero siempre adelante un dos un dos adelante, adelante, un dos un dos.

    Ayer no. Era puro horizonte, se le salían a uno las lágrimas de tanto sol, el sol tostaba los pajonales verdes y los hacía color de tierra y al fondo, quizás una o dos nubes nada más, pero no amenazantes. Más bien como para refrescar, amigas, muy blancas y ligeras: a cualquier brisa recorrían una inmensidad de kilómetros. Ayer no, todo era libertad, optimismo y esperanza. Ayer no. Es hoy que las brumas desfilan en perfecta formación, miles de filas de brumas perfectamente alineadas, como ejércitos alineados, perfectamente alineados, para aniquilar, que después de todo ésa es la gloria de un buen ejército.

    Ayer no. A nadie se le ocurría pensar en brumas con ese aire tan puro, tanto que de sólo respirarlo ya uno se sentía como parte del paisaje, más puro, más enraizado. En medio del sol, el consuelo de algún dador de sombra, como los samanes de allá, o las ceibas del otro lado, seculares, poemas hechos con base a nudos, raíces, ramas partidas que cuentan terribles historias de rayos que un día despertaron sus peores temores pero que pasaron y dejaron sólo cicatrices que hoy muestran a nietos y bisnietos con sobrado orgullo de árbol.

    Hoy salieron las brumas. Salieron quizás de las profundidades telúricas de las envidias humanas, de las ambiciones, de las pasiones, quizás. O quizás salieron de la desesperanza que se anquilosó en todos, una desesperanza que se hizo destructiva por tanto represamiento, quizás. O puede ser que las brumas que perfectamente formadas colmaron todos los espacios y nos asfixian, nos comprimen y nos destruyen condensan tantos argumentos ciertos y falsos a que tuvimos que apelar durante tantos años para tratar de entender los instantes que vivíamos, explicaciones necesarias más para extenderlos que para comprenderlos, pero que densos e inútiles devinieron en esta bruma amenazante que nos tienta a hacernos también bruma para no tener que entender nada, sino empujar y ser empujados a un destino incierto.

    El hecho es que hoy salieron las brumas formadas y machacantes, con sus botas que resuenan incluso en las áridas tierras de mi llano, en las calles de mis ciudades y en los pisos de mi casa.

    Y trato de disipar algo para ver, otra vez, aunque sea un instante, mi horizonte o mis árboles o mi sol. Tan sólo una vez, un nuevo instante de ayer que ahora aprehenderé con furor, sin la actitud displicente de dueño, sino con la aspiración de peticionario desesperado. Mientras tanto observo las ruinas con asombro de niño, quisiera poder retenerlas para hilvanar sus historias: pedazos de esculturas, azulejos multicolores, joyas de oro y piedras preciosas, hasta que por fin entiendo que son mis propias ruinas, mis fantasías, mis ilusiones y los recuerdos fragmentados de mis ayeres de puro horizonte.

  2. Osvaldo Bonini dice:

    Hoy junto a ti, José, llegó a mi ventana muy temprano un pequeño pajarillo multicolor. Casi me es imposible describir sus colores. El viento frío lo golpeaba de un lado haciendo que, al mover su plumaje, despidiera arco iris saturados de tonos combinados majestuosamente. Una visión.
    Saltarín y charlatán, entre soplo y soplo y brinco y brinco me contó de sus peripecias de viajes. Solo que, un instante antes de seguir con su huida, hizo que le prometiera guardar entre nosotros sus verdades.
    Intenté convencerlo ya que en mi opinión su canto debe ser escuchado.
    Estamos en eso.

