El Buenos Aires que se fue

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Los entretenimientos

LAS FAMOSAS DELANTERAS DEL FÚTBOL ARGENTINO

Las delanteras famosas en el fútbol argentino brillaron en equipos grandes y chicos. Provocaban el deleite de los espectadores que, evidentemente, disfrutaban de las jugadas numerosas, que se sucedían en los 90 minutos. Muestras de habilidad, astucia y oportunidad que satisfacían plenamente.

San Lorenzo de Almagro ganó el campeonato de 1946 con la participación del “Trío de Oro”, integrado por Armando Farro, René Pontoni “la Chancha” y Rinaldo Martino. Integraron una de las mejores delanteras del fútbol argentino. Ocuparon la primera posición a 4 puntos de Boca Juniors y a 5 de River Plate. De los 89 goles logrados, Pontoni marcó 22, Farro 18 y Martino 16. 

Finalizado el campeonato, realizaron una gira por España y Portugal. Disputaron 8 partidos, ganaron 4, empataron 3 y perdieron 1.

Elegancia, habilidad y eficacia, fueron los atributos que distinguieron a “La Máquina”, una de las delanteras más famosas del fútbol argentino. El River Plate campeón de 1941, 1942 y 1945, brindó un espectáculo de suprema calidad, a través del malabarismo y precisión de Juan Carlos Muñoz, José Manuel Moreno, Adolfo Pedernera, Ángel Labruna y Félix Lousteau. Jugaban con precisión de relojero y fue una definición del periodista de “El Gráfico”, Ricardo Lorenzo, “Borocotó”, quien los denominó “La Máquina”, toda una referencia a una época de River. Esos futbolistas excepcionales, dejaron un recuerdo inolvidable en quienes tuvimos la oportunidad de verlos. El clima que se vivía en el estadio era muy especial, a pesar que en muchas oportunidades los resultados aparecían tardíamente, lo que motivó la denominación de “Los Caballeros de la Angustia”. Todo lo podían hacer, y lo hacían bien. Si la delantera era una atracción, Félix Lousteau, el extremo izquierdo, era un espectáculo aparte, único en su estilo. Vanía por la raya izquierda a toda velocidad y frenaba de golpe. El marcador seguía de largo y Lousteau arrancaba en otra dirección. Arrancaba velozmente, pisaba la pelota dejándola quieta en la raya de cal, y seguía corriendo junto al marcador, pero sin la pelota. Volvía atrás y regresaba a buscarla. Este espectáculo se desarrollaba en todos los partidos provocando en el público exlamaciones de júbilo, acompañadas de prolongados aplausos.

Bernardo Gandulla y Raúl Emeal jugaban juntos desde 1930 en las divisiones inferiores de Ferro Carril Oeste. Al llegar a la Primera división, integraron una delantera histórica en el fútbol argentino, con el agregado de Juan J. Maril, Luis Borgnia y Jaime Sarlanga, “Los Mosqueteros”.

Para otros “La Pandilla Verdolaga”, una línea ofensiva de primer nivel. Este excelente quinteto se desempeñó entre 1937 y 1938, ya que los integrantes fueron adquiridos por otros clubes; Maril a Independiente, Borgnia a San Lorenzo de Almagro y Sarlanga, Gandulla y Emeal a Boca Juniors y todos, integraron la Selección Argentina.

El “Dúo Mágico” estaba integrado por Herminio “Masa” Masantonio y Emilio “Perita” Baldonedo, proveniente éste  del semillero de Huracán. Jugaron juntos entre 1935 y 1943.

Se decía que Baldonedo era el socio ideal de Masantonio, porque eran una máquina de hacer goles. Esta dupla dejó un recuerdo imborrable por su efectividad, que condujo a los grandes triunfos de Huracán. Era en la época en la que una publicidad de los Cigarrillos 43, mostraba con el título de “Los 7 Grandes”, al representante de los cigarrillos, rodeado de quienes representaban a los 6 grandes: Boca, River, San Lorenzo, Independiente, Racing y Huracán.

