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La Espiritualidad Ética y el código para llevar a la práctica nuestras mejores ideas
Los supervivencialistas espirituales extremos y profesionales de la Fe Trascendental (la fe que se encuentra al servicio del Yo Superior o Triada), necesitamos tener un código que sintetice los lineamientos estratégicos que debemos seguir rigurosamente para finalmente conquistar la Unión Divina. Un código que evite que nos desviemos del camino correcto, el único que nos llevará a un encuentro mucho más cercano con el Poder Superior.
Quiero compartir el siguiente código que dice lo siguiente:
El cumplimiento de tu función como ser humano y como una persona de Fe Trascendental, consiste en dar lo mejor de ti a conciencia y en no ceder absolutamente nada en tu esfuerzo por ser feliz con base en tus objetivos ascéticos-espirituales; en tu esfuerzo por alcanzar en primer lugar dichos objetivos y en segundo lugar, tus objetivos materiales-personales; en tu esfuerzo por sobreponerte a todos los males, dolores y sufrimientos mediante una estrategia proactiva que te permita aprovecharte de los mismos para ser cada día más virtuoso; en tu esfuerzo por exterminar la dependencia con los placeres, las emociones y los motivos (apegos con los bienes exteriores) durante 16 horas al día los 365 días del año; en tu esfuerzo por cumplir con todos y cada uno de tus roles de la manera más perfecta posible y en forma proporcional, de acuerdo con su importancia desde el punto de vista del logro de la Unión Divina, y de ahí en adelante, encomendarte a los designios de tu Poder Superior, es decir, poner en práctica el Desprendimiento Emocional Espiritual, el cual constituye todo un estilo de vida, sustentado entre otros fundamentos filosóficos clásicos, en el ascetismo, en el estoicismo, en la apatía, en la ataraxia y en la Ley Eterna descrita por San Agustín de Hipona en su obra El Libre Albedrío.
El principio del Desprendimiento Emocional Espiritual, constituye la segunda parte del presente código, y significa que luego de cumplir de la manera más perfecta posible como hombre o mujer de Fe Trascendental en el logro de un objetivo, en el cumplimiento de alguno de tus roles, en el proceso de asimilación y aprovechamiento de un sufrimiento, debes vivir soltando las riendas de tu vida y entregándoselas a tu Poder Superior; apartándote del escenario de los acontecimientos; dejando dicho escenario libre y despejado para que la voluntad omnisciente, omnipresente y omnipotente de Dios, pueda manifestarse en forma plena, absoluta, sin ningún tipo de inconveniente debido a las carencias, defectos y limitaciones de tu fe; y aceptando el consecuente y gigantesco desafío con muchísima fe, humildad, valor, coraje y determinación. Además debes sentirte lleno de paz, de serenidad, de confianza, de tranquilidad, independientemente de los resultados inmediatos de tus acciones. Aún más, luego de cumplir exigentemente como persona de Fe Trascendental, tienes que ser indiferente ante los resultados de tu esfuerzo y empeño cuando se trata de un objetivo material o personal (porque en caso contrario, significa que eres un esclavo de tu personalidad egoísta, es decir, una más del gran rebaño de ovejas domesticadas).
Si no eres capaz de poner en práctica el Desprendimiento Emocional Espiritual en medio de una situación de sufrimiento relativamente intensa, caracterizada por la incertidumbre ante la posibilidad de perder un bien exterior (material o personal) o bien, caracterizada por la consumación de la pérdida de dicho bien, entonces no estás dando la evidencia de ser un profesional de la Fe Trascendental y de que posees los recursos espirituales necesarios para generar méritos a partir de una determinada situación de sufrimiento. En consecuencia, la voluntad de tu Poder Superior no se manifestará de la forma más conveniente para ti. Eres tú quien tiene que aprovecharse del sufrimiento, y no lo contrario.
La Espiritualidad Ética y las verdaderas causas del bienestar humano
Dentro del gran rebaño de ovejas domesticadas y su mundo de ilusión e ignorancia, lleno de elementos superficiales, podemos encontrar dos grupos básicos de individuos: los que han conseguido el éxito de tipo económico y llevan una vida superficial, agitada y dominada por la superación material-personal, con lujos, ostentaciones y placeres caros; y en el otro lado, los que no han conseguido el éxito económico y llevan una vida rutinaria, ordinaria, austera, modesta y en la gran mayoría de los casos, también superficial.
Los que se encuentran en el primer grupo, viven llenos de deseos que van satisfaciendo poco a poco, de emociones fuertes y de motivos materiales cautivantes. Son dependientes en extremo de dichos elementos superficiales para sentirse felices y para que sus vidas tengan sentido. Los que se encuentran en el segundo grupo, viven con muchos deseos insatisfechos, y les gustaría que sus vidas fuesen más dinámicas a partir de las emociones fuertes y de los motivos cautivantes.
Una vida superficial, agitada y dominada por la superación material-personal, se convierte en causa de sufrimiento porque la persona se vuelve insaciable y quiere cada vez más riqueza, comodidad y placeres, lo cual le roba la paz, la tranquilidad y le impide encontrar valor en las cosas sencillas. Además, por el ritmo de vida tan agitada, debe sacrificar cosas tan valiosas como tiempo de calidad con su familia.
Una vida rutinaria, ordinaria, austera y modesta, se convierte en causa de sufrimiento porque la persona puede experimentar mucha frustración y apatía.
A fin de cuentas, todos los miembros del gran rebaño de ovejas domesticadas (la inmensa mayoría de la humanidad), tanto los exitosos económicamente como los no exitosos, sufren debido al enorme apego que van desarrollando a lo largo de sus vidas con los bienes exteriores, es decir, los bienes materiales-personales. Aquí podemos encontrar la principal causa de dolor y sufrimiento de todos ellos.
El anterior y breve análisis, es el producto de la simple aplicación de los principios básicos de la Sabiduría Antigua.
