Estampas de Buenos Aires

Blog de Carlos Szwarcer en Monografias.com

 

Efemérides

Carlos Gardel: se cumplen 81 años de su muerte

Por Carlos Szwarcer

24 de junio. A 81 años de la muerte de CARLOS GARDEL

La Revista “CARAS Y CARETAS” en su número 1918, del 6/7/1935, publicó:

CARLOS GARDEL HA MUERTO

“Hay un crespón en las guitarras y un nudo de angustia llorosa en la garganta… En alma popular se trueca en sombra y silencio porque Carlos Gardel ha muerto… ¿ Qué hacen los pájaros cuando se mueren ? ¿ A dónde van sus almas ? “

Artículos Periodísticos, Barrios, Canciones, Efemérides, Eventos Culturales, Fotos e imágenes de la Ciudad, Poesías y otros territorios de las musas, Preservación del Patrimonio Cultural

Jorge Luis Borges. A treinta años de su muerte.

Por Carlos Szwarcer

JORGE LUIS BORGES
24 de agosto de 1899, Buenos Aires / 14 de junio de 1986, Ginebra, Suiza

MAESTRO… ABSULUTAMENTE IRREPETIBLE…

Desde hace treinta años Jorge Luis Borges es parte de la “Historia de la Eternidad”. Los siete guerreros de su lápida del cementerio de Plainpalais,  custodian la efímera frescura de rosas y crisantemos colocados hoy en su honor.

.

Fotografía: Sylvia Plachy

.

Estampas de Buenos Aires. Blog de Carlos Szwarcer en Monografías.com

Artículos Periodísticos, Efemérides, Fotos e imágenes de la Ciudad, Narrativa-Cuentos-Relatos, Poesías y otros territorios de las musas, Preservación del Patrimonio Cultural

Circuito Cultural Barracas cumple 20 años

El Circuito Cultural Barracas cumple 20 años. Comparte con nosotros imágenes históricas para recordar algunos de sus espectáculos.





“Bronces Metafóricos del Circuito
Sumate! Vos también podés ser parte de los Bronces Metafóricos.
En el marco de los 20 años de nuestro Teatro Comunitario de Barracas elaboramos esta propuesta para todos los que, con su aporte desinteresado, apuestan a la creatividad como hecho colectivo.
Llamanos o escribinos y te contamos cómo hacerlo”

Para seguir festejando estos 20 años, el Circuito restauró su histórico mural.

Copyright © 2016 Junta de Estudios Históricos de Barracas, All rights reserved.

Junta de Estudios Históricos de Barracas

Av. Montes de Oca 1316

Buenos Aires, Capital Federal 1271

Argentina
Estampas de Buenos Aires. Blog de Carlos Szwarcer en Monografías.com

Artículos Periodísticos, Barrios, Concursos-Exposiciones- Convocatorias, Efemérides, Eventos Culturales, Fotos e imágenes de la Ciudad, Preservación del Patrimonio Cultural

José Ortega y Gasset. El pensador español que quería ser argentino

Por Carlos Szwarcer

El pensador español que quería ser argentino

Ortega conoció a la Argentina en época de crisis. Su mandato “¡argentinos, a las cosas!” surgió de una relación íntima con el país, incluidas sus mujeres, y de una añoranza de “vida criolla”. Ese mandato suponía un diagnóstico que aún tiene vigencia: el fondo de descontento y tristeza de los argentinos, su sensación de ambiciones frustradas por anticipado, la búsqueda de modelos antes que de soluciones propias, les impedía usar a fondo su excepcional capacidad.