En las décadas del 30′ y del 40′, Huracán alternaba su posición con los punteros del campeonato. En 1941, el “Dúo Mágico” se transformó en trío con la inclusión de Norberto “Tucho” Mendez, surgido de las divisiones inferiores, uno de los mejores jugadores de todos los tiempos, caracterizado por su gambeta endiablada, gran manejo, guapeza y capacidad goleadora. El trío jugó durante 3 años, hasta 1943, cuando Masantonio se alejó del club. Pero en esos tres años, su destreza y eficacia, posicionó a Huracán en sitios de privilegio.

Foto: H. Masantonio

Un quinteto excelente fue el de “Los Carasucias”, aparecido en el San Lorenzo de 1964.

Lo integraron Narciso Doval, Fernando Aréan, Victorio Casa, Roberto Telch y Héctor Veira. Provenían de las divisiones inferiores del club, y pese a su juventud, descollaron muy pronto en la Primera División. Estos cinco referentes, integraron posteriormente el equipo de “Los Matadores”, el primer campeón invicto del fútbol argentino en 1968.

El club Independiente se destacó en 1952, por presentar a una delantera fabulosa integrada por Rodolfo Micheli, José Cecconato, Carlos Lacasia, Ernesto Grillo y Osvaldo Cruz, que se complementaban a la perfección. Pero más importante aun, fue su convocatoria por parte de Guillermo Stábile para integrar el ataque de la Selección Argentina de 1953, cuando enfrentó a Inglaterra en el estadio de River. Jugaron 30 partidos. Luego Lacasia fue reemplazado por Ricardo Bonelli, con quien jugaron 50 encuentros más.   

A pesar de la eficacia de esa delantera excepcional, entre 1952 y 1956 no pudieron alcanzar el título de campeón, luego de marcar 356 goles. Cuando evocamos a estos grandes jugadores de épocas pasadas, se nos escapa un lagrimón al recordar la calidad de los partidos de fútbol jugados en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: El adiós a un gran futbolista. La Nación, 02 junio de 1999

Esos nombres imborrables…La Nación, 01 noviembre 2008.

http://www.elgrafico.com.ar/2014/02/28/C-5076.La-maquina-de-river.php

http://www.elgrafico.com.ar/2017/06/05/C-23974-el-jugador-perfecto

Una delantera fabulosa. https://www.clarin.com/deportes/delantera-fabulosa_0_BJLyp4g=kg.html

https://es.wikipedia.org/wiki/El_Terceto_de_Oro

Deportistas destacados, Los entretenimientos, el fútbol

ARTISTAS ARGENTINOS ASOCIADOS

Artistas Argentinos Asociados, fue una empresa argentina independiente de cine creada en Buenos Aires el 26 de setiembre de 1941.                                                    

Nació en el bar “El Ateneo”, ubicado en las calles Carlos Pellegrini y Cangallo (actualmente Tte. Gral. Perón). Fueron sus fundadores los actores desocupados Enrique Muiño, Elías Alippi, Francisco Petrone, Ángel Magaña, el director Lucas DeMare y el productor Enrique Faustin, conjuntamente con los guionistas Homero Manzi y Ulyses Petit de Murat.

Su objetivo fue el de hacer buenas películas con temas nacionales y atractivo comercial, trabajando en equipo y evitando reciclar argumentos de películas extranjeras. Su logo estaba representado por una antocha encendida y las tres letras A mayúsculas. El primer film que realizaron fue “El viejo hucha”, con Enrique Muiño, seguido de su producción más importante, “La guerra gaucha”.

Como no la pudieron financiar completamente, recibieron la ayuda económica de Miguel Machinandiarena, propietario de “Estudios San Miguel”, quien ingresó como socio mayoritario. “La guerra gaucha” fue en su momento, la película más vista en la historia del cine argentino, superando el record de “Lo que el viento se llevó”.

Las películas que le siguieron, “Su mejor alumno”, “Pampa bárbara”, “Donde mueren las palabras” requirieron de un notable esfuerzo para concretarlas, pero estuvieron acompañadas por el éxito de la crítica y del público. Ideológicamente, los fundadores compartían un nacionalismo democrático. Durante la década del 40, el cine argentino se había consolidado en países de Latino América, de México y en el cine Hispano de Nueva York, y zona sur de Estados Unidos.

