El Buenos Aires que se fue

Blog en Monografias.com

 

MI PROFESORA DE INGLÉS

Cuando aun no había finalizado la escuela primaria, comencé a estudiar inglés con Miss Dennehy.

Era una persona mayor que vivía con dos hermanas. Su domicilio estaba ubicado a cuatro cuadras del mío, en Valentín Gómez esquina Billinghurst, en la ciudad de Buenos Aires.
Era una típica casa chorizo, en muy buen estado, colmada de macetas con plantas y flores. En el fondo se hallaba el comedor, que tenía una gran mesa oval de madera, cubierta por un paño verde, donde recibía mis clases.
No estábamos solos, porque una hermana discapacitada cuyo nombre no recuerdo, permanecía siempre sentada. Escuchaba todo el desarrollo de la clase pero jamás interrumpía.
Miss Dennehy era muy especial para dictar sus clases. Me indicó adquirir un libro básico “First steps in english” (Primeros pasos en inglés), de Mme. Cammerlynck, un libro de tapa roja con letras negras, dirigido a franceses que estudiaban inglés.
La edición era viejísima, de 1912, con ilustraciones muy antiguas. Nunca comprendí porqué eligió un libro que no tenía ninguna vinculación con los programas de la escuela secundaria, ya que los temas abordados eran completamente distintos.
Para la pronunciación, no utilizaba los signos de fonética, sino la repetición. Ella pronunciaba y yo, repetía, tantas veces hasta que quedaba conforme.
Al comenzar la clase debía rezar el Padre Nuestro y el Credo. Fue lo primero que me enseñó y jamás dejó de hacerlo. Yo repetía lo que ella decía. Una vez finalizados comenzaba la clase propiamente dicha.
Este ritual se repitió dos veces por semana y me introdujo en el conocimiento elemental del idioma inglés, en una vieja casona de ese Buenos Aires que se fue.

La educación, La infancia, Personajes de la infancia

LOS GITANOS

La llegada de gitanos a la Argentina comenzó a fines del Siglo XIX.
Provenían de distintos países europeos y muchos se ubicaron en Buenos Aires. Caracterizados por el nomadismo, se instalaban en grandes carpas, ocupando un terreno.
Recuerdo que en una esquina del barrio de Villa Real, instalaron una carpa en un terreno baldío, dentro de la cual observamos unos llamativos artefactos de bronce pero ignorando su uso.
Los colores variados de la ropa femenina era un clásico de las calles porteñas. Las gitanas caminaban en grupos pequeños, de tres o cuatro personas, con sus clásicas trenzas adornadas con monedas de oro y collares, que también mostraban monedas de oro, uno de sus métodos para ahorrar dinero.
Nos llamaba la atención que las mujeres de mayor edad, caminaban por las calles fumando, situación excepcional en esa época. Se desplazaban hablando en voz alta, en un idioma desconocido, o en un español mal pronunciado, moviendo sus amplias y coloridas polleras que ocultaban sus pies.

Desinhibidas en sus desplazamientos, interrumpían la marcha de cualquier transeúnte, ofreciendo sus servicios de adivinación del futuro, observando y “leyendo” las líneas de la mano. Las mujeres casadas usaban un pañuelo cubriendo su cabeza.
A los hombres no los reconocíamos; nada los diferenciaba en su atuendo con los demás peatones. Pasaban desapercibidos. La libertad es uno de los principios fundamentales de este pueblo. Una decisión de mucho peso fue la de enviar a sus hijos a la escuela, poderosa herramienta para el mantenimiento de su cultura, ya que no sabían leer ni escribir.
Los gitanos nómades, no invertían su ganancia en la compra de casas, Como desconfiaban de los bancos, llevaban su riqueza puesta: monedas de oro y joyas, que además los protegían de los malos espíritus.
Se han dedicado a la venta ambulante, al intercambio y a la adivinación. En general, han desarrollado una economía independiente, una red de trabajo exclusiva de la colectividad, como la compra y venta de automóviles y la herrería industrial.
Pero los cambios tecnológicos motivaron otras modalidades de comercialización, que al exigirles permanecer en un sitio fijo, eligieron edificios como sitios estables. Sin embargo, actualmente pueden encontrarse familias viviendo en carpas como lo hacían tiempo atrás, en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: http://www.buenosaires.gob.ar/ares/secretaria_gral/colectividades