En 1939 José Ortega y Gasset nos decía desde una conferencia en La Plata: “¡Argentinos, a las cosas, a las cosas! Déjense de cuestiones previas personales, de suspicacias, de narcisismos. No presumen ustedes el brinco magnífico que daría este país el día que sus hombres se resuelvan de una vez, bravamente, a abrirse el pecho a las cosas, a ocuparse y preocuparse de ellas directamente y sin más, en vez de vivir a la defensiva, de tener trabadas y paralizadas sus potencias espirituales, que son egregias, su curiosidad, su perspicacia, su claridad mental secuestradas por los complejos de lo personal”. Ortega le hablaba a un pueblo joven haciéndose nación en tiempos de crisis internacional, después de una depresión financiera, saliendo de la guerra civil española y entrando a la segunda guerra mundial. En este contexto convulsionado y a pesar de que como extranjero vivía un exilio ambulante, llegó a Buenos Aires sintiendo que esta ciudad porteña a la que había visitado en tres viajes, el de 1916, 1928 y 1939-42, le refrescaba y regalaba primaveras, podando sus decrepitudes de europeo. La ciudad le instauraba en una nueva vida a pesar de que el aire de Buenos Aires olía mal a causa de la nafta y de que tenía muchos aspectos broncos y ásperos en su entretejido social de vida adolescente.

Un aspecto que resaltó Ortega del argentino y del sudamericano en general era el fondo de descontento y tristeza, de “extraña insatisfacción” que acarreaba desde su emancipación. Su existir era un puro afán que se consumía en sí mismo sin llegar a su logro. El argentino sobre todo, no paraba de hacer cosas y a la par dejaba la impresión de vivir una vida con pobre programa. Sin embargo como visitante, siempre que llegaba por el puerto del Río de la Plata soñaba con haber vivido una posible vida criolla, empapándose de ese sabor que escondía la vida americana que en su persona dejo resonancias profundas. Su encuentro amoroso con Victoria Ocampo en 1916, su sólida amistad en los años 20 con Elena Sansinena de Elizalde, presidenta de Amigos del Arte, y otras relaciones con mujeres porteñas, tuvieron mucho que ver con esta añoranza de una posible vida criolla no vivida. Decía en 1929 que la sentía como un muñón y que a la hora de escribir sus memorias los argentinos y argentinas estarían muy cerca de su vida afectiva y efectiva otorgándole gran importancia a esa parte de su existencia criolla imaginaria, “desnucadas antes de nacer”. Por este mismo vínculo sentimental, al aplicar su bisturí crítico al modo de vivir de los argentinos, aseguraba que sus palabras taxativas no eran mera frivolidad de discurso oficial, que su mensaje era una enorme deuda que tenía con un país que era parte sustancial de sí mismo. A los argentinos les debía emociones hondas, pensamientos, experiencias que llegaron a formar parte de su filosofía universal.

Para devolverle a la sociedad argentina el beneficio de esta intromisión intelectual y personal, Ortega arrimó resueltamente el hombro allí donde él veía que hacía falta, precisamente en su hacerse como nación. Sin desconocer la gran vitalidad histórica de su gente, sin negar sus resortes magníficos y potencialidad para ser una gran nación, en medio de una gran perfomance económica encontraba a los argentinos desmoralizados. La Pampa tan generosa seguía prometiendo. En 1929, en plena crisis europea, este enorme horizonte hacía ademanes de abundancia y concesión. Describía las ruedas de los molinos mecánicos que se alzan en la pampa como auténticas ruedas de la fortuna. Pero cuando las promesas no se cumplían la derrota era atroz. Se asistía entonces a una fractura del sueño promisorio en el que, al no realizarse, los argentinos quedaban atónitos, como perdidos en un vacío. Sentían melancólicamente el hueco de su propia vida evaporándose con sus fortunas y prestigios nacionales o particulares.

Advertía Ortega en el 29 que se hablaba mucho de la Argentina; demasiado en proporción a lo que realmente era el país. Esta sociedad sudamericana hacía mucho ruido en el mundo y se hablaba casi siempre mal del argentino como símbolo de humanidad deficiente. Ortega no compartía esta visión negativa, lo cual no le impedía hurgar en los síntomas graves de sus recurrentes crisis políticas y sociales. Encontraba que la mera fuerza mecánica de su éxito económico no bastaba para explicar su existencia. Encontró en épocas de Yrigoyen un Estado sólido, rígido, con grave empaque, separado por completo de la espontaneidad social, vuelto frente al individuo con rebosante autoritarismo. Le hacía recordar al modelo estatal de Berlín. Tenía perfil jurídico pero ejercía el rol del gendarme de instituciones públicas y privadas. No le dio tanta importancia Ortega a las irregularidades administrativas, prefería destacar el alto módulo que tenía el Estado de sí mismo, lo que producía la utopía de un proyecto nacional incumplido proyectándose en una existencia “chabacana”.

