Kao Joi Lin

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Archivo de Diciembre, 2010

Maquiavelo, Marx y Goebbels ¡Una formula infame!

Podríamos decir que la –tristemente- célebre frase “una mentira repetida mil  veces se convierte en verdad” de J. Goebbel (ministro de información y propaganda de Hitler)  fue  inspirada de la que cito a continuación del también celebre político florentino de la época de los Medici, con ello no quiero decir que la perversa creatividad del ministro Nazi no fuera prolífica y genuina.

“Los hombres son tan simples, y se someten hasta tal punto a las necesidades presentes, que quien engaña encontrará siempre quien se deje engañar.” Nicolás  Maquiavelo[1]

Dicho esto anterior  como preámbulo de la presente entrega, he de seguir con la secuencia de la formula.

Sin lugar a dudas en el campo de la política es una verdad que a quien no importándole mucho lo que profesan, sino, lo que persiguen, desarrollan las más aberrantes  acciones para haberse del poder indefinidamente, en este sentido Maquiavelo patentiza  su patética frase “el fin justifica los medios”  para complemento y sin el más mínimo desparpajo  manifiesta en sus obras políticas las descaradas y cínicas palabras a continuación.  

 “Si el partido principal, sea el pueblo, el ejército o la nobleza, que os parece más útil y más conveniente para la conservación de vuestra dignidad está corrompido, debéis seguirle el humor y disculparlo. En tal caso, la honradez y la virtud son perniciosas.”

Por supuesto, un debate acerca de ¿qué es justicia? Entre él y Platón hubiera llegado al caos. No obstante de las ya citadas frases me propongo a comparar la siguiente.

“Todos los Estados bien gobernados y todos los príncipes inteligentes han tenido cuidado de no reducir a la nobleza a la desesperación, ni al pueblo al descontento.”

¿Por qué los tiranos modernos y post modernos (contemporáneos) lo que menos hacen es lo antes dicho por Maquiavelo?

Es sencillo pero profundo –largo- de responder. Si consideramos la tercera  máxima citada, El que gobierna, al no tener en cuenta la situación verdadera del estado que están manejando, por cuanto quienes tienen como asesores y serviles  (burocracia) solo le plantean verdades mucho menos que a medias las soluciones y las tácticas para resolver problemas que atañen al pueblo al ser poco eficientes se tornan onerosas y por ende poco efectivas. En pocas palabras nunca hay soluciones porque los verdaderos  problemas nunca llegan a tiempo al conocimiento de los que gobiernan. J Fischer[2]

Por otro lado si se les resta privilegios a los mismos que son sus serviles (la nobleza en otrora) se planteara  una situación tan grave para quien gobierna  que se  presentara el fenómeno del “El huésped Alienante” Marta Colomina[3]. Caso que también menciona (plantea) la muy ilustre Hanna Arendt en “El origen del totalitarismo” respecto a los sucesos previos a la revolución francesa. Y lo nefasto del nacismo.

Como vosotros sabéis, este planteamiento se aboca a los ya conocidos regímenes totalitaristas que las más de las veces logran su ascenso al poder mediante la ayuda  del condicional pueblo. “El pueblo es manipulable” J. D. Perón, solía decir a la idealista “Evita” por su apasionada lucha en defensa de sus descamisados. 

Pues bien, hasta aquí tenemos el empleo de uno de los elementos de inspiración de los tiranos que comprende la formula patética del título.

J.J. Sartre, consideraba igual que Marx que la escases era el detonante para la explosión de las luchas de clases en todas las épocas de la historia, o sea un gesto verdaderamente Moral, por cuanto se preocupa por la necesidad del desposeído y las indolencias de los opresores. En  tal sentido, plantean sus patéticas formulas,  que ambiguas,  dan al traste con sus más acérrimos planteamientos. Como corolario, creen y plantean en contra de cualquier acepción,  Hobbeana o Rousseana que el socialismo promueve la libertad tanto colectiva como individual en función del colectivo ¡claro esta! El problema radica por ejemplo en la disposición abrupta, bizarra e impositiva del manifiesto comunista (Marx y Engels  - 1848), donde queda totalmente eliminada la cuestión moral del mundo que Marx plantea con:

 “hasta ahora los filósofos han fundado sus teorías en transformar la historia lo que se trata es de transformar al hombre”    

Una transformación del hombre, donde no toma en cuenta que la naturaleza es inmoral no puede ser, porque precisamente el hombre tiende a lo moral y si se llegara transforma  totalmente tendríamos un humanismo  sartreano de lo mas inmoral “el existencialismo es un humanismo” J.J. Sratre.  De  modo que las palabras a continuación citadas del célebre  Maquiavelo se tornarían fofas:

“El hombre económico es el más rico de los hombres, pero el avaro es el más pobre.”

La idea no debería ser la formula de Robin Hood, más bien si se quiere ser filántropo deberiase tomar las palabras de Jesús “al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios” o sea “como Dios es producto del hombre” F. Nietzsche,  lo que el hombre obtiene como producto de su ingenio y de su voluntad en vez de liquidarlo, con ayuda de pasiones perversas, debenrianse apoyar y fomentar  un orden funcional en beneficio del  colectivo como formula no moral sino ética pero nunca en detrimento de quienes con buenos propósitos conciben la economía, no como Política, sino  como una herramienta de producción. Es por ello que se debería detestar,  considerar al hombre como medio de producción, un gobierno que no tolere el concurso de los adversarios en un sistema democrático se torna avaro, por ende queriendo mantener el poder como cosa particular, o sea, se torna individualista  algo que está supuestamente en contra de la acepción de la parte moral del socialismo.

