Archivo de Enero, 2011
Publicado el 18 de Enero de 2011 por Carlos Szwarcer

Viejo Café Tortoni
A pesar de la lluvia yo he salido
a tomar un café. Estoy sentado
bajo el toldo tirante y empapado
de este viejo Tortoni conocido.
¡Cuántas veces, oh padre, habrás venido
de tus graves negocios fatigado,
a fumar un habano perfumado
y a jugar el tresillo consabido!
Melancólico, pobre, descubierto,
tu hijo te repite, padre muerto.
Suena la lluvia, núblanse mis ojos,
sale del subterráneo alguna gente.
Pregona diarios una voz doliente,
ruedan los grandes autobuses rojos.
Baldomero Fernández Moreno, Bs. As. 1925
Viejo Café de Flore
A pesar de la lluvia yo he salido
a tomar un café. Y estoy sentado
tras el cristal vibrante y empañado
de este café a poetas ofrecido.
¡Pero tú nunca, padre, habrás venido
de tu vida a trasmano fatigado
a fumar un Gauloise bien apretado
en el barrio latino consabido!
Melancólico, acaso más abierto
tu hijo te trae ahora, padre muerto.
Vuelves a mí, te alejas, te me pierdes,
la lluvia insiste, núblanse mis ojos.
Pasa un clochard envuelto en sus despojos,
ruedan los grandes autobuses verdes.
César Fernández Moreno, 1975
DEL CAFE TORTONI AL CAFE DE FLORE
POESÍA Y EVOCACIÓN FILIAL A TRAVÉS DE MEDIO SIGLO
Por Alejandro Michelena
En 1925, Baldomero Fernández Moreno -por entonces aquel joven poeta que tuvo la audacia de poetizar lo más cotidiano y mínimo de la vida urbana de Buenos Aires- escribió un sentido poema evocando, un día de lluvia en la terraza del Tortoni, a su padre fallecido, quien también había sido habitué de ese lugar. Recordemos que a esas fechas el emblemático café era ya un recinto cargado de historia, que estaba por alcanzar sus sesenta años de vida, y en su bodega comenzaba a reunirse una peña de artistas y escritores destinada a marcar toda una época (de la que Fernández Moreno sería un protagonista destacado).
La lluvia y la soledad en medio de la multitud -la que pasa por la calle y la del café- estimulan en el poeta la evocación de su padre llegando muchos años antes a esas mismas mesas: “a fumar un habano, perfumado/ y a jugar al tresillo consabido”. Baldomero se distancia sutilmente de esa lejana imagen paterna nimbada de satisfacción y prosperidad. Él, hombre de tiempos nuevos y más complejos, se retrata a sí mismo como: “Melancólico, pobre, descubierto”.
El texto refleja desde su intimismo los radicales cambios ocurridos en la ciudad desde el período de aquella gran aldea, de finales del siglo XIX, hasta llegar a la trepidante urbe de mitad de los años veinte.
Cincuenta años después de la creación de este texto, el hijo de Baldomero, César, poeta como su padre, escribe una variación del soneto. Estaba residiendo en Paris en ese momento, y decide seguir en su glosa paso a paso lo escrito en el año 1925 por su padre.
El nuevo poema, si bien depende del original, mantiene su autonomía. Sin pretensiones de originalidad, logra sí marcar -con el texto paterno- elementos diferenciales. Hay uno, obvio, que tiene que ver con la geografía: César escribe instalado en el Café de Flore, y los “grandes autobuses rojos” se transforman en “los grandes autobuses verdes”. Pero otros son menos evidentes: al “Cuántas veces, oh padre, habrás venido”, del original, contrapone este verso: “Pero tu nunca, padre, habrás venido”(aludiendo a que Baldomero Fernández Moreno nunca estuvo en Paris).
El primer terceto comienza igualmente con la palabra “Melancólico“, pero ahora acompañada de la frase: “acaso más abierto”. Sin duda: los años no habían transcurrido en vano, y hubo un cambio generacional.
Para “Estampas de Buenos Aires”. de Alejandro Michelena. Publicado en “Suplemento cultural del diario “La Jornada de México”
Información sobre el autor: http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires/category/colaboradores/
Dibujo: http://almibarimposible.wordpress.com
“Estampas de Buenos Aires”. Blog de Carlos Szwarcer. Monografías.com
http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires/
Publicado el 17 de Enero de 2011 por Carlos Szwarcer
La presentación de “Teatro Maipo. 100 años de historia entre bambalinas” (10 de diciembre de 2010, en el Café Tortoni) fue un momento muy emotivo. Más allá de darse a conocer el libro, el autor quiso homenajear a todos aquellos que pasaron por el teatro Maipo, y a quienes, oportunamente, dieron su valioso testimonio. Fue un día memorable teniendo en cuenta que, además, fue un momento de reencuentro de muchas figuras del espectáculo
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Gogó Andreu y Gogó Rojo.
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| Susana Rubio, Ana María Cachito y Gladys Mancini. |
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Juan Pugliano se estrecha en un abrazo con Gogó Andreu. Atrás,
Amparito Castro, Roberto Quirno y Carlos Szwarcer. |
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| Angel Quartucci, Dorita Burgos, de espalda Alberto Anchart (h) |
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| El autor. Firma de libro. |
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Dominique Seguin con parte del equipo de fotografía y filmación:
Mimí Devoto y Silvia Schmid |
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| Charlando: Juan Pugliano (de espalda) , con Gogó Andreu y Boy Olmi. |
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| Dorita Burgos y Horace Lanne. |
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| Amparito Castro |
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Dos históricos: Alberto Quintana y Gloria Perdiguero. Ex bailarines
del Maipo de la décadas del 40 y 50. Ambos viven en la Casa del Teatro. |
Publicado el 15 de Enero de 2011 por Carlos Szwarcer