Sospechaba Ortega que la causa mayor de su progreso dependía de la fertilidad de sus tierras y del factor económico ganadero. Esta eterna prosperidad agroganadera, anulaba otras germinaciones sociales produciendo broncas irracionales en un Estado convertido en máquina formidable. Las masas en tiempos de Yrigoyen estaban encantadas de ver a su Estado funcionando arrolladoramente, triturando toda voluntad indócil que se le enfrentara. Temía Ortega en tiempos de bolchevismo y fascismo europeo que este modelo de Estado autoritario argentino aplastara la espontaneidad social y creativa del ciudadano o de grupos particulares. Desconfiaba de la valoración “hipertrófica” del Estado que transitoriamente padecían las naciones europeas.

Sin embargo el gran peligro del sueño argentino pasaba por la creación de una ilusión óptica facilista que pintaba avenidas seductoras de inconmensurable prosperidad mientras el ciudadano medio parecía vivir encorsetado en una coraza, sin una realidad social congruente y sin continuidad en el sueño americano. Frente a las cosas, los argentinos fabricaban modelos excesivos que no servían para entenderse entre sí mismos. Vivían a la defensiva, inseguros, hablando por delante de las cosas, ocupados en defender su persona sin que nadie la atacara. Este vivir en estado de sitio cuando nadie asediaba, le resultaba a Ortega un instinto extraño. El argentino, afirmaba Ortega en su ensayo El hombre a la defensiva, ocupaba la mayor parte de su vida “en impedirse a sí mismo vivir con autenticidad”. Esa preocupación defensiva frenaba y paralizaba su ser espontáneo y dejaba sólo en pie su persona convencional inauténtica. A pesar de que al argentino le caracterizaba la audacia, la viveza criolla, este argentino no sentía su conciencia tranquila manifestándose detrás de una careta simuladora, siempre en peligro de verse desplazado por el apetito de los demás.

Este carácter defensivo Ortega lo atribuía en parte al efecto de la inmigración, a la que no pinta con el romanticismo usual del mito del crisol de razas. Para Ortega el fenómeno consistía de miles y miles de hombres nuevos llegando a la costa atlántica con un feroz apetito individual, carentes de toda interior disciplina, gente desencajada de sus sociedades nativas, un inmigrante abstracto, italiano, español o sirio que había reducido su personalidad a la exclusiva mira de hacer fortuna, dejando libre la audacia. Esta exageración del apetito económico a cualquier precio no sólo generaba abusos y corrupción, era también rasgo inevitable que sometía al ciudadano a la presión de otros apetitos en torno. Encuentra Ortega al argentino, antes de la gran depresión internacional, excesivamente preocupado porque no sabía vivir de sí mismo al fallar los apoyos y alianzas comerciales del exterior. Sacrificaba en pro de lo económico otros aspectos de la vida íntima del argentino, movilizándose en una sociedad con profesionales en alerta para no perder puestos de trabajo, sobre todo en entidades públicas de carácter rentista, poco eficientes y de espaldas al bien común. Le interesaba a este burócrata su puesto público para hacer fortuna y ascender en la jerarquía social, siendo los oficios “camisas de serpiente” que mudan, salvo que en Argentina no suelen ni siquiera ser de la serpiente que las viste.

Otro aspecto que indicó Ortega era la incapacidad del Estado de realizar una cohesión social y nivelación de clases equitativa. Hasta 1939 encontraba al hombre factoría en la periferia de la nacionalidad. La Argentina con su ritmo acelerado no le permitía a sus clases integrase socialmente. El ritmo de improvisación y aceleramiento argentino no conducía a una lenta asimilación de sus componentes sociales ya que su propia pujanza no conducía a políticas más estables como se daba en Chile y Uruguay.

A pesar de sus profundas críticas sobre los elementos que paralizan al argentino, entre los cuales incluyó su excesivo narcisismo, Ortega afirmaba que este pueblo era el más vigoroso que existía en Sudamérica, aun cuando le faltaba liderazgo y minorías enérgicas que suscitaran una moral nueva. El día en que estas minorías enseñaran al hombre argentino a aceptar hondamente su destino, a existir formalmente y no gesticulando o representando un rol imaginario de imagen ideal, Ortega aseguraba que “la Argentina ascenderá de manera automática en la jerarquía de las más altas calidades históricas, porque el hombre del Plata es uno de los mejores dotados que acaso hay”.