El barrio, El exilio, La ciudad, La infancia, Personajes de la ciudad

LA LEY DE LA SILLA

La Ley 12.205 “Ley de la silla”, fue redactada en 1907 por el Dr. Alfredo Palacios, el primer diputado socialista de América, oriundo del barrio La Boca, en la ciudad de Buenos Aires.
Las tejedoras, trabajadoras del vestido, alpargateras, textiles, sombrereras y demás empleadas de comercio, decidieron entablar pelea en 1907 en apoyo del Dr. Palacios, saliendo a la calle para luchar por sus derechos reclamando que el patrón les proveyera a los trabajadores. de una silla o taburete con respaldo en el lugar de trabajo.
Esta ley creada para las mujeres por el Dr. Palacios, se sumaba a la que establecía el descanso obligatorio antes y después del parto, la prohibición de trabajo a los menores o la jornada laboral de ocho horas.
La Ley de la silla fue promulgada en la Argentina el 5 de octubre de 1935, por Decreto Nacional 83474/36 cuyo Art. 1º decía: ” Todo local de trabajo en establecimientos industriales y comerciales de la Capital Federal, provincias y territorios nacionales, deberán estar provistos de asientos con respaldo en número suficiente para el uso de cada persona ocupada en los mismos”.
Se determinó que la permanencia de pié durante muchas horas, determinaba trastornos orgánicos como perturbaciones de la circulación sanguínea y la producción de várices.
La ley fue presentada en la Cámara de Diputados de la Nación por el Diputado Francisco Pérez Leirós. A pesar de ser una Ley de alcance nacional, esta conquista social que ya superó el siglo desde su promulgación, no se cumple en forma total, a pesar de estar vigente.
Un verdadero atentado a los derechos laborales de muchos obreros y empleados, que no se han beneficiado de una de las leyes fundamentales de Alfredo Palacios promulgadas en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20110205…
La ley de la silla. AscensionDigital.com.ar.Buenos Aires, Argentina 1-2-2016

La ciudad, La cuestión social, Realidades argentinas

LA NOVELA ROMÁNTICA

La novela romántica fue un fenómeno cultural y editorial.
Sin embargo, en la época actual, suele ser menospreciado al ser considerado un producto de ficción para amas de casa, a pesar del atractivo que ejercen sobre el público femenino.
En una época en la que el objetivo básico de la mujer era formar una familia y ocuparse de ella, responsabilizándose de las actividades domésticas, la novela romántica, a través de las emisiones radiales o de las publicaciones semanales, tuvo un amplio desarrollo.
La novela romántica constituyó un oasis que recompensó la desigualdad subyacente en los hogares, brindando media hora de ensoñación dentro de un paraíso imaginario, conviviendo con un hombre dominante y protector, que aportaba la felicidad soñada, dentro de las normas sociales vigentes en esa época.
Una carga de erotismo sugerido discretamente, mantenía a la audiencia en vilo durante las emisión radial.
Habitualmente menospreciado, el volumen de lectores y oyentes hicieron de este género llamado “menor”, un fenómeno cultural, editorial y de ventas muy significativo. Las novelas románticas de Corín Tellado y M. Delly respondieron exitosamente a la creciente demanda del público femenino, que devoraba el contenido de cada publicación con ansiedad no disimulada.
El bajo costo de las publicaciones, muchas de ellas de la “Editorial TOR”, fue factor determinante de su llegada a todos los sectores de la población.
Cada lectora o cada oyente, se identificaba con la heroína de turno, viviendo intensamente cada una de las vicisitudes que acontecían en cada capítulo emitido, haciendo de este género literario uno de los entretenimientos de mayor atractivo vividos intensamente en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: Marajofsky Laura. Novela romántica ¿Placer culposo o feminismo por otros medios? La Nación 29-11-2015

Audiciones Radiales, La casa, La cuestión social

LA DAMA DUENDE

“La dama duende” es una película en blanco y negro, del año 1945, dirigida por Luis Saslavsky.

