El oscurantismo del siglo XX
El Oscurantismo
Palabras claves:
Realidad:
Lo que se concibe universalmente como verdadero, no obstante está sujeta a la invalides, al cuestionamiento, por cuanto es proclive a ser elaborada, con propósitos finales, en fomento de un interés las mas de las veces limitado y sectorial, aun cuando el sector sea conformado por un colectivo especifico, donde las evidencias que lo avalan, no comprenden la verdad del lo acaecido, por ello, tergiversada la verdad, se construye una realidad, de modo que una realidad que se está viviendo, puede ser una flagrante mentira. Ej. El sistema goebbeliano.
Dogma:
Un dogma es una doctrina sostenida por una religión u otra organización de autoridad y que no admite réplica, es decir, es una creencia individual o colectiva no sujeta a prueba de veracidad, cuyo contenido puede ser religioso, filosófico, social, sexual, etc., impulsado por una utilidad práctica. La enseñanza de un dogma o de doctrinas, principios o creencias de carácter dogmático se conoce como adoctrinamiento.
Si concebimos un concepto general acerca del oscurantismo, encontraremos que:
El Oscurantismo es la sistemática oposición al progreso, al cuestionamiento de dogmas y a la difusión del conocimiento más allá de ciertos límites. El Oscurantismo es lo opuesto al Libre pensamiento y es con frecuencia asociado por sus opositores con los fundamentalismos religiosos.
El oscurantismo, como se ha documentado en los estudios sobre la Edad Media, se basa precisamente en la imposición de límites, que afectan la extensión y difusión del conocimiento. Uno de los principales objetivos de este control en el medioevo era impedir el cuestionamiento de dogmas.
Si bien es muy complejo indagar sobre los orígenes del pensamiento dogmático, éste consiste en la posesión de una doctrina o de un conjunto de creencias sustentadas en la autoridad, que no admiten análisis o evidencias que las invaliden. Por ejemplo en el mundo medieval occidental, esto se manifestaría en las frecuentes amenazas sobre teóricos que planteasen otras realidades filosóficas y religiosas que emulaban el Cristianismo, o que sencillamente ponían en práctica tradiciones religiosas de otras culturas mezclandolas con los dogmas occidentales cristianos. Por otra parte, pensadores y teóricos fueron condenados durante la Edad Media por el cuestionamiento de la realidad como era entendida y aceptada para la epoca. Estas acciones se ejecutaron en pro de prevenir desequilibrios en el colectivo social, a consecuencia de las nuevas teorías o ideas planteadas. Consiste en negar los derechos cívicos-civiles, ejemplificándose también en cierta presión ejercida por la Santa Inquisición durante la Edad Media.[1]
Si le extraemos algunas frases como:
1) Al cuestionamiento de dogmas.
2) Es con frecuencia asociado por sus opositores con los fundamentalismos religiosos.
3) Uno de los principales objetivos de este control en el Medioevo era impedir el cuestionamiento de dogmas.
4) Del pensamiento dogmático
5) Medieval
6) Y religiosas
7) El Cristianismo
Los dogmas
9) Cristianos
10) Por la Santa Inquisición
Luego tendremos de los dos primeros párrafos lo siguiente:
El Oscurantismo es la sistemática oposición al progreso, y a la difusión del conocimiento más allá de ciertos límites. El Oscurantismo es lo opuesto al Libre pensamiento
El oscurantismo, como se ha documentado en los estudios sobre la Edad Media, se basa precisamente en la imposición de límites, que afectan la extensión y difusión del conocimiento.
Ahora bien, si continuamos analizando el texto observaremos que al eliminar la palabra dogmatico y su relación categórica, erradicamos totalmente, el concepto solapado de la intención del sistema de oposición. Observen:
Si bien es muy complejo indagar sobre los orígenes, éste consiste en la posesión de una doctrina o de un conjunto de creencias sustentadas en la autoridad, que no admiten análisis o evidencias que las invaliden.
Por ejemplo en el mundo occidental, esto se manifestaría en las frecuentes amenazas sobre teóricos que planteasen otras realidades filosóficas que emulaban, o que sencillamente ponían en práctica tradiciones de otras culturas mezclándolas con occidentales. Por otra parte, pensadores y teóricos fueron condenados durante la Edad Media por el cuestionamiento de la realidad como era entendida y aceptada para la época. Estas acciones se ejecutaron en pro de prevenir desequilibrios en el colectivo social, a consecuencia de las nuevas teorías o ideas planteadas. Consiste en negar los derechos cívicos-civiles, ejemplificándose también en cierta presión ejercida durante la Edad Media.
En otras palabras, el oscurantismo, básicamente, se fundamenta en la oposición de progresar en el conocimiento y en los adelantos y cambios tanto económicos como políticos y científicos, en aras de mantener una hegemonía ideológica, y el manejo del poder, basado en una doctrina estricta y alienante, donde se oculta una la verdad en base al sofisma; como método de crear una realidad.
En tal sentido y, polarizando el concepto, se puede afirmar que el mundo comunista del siglo, XX y lo que va del XXI es o fue: Obscurantista, en la medida que: se opuso y/o se opone al uso de elementos de la actualidad tecnológica a nivel mundial, como es el caso de limitar el uso de internet a nivel de la nomenklatura, como lo define el cubano: Carlos Alberto Montaner, en “Viaje al corazón de Cuba” (págs. 212-238) al referirse a la gente que ostenta el poder en Cuba, y no a nivel general. Igualmente por oponerse a la captación de la información respecto a los adelantos y los beneficios que se han venido desarrollando en otros ámbitos de la esfera terráquea, a la proliferación de los verdaderos acontecimientos que se presentan en sus predios o latitudes y, final y contundentemente a la crítica. Cosa que inexorablemente se orienta en franco deterioro de la verdad, por ende, del desarrollo de la sociedad afectada por tal sistema, ya que al ignorarse la verdad y, no aceptar la crítica es sumamente difícil o nulo, aplicar correctivos en sus políticas, en función de un mejor desenvolvimiento para el beneficio social, mediante una economía solida con la aplicación de políticas saludables (democráticas) antes que autocráticas. Otro ejemplo fue la triste y extinguida URSS.
Os ama
Joise
O son naranjas o limones, ¡pero con representante!
O son naranjas o son limones.
En el conocimiento del objeto, respecto a su contexto, significado, apariencia, concepción veras, identidad, se han conceptualizado varias teorías, de modo que para determinar una cosa, y no la idea – Descartes niega la idea como la asimilación de los objetos que representan- ni la suspicacia y menos la suposición de esta, se presentan problemas que se tratan de resolver mediante la aseveración de la cosa, en donde se debe aprehender la misma por efecto de lo que representa la cosa y su representante, y no necesariamente el conocimiento de la cosa en sí de modo sensible y directa.
Para Watson –igual que Descartes- ninguna representación de la cosa se puede determinar en base a semejanzas. Sin embargo, para Andoni Ibarra, analizando a Hobbes, las representaciones son representaciones de algo, mediante la relación de una cosa que está en lugar de otra (Variedades de la representación en la ciencia y la filosofía, Pág. 33). En tal sentido Descartes advierte que incluso es posible la percepción verdadera sin la existencia de una semejanza (fuerte) entre el dato sensorial y el objeto sentido.
Para Kant, el conocimiento es una actividad y, no, una doctrina, por ello afirma:
“Yo, del que no se puede decir siquiera que sea un concepto, sino una mera conciencia que acompaña a todos mis conceptos. Por medio de este yo, o el, o ello (la cosa) que piensa no se representa sino un sujeto trascendental de los pensamientos” Critica de la razón pura, pág. 331/ A-346 .