Ahora, para hacer el correspondiente contraste, quiero hablar de las causas del bienestar espiritual para los profesionales de la Fe Trascendental y del Supervivencialismo Espiritual Extremo, o lo que es lo mismo, para los profesionales del Espiritualismo Ético.
Regresando nada más por un momento con el gran rebaño de ovejas domesticadas, es un hecho incuestionable que todas ellas requieren de motivos exteriores (inclusive la fe primitiva o el primitivismo espiritual, es un motivo exterior y superficial) para guiar sus vidas, para trazar sus planes y objetivos, y para visualizar el horizonte. En ese sentido, los profesionales de la Fe Trascendental (recordemos, aquella fe al servicio del Yo Superior o Tríada: inteligencia inegoísta, intuición y voluntad espiritual; mientras que la fe primitiva se encuentra al servicio del cuaternario: instintos, emociones, deseos, inteligencia egoísta y calculadora), también necesitamos de los motivos para trazar un horizonte claro, nítido y virtuoso. Más correctamente, de un solo motivo que ilumina el camino hacia el objetivo madre, motivo de motivos, motivo primordial y superior, motivo que motiva el desarrollo de la vida interior, un motivo que no altera el aspecto exterior de nuestras vidas porque ellas continúan con su aparente cotidianidad.
Las ovejas domesticadas del gran rebaño que han alcanzado el éxito económico son impulsadas por motivos sumamente ambiciosos y reciben elogios y el reconocimiento social y mediático. Su capacidad para ser exitosos es apreciada como una enorme cualidad que los diferencia del resto. Pero por más ambiciosos que sean dichos motivos, siguen siendo los motivos típicos del gran rebaño de los primitivos espirituales (lujo, comodidad, placeres, estatus, reconocimiento).
El gran motivo de los espiritualistas éticos o profesionales de la Fe Trascendental, es un motivo mucho más ambicioso por ejemplo, que ser el primer terrícola en pisar suelo marciano, que ser el físico teórico que logre unificar las teorías de la relatividad general y la de la mecánica cuántica, que ser la persona más rica del mundo según la revista Fortune para lo cual se requieren de unos 80 mil millones de dólares, que ser el ganador de un premio nobel de física, de economía o de medicina, que ser el mejor jugador de fútbol de toda la historia. Claro, dicho motivo es muy diferente a los motivos típicos del mundo de ilusión e ignorancia del gran rebaño de ovejas domesticadas, asociados a la posesión de bienes materiales-personales. El motivo más grandioso, elocuente, virtuoso, ambicioso y cautivante en términos absolutos para el ser humano, es la obtención de la Unión Divina y su respectivo estadio existencial de plenitud. Pero solamente los profesionales de la Fe Trascendental y del Supervivencialismo Espiritual Extremo, podrán alcanzar la Unión Divina y así concretizar tan maravilloso motivo. Dichos profesionales deben trabajar 16 horas al día los 365 días del año, como exterminadores de deseos, de emociones fuertes y de motivos materiales-personales, o lo que es similar, como exterminadores de apegos con los bienes exteriores. Por cada hora de trabajo reciben un pago en especie que consiste en méritos necesarios para concretizar el ascenso a tan maravilloso estadio existencial.
El deseo más grande y maravilloso de todos, es no desear nada del mundo de ilusión e ignorancia lleno de elementos superficiales. La emoción más fuerte de todas, es cuando alcanzamos un gran bienestar espiritual sin necesidad de emociones. Uno de los motivos más cautivantes de todos, es romper la dependencia con los motivos materiales-personales. Con esta heráldica, el profesional de la Fe Trascendental será capaz de alcanzar la Unión Divina, el supremo objetivo del desenvolvimiento espiritual, y logrará eludir el estadio existencial carencial.
El Espiritualismo Ético y el supervivencialismo extremo
Soy un supervivencialista extremo pero de tipo espiritual, por eso lucho día tras día contra los deseos, las emociones, los motivos y contra todo tipo de apego con los bienes exteriores (dichos apegos son: con el yo inferior de mis seres amados y congéneres en general, con los placeres no virtuosos, con los bienes materiales y personales en general, con los problemas y las preocupaciones, y finalmente, con la vanidad). Cuanto más desarrollada sea mi Vida Interior, cuanto más libre me encuentre yo de condicionamientos, más y mejor preparado estaré para encarar mi destino escatológico, o lo que me ocurra después de morir.
Yo jamás confiaría mi destino escatológico a lo que prescriben las religiones monoteístas a través de sus dogmas. Durante muchos años he estudiado la Sabiduría Antigua (filosofía griega, esoterismo clásico, ética universal) y la Filosofía de la Espiritualidad del alma, que son manantiales de conocimiento libres de dogmas, y a la vez, tan sustanciales e imprescindibles, que le han dado a las religiones el sustrato ético y conceptual para sus libros sagrados.
Gracias al estudio de la sabiduría, de la ética universal y de la filosofía, logré convertirme inicialmente en un hombre de fe independiente. Y luego de madurar por muchos años, en un hombre de fe trascendental (es decir, la fe que está al servicio de mi voluntad espiritual, y no al servicio de mi personalidad egoísta calculadora). Ahora el paso siguiente que estoy dando, es transformarme en un supervivencialista extremo espiritual. Y cuando digo extremo, me refiero a que luego de cumplir de la mejor manera posible con mi superación ascética-espiritual y con mi superación material-personal (en mi esfuerzo por alcanzar todos mis objetivos y siguiendo estrictamente dicho orden), debo practicar el arte de despreciar y de ser indiferente ante los motivos, deseos y emociones de mi personalidad, y ante los bienes exteriores que usualmente llenan y le dan sentido a las vidas de las personas comunes.