Estuvo rodeada de características muy especiales por la participación en todos los rubros, de exiliados españoles que vivían en Buenos Aires. Para el guión Saslavsky eligió a la escritora y poetisa María Luisa León, que lo escribió con la coautoría de su esposo, el poeta y pintor Rafael Alberti.
Actores como Enrique Álvarez Diosdado, perteneciente a la compañía de Margarita Xirgu, integró la pareja principal con la actriz argentina Delia Garcés.
En el resto de elenco hallamos a Antonia Herrero, Amalia Sánchez Ariño, Paquita Garzón, Helena Cortesina, Manuel Perales, Alejandro Maximino, Andrés Mejuto, Ernesto Vilches, Francisco López Silva, Manuel Collado Montes, todos españoles.
La fotografía fue responsabilidad de José María Beltrán y la música fue compuesta por Julián Bautista, ex profesor del Conservatorio de Madrid y autor de la música de más de 50 películas argentinas.
Los decorados fueron obra del veneciano Gori Muñoz. Todos los mencionados integraron un selecto grupo de artistas y colaboradores directos de primer nivel, que tuvieron la oportunidad de continuar en Buenos Aires, las tareas con las que se distinguieron en su España natal.
“La dama duende” fue un arma esgrimida contra el general Franco. Su presentación en el “Primer Certamen Cinematográfico Hispanoamericano” celebrado en Madrid en 1948, no recibió ningún premio, los actores exiliados fueron censurados y se prohibió su proyección en España.
“La dama duende” fue una película realizada en los “Estudios San Miguel” de Argentina en el año 1944. Ganó cinco “Premios Cóndor de Plata” 1946, incluido el de la mejor película, en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/La_dama_duende_

Artistas destacados, El cine, El exilio, Vivieron en Buenos Aires

EL FERNET

El fernet es una bebida alcohólica originaria de Francia pero popularizada en Italia desde mediados del Siglo XIX, traída al país por los inmigrantes italianos.
De sabor amargo, está elaborado con hierbas tales como la manzanilla, el cardamono, el ruibarbo, el azafrán y otras. Este aperitivo tiene una graduación alcohólica de 45º, es de color verdoso oscuro y muy aromático.
La creación de la familia italiana Fratelli Branca, le dió el apellido al fernet más antiguo conocido en Buenos Aires, donde se lo degusta junto con un café, mezclado con soda, agua mineral o integrando cócteles.
El fernet tiene otras indicaciones ya que se lo ha empleado como digestivo para el tratamiento de los cólicos del bebé o de los dolores menstruales. La popularidad de este amargo no ha disminuido ya que su consumo aumentó año tras año. Una combinación muy solicitada y popular entre nosotros es con bebida cola.
En ciertos ambientes se considera al fernet como la bebida nacional de Argentina. El fernet integra el amplio grupo de los aperitivos, bebidas obtenidas de hierbas y maceradas en alcohol, utilizadas previamente a las comidas, con la finalidad de “despertar el apetito”, sin olvidar que en otros tiempos, se usaba como elixir medicinal para prolongar la vida.
Favorece la secreción de los jugos gástricos y prepara al estómago para la digestión de la comida siguiente, siempre y cuando no se lo acompañe de la ingestión exagerada de embutidos, quesos y alimentos grasos que provocan un efecto contrario, las famaosas “picadas”, con más calorías que la comida misma.
La costumbre de tomar un fernet o amargo, antes de la comida, fue un sano pretexto para el encuentro de amigos en el café o sobre el estaño de un bar, en aquél Buenos Aires que se fue.

Fuente: http://www.tragos-copas.com/search/label/Historia%20de%20las%20Bebidas
http://www.conexionbrando.com/1484299

