Cafés - Bares: Su Historia
Un Domingo en San Telmo. Visita al Bar “El Federal”
Por Carlos Szwarcer
Mañana de marzo en San Telmo. Mientras en esta parte del mundo, lentamente, nos vamos acercando al otoño, camino una cuadra por la soleada calle Defensa, desde la Iglesia de Santo Domingo. Es temprano. Están terminando de armar la mayoría de los puestos callejeros… Algo de música por aquí, risas por allá, regateo por acullá. Casi todos vamos, como en procesión, hasta la Plaza Dorrego. Me dejo llevar, otra vez, por la inercia perezosa que me empuja, a fuerza de costumbre… Pero decido cambiar mi itinerario. ¿Por qué no visitar uno de los Cafés Notables de la ciudad? San Telmo tiene varios. “El Federal”, dije. Sí, el de la esquina de Perú y Carlos Calvo.
Me despego de la muchedumbre, desvío mis pasos a la derecha con la cámara de fotos en mano. Recorro las pocas cuadras que me separan del bar con los duendes de otros tiempos que me escoltan… Recuerdos de estudiante… Me acompañan una sensación de aventura y una dosis de ansiedad por conocer. En la soledad de mi caminata percibo, una vez más, qué lindo es Buenos Aires. Zona de la ciudad antigua, histórica.
“El Federal” es un lugar atractivo, ya mirándolo de lejos su fachada tiene algo de secreto, como atesorando historias tan viejas como prohibidas. Tal vez surge esa idea porque dicen que las comadres del centenario tenían fichada esta esquina como “poco santa”. Hoy, en algunas mesas, se escuchan conversaciones en inglés, inevitable. El sitio atrae a pequeños grupos de turistas. Un personaje ensimismado, detenido en su soledad, lee sin apuro el diario. Observo; saco unas fotos. Otros flashes se entrecruzan. Gente que no se conoce e intenta comunicarse entre la mesas. Breves comentarios en inglés y en castellano. En tanto, gira un tango de la “guardia vieja…” con ruido a disco de pasta, con la percepción de surcos arañandos a fuerza del paso de la púa, se saborea el transcurrir del tiempo.
Me agradó… Este Bar tiene algo que lo hace diferente, transmite un clima extraño, como de espíritu lejano. ¿Será que conecta con la memoria ciudadana? Perfecto para volver otro domingo o cualquier otro día, sin apuro, tomarme un capuchino, y nuevamente juntarme con el pasado.
Aquí, para ustedes, algunas de las fotos de “El Federal”:
La historia de “El Federal”… la dejo en manos del amigo Horacio Spinetto …
Link artículo relacionado:
http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires/2009/03/19/el-federal/
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Imágenes Archivo CS. Derechos Reservados.
“Estampas de Buenos Aires”. Blog de Carlos Szwarcer. Monografías.com http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires/
El Federal
(Carlos Calvo 595. San Telmo).
Horacio Spinetto
“El Café es una Sociedad de Calores Mutuos”.
Ramón Gómez de la Serna.
“Los bares, como los hombres o las ciudades, tienen un alma madurada en charlas, en copas, en amores. Los bares albergan generosos, peregrinos del mundo y parroquianos de barrio, habitúes de una vida o pasantes de una noche. Los bares son mucho más que los bares, son fermento de creación cultural y de lazos sociales. Poesías, músicas, manifiestos, han sido a menudo dados a luz en los bares”, escribió el poeta José Muchnik.
“La cosa sucede en una esquina porque todo café que se precie está en esquina, todo sitio de encuentro es un cruce entre dos vías (dos vidas). Lo anoté treinta años atrás y sigo pensando lo mismo: sólo por necesidad me agarran en un café a mitad de cuadra…”, sostiene la escritora Luisa Valenzuela en su entrañable nota “El alma de los cafés” publicada en diciembre de 2006 en “Perfil”.