Mario Resnik
“Mi camino hacia las entrevistas es el camino del libro… yo lo leo, me resulta interesante y ubico al autor. En una librería histórica de Buenos Aires llamada “Platero” apareció un libro titulado “Teatro Maipo. 100 años de historia entre bambalinas”, de Carlos Szwarcer, Editorial Corregidor.
La presentación gráfica es impecable, muy digna, con una cantidad de fotos que no transforma al libro en un muestrario fotográfico con algún texto interpolado. Existe un muy buen equilibrio entre el texto y la ilustración.
Lo recomendamos a los lectores, que lo lean porque van a pasar un momento grato e interesante… Extraordinario catálogo de episodios y anécdotas… Un muy buen producto. Es un libro sumamente revelador no solo del pasado Maipo y la revista sino del entorno social que la rodeaba… Está hecho con altura…”
Fuente: Radio Cultura. Programa El Rincón. Buenos Aires, 21 de diciembre de 2010.
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“Estampas de Buenos Aires”. Blog de Carlos Szwarcer. Monografías.com
http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires/
Publicado el 14 de Enero de 2011 por Carlos Szwarcer
Por Ana Burgos
¿Quién no sueña con conocer las montañas? Cintia nació cerquita de ellas.
Desde bebé comenzó a ir todos los días con su familia. Le fascinaba entrecerrar sus ojos y ver las flores de todos los colores y texturas emergiendo entre la nieve blanca; descubrir los misterios escondidos y mágicos que otorgaban muñecos, calzado, golosinas, lápices para dibujar. Pocos conocían las bellezas que ocultaba para Cintia sus montañas.

Ilustración: Omar González
Por supuesto su mamá cuidaba bien de que no ande correteando por ahí con su perro, el Flaco, porque se podía lastimar, pero Cintia sabía que la montaña era su amiga. Desde lejos desde muy muy lejos, algún desprevenido podría creer que era Heidi brincando con su cabra.
Qué lástima que tuvo que crecer, porque Cintia descubrió que el basural no era una bendición… y, desde entonces ya no pudo ser feliz.
Texto de Ana Burgos para “Estampas de Buenos Aires”. Información sobre la autora: http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires/category/colaboradores/
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“Estampas de Buenos Aires”. Blog de Carlos Szwarcer. Monografías.com http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires/