Los entretenimientos
EL WINCOFÓN
El “Wincofón” era un reproductor eléctrico de discos aparecido en Buenos Aires a fines de la década de 1950.
Estaba dotado de un motor eléctrico que movía un plato giratorio, a una velocidad constante de 78 RPM, 45 RPM o 33 1/3 RPM. La velocidad se modificaba mediante el movimiento de una perilla exclusiva para tal fin. Para los discos de 45 RPM, era necesario agregar un cilindro que se colocaba en el vástago central, dado que el centro de esos discos era muy amplio.
Eran automáticos, es decir que se colocaban varios discos simultáneamente, no más de ocho, y con un solo movimiento de la perilla de arranque , se podían escuchar todos. Al caer el último disco, el brazo fonocaptor apagaba el motor finalizando la reproducción.
El brazo fonocaptor disponía de 2 púas: una para los discos de 78 RPM y la restante para los de 45 RPM y 33 1/3 RPM. Se la giraba manualmente mediante una perilla ubicada en el extremo frontal del brazo. El “Wincofón” podía ser monoaural, con su propio parlante o estereofónico, mediante el acople de un segundo parlante en una salida opcional. Algunos modelos, tenían incorporada una radio.
Al wincofón se lo podía hallar en la mayoría de los hogares donde habitaban adolescentes. Difundió masivamente la música de los 60 y 70, siendo el insustituible complemento en las celebraciones de fiestas, cumpleaños y asaltos, esas clásicas reuniones bailables organizadas por estudiantes, en la casa de uno de ellos.
El “Wincofón” fue el reproductor musical “de mesa” más popular, para la difusión de discos en ese Buenos Aires que se fue.
EL MECCANO
El “Meccano” fue un juguete de construcción, compuesto por piezas metálicas, unidas por tornillos y tuercas.
Fue un juguete muy antiguo, patentado por el Ingeniero Frank Hornby en Liverpool, Inglaterra, en 1901. Su éxito fue enorme, lo que expandió las ventas al Reino Unido en la India, Australia, Canadá y Nueva Zelanda. Posteriormente a Francia, España y Argentina.
Era un sistema integrado por láminas metálicas perforadas, pintadas en color verde y rojo, que se relacionaban entre sí mediante tornillos y tuercas. Era el Rey de los Juguetes, costoso, con diversas presentaciones, en las que variaba el contenido de sus piezas. A mayor cantidad de piezas, mayor variedad de juguetes que se podían armar.
En el catálogo que acompañaba a cada caja, se indicaba la cantidad de piezas que poseía y su distribución, hecho que permitía conocer lo que se podía armar. Pero la realidad es que siempre faltaban piezas para armar el juguete más complejo de la caja que nos habían regalado. Un par de ruedas menos, de tornillos o de tuercas; lo cierto es que, de lo que contenía la caja a lo que señalaba el folleto, había una gran distancia, que hacía añorar una caja de mayor tamaño.
Había otros juegos para armar; eran de madera. Uno de ellos permitía armar casitas o frentes de edificios, mediante la aposición de columnas, pequeños paneles semicircualres, poliédricos o cilíndricos. Otro juego, contenía varillas cilíndricas, ruedas y esferas perforadas, donde encajaban las varillas. De acuerdo con el folleto y la cantidad de piezas, se podían armar unos móviles rústicos que rápidamente conducían al cansancio y a la frustración.
El “Meccano”, por su variedad de piezas y accesorios, tenía más posibilidades para estimular la creatividad infantil. Tuvo tanto éxito que los juegos pasaban de padres a hijos. Nunca perdió su atractivo, porque con el correr del tiempo, se crearon nuevos juguetes.
En la Argentina, a raíz de la restricción a la importación de juguetes durante la Segunda Guerra Mundial, lo fabricó a partir de 1945 la fábrica Exacto Ltda, fueran juegos completos o accesorios, con la denominación de “Meccano Argentina”.
Desde el punto de vista didáctico fue primordial en motivar a los niños a construir sus juguetes, con mecanismos que podían funcionar y ser manejados por ellos. Una característica fue la reproducción de máquinas industriales, obras de ingeniería y gran variedad de juguetes.
Los video juegos y la industria del juguete electrónico desplazaron al “Meccano” de las preferencias infantiles. El Meccano fue el Rey de los juguetes para armar, en ese Buenos Aires que se fue.
Fuente: http://daletiempoaljuego.com/foro/viewtopic.php?f=14&t=482
http://histocultura.blogspot.com.ar/2006/02/aquellos-viejos-juegos-el-meccano.html
LA CONFITERÍA GOYESCAS
La confitería “Goyescas” estaba ubicada en Buenos Aires, en la calle Sarmiento 777.
En 1944 actuaban Daniel Adamo, cantor melódico que posteriormente pasó a ser un importante directivo en el área de Comunicaciones; Pablo Palitos, Lolita Torres, Lalo Maura, Santiago Ayala “El Chúcaro”, Los Cuates Castilla.
Figuras internacionales famosas como los cantantes mexicanos Pedro Vargas o Juan Arvizu fueron algunos de sus animadores. Los espectáculos se desarrollaban diariamente en tres secciones: Matinee a las 17.30 horas; Vermouth a las 19 horas y Noche a las 22 horas. La presentación estba a cargo de Regina Laval y la dirección musical correspondía al jazzman Eddie Kay.
Esta sala presentaba artistas nacionales, alternando con consagrados artistas extranjeros. Así podía encontrarse en su programa al cantor Alfonso Ortiz Tirado de Mexico junto a la cantante María de la Fuente y al actor Carlos Fioriti. Sus espectáculos estaban comprendidos en el rubro “Variedades”. Hugo Romani desarrolló una brillante actividad difundiendo los boleros que tan bien cantaba.
En 1957 fue clausurada por no difundir el 50 % de música nacional. Oficiales de la Policía clausuraron el local, apoyando la labor de los autores nacionales. Cuando pensamos en las “Confiterías Espectáculo” que desarrollaron en Buenos Aires programaciones inolvidables, por la calidad de los artistas que desfilaron por sus escenarios, hay un sitio muy especial correspondiente a Goyescas.
Tertulias y noches inolvidables se generaron en “Goyescas”, acompañados por el arte de tantos intérpretes que dejaron un recuerdo imborrable, símbolo de otra época, para los nostálgicos de aquel Buenos Aires que se fue.,
EL CLUB ATLÉTICO INDEPENDIENTE
La historia de Independiente está llena de alegrías y de copas.
Fundado en 1905, se afilió a la Asociación en 1908; en 1914 ascendió a Primra división. La primera conquista a nivel nacional la logró en 1922, con una delantera que pasó a la historia: Zoilo Canaveri, Alberto Lalín, Luis Ravaschino, Manuel Seoane y Raimundo Orsi.
Foto: Independiente 1938.
Repitió la hazaña en 1926, ganado invicto tras 25 partidos, ocupando el segundo lugar San Lorenzo. En 1928 construyó su gran estadio y su sede social en 1936. En la época del profesionalismo fue campeón en 1938, con un equipo que causó sensación. Lo integraba Fernando Bello, Fermín Lecea y Sabino Coletta; Franzolini, Raúl Leguizamón y Celestino Martínez; y una delantera de lujo integrada por José Vilariño, Vicente De La Mata, Arsenio Erico, Antonio Sastre y José Zorrilla.
En 32 partidos marcaron 115 goles, cifra record en el fútbol argentino. River fue segundo con 105 goles. Repitieron en 1939, con la delantera más goleadora y la valla menos vencida. Esta conquista sumó muchos nuevos socios para el equipo de defensa impasable y ataque demoledor.
De La Mata y Sastre marcaron 75 goles. De La Mata llegó a Independiente en 1937 y junto a Erico y Sastre, marcaron 556 goles en partidos oficiales de campeonato. Uno de los goles más celebrados del fútbol, se lo convirtió a River en el estadio Monumental, el 12 de Octubre de 1939. Recibió la pelota del arquero Bello, cruzó el campo de punta a punta gambeteando a todos los rivales que le salieron al paso, a alguno de ellos, dos veces y venció al arquero Sirne.
Jugó hasta 1950. Fernando Bello fue considerado el mejor arquero de Independiente en todas sus épocas y un baluarte en la Selección Nacional. Arsenio Erico llegó desde Parguay en 1934 y jugó hasta 1946, convirtiendo 293 goles en 325 partidos. Era un muy hábil cabeceador.
Antonio Sastre fue un monstruo sagrado del fútbol, un verdadero crack, considerado el jugador más completo del fútbol argentino. Marcó 112 goles, a pesar de jugar muchas veces como defensor. Independiente fue campeón en 1948, en un torneo muy especial, ya que faltando cinco fechas, se produjo una huelga de jugadores que culminó con el éxodo a Colombia de las grandes figuras. Ese equipo estuvo integrado por Simonetti, Crucci y Arrigó; Oscar Sastre, Castro y Battagliero; Cervino, De La Mata, Romay, Mario Fernández y Mourín.
En la década del 50 contó con una formidable delantera integrada por Micheli, Cecconato, Lacasia, Grillo y Cruz, pero no obtuvo ningún campeonato, hecho que ocurrió en 1960, a dos puntos de River y Argentino Juniors.
Ernesto Grillo fue el crack soñado, un ganador, representante del fútbol de potrero, de gambeta endiablada y buena definición. Quien no se acuerda del gol a los ingleses, jugando con la Selección Nacional en el estadio de River, el 14 de Mayo de 1953. En 1957 fue transferido al fútbol italiano.
Ricardo Bochini fue un jugador cumbre, predestinado para las grandes hazañas, un ganador. Jugó 20 temporadas, desde el 25 de Junio de 1972 hasta 1991. Actuó en 636 partidos oficiales de campeonato. Talentoso y de gambeta perfecta. Armaba el juego y preparaba los goles para que otros lo convirtieran.
Campeónen 1963, Independiente repitió en 1967 con un equipo que ostenta el record de efectividad en la historia del profesionalismo, 86.7 % de los puntos, equipo gestado por el brasileño Oswaldo Brandao. Lo integraron Santoro, Monges y Pavoni; Ferreiro, Pastoriza y Acevedo; Bernao, Savoy, Artime, Yazalde y Tarabini. ¡Qué fútbol, el de ese Buenos Aires que se fue!
Fuente: “Tango y Cultura Porteña”, FM 97.9 Radio Cultura. Emisión Nº
BERNABÉ FERREYRA
Bernabé Ferreyra fue un futbolista argentino, famoso por la potencia tremenda de sus pelotazos y goleador destacado en la década del 30. 
Nació en Rufino, Provincia de Santa Fe, el 12 de Febrero de 1909. Fue uno de los máximos ídolos de”River Plate”. Comenzó a jugar en el club “Jorge Newbery”, de Rufino a la edad de 15 años. Siguió luego en el club “Buenos Aires al Pacífico”.
En 1929 se probó en el “Club Atlético Tigre”, donde comenzó su fama. Debutó marcando 4 goles. En 1930 fue cedido a préstamo al “Club Huracán” y posteriormente al “Club Vélez Sarsfield”, en los que se cansó de hacer goles.
En 1932, River adquirió su pase en la suma de 35 mil pesos, la más elevada a nivel mundial hasta ese momento. Debutó el 13 de Marzo de 1932, marcándole 2 goles a Chacarita Juniors. Lo llamaron “La Fiera”, a partir de ese partido. Fue campeón con River en los años 1932, siendo el máximo goleador, en 1936 y 1937.
La presencia de Bernabé produjo una euforia colectiva, todos querían verlo a él. Cuando salían de gira por el interior del país, el precio de la entrada aumentaba, si jugaba Bernabé. En 1939 decidió retirarse como consecuencia de los golpes recibidos durante su carrera. Había jugado en River 185 partidos marcando 187 goles.
Después de su retiro , trabajó como cuidador de las canchas de pelota a paleta de River. En el año 1947, era la época que concurría a River para jugar fútbol y pelota a paleta, con compañeros del colegio nacional. El primer día que llegamos a la cancha de pelota, conocimos a Bernabé, un hombre de cabello gris ondeado, vestido con un buzo deportivo con pantalones abrochados al tobillo, zapatillas y una toalla blanca rodeándole el cuello.
Hosco, de voz grave, ejercía sus tareas barriendo las canchas y organizando los turnos de juego de los distintos aficionados. A veces alternaba sus tareas jugando solo o en pareja. Íbamos al club, 3 veces por semana, lo que motivó nos viéramos frecuentemente. Nuestro trato fue mejorando día tras día, especialmente a medida que jugábamos con él.
Cuando faltaba alguien para completar pareja, se agregaba automáticamente. Hasta mediados de 1948, fecha en la que dejamos de concurrir, nuestra relación se mantuvo en el mejor nivel. No podía dejar de pensar, que estaba compartiendo el juego con una de las figuras más famosas del fútbol argentino, ídolo máximo de River, que hizo palpitar a las multitudes que disfrutaban con su juego, mejor dicho con su eficacia a la hora de definir partidos.
Por algo lo llamaban “El Mortero de Rufino”. Hacer goles desde 40 metros era una práctica habitual en Bernabé. Falleció el 22 de Mayo de 1972. Bernabé Ferreyra fue un goleador de estirpe, que sabía patear al arco, una situación muy apreciada, en aquel Buenos Aires que se fue.
Fuente:http://es.wikipedia.org/wiki/Bernab%C3%A9_Ferreyra
BAILANDO EN EL ALVEAR
Donald Dean Mc Cluskey nació en Oklahoma, Estado Unidos, el 16 de Enero de 1905. 
Se graduó en Agronomía, en la Universidad del Sur de California, en donde dirigía la orquesta universitaria. Realizó una gira por Sudamérica con la orquesta “Los Estudiantes de Hollywood”, a fin de acompañar la presentación de las primeras películas sonoras de la Metro Goldwin Mayer en las principales ciudades de Sudamérica.
En 1932 llegó a la Argentina, debutando en el Teatro Broadway. Estas presentaciones, se difundían también por Radio Excelsior y Radio Belgrano. La gira debía continuar hacia Brasil, pero se produjo una revolución en ese país, que le decidió su permanecer y radicarse en Argentina.
Don Dean animaba con su orquesta, los bailes en los salones más lujosos, como los de Les Ambassadeurs y el Alvear Palace Hotel. Se hicieron famosos los bailes en el Roof Garden del Alvear, un jardín de invierno lleno de plantas y buena música, donde debutó el 5 de Setiembre de 1932.
Foto: http://www.cinenacional.com/persona/don-dean
En ese sitio, el simpático Don Dean, que cantaba de cada canción pocas palabras, conoció a Lila Raquel Suárez Howard, a quien dedicó su canción “Bailando en el Alvear”, poco antes de que contrayeran matrimonio.
Dirigía una banda bailable a la manera de Count Basie. Eran noches de elegancia de smoking y vestidos largos. En 1934, participó en la película “Ídolos de la radio”, dirigida por Eduardo Morera y estrenada el 24 de Octubre de 1934.Su música, “Bailando en el Alvear”, sirvió de fondo musical a los créditos de la película “Crónica de una señora”, dirigida por Raúl de la Torre, con la actuación de Graciela Borges y estrenada el 29 de Julio de 1971.
Dos de sus hijos, Buddy y Alex Mc Cluskey, integraron el famoso conjunto “Los Mac Ke Mac’s”, mientras que los menores, Donald y Patricia, fueron cantantes solistas. Falleció en Buenos Aires en el año 1980. Don Dean llegó a la Argentina por unos días, trayendo su música suave, alegre y muy bailable, quedándose para siempre en ese Buenos Aires que se fue.
Fuente: Revista VIVA, pag. 53. 2007.
LOS TEATROS DE BALVANERA
El barrio de Balvanera alojó a una buena cantidad de teatros, la mayoría de ellos actualmente
desaparecidos.
El “Teatro Soleil”, fundado en 1916, fue teatro de la colectividad judía, ubicado en Corrientes 3150. Grandes representantes del teatro judío como los actores Jacobo Ben Ami y Maurice Schwartz actuaron en esa sala. Pero el Soleil también era cine, y así lo conocimos en nuestra época de la escuela primaria, cuando asistíamos para ver series completas en 12 o 15 episodios.