En la esquina de Perú y Carlos Calvo, corazón de San Telmo, ofreciendo otra alternativa de interés al barrio, funciona café-bar “El Federal”. Anteriormente funcionó como almacén con despacho de bebidas, clásica tipología comercial porteña de fines del siglo XIX y principios del XX. Algunos viejos vecinos aseguran que el primer destino del edificio fue el de lenocinio, o prostíbulo, sinónimo de mayor arraigo popular. “El Federal”, verdadero referente barrial, ha sido ámbito adecuado para clases abiertas del Liceo Superior de la Academia Nacional del Tango, recordamos especialmente una de la Cátedra “Cafés y Lugares del Tango” presidida por Jorge A. Bossio (autor del libro “Los Cafés de Buenos Aires”, publicado en 1968 por Editorial Schapire); con la presencia del presidente de la Academia, el poeta Horacio Ferrer, del sutil fotógrafo Roberto De Luca y de la excelente cantante Suna Rocha; la que tuvo cierre musical a cargo de la guitarrista Analía Regó y de Carlos Passarello en saxo. Los dos salones que conforman “El Federal”, con un mobiliario tradicional, poseen una interesante exposición porteña, que incluye viejas publicidades, fotografías de los años 20 y de los 30. Objetos que movilizan nuestra memoria, como antiguos triciclos, añejas botellas de aperitivos, sifones de vidrio de color con cabeza metálica, y pinturas relacionadas con personajes de la música ciudadana (como el incomparable Roberto Goyeneche, Edmundo Rivero, Hornero Manzi, Osvaldo Pugliese y Héctor “Chupita” Stamponi, por ejemplo) determinan su cálido espíritu, el que se refuerza con la buena atención de su plantel de mozos y mozas. La barra baja; que permite comer sentado a ella muy cómodamente las especialidades de la casa (picadas, tortillas, lomos y sandwiches especiales, ravioles caseros de pavita, strudel, etc.); protagoniza el primer salón, con su madera “de siempre” y su magnífico arco de vitraux. En una de sus mesas se escucha a un parroquiano explicando las diferentes etapas de la borrachera: “1) Conversaciones simultáneas, 2) Exaltación de la amistad, 3) Cantos regionales, 4) Tuteo con la autoridad, 5) Insultos al Clero y 6) Diferentes finales (jocosos, tristes o patéticos) “.
El fileteador hispano-porteño Guillermo Pérez Bravo, la diseñadora gráfica Dominique Cortondo y los fotógrafos Domenico Ponziano (made in Italy) y Alejandra Marín, quienes realizaron unas bellísimas fotos en blanco y negro de “El Federal” y de otros cafés, son algunos de sus asiduos concurrentes, lo mismo que la magnífica Sarah Bianchi, artista plástica, titiritera y directora del Museo Argentino del Títere (Piedras 901), el pintor Pablo Caressa, el arquitecto Fernando Diez, secretario de redacción de la revista “Summa +”, y el exquisito cocinero y sommelier Juan Pedro Rastellino.
Colectivos: 9, 10, 20, 22, 24, 28, 29, 45, 74, 86, 126.
Fuente: CAFES NOTABLES DE BUENOS AIRES.. Edic. GCBA. Buenos Aires 2009
Textos de Horacio J, Spinetto
Link relacionado: http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires/2009/03/19/un-domingo-en-san-telmo-visita-al-bar-el-federal/
Datos del autor: http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires/category/colaboradores/
“Estampas de Buenos Aires”. Blog de Carlos Szwarcer. Monografías.com http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires/
Café Tortoni. Algunos datos… *
-el Café más antiguo de Buenos Aires-
Carlos Szwarcer
“… El “Tortoni” lleva el nombre del famoso café parisino homónimo y fue inaugurado en 1858 por el francés Jean Touan. Hacia 1879 se lo vendió a su familiar y compatriota, Monsieur Celestino Curutchet. Este singular hombre, favorecedor de eventos culturales, era quien lo regenteaba hacia 1920 … aunque en virtud de la avanzada edad del empresario (noventa y dos años), la dirección del local fue recayendo en sus hijos mayores: Mauricio y Pedro Alejo. En 1925 falleció Celestino y un año después se produjo la inesperada muerte de Mauricio, detrás del mostrador, hechos que influyeron para que la familia tomara la decisión de vender el café a la firma Rey Hnos. y Pego”.

Carlos Szwarcer con Roberto Fanego, dueño del Tortoni. (2006). En la actual Sala Eladia Blázquez del prestigioso café.