Ahora,  bien,  de todos es sabido que la Rusia de los Romanov, era uno de los países con una economía paupérrima de la Europa oriental (siglo XVIII –XX), pero no así Ucrania, entonces, de nuevo Robin Hood, encarnado en  Stalin, desencadenó un genocidio peor que el holocausto Judío. En función de castigar a los Kulaks por tener voluntad de trabajar y producir ¿es esto moral? ¿De qué forma trato Stalin en nombre de la revolución bolchevique  de fomentar el bien común? O ¿es que los que producen no son pueblo?

Sin embargo, es bastante relativo hablar de monarquías y tiranías vs. Democracia en  países dominados por siglos  por dinastías, ejemplo: China, Corea: pero,  ¿que acontece con los países tiranizados mas occidentales, incluyendo de Sur América y África?

Es por ello que a continuación cito la antítesis de lo que Marx concibe  respecto a Un despotismo necesario para un (comunismo) en vez de los  tres poderes bien fundados .

“La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente.”[4]

Esta la planteada por Marx es la segunda formula infame que hasta ahora los modernos totalitarios han desarrollado en función de vindicar el pueblo, pero, antagónico a lo propuesto lo que han desarrollado es prisioneros en sus propios patios.

Antes que se les calificara de  escépticos, a  los pensadores de esta corriente se conocían como sofistas –hay quienes  yerran en llamar a Sócrates sofista- estos, más que pensadores serian los primeros pedagogos con fines de lucro, si bien es cierto que:  para los griegos, la educación era privilegio de la aristocracia (eupatridas) no obstante con el desarrollo de la Polis –entre la edad oscura y la dominación romana-  sobre todo en su carácter “democrático”, en representación del pueblo, lo que ahora sería un diputado,  para ellos era el arconte, un personaje que mas que comunicar las fallas del gobierno en detrimento del pueblo representado, tenía la obligación de convencer  a los miembros del gobierno (Acropolis - Agora) la necesidad de implementar políticas (invertir dinero  para solventar los problemas) que afectaban a sus representados, de allí nacen lo hombres de buen hablar, los sofistas y sus sofismas “por supuesto” ¿Qué hacían con las subvenciones (partidas obtenidas)? ¡No se!

Empero el colmo del sofisma es:

 “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”

Ahora analizad lo siguiente:

“La esencia de la Democracia Parlamentaria es la mayoría, la cual destruye la responsabilidad personal y glorifica a las masas. Una docena de pícaros y ladrones se mueve tras la escena. La Aristocracia depende del talento, la regla del más válido y la subordinación de los menos aptos a la voluntad del Liderazgo. Lo que demandamos es nuevo, decisivo, radical y revolucionario en el más estricto sentido de la palabra. No tiene que ver con disturbios y barricadas.” J. Goebbels.

¿A quién no convencen estas palabras llenas de espiritismo revolucionario?  Pero  no en función del beneficio del pueblo a quien tomaron los Nazi como apoyo sino –descaradamente- de la aristocracia “arios” alemanes o germanos  “las águilas doradas de los Reichs”. La prueba, para haberse del poder y apagar las manifestaciones populares en contra de los atropellos del gobierno nazi,  ante cada manifestación, aparecían las barricadas Represivas “los camisas pardas” una horda de delincuentes, homosexuales y renegados como el mismo Hitler dirigidos por la SS. de ahí la frase.

“El fin justifica los medios” de Nicolás. Mantener al pueblo ignorante y contento con un bocado de comida, esta fue tambien otra máxima de Nerón:

Pan y circo mantiene al pueblo contento, dentro de lo perverso ellos los nazi llaman circo también a “la noche de los cristales rotos”

Pero otro circo era en contra de los judíos:

 “Solo queremos convertir el eslogan en realidad. ¡Proveer lo esencial es un deber! Primero debemos saber las necesidades críticas de la gente y después ya haremos productos de lujo.”

La realidad era:

“La eliminación de los principios semíticos corruptos y la degeneración Racial. ¡La pena de muerte para los aprovechados y usureros! Un programa firme puesto en práctica por hombres que quieran implantarlo con pasión. Sin eslógans, solo energía vital.” J. Goebbels.

¡No es conmovedor! Luego la máquina de represión comandada por el mismo Hitler y diseñada por Goebbels; dio el poder absoluto de la Alemania democrática a la Alemania Nacional socialista. ¡Vaya moral! ¿No ven en esta fórmula un totalitarismo fundado en el cinismo y el descaro de la demagogia?  Y Que desafortunadamente  todavía existe

¡Eso pienso!

Os ama


[1] Nicolás Maquiavelo (en italiano Niccolò di Bernardo dei Machiavelli) (Florencia, 3 de mayo de 1469 - Florencia, 21 de junio de 1527) fue un diplomático, funcionario público, filósofo político y escritor italiano.

[2] Filósofo austríaco. Miembro destacado del Partido Comunista, fue ministro de Educación, pero, por su oposición a la invasión de Checoslovaquia, fue expulsado del partido en 1969. Fue un teórico marxista de la estética (La necesidad del arte; En busca de la realidad, 1966-1968).

[3] Llegó a Venezuela desde muy temprana edad proveniente de Barcelona, España, país donde nació. En 1964 egresó Summa Cum Laude con una licenciatura en Periodismo de la Universidad del Zulia en Maracaibo, Venezuela. Obtuvo su Master en Comunicación en la Universidad de Stanford, California, EEUU, y realizó estudios de especialización y otros cursos de postgrado en las Universidades de Barcelona, España y la Sorbona, Francia, entre otras. Fue directora de la Escuela de Comunicación Social en la Universidad del Zulia y jefe del Departamento de Investigación de la Comunicación y de la Opinión Pública en la misma casa de estudios, así como también presidenta de la Asociación Venezolana de Investigadores de la Comunicación (AVIC). Además de asesora y conferencista nacional e internacional, se desempeña como profesora y jefe de cátedra en la escuela de comunicación social de otras renombradas universidades de Venezuela.

 

[4] Bolívar, S. El congreso de Angostura de 15 de febrero de 1819 http://www.analitica.com/bitblio/bolivar/angostura.asp

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El Hierro y el Bronce, Platón

El desconocimiento de la historia y con ello la desinformación antropológica hace al individuo vigente, aceptar como reales, veraces y valederas, a doctrinas, hipótesis y costumbres peculiares como las formas de comportamiento que debe asumir para conformar una actualidad tanto local como parcial y no universal, principalmente; en función de concebir un status quo supuestamente acertado. Sin embargo tal idea se hace variopinta motivado al elemento geográfico y ecológico, que, igualmente, es influida por la cosmología respecto al volumen de etnias que comulgan de la estructura urbana en estudio o circunscrita. Esta situación se refleja en la educación y la economía, en otras palabras la cultura de los pueblos. En tal sentido he señalado las enseñanzas que los clásicos de nuestra cultura proponen en sus mociones para resolver el problema de la ignorancia. El error más elevado estriba en la detracción que han recibido muchos de los pensadores de la Grecia antigua sin considerar que “lo material cambia pero el espíritu queda”. Esto es : creer que ellos, los antiguos no tienen autoridad suficiente para ser tomados en cuenta como paradigmas de la educación por factores cronológicos respecto a las necesidades y modos de producir.

Es por este motivo que me aboco ante Uds. Con estas letras en el sentido de promover la no desvalorización de la filosofía en función de la educación, por cuanto, la necesidad de conocer y de dar conocimiento, no es igual al deseo de alimentarse, ni de hacer heces u orinar –necesidades fisiológicas- sino de un profundo deseo de vivir mejor, de ser mejor tanto para sí mismo como para la sociedad, en esto va implícito fomentar soluciones e ideas que muy bien se pueden adaptar a las épocas y eras, en otras palabras, hacerlas contemporáneas (transpolacion de ideas). Para esto debemos aceptar lo antes expuesto respecto al espíritu de superación que el mundo inteligible del hombre toma como teleología.

En tal sentido ¿Quién puede negar la disposición moral de “Ética a Nicómaco libro X” de Aristóteles (384-322 A.C)? ¿desde allá hasta aquí ha cambiado en el espíritu humano respecto a la envidia, la hipocresía y el egoísmo, el ansia de poder de los megalómanos, la demagogia, la pereza? ¿es que ya no existen estas pasiones perversas? ¡Que en mayor y menor grado subsisten en la mente del individuo común!

Por tal motivo, propongo ante vosotros la idea de una intelectual contemporánea a la cual alabo por su preclara acepción de lo que es la educación según Platón.

Ella es una profesional de la educación: Lic. Laura M. Banchio y, afirma:

Cito:

“La educación es vocación para quien ha sido educado, es un llamado que exige renuncia y que no se acepta buscando placer u honor sino soportando las molestias en pos de la superación social de la ignorancia.”

“Platón inicia el libro séptimo de La república relatando una historia imaginaria con el fin de clarificar qué es la educación.” La misma se conoce como “mito de la caverna” o “alegoría de la caverna”.

La alegoría de la caverna

Un grupo de hombres vive dentro de una caverna. Los separa del mundo exterior un camino escarpado. Ellos, que nunca lo han visto, toman a las sombras por realidad, viviendo así en el error y el engaño. Están tan convencidos de ello que educarlos, es decir, ayudarlos a transitar el camino hacia el exterior, se torna muy difícil. Si a un hombre que vive en la caverna de la ignorancia “se lo obliga a mirar la luz misma del fuego, ¿no herirá ésta sus ojos?” (Platón 1988). El aprendizaje es doloroso. Se necesita esfuerzo para superar las opiniones cotidianas y elevarse a lo que verdaderamente es. Sin embargo, la recompensa vale el esfuerzo: “Si [quien ha salido de la caverna] recordara la antigua morada y el saber que allí se tiene, y pensara en sus compañeros de esclavitud, ¿no crees que se consideraría dichoso en el cambio y se compadecería de ellos?”

Fin de la cita

 

Este mito, con el del “caballo alado en Fedro” destaca la importancia de las pasiones que, de ser conducidas por la razón, pueden llevar al hombre a vivir según su condición divina, y, de ser indisciplinadas, pueden impedir al hombre su realización. Se percibe así el riesgo de una formación que descuide las pasiones, que las deje crecer, hacerse fuertes y desordenadas. Un caballo así crecido y mal educado se torna difícil de conducir y, en vez de servir a los fines de la razón, lleva al hombre a perderse en sus caminos caprichosos y carentes de destino.

El bronce y el hierro, la mimesis de la dictadura del proletariado.

El Estado posee, al igual que el alma individual, tres partes constitutivas:

• La concupiscible, integrada por los productores, los mercaderes y los comerciantes;

• La irascible, integrada por los hombres de armas; y

• La racional, compuesta por los filósofos.