Fuente:

http://edant.clarin.com/suplementos/cultura/2005/10/08

.

Estampas de Buenos Aires. Blog de Carlos Szwarcer en Monografías.com

Artículos Periodísticos, Desde afuera..., Efemérides, Fotos e imágenes de la Ciudad, Poesías y otros territorios de las musas

Villa Devoto celebra su 127° aniversario

Por Carlos Szwarcer

Hace 127 años un 13 de abril la Municipalidad de Buenos Aires aprobaba los planos presentados por el Banco Inmobiliaria autorizando el inicio de la nueva urbanización de Villa Devoto.

El viernes 15 de abril a las 19:30 horas en el salón de Actos de la Escuela Antonio Devoto, calle Mercedes  4002, Villa Devoto (Ciudad de Buenos Aires), se recordará no sólo el aniversario de la Villa sino también un hecho significativo: en 1916, 100 años atrás, Don Antonio Devoto obtenía, por parte de la Corona Italia, el titulo honorífico de Conde.

Estampas de Buenos Aires. Blog de Carlos Szwarcer en Monografías.com

Artículos Periodísticos, Barrios, Efemérides, Eventos Culturales

Hasta después de muerta. A 100 años de su estreno

Por Carlos Szwarcer

El Museo del Cine presenta un clásico del período mudo del cine argentino “Hasta después de muerta”, protagonizada por el inolvidable Florencio Parravicini, con motivo de la celebrando del año del centenario de su estreno (13 de Agosto de 1916).

Sábados y domingos de febrero a las 16 y 18h. Entrada libre y gratuita.

Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken

Dirección: Caffarena 49. Ciudad de Buenos Aires

Actividad Gratuita



La película fue rescata gracias a la labor de colaboración entre el Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken y el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, y como resultado del largo trabajo que vienen realizando desde hace años los especialistas argentinos en preservación cinematográfica. El resultado fue editado bajo el pack “Mosaico Criollo”, para dicho trabajo se realizó un esfuerzo mancomunado entre el Museo del Cine, el Archivo General de La Nación, la Fundación Cinemateca Argentina, Aprocinaín, con el apoyo de Cinecolor argentina, dynamopost y la Universidad del Cine que rescató diversas películas del período mudo argentino, entre ellas, “Hasta después de muerta”.

La película se estrenó el 13 de Agosto de 1916 en el cine Callao, el Museo del Cine resguardó su existencia hasta el presente.

Dirección: Eduardo Martínez de la Pera, Ernesto Gunche y Florencio Parravicini

Con: Florencio Parravicini, Orfilia Rico, Silvia Parodi, María Fernanda Ladrón de Guevara, Enrique Serrano

El recuerdo de una muerta se impone desde el título y el film consiste en un prolongado flashback. Se inicia en la Chacarita, con una panorámica que recorre las tumbas y se detiene en la de Elvira Meró. Frente a ella, un niño y su padre reviven su historia. Huérfana y sin dinero, Elvira (Silvia Parodi) se emplea como cajera en un comercio, donde es acosada por el gerente (Enrique Serrano). En la pensión de doña Abundia de Palomeque (Orfilia Rico) encuentra amparo. Sus pensionistas Sofanor Garramuño y Luis Rodríguez (Parravicini, y Argentino Gómez, muy excedidos en años), son estudiantes crónicos de medicina,quienes pronto simpatizan con Elvira. Entre Luis y la chica surge una relación. (Andrés Insaurralde)

.

Fuente: http://agendacultural.buenosaires.gob.ar

.

Estampas de Buenos Aires. Blog de Carlos Szwarcer en Monografías.com

Efemérides, Eventos Culturales, Fotos e imágenes de la Ciudad, Narrativa-Cuentos-Relatos, Poesías y otros territorios de las musas, Preservación del Patrimonio Cultural

Feliz Año Nuevo (tarjeta postal de 1906)

Por Carlos Szwarcer

Tarjeta Postal editada por G. B. Pedrocchi de Buenos Aires e impresa en Alemania para celebrar el principio de año. Despachada en Asunción y dirigida a Villa Encarnación, ambas direcciones en la República del Paraguay, el 1º de enero de 1906.