Si bien había una restricción de película de celuloide por causa de la guerra, la producción argentina fue de 57 estrenos en 1942. La llegada al país del director francés Pierre Chenal, en calidad de exiliado, permitió su contratación para filmar “Todo un hombre”, con Francisco Petrone y Amelia Bence constituyendo un rotundo éxito que se repitió en “El muerto falta a la cita”, con argumento de Pierre Chenal y la actuación de Ángel Magaña y Sebastián Chiola, estrenada el 7 de diciembre de 1944.

Su actividad regular cesó en 1958 y diez años después, sólo se dedicó a la distribución de películas cesando en sus actividades en el año 2000. Artistas Argentinos Asociados constituyó un emprendimiento admirable forjado en la convicción y el esfuerzo de un grupo de inolvidables artistas de ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: http://www.todotango.com/historias/cronica/327/La-nata-contra-el-vidrio.

Corvalan K. Artistas Argentinos Asociados. Leedor.com. 5-12-2002.

Artistas Argentinos Asociados. Fotograma.com. 17-12-2002

https://es.wikipedia.org/wiki/Artistas_Argentinos_Asociados

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LOS SEIS DÍAS DE BUENOS AIRES

Se llamaba “Seis días de Buenos Aires”, a una carrera de ciclismo en pista desarrollada en el estadio Luna Park.

La primera edición se corrió en noviembre de 1936, triunfando la pareja española Antonio Prior y Rafael Ramos. Se construía una pista de 145 metros a  la que se llamó “el anillo embrujado”, que era recorrida durante seis días consecutivos, sin interrupción.

Los ciclistas participaban por parejas, de modo que mientras uno corría, el otro dormía o descansaba pero siempre, uno de ellos, se deslizaba por la pista. Era un espectáculo seguido de cerca por la prensa, destacando la participación de ciclistas de otros países, alguno de ellos primeras figuras a nivel mundial, como ocurrió en el año 1958 cuando el argentino Jorge Bátiz conformó una duopla con el campionísimo italiano Fausto Coppi, quienes triunfaron en esa oportunidad.

Las jornadas eran muy duras y los participantes tenían poco descanso. El pubíco, presente en las horas de espectáculo, aplaudía cada sprint. El primer argentino que ganó la competencia fue Remigio Saavedra, en el año 1939, en dupla con Camiel Dekuysscher, repitiendo en 1943, junto a Mario Mathieu.

La figura argentina en “los seis días” fue, indudablemente, Jorge Bátiz, quien anotó su nombre en 5 oportunidades: 1958, 1959, 1961, 1962 y 1963. Posteriormente se transformó en el entrenador del equipo argentino.

En el horario de asistencia de público, ocurría la verdadera competición con relevos continuos, escapadas, abriendo huecos. Los sprints se disputaban cada cierto número de vueltas. Eran 8 a 10 horas de verdadera competición mientras las restantes se empleaban para dormir por turnos.

Las puertas del Estadio Luna Park permanecían abiertas durante los seis días de competición. Eran seis días con ciclistas pedaleando permanentemente, en uno de los circuitos más peligrosos del mundo, durante las décadas del 40, 50 y 60.La última edición se corrió en el año 2000.

Si bien no tuve ocasión de asistir a este espectáculo, recuerdo con nitidez el acompañamiento periodístico masivo en las revistas deportivas y los diarios vespertinos antes, durante y después a este tradicional espectáculo deportivo de ese Buenos Aires que se fue.

Fuente; Leyenda de los seis días. http://www.clarin.com/deportes/leyenda-dias_O_BJKWPAd=Fe.html

Seis días en Buenos Aires. https://es.wikipwdia.org/wiki/seis_d%C3%ADas_e_Buenos_Aires

El recuerdo del tricampeón de velocidad Jorge Bátiz. Cuyonoticias.4-11-2017

http://www.bicivilizados.org/carreras-de-los-seis-dias

Los seis días. Blanco Ariel, La Nación. 30-03-1999

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MIGUEL PAULINO TATO

Miguel Paulino Tato, conocido como “Néstor”, fue un periodista y crítico de cine, nacido en Buenos Aires, Argentina, en 1902.                                             

Foto: Ernesto Martinchuk

Trabajó como canillita hasta que ingresó como dibujante al diario “Última hora”. Le siguieron las revistas de la Editorial Haynes como “El Hogar” y “Mundo Argentino”. En 1930 fundó la revista “Sábado”, que le permitió viajar a Hollywood, donde tomó contacto con Charlie Chaplin, Buster Keaton, Douglas Fairbanks y otros.