(…) “Los Hnos Rey se retiran en 1943 de la conducción del negocio de Av. de Mayo 829, y en pocos años se producen varios cambios de dueño: González Alvarez (1943), Prieto, Devesa, Díaz y Cía. (1948), Eduardo García y E. Pérez. (1950), Estévez - Llanos y Cía. (1954). Si bien todos ellos intentaron la vigencia y rentabilidad del negocio, los constantes cambios de firmas y las crisis recurrentes provocaron la acumulación del pasivo y hasta cierto punto el decaimiento del movimiento cultural que fue característico hasta mediados de la década del 40.
La nueva sociedad “Gran Café Tortoni SRL” inició su actividad el 1 de noviembre de 1956 como producto de la unión de esfuerzos de veinte personas que pensaron en devolverle al tradicional café el prestigio ganado por su historia. Además primó la idea de pensar en el largo plazo, reinstalando la alianza espacio - tiempo - cultura y promoviendo sus salones a tal fin.
Los accionistas surgieron de dos grupos: antiguos mozos y un conjunto de empresarios, algunos de los cuales habían tenido experiencia en el rubro en importantes establecimientos gastronómicos. Varios de los mozos: Yaco Alboher, Benjamín Rodríguez, Raúl Cardozo y Joaquín Arias, siguieron en actividad, siendo a la vez accionistas, con el aporte de las indemnizaciones cobradas a la empresa saliente.

Bodegá del Café (Sala Quinquela Martín). Me acompañan en la presentación de "El Tortoni y el Izmir" (2003): a la izquierda el Arq. Horacio J. Spinetto, a la derecha la escritora Lily Sosa de Newton.
… Arias, de experiencia y buen trato, cumpliría en adelante la función de Encargado de Personal e integraría el grupo que estaba a cargo de la dirección, formado además por el catalán Pedro Anglada, quien le diera fama a “El Querandí”, de Perú y Moreno y los hermanos José y César Matti, ex-dueños de “El Ateneo”, de Sarmiento y Carlos Pellegrini, donde asistían conocidas figuras del teatro. Un joven de 23 años, Roberto Fanego, ingresó desde un comienzo a la sociedad como inversor y cumplía funciones en el puesto de cajero; su interés por las expresiones artísticas lo llevaría a ocuparse gradualmente de las relaciones públicas del café y su inteligente y eficaz tarea ayudaría a revitalizar las actividades culturales hasta nuestros días.” (…)
* Fragmento de “El Tortoni y el Izmir (Un nexo para la historia)”. Szwarcer, Carlos. En “Cuadernos del Tortoni” Nº9. Buenos. Aires. Abril de 2003.
“Estampas de Buenos Aires”. Blog de Carlos Szwarcer. Monografías.com
http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires/
Cafés Notables de Bs. As. Nómina.
NOMINA DE CAFES, BARES, BILLARES Y CONFITERÍAS NOTABLES DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES. (A Septiembre de 2008).

Foto del frente del Café Tortoni un siglo atrás. Fundado en 1854 es el más antiguo -en pie- de la ciudad de Buenos Aires.