El “Teatro Marconi” se fundó em 1903.Un teatro de características populares, ubicado en la zona del Once, que durante la estadía de Puccini en Buenos Aires, en 1905, se representaron sus óperas, “Manon Lescaut”, “Tosca” y “La Boheme”. Estaba dedicado a las representaciones operísticas, a representaciones teatrales, como “Don Juan Tenorio” y zarzuelas. Ubicado en la calle Rivadavia 2300, fue demolido en 1967.
Foto: Teatro Marconi. http://arquitectos-italianos-buenos-aires.blogspot.com.ar
El “Teatro Excelsior” estaba ubicado en Corrientes 3224, frente al Mercado de Abasto. Por su escenario pasaron grandes actores como Enrique de Rosas y Luis Arata. Lo conocimos como “Cine Excelsior”, donde asistíamos a las matinees dedicadas a los pibes, donde veíamos dos o tres películas de cowboys y una completa en 12 episodios.
El “Teatro Lasalle” fue fundado en 1932 por la actriz española Ana Lasalle. Estaba ubicado en la calle Cangallo (hoy Presidente Perón) 2263. Está cerrado desde hace varios años.
En 1946, Eloísa Cañizares y Ángel Magaña fundaron el “Teatro Empire”, en un edificio en el que había funcionado Radio Belgrano, ubicado en Hipólito Irigoyen 1434. Se realizaron espectáculos teatrales con artistas nacionales y extranjeros. Entre 1980 y 1990, proyectó cine pero luego retomó la actividad teatral.
El “Teatro IFT” fue creado en 1932, en un inquilinato de la zona del Abasto. Era el “Idische Dramatisme Studio” donde actuaba un grupo vocacional judío. Luego se ubicó definitivamente en Boulogne Sur Mer 547, exhibiendo espectáculos teatrales y cinematográficos. Este teatro sigue en funcionamiento.
El “Nuevo Teatro” se fundó en 1949 por Alejandra Boero y Pedro Asquini; estuvo ubicado en Maipú 28 y luego en Corrientes 2120. Representó más de 30 obras, de autores nacionales y extranjeros.
Éstos son algunos de los teatros que existieron en la zona de Balvanera, muchos desaparecidos, pero que enriquecieron el patrimonio cultural de aquel Buenos Aires que se fue.
Fuente:http://primerapagina93.blogspot.com/2010/08/antiguos-y-desaparecidos-teatros-de-
EL MAGO FU-MANCHÚ
David Bamberg, conocido como Fu-Manchú, fue un mago e ilusionista nacido en Derby, Inglaterra, el 19 de Febrero de 1904. 
Hijo del famoso mago holandés “OKITO”, era séptima generación de una familia de magos. A los 5 años de edad realizó su primer truco en público, en la Sociedad Estadounidense de Magos, siendo asistido por el gran Harry Houdini.
A los 13 años adoptó el nombre de “Syko el psíquico”, mientras trabajaba en un espectáculo con psíquicos. Completó estudios de magia en Inglaterra, regresando a Estados Unidos en 1921. Se destacó en el dominio de las “sombras chinescas”. Se casó con Hilda Seagle, el 2 de Noviembre de 1923. Hizo giras por Europa, y conoció al ilusionista “Gran Raymond”, de quien fue su asistente en las giras por América del Sur.
La fama y la gloria comenzaron a sonreirle a partir de su llegada a Buenos Aires en el año 1927, donde fijó su residencia. Debutó el 1º de Marzo de 1929, en el Teatro San Martín, de la calle Esmeralda y Sarmiento. El éxito obtenido en sus múltiples presentaciones en la Capital e interior del país, lo impulsaron a presentarse en los países limítrofes y luego en Europa.
Así, en 1935 partió para España, debutando en Barcelona para contiinuar recorriendo ese país. Fu-Manchú hablaba inglés, francés, alemán y castellano, lo que facilitó su presentación por todo el mundo. En 1937 llegó a México donde permaneció durante 4 años. Allí filmó 6 películas, siendo las tres primeras, muy elogiadas. No ocurrió lo mismo con las restantes.
Los espectáculos de magia de Fu-Manchú se caracterizaron por una sólida puesta en escena, con la participación de muchos asistentes, en donde el humor estaba siempre presente, mientras los espectadores disfrutaban de las pruebas de magia y especialmente del sketch “El bazar de la magia”.