  3. María del Socorro Nievas dice:

    Un privilegio leerlos, a ambos.
    Si supieran cuán de perlas me viene tu entrada, Osvaldo y tu comentario, José.
    Me molesta comprobar que por no hacer lugar para las brumas que vuelven a pasar ante mí. en un afan mío de “todo bien, gracias”, me enfermo. Tengo miedo de que estas comprobaciones se lleven mi energìa.
    Por hoy hasta acá está bien.
    Los abrazo
    Socorro

  4. Karli Rodríguez dice:

    Nunca había leído este poema de Neruda y me ha dejado de una pieza.
    No por el desencanto si no más bien por el encanto realista que las palabras han causado en mi.
    Y es que sus palabras siguen teniendo vigencia, la verdad se nos sigue escapando de las manos pero la esperanza sigue brillando en el horizonte.
    Ay, Osvaldito! cuanta verdad encerrada en un poema… No lo pudiste haber escogido mejor…
    Y como bien dice el señor José, hay botas que siguen resonando por nuestras ciudades. En la mía, esas botas llevan por nombre “violencia” y aplastan a 10 salvadoreños por día…
    Que poema Osvaldito, pero la esperanza sigue brillando como las plumas iridiscentes del pajarillo que te visitó….

    Un beso,

    Karli

  5. Osvaldo Bonini dice:

    El siguiente es un comentario de una nuestra pajarita multicolor. Inicialmente fue borrado a pedido de ella, lo copio con su final aprobación. Ustedes saben de quién se trata…

    Este fin de semana, desde el viernes, ha sido duro, inmensamente duro para mí. 37 muchachos -como mis hijas- haciendo huelga de hambre para que les respeten su autonomía a decidir su educación; presos políticos haciendo huelga de hambre por el cansancio de vivir injustamente ante la impunidad de un juicio sesgado por la política de criminalización del régimen, entre cuatro paredes y viendo la luz sólo una vez al mes; trabajadores haciendo huelga con las bocas cocidas porque no les respetan su contrato colectivo y los dejan por fuera por no estar de acuerdo con las políticas del régimen; amigos sacados de sus viviendas y despojados bajo el terror de la amenaza de una nueve milímetros que apunta a la cabeza de su pequeña, en un operativo de Comando del Hampa, que vació un edificio completo a punta de armas largas, cortas y granadas, mientras el dictador se reúne en una isla de nuestro territorio con asesinos y cómplices de asesinos, unos confesos y ot!
    ros a voz callada pero sonrisa abierta, haciendo TODOS caída y mesa libre con el dinero de mi pueblo hambriento en la más burda y patética imagen de lo que representan los miserables déspotas. Mi computadora a punto de morir por los apagones cotidianos –mi único sustento-, se reinicia sola; mi dedo fracturado, ahora torcido por una mala intervención médica, y sin esperanzas porque no hay ni médicos ni medicamentos en los centros de salud públicos, y en esta casa escasamente queda para comer, pues el desempleo no ayuda a conseguir nada medianamente factible para sobre vivir… hoy lloro mis amores, hoy lloro con rabia, hoy lloro con coraje, con desconsuelo, con enorme ira, mientras como este Neruda me pregunto:

    “Cuando caerá?
    Cuando se irá de bruces
    al compacto, al vacio?…”
    … hoy la vida me sabe amarga y no encuentro mi sonrisa, no es posible sonreír como antes…

    “esperábamos la paz
    y llegaba la guerra.
    Nadie quería decir nada; todos
    tenían miedo de comprometerse;
    de un hombre a otro se agravó la distancia
    y se hicieron tan diferentes los idiomas
    que terminaron por callarse todos
    o por hablarse todos a la vez.”
    … y le dije a mi hermana en medio del sollozo: “me voy para Marte”…

    “Nos abría una puerta, nos seguía
    con una cola de cometa de oro,
    nos cerraba una puerta, nos pegaba
    en el vientre con una culata,
    nos libertaba un preso y cuando
    lo levantábamos sobre los hombros
    se tragaba un millón el calabozo,
    otro millón salía desterrado,
    luego un millón entraba por un horno
    y se convertía en ceniza.”
    … y la prensa refleja: 40 muertos diarios sólo en Caracas; se hacen 70 sumados a los de Carabobo… y esto es diario señores, diario… ¿Dachau? ¿Auschwitz? No, VENEZUELA, siglo XXI…

    “Quisimos ser caballos, inocentes caballos.
    Queríamos irnos de aquí.
    Lejos de aquí, más lejos.”
    … y repetimos las historias.

    “(fue el miedo nuestro pan de cada día)”
    … y se vierte en lágrimas, o en balas… el mismo miedo que silencioso se oculta, como el del niño herido ante el padre que irrumpe con rabia sobre sí y los suyos…

    “… sino que con dos pies ya no podíamos
    caminar. Era grave
    esta vergüenza
    de ser hombres
    iguales
    al desintegrador y al calcinado.”