LISTADO
American Bar. Av. Roque Saénz Peña 632
Aragón. Donizetti 599
Bar Bar O. Tres Sargentos 415
Bar de Cao. Av. Independencia 2400
Bar del Hotel Alvear. Av. Alvear 1891
Bar El Estaño 1880. Aristóbulo del Valle 1100
Bar El Federal. Carlos Calvo 595
Bar Iberia. Avenida de Mayo 1196
Bar Oviedo. Lisandro de la Torre 2407
Bar Plaza Dorrego. Defensa 1098
Bar Seddon. Defensa 695
Bar Sur. Estados Unidos 299
Británico. Brasil 399
Café de García. Sanabria 3302
Café Nostalgia. Soler 3599
Café Retiro. Estación Retiro. Ferrocarril Mitre
Café Tortoni. Av. de Mayo 825/29
Claridge. Tucumán 535
Clásica y Moderna. Av. Callao 892
Confitería del Hotel Castelar. Av. de Mayo 1152
Confitería Ideal. Suipacha 384
Confitería Saint-Moritz. Esmeralda 802
Don Juan. Camarones 2702
El Banderín. Guardia Vieja 3601
El Coleccionista. Av. Rivadavia 4929
El Gato Negro. Av. Corrientes 1669
El Preferido de Palermo. Jorge Luis Borges 2108
El Progreso. Av. Montes de Oca 1700
El Querandí. Perú 302
Esquina Hornero Manzi. San Juan y Boedo
Florida Garden. Florida 899
Hipopótamo. Brasil 401
La Biela. Av. Quintana 600
La Buena Medida. Suárez 101
La Coruña. Bolívar 982/84
La Embajada. Santiago del Estero 88
La Giralda. Av. Corrientes 1453
La Puerto Rico. Alsina 420
La Perla. Av. Don Pedro de Mendoza 1899
Las Violetas. Av. Rivadavia 3899
London City. Av. de Mayo 599
Los Galgos. Av. Callao 501
Mar Azul. Tucumán 1700
Margot. Av. Boedo 857
Miramar. Sarandí 1190
Olimpo. Arregui 5794
Petit Colón. Libertad 505
Plaza Bar. Florida 1005
Richmond. Florida 468
The Brighton. Sarmiento 645
Tokio. Alvarez Jonte 3548
12 de Octubre. Bulnes 331
36 Billares. Av. de Mayo 1265/71
CAFES QUE FUERON NOTABLES Y CERRARON SUS PUERTAS
Café Argos. Av. Federico Lacroze 3499
Café Café. Estación Retiro. Ferrocarril Mitre
Clark’s. Sarmiento 645
Correa. Cabildo 4402
Bar Dante. Boedo 745
Café Izmir. Gurruchaga 432
Queen Bess. Santa Fe 868
Notas relacionadas con Cafés de Buenos Aires:
http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires/category/cafes-bares-su-historia/
Estampas de Buenos Aires. Blog de Carlos Szwarcer. Monografías.com
http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires
Cafés de Buenos Aires. Creación de la “Comisión de Protección…”
Ley Nº 35 (Julio de 1998). Creación de la “Comisión de Protección y Promoción de los Cafés, Bares, Billares y Confiterías Notables de la Ciudad de Buenos Aires”.
En el Boletín Oficial Nº 484, del lunes 13 de julio de 1998, se publicó la Ley Nº 35 sancionada por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, mediante la cual se creó la Comisión de Protección y Promoción de los Cafés, Bares, Billares y Confiterías Notables de la Ciudad de Buenos Aires. La misma quedó integrada con cuatro representantes del Poder Ejecutivo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, incluyendo entre ellos al Secretario de Cultura y al Director de Turismo; seis representantes de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, incluyendo a los Presidentes de las Comisiones de Cultura y Comunicación Social y de Desarrollo Económico, Empleo y MERCOSUR; un representante del Consejo Asesor del Área de Protección Histórica; un representante de la Comisión para la preservación del patrimonio histórico cultural de la Ciudad de Buenos Aires, y tres representantes de organizaciones empresariales vinculadas al sector específico y/o al sector de turismo, hoteles. Todos ellos “ad honorem”.
La ley en su Artículo 2° dice: “Se considerará como notable, en lo que refiere a esta Ley, aquel café, bar, billar o confitería relacionado con hechos o actividades culturales de significación; aquel cuya antigüedad, diseño arquitectónico o relevancia local le otorguen un valor propio”.
Los objetivos permanentes de la Comisión son: la elaboración y actualización de un catálogo de cafés, bares, billares y confiterías notables en el ámbito de la ciudad y su difusión en los centros de actividad turística; consensuar y proponer los bienes que se incorporen a dicho catálogo proyectos de conservación, rehabilitación o cuando corresponda restauración edilicia y mobiliaria con asesoramiento técnico especializado del GCBA, y promover la participación de los locales catalogados en la actividad cultural y turística de la ciudad, impulsando en éstos actividades artísticas acorde a sus características.