Los preppers o supervivencialistas extremos que se preparan para enfrentar exitosamente un evento catastrófico de alcance mundial, y de origen político, ideológico, económico, biológico, ambiental o natural, se toman muy en serio el tema de la supervivencia. Por ejemplo, almacenan alimentos y semillas, adquieren vestimenta, contenedores apropiados y artefactos que purifican agua, establecen planes estratégicos, tienen varias armas de fuego y se adiestran en su uso, aprenden defensa personal, se mantienen en una condición física aceptable, etc. En resumen, invierten tiempo, dinero y esfuerzo con el fin de estar preparados en caso de que suceda un evento catastrófico mayor que podría concretizarse en los próximos 10 o 20 años quizás. Yo particularmente, le apuesto a un desastre ambiental provocado por el calentamiento global y el cambio climático, pero a un plazo mucho más largo, por lo menos hasta dentro de 50 años. Los preppers vislumbran diferentes tipos de amenazas a un plazo mucho más corto de tiempo, pero perfectamente podrían equivocarse. En cambio, la muerte es un hecho absolutamente cierto e inevitable. Por más pequeños que se fabriquen los chips, por más que avance la nanotecnología, por más que se industrialice la órbita terrestre, la muerte seguirá siendo una condición humana insalvable e imprevisible en cuanto al momento exacto de ocurrencia.
¿Cuándo podría morir? ¡Hoy! ¿Cuándo debería prepararme para mi destino escatológico? ¡Hoy! ¿Y cómo y por qué debo prepararme? Primero responderé al ¿Cómo?: Siendo el hombre más ambicioso de la historia de toda la humanidad, al aspirar a despreciar los deseos, las emociones, los motivos, los apegos con los bienes exteriores, desarrollando un blindaje espiritual contra todos esos elementos del mundo de ilusión e ignorancia, que es el mundo conocido por el gran rebaño de ovejas domesticadas (todos los millonarios y millonarias que salen en las listas de Fortune y que son extremadamente exitosos y ambiciosos, no son más que ovejas domesticas del rebaño). Semejante ambición es la que me brinda la calidad de supervivencialista espiritual extremo, porque debo arrancarme todos esos condicionamientos, todas esas cadenas y vivir feliz sin todos esos elementos que son los que le dan sentido y razón de ser a las vidas de las ovejas domesticadas espiritualmente. ¿Cuál es la felicidad que no está condicionada por los elementos del mundo de ilusión e ignorancia? ¡La felicidad espiritual! Que es aquella que experimento al ser consciente de que me he liberado de los deseos, las emociones y de los motivos y que por lo tanto ya no soy un cavernícola espiritual y en consecuencia, podré acceder a la Unión Divina (porque soy un profesional del Espiritualismo Ético o de la Auto Trascendencia).
Ahora sigo con la respuesta al ¿Por qué debo prepararme? Porque podemos morir en cualquier momento y de 900 manera diferentes, y si al momento de morir, somos unos mediocres primitivos espirituales que sufrimos a causa de los deseos insatisfechos, de la ausencia de emociones fuertes, de la escasez de motivos de tipo material, entonces, con base en la doctrina esotérica o sabiduría antigua, con base en la ética universal atemporal, con base en la pansofía, con base en el principio del Perfecto Orden Divino de San Agustín de Hipona, con base en la planificación estratégica espiritual y el trabajo planificado y dedicado como medio para alcanzar objetivos, con base en el criterio de los méritos individuales, etc., no podremos trascender hacia la Unión Divina y su estadio existencial de plenitud, sino que contrario a nuestros deseos, iremos a un estadio existencial carencial, donde cada alma enfrentará diferentes grados de precariedad.
En síntesis, los supervivencialistas espirituales extremos nos caracterizamos por NO SER primitivos espirituales. Por no ser hombres y mujeres tan mediocres, tan mezquinos, tan ordinarios, tan ciegos, que no son capaces de reconocer los elementos del mundo de ilusión e ignorancia. Por no ser tan cándidos en relación con el destino escatológico de cada quien.
El Espiritualismo Ético y el Fundamento de la Incondicionalidad
El total de defunciones por año en el mundo entero es de aproximadamente 370 millones de personas (incluyendo todas las causas de muerte). Tenemos entonces 370 millones de almas -que si creemos en un Poder Superior y en una vida posterior a la muerte- deberían tener un destino o un propósito divino. En ese gran grupo de muertos, hay personas de todas las religiones y sectas existentes, ateos, personas de fe independiente, personas de las diferentes escuelas esotéricas, personas indiferentes ante el tema, las que simplemente no tienen tiempo para su dimensión espiritual, etc. En términos muy simples y cándidos, uno pensaría que la tarea que tiene Dios año tras año, de escoger cuales almas tienen el mérito para acceder a la Unión Divina, es muy compleja y enmarañada, dada tanta diversidad de creencias, dogmas e ideas. ¿Podríamos nosotros, desde nuestra humilde, mortal y limitadísima condición humana, conocer los criterios que utilizaría Dios para seleccionar entre esos 370 millones de muertos por año, aquellas almas que tienen el mérito para acceder a la Unión Divina o por lo menos a un nivel de mayor cercanía con ésta? Por supuesto que sí: Aquellos que pertenecen a la Iglesia del Fundamento de la Incondicionalidad son las almas que pueden aspirar a alcanzar la Unión Divina, ese es el CRITERIO. No se trata por supuesto de una iglesia como tal, sino que es una manera de incluir en un grupo virtual, a todas aquellas personas que gracias a su conocimiento de la sabiduría antigua y de la doctrina esotérica, han logrado hacer del Principio de la Incondicionalidad su estilo de vida, es decir, han logrado superar la etapa primitiva de depender de los motivos, los deseos y las emociones para encontrarle sentido a la vida, y han sido capaces de experimentar con frecuencia un gran bienestar derivado de sus ideas, principios y objetivos espirituales (es decir, han alcanzado la Auto Trascendencia). Los miembros de esta iglesia, también son fieles cumplidores del Principio del Perfecto Orden Divino, cuyo autor es San Agustín de Hipona, el gran filósofo medieval. Dicho principio, derivado de las disciplinas filosóficas de la metafísica y la ontología, dispone amar ordenadamente las cosas conforme su grado de perfeccionamiento espiritual, y no preferir lo material a lo espiritual, ni lo efímero a lo eterno, ni lo cómodo y placentero a lo virtuoso. Es decir, se trata de un principio totalmente consecuente con el Principio de la Incondicionalidad y con la Auto Trascendencia. Los miembros de esta iglesia iconoclasta, también llevan un estilo de vida basado en corrientes de la filosofía clásica como por ejemplo, el ascetismo, el estoicismo, la apatía y la ataraxia, que en esencia, propugnan por una vida libre de apegos con los bienes exteriores, de austeridad, de servicio. No puede faltar en el arsenal de los incondicionalistas, el sustento de la ética universal atemporal. Y existen todavía más instrumentos que conforman el marco filosófico-espiritual de los incondicionalistas, que mencionaré en la próxima publicación. Todos ellos, a fin de cuentas, lo que hacen es expandir sus conciencias y pensamientos.