Platón recurre a la siguiente fábula para explicar por qué esto es así:

“El dios que nos ha formado ha hecho entrar el oro en la composición de aquellos que están destinados a gobernar a los demás, y así son los más preciosos.”

“Mezcló plata en la formación de los guerreros, y hierro y bronce en la de los labradores y demás artesanos. Como tenéis todos un origen común, tendréis, por lo ordinario, hijos que se os parezcan; pero podrá suceder que un ciudadano de la raza de oro tenga un hijo de la raza de plata, que otro de la raza de plata dé a luz un hijo de la raza de oro, y que lo mismo suceda respecto a las demás razas.”

“Ahora bien, este dios previene, principalmente a los magistrados, que se fijen sobre todo en el metal del que se compone el alma de cada niño. Y si sus propios hijos tienen una mezcla de hierro o de bronce, no quiere que se les dispense ninguna gracia, sino que les releguen al estado que les convienen, sea al de artesano, sea al de labrador.”

Quiere, igualmente, que si estos últimos tienen hijos en quienes se muestran el oro o la plata, se los eduque a los de la plata en la condición de guerreros, y a los del oro, en la dignidad de magistrados, porque hay un oráculo que dice que perecerá la república cuando sea gobernada por el hierro o por el bronce.”

Opuesto a Nietzsche y otro mas contemporáneos.

Según su opinión, los educadores (al utilizar la poesía como parte de la educación) deben descartarse todas aquellas fábulas que presenten a los dioses y a los héroes (actualmente iconos doctrinales) como seres gobernados por pasiones desenfrenadas, capaces de matar por venganza, de ser infieles, de mentir para sacar provecho, de traicionar a sus amigos.

“No quiero que se diga en presencia de un joven que un tirano, cometiendo los más grandes crímenes y hasta vengándose cruelmente de su mismo padre por las injurias que de él hubiera recibido, no hace nada de extraordinario, ni nada de que los primeros y más grandes dioses no hayan dado el ejemplo […] y si queremos que los defensores de nuestra república tengan horror a las disensiones y discordias, tampoco les hablaremos de los combates de los dioses, ni de los lazos que se tendían unos a otros; además de que no es cierto todo esto.” [1]

Los poetas han de sujetarse a las normas que les dicta el Estado, que a su vez, por ser un Estado justo, sigue los preceptos de la razón. No dirán por tanto en sus obras sino que Dios es como es, esencialmente bueno, recto y veraz.

En contra de la demagogia y el sofisma, por ejemplo invitar al conformismo aceptando la pobreza afirma:

“Los poetas y los autores de fábulas se engañan gravemente con relación a los hombres cuando afirman que los malos son dichosos en su mayor parte y los hombres de bien desgraciados, que la injusticia es útil en tanto que permanece oculta y, por el contrario, que la justicia es dañosa al que la práctica y útil a los demás.” Respecto a la salud de los ciudadanos especialmente a los defensores del Estado los cuales deben ser educados desde la niñez acepta:

El alimento es para el cuerpo y no para los sentidos.

“En un Estado donde reina el desorden y las enfermedades no tardarán en hacerse necesarios los tribunales y los hospitales […] ¿y no es vergonzoso acudir sin cesar al médico, no en caso de heridas o de cualquier enfermedad producida por la estación, sino por tener el cuerpo lleno de humores, como los pantanos, a causa de una vida muelle.” [2]

Si el hombre lleva una vida sana, conforme a la razón y a la medida, la enfermedad lo visitará poco y él visitará poco al médico, sólo en caso de necesidad. Si el hombre lleva una vida desordenada, desmesurada y dada a los placeres, los médicos y el Estado deberán ocuparse constantemente de él, y esto no sería justo.

“Por consiguiente, establecerás en nuestra república una medicina y una jurisprudencia que sean como acabamos de decir, y que se limiten al cuidado de los que han recibido de la naturaleza un cuerpo sano y un alma bella. En cuanto a aquellos cuyo cuerpo está mal constituido, se los dejará morir, y se castigará con la muerte a aquellos cuya alma es naturalmente mala e incorregible.”[3]

Tanto la música como la gimnasia tienen por fin educar el alma. La primera aporta suavidad, cortesía y dignidad, y la segunda valentía y fuerza.

“Los dioses han hecho a los hombres el presente de la música y de la gimnasia, no con el objeto de cultivar el alma y el cuerpo (porque si este último saca alguna ventaja, es sólo indirectamente), sino para cultivar el alma sola y perfeccionar en ella la sabiduría y el valor.”[4]

La educación en la música y la gimnasia debe alcanzar no sólo al varón sino también a la mujer. La igualdad de los sexos es resaltada con fuerza en La república.

“Será preciso, por tanto, hacer que las mujeres se consagren al estudio de estas dos artes, formarlas para la guerra, tratarlas en todo como a los hombres.”[5]

En contra de los desordenes de conducta, renegados, rebeldes sin causa, déspotas, demagogos concibe: Los guardianes del Estado serán hombres fuertes y poderosos, y si sus apetitos se desordenan podrían transformarse en tiranos.

“Estos hombres, así pervertidos, son los que causan los mayores males al Estado y a los particulares, y los que, por el contrario, cando cambian de dirección en buen sentido, producen los mayores bienes.” [6]

La educación recibida mediante la música y la gimnasia viene a prevenir este riesgo, pero no es suficiente. Otras normas de vida deben ser enseñadas a estos hombres encargados de proteger y guiar a la polis.