    Y otra vez, otra vez.
    Hasta cuando otra vez?”
    …diez años con la misma pregunta…

    “Me voy con los que parten
    y regreso.

    Mi deber es vivir, morir, vivir.”
    … y muero, y vivo, y lloro, y muero… y vuelvo a vivir… será que como dice mi bello José, estoy aferrada por pura desesperación a absolutos ilusorios, insustanciales por buscar un equilibrio, aunque inestable?…

    Y bueno, esta es una guerra propia…

    Mis besos tristes

  6. Karli Rodríguez dice:

    Y mil abrazos que te ayuden a consolarte en medio de la farsa que algunos llaman democracia.
    Y no desfallezcas, muere pero vuelve a revivir a una esperanza más grande, una que haga que tus hijas puedan llegar a vivir en un país lejos de las dictaduras, uno en que los catires puedan llegar a vivir en paz…
    Mi abrazo de hermana para vos, mi HMV linda, la que saca fuerza de la flaqueza!!!!!!

  7. Jose Itriago dice:

    Mi querida Jud:

    Ya dejé de tratar de explicar lo que aquí pasa. Somos apenas las voces profesionales, intelectuales y artísticas aplastadas por una colosal propaganda del régimen. Son muchos los que creen que aquí se está ventilando la esperanza de América. No saben ni les interesa de represiones, muertos, corrupción y desmembramientos nacionales. Ahora el todo de la charada es la reelección indefinida para que no puedan ser desenmascarados, para no rendir cuenta. Para lograr semejante trofeo nada importan esos daños colaterales que señalas. Son menudencias: se juegan la libertad y las fortunas que han hecho. América está enferma de continuismo y no hay espacio para nada más.

    Pero será nuestra el alba de oro.

  8. Karli Rodríguez dice:

    No, no pueden dejar de explicar lo que está sucediendo, si no es por las voces de personas como ustedes ¿Cómo nos daríamos cuenta de las falacias que se viven en Venezuela? ¿Cómo podríamos decir que “no todo lo que brilla es oro”?
    No pueden dejar de denunciar, aunque las fuerzas se acaben, aunque sientan que aran en el mar, que el grito se queda atascado en la garganta… no se puede dejar de decir la verdad, la historia real que se vive, la realidad no puede dejarse de lado…
    Animo venezolanos, que la esperanza siempre brilla al final del túnel, que la verdad siempre triunfa ante la mentira!!
    Que los muchachos y muchachas de Venezuela necesitan que ustedes sigan pregonando que la democracia en Venezuela está siendo violentada… si ustedes callan sus voces ¿quién lo hará?

  9. María del Socorro Nievas dice:

    Querida Jud…. digo,… pajarita:
    Hace un tiempo me ennredè en una discusión acerca de si las nuevas tecnologías podían hacerle algo de frente a los regímenes represivos, por su acceso a comunicar de manera más fluida lo que haya que comunicar o informar.
    Será así? Podríamos pensar que se sabrán las cosas más rapidamente?
    Creo que hay un enemigo y para mi se llama Guatepeor. En mi país la oposición señala los errores del gobierno con bastante efectividad pero, fíjate, que quienes los señalan han cometido peores y así es que te encuentras defendiendo lo indefendible porque para denunciar minimamente hay que detentar cierta legitimidad.
    En resumen:
    1- Se producen graaaaaaaaandes irregularidades.
    2- La denuncian los que solamente protestan porque les han robado su queso.

    Así es en mi país.
    Amiga mía, que así no hay corazón que aguante!!

  10. Júdith Mora V dice:

    Mis amores, primero que nada, darles enormes gracias por la solidaridad, especialmente a mi voz en este momento, ser cálido y hermoso de la vida… Dios te bendiga Osvaldo.

