Kao Joi Lin

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Solidaridad y sociedad.

 

La palabra solidario encierra ante cualquier acepción, un significado inherente al sujeto que el espiritu humano le confiere. Aparte de la etimología, el juego linguístico, y toda aquella gama de acepciones, tanto filosóficas como literárias y gramaticales, mas bien su concepción exhorta a tratar un rubro ético, propio del espíritu social en que se desarrolla en colectivos con gesto volitivo u obligado e inminentemente necesario, de armonía y cooperación. Es un bloque compacto de funcionamiento específico, donde la virtud que se hace vigente, debería ser, el propio valor de la sociedad humana.

 

Sólido, poco o no compresible, compacto, elementos de un  ordenamiento atómico cuya estructura la conforma una adhesion fuerte, igual que los líquidos y los gases, es un estado de La  Materia.

 

De ahí se desprende el concepto educatívo de solidaridad, ser solidario  mas que representar, es mantener una posición estable respecto a la integridad que conforma una asociación de: elementos, individuos o cosas; es el orden establecido para que la  estructura  de lo construído (el objeto) se mantenga. En el caso de las ciudades que crecen con un ordenamiento urbanístico bien elaborado, acatado y, cumplido, se está, evidentemente  siendo solidario con las normas de urbanismo y ciudadanía establecidas (leyes).

 

Cualquier individuo que cumpla con las normas establecidas en función de mantener un orden en el colectivo que le afecta como gentilício, comtempla un comportamiento solidario con la ciudad y con él mismo, por ende con  la ciudadanía. En el teatro griego (clásico-antiguo), los actores: además de entretener y divertir al público educaban, enseñaban, comportamiento ciudadano, con igual propósito, denunciaban los errores y faltas cometidas por la gente común  de la ciudad y los mandatários, de forma que, con riesgo    a ser sometidos al escarnio y a represalias, evitaban ser identificados mediante una mascara (pro-so-pon), pro so pon,  esta era una forma de ser solidario con la polis  “la ciudad”, entonces, eran buenos ciudadanos, de este origen se deríva el concepto “persona”. En este sentido, quienes  cumplen con una labor social, solidarios con una sociedad benévola.

 

La diferencia entre solidario y sociable, la ejerce el carácter educatívo de lo primero respecto a lo segundo, el ser humano es sociable por inmanencia, de hecho le es muy dificil vivir fuera de alguna sociedad, bien sea de propósitos benévolos o perversos, he aquí donde esta el detalle, la solidaridad es un valor, de mérito indestructible –a menos que no se ejerza-. La acción criminal, tiene, como asociación, códigos de ética (familias de criminales), por ende, el individuo que pertenece a una organización delictiva debe cumplir, con patrones que le imponen quienes dirigen tales asociaciones.

 

Sin embargo, estas asociaciones aún cuando son sociedades, no alcanzan el rango de ciudadanía y menos urbanistas, por cuanto los individuos que la conforman, al no cumplir con patrones que determinan o definen a una persona como se concibe etimilogicamente, se colocan en posicion de ir en contra del buen desenvolvimiento de la ciudad bien organizada (La Pólis). Por lo tanto se pone también, en tela de juicio, considerarlos personas. En la Roma antigua no se consideraba a los esclavos como personas, no por  ser esclavos, sino, porque no reunían “legalmente” las cualidades de ciudadanos.

 

Os ama

Joise

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Comentarios

5 respuestas a “Solidaridad y sociedad.”
  1. Iván Salazar Urrutia dice:

    Joise: Llegué tarde; escribí en tu sitio anterior: aquel sobre Pooper, Sartre y otras yerbas…
    VANCHO

  2. Jose Itriago dice:

    Ser persona…
    Qué difícil es ser persona. Debe ser, sobre todas las demás virtudes que le adornen, solidario. Pero la tendencia es el aislamiento: al vecino lo maltratan, menos mal que le toco a él; Irak quedó devastado, menos que está lejos; en Cuba tienen más de 50 años de dictadura, a nosotros no nos pasará lo mismo: el pobre necio es un ignorante, quien lo manda a no haber ido a la escuela y así hasta el infinito. La sociedad real parece contraria a la solidaridad o restringe su efecto a un entorno muy estrecho. En parte, porque la historia demuestra que ningún gesto es tomado en cuenta por los poderosos de turno. El mundo entero protestó por la guerra de Vietnam y fue como llover sobre mojado, ni siquiera le quitó luces a los “grandes” que la propiciaron y ejecutaron. Todo un mundo lejano está pasando trabajo y nuestro mundo cercano también y nosotros ahí, como de ladito, para que nos resbale. Y es que produce demasiada impotencia saber que toda la solidaridad, que si existe en los corazones de los seres humanos, es mediatizada, anulada, por la voluntad de unos pocos.
    Pero si, hay que soñar con la solidaridad.
    Copio la Oda a la Alegría de Sciller:

    Alegría, Luz Divina,
    del Elíseo dulce lar,
    inflamados alleguemos
    Diosa, a tu celeste altar.
    Une otra vez tu hechizo
    a quienes separó el rigor.
    Fraterniza el orbe entero
    de tus alas al calor.

    Coro

    A quien el azar ha dado
    la verdadera amistad,
    quien consorte dulce halla,
    ha sin par felicidad.
    En la redondez terrena
    suya un alma invocar!
    A quien no le fuera dado
    sumiríase en pesar!

    Coro

    En el seno de Natura
    alegría liba el ser,
    su florida vía sigue
    males, bienes, por doquier.
    Besos, vides, fiel amigo
    hasta el morir nos dio;
    el deleite, a los gusanos;
    y al querube, un gran Dios.

    Cual los soles en su vía
    magna, juntos! oh! marchad!
    y como héroes disfrutad
    dicha, triunfos y felicidad!

    Abrazaos, oh! millones!
    Beso de la Humanidad!
    Brinda celestial bondad
    Padre a tu séquito sin par
    Os postráis, oh! juntos
    Ante el Creador Eterno
    Busca en el azur, y reina
    Sobre el plano etéreo.

  3. Júdith Mora V dice:

    Solidaridad, humanidad, voluntad de acción… distantes, pero no perdidas, el asunto es rescatarlas, y para ello, la acción, más nada.

    Acabo de hacer un aporte en el Blog de Morita que bien podría ir aquí, pero redundaría tomando en cuenta lo escrito por Jose.

    Un beso kaito.

    .

  4. Iván Salazar Urrutia dice:

    Nadie se baña dos veces en el mismo río.
    Claro. Ni vivimos todos los días ,os mismos días, ni la misma sociedad…
    A veces los cambios son rápidos y no logramos seguirles el paso. A veces, lento; y no logramos percibirlo.
    Pero toda sociedad intenta poner “normas” a su momento. Naturalmente esas “normas” serán una traba más al cambio.
    Pero ¿quién aprobó esas normas?
    Como en las novelas de crímenes o misterios: ¿a quién favorece?
    A los humanos dominantes en esa particular sociedad. Por ende, desfavorece a los no dominantes; y, luego etc. etc…
    Entonces la “solidaridad” se inscribe como una conducta de apoyo a los desfavorecidos.
    Si no existieran favorecidos, ni desfavorecidos, no sería necesaria la solidaridad -concebida como conducta social-; quizás sólo existiría solidaridad como conducta con el otro: recuperación de la individuación.
    En todo caso, nosotros, yo y tú, tal vez debamos pararnos frente al otro con la mano extendida: quizás necesite de nosotros… mientras militamos, escribimos, publicamos -aunque sea en “monografías”-, participamos de la Junta de Vecinos, del Centro de Padres, etc., en procura de seguir las aguas del río e impedir que las normas generadas por el poder impidan su fluir.
    VANCHO

  5. Joise Morillo dice:

    Si mi querido Vancho!!

    “Nadie se baña dos veces en el mismo río.” Heraclito.

    Esa esmi lucha peculiar, combatir la ignorancia -la peor pobrezala de adolecer de concimientos- enseñarle al individuo, en vez de darle un bocado de alimento enseñarle a producirlo, enseñarle el valor de su existencia, como siempre lo he planteado, conocerse a si mismo, entender la importancia de unos para otros, y no en funcion de imponer una idea como la clave de la felicidad, sino, demostrarlo con hechos tangible, y no con coceptos efimeros e inefables, por ejemplo: acabar con la pobreza proveyendoles de una libreta alimentaria, con este sistema no se acaba ni con el hambre, porque no habiendo quien no sepa producir, pronto el hambre crecera, no solo porque no hay alimentos, sino porque no hay quien elabore las libretas.

    Os ama
    Joise



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