El barrio, La cuestión social, Modas y costumbres

LA MEZZETTA

“La Mezzetta” es una pequeña pizzería ubicada en la calle Álvarez Thomas y las esquinas de Avenida Forest y El Cano, en el barrio de Villa Ortúzar.
No dispone de asientos y comer parado, es la única posibilidad. Por otra parte, el local está siempre colmado y se necesita de mayor tiempo para degustar lo solicitado.
Poco, pero bueno, es el lema que distingue a “La Mezzetta”. Si bien no hay muchas posibilidades, lo que se ofrece es muy bueno. La estrella refulgente es la Fugazzetta Rellena. Los que la han probado dicen que es única, insuperable, la mejor, ya sea en tamaño o en sabor. Crocante, con una altura aproximada de 6 centímetros de queso en su relleno.
La pizza crocante de muzzarella, es una opción más que válida. Lo mismo ocurre con las empanadas de carne, de muy buena calidad. He tenido la oportunidad de disfrutar integralmente la limitada pero exquisita producción de “La Mezzetta” cuando trabajaba en un centro asistencial de la zona.
Además de sus pizzas y fugazzettas, hemos degustado las tortas de ricotta, pastafrola y dulce de leche; la tarta de coco o de manzana y el flan. Una gran diferencia con otras pizzerías, consiste en lo abundante de las porciones y el uso de servilletas de papel de almacén, cortadas a cuchillo. Conocer “La Mezzetta”, es una etapa obligada en la vida del porteño, una experiencia que no se puede obviar. Paraíso de “tacheros” y remiseros, no tiene delivery, no abre los domingos por la noche, no tiene mesas.
“La Mezzetta” considerada por muchos “la Meca de la pizza”, nos transporta al pasado de las pizzerías al paso, las únicas de aquel Buenos Aires que se fue.

El barrio, Pequeños locales comerciales, Realidades argentinas

ANTOINE DE SAINT- EXUPÉRY

Antoine de Saint-Exupery fue un novelista y aviador francés nacido en Lyon, Francia, el 29 de junio de 1900.
En 1926 comenzó a trabajar como piloto comercial para Aeropostale, en la ruta Toulouse - Rabat. El 12 de octubre de 1929 llegó a la Argentina, designado por la Compañía General Aeropostal Francesa como Director de la flamante filial Aeroposta Argentina, la primera compañía de aviación argentina.

Su misión fue la de establecer nuevas rutas entre la Patagonia y distintos puntos del país y América del Sur, así como la de negociar tratados comerciales para transportar correspondencia y, en algunas ocasiones, pasajeros.
El primer vuelo se realizó el 20 de octubre de 1929, entre Comodoro Rivadavia y Buenos Aires. Sus vuelos en la soledad de la Patagonia, fueron la fuente de inspiración para su libro “Vuelo Nocturno”, publicado en Francia en 1931, que le valió el premio francés “Prix Femina”.
Vivió en Buenos Aires desde noviembre de 1929 hasta enero de 1931, en un departamento de dos ambientes ubicado en el 6º piso de la Galería Güemes, en la ciudad de Buenos Aires, con una terraza que frecuentaba para fumar.
En una oportunidad, trajo una foca desde Trelew, a la que ubicó en su bañera, con el agregado de barras de hielo. La alimentaba con pescado, provocando la queja de los vecinos a causa del mal olor.
La impresión que le causaron los paisajes patagónicos, quedaron plasmados en la correspondencia que mantuvo con su madre. Inauguró la ruta Bahía Blanca a Río Gallegos. En 1930 conoció a su musa y gran amor, la escritora salvadoreña Consuelo Suncin, con quien se casó al regresar a Francia en 1931. Fue un matrimonio tormentoso, por las ausencias e infidelidades de Saint-Exupery.

En enero de 1931, regresó a Francia para disfrutar su período de vacaciones y casarse, pero la Aeroposta Argentina quebró y Saint-Exupery no regresó a la Argentina. En el año 1938, intentó unir en vuelo Nueva York con Tierra del Fuego, pero un accidente en Guatemala, lo dejó postrado en cama, escribiendo su obra premiada “Tierra de Hombres”.
Al comenzar la ocupación alemana en Francia, viajó a Nueva York, donde permaneció más de dos años. Escribió “El Principito”, el clásico de la literatura infantil, considerado el mejor libro francés del siglo XX.
Falleció el 31 de julio de 1944, al ser abatido su avión P-38 Lightning, mientras realizaba un vuelo de reconocimiento en la isla de Riou, sobre la costa de Marsella. Antoine de Saint-Exupéry, pionero de la aviación comercial en la Argentina, vivió 15 meses en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente:http://hipertextual.com/2012/06/saint-exupery
http://www.patagonia-argentina.com/saint-exupery-en-la-patagonia
http://www.alohacriticon.com/literatura/escritores/antoine-saint-exupery
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/saint_exupery.htm

Realidades argentinas, Vivieron en Buenos Aires

LA LAVANDERA

La lavandera acudía a los domicilios a lavar la ropa sucia que se le entregaba, previo recuento.