También se desempeñó como profesor de caligrafía, historia y castellano. Escribió en la revista “Rico Tipo” críticas cinematográficas de caracter racista. En 1952 produjo y dirigió la película “Facundo, el Tigre de los llanos”.

Estuvo al frente del “Ente de Calificación Cinemaográfica”, un oscuro organismo del Ministerio del Interior creado en 1968, con autoridad para cortar escenas y eliminar películas enteras, siendo el máximo censor de  la historia argentina, entre agosto de 1974 y fines de 1980.

Es oportuno destacar la canción que le dedicó el conjunto “Sui Géneris” titulado “Las increibles aventuras del Señor Tijeras”, escrita por Charly García en 1974. Sus críticas cinematográficas provocaban la ira de los distribuidores y de empresas periodísticas. Imponía sus ideas con una prepotencia premeditada, jugando con el pánico de su interlocutor.

Sus amigos de ayer, Leopoldo Torres Nilson, Beatriz Guido, Mario Soffici, Lautaro Murúa, Armando Bo, se transformaron en sus víctimas. Ferviente antinorteamericano y anticomunista, tuvo que soportar la radicación en Cuba de su hija, activa militante comunista.

Su falta de respeto ante la propiedad intelectual, la manifestaba modificando el final de las películas que se le antojaban, obligando a la filmación de un nuevo final. Utilizaba un criterio muy especial ya que decía:”Yo no censuro, evito que la gente sea engañada”. Los cortes lesionaban seriamente la obra y su coherencia narrativa. Censuraba lo que pareciera moralmente ofensivo, levemente erótico o políticamente sospechoso. Las películas eran en consecuencia, muchas veces incomprensibles.

La censura cinematográfica fue abolida por Manuel Antín en 1983, encomendándole a Jorge Miguel Cousuelo, desmantelar el sistema nefasto, creando comisiones para la protección de la minoridad. Miguel Paulino Tato que falleció en abril de 1986, más solo que un perro, llegó a ser el hombre más odiado del cine argentino en aquel Buenos Aires que se fue.

Fuente: Andrea Dominique Galeano. El cine prohibido:dictadura y censura en Argentina.31-10-2015

https://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_Paulino_Tato

Miguel Tato, aquél increible señortijeras.La Nación, 28-02-1999

Los ‘70:Las historias de magia del “señor” de las tijeras. http://www.jardindegente.com.ar/index.php?

Luciano Monteagudo. Prohibido prohibir en democracia. Pagina12  https://www.pagina12.com.ar/diario/

El cine, La cuestión social, La educación, Los entretenimientos, Personajes de la ciudad, Realidades argentinas

JOHN ALTON

John Alton fue un fotógrafo cinematográfico nacido en Hungría el 5 de octubre de 1901.

A partir de 1920, comenzó a trabajar en Los Ángeles, California, como operador de cámara. Lo hizo en  Francia con Ernst Lubitsch, a partir de 1927.  

En el año 1932, fue convocado por los “Estudios Lumiton”, de Argentina, para hacerse cargo de la fotografía. Debutó con la primera película de “Lumiton”, “Los tres berretines”, inaugurando la época del cine sonoro argentino, una semana después que lo hiciera con la película “Tango”, el sello “Argentina Sono Film”, en 1933.

Le siguieron 20 películas más, hasta el año 1939. En ese lapso, Alton tuvo la oportunidad de participar en la elaboración del guión de varios films y de dirigir 2 películas, “El hijo de papá” y “Puerta cerrada”. Trabajó en 13 películas con el destacado escenógrafo y artista plástico internacional argentina  Raúl Soldi.