    He estado muy movida, supremamente, y no es fácil lo que vivimos, de hecho, es feo, es doloroso, es angustiante. Entiendo el decir de Jose porque él lo vive como yo, casi que igualito, con pequeños detalles de diferencia, porque su familia se armó como la mía, y lo que nuestros padres nos legaron, los nuestros, no se parece en nada a esto. De pronto y los hijos de José han tenido un poquitín más de suerte que las niñas mías, que prácticamente no conocen, por sus edades, otra cosa, otro nombre, algo menos indigno. Sin embargo, soy de la opinión de Osvaldo y Karla, si no hablo, me siento responsable de lo que afuera se desconoce, aunque esté perfectamente consciente de que somos nosotros, y sólo nosotros, los que nos tenemos que sacar esto de encima. Y aunque la pelea es peleando, si debo confesar que duele mucho ver cómo afuera las conchupancias mecidas en cuna de verdes y negros, puede más que la propia conciencia.

    Pero soy de la creencia, y de alguna forma la historia lo demuestra, de que el bien SIEMPRE prevalece sobre el mal, aunque cuesta un porcentaje alto. Y dado esto, pues tengo una pequeña alegría al saber que al menos al niño de 22 años que injustamente habían apresado por disentir de este régimen maligno, y puesto en una cárcel de máxima seguridad con presos comunes por grafitear consignas contra el innombrable, hoy está libre, gracias a la huelga de hambre que sus compañeros y los demás presos políticos están haciendo por éstos.

    Anoche, dentro de mi mareo existencial, escribí algo, que deseo lean… y es que descubrí que las letras son las armas de mi propia guerra.

    Jose, un abrazo especial, cálido y apretado, sentido y con nudo de garganta… que esto, es fundamentalmente para tí.

    “Cuando nace un hijo, la luz que llena el espacio entre los ojos del progenitor y la cara de la pequeña criatura es tan pero tan magna, que podría por segundos iluminar medio hemisferio terrenal; sensación tan cierta, que cuando una madre ha decidido dar a su hijo en adopción, no se le permite verlo una vez nacido.

    Nos convertimos así en los escritores del libro de sus vidas, libro sólo conteniente de identidad y genética. Nos esforzamos por escribir en él valores de respeto, responsabilidad, honestidad, lealtad, humildad, justicia, comprensión, con palabras, y sobre todo con hechos.

    La esperanza de lo que será, se transforma en mil imágenes que se arman en un álbum cerebral, su primer paso, su primer diente caído, su primer amor, el grado, su primera casa, sus hijos…

    Qué lejos nos hemos sentido muchos, de ésto, en estos tiempos. Algunos por un sistema que viene desde hace tiempo pudriendo las herramientas que sirven de acceso a la realización de sueños; otros, porque nunca han tenido acceso ni siquiera a las herramientas podridas, y a otros, porque desde hace 10 años les han matado el sueño y apagado la luz a punta de 9 mm o Fal.

    Y me pregunto yo, ¿Es esta conducta malandra, vil y carente de valores, lo que fue escrito en los libros de vida de los que hoy detentan el poder? ¿O es tan pobre esa carga genética?
    ¿Acaso fue por un sistema que le fermentó las herramientas y le cercenó las oportunidades a un país que siempre mantuvo la esperanza de algo mejor?
    ¿Sería porque le dimos al pueblo pan y circo en vez de instrucción y cultura, para que no opinando fuera más fácil delinquir?
    ¿Acaso fue la maestra que sólo pensó en cobrar, y castigó al niño débil porque ella sabía más, o el poderoso que miró por encima del hombro, o el Tirano de turno con sus consignas de resentimiento y odio?

    He sentido a diario que se me agolpan las lágrimas en la garganta al ver agresores y agredidos, en un mismo pueblo…al ver tantos futuros caer al pavimento, y tantos perdigones, bombas, insultos, injusticias, dejando las huellas de su rabia tatuadas en cuerpos inocentes que sólo luchan por dignidad. Llevo años sintiendo rabia, dolor y angustia, porque sabiendo de dónde viene todo esto, el terror de lo incierto parecía ser la luz del camino hacia delante… y entonces surgieron ellos.