En conclusión, desconocer la importancia de la filosofía Clásica, en función de la educación es desconocer la verdad espiritual del individuo humano, tanto Sócrates, Aristóteles y muchos más, antes y después de los nombrados, descubrieron, la debilidad de la materia en comparación con la fortaleza del espíritu, esto se traduce en: superarse para vivir mejor o ser mejores, en otras palabras, educarse para ser otros en función de erradicar la sensibilidad (concupiscencia) desbordada que es la madre de las pasiones, en vez, desarrollar el intelecto como corolario de armonía y desarrollo de un mundo cada vez más civilizado y tendiente a fortalecer las bases de un mundo urbano sano y fuerte. Este modelo se logra con la transpolación de las ideas hacia un mundo actualizado, siempre tomando en consideración los cambios que ofrece el mundo civilizado que sin más solo es material y no espiritual, por tanto, ese espíritu que se enfrenta a las épocas solo debe luchar con las miserias que siempre permanecen florecientes en el descuido de quienes hacen caso omiso a la importancia de una buena educación. Por tanta desidia, tenemos el acecho de: la intriga, producto de la envidia, el rencor, producto de las pasiones, el egoísmo producto de la insensatez y la ignorancia, la hipocresía producto de la vanidad, la mezquindad por desconocimiento del verdadero valor ontológico y de la cosa en sí.

En tal sentido afirmo:

¡No siempre se logra lo que se quiere! Empero, si en el camino de desarrollar vuestros más profundos anhelos: vais produciendo, generando, bienestar y felicidad para otros, podréis consideraros un ser exitoso.

La regla de oro enseña:

“compartir es el secreto del buen vivir”

¡Aun cuando el mundo se manifiesta inclinado a determinar valores considerando la adquisición de bienes materiales como tácitos para convivir! –Esto es la realidad- El peor error consiste en no reconocer las virtudes y cualidades de quienes con buenos propósitos y tenacidad han compartido vuestro tiempo.

Son pues, las buenas acciones dirigidas al bien común y, no solamente a vuestro peculio, las que os presentan ante el mundo como gente de provecho. Entonces, en la medida que concertéis ese éxito seréis dichoso y, ¡todos y no muchos!

Arriba la filosofía, abajo omitir el conocimiento de las ignorancias.

 

Os ama

Joise


[1] Platón,1980, La republica o el Estado, libro II Ed. Espasa Calpe, Madrid

[2] Ibíd.

[3] Ibíd.

[4] Ibíd.

[5] Ibíd.

[6] Ibíd.

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El socialismo, una burda forma de despotismo. El capitalismo, la evolución de la economía de mercado para producir bienes sociales.

Adam Smith 1723, escocés de nacimiento, lucho en contra de las restricciones mercantilistas del estado y por la libre competencia entre los productores e industriales florecientes en su época.

“Al buscar su propio interés, el hombre a menudo favorece el de la sociedad mejor que cuando realmente desea hacerlo.”

El capitalismo, es una mano invisible que convierte sus esfuerzos en beneficios para todos. Esta mano mueve sus dedos con el fin de amalgamar los elementos suficientes con una sola idea; hacer eficientes, tanto, los medios como lo modos de producción en función de hacer un proceso productivo efectivo con el solo propósito de convertir la inversión privada en riquezas tanto de interés individual como colectivo.

Además de lo anterior  planteado,  asegura que el estado debe de abstenerse de participar en la economía,  para dar paso a la participación individual libremente, motivado a que un interés propio, tiende, sin lugar a dudas a desenvolverse bajo la premisa de una responsabilidad particular con un interés social fundado en producir bienes de uso social. 

El pensador escocés, se convierte en un funcionario público en el ocaso de sus días, y plasma sus pensamiento en su más emblemática obra  “La riqueza de las Naciones”, sin embargo a temprana edad durante su periodo académico plasma su espíritu ético social  con  su “Teoría de los Sentimientos Morales” lo cual  se manifiesta o resume con las siguientes afirmaciones

“El verdadero precio de todas las cosas, lo que todas las cosas cuestan realmente al hombre que quiere adquirirlas es el esfuerzo y la molestia que supone adquirirlas.”

“El hombre necesita a cada paso de la ayuda de sus semejantes, y es inútil que la espere tan sólo de su benevolencia: le será más fácil obtenerla si puede interesar en su favor el amor propio de aquellos a quienes recurre y hacerles ver que es lo que les pide.”

“No puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados.”

“La ciencia es el gran antídoto contra el veneno del entusiasmo y la superstición.”

“Muchas personas pasan por nuestra vida pero solo muy pocas llegan a ocupar un gran lugar en nuestro corazón.”

“Que la muerte nos depare hasta que el corazón perdure.”

Particularmente creo que esta sentencias componen  acerca una forma además de  muy espiritual,  económica, en función  de triunfar, principalmente aquellas personas que no siendo muy bondadosas se preocupan por el bienestar de los demás y del suyo propio.

 

Karl  Marx,  plantea una posición bastante reduccionista al definir la moneda como una ilusión, un fenómeno social, que le da un valor natural a las cosas, por lo cual se cambian en proporciones determinadas, alterando las relaciones sociales con el fin de intercambiar sus productos, lo cual los incapacita de controlarlos y dirigirlos. Plantea que lo producción rige al hombre y lo enajena. La religión y el mercantilismo son  una plaga para la humanidad.