Desarrollaba su tarea en el enorme piletón ubicado en el fondo de la casa chorizo, al lado del cuarto de baño. La tarea básica del lavado era enjabonar la ropa, remojar, dejar reposar, quitar las manchas restregando sobre la tabla de lavar, aclarar con agua a mano y nuevo remojo en agua con una pastilla de “azul” para aclarar, retorciendo al máximo para eliminar la mayor cantidad de agua.
El secado se realizaba colocando la ropa al sol, ya sea extendida sobre el césped, si lo había, o mucho más frecuente colgada de una soga y fijada con broches de madera.
Una vez secada, se doblaba prolijamente para su entrega, colocándola en la cesta para la ropa limpia. La lavandera era habitualmente una inmigrante española, de Galicia, que encontraba una fuente de trabajo diario.
Esa tarea la desempeñaba en varios domicilios del barrio, a los cuales concurría una o dos veces por semana. Cobraba por hora de trabajo. En más de una ocasión, otros inquilinos solicitaban sus servicios, mejorando así sus magros ingresos.
En otras oportunidades, se solicitaba su colaboración en las tareas de la casa, ampliando su espectro de actividades. Eran contratos de palabra que se cumplían rigurosamente por ambas partes. El cumplimiento de la lavandera devenida en empleada doméstica, era remunerado oportunamente con pagos semanales o quincenales.
La aparición progresiva de los medios de lavado mecánicos, fueron reemplazando a las lavanderas en ese Buenos Aires que se fue.

El barrio, La casa, La inmigración

LA DACTILÓGRAFA

La dactilógrafa fue una empleada administrativa cuya misión era la de mecanografiar documentos.

Esa posición se alcanzaba luego de aprobar la escuela primaria y el curso de dactilografía dictado por una institución privada, como las “Academias Pitman”, una de las más recordadas. Al cabo de un estudio de 3 meses aproximadamente, se lograba el título de dactilógrafa al tacto, es decir, que escribía con los 10 dedos y sin mirar el teclado.
Ese empleo asalariado, le permitía disponer de una posición laboral superior, respecto de las obreras. La máquina de escribir fue el instrumento clave e indispensable, el más popular de esa época, en el período comprendido entre 1918 y 1939, que catapultó la especialidad de mecanografía, como el conocimiento básico e indispensable para el desempeño de las labores de escritorio.
Proveniente de un barrio cualquiera de la ciudad, esta trabajadora mejoraba su imagen y su “status” obteniendo ventajas entre sus vecinas que desempeñaban tareas manuales en las fábricas. Con buena apariencia, vestidas correctamente y con un peinado de peluquería, las dactilógrafas constituyeron una fuerza laboral productiva, de importancia creciente.
La mejoría en su formación con el agregado de la taquigrafía, posibilitó el ascenso de las más capaces, a la categoría de secretarias, puesto envidiado y deseado, como el principal objetivo a lograr.
Era requisito fundamental que la dactilógrafa fuera mayor de edad y soltera, situaciones que facilitaban su gestión, ya que en caso contrario, eran necesarios el consentimiento del padre o del marido, respectivamente.
Este trabajo, motivado por causas de necesidad económica como consecuencia de ingresos masculinos insuficientes, orfandad o viudez, tuvo una amplia difusión alcanzando su pico máximo en la década del 40. La ocupación de dactilógrafa fue actividad muy destacada entre las tareas laborales femeninas de aquel Buenos Aires que se fue.

Fuente: http://www.perfil.com/sociedad/El-trabajo-femenino-en-la-Argentina-del-siglo-XX
Queirolo G. Dactilógrafa se necesita: representaciones de las empleadas administrativas en Buenos Aires (1920-1940). Nuevo Mundo Mundos Nuevos 31-05-2009

La ciudad, La cuestión social, Realidades argentinas
chatroulette chatrandom

Iniciar sesión

Ingrese el e-mail y contraseña con el que está registrado en Monografias.com

   
 

Regístrese gratis

¿Olvidó su contraseña?

Ayuda