    Un ejército de ángeles de luz se posa sobre nuestras esperanzas dormidas, porque NUNCA muertas, nos las han querido asesinar, pero nuestro espíritu es indómito. Estos serafines de justicia, ahora colocan un arco iris sobre nuestras cabezas, un arco iris que se levanta en la armadura de arcángeles que vienen a lavarnos el lodo del temor, a cambio de madrigales de valentía, demostrándonos que la valentía es el enfrentamiento al miedo impuesto. Estos valientes guerreros de luz nos están dando una lección, pero sobre todo, nos están demostrando que lo venimos haciendo bien. Que nuestra lucha paternal no ha sido equívoca, que estos 10 años no han sido en vano, que no ha sido una década perdida, porque hemos formado la más hermosa generación de relevo, la que viene a lavar la honra de un país noble que no está dispuesto a vivir fraccionado, empobrecido ni enfrentado.

    Los muchachos que hoy levantan la bandera de la esperanza, le están hablando a la nación entera, así al mundo, no con palabras vociferadas, si con actos de nobleza. Su incansable batallar diario, alimenta nuestros anhelos de paz, y posa sobre el ambiente un recio aroma a triunfo, a libertad.

    Exhorto a los adultos –padres y dirigencia política- a admirar este ejemplo, a reflejarse en este diamante que ha surgido del fango, a olvidar los miedos que nos arman los años, y a acompañar a nuestros héroes y heroínas de a pié, esos que nosotros formamos, mientras creíamos que ya todo estaba perdido. Es hora de rearmarse, es hora de recordar que esta es Venezuela, que esta es su gente, que somos vencedores. Es hora de levantarnos en agradecimiento a ellos, los que ahora se convierten en nuestros maestros, hinchiendo nuestra existencia de orgullo.”

    Los quiero mucho, pero mucho

    Dios me los bendiga siempre… ♥

  11. Júdith Mora V dice:

    Vanchito, Joise… hacen falta.

  12. Osvaldo Bonini dice:

    Es de Cesar Vallejo en Heraldos Negros:
    Hay golpes en la vida, tan fuertes Yo no sé!
    Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
    la resaca de todo lo sufrido
    se empozara en el alma Yo no sé!
    Son pocos; pero son … Abren zanjas oscuras
    en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
    Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
    o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
    Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
    de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
    Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
    de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
    Y el hombre…Pobre …pobre!Vuelve los ojos, como
    cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
    vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
    se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
    Hay golpes en la vida, tan fuertes …Yo no sé!

  13. Júdith Mora V dice:

    Mis amores
    aunque las cosas no han cambiado mucho en este otrora hermoso país, hay vientos de esperanzas, en manos efebas que nos demuestran que el miedo no es invencible.

    La huelga de hambre de los muchachos se levantó, sus objetivos primeros y primordiales se cumplieron: Pronunciamiento del secretario general de la ONU al gobierno para que permita la entrada de miembros de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, Pronunciamiento del Secretario General de la CIDH, dispuestos a apersonarse si el gobierno lo permite, y la invitación por parte de este organismo a una representación de los jóvenes en la sede de Washington, , en 15 días, para escuchar sus reclamos y quejas, y exponer los atropellos que a diario se suscitan en este respecto en el país a manos del régimen… así como la liberación del muchacho apresado injusta y cruelmente.

    Desde ayer, mi sonrisa tiene otro matiz, se ha sentado un precedente importantísimo, aunque el régimen se burle y volteé la cara a otro lado. Mis muchachos, VALEN ORO… Diosito me los bendiga.

    Les dejo este video, es hermosísimo, un homenaje a ellos… eriza la piel.

    http://www.venetubo.com/detailed_display/Dedicado-a-los-valientes-Estudiantes-de-Venezuela-R11645.html

    Aunque hay golpes en la vida, tan fuertes, que yo tampoco sé, también es cierto que los Heraldos Negros, con fe, se convierten en Heraldos de dignidad y esperanza que nos traen noticias de caballeros de luz… como hoy.

    Hermoso escrito Osvaldo, gracias por compartirlo, me encantó, y llega al fondo fondo.

    Los quiero, mucho mucho mucho… gracias por estar aquí.

  14. Osvaldo Bonini dice:

    Hey Jude, no lo hagas mal,
    Toma una canción triste y mejórala,
    Recuerda dejarla dentro de tu corazón,
    Y luego puedes empezar a hacerla mejor.

    Hey Jude, no tengas miedo,
    Tú fuiste hecha para salir y lograrlo,
    Desde el minuto en que la dejaste debajo de tu piel
    Empiezas a mejorarla.