Tenemos incertidumbre con respecto a nuestro destino escatológico. Primero, porque podemos dudar si existe, aunque el espiritualismo metafísico enuncia que las facultades del entendimiento y la voluntad, al tener facultades inorgánicas, son indiscutiblemente substancias espirituales y por tanto, eternas. Segundo, y esto es lo más importante, porque no sabemos exactamente cuáles son los méritos para ascender a un estadio existencial superior. En última instancia, acceder a la Unión Divina es una misión individual, y cada persona verá si se atiene a los dogmas de su respectiva religión, secta o iglesia, o si decide investigar y reflexionar mucho más en cuanto a este tema capital. Nadie puede estar seguro de que alcanzará la vida eterna. Bajo el supuesto de que existiera la posibilidad de saber el resultado de la apuesta, ¿Existe alguna persona que apostaría su propia vida a que tiene garantizado el acceso a la Unión Divina? Y al existir incertidumbre, existe un riesgo, el riesgo de quedar fuera de un estadio existencial de plenitud.
Entonces: ¿Existe vida después de la muerte? Es muy posible. Bajo la óptica del espiritualismo metafísico no cabe duda.
¿Se obtiene gratuitamente, con solo creer en una religión y practicar algunos de sus preceptos? Difícilmente algo tan valioso puede ser obtenido con un desempeño básico y mediocre.
¿Se requiere de un trabajo espiritual sobresaliente, que supere las mismas expectativas de Dios? Parece ser lo más lógico y razonable, desde el punto de vista de la planificación, del emprendedurismo, de la ética universal, de la pansofía y de la superación personal ascética- espiritual.
¿Cómo son los méritos para ese desempeño sobresaliente? Remitirse a lo dicho anteriormente, sobre la Iglesia del Fundamento de la Incondicionalidad.
Espiritualismo Ético y la Escatología Ecléctica
La escatología según el diccionario enciclopédico Mi Pequeño Larousee, significa lo siguiente: Conjunto de doctrinas y creencias relacionadas con el destino último del hombre y del universo. Es decir, la escatología es una disciplina (una rama de la teología) que trata de descifrar lo que le espera al hombre después de su muerte material. Desde mi perspectiva del fenómeno escatológico, el mismo puede explicarse y predecirse en forma más convincente y acertada, utilizando elementos de la escatología cristiana, de la escatología esotérica u ocultista (en su sentido clásico, serio) y de mi propia cosmovisión escatológica, que he denominado trascendentalista. La escatología es una disciplina a menudo olvidada en el análisis más profundo y amplio que se quiera hacer sobre nuestra relación con el Poder Superior y del futuro que nos tiene preparado y de la responsabilidad que nos concierne con dicho futuro. Pero es una de las disciplinas más cautivantes y apasionantes que podemos estudiar y enriquecer, ya que estamos adelantándonos a las respuestas que obtendremos luego de nuestro deceso.
La vida humana es el primer estadio existencial de nuestra alma. Desde el punto de vista del desarrollo y perfeccionamiento espiritual, todos nacemos, crecemos y envejecemos como diamantes en bruto, es decir, con las cualidades potenciales para trascender la mera condición de seres dominados por la inteligencia calculadora egoísta, por las pasiones, por las emociones y por el apego con los bienes exteriores. En este sentido, hay que considerar ciertas condiciones que son vitales para lograr esa trascendencia tan importante. Tales condiciones son las siguientes: Los que por mérito propio o mérito de otra persona descubrimos y tomamos conciencia de la Ley Eterna (San Agustín de Hipona: El Libre Albedrío); los que amparados en una determinada religión o en el conocimiento de la Sabiduría Antigua logramos ser consecuentes en mayor o en menor medida con dicha ley; los que demostramos tener la capacidad para aprovecharla, con el fin de asumir el perfeccionamiento de nuestro espíritu para la Unión Divina como la misión fundamental de nuestras vidas, y aceptamos con gratitud los sacrificios inherentes a ello; los que nos comprometemos con un camino de desenvolvimiento y de superación ascética-espiritual como un apostolado y lo reflejamos en nuestro estilo de vida austero, modesto, altruista, discreto. Aquellas personas que logren cumplir en mayor o en menor medida con dichas condiciones, se destacarán por cierto pulimiento en sus almas y así se librarán de su condición de diamantes en bruto (Para ello también han sido capaces de experimentar a través de la meditación o por otro medio, del gozo de la libertad absoluta). Dicho de otra manera, se han convertido en principiantes de alquimistas (trasformadores de vicios en virtudes). Este adelanto espiritual tan significativo, les procurará un estadio existencial posterior a la muerte muy cercano a la Unión Divina y por supuesto que mucho más favorable en relación con aquellos (la gran mayoría) que no lograron ningún adelanto espiritual significativo. Para todos los que se quedaron como diamantes en bruto, les espera un estadio existencial en el que sus almas se encontrarán completamente solas y aisladas, sin posibilidad de establecer algún tipo de contacto o comunicación con otra alma, sin posibilidad de obtener conocimientos o información de nada, sin ningún tipo de certeza, sin posibilidad alguna de salirse de ese aislamiento. El Poder Superior les brindará una revelación a estos entes: La razón por la que se encuentran en dicho estadio existencial carencial, es la consecuencia de no haber cumplido con la Ley Eterna, la cual, aunque no les fue enseñada en forma explícita, es inherente a la facultad de la intuición humana, por lo que no caben justificaciones (dicha ley nos manda amar las cosas ordenamente conforme su grado de perfeccionamiento espirtual, y no preferir lo material a lo espiritual, ni lo efímero a lo eterno, ni lo cómodo y placentero a lo virtuoso). Por lo tanto, permanecerán un período de tiempo indeterminado en dicho estadio carencial para que tomen conciencia de la importancia de entender y cumplir el orden universal de la Ley Eterna. Luego esos entes podrían encarnar en seres humanos, conservando en su subconsciente la experiencia que tuvieron en el estadio carencial, y así tendrán la oportunidad de redimirse. Quizás lo logren, quizás no. En caso de ser necesario, volverán a repetir el proceso. Pero también, el Poder Superior puede determinar que un ente demostró los méritos suficientes durante su permanencia en el estadio existencial carencial y no requiere encarnar, y entonces puede proseguir su camino hacia la Unión Divina.