Además plantea un circulo herácliteo  donde afirma que el capital, es la transformación de: Dinero-mercancía-dinero y tiene su fundamento o punto de partida en poner en circulación de la mercancía la cual se convierte en dinero como valor de uso, bien sea  para la compra o para la venta de bienes de consumo con fines de lucro. Lo cual aumenta, y convierte la fuerza de trabajo –al hombre- en un objeto que se maneja con el movimiento del dinero dando como fruto la plusvalía.

 Irónicamente, en el discurso proferido por Marx para lanzar su  manifiesto comunista en su primera parte “burgueses y proletarios”  se acuño lo siguiente:

“Ser capitalista es ocupar un puesto, no simplemente  personal, sino social, en el proceso de la producción.  El capital es un producto colectivo y no puede ponerse en marcha más que por la cooperación de muchos  individuos, y aún cabría decir que, en rigor,  esta cooperación abarca la actividad común de todos los individuos de la sociedad. El capital no es, pues, un patrimonio personal, sino una potencia social.

Los que, por tanto, aspiramos a convertir el capital en propiedad colectiva, común a todos los miembros, de la sociedad, no aspiramos a convertir en colectiva una riqueza personal. A lo único que aspiramos es a transformar el carácter colectivo de la propiedad, a despojarla de su carácter de clase.”

Considerando las afirmaciones que hace en esta parte del bodrio falaz y demagógico, bebemos preguntarnos ¿cómo se puede catalogar al salario de un cubano o a un coreano actualmente? Si analizamos el contenido a continuación percataremos, una ambigüedad que es la antítesis como él llama al sistema capitalista pero adaptado como una mimesis en el comunismo cubano.

“El precio medio del trabajo asalariado es el mínimo del salario, es decir, la suma de víveres necesaria para sostener al obrero como tal obrero. Todo lo que el obrero asalariado adquiere con su trabajo es, pues, lo que estrictamente necesita para seguir viviendo y trabajando. Nosotros no aspiramos en modo alguno a destruir este régimen de apropiación personal de los productos de un trabajo encaminado a crear medios de vida: régimen de apropiación que no deja, como vemos, el menor margen de rendimiento líquido y, con él, la posibilidad de ejercer influencia sobre los demás hombres. A lo que aspiramos es a destruir el carácter oprobioso de este régimen de apropiación en que el obrero sólo vive para multiplicar el capital, en que vive tan sólo en la medida en que el interés de la clase dominante aconseja que viva.”

El comunismo más que todo actualmente profesa, que ser rico es malo, mientras somete a una rigurosa ración alimenticia a los miembros de sus sociedades, imponiéndoles limitaciones extremas  que imposibilitan por todos los medios desarrollar cualquier inquietud individual en función del colectivo, dado a que toda acción se aboca sencillamente a la sobrevivencia del individuo y la familia.

Ya en el ocaso de vida y el progreso de su desdicha y la frustración, pues no considera la verdadera tendencia del espíritu humano,  desarrolla con Engel su Manifiesto comunista por encargo de las ligas comunista en su II congreso en 1847. Se publica  en febrero de 1848 En el cual se definen los siguientes términos.  Que con clara intención es y lo saben es un despotismo.

“El proletariado se valdrá del Poder para ir despojando paulatinamente a la burguesía de todo el capital, de todos los instrumentos de la producción, centralizándolos en manos del Estado, es decir, del proletariado organizado como clase gobernante, y procurando fomentar por todos los medios y con la mayor rapidez posible las energías productivas.

Claro está que, al principio, esto sólo podrá llevarse a cabo mediante una acción despótica sobre la propiedad y el régimen burgués de producción, por medio de medidas que, aunque de momento parezcan económicamente insuficientes e insostenibles, en el transcurso del movimiento serán un gran resorte propulsor y de las que no puede prescindiese como medio para transformar todo el régimen de producción vigente.[1]

Estas medidas no podrán ser las mismas, naturalmente, en todos los países.

Para los más progresivos mencionaremos unas cuantas, susceptibles, sin duda, de ser aplicadas con carácter más o menos general, según los casos:

Primera: Expropiación de la propiedad inmueble y aplicación de la renta del suelo a los gastos públicos.

Segunda: Fuerte impuesto progresivo.

Tercera: Abolición del derecho de herencia.

Cuarta: Confiscación de la fortuna de los emigrados y rebeldes.

Quinta: Centralización del crédito en el Estado por medio de un Banco nacional con capital del Estado y régimen de monopolio.

Sexta: Nacionalización de los transportes.

Séptima: Multiplicación de las fábricas nacionales y de los medios de producción, roturación y mejora de terrenos con arreglo a un plan colectivo.

Octava: Proclamación del deber general de trabajar; creación de ejércitos industriales, principalmente en el campo.

Novena: Articulación de las explotaciones agrícolas e industriales; tendencia a ir borrando gradualmente las diferencias entre el campo y la ciudad.

Décima: Educación pública y gratuita de todos los niños. Prohibición del trabajo infantil en las fábricas

Desafortunadamente ese despotismo,  duró en la Rusia soviética nada menos que 80 años en Cuba  50 años igualmente en Corea del norte y otros países del bloque comunista en menor cuantía de años.

Diferente a los dos planteamientos político económicos aparece J. Maynard  Keynes, quien plantea respecto a la intervención del gobierno en la economía. En tal sentido intenta afianzar y fortificar el liberalismo político mediante un nuevo programa económico con una nueva economía política. Respecto a la formula liberal de la economía plantea como los teóricos ingleses del siglo XIX  las formulas liberales  ante lo cual ninguno de ellos puso en duda la eficacia fundamental de la pro­piedad privada.