ver: www.cultura.gov.ar/sinca/sic/gestion/legislacion/ley.php?id=83
Estampas de Buenos Aires. Blog de Carlos Szwarcer. Monografías.com
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Escribe… Rodolfo Alvarez Russó
EL MUNDO…VILLA DEVOTO… *
El mundo ha evolucionado vertiginosamente. La llegada de la era cibernética nos ha cambiado la forma de ver las cosas, la manera de pensar, de analizar. Ya no hay tiempo para eso, todo nos viene digerido a través de la televisión, de la computadora e Internet. La velocidad con que suceden los hechos y nos llegan las informaciones de los mismos, no nos permite acumular el dato en nuestras mentes y lo que vimos o escuchamos, no importa la trascendencia de lo sucedido, se esfuma en segundos con la misma velocidad en que se enciende o apaga el televisor o la computadora.
Al hacer este análisis, lo traigo a colación porque aunque a mí me sucede eso, he podido, sin embargo, almacenar grandes cantidades de recuerdos que para muchos de los que fuimos contemporáneos para la época de los años 40 al 60, estoy seguro, se han esfumado y que con estas viñetas volverán a revivir aquellos gloriosos días del Buenos Aires que yo recuerdo.
Por ejemplo, allá para los años 45 al 50, con mis amigos del barrio de Villa Devoto solíamos reunirnos en el antiguo café “El Bohemio”, en la esquina de la Av. Francisco Beiró y Lope de Vega, luego llamado “Los Andes”, donde jugábamos billar y tertuliábamos hasta horas de la madrugada.
* Fragmento de “Viñetas de Rodolfo Alvarez Russó. Desde Carolina (Puerto Rico). El Buenos Aires que yo recuerdo.”
Fuente: Rodolfo Alvarez Russó para “Estampas de Buenos Aires” .
Datos del autor, que reside en Puerto Rico: http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires/category/colaboradores/
Estampas de Buenos Aires. Blog de Carlos Szwarcer. Monografías.com
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“Viejo café Tortoni – Historia de las Horas”, Alejandro Michelena. Corregidor. Buenos Aires. 2008.
Por Carlos Szwarcer
Las puertas del CaféTortoni se abren nuevamente para dar a conocer sus añejas y cautivantes historias. El café en pie más antiguo de la ciudad de Buenos Aires, esta vez, es hurgado meticulosamente por Alejandro Michelena, guiando al lector por los senderos del tiempo, por espacios mágicos, con la seriedad y perseverancia del investigador y la pasión del incondicional habitué. Autor de la reciente publicación “Viejo café Tortoni. Historia de las horas”, de Editorial Corregidor, antes que el lector se introduzca en sus 110 páginas, advierte, desde la tapa, que se trata -nada menos- de “un siglo y medio en el latir cultural de Buenos Aires”.
Michelena ha logrado una excelente síntesis del devenir del famoso café. Con gran oficio rescata las grandes figuras que por allí pasaron. Largas estadías en Buenos Aires le permitieron acceder a bibliotecas y archivos y a la documentación necesaria para describir los ciento cincuenta años de existencia del Tortoni. Luego del prólogo de Alejandro Dolina, el autor refleja los tiempos de los orígenes, los años de la célebre Peña, inaugurada en 1926, en su Bodega, la mutación del “cosmopolitismo a lo telúrico”, la presencia imprescindible del tango y el paso de las personalidades nacionales y extranjeras hasta la actualidad. Por otra parte, además de los detalles que nos acercan a la pléyade de nombres de la talla de Carlos Gardel, García Lorca, Pirandello y a la generación de artistas, literatos y políticos que transitaron el histórico lugar, ha sabido enfocar aspectos poco conocidos, curiosos, y otros prácticamente ignorados.
Alejandro Michelena
Periodista, fundador de revistas, cronista incansable, poeta y narrador, este talentoso uruguayo que se ha comprometido con su tiempo y lugar, ha escrito sobre los rincones paradigmáticos que conforman la historia urbana de su Montevideo natal, revelándose como gran conocedor de los secretos ritmos, de las acompasadas horas, de los recovecos, muchas veces imperceptibles, donde nacen las pequeñas grandes historias. Ruedas literarias, discusiones políticas, soledades acompañadas, no le son ajenas. Ha sido cronista de los cafés montevideanos, entre ellos el “Sorocabana”.