En el caso de los entes que por una u otra vía, se encuentran en el estadio existencial opuesto al carencial, es decir, el estadio de plenitud, podría ser que el Poder Superior los someta a una nueva prueba y más difícil de lo que fue su paso por el planeta Tierra. En tal caso, estos entes pueden adquirir vida y nacer en un planeta cuya civilización es muchísima más virtuosa e inegoísta que la civilización humana, de tal manera que para estar a la altura de los seres más avanzados espiritualmente que viven en dicho planeta, tendrán que aumentar el dominio que ya tienen sobre su personalidad egoísta, y si no lo logran, podrían tener que permanecer un tiempo en un nuevo estadio existencial carencial adecuado a los atributos de la civilización de este segundo planeta. En caso de lograrlo, ascenderán a un segundo estadio existencial de plenitud. Con cada peldaño ganado, estaremos más cerca de la ansiada Unión Divina!
Espiritualismo Ético, la felicidad y el mentalismo
¿DE QUÉ ESTÁ HECHA TU FELICIDAD?
¿De qué está hecha tu felicidad? O mejor dicho: ¿De qué cosas dependes para ser feliz? Si dependes de bienes que tienen un precio o del logro de objetivos que complacen tu personalidad egoísta y tu vanidad (necesidades de aceptación social, de reconocimiento y estima), entonces eres una persona con una felicidad muy frágil porque ésta depende de elementos que tienen un carácter comercial, frívolo y efímero. Se trata de una felicidad casi que instintiva, una felicidad de tipo causa-efecto, es decir, si obtengo esto, si me puedo comprar aquello, si me gano lo otro, si recibo aquello. Este tipo de felicidad condicionada a elementos exteriores, es la felicidad que necesita nuestro yo inferior o yo material. En cambio, la felicidad que no está condicionada a ningún elemento exterior y que se sustenta en el desarrollo de nuestra vida interior, en nuestra capacidad de romper con nuestros apegos con los bienes externos, en la posibilidad de sentir la presencia o la influencia del Poder Superior en nuestra alma, es la felicidad que le pertenece a nuestro yo superior o yo espiritual. Es la verdadera esencia de la felicidad que nos permite experimentar por algunos minutos la LIBERTAD ABSOLUTA cuando hacemos oración o meditación a través del espíritu culturismo.
FELICIDAD DE CRISTAL
¿Cuál es la fuente inmediata o instantánea de tu felicidad? Los bienes materiales y personales que tienen un precio o un valor relativo, y que además tienen una vida útil transitoria, efímera, insignificante, en términos absolutos, o los bienes espirituales, que son invaluables, eternos, inagotables, únicos e invariables? Si naciste para tener una existencia tan finita como la vida misma, entonces sería razonable que te emocionaras principalmente con todos aquellos bienes materiales y personales que pudieras adquirir, ganar y disfrutar. Pero yo pregunto: ¿De qué estás hecho? ¿Únicamente de un cuerpo físico y de una personalidad e inteligencia egoístas, o estás dotado de un alma y de un espíritu? ¿Has sido diseñado para lo finito o para lo eterno? ¿Para acaparar o para dar?
Yo mismo doy testimonio de la mezquindad espiritual inherente a mi naturaleza humana: Voy a recoger a mi hijo al colegio, descubro un nuevo desperfecto en mi viejo automóvil y me disgusto y me aflijo por no poder cambiarlo en el corto plazo por uno más nuevo, pero en cambio, cuando veo acercarse a mi precioso hijo de 12 años, lleno de salud y de alegría, no me emociono, lo veo como algo muy cotidiano, no medito en lo invaluable que es la salud y el vigor de ese niño o muchacho. ¡Qué gran error el que cometo, qué imperdonable!
Todos sabemos que hay dos tipos de bienes, los materiales-personales y los espirituales. Ejemplos de los primeros abundan y es muy fácil dar ejemplos: automóviles, casas, terrenos, vacaciones en tiempo compartido o en el extranjero, ascensos laborales, un nuevo gran cliente que incrementa tus comisiones (para los que somos vendedores como este servidor), la felicitación de tu superior por el trabajo bien hecho, tu actuación sobresaliente en la presentación de algún tema laboral o comercial, etc. Ejemplos de bienes espirituales: La paz de tu alma; tu vida interior desarrollada y protagonista de tu felicidad, como resultado del conocimiento de ti mismo y de la práctica de todos los principios o valores éticos transformados en virtudes; tu particular relación con el Poder Superior, tus oraciones a través de las cuales te comunicas con Él, el desapego, la ruptura con las ataduras de tu personalidad egoísta, el conocimiento de la sabiduría antigua, etc.
Si tu felicidad se basa principalmente en los bienes materiales y personales que ya comentamos, tu felicidad es falsa, es débil, es frágil como el cristal y es muy fácil de destruir. Si tu felicidad realmente está basada en los bienes espirituales (lo cual implica que llevas un estilo de vida consecuente con los valores de la austeridad, de la moderación, del sacrificio y de la discreción), entonces tu felicidad va camino a ser sólida como el acero.