Estas postales son mucho más escasas que las que no tienen impreso el día porque la edición de este tipo de Tarjeta Postal implicaba un cierto riesgo comercial, ya que si no se vendía para la fecha impresa no servía para otra hasta el próximo año (que en este caso ha sido escrito a mano por el remitente).

De la Colección de Héctor Luis Pezzimenti. Museo Itinerante de la Tarjeta Postal y Fotografía a cargo del CEITPA.

.

Fuente: http://tarjetaspostalesargentinas-ceitpa.blogspot.com.ar/

.

Estampas de Buenos Aires. Blog de Carlos Szwarcer en Monografías.com

Artículos Periodísticos, Crónicas-Ensayos, Efemérides, Eventos Culturales

La Galería Güemes cumple 100 años.

Por Carlos Szwarcer


Al igual que otras Galerías de fin del siglo XIX y principios del XX, la Galería Güemes fue concebida al estilo de los grandes espacios europeos, que eran lugares de encuentro, de esparcimiento y donde, además de las compras, sucedían acontecimientos sociales; eran los predecesores de los actuales shoppings.

El edificio Galería Güemes es considerado uno de los primeros rascacielos de Buenos Aires con sus 87 metros de altura. Al visitante de aquellos años lo sorprendía la variedad de usos y funciones que albergaba en su interior. En el subsuelo un teatro y un importante salón de eventos y restaurante. En la planta baja la Galería con locales comerciales y variada gastronomía. Desde el primer piso oficinas, y a partir del 6º nivel se encontraban los departamentos totalmente amueblados que se alquilaban temporalmente. Al llegar al piso 14º se encontraba uno frente a la confitería que tenía vistas a la ciudad y donde sonaban los acordes de una orquesta que tocaba desde un balcón interno del salón. Cuatro niveles más arriba el mirador, punto más alto de la ciudad durante varios años con una vista única de 360 grados en pleno centro de la ciudad.

Vista parcial de a Galería Güemes en la actualidad.

Todo ello acompañado por alardes técnicos como ascensores capaces de recorrer 140 metros en 60 segundos, sistemas contra incendios que bombeaban hasta 24 mil litros por hora y que eran activados a través de alarmas eléctricas ubicadas en la planta baja y los subsuelos. Los distintos sectores contaban con refrigeración, calefacción y ventilación forzada, y hasta fue comidilla por indiscreto el tablero luminoso que informaba acerca de la ocupación de las oficinas.

Un sistema de tubos neumáticos servía de correo interno del edificio.

No menos impacto causó la combinación de iluminación natural y artificial de la bóveda y la broncería del pasaje, o los detalles de broncería de los escaparates y de las puertas de los ascensores.

El teatro contaba con butacas montadas sobre una losa de hormigón armado que, a su vez tenía apoyo pivotante capaz de cambiar la pendiente de la sala.

El conjunto causaba una impresión verdaderamente futurista teniendo en cuenta que corría el año 1915.

Los promotores de la obra fueron los salteños Emilio San Miguel y David Ovejero, dueños de gran fortuna y propietarios de la casona de 1830 que había en el terreno sobre Florida. Al principio se pensó en realizar la obra tan sólo sobre esta calle, pero luego se sumó al proyecto el Banco Supervielle, propietario del lote que miraba a San Martín. Se optó entonces por un edificio-pasaje que conectara ambas calles mediante una Galería de 116 metros.

El emprendimiento fue encomendado al arquitecto italiano Francisco Terencio Gianotti. La Galería Güemes fue considerada una de las obras cumbres de Art Noveau.

La construcción comenzó en 1913, y debió afrontar no pocos problemas, pues sus propietarios quedaron en bancarrota por el costo de la obra que subió de 10 a 15 millones de pesos fuertes, situación agravada cuando un submarino alemán hundió el barco que traía los mármoles italianos para la fachada sobre Florida y otros costosos elementos para su terminación.