A continuación, voy a plantear un ejemplo real de las fallas de la similitud:
En un Blog, en el cual participe con mi opinión, el ponente de la entrega planteó las similitudes de un mandatario, respecto a sus actuaciones, con el sistema de Adolfo Hitler, (el nazismo), en tal ponencia, el mismo, fue explicando, mediante asimilaciones lo que él consideraba propio del nazismo. En ello, se estaba planteado un cumulo de conceptos que supuestamente representaban una identidad con lo representado. Por lo que realizó una pregunta ¿Habréis visto un ejemplo de esto en nuestra América?
En tal sentido, se propuso, que si, había otro con las mismas características, el ponente reflexiono y observó que lo representado no tenía relación con lo representante. Por lo que afirmó luego de una justificación innecesaria
“hay cosas que se parecen pero no son”.
Entonces, o son naranjas o son limones, lo representante debe ser compatible y conceder certeza de lo representado.
Wittgenstein en: Investigaciones filosóficas, manifiesta: “de lo que no se conoce es mejor no hablar”.
Ahora bien si lo que queréis es entreteneros, Wittgenstein renunciando a la concepción especular del lenguaje; también afirma: el lenguaje no refleja el mundo ni tiene como único objetivo describir el mundo; este es, solamente, una forma de conducta entre otras, con pluralidad de funciones: ordenar, describir, informar, hacer conjeturas, contar historias, hacer teatro, contar chistes, adivinar enigmas, etc.
Una clara aplicación se puede realizar, tomando en consideración la representación del tiempo terráqueo, este es simplemente la rotación de la tierra sobre un supuesto eje imaginario, pero su representante es una medida de 24 horas, tomando en consideración la división de la misma en 24 meridianos, pero, ¿porque debe ser Greenwich y no Tokio o Caracas, la referencia? Esa es la representación y la relación geográfica lo representado.
Os ama
Joise
La sociedad humana
Acepción peculiar.
Antes que ser el producto, o deberse a alguna acepción política, y menos de una ideología, la sociedad; es el producto de una necesidad del ser, para compartir con otros en armonía, las bondades y prodigios de la naturaleza que lo creo, posteriormente, con la inteligencia, propia de la especie, se fortifica, para transformarla mediante el uso de la mente y la mano.
Se debe considerar, las posibilidades, cualidadades y características de todas las especies en vivir en sociedades, sin estas medidas como condición, su permanencia sobre la faz de la tierra, se tornaria difícil y precaria, sin embargo, las grandes concentraciones sociales frente a otras más débiles, han dado un golpe severo y rudo a estas últimas, hasta el punto de la extinción de especies. Este tipo de fortaleza no es necesariamente determinada por las características físicas que conforman la estructura corpórea del individuo como miembro de una especie, sino por el número, la cantidad de individuos que conforman o integran determinada asociación especifica, la cual es fortalecida, por el orden, la disciplina y armonía con que desarrollan, cualquier proceso productivo, incluyendo el de crear una sociedad más perfecta, a medida que se suceden tanto los cambios ecológicos como los cambios fluctuantes de la civilización, mediante la ciencia y la tecnología (esta última condición respecto al desenvolvimiento humano).
En el sentido antes expuesto, se deben concebir, las sociedades humanas, respecto al ámbito donde se han concentrado, este aspecto debe tomar en consideración ciertas peculiaridades, que dan como producto, lo que se ha llamado posteriormente a un elemento de cualquier asociación “la cultura”. Esta, se genera y trasciende como producto de los métodos y habilidades para transformar los medios de producción que le circunscriben, y de lo que se ha determinado como buenas y malas costumbres, de forma que bajo el consenso de quienes tienen en su haber cierto liderazgo, tanto, singular como plural, crean el fundamento del deber y el derecho, afectando ambas participaciones, el singular y el plural, empero prevaleciendo el colectivo sobre el individual, al momento de la creación de las leyes.
De esta acepción, nace un elemento importante para la sociedad humana, “el pluralismo”, que como patrón de conducta de una sociedad entera, se convierte automáticamente en democracia. Luego de haber concebido tan sublime concepto, se genera, lo que intelectualmente bajo un criterio etimológico, se ha llamado política.
El orden ciudadano, política, creación del genio humano, como medio de regular las exageraciones de la conducta natural del hombre y, que, sin embargo, lejos de pretender enajenarlo, lo fortifica y lo exhorta a compartir lo que el producto de la naturaleza tanto transformada como original le confiere. Teniendo como norte un valor necesario y maravilloso; la solidaridad social antes que la voluntad o pulsión humana.
La solidaridad es el verdadero motor de la sociedad, no obstante para que se produzca el más amplio de los beneficios, debe ser concebida bajo la constante participación de los integrantes de la misma, y/o mediante la participación de un liderazgo idóneo determinado antes que: con la fuerza de la coerción, la fuerza de la convicción de que el proceso que se va a desarrollar, es la llave del éxito.
En ello radica el triunfo de la administración de la cosa pública y los presupuestos engendrados de la participación política, que con fundamento democrático, no darán menos que satisfacción y bienestar a quienes pusieron la confianza del voto en sus elegidos.
La historia ha dado muchos ejemplos de lo que es vocación de servicio y el mejor para un colectivo es el se que produce por un buen gobierno. Un buen gobierno es aquel que produce mayor grado de felicidad, este grado de felicidad, es considerado proporcional al número de gente feliz que alcanza, el más optimo seria, en todo caso, el que alcanza a la totalidad de los miembros del colectivo en cuestión. La economía, es la base del proceso productivo de un colectivo, con ello se debe concertar: la felicidad de la sociedad sobre cualquier ideología (Deng Xiaoping).
En china, Se celebró en 1997 el XV Congreso Nacional del PCCh, en el cual se indicó que el sector no público es un componente importante de la economía socialista de China. Se estimula el capital, la tecnología y otros elementos de la producción a participar en la distribución de la ganancia, haciendo que la reforma de la economía se coloque en una nueva altura.
Japón, antagónico a la ideología china, pertenece a uno de los países más poderosos económicamente en el mundo. Aun cuando sus recursos naturales son limitados, y en comparación con China.
No obstante, las riquezas que ambos países han desarrollado no son el verdadero motivo, de su triunfo como sociedad adelantada y el avance de su civilización, sino la identidad propia de cada uno de esos pueblos, lo cual ha servido como acicate para triunfar bajo el esquema de una solidaridad social fundada en sus convicciones ancestrales antes que cualquier otro elemento posterior.
Mario Bunge, nacido en Argentina, actualmente profesor de la Universidad Mc Gill de Montreal, en su libro Epistemología concibe mediante la lógica, y en contra de las acepciones, individualistas y globalistas (colectivo teórico) que la sociedad es un sistema creado compuesto de individuos, relacionados entre sí, y por eso representable por una estructura relacional. Donde “S” es un conjunto de individuos, unidas por una relación, como la de familia o trabajo “R”. Estas premisas dan como resultado una estructura relacional S= (S,R), que representa el concepto en cuestión, por lo tanto no es una simple suma de individuos que trasciende, ni que se configura con situaciones emergentes únicamente.
Esta relación debe interpretarse tomado en consideración las condiciones propias de cada sociedad y el ámbito en que se ha desenvuelto, como se propone anteriormente.