EL MENTALISMO
Según el diccionario enciclopédico El Pequeño Larousse (1996), la palabra Metafísica significa lo siguiente: “Investigación acerca del ser en cuanto tal, y de sus propiedades, principios y causas primeras. 2. Investigación acerca de los principios más elevados del pensamiento y de la existencia. 3. Teoría general y abstracta: metafísica del lenguaje. Metafísica general, la que trata de la naturaleza del ser en sí mismo, independientemente de sus diversas manifestaciones o fenómenos”.
Existe en el mercado librero una gran cantidad de obras con un carácter eminentemente comercial y un tanto superficial que afirman basar sus conocimientos y enseñanzas en la Metafísica, pero en realidad, si nos apegamos fielmente a la anterior definición, es evidente que se equivocan al hacer tal afirmación. La Metafísica es una rama de la Filosofía, y no en vano, si leemos detenidamente dicha definición, encontraremos un cierto grado de dificultad para entenderla, ya que no somos profesionales en Filosofía.
Libros tales como Metafísica 4 en 1, de Conny Méndez, sin menospreciar sus enseñanzas que pueden ser de mucha utilidad (en mi caso particular, la lectura del libro me resultó útil bajo ciertas consideraciones), constituyen una falta de respeto para la compleja disciplina de la Filosofía y evidencian sin tapujos, que pretenden aprovecharse de la inocencia y de la ignorancia de sus lectores, al menos de aquellos que desconocen lo que realmente es la Metafísica, como rama de la Filosofía.
Otro ejemplo de este fenómeno mercadológico de obras exitosas en ventas que supuestamente tienen un sustento científico o lógico, valiéndose de términos filosóficos o de leyes científicas, lo constituye el libro El Secreto de la autora Rhonda Byrne, quien no hace más que presentar en una forma más sensacionalista, la misma propuesta que mucho tiempo atrás había publicado la ya mencionada Conny Méndez, solo que ésta última, en vez de llamarle “El Secreto” al supuesto poder mentalista, le llamó “La Gran Verdad”.
Ambas autoras extrapolan la ley de atracción gravitación de la Física al ámbito de la conducta y la racionalidad humanas, y pretenden convencernos de que dicha ley puede ser asimilada al poder mental y al comportamiento humano, lo cual, desde el punto de vista científico es totalmente falso y absurdo, salvo que sea algo que se acepte por la vía de la fe, y ya esto es un tema totalmente aparte. Yo soy un estudioso de la Sabiduría Antigua, y he leído bastante sobre El Kybalion, el cual se atribuye a Hermes Trismegisto. Cito a continuación una frase del libro “El Kybalion, estudio sobre la filosofía hermética del antiguo Egipto y Grecia” escrito por Tres Iniciados (Editorial Orion, 1998): “Todas las bases fundamentales de las enseñanzas esotéricas que en cualquier tiempo han sido impartidas a la raza son originarias, en esencia, de las formuladas por Hermes. Aún las más antiguas doctrinas de la India han tenido su fuente en las enseñanzas herméticas”.
Autoras como Conny Méndez y Rhonda Byrne lograron tener éxitos editoriales a partir de enseñanzas herméticas y esotéricas que datan de miles de años atrás, que son muy conocidas y compartidas por los estudiosos de dichas materias, pero que a los neófitos les resultan fascinantes cuando se las presentan con cierta tergiversación y en una forma mucho más amigable y atractiva, haciendo énfasis en los logros materiales.
El Kybalion asimila el comportamiento del universo al comportamiento humano, y sentencia que se trata de una ley. Además nos dice que el Hermetismo se basa en 7 principios, y el primero de ellos se llama el Principio del Mentalismo, y de acuerdo con éste, tanto la materia como la energía del cosmos están subordinadas al dominio de la mente de algunas personas privilegiadas que se conocen como los “iniciados”.
A pesar de mi admiración y respeto por la Sabiduría Antigua, la cual es muy amplia, heterogénea y fundamental en el crecimiento espiritual del ser humano, en lo que respecta al Kybalion y el Hermetismo, yo debo manifestar que rechazo de plano su propuesta de que el mentalismo se comporta como si fuera una ley. Y voy a dar mi criterio acerca de lo que para mí es en realidad el Mentalismo: No es un concepto filosófico ni mucho menos, tampoco es un instrumento que armonice las leyes de la física y los fenómenos de la conducta y el comportamiento humanos.
Yo comparto totalmente la siguiente definición tomada del sitio web de Página de Vida (www.proyectopv.org): “El mentalismo es la ciencia que estudia la mente como fuerza creadora. El hombre es la resultante de su pensamiento“. Luego, en el mismo diccionario que cité al inicio de esta publicación, dice que mentalizar es “adquirir o cimentar una idea“. Yo lo aprecio de esta forma: Por supuesto que todo lo que Dios ha creado, lo ha hecho con el poder de su mente, Él lo concibe en su mente y simplemente ordena que se manifieste y de esa manera se concretizan todas las cosas. Ahora bien, en el campo de la Metafísica original y seria, fundamentada en métodos racionales (es decir, la Metafísica como rama de la Filosofía), existe el concepto de la ley eterna, y dicha ley sentencia lo siguiente: debemos amar las cosas ordenadamente, conforme su grado de perfeccionamiento espiritual, y no preferir lo material a lo espiritual, ni lo efímero a lo eterno, ni lo cómodo y placentero a lo virtuoso (El Libre Albedrío, San Agustín, capítulos VI y XII). Yo considero que si soy capaz de cumplir con dicha ley de la manera más perfecta y apasionada posible, entonces Dios me concederá la privilegiada condición de pasar a formar parte en forma infinitesimal de su grandioso Mentalismo Divino, y si además pongo todo mi empeño y esfuerzo en concretizar una idea-objetivo, con el ingrediente final de mi FE TRASCENDENTAL, entonces indudablemente que lo lograré.