    Y cada vez que sientas miedo, hey Jude, deténte,
    No cargues el mundo sobre tus hombros,
    Porque bien sabes que es un tonto el que actúa con frialdad
    Volviendo su mundo un poco más frío.

    Hey Jude, no me falles,
    La has encontrado, ahora tómala,
    Recuerda dejarla dentro de tu corazón,
    Y luego puedes empezar a hacerla mejor.

    Así que despabílate, hey Jude, empieza,
    Estás esperando a alguien con quien actuar,
    Y no sabes que eres sólo tú, hey Jude, tú lo harás,
    El movimiento que necesitas está sobre tu hombro.

    Hey Jude, no lo hagas mal,
    Toma una canción triste y mejórala,
    Recuerda dejarla debajo de tu piel,
    Y luego empezarás a hacerla mejor.
    Mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, oh!!!

  15. Osvaldo Bonini dice:

    Hey Jud va también para Socoro, que está muy triste y a Vancho, hermano, que lo siento muy solo…

  16. Júdith Mora V dice:

    Jajajaja qué HERMOSO SER DE VIDA eres mi Osvaldito… esa canción, me la dedicó mi papi cuando salió a la venta, él estaba en Londres y nos trajo el LP, de acetato, ops, se me cayó el documento de identificación jajajaaja… GRACIAS MUCHAS mi bello, Dios te guarde…

    Mis bellos, pasen por el Blog Tu Minuto de Coaching, y vean el video de “Mi Tesis Preescolar”, les va a encantar, lo prometo.

    Para ti: http://4.bp.blogspot.com/_uz0BLO7MMd8/SHOvouxc5jI/AAAAAAAAARc/Tp0XAufGKCQ/s320/abrazo_de_oso.jpg

    Como le dije a mi Soco en su blog, ya las bandidas de mis sonrisas escapadas las recuperé… y es que no es tan fácil quitármelas, no no jejeje…

    Besos a granel, con olor a montañas Irlandesas, esas que sin conocer amo tanto…

    http://www.youtube.com/watch?v=KEJa_VgpIAc

  17. María del Socorro Nievas dice:

    Gracias Osvaldo y te digo que toda la letra de ésta página en ésta semana es un tesoro!!

  18. Osvaldo Bonini dice:

    Gracias Socorro. Creo que puedo anticiparte que continuará, no sé si aquí o en el sitio de Jud, pero continuará. Tú pareces necesitar un amigo, y hay otro amigo que necesita a todos los amigos; vamos a ver cómo podemos materializarnos junto a sus soñados hombros. Para mejor o peor, pero a cuestas del amor más incondicional y auténtico que podamos ofrecer. Para ello cuento con todos…
    Mis mil besos repartidos.

  19. Osvaldo Bonini dice:

    Recibí est que quiero compartir con ustedes:

    Artículo de Eduardo Galeano
    (Para mayores de 40)
    Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.
    No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.
    Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.
    ¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó tirar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el bolsillo y las grasas en los repasadores.
    ¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.
    ¡Guardo los vasos desechables!
    ¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez!
    ¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas de espuma plástica de los pollos!
    ¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!
    ¡Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida!
    ¡Es más!
    ¡Se compraban para la vida de los que venían después!
    La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, fiambreras de tejido y hasta palanganas de loza.
    Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de heladera tres veces.
    ¡¡Nos están fastidiando! ! ¡¡Yo los descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.
    ¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de las Nike?
    ¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando sommiers casa por casa?
    ¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
    ¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
    Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más basura.
    El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.
    El que tenga menos de 40 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el basurero!!
    ¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de… años!
    Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)
    No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan.
    Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De ‘por ahí’ vengo yo. Y no es que haya sido mejor. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el ‘guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo’, pasarse al ‘compre y tire que ya se viene el modelo nuevo’.
    Mi cabeza no resiste tanto.
    Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.
    Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.
    Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?
    ¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?
    En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! ¡¡Guardábamos las chapitas de los refrescos!! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!
    ¡¡¡Las cosas que usábamos!!!: mantillas de faroles, ruleros, ondulines y agujas de primus. Y las cosas que nunca usaríamos. Botones que perdían a sus camisas y carreteles que se quedaban sin hilo se iban amontonando en el tercer y en el cuarto cajón. Partes de lapiceras que algún día podíamos volver a precisar. Tubitos de plástico sin la tinta, tubitos de tinta sin el plástico, capuchones sin la lapicera, lapiceras sin el capuchón. Encendedores sin gas o encendedores que perdían el resorte. Resortes que perdían a su encendedor.
    Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.
    Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡¡¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!!!
    Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los cuentagotas de los remedios por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos. Y las cajas de cigarros Richmond se volvían cinturones y posa-mates y los frasquitos de las inyecciones con tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con qué intención, y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía ‘éste es un 4 de bastos’.
    Los cajones guardaban pedazos izquierdos de palillos de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en un palillo.
    Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden ‘matarlos’ apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!!
    Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: ‘Cómase el helado y después tire la copita’, nosotros dijimos que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.
    Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.
    Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo y glamour.
    Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la ‘bruja’ como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la ‘bruja’ me gane de mano y sea yo el entregado.