A fines de 1939 retornó a Hollywood, donde se convirtió en uno de los fotógrafos más valorados del cine. Se desempeñó en estudios de

Foto: moviemorlocks.com

segunda línea, como el sello “Republic”, dedicado a películas de clase B. Fue Capitan del Cuerpo de Señales durante la Segunda Guerra Mundial.

A su regreso, trabajó en los estudios “R:K:O”: y “Monogram”. Se asoció con el director Anthony Mann realizando “La brigada suicida”, película de bajo presupuesto, a la que se sumaron “Raw Deal” y “He walked by night”, tres puntales del “cine negro” norteamericano. Según Alton, utilizaba la luz “para crear el clima”.

Foto IMDb

En 1949 publicó el libro “Painting with light”, con conceptos vigentes en la hora actual. Trabajando con el director Vincent Minelli, fue galardonado con el Oscar a la mejor fotografía por “Un americano en París”, en 1951. Se retiró del trabajo activo en 1966. Falleció en Santa Mónica, California, el 2 de junio de 1996.

John Alton, que marcó para siempre con su aporte la calidad de la cinematografía argentina, vivió en Buenos Aires, en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki.John_Alton

https://es.wikipedia.org/wiki/Lumiton

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REVISTA LEOPLÁN

Leoplán fue una revista periodístico literaria fundada por Ramón Sopena el 7 de noviembre de 1934, dedicada a la incipiente clase media argentina.      

Proponía un plan de lectura con la finalidad de educar a la gente. Aparecía miércoles por medio y llegó a publicar 727 números, donde tuvimos la ocasión de acceder a las novelas de Julio Verne “La vuelta al mundo en 80 días” , “Viaje al centro de la tierra”, acompañada de ilustraciones y también a “Los tres mosqueteros”, de Alejandro Dumas, alternando con excelentes crónicas periodísticas.

Autores famosos franceses, ingleses, rusos, italianos,norteamericanos, fueron incluidos en la vasta lista de los consagrados que, llegaban a nosotros quincenalmente, así como los relatos policiales o de ciencia ficción. Pero el espectro de publicaciones era más amplio, incluyendo entrevistas a personajes famosos a cargo de Enrique González Tuñón, Adolfo R. Avilés, Horacio de Dios o Miguel Bonasso.

Crónicas sobre el cine de Hollywood, enviadas por Erskine Johnson y por Andre Lartigau para el cine europeo. Los relaos estaban ilustrados con dibujos o fotogramas de las películas. Otros colaboradores argentinos fueron Rodolfo Walsh, realizando notas a escritores como Artur Conan Doyle, o bien escribiendo cuentos o relatos propios y traducciones. Allí publicó “Los nutrieros”, uno de sus primeros cuentos.

Otro colaborador destacado fue Miguel Brascó con un suplemento satírico. Las historietas también tuvieron cabida en esta atractiva revista: “Esculapio Sandoval” de Torino, “El Vasco Anchoa” de González Fossat, Calé, Quino, que en 1963 creó “Mafalda”, para una publicidad.

Leoplán, tenía un intenso contacto con los lectores, a través de varias secciones: “Elegancia masculina”, “Si tiene un tiempito…bástese a si mismo”, basada en las cosas prácticas de todos los días y varias más. El Maestro Roberto Grau, tenía a su cargo la columna sobre ajedrez.

Esta revista cultural, tenía tapas a color y 170 páginas en color sepia y también en blanco y negro. Leoplán, el “Magazine Popular Argentino”, fue una revista de referencia para este tipo de publicaciones en LatinoAmérica que dejó de publicarse en diciembre de 1964, en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: htps://es.wikipedia.org/wiki/Leopl%C3%A1m

http://garciacambeiro.com.ar/?p=5o22

http://serdebuenos-ayres.blogspot.com.ar/2013/11/leoplan-la-publicacion-argentina-que.html

La educación, Las Revistas Inolvidables, Los entretenimientos, Realidades argentinas

EL FOTOLIPTÓFONO

El fotoliptófono fue un artefacto capaz de registrar sonidos en papel de diario, utilizando técnicas comunes de impresión.                                