Inauguración de la Galería Güemes, Diario La Nación (15 de diciembre de 1915).

El nombre del edificio, rinde homenaje al máxime héroe de la provincia de Salta, General Martín Miguel de Güemes. El 15 de Diciembre de 1915, la inauguración fue organizada por el Círculo de la Prensa y a ella asistieron el Presidente de la Nación Dr. Victorino de la Plaza (de origen Salteño), otras autoridades y descendientes del General Güemes.

.

Fuentes:

http://www.galeriaguemes.com.ar/imagenes

http://www.scielo.org.ar/

http://www.acciontv.com.ar/

.

Estampas de Buenos Aires. Blog de Carlos Szwarcer en Monografías.com

Artículos Periodísticos, Barrios, Crónicas-Ensayos, Efemérides, Eventos Culturales, Preservación del Patrimonio Cultural

Librería El Ateneo - Ex Cine Teatro Grand Splendid

Por Carlos Szwarcer

Se cumplen 15 años desde que el Cine Teatro Gran Spendid se convirtió en una megailibrería (El Ateneo), preservándose aspectos originales de su arquitectura.

El Ateneo Gran Splendid (ciudad de Buenos Aires) es considerada una de las joyas entre las librerías del mundo. Hace poco tiempo, según un ranking mundial difundido por el diario The Guardian, estaba en el segundo puesto, detrás de la curiosa Boekhandel Selexyz Dominicanen, en Maastrich (Holanda), que ocupa una antigua iglesia de 800 años.

La elegante zona de la ciudad donde el 14 de mayo de 1919 se inauguró el Grand Splendid era conocida como el “Saint Germain porteño”. En su origen, el “Splendid Theatre”, comenzó a funcionar como sala teatral, con palcos alfombrados, butacas tapizadas en una crin de seda verde,  y una cúpula decorada por el artista italiano Nazareno Orlandi. Introdujo la novedad de los abonos, al estilo de las salas norteamericanas, con los que se podía acceder a eventos como los “Viernes de Moda” y los “Domingos Selectos”, verdaderas veladas sociales y artísticas.
.

En 1926 su sala comenzó a funcionar como cine, y el 12 de junio de 1929 se estrenó a primera película sonora en Buenos Aires: La divina dama. En 1923, en un estudio instalado en uno de sus pisos altos, inició sus transmisiones Radio Splendid. También funcionó en el edificio, entre 1921 y 1930, la Compañía Max Glüksmann -empresario austríaco propietario del cine- que grabó canciones de destacadas figuras como Carlos Gardel e Ignacio Corsini.

Antigua fotografía de Teatro Gran Splendid

En 1924 esta compañía organizó famosos concursos de tango, de los que surgieron melodías como “Organito de la tarde”, de Cátulo Castillo.

El Gran Spendid remodelado y convertido en una de las sucursales de Librería EL Ateneo

En 1964 la sala fue adquirida y remodelada por el empresario Clemente Lococo, y en 1973 volvió a funcionar como cine. En diciembre del 2000 el Grand Splendid fue reciclado y transformado en una megalibrería, respetando sus características estéticas y arquitectónicas originales.


DIRECCIÓN AV. SANTA FE 1860, RECOLETA

AÑO/S 1919 (INAUGURACIÓN “GRAND SPLENDID”)

2000 (APERTURA DE”EL ATENEO”)

AUTOR/ES ARQUITECTOS PERÓ Y TORRES ARMENGOL

Fuentes:

Guía del patrimonio cultural de Buenos Aires 1 : edificios, sitios y paisajes. - 1a ed. Buenos

Aires : Dirección General Patrimonio e Instituto Histórico, 2008.

http://www.lanacion.com.ar/1520067-el-ateneo-celebra-hoy-su-centenario

.