    Hasta aquí Eduardo Galeano

  20. Júdith Mora V dice:

    Muy bueno Osvaldo, también he tenido esa sensación con ciertas cosas, por ejemplo con el celular o móvil, si no lo cambias cada cierto tiempo, estás como caduca, y hasta te ven de reojito, jum… y con la PC (ordenador o compu) es igual. Justo hace días les comentaba a mis hijas que era hora de cambiar mi monitor, que ya es dinosaurio -todavía tengo uno de cajón, nada de pantallas planas jajaja- y después me dije: “y pa’ qué, si me sirve igual, mejor uso ese dinero en un equipo de música sencillo, de esos para el cuarto, para poner mi música de noche”… ese si que me hace falta porque el otro se estropeó y la reparación me sale más costosa que comprarlo nuevo, si es que se consiguen las piezas, porque ni para repuestos sirve, según dijo el dependiente, me quedé de una pieza, si no tenía ni dos años. Pero como son las cosas, tengo un cinturón que era de mi mamá cuando era joven, yo me lo autoheredé jejeje, y mi hija menor siempre me decía: “Mami bota eso, qué feo es”… Pues hace tres noches se lo puso para una reunión, y causó sensación jajaja.

    Y bueno, siempre lo digo, no sé si los avances nos hacen más mal que bien, siempre creo que antes la vida era como que más tranquila, y a la vez más profunda…. eso si, internet es lo mejor jajajaja.

    Vanchito les manda saludos, tratará de estar pronto por aquí, pero mientras tanto, haremos de palomita mensajera, con todo placer… y será bueno, así no le pega tan duro la tristeza.

    Y Celestita, de seguro ha de estar como loca arreglando su nuevo hogar… enhorabuena.

    Beso relouded jajaja

  21. Júdith Mora V dice:

    Hola tod@s…

    mi conexión a internet ha estado de terror, pero como siempre, en lo que puedo aparezco, y heme aquí, con algo de Vancho, que aún tiene problemitas para conectarse…

    CUÁNTAS VECES ME VIVÍ.

    Cuántas cuántas veces me viví
    Calzado a el pasado y mi hoy,
    Como un gusano cosquilleando
    En mi propia palpitante galaxia.

    Puesta mi boca en salmuera
    Y todas las letras en resina.
    En sal mis ojos rojos, puesta
    Cada mano en la guillotina.
    Me apresto a morir mi vida,
    A besar con sangre la bestia.

    No reniego de los desayunos
    Ni de los pálidos susurros.
    No reniego de ninguna nada,
    Ni de los planos, ni la espada.

    Muero sencillamente en mi sombrero.

    Bello no?…
    Pues va con un beso grandote y con olor a jazmines ♥

  22. Júdith Mora V dice:

    Lamento mucho mi ausencia, aunque veo que no han estado como que muy asiduos tampoco… sólo mi bello Jose y Vanchito vi que apareció por lo de Morita. He estado muy complicadita y aún no me traen mi modem, jum, ando prestada aún jejeje

    Pero el cariño es el mismo, enorme y grande…

    Besos gordos… y uno especial para tu Osvaldito, que viaje en una nube de verano…

    Los quiero mucho ♥



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