Pero aclaro nuevamente, para mí el Mentalismo pertenece al ámbito de la Fe, de tu particular relación con tu Poder Divino. Y su tu Fe es meritoria y trascendental, el Mentalismo tal y como yo lo he descrito, te brindará grandes beneficios o logros principalmente para tu adelanto o desenvolvimiento espiritual y no material. Y hago la distinción, porque si lo que queremos es que el Mentalismo nos ayude con logros de nuestra personalidad egoísta, entonces estaríamos hablando de un falso Mentalismo de carácter superficial e interesado, algo muy similar a la teología de la prosperidad y la sanación, con la que las iglesias pentecostales manipulan a sus seguidores.
Espiritualismo Ético y el Espíritu culturismo
El espíritu culturismo es la disciplina que persigue el desarrollo más grande y perfecto posible de nuestra Voluntad Espiritual, a través de la oración mística, de los ejercicios espirituales y de los buenos hábitos. Y dicha voluntad nos permitirá transformar los valores éticos y morales en virtudes (hechos concretos). El espíritu culturismo incluye la reflexión meditativa, mediante la cual podemos experimentar la Libertad Absoluta en virtud del Principio de la Incondicionalidad (es decir, la capacidad de alcanzar un enorme bienestar interior sin estar condicionado a la posesión de un determinado bien exterior).
Pero como seres humanos que somos, con problemas y preocupaciones, limitaciones y sufrimientos, estrés, ansiedad y tiempo limitado para todo, hasta para lo más bello y noble que pueda ser, necesitamos primero que todo, la virtud de sentir pasión por el perfeccionamiento espiritual, lo cual nos dotará de la Voluntad Espiritual necesaria para cumplir con una rutina de ejercicios y de meditaciones que nos permitan ascender a un estado de iluminación de vida interior y así alcanzar la Libertad Absoluta por breves períodos de tiempo. ¿Qué tipo de ejercicios debo hacer? El que más le guste: yoga, aeróbicos, halterofilia, trote, caminata, natación, gimnasia adinámica (isométricos), o inclusive basta con una sesión de respiraciones profundas. El ejercicio físico no es imprescindible, pero definitivamente que ayuda mucho para despejar la mente, para lograr concentración y para acceder con más facilidad a la vida interior. Tampoco se trata de ejercitar el cuerpo durante horas, porque más allá de todas sus ventajas, en este caso no es más que un medio para lograr un estado mental favorable para la relajación y la posterior meditación.
Finalmente, una vez que nos sentimos a gusto en determinada posición, procedemos con la meditación. Por supuesto que en materia de meditación, se ha escrito y dicho un universo de cosas útiles, y ud. debe buscar lo que más le guste o empezar a experimentar por su propia cuenta. La forma no es lo importante, sino el resultado final. Es imperativo que ud sienta que en ese maravilloso momento, es capaz de desprenderse del interés propio, de sentir que ya no requiere de motivos para poder experimentar un enorme estado de bienestar y de paz, que se terminaron los fines y los medios, las causas y los efectos, que se terminó el mundo de la física y empezó el mundo de la espiritualidad. Ud. debe saber que su espíritu es capaz de atravesar el tejido espacio-tiempo del universo, que puede dejar atrás el mundo de las partículas subatómicas y alcanzar una nueva dimensión. Que en este momento no existe ningún elemento material o personal que pueda condicionar su gran nivel de bienestar y de iluminación (Principio de la Incondicionalidad), que nunca ha estado más cerca de su Poder Superior, que ahora sabe que es un ser espiritual exitoso, que su felicidad es interior, que su éxito es interior, que su infinita riqueza radica en la capacidad de experimentar la LIBERTAD ABSOLUTA! De que su Yo Superior realmente se encuentra encima de su yo inferior (instintivo, calculador, egoísta), de que la vida no es un fin en sí misma, sino un medio para despertar la vida interior e iluminarla con la Voluntad Espiritual.
Todo el proceso que he explicado y el resultado, ese maravilloso estado de iluminación y de concientización de tu vida interior, de tu éxito interior, de tu capacidad de prácticamente despreciar tu vida exterior (tomando en cuenta su fragilidad y brevedad), es lo que yo llamo ESPÍRITU CULTURISMO!
Nota: El término espíritu culturismo aparece en unos pocos sitios de internet, por lo que me parece que es muy reciente y apto para ser enriquecido.
Es hora de meditar, trascender y liberarse: No necesitamos de un monasterio y de una vida entregada a la vida espiritual para experimentar la libertad absoluta aunque sea por valiosos minutos. Sentirnos liberados en forma absoluta por minutos nos transforma en seres mucho más conscientes en lo ético, en lo humano y en lo espiritual, con un criterio mucho más desarrollado para discernir entre nuestra vida interior y la vida exterior. No somos monjes budistas en el Tíbet, pero dentro de nuestra poderosa vida interior contamos con un hermoso templo para orar, para meditar y para cumplir con el Principio de la Incondicionalidad (sentirnos plenos sin ningún tipo de apego exterior que lo condicione) y en última instancia, para alcanzar la Libertad Absoluta: Estado mental y espiritual en el cual no requerimos ni de fines ni de medios para encontrarle el sentido a la vida, cuando somos capaces de experimentar una paz y un bienestar interior inmensos sin necesidad de motivos exteriores, sin necesidad de causas y efectos, sin necesidad del interés propio, sin ningún tipo de apego con los bienes exteriores, sin ataduras que nos mantengan atados al inframundo (el mundo de lo pasajero, efímero, inane, como lo es la misma vida humana material).
En este momento te encuentras dentro de tu templo interior, el aire es el aire puro de la montaña alta, el cielo es azul como nunca tan azul, los sonidos son los de las aves y no los de las máquinas, no hace calor pero tampoco frío, el viento sopla mansamente con una invitación a meditar, y dentro de tu templo la paz es absoluta, te has aislado del mundo exterior, eres libre de ataduras y de necesidades, eres espíritu, eres algo muy diferente a la materia porque puedes atravesar las partículas subatómicas y el tejido tiempo-espacio, eres un triunfador en tu templo espiritual, eres un espíritu culturista emprendedor, con un desarrollo admirable de tu vida interior, eres diferente a la mayoría, eres más útil, eres instrumento de Dios para hacer el bien.