Estampas de Buenos Aires. Blog de Carlos Szwarcer en Monografías.com

Artículos Periodísticos, Barrios, Crónicas-Ensayos, Efemérides, Eventos Culturales, Fotos e imágenes de la Ciudad, Poesías y otros territorios de las musas, Preservación del Patrimonio Cultural

“La Menesunda”- 50 años después - en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires

Por Carlos Szwarcer

Museo de Arte Moderno de Buenos Aires

Av. San Juan 350

Fecha: 08 10 2015 hasta febrero

Martes/Miércoles/Jueves/Viernes/Sábados/Domingos/Feriados

de 12:00hs a 18:00hs

Excepto feriados

La Menesunda -”mezcla”, “confusión”, en lunfardo- consistía en una estructura laberíntica que incluía un recorrido por once situaciones y se organizaba a partir de una secuencia de espacios cúbicos, poliédricos, triangulares y circulares, recubiertos por diferentes materiales, que generaban estímulos multisensoriales en el visitante.

La Menesunda según Marta Minujín recupera en la actualidad el conjunto de relaciones materiales, sensoriales y simbólicas que hicieron posible su existencia en 1965. Fue una experiencia de ruptura respecto a los lenguajes visuales de la década. Durante medio siglo se fue cargando de múltiples significaciones y relecturas, hasta transformarse en una obra central del imaginario cultural argentino. Hoy, el Moderno propone una experiencia que apunta a repensar la carga legendaria depositada en la obra original. De esta manera, la reconstrucción realizada en 2015 invita a hacer nuevas lecturas del pasado, pero también despierta reflexiones y sensaciones en un contexto contemporáneo.

Como se lee en el texto curatorial de la exposición: “La Menesunda era, decididamente, una provocación; su objetivo, sacar a la gente del estupor de la vida cotidiana y obligarla a enfrentarse a esa cotidianeidad representada por objetos en extremo familiares, para abrir nuevas lecturas”.

Realizada en 1965 con la colaboración de los artistas Pablo Suárez, David Lamelas, Rodolfo Prayón, Floreal Amor y Leopoldo Maler, La Menesunda -según dijeron sus creadores- no era obra ni happening, tampoco espectáculo. Era pura experiencia y provocación.

Un proyecto de una magnitud descomunal que se convertiría en el escándalo del año, pero también en uno de los grandes hitos de la historia del arte argentino.

Como declaró Minujín, ícono del arte de vanguardia de la Argentina en la década del 60 y acérrima cuestionadora de las normas y modalidades establecidas del arte: “La Menesunda fue un hecho histórico. Miles de personas fueron en aquel momento, revolucionó todo Buenos Aires. Era un recorrido a través de situaciones que buscaban sorprender y sensibilizar al espectador para ser participante”.

Aquella “experiencia” se presenta hoy como testimonio cultural de una década de renovación absoluta en los lenguajes artísticos, los modos de circulación y legitimación de las producciones de los artistas, y también las maneras en que los nuevos públicos consumieron y procesaron las obras de la vanguardia.

El proyecto de reconstrucción de La Menesunda -realizado a partir de documentación, fotografías, videos, notas de prensa, material audiovisual y testimonios de los artistas que colaboraron con Minujín y Santantonín en la pieza original de 1965- implicó un trabajo conjunto de los departamentos de Curaduría, Diseño y Producción de Exposiciones, y Conservación del Museo, junto a Marta Minujín, quien acompañó cada etapa de su desarrollo. El hecho de contar con la presencia de la artista hizo posible este gran proyecto. También se trabajó junto a un equipo de especialistas contratados para la ocasión, incluido el arquitecto Fernando Manzone.

Quienes visiten la exposición, según Marta Minujín, también podrán recorrer las otras salas del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, donde se exhiben actualmente: La paradoja en el centro. Colección del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires: Ritmos de la materia en el arte argentino de los años 60; Marina De Caro. Contra la gravedad; y Sala Dr. Ignacio Pirovano: Episodios del Arte Moderno.

La exposición se puede visitar de martes a domingos -y feriados- de 12 a 18h. Entrada general: $20. Martes gratis.

La capacidad es limitada y el ingreso será por orden de llegada, el cupo es de 500 personas por día.

.

Estampas de Buenos Aires. Blog de Carlos Szwarcer en Monografías.com

Artículos Periodísticos, Concursos-Exposiciones- Convocatorias, Efemérides, Preservación del Patrimonio Cultural
chatroulette chatrandom

Iniciar sesión

Ingrese el e-mail y contraseña con el que está registrado en Monografias.com

   
 

Regístrese gratis

¿Olvidó su contraseña?

Ayuda