Empero, ya antes, Jean Paul Sartre, antagónico al positivismo, y a la interpretación economicista de Marx, más bien con tendiente a despreciar la apertura ideológico-económica de Deng Xiaoping -tomando en cuenta la particularidad del pueblo Chino- respecto al desarrollo histórico social; en su obra “Crítica de la razón dialéctica” afirma lo siguiente: “Asegurar que el desarrollo histórico se produce por el autónomo proceso de formación y transformación de las estructuras económicas, significa realizar una operación epistemológica reductiva y desviante, desde el momento que se transponen al plano del análisis histórico social instrumentos heurísticos y lógicos validos a nivel de la investigación científico natural. Luego concluye, la lógica que sustenta no es pues, simple y abstractamente económica, sino que es humana, intencional y proyectual.
Con la afirmación anterior, Sartre identifica una tendencia materialista que sub ubica a la génesis de la sociedad ante las políticas y las ideologías, al no tomar en consideración el desenvolvimiento histórico de las sociedades de acuerdo a sus costumbres habilidades y relacional.
Antes que Sartre, A. Smith, (1723-1790) plantea, acerca de la sociedad, que: Vivir en sociedad significa vivir juntos, con una paz que sea suficiente para evitar la muerte, reproducir la especie, y llevar a cabo las actividades económicas esenciales para sobrevivir. Su prerrequisito prístino es la justicia, por ende en toda sociedad se debe concertar un sistema que reprima la tendencia natural que tiene el hombre de dañar a otros, concluye una sociedad sin Justicia sucumbirá ante si misma.
Para Durkheim (1858-1917), discípulo de A. Comte (1798-1857) creador de la “Sociologia” la sociedad es el producto de una coacción, que controla la forma de actuar, pensar y sentir externas al individuo. Esta coacción puede ser diseñada por métodos Heurísticos, en aras de reorganizar la sociedad y mejorar la humanidad.
Para Schustz (1899-1959), la sociedad es producto de la conciencia que se obtiene de conocer a otras personas y los eventos acaecidos, los cuales deben desembarazar al individuo de toda empatía especulativa, tomando en consideración el actuar y la adopción de determinadas actitudes en el <mundo-vida> cotidiano, una conciencia practica de la acción del hombre determinada por el flujo de acciones, dirigidos a una serie de objetivos, y que invita a considerar la vida como un proyecto (la armonía, conciencia, perfecta) que el hombre persigue.
Según Barboza De la Torre, profesor de la Universidad del Zulia, Venezuela, en su obra “Sociologia” (1962), La sociedad es: La agrupación de seres humanos que actúan recíprocamente dentro de formaciones colectivas, relativamente permanentes, con el propósito de alcanzar fines determinados.
Sacad vosotros vuestra propia conclusión.
Os ama
Joise
La revolución del XXI, ¡Muy parecida a las Presocráticas!
Revolución, definiciones
Según la R.A.E.
· Acción y efecto de revolver o revolverse.
· Cambio violento en las instituciones políticas, económicas o sociales de una nación.
· Inquietud, alboroto, sedición.
· Cambio rápido y profundo en cualquier cosa.
Respecto al poder
Es el cambio o transformación radical y profunda, respecto al orden: económico, cultural, religioso, político, social y, militar, precedente inmediato en un Estado. Se puede producir en varios ámbitos del desarrollo civilizado al mismo tiempo, pero también parcialmente. Estos cambios radicales y profundos, suelen generar consecuencias trascendentales, son de percepción súbita y violenta, con el rompimiento de un orden anterior y/o una discontinuidad evidente con el estado previo de las constituciones, afecta de forma decisiva a las estructuras socio políticas del lugar originario. De otra forma podría ser: una evolución, transición o crisis. Si no hay trascendencia entonces; ¡sería una revuelta!
Las revoluciones son consecuencia de procesos históricos y de construcciones colectivas, para que una revolución exista es necesario que haya una nueva unión de intereses frente a una vieja unión de estos.
Origen de la revoluciones.
Si creéis que las revoluciones solo suceden en contra de las oligarquías y monarquías, debéis revisar mejor vuestras acepciones, es importante destacar que las revoluciones mas resaltantes y comunes suelen suceder en los sistemas de gobiernos democráticos. En tal sentido, tanto Aristóteles, como Bolívar, plantearon tal fenómeno en: Politica , el primero y en el discurso de Angostura el segundo. Tomando en consideración la tendencia filosófica de este trabajo, planteare, que características determinan el concepto revolución; con conceptos aristotélicos principalmente, sin embargo también habrán planteamientos de otros también filósofos y autores de variada índole.
Primero empezaré, manifestando una afirmación brillante de Aristóteles; acerca de la más severa de las causas de la revolución en cualquier país democrático, el citado filósofo dice:
“Es preciso tener en cuenta, que, en general, todos los que han adquirido para su patria, algún nuevo poder, sean particulares o magistrados, tribus, o en alguna otra parte de la ciudad, cualquiera que sea ella, son para el Estado un foco perenne de sedición. O se revelan los envidiosos contra ellos por la envidia que tienen a su gloria; o ellos, enorgullecidos con sus triunfos, intentan destruir la igualdad que ya no quieren.
Lo anterior refleja una reflexión respecto a la imprudencia de quienes ostentan el poder, que, creyéndose dueños absolutos de los Estados que representan; destruyen ignorantemente las bases y el fundamento de una sana Democracia, de esto Pitágoras “precede a los helenos” exhorta a los jóvenes estudiantes iniciados en su Universidad y con visible tendencia a la gesta de gobernantes, con una máxima muy didáctica, valga la redundancia:
“Mantengan al pueblo en un término medio, entre la riqueza y la indigencia (pobreza). El pobre, es vil. El rico, insolente.
Igualmente, Aristóteles, concibe como origen de las revoluciones, la ausencia o poca cantidad de clase media, clase que: califica como meritoria, ya que comprenden el sector productivo, pero estando en minoría la sedición es casi nula o muy poca, en cambio la polaridad entre ricos y pobres, estimula a la parte mayoritaria entre ambos sectores; la tendencia a incentivar guerras con propósito siempre hegemónico. De donde afirma lo siguiente:
“La misma igualdad de fuerzas entre las partes del Estado, que parecen entre sí enemigas; por ejemplo, entre los ricos y los pobres, cuando no hay entre ellos una clase media, o es poco el numero que hay” (…) “Pero tan pronto una de ellas adquiere superioridad, incontestable y perfectamente evidente, la otra se libra muy bien de arrostrar inútilmente, el peligro de una lucha. Por esto, los ciudadanos que se distinguen por mucho merito, nunca provocan por decirlo asi, la sedición, debido a la excesiva minoría en que están”.
Luego, en el libro octavo o quinto –según el historiador- de su “Política”, en: Teoría general de las revoluciones, Aristóteles, tomando en consideración los principios constitucionales (cuales se toman versus cuales se abandonan) –queda tácito, de una ya establecida- afirma que tienen como atribución, o como causa primera y general en todas las constituciones; que: todos los sistemas políticos deben asegurar la igualdad y los derechos cada uno de los ciudadanos del Estado. En este caso (democrático) observa lo siguiente:
“La demagogia ha nacido casi siempre del empeño de hacer absoluta y general una igualdad que solo era real y positiva en ciertos conceptos; ¡porque todos son igualmente libres se ha creído que debían serlo de una manera absoluta!”
En tal sentido afirma que los oligarcas, siempre han deseado una desigualdad, porque: siendo desigualmente en fortuna, han supuesto que deben serlo en todas las demás cosas y sin limitación alguna, con esto aumentar sus privilegios también, diferentemente, los demagogos, promueven que el poder político debería ser repartido por igual con todas sus atribuciones, para el filosofo todos los sistemas, bien que justos en el fondo, son, sin embargo radicalmente falsos en la práctica. De esto, Hanna Arendt, en Orígenes del totalitarismo, afirma: “la burguesía francesa, previa a la revolución, no hubiera tenido un desenlace tan trágico, sino le hubieran arrebatado: en vez del dinero; los privilegios políticos que ostentaban. De esta forma tanto los unos como los otros, al no obtener los privilegios políticos y todo lo que tan falsamente creen merecer, apelan a la revolución.
Luego refiriéndose a una clase meritoria, a una clase sabia y que produce, haciendo caso “casi” omiso al desenvolvimiento político, debido a su apego a sus labores cotidianas y desempeños productivos, a la cual califica como la única con derecho al uso de la insurrección, afirma:
“Ciertamente, el derecho de insurrección a nadie debería pertenecer con mas legitimidad que a los ciudadanos de merito superior, aunque jamás usen de este derecho; realmente, la desigualdad absoluta solo es racional respecto a ellos”
Esta desigualdad se hizo patética con “El Holodomor”, durante la dictadura soviética de Joseph Stalin, en contra del pueblo de Ucrania, respecto a los Kulak: a quienes se les aplico un mecanismo represivo, motivo a su posición y riqueza, estos logran sobrevivir por sus estrategias de abastecimiento, mientras que la imparcialidad de la clase media, fue motivo de su propia casi aniquilación, los pobres recibieron su ración alimentaria; proveniente de la metódica confiscación de la producción de los ricos Kulak, aplicada por el ejército rojo soviético.
Sin embargo, Aristóteles, no defiende a la clase con merito por descendencia ni herencia de la virtud de sus antepasados, y niega el derecho a insurrección a quienes por el solo hecho de creerse con desigualdad como virtud y no compatibles con una igualdad común, lo merecen.
Con esta explicación, Aristóteles, concibe el motivo de las revoluciones.
Consecuencias de las revoluciones.
Cuando estas están dirigidas al gobierno opositor o derrotado, la tendencia es sustituir la vigente constitución con otra, sustituyendo: la oligarquía por democracia, democracia por oligarquía, la república por monarquía o monarquía por república, o las dos primeras por las dos segundas. En otra forma de revolución, la constitución no se cambia, sigue la misma en vigor, esta simplemente tiene un sesgo personalista, muy común en los Estados oligárquicos y monárquicos, cuando sucede este tipo de revolución, si el sistema es oligárquico: lo aumenta o lo restringe, si el sistema es democrático: lo fortifica o lo debilita. Por otro lado, la revolución solo sustituye parte de la constitución, por ejemplo, eliminando o fundando magistraturas, sustituyendo senado con jefes de tribus (asambleas nacionales) en tal sentido afirma respecto:
“De igual modo en Epidamno solo se altero un punto de la constitución, sustituyendo al senado a los jefes de las tribus. Hoy mismo basta el decreto de un solo magistrado para que todos los miembros del gobierno estén obligados a reunirse en asamblea general; y en esta constitución el arconte único es un resto de oligarquía, la desigualdad es siempre, lo repito, las causas de las revoluciones, cuando no tienen compensación los que son víctimas de ella”.
No conforme con detestar la falsa idea de vindicación de la igualdad ciudadana, profesada con las revoluciones, las cuales imponen necesariamente, gobiernos de facto y, que para él solo hacen es sustituir una oligarquía por otra, de este modo señalado anteriormente, afirma que el poder en manos de un solo gobierno por mucho tiempo es insoportable, manifiesta los siguiente:
“Un reinado perpetuo (gobierno) entre iguales es una igualdad insoportable; y en general puede decirse que las revoluciones se hacen para conquistar la igualdad (…) de aquí procede que la mayor parte de los gobiernos son oligárquicos o democráticos. La nobleza y la virtud son el patrimonio de pocos; y las cualidades contrarias, el de la mayoría”
En concordancia con lo antes expuesto, el libertador Simón Bolívar, tiene una magnifica apreciación, que la manifiesta ante los futuros legisladores de Venezuela en ocasión del congreso de angostura de 1819 en donde expuso lo siguiente.
“La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle, y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente”.
Como fundamento de promover una solución al error de las pretendidas revoluciones, respecto a ricos, pobres y clase media, en función de la igualdad social y política de las naciones concluye:
“Lo más prudente es combinar la igualdad relativa al número con la igualdad relativa al merito. Sea lo que fuere, la democracia es más estable, y esta mas sujeta a trastornos que la oligarquía. En los gobiernos oligárquicos, la insurrección puede nacer de dos puntos, según que la minoría oligárquica se insurrecciona contra sí misma o contra el pueblo; en los democráticos solo se combate a los oligarcas. El pueblo no se insurrecciona jamás contra sí propio, o, por lo menos, los movimientos de este género no tienen importancia, La república en que domina la clase media, y que se acerca más a la democracia que a la oligarquía, es también el más estable, de todos estos gobiernos.
Conclusión.
En conclusión, Aristóteles, designa tres causas principales de las revoluciones y las enumera así:
1. La disposición moral de los que se revelan
Ejemplo: los ciudadanos se sublevan en defensa de la igualdad cuando se consideran sacrificados en privilegios, bien sea por el predominio político (desigualdad de privilegios) o aun no habiendo desigualdad se consideran con menos derechos que los demás (privilegiados)o son iguales a los de la gente común, estas pretensiones se pueden señalar como racionales pero también injustas, de modo que estos supuestamente maltratados se revelan para obtener igualdad, luego obtenida, se sublevan para dominar. Esta insurrección, tiene como fin: librar, a algunos ciudadanos o a amigos, de alguna mancha infamante o el pago de grandes deudas con el gobierno. Pero, la mayoría de las veces, su propósito revolucionario es simplemente alcanzar fortuna y honores, o también evitar la oscuridad y la miseria.
2. El verdadero espíritu egoísta de los insurrectos
Esta insurrección, además que tiene como fin: librar algunos ciudadanos o amigos de alguna mancha infamante, o, el pago de grandes deudas con el gobierno, a alcanzar fortuna y honores, o también; evitar la oscuridad y la miseria, Sin embargo, puede suceder que, se haga solamente por discordia, por la indignación que les causa a los insurrectos; ver las riquezas y los honores en manos de otros
3. El escarnio, la negligencia, y la superstición
A estas dos primeras causas se unen: el insulto, el miedo, la superioridad, el desprecio, el crecimiento desproporcionado de parcialidades de derechos y privilegios, sectarismo, las creencias dogmaticas: cabalas, causas imperceptibles, en fin una diversidad de origen.
También es causa probable de revolución, cuando los que gobiernan; son codiciosos e insolentes, contra ellos y las instituciones: se subleva la gente por su injusticia respecto a privilegios, no importando su acumulación de riqueza, en contra de los particulares o en contra del pueblo. Debido a que unos son honrados y otros envilecidos de modo que la repartición de poderes no se hace en función del merito del ciudadano ni elecciones sino por la fuerza del poder y el despotismo.
Otra es producto del ostracismo que se somete a la disidencia, y sediciones, donde evidentes lideres se le criminaliza por sus fortunas, antes que monetarias, políticas.
Causas de las revoluciones en las democracias
Estas, suceden principalmente, del carácter turbulento de los demagogos, con relación a los particulares –muy bien podría ser la empresa privada, los entes no públicos-los demagogos con sus denuncias, obligan a los mismos ricos a reunirse para conspirar, porque el común peligro aproxima a los que son mas enemigos; y cuando se trata de asuntos públicos, procuran arrastrar a la multitud a la sublevación.