FOTO: Fernando Crudo (h) Arch. Personal

Combinaba la fotografía, la litografía y la fonografía. Requería de un artefacto grabador y uno reproductor. Se emplearon elementos relacionados con la tecnología del cine sonoro, basado en la cantidad de luz reflejada por un papel impreso.

El Ingeniero argentino Fernando Crudo, su inventor, lo desarrolló a fines de la década de 1920. Era útil para grabar música y como archivo de palabras. Una muestra de sus bondades quedó reflejada en la publicación de julio de 1933, en el periódico francés “Le Journal”. Allí se registró la grabación del tango “Bésame otra vez”, realizado por la orquesta del maestro Osvaldo Fresedo, una versión inédita.

El Estado Nacional registró voces para integrar su Archivo de la Palabra. La primera patente Nº 35284, se registró el 2 de febrero de 1931 y en 1933 fue registrado como “Fotoliptófono Páginas Sonoras”.  Entre 1931 y 1934, muchas publicaciones reflejaron sus bondades en detalle. Fueron muy comentadas las presentaciones realizadas en la Asociación Wagneriana, en la Casa Romero Fernández y en la Casa de Altos Estudios de Rosario.

Hay que destacar las dos publicaciones realizadas por Julio Korn en su Editorial Musical, que presentaba la música impresa y la hoja con la grabación de esa pieza musical, completando el formato. Este intento de distribución masiva de música impresa en papel común, llamado a revolucionar la industria fonográfica, jamás logró ingresar en el mercado de ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: Canalis I. y Petrosino J. ¿Cuánta música cabe en una página de periódico? Sonido impreso en papel a principios del Siglo XX. Question 1,42:260-273. 2014

Los diarios, Los entretenimientos, Realidades argentinas

EL GRABADOR GELOSO

El Geloso, fue un grabador de cinta abierta aparecido en Buenos Aires en la década del cincuenta.

Era pequeño, sencillo y limitado en sus posibilidades. Tenía dos velocidades: 4.5 cm y 9.0 cm por segundo, con carretes pequeños, lo que aseguraba emisiones de corta duración.

Fue la primera experiencia que viví, sin conocimientos previos y dispuesto a grabar de todo: recuerdos de familia, música, textos de estudio, etc. Lo compré en cómodas cuotas , única posibilidad de tener acceso al mismo. Su llegada fue todo un éxito.

Los familiares cercanos dejaron registrada su voz y sus cantos, recibiendo una aguda sorpresa al escucharse por primera vez. Era muy distinta la percepción que cada uno tenía de su propia voz. La diferencia era muy notoria y una pregunta se repetía:-¿ Ésa es mi voz?, Qué distinta- decían.

Como no disponía de un cable adecuado para grabar directamente desde la fuente emisora, grababa con los sonidos ambientales. Un día de tormenta, estaba registrando música de Chopin, que se emitía por la radio. La grabación fue una verdadera sorpresa ya que la conjunción de ambos sonidos, la música de Chopin y la lluvia, se amalgamaron para lograr una grabación original, impensada y atractiva.

La modestia de este primer modelo de Geloso, me permitió grabar cintas con música ambiental, que me acompañaron durante muchas horas en el estudio y el trabajo, en ese Buenos Aires que se fue.

La casa, La educación, Los entretenimientos

LA FIGURITA DIFÍCIL

Coleccionar figuritas fue una verdadera pasión, durante el transcurso de la escuela primaria, pasión muchas veces compartida por nuestros padres.                      

Todo comenzaba a partir de los 5 años aproximadamente. Un regalo casual de chocolatines con figuritas o de un sobre conteniéndolas, era el comienzo de una costumbre que se renovaría anualmente, ya que su vigencia corría paralelamente a la duración del período lectivo.

El problema era que para coleccionar las figuritas, se ofrecía un álbum que una vez completado permitía acceder a un premio que oscilaba entre una pelota de fútbol y una bicicleta. Pero siempre existía la figurita difícil, que costaba mucho encontrar, cuando ello era posible.

Las figuritas se adherían en el álbum empleando goma de pegar marca “Dos banderas”. El envase era un frasco pequeño con forma de cono truncado, que alojaba una pasta blanca maloliente, con propiedades adhesivas muy contradictorias. Pero no había otra, por lo tanto, era la mejor.