Vida interior y vida exterior, felicidad interior y felicidad exterior. Éxito interior y éxito exterior. Lo exterior está ocupado por los apegos con los bienes materiales y personales, que son efímeros, temporales, pasajeros, extremadamente finitos. Lo interior no necesita estar ocupado por nada, porque es el hogar del alma, que es inmaterial y eterna. El alma se alimenta con la fe, con las ideas sobre la espiritualidad y con el conocimiento de uno mismo. Lo exterior es el hogar de tu personalidad egoísta, que siempre condiciona tu falsa libertad al logro de cualquier tipo de éxito material o personal. Si no la logras complacer de esa manera, ella misma te lo cobrará muy caro. Si tu vida es rutinaria, ordinaria, austera, con un grado de relativa precariedad en tu situación económica, y lo único que tienes es tu título profesional y tu empleo, pero eso no alcanza para salir del bache en que te encuentras, con un nivel de endeudamiento considerable, te sentirás afligido, deprimido, abatido. Por otro lado, si de repente tu situación cambia, y logras cierto nivel de holgura económica, sobrevendrá la felicidad, pero no la felicidad auténtica, sino la que es falsa, condicionada a elementos materiales y personales, la que complace tu personalidad egoísta pero no a tu alma.
La verdadera felicidad no se encuentra al vaivén de los acontecimientos que efectivamente cautivan a tu personalidad. No te engañes con la falsa felicidad, y si estás sufriendo por la frustración que te genera tu situación económica o cualquier otro evento por más grave o doloroso que sea, no seas tan débil, no seas tan mezquino, y pon atención a tu vida interior, que es donde se encuentra la verdadera felicidad. Dedícate a desarrollar tu vida interior, preocúpate por hacer ejercicios espirituales, conviértete en un espíritu culturista y desarrolla tu Voluntad Espiritual (que es el mayor de todos los bienes posibles) y accede a la LIBERTAD ABSOLUTA. Éste es uno de los méritos más valiosos que puede tomar en cuenta el Poder Superior para permitirte disfrutar de un encuentro cercano con Él después de tu vida material. Solo los espíritu culturistas son capaces de experimentar la LIBERTAD ABSOLUTA, solo ellos tienen los méritos más calificados para lograr la Unión Divina después de la muerte!
El Espiritualismo Ético: Misión y Visión
Existen históricamente dos tipos de espiritualismo, el filosófico y el religioso. A mi me interesa el espiritualismo filosófico, por su carácter lógico y racional (y no dogmático). Los fundamentos de dicho espiritualismo provienen de la metafísica y de la ontología (ambas, ramas de la filosofía). La metafísica propone la existencia de la ley eterna, y dicha ley sentencia lo siguiente: Debemos amar las cosas ordenadamente, y no preferir lo material a lo espiritual, ni lo efímero a lo eterno, ni lo cómodo y placentero, a lo virtuoso (El Libre Albedrío, San Agustín, capítulos VI y XII).
Luego, de la ética específicamente, me interesa subrayar la suprema obligación que tiene el ser humano de auto desarrollarse integralmente, lo cual significa propiciar un desarrollo equitativo de sus diferentes áreas de actividad (es decir, el hombre y la mujer multidimensionales), y esto implica que tenemos que tener un estilo de vida austero, no tan excesivamente comprometido con el adelanto material, para que así realmente dispongamos de tiempo para invertirlo en nuestro adelanto espiritual y en un cumplimiento equitativo de todos nuestros roles. Y dicho desarrollo integral requiere del don de la Voluntad Espiritual. Dice San Agustín en su libro El Libre Albedrío con respecto a la voluntad: “El que tiene esta buena voluntad tiene ciertamente un bien, que debe preferir con mucho a todos los reinos terrenos y a todos los placeres del cuerpo. Mas el que no la tiene, carece, sin duda, de lo que es superior a todos los bienes” (Capítulo XII).
He pasado algunos años tratando de definir la suprema razón de ser de nuestro paso por esta vida terrenal, la he modificado varias veces a medida que asimilo nuevas ideas y conocimientos, y al día de hoy, en este mismo instante, quiero manifestar que dicha razón (que por supuesto es el pilar fundamental del Espiritualismo Ético) es la siguiente: Trascender nuestra personalidad egoísta a través de nuestro compromiso con los valores (reflejado a su vez en hechos concretos que son las virtudes o los méritos espirituales) con el fin de alcanzar la UNIÓN DIVINA. Aplicando la dialéctica y el lenguaje de la Planificación Estratégica (ciencia de la administración) al desempeño espiritual, podemos afirmar que nuestra misión consiste en trascender nuestra personalidad egoísta y nuestra visión en alcanzar la UNIÓN DIVINA.
Existen varias herramientas fundamentales para lograr la trascendencia de la personalidad, y una de las más útiles, es la herramienta de la meditación dirigida a cumplir con el Principio de la Incondicionalidad y a experimentar la Libertad Absoluta. En términos sencillos, es la meditación mediante la cual somos capaces de alcanzar un enorme bienestar interior de tipo incondicional, es decir, un bienestar que no requiere de condicionamientos exteriores o personales porque tiene su asidero dentro de nuestra Vida Interior Desarrollada. Al liberarnos totalmente de los motivos convencionales y de los apegos con los bienes exteriores, logramos despojarnos del interés propio, y en consecuencia, desembocamos en el mar de la Libertad Absoluta, lo cual significa que la felicidad y el éxito interiores han llegado a adquirir mucha mayor relevancia que la felicidad y el éxito exteriores. Y el desarrollo y fortalecimiento de la vida interior, debe verse reflejada en una vida de austeridad, de servicio, de sacrificio, de desempeño espiritual y de gran bienestar interior.
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