Los demagogos propician metódicamente la destrucción de la democracia, con su estrategias criminalizadoras precisan a los ciudadanos ricos, disidentes y opositores políticos a abandonar sus lugares de origen, países (ostracismo), ajustando las leyes a su capricho, en defensa de sus procesos revolucionarios demagógicos, usurpan los poderes en nombre del pueblo y la libertad, con falsas afirmaciones y medias verdades (sofismas)
Los demagogos, confiscan propiedades en aras de ponerlas en las manos de sus adeptos como cosa de la administración pública, caso que repugna a Aristóteles, quien invita a que si se debe confiscar algún bien con evidencia justa, se debe ofrendar el producto que provenga de estos bienes al concepto religioso.
De forma que los demagogos, queriendo congraciarse con el pueblo (populismo) irritan las clases superiores del Estado, como forma de presión por las supuestas injusticias que comenten contra el pueblo (los pobres), promoviendo la repartición de tierras confiscadas a los ricos productores –muchas veces entregándolas a quien no sabe explotarlas, y convertirlas en solares improductivos-, y haciendo que corran a su cargo todos los gastos públicos, igualmente levantándoles calumnias para confiscarles sus fortunas. Desde la antigüedad se conoce que cuando la demagogia tiene injerencia o sesgo militar los gobiernos degeneran fácilmente en Tiranía, puesto que todos los tiranos han empezado como demagogos.
Actualmente con el uso del discurso, especialmente con la facilidad de la retorica, la usurpación de los poderes se obtiene con aseveraciones maquiavélicas goebbelianas, en la antigüedad era más difícil pero los militares siempre han sido los mejores demagogos, por tanto los que han manejado frecuentemente la tiranía.
Ahora basta un discurso convincente, veras o no, para llegar al corazón del pueblo, como se le dice en: No llores por mí Argentina a Evita; “el pueblo es manipulable” sin embargo los civiles casi nunca usurpan los poderes a causa de su ignorancia Militar.
Para lo antes dicho, Aristóteles tiene un ejemplo en su Política:
Cita:
“Lo que hacía que fueran las tiranías en aquel tiempo (Antigua Grecia, presocrática) más frecuente que en el nuestro (era helenica), era que se concentraban poderes enormes en una sola magistratura (Pritaneo de Mileto), donde los magistrados que estaban revestidos de semejante autoridad reunía numerosas y poderosas atribuciones (…) Ocupado el pueblo en las labores del campo, que le proporcionaba la subsistencia, dejaba que los jefes nombrados por el alcanzaran la tirania, a poco que fueran hábiles militares. Para realizar su propósito les bastaba ganarse la confianza del pueblo; y para ganársela solo les bastaba declararse enemigo de los ricos (…) Dionisio, acusando a Dafneo y a los ricos, consiguió que se decretara a su favor la tiranía, el odio que profeso a los ciudadanos opulentos le sirvió para ganar la confianza del pueblo, que le consideraba su amigo más sincero”.
¿No ven algo parecido en nuestra Latinoamérica de nuestros tiempos?
Moraleja . “la ignorancia es la madre de los vicios”, “es el instrumento ciego de la propia destrucción de un pueblo”. SB.
Os ama
Joise
El terrorismo de Estado
Hanna Arendt, hace un análisis socio político, en su libro “Los orígenes del totalitarismo”, donde define como causas principales dos fenómenos, uno el Antisemitismo, otro el imperialismo, no obstante refleja en la obra, el modelo de coerción más injusto de la historia política del mundo “El Terrorismo de Estado”.
Hanna, aun siendo de origen hebreo y, firme defensora de su estirpe semita (judía) interpreta el holocausto –conferido por los nazi- en la segunda guerra mundial, como una evidente estrategia, como crisol de un deseo peculiar de Hitler de lograr adeptos para su proyecto hegemónico –nacionalista – y con ellos cristalizar sus más firmes propósitos totalitaristas en el orden del concepto político.
Definitivamente ella no duda de la inminente agresión del imperialismo emergente en los albores del siglo XX. Empero, ella, lo observa de forma brillante; como producto de la exclusión –por largo tiempo- de la clase social y económicamente dominante (burguesía), de la injerencia en los asuntos políticos (con origen en la revolución francesa). E igualmente por la falta de interés de las “Naciones-Estados” –principalmente las llamadas del tercer mundo- en los asuntos de orden público, por lo cual concibe al imperialismo como; la Emancipación de estos, los antes señalados como excluidos. Igualmente, se puede afirmar que: esta genio de la filosofía política concibe claramente la necesidad de vindicar a una clase superior, en el sentido de la productividad antes que de la manipulación de las ideologías y la radicalidad del dogma, en tal sentido se puede señalar una justa comparación con el pensamiento pitagórico, específicamente, la preferencia de una clase media. Como ejemplo observaremos lo que Pitágoras decía respecto al orden social:
“El hombre de estado debe aprender la ciencias de los números para saber colocar a los humanos (….) Es necesario mantener al pueblo en término medio, entre la riqueza y la indigencia. El pobre, es vil. El Rico, insolente”
Igualmente afirma que la clase burguesa antes que aspirar gobernar, su deseo verdadero es que el Estado le asegúrela protección del derecho a la propiedad, esa falsa modestia ha ocasionado su poca injerencia en la política, y remata que la clase media antes que súbditos de una monarquía o ciudadanos de una república, prefieren ser unos simples particulares. Lo que da como producto una sociedad de competidores. También nuestra filosofa, determina, el terrorismo de estado como la consecuencia más nefasta de los gobiernos pro totalitario, por lo que afirma lo siguiente:
“El desarrollo del terror como gran arma gubernamental le ha otorgado a la víctima propiciatoria un crédito mayor que el que antes tenía, porque esta como chivo expiatorio; ha creado una diferencia fundamental entre las dictaduras modernas y todas las tiranías del pasado. En las primeras el terror no era empleado como medio de exterminar y atemorizar a los oponentes, sino como instrumento para dominar masas de personas que son perfectamente obedientes. El terror, como hoy lo conocemos, ataca sin provocación previa, y sus víctimas son inocentes incluso desde el punto de vista del perseguidor”.
Este fue el caso en la Alemania nazi cuando se desencadenó el terror contra los judíos, es decir, contra personas con ciertas características comunes que eran independientes de su conducta específica. En la Rusia soviética la situación es más confusa, pero los hechos, desgraciadamente, resultan muy claros. Por un lado, el sistema bolchevique, a diferencia del nazi, jamás admitió teóricamente que pudiera practicar el terror contra personas inocentes, y aunque, a la vista de ciertas prácticas, esta posición pudiera parecer hipócrita, constituye toda una diferencia. La práctica rusa, por otro lado, se muestra aún más «avanzada» que la alemana en un aspecto: la arbitrariedad del terror ni siquiera es limitada por la diferenciación racial, pues ls categorías de clases han sido desechadas desde mucho tiempo atrás, cualquiera en Rusia puede convertirse repentinamente en víctima del terror político. ¿No ven algo similar ocurriendo por estos lares?
Ahora bien, afirma acerca del Estado y la propiedad privada que: “El Leviathan de Hobbes expuso la única política según la cual el Estado se halla basado no en algún género de ley constituyente —sea ley divina, ley natural o ley del contrato social— que determine los derechos y los perjuicios del interés del individuo con respecto a los asuntos públicos, sino en los mismos intereses individuales, de forma tal que «el interés privado es el mismo que el público»”. Texto extraído de los orígenes del Totalitarismo (Arendt, H.)
os ama
Joise
Un paréntesis filosófico, progreso vs. dogma
En la América Latina, es difícil para la investigación, seguir un curso independiente de las circunstancias históricas que han dado lugar al desarrollo de una filosofía propia, debido, principalmente, a las fuertes presiones ideológicas que se han venido presentando en su evolución, dado también, a divergencias de métodos que se sugieren para un exacto encuentro con su concepción originaria. Es pues, esta divergencia producto de la visión culturista versus otra universalista.
Leopoldo Zea y Risieri Frondia, son los iniciadores de la inquietud de buscar una verdadera y exacta concepción de la existencia de una filosofía propia del pensamiento latinoamericano.
Para ellos la producción filosófica en la región en momentos pretéritos parecía justificar, e incluso requerir, una meditación en torno a su naturaleza, temas y límites. Por ese motivo una controversia se mantiene hasta nuestros días causada por la proliferación de revistas especializadas, la institución de departamentos universitarios y la creación de asociaciones internacionales que hicieron posible coordinar “la actividad filosófica”, aparte de las posturas antes nombradas, aparece también una mas tendiente a lo neutral, señalada como postura crítica.
El primer pensador latinoamericano que se preocupa específicamente por el carácter y el futuro de la filosofía latinoamericana es el argentino Juan Bautista Alberdi (1810-1884). Como miembro de un amplio movimiento liberal en la región, Alberdi expresó sus ideas bajo la influencia de un liberalismo estrechamente unido al racionalismo filosófico, el anticlericalismo y el optimismo en torno a la industrialización, que resultan característicos del siglo XIX en América Latina. En Alberdi hay un grado elevado de conciencia y explicitación respecto a las relaciones entre filosofía e identidad cultural que, no sin justificación, ha llamado la atención de los filósofos que se han preocupado por la temática de la filosofía latinoamericana en épocas posteriores.
Para Alberdi, una filosofía latinoamericana debía tener un carácter político y social íntimamente relacionado con las necesidades más vitales del continente. La filosofía, para este pensador, es un instrumento para adquirir conciencia de las necesidades sociales, políticas y económicas de los países latinoamericanos. De allí que condene categóricamente a la metafísica y otras ramas filosóficas “puras y abstractas”, pues ve en ellas un elemento ajeno a las urgentes necesidades nacionales. Ganándose una crítica negativa del universalista, quienes lo tildan de político-práctico, antes que afecto a la filosofía. Mientras los seguidores de la perspectiva culturalista, por el contrario, ven en Alberdi al fundador de la filosofía latinoamericana, puesto que el pensador argentino urge a sus contemporáneos el ajustar el pensamiento filosófico a las necesidades del suelo americano. Desde este punto de vista, según ellos, Alberdi prepara el terreno para una reflexión genuinamente latinoamericana.
No obstante aambas perspectivas, ignoran el fundamento histórico en el cual se origina el pensamiento de Alberdi. En tal sentido la perspectiva universalista, pierde de vista el “hecho de que el objetivo fundamental de Alberdi consiste en tomar la realidad social, política, económica y religiosa del continente como objeto del pensar filosófico”. Donde no hay distinción tajante entre filosofía y política, sino más bien complementariedad y objetivos comunes. Sin embargo, la postura universalista enfatiza el aspecto político del pensamiento de Alberdi, queriendo enmendar su error, pero a la vez disociándolo de la filosofía entendida académicamente. Fracasando más aun.
La perspectiva culturalista, no concibe que Alberdi no manifieste interés por realzar lo “americano” a través de la filosofía, sino, por el contrario, a través de ella argumentar sobre la necesidad de eliminar ciertos modelos económicos y culturales basados en el catolicismo y el “caciquismo” imperantes en la sociedad latinoamericana del siglo XIX. Para esto, Alberdi propone implementar una sociedad industrial basada en una organización política de rasgos democrático-liberales al estilo norteamericano. Para este efecto, Alberdi creía necesario eliminar el bagaje cultural legado por España y el componente racial argentino. Al igual que Domingo Faustino Sarmiento y José Victorino Lastama, Alberdi veía en estas instituciones culturales la razón del atraso económico del continente en relación con Europa y los Estados Unidos. Para eliminarlas, Alberdi proponía la industrialización del atea, la importación del capital europeo y norteamericano, y el trasplante masivo de la población anglosajona, en la, cual veía ciertas virtudes de trabajo ausentes en la población nativa.
Por primera vez en el pensamiento latinoamericano, Alberdi puso frente a frente tecnología e identidad cultural. La industrialización del continente, para Alberdi, habría de eliminar rasgos culturales retrógrados en el seno mismo de la sociedad latinoamericana. De esta manera, Alberdi no se planteaba precisamente como un defensor de lo “americano” y su cultura, tal como se encontraban dados en su época, sino como un abierto enemigo de un bagaje cultural que consideraba negativo en términos del desarrollo industrial del continente. La filosofía, así, tenía un doble propósito: oponerse, por una parte, a las manifestaciones del legado cultural del pasado, y, por otra, orientar el desarrollo económico, político y social del continente. En este último sentido, el pensar de Alberdi concuerda con los planteamientos básicos del positivismo, que comienza a popularizarse en América Latina a partir de la segunda mitad del siglo XIX.
El positivismo, significativamente, hace una defensa de la ciencia y la tecnología, un rechazo de la religión y la metafísica, a la par que ve en el elemento indígena de la población latinoamericana la causa última del atraso económico del continente.
Al mismo tiempo, pues, que libra una batalla en pro de la ciencia a nivel educativo, y defiende la industrialización en el área, el positivismo elabora una serie de teorías raciales con las cuales intenta explicar la “inferioridad” de los elementos nativos latinoamericanos. La razón de este énfasis en lo racial está íntimamente ligada con la identificación que durante la época se hace entre industrialización y raza anglo-sajona.
Para muchos positivistas, e incluso, cómo hemos visto, para muchos liberales, el gran obstáculo para la industrialización del continente radicaba en la resistencia indígena respecto a la tecnología y al modelo cultural implicado en ella.
El modeló positivista de desarrollo económico y social, que afecta también al pensar filosófico en América Latina, y de cuya prevalencia han dado cuenta numerosos historiadores, ¡ recibe uno de los primeros ataques de parte de José Enrique Rodó (1871-1917).
El pensador uruguayo redefinió la oposición entre industrialización y cultura en términos de la distinción Ariel-Calibán que había sido trasladada a Io social durante el siglo XIX por el filosofo francés Renán! En Rodó se encuentra la contra partida del optimismo alberdiano respecto a la industrialización. Para él, la tecnología no sólo representaba los groseros rasgos del Caliban. Sino que se identificaba también con la democracia utilitarista de los Estados Unidos. Rodó escribe su Ariel, interpretando la industrialización, la masificación y la expansión norteamericana en territorio latinoamericano como una manifestación del avance de las triunfantes fuerzas de Calibán. Mientras que Alberdi veía de manera positiva la eliminación de los rasgos constitutivos de la cultura latinoamericana por la industrialización y el desarrollo tecnológico, Rodó se opone a éstos, procede a exacerbar los rasgos positivos de la raza latina, a la que entiende como poseedora de una espiritualidad capaz de oponerse efectivamente a los rasgos utilitaristas de la industrialización traída por los sajones.
El pensador uruguayo trasladó los términos de la confrontación tecnología y cultura a un plano espiritual, en donde Ariel, representante del valore de la raza latina acepta la presencia de Calibán, pero la restringía a un plano económico inferior, mientras que él se encargaba de las tareas más altas del espíritu. Rodó representa, en este sentido, un rechazo del modelo social y político importado con la industrialización concibiéndolo como una amenaza a las aspiraciones espirituales y estéticas con las cuales se identificaba. El rechazo de la industrialización y sus implicaciones culturales, sin embargo, de ninguna manera llevan a Rodó a defender o identificarse con el elemento indígena de la población.
Extraido parcialmente de: Garcia, J., 1983, “Filosofia e identidad de America latina”,
Os ama
Joise
El teatro de la vida
Queridos pensadores, en esta entrega tengo el gusto de presentarle una obra de un ilustre dramaturgo del siglo XV ¿su estilo? Barroco español, el cual lo identifica como uno de los más emblemáticos de su época, recibiendo las más altas críticas de parte de Lope de Vega en sus trabajos, Calderón de la Barca. En su obra, capta la miseria humana y la transporta al escenario con una clara imagen de la verdad del individuo y su inconformidad, dando como muestra la capacidad de reflexionar, unos respecto a otros y, a la vez tomando en cuenta las limitaciones de quienes consideran injusta su posición en el gran teatro de la vida, y que sin embargo no se auto plantean un desenvolvimiento autónomo, sino, al contrario, fomentan la lastima hacia su persona, explotando o tratando de explotar la caridad de quienes lo rodean.
He aquí, en el siguiente extracto de la obra: ”El Gran teatro del mundo” la base de la reflexión anterior.
En la ejecución de una de las escenas aparecen, El Pobre, El Autor; que es Dios. La hermosura.
Este primer párrafo (escogido) de la obra, termina con un sesgo dogmatico, que sumerge tanto a los espectadores como a los personajes en un contexto teológico profundo, un fin señalado ineludible, dado a la gracia divina.
EL POBRE: Si yo pudiera excusarme
deste papel, me excusara,
cuando mi vida repara
en el que has querido darme;
y ya que no declararme
puedo, aunque atrevido quiera,
le tomo, mas considera,
ya que he de hacer el mendigo,
no, Señor, lo que te digo,
lo que decirte quisiera.
¿Por qué tengo de hacer yo
el pobre en esta comedia?
¿Para mí ha de ser tragedia,
y para los otros no?
¿Cuando este papel me dio
tu mano, no me dio en él
Igual alma a la de aquel
que hace el rey? ¿Igual sentido?
¿Igual ser? Pues ¿por qué ha sido
tan desigual mi papel?
Si de otro barro me hicieras,
si de otra alma me adornaras,
menos vida me fiaras,
menos sentidos me dieras;
ya parece que tuvieras
otro motivo, Señor;
pero parece rigor,
—perdona decir cruel—
el ser mejor su papel
no siendo su ser mejor.
EL AUTOR: En la representación
igualmente satisface
el que bien al pobre hace
con afecto, alma y acción
como el que hace al rey,
y son iguales éste y aquél
en acabando el papel.
Haz tú bien el tuyo y piensa
que para la recompensa
yo te igualaré con el.
No porque pena te sobre,
siendo pobre, es en mi ley
mejor papel el del rey
si hace bien el suyo el pobre;
uno y otro de mí cobre
todo el salario después
que haya merecido, pues
en cualquier papel se gana,
que toda la vida humana
representaciones es.
Y la comedia acabada
ha de cenar a mi lado
el que haya representado,
sin haber errado en nada,
su parte más acertada
allí, igualaré a los dos
LA HERMOSURA: Pues, decidnos, Señor, Vos
¿cómo en lengua de la fama
esta comedia se llama’:’
EL AUTOR: Obrar bien, que Dios es Dios
Luego tenemos en esta segunda parte una característica más mundana, como producto del libre albedrio que supuestamente debe gozar el individuo humano, y lo demuestran con sus inquietudes, unas vanidosas y otras como parte del destino que le ha tocado vivir, un tanto resignación y otro tanto agradecimiento por la benevolencia de Dios.
Aquí participan: El Pobre, El Rico, La Discreción, El Mundo, El Labrador, El Rey, La hermosura, Y La Ley de Gracia.
EL POBRE: ¡Oh, cómo esta voz consuela!
EL RICO: ¡Oh, cómo cansa esta voz!
LA DISCRECION: El Rey sale a estos jardines.
EL POBRE: ¡Cuánto siente esta ambición
postrarse a nadie!
LA HERMOSURA: Delante
de él he de ponerme yo
para ver si mi hermosura
pudo rendirlo a mi amor.
EL LABRADOR: Yo detrás; no se le antoje,
viendo que soy labrador,
darme con un nuevo arbitrio,
pues no espero otro favor.
Sale el rey
EL REY: A mi dilatado imperio
estrechos límites son
cuantas contiene provincias
esta máquina inferior.
De cuanto circunda el mar
y de cuanto alumbra el sol soy
el absoluto dueño,
soy el supremo señor.
Los vasallos de mi imperio
se postran por donde voy.
¿Qué he menester yo en el
[mundo?
LA LEY DE GRACIA: (Canta.) Obrar bien, que Dios
[es Dios.
EL MUNDO: A cada uno va diciendo
el apunto lo mejor.
EL POBRE: Desde la miseria mía
mirando infeliz estoy,
ajenas felicidades.
El rey, supremo señor,
goza de la majestad
sin acordarse que yo
necesito de él; la dama
atenta a su presunción
no sabe si hay en el mundo
necesidad y dolor;
la religiosa, que siempre
se ha ocupado en oración,
si bien a Dios sirve, sirve
con comodidad a Dios.
El labrador, si cansado
viene del campo, ya halló
honesta mesa su hambre,
si opulenta mesa no;
al rico le sobra todo;
y sólo, en el mundo, yo
hoy de todos necesito,
y así llego a todos hoy,
porque ellos viven sin mí
pero yo sin ellos no.
A la Hermosura me atrevo
a pedir. Dadme, por Dios,
limosna.
LA HERMOSURA: Decidme, fuentes,
pues que mis espejos sois
¿qué galas me están más bien?,
¿qué rizos me están mejor?
EL POBRE: ¿No me veis?
EL MUNDO: Necio, no miras
que es vana tu pretensión?
¿Por qué ha de cuidar de ti
quien de sí se descuidó?
EL POBRE: Pues, que tanta hacienda os sobra,
dadme una limosna vos.
EL RICO: ¿No hay puertas dónde llamar?
¿Así os entráis donde estoy?
En el umbral del zaguán
pudierais llamar, y no
haber llegado hasta aquí.
EL POBRE: No me tratéis con rigor.
EL RICO: Pobre importuno, idos luego.
EL POBRE: Quien tanto desperdició
por su gusto, ¿no dará
alguna limosna?
EL RICO: No.
EL MUNDO: El avariento y el pobre
_ de la parábola, son.
EL POBRE: Pues a mi necesidad
le falta ley y razón,
atreveré me al rey mismo.
Dadme limosna, Señor.
EL REY: Para eso tengo ya
mi limosnero mayor.
EL MUNDO: Con sus ministros el Rey
su conciencia aseguró.
EL POBRE: Labrador, pues recibís
de la bendición de Dios
por un grano que sembráis
tanta multiplicación,
mi necesidad os pide limosna.
EL LABRADOR: Si me la dio
Dios, buen arar y sembrar
y buen sudor me costó.
Decid: ¿no tenéis vergüenza
que un hombrazo como vos
pida? ¡Servid, noramala!
No os andéis hecho un bribón.
Y si os falta que comer,
tomad aqueste azadón
conque lo podéis ganar.
EL POBRE: En la comedia de hoy
yo el papel de pobre hago;
no hago el de labrador.
EL LABRADOR: Pues, amigo, en su papel
no le ha mandado el Autor
pedir no más y holgar siempre,
que el trabajo y el sudor
es propio papel del pobre.
EL POBRE: Sea por amor de Dios.
Riguroso, hermano, estáis.
EL LABRADOR: Y muy pedigüeño vos.
Luego de haberos presentado esta exquisita obra, voy a hacer una alegoría inspirada de la vida real:
Secundino, Dionisos y Apolonio
Solían reunirse todos los viernes, Secundino y Apolonio, libando licor, en el bar más próximo a sendos aposentos,
El lar, sosegado y ventilado, ofrecía variada comodidad para fomentar múltiples coloquios.
¿La escena?, ¡no muy cotidiana! Empero, propia del recinto, dado a la afluencia de libadores.
¿El tópico? ¡Relacionado a la Ética del trabajador y las formas de percibir el trabajo!.
Ahora bien, abordemos la escena y leamos los comentarios.
Apolonio: -Trabajador de la mecánica (ayudante), dice- “pase toda la mañana con el negocio lleno de clientes” eso si fue trabajo, me gane ese dinero bien ganado, estoy cansado pero gane bastante.
Secundino: ¡No vale, eso es trabajar como una bestia!, sabéis quien se gana el dinero bien ganado, ¡mi hijo! Dionisos, ¡ese si es feliz! Se para a las cinco de la mañana, se desayuna a las seis, luego, va a la cancha de Bascket ball, les entrega los balones a los muchachos que supuestamente tiene que entrenar ¡porque él es monitor de deportes! Y se va de nuevo a la casa, a ver televisión, o a dormir, almuerza y se acuesta otra vez, luego a las seis de la tarde regresa a la cancha a buscar los balones, porque él es el responsable de estos. Así pasa los treinta días del mes, cobrando los quince y los últimos de cada mes y sin hacer cola en el ministerio, ¡Qué manteca!
Apolonio: -Sorprendido, piensa-, ¡Bendito sea Dios¡ Entonces yo estaba equivocado –reflexiona- ¡bueno, unos nacen con estrellas y otros estrellados, parece que esta vez el estrellado soy yo! No me queda más que seguir trabajando y estudiar para mejorar mi situación.
Transcurre el tiempo, Apolonio sigue trabajando y estudiando, serian 20 años, se gradúa en la Universidad y consigue un trabajo propio de su profesión, lo cual le proporciona los recursos suficientes como para vivir en una buena casa, comprarse un coche nuevo periódicamente, y salir de Vacaciones, de vez en cuando con la familia.
Una mañana de Week end, a las 8:00, para ser más exactos, visitando a un amigo, mientras esperaba a la puerta de la verja, un señor canoso y desaliñado lo aborda diciéndole ¡¡opa!! Apolonio ¿cómo va eso? Era nada menos que Dionisos; el hijo de secundino ,
Apolonio: -aun sorprendido contesta- ¿Qué fue mi hermano? ¿Cómo va todo?
Dionisos: -sobrecogido- Bueno chico la cosa esta mal, llevo casi 20 años que me votaron del ministerio, y desde entonces no trabajo, por tal motivo necesito que me regaléis un dinero para llevarle el desayuno a los muchachos,
Apolonio: -sin pensarlo dos veces le dio el dinero y le dice- tomad compradle algo a los chicos.
Dionisos: -casi que de reverencias- se despidió raudo y risueño, ¡Ciao! ¡Ciao!
El amigo: -que salía a recibir a Apolonio- pregunta, ¿era ese Dionisos?
Apolonio: Si.
El Amigo: -preguntó- ¿te pidió dinero? –continuó afirmando- Pobrecito, eso es todos los días.
Otro día, Apolonio sentado en el frente de su casa, esperando al jardinero, observa acercarse a Dionisos
Dionisos: -al ver a Apolonio, lo aborda- mi hermano ¿cómo estáis?
Apolonio: bien y vos.
Dionisos: aquí, ¡buscando a Dios! –y prosigue, inquiriendo- ¿tenéis algo por ahí de dinero que me deis para llevarle a los muchachos?
Apolonio: Bueno si pero es lo único que tengo para que el jardinero me barra el frente del jardín, “si queréis lo barréis vos y te ganáis esos realitos”.
Dionisos: ¡No mi hermano que va! Yo ando pidiendo, ¡no buscando trabajo!
¿Qué les parece? ¿Qué creen? ¿Qué piensan UDS. de esa actitud? Yo por mi parte afirmo, las épocas pasan y las miserias (PARADOJAS) quedan.
Joise
La libertad y la pobreza
La libertad y la pobreza.
Dejadme deciros, Diógenes de Samos “el perro” como solía, le gustaba, que lo llamaran, por su predilección a andar sin vestiduras y sucio, amaba la sabiduría, su gusto era disfrutar de la naturaleza, por lo cual prefería percibir la temperatura del ambiente más que cualquier cosa, un día decidió deshacerse de un recipiente que cargaba para beber agua, con el fin de hacerlo igual como lo hacen los perros directamente del suelo, paleteándolo con la lengua, ¡a eso el llamaba libertad!
Me parece que; aunque la libertad es compatible con muchas acepciones, el, dentro de la inquietud del “ser” tenía razón, como ser humano, cada quien tiene derecho a decidir su desenvolvimiento en el transcurso de su propia vida, como mejor le parezca, eso viene intrínseco, inherente a la inteligencia peculiar de cada ser humano, bien sea, vivir una vida absolutamente propia y particular, donde los otros no tienen injerencia. Sin embargo prefería vivir en la ciudad antes que en la selva, o el monte, como le dicen algunos, ¡he ahí la cuestión!, ¿Por qué dentro de ese existencialismo precario, los indigentes toman esa aptitud apática y desconsiderada respecto a las bondades del urbanismo y las formas más benévolas de la civilización?
Parece como cruel, empero mencionar que la pobreza es producto –en gran parte de la voluntad del individuo- de la poca información del bien social de los pueblos y naciones, respecto al trato que se merece el individuo, como parte del colectivo, que formado en determinada generación ha debido obtener. Caín, mata a Abel, no por dinero ni oro, sino por abandono, Eva, cómplice de la desidia hacia Caín, se abstrae de tratarlo como trataba a Abel , no obstante tal situación no da merito al desgravamen a favor de Caín, dado a que el único verdadero derecho del hombre, como humano, es el derecho a la vida, los demás son derechos sociales reconocidos y practicados a medida que el individuo humano se desarrolla en la más ilustre y sublimemente humana forma política, “democráticamente”.
En todas partes he visto desidia y abandono, eso no tiene nada que ver con la verdad civilizada ni con la urbanidad, empero si con las formas de conducir las voluntades, se debe interpretar la obstinación y la parquedad ante los elementos sociales, como producto de la voluntad individual, eso está bien, si quien decide vivir como perro es un adulto, pero tratándose de las generaciones adolecentes se debe proponer ante todo; una clase de individuo de compatibilidad, sembrarle el deseo de servir a sí mismo como al entorno que le compete, sin promoverle una dependencia acechante y sofocante, sino, un desenvolvimiento autónomo pero acorde al precepto social, al urbanismo, por tanto a la civilización. Esto solo se lograra con una evolutiva educación, a la cual he de llamar ecológica, vivir un mundo como humano, pero de calidad verdaderamente social y civilizada, la pobreza no es lo que estamos acostumbrados a ver en las calles; niños y ancianos pidiendo, indigentes durmiendo en las plazas, no, la pobreza es: no haber comido un bocado en semanas, no porque no hay dinero para comprar, sino porque, además no hay comida, ni dónde buscarla en kilómetros de distancia.
La pobreza tiene un fundamento antropológico, así como: la delincuencia y el crimen, un fundamento tan nefasto y deplorable como las malformaciones congénitas y las enfermedades, la diferencia estriba en que las segundas son inevitables bien por condiciones fisiológicas y carencia de condiciones higiénicas -cuando no hay medicinas- y la primera por voluntad de la inteligencia humana, que ha decidido, ser lo que es, en consideración del movimiento y el espacio en el universo que le ha tocado vivir.