La aparición de figuritas repetidas era muy frecuente, situación que permitía llenar varios albumes, o bien disponer de una cantidad suficiente para negociar intercambios con otros pibes, así como también jugar a “la tapada”, “el puchero” o al “punto y revoleo”, como mecanismos para aumentar la colección, sin gastar dinero.

Los momentos ideales para intercambiar figuritas, eran los recreos en la escuela, o los juegos en la vereda. Se procuraba disponer de muchas repetidas para afrontar las demandas a la hora de los intercambios. Había que lograrlos durante ese año, ya que después se cerraba el concurso  y no había reclamo valedero. Eran épocas en las cuales siempre había una difícil, la que casi nunca salía, hecho que obligaba a frecuentar aquellos sitios de intercambio, los días domingo por la mañana, como ocurría en el Parque Rivadavia, famoso por los intercambios de estampillas. También existía un grupo de unas diez figuritas raras, de aparición menos frecuente.

Coleccionar figuritas fue una auténtica y atrapante costumbre infantil durante la época escolar, en ese Buenos Aires que se fue.

La infancia, Los entretenimientos, Los juegos

PEDRO LEOPOLDO CARRERA

Pedro Leopoldo Carrera, “Carrerita”, fue un jugador de billar nacido en Tres Arroyos, Provincia de Buenos Aires, el 19 de junio de 1914.

Se inició en este deporte a la edad de 14 años, conquistando los torneos locales menores. Llamó la atención el récord de carambolas libres realizado en el Café Bar Colón, en su Tres Arroyos natal, que registró ante escribano público. Después de 12 horas no erró ninguna tacada.

A los 19 años se trasladó a Buenos Aires, recalando en “Los 36 Billares”, ubicado en la Avenida de Mayo 1200. No tuvo rivales. Cada juego de “Carrerita”, era una partida ganada. Uno de sus fervientes admiradores fue Juan Duarte quien, durante el primer gobierno del General Perón, le consiguió los auspicios para sus giras europeas.

En 1939 ganó el Campeonato Argentino de Billar, en la especialidad libre y a 3 bandas. En 1950 se coronó por primera vez, Campeón Mundial de carambola libre en Madrid, España. Al año siguiente, Campeón Mundial de cuadro (47-2).

En octubre de 1952, en el Luna Park colmado por 12 mil espectadores, se coronó Campeón Mundial de 3 Bandas. En 1953, Campeón Mundial de carambola libre y en 1954, Campeón Mundial de Pentathlon (carambola libre, cuadro 2-47, cuadro 71-2, una banda y tres bandas).

Siempre luciendo un clavel blanco en la solapa de su impecable smoking y peinado a la gomina, como se acostumbraba en esa época. El Abogado Luis Alberto Venosa escribió su biografía titulada ” El hombre del clavel blanco”, para ser distribuida por las bibliotecas.

Resumiendo sus logros, obtuvo el título en 31 oportunidades: 5 de ellos campeonatos mundiales, 3 campeonatos sudamericanos y 23 campeonatos argentinos.  Luego del golpe de estado que derrocó al General Perón en 1955, fue uno de los afectados por la “caza de brujas”, que lo obligó a migrar a la ciudad de San Pablo, Brasil, donde se desempeñó como Instructor de Billar en el Jockey Club de esa ciudad.

Regresó al país en 1961. Una vida prolongada de trasnochadas, alcohol y 40 cigarrillos por día, fue dejando su huella, culminando con su fallecimiento en Buenos Aires, el 2 de setiembre de 1963, a la edad de 49 años. En 1980, recibió el Premio Konex de Platino al mejor billarista de la historia argentina.

Este múltiple campeón mundial de billar y dueño del récord de carambolas, fue uno de los máximos exponentes deportivos en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente:

Grande Carrerita. El Periodista de Tres Arroyos. Octubre 2000

Venosa, Luis A. Carrera en Tres Arroyos. 9/5/2014.

Pérez, José M. El mejor de todos los tiempos. 6/4/2011

https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Leopoldo_Carrera

Los entretenimientos, Realidades argentinas
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