Llegó por primera vez a Buenos Aires en 1970 y en 1974 regresó para quedarse un par de años. Por entonces, literalmente, se enamoró del Tortoni, en el que, como habitué -al igual que le pasara con el “Sorocabana”-, encontró “refugio” en sus “rincones” y disfrutó de “un tiempo” mágico de salón, ontológicamente incomparable al que transcurre en las populosas y trajinadas calles. En ese disfrutar aprendió a quererlo, se interiorizó de sus personajes y de los movimientos culturales que surgieron en los comienzos de los sesenta, de los que poco o nada había trascendido. El libro nos atrapa gratamente dando a luz estos pormenores que, por suerte, nos recuerdan que siempre hay algo más para conocer si hay alguien que se esfuerza con entusiasmo para investigar y divulgar.
Aquellas primeras pesquisas llevaron a Michelena a enterarse de la existencia de “El Escarabajo de Oro”, revista que congregaba a jóvenes escritores que comenzaron a reunirse en el café de Avenida de Mayo, todos los viernes, desde 1962. La información estimuló en estos últimos años la búsqueda de testimonios que evocan aquellos días en los que el grupo liderado por los narradores Abelardo Castillo y Liliana Hecker era frecuentado por Isidoro Blaistein, Ricardo Piglia, Humberto Constantini, entre otros. Las anécdotas pintorescas de las tertulias de estos “cofrades de café”, en definitiva, escritores reconocidos, manifiestan las características de las personalidades de sus integrantes que son todo un hallazgo.
Al recuerdo de la probable participación del dúo Gardel-Razzano (1922) ante el escritor español Jacinto Benavente y la remembranza de la segura actuación del Morocho del Abasto en ocasión de brindársele un homenaje al famoso dramaturgo siciliano Luigi Pirandello, se agrega una nueva y seductora hipótesis en relación a Gardel: habría tenido reservada una mesa fija en el Tortoni. Nuevos testimonios darían crédito a esta posibilidad histórica, que es “otra perlita” dentro de un texto escrito con el rigor del estudioso y el amor de alguien que ha pasado tiempos de parroquiano. Sólo así se puede interpretar y transmitir el significado de la “historia de las horas” de un lugar que es hito histórico de la ciudad de Buenos Aires y de interés cultural mundial. Un libro que entretiene e ilumina.
Buenos Aires. Diciembre 1 de 2008.
Carlos Szwarcer © 2008.
Fuente: http://www.cronoscultural-arg.galeon.com
Estampas de Buenos Aires.Blog de Carlos Szwarcer. Monografías.com
http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires
Sobre los Cafés de Buenos Aires
Por Carlos Szwarcer
“Cada ciudad tiene su propia historia y por ende sus típicos espacios para las relaciones sociales y el desenvolvimiento del ocio. Los cafés, esos particulares centros de reunión que reflejan la idiosincrasia de la sociedad en los que han surgido, nacen acorde a las necesidades de su gente.
(…) Desde que se reuniera la sociedad colonial, en aquellos primeros rincones como el “Almacén del Rey”, desde 1769 ubicado en la Recova Vieja, o el “Café de los Catalanes”, inaugurado en 1799, en las actuales calles Pte. Perón y San Martín, pasó el tiempo obcecadamente. La Recova ya no existe y fueron, por demás, sorprendentes y vertiginosos los caminos que siguió la historia. La “Reina del Plata” tuvo un espectacular crecimiento al convertirse en puerta de acceso de importantísimas oleadas inmigratorias, entre fines del siglo XIX y principios del XX, modificando su carácter predominantemente hispano, pasando a ser el receptáculo de una profusa mezcla de culturas.
(…) Los cafés se ubican allí, en sitios que son endiosados y venerados, objetos de culto que guardan un singular halo de misterio”.
Fragmentos de “El Tortoni y el Izmir -un nexo para la historia-“. Szwarcer, Carlos. En Revista “Cuadernos del Tortoni” Nº 9 Buenos. Aires. Abril de2003 Pág. 1 a 9.
Estampas de Buenos Aires. Blog de Carlos Szwarcer. Monografías.com
http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires/