Aun cuando se considera un economista liberal acérrimo,  Keynes es el primer gran economista británico de esta tradición que repudia explícitamente el laissez-faire. Su  espíritu de individualismo impregna aún su pensamiento con tanta intensidad como el de los economistas británicos del si­glo xix.  Acerca de la participación del Gobierno en la vida eco­nómica, al contrario de Adams, dice Keynes: “La defiendo… tanto por ser el único me­dio practicable para evitar la destrucción total de las formas económicas existentes como por ser condición para el funciona­miento afortunado de la iniciativa individual”

Keynes, consideraba a Los conservadores, los representantes del partido del no hacer nada, conducidos por hombres “incapaces de distinguir las nuevas medidas para salva-guardar el capitalismo de lo que ellos llaman bolchevismo”

Como miembro del partido liberal británico, rechazaba con toda energía la filosofía política de los partidos conservador y laborista.[2]

Para el no debería haber lucha de clases sino una forma de compartir la economía en función social. Keynes rechazaba la idea de la lucha de clases, tal como se la concebía tanto del lado de los conservadores como del de los la­boristas. Alaba a W. Churchill por haber abandonado al partido conservador para aliarse a partido liberal.

Afirma que habiendo una lucha política seria del capitalismo con el socialismo, en tal sentido frente  a la lucha política que se avecinaba y, pensando en estos términos, “pensaba morir en la última trinchera por el capitalismo.” Keynes rehusó afiliarse al partido laborista, primordialmente, por ser un partido de clase, y si había de haber una lucha de clases en la política, Keynes deseaba estar asociado a la burguesía y no al proletariado zafio.

Keynes criticaba al partido laborista por las dificultades que padecían  para asegurar un caudillaje capaz de actuar en interés de la comunidad considerada en su conjunto. Consideraba que sus luchas antes que ser coacervadas por la aspiración de ayudar al pueblo al desposeído eran en función de las “pasiones y envidias extendidas” contra los que tienen la riqueza y el poder, antes que en función de la justicia y la razón.  En contra del adoctrinamiento del sistema comunista declara:

El liberal progresivo es superior al representante laborista más admirable, porque “puede desarrollar su política sin tener que entonar alabanzas a las tiranías de los sindicatos, a las bellezas de la lucha de clases o al socialismo de Estado doctrinario”

Su preocupación estriba en la poca capacidad de asumir importantes decisiones de carácter económico,  aunado, a las potenciales ineficiencia de las asumidas, afirma que el partido laborista existen elementos de bien potencial, el carácter clasicista del partido impone por sí mismo limitaciones a su capacidad para tratar adecuadamente los problemas sociales y económicos. Keynes  en lugar de tratar los problemas sociales con el manejo irresponsable, impositivo e improvisado de sueldos   plantea  su preferencia por los servicios sociales, en lugar de por salarios monetarios más elevados, como el medio mejor de elevar el nivel de vida de la clase asalariada.

Estos costes más elevados, decía Keynes, tenderían a conducir fuera del país el capitales, mientras que los beneficios de los salarios más elevados podrían conseguirse por medio de servicios sociales pagados con impuestos que no tendrían los inconvenientes de los salarios superiores. Igualmente hizo un llamamiento a la clase obrera para que aceptara su plan liberal de ahorro forzado como el único método por el que podían ser salvaguardados los intereses a largo plazo de los asalariados. Nunca manejo una teoría de los salarios, empero, El problema inmediato para él era un problema de tipo de interés, de previsiones de beneficios, de distribución de la renta, de demanda efectiva, de oferta, de patrones monetarios y de especulación bolsística, pero nunca de salarios en cuanto tales. En contra del,  Aunque dirigía con frecuencia sus propuestas a la clase obrera, ésta no las recibió nunca con mucho entusiasmo.

 

Keynes rechaza enérgicamente la posición marxista la cual tildaba de ilógica, en su oposición a la socialización de los instrumentos de producción y en su actitud hacia la Rusia soviética. Fue siempre despectivo con la obra de Marx. “El socialismo marxista—escribía en 1925—tendrá que constituir siempre un prodigio para los historiadores de la opinión, que no podrán explicarse cómo una doctrina tan ilógica y tan obtusa puede haber ejercido una influencia tan poderosa y duradera sobre la mente de los hombres y, a través de ellos, sobre los acontecimientos históricos”  Critica a la Unión Soviética después de la visita que hizo a la misma en 1925, Keynes escribía: “¿Cómo puedo aceptar una doctrina que erige como biblia, por encima de toda crítica, un manual de economía anticuado, que yo sé que no sólo es científicamente erróneo, sino que además carece de interés y no tiene aplicación al mundo moderno? Considera que para haber una estabilidad social debería protegerse la propiedad y la producción privada principalmente por la acción de los estados como se plantea en párrafos anteriores. Aseguró también sobre los problemas económicos y sociales se revela también en su actitud hacia la Rusia soviética. Después de su visita a la misma, en el tercer decenio de este siglo, concluyó que si el comunismo tenía un futuro era en cuanto nueva religión, pero no en cuanto forma más eficaz de organización económica. Le   sorprendio enormemente la ineficacia económica soviética. Para Keynes el comunismo ruso no ha  aportado ninguna contribución a los problemas económicos ni sociales de interés intelectual o valor científico.  Igualmente concibe al capitalismo como de mayor eficacia económica y social que cualquier otro sistema, El comunismo creía que sobreviviría a pesar de su ineficacia económica, porque, a diferencia del capitalismo, no coloca la economía y la religión en compartimientos separados. Mientras el capitalismo, “es absolutamente irreligioso, sin unión interna, sin mucho espíritu público; con frecuencia, aunque no siempre, una mera acumulación de poseedores y de aspirantes a poseedores. Tal sistema tiene probabilidades de sobrevivir no sólo mayores, sino inmensamente mayores” Aunque expresaba la creencia de que el capitalismo, adecuadamente organizado, es probablemente más eficaz que cualquier otra forma de organización económica.

En contra del laissez-faire, plantea su incapacidad de producir bienes sociales, manifiesta que por faltar a la economía de propiedad privada la armonía preestablecida son necesarias las intervenciones sociales, a fin de evitar que se entregue a su propia destrucción. La mayor desarmonía del capitalismo del laissez-faire es que el empleo total se hace cada vez más difícil de conseguir con la acumulación progresiva de la riqueza. El dilema de la pobreza en medio de la abundancia potencial surge porque el aumento de riqueza hace necesaria una mayor cantidad de inversión, mientras que al mismo tiempo la acumulación debilita el aliciente para la inversión. El dilema se agudiza porque la capacidad de consumo está limitada por la distribución desigual de la riqueza.

 

Como no es un revolucionario plantea una alternativa de orden social pero con patrones preestablecidos en capitalismo, aunque su método no se aboca a una reestructuración total de la sociedad económica de orden socialista piensa vanen función del bien social y del trabajador pero del orden económico liberal.

 

Insiste en que Por encima de todo la economía liberal tienden a una conservación de los derechos civiles y las libertades y a la creación de un medio ambiente económico que permita a los individuos desarrollar sus plenas potencialidades. Toda sociedad que tolera el paro masivo, no solamente deja de producir los bienes y servicios de que es capaz, sino que niega a millones de individuos la dignidad del trabajo creador y la posibilidad de desarrollar por sí mismos su personalidad. Por consiguiente, el primer requisito previo para una sociedad mejor es la abolición del paro. El segundo es una distribución más equitativa y menos arbitraria de la riqueza y la renta.

 

En lo antes expuesto debemos considerar una firme y responsable aunque no directa posición ante los problemas de los trabajadores. En el orden de contribuir de la mejor forma con el sector del empleo invita se haga un análisis concienzudo de sus teorías para fomentar un elevado nivel de empleo las cuales han sido indicadas al exponer las diversas partes de su teoría y sólo necesitan ser compendiadas aquí antes de pasar a su concepción de largo alcance sobre la transformación social.

 

Aun cuando plantea una socialización de la inversión no explica cómo debe ser ni lo que entiende por socialización de la inversión, pero la propuesta parece sugerir una intervención de la inversión privada de una naturaleza más bien de largo alcance, así como una inversión pública en gran escala. La inversión privada debería ser estimulada de todas las maneras posibles.

 

Como se puede observar en las propuestas liberales capitalistas no se desentiende el concurso ni la participación de  los componentes de la nación –pueblo y gobierno- para  dosificar las formulas de resolver los conceptos sociales de las naciones con problemas económicos y sociales o no. Mientras el marxismo propone la imposición de un despotismo que satisface mas al control gubernamental sobre las masas populares que la solución de los problemas sociales de las mismas. Sistema que asumen si mucho recato sectores que tienden a mantener una hegemonía de poder tanto de carácter local como regional

 

En conclusión, hasta ahora el sistema político denominado socialista en vez de haber resuelto la infinidad de problemas que han padecido los sectores populares, especialmente el sector laboral – la mano que trabaja- lo que han hecho es crear una maquinaria represiva, con elementos paliativos en el orden de satisfacer las necesidades elementales de los pueblos afectados, quiere decir que la educación, la salud y la seguridad tanto individual como colectiva han quedado  supeditadas por exagerada intención de mantener  la estabilidad de los gobiernos siempre de tendencia centralista y totalitarias, por lo cual el gobierno en vez de servir al pueblo que lo llevo al poder, es servido por él en función de mantenerse solido y fuerte.

 

Es por ello que su mimesis con los despotismos ilustrados son de una similitud evidente y comprobada, esa actitud de control mediante la dadiva y las vindicaciones que este tipo de gobierno conceden al pueblo a  cuenta gotas, les otorga una imagen de generosidad, siempre proveniente del sector más conformista e ignorante de sus derechos.   

 

Desafortunadamente mientras existan mentes perversas que solo quieran haberse del poder, habrá discordia, porque las mas de las veces esos que se escudan en defensa de los desvalidos, desposeídos y marginados, en vez de luchar por erradicarles de tal situación lo que hacen es manipularles en función de obtener apoyo masivo, ese caldo de cultivo es precisamente el sector que más padece de pobreza.  Lo menos que hacen es tratar de erradicar la misma, empero ganan indulgencia dándoles un bocado de comida, no como acto filantrópico sino como un gesto altruista en función de adquirir una imagen benévola, solapando una hipocresía cínica y demagógica, de lo cual se sienten orgullosos entre quienes perversos manejan tal proceso.

Os ama

Joise

 

 

 

 

 

 

 



[1] Marx, K. – Engels, F. , 2008, El manifiesto comunista, Págs. 108-109.  ediciones Libertador, BA.

[2] Dillard, D. 1980, La teoría económica de John Maynard Keynes, Págs. 326,  ed. Aguilar.

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