Nos deleitamos con sus hábiles trucos, poco antes de su retiro. Al final del espectáculo, presentó su número de “sombras chinecas”, donde disfrutamos con las exquisitas imágenes que semejaban una película cinematográfica, tal la habilidad de su entrelazado al ser presentadas, que conformaba con cada movimiento de manos, realizados con suma delicadeza .
Se retiró a los 62 años de edad, dedicándose a la enseñanza de la magia, en un local ubicado en la calle Ríobamba 143, al lado de su “Bazar de Magia”. Era un lugar de citas donde magos nacionales y extranjeros, se trasmitían conocimientos de magia. Fu-Manchú falleció en su ciudad de adopción, Buenos Aires, el 19 de Agosto de 1974.
Fu-Manchú fue considerado uno de los mejores magos del siglo XX. Dejó una escuela en Argentina, que favoreció enormemente el desarrollo y progreso de la magia, en ese Buenos Aires que se fue.
Fuente: http://www.magiaguia.com/ilusionismo/magos/fu-manchu.html
http://www.cometamagico.com.ar/fu_manchu.htm
HISTORIA DEL CLUB RIVER PLATE
Foto: River Plate 1937
La fusión de dos clubes de la Boca, “La Rosales” y “Santa Rosa”, dieron origen al club “River Plate”, nombre obtenido de unos cajones depositados en el puerto de la Boca.
Se fundó el 25 de Mayo de 1901, detrás de la Carbonera de Wilson, en la Dársena Sur, donde tuvo su cancha hasta 1906. Como el crecimiento del club obligó a buscar otro lugar, se ubicaron en Sarandí; sin embargo la gente no los acompañó.
Estuvieron un año y regresaron a Dársena Sur. River ascendió en 1908 y al año siguiente salieron subcampeones, detrás de “Alumni”. En 1913 fueron obligados a abandonar los terrenos. Jugaron en el estadio de Ferro Carril Oeste hasta 1915, fecha en la que inauguraron un nuevo estadio en la Boca, ubicado en las calles Aristóbulo del Valle, Caboto, Pinzón y Pedro de Mendoza.
En 1918, una barra riverplatense integrada entre otros por Antonio Liberti, decidieron en un cafetín de Pedro de Mendoza crear un himno. Se realizó con la melodía de la marcha inglesa “Es un largo camino a Tipperary” y la letra escrita por el poeta Arturo Antelo.
Los jugadores de River usaban al comienzo camisetas blancas. Durante unos carnavales, uno de los pibes del equipo observó una cinta roja en un carro a caballo. La desató y la enganchó con alfileres a la camiseta en forma diagonal hacia el hombro izquierdo. Así nació la “banda roja”.
Hasta los primeros años del profesionalismo, River usó una camiseta tricolor a bandas verticales blancas y rojas, alternando con bandas estrechas negras. A mediados del treinta, el equipo volvió a la banda roja, usando la tricolor en ocasiones especiales. Como consecuencia del accidente aéreo sufrido por los jugadores del Torino de Italia, River usó durante dos décadas una camiseta de alternativa color granate.
Ganó su primer títuño amateur en 1920. En 1921, se decidió trasladar el club a unos terrenos ubicados en la manzana comprendida por las calles, Alvear, Tagle, Austria y las piletas de agua corriente. Se llegó a un acuerdo con el Ferrocarril Pacífico, los dueños del lugar, en pagar un alquiler de 500 pesos por mes, durante cinco años, con opción a cinco años más.
En 1922 comenzó la construcción del estadio, punto de partida del crecimiento de River Plate, inaugurado en 1923. En 1933, River creó “la cuarta especial”, una categoría para formar jugadores provenientes de los equipos chicos, el llamado “semillero”, de donde surgieron jugadores de gran nivel.
José Manuel Moreno debutó en primera en 1935. Dos meses más tarde lo hizo Aristóbulo Deambrosi, que se desempeñó como wing derecho o izquierdo. Poco después debutó Adolfo Pedernera como wing izquierdo. Moreno como insider izquierdo y Pedernera como wing, constituyeron un ala izquierda que dió mucho que hablar.
River obtuvo los campeonatos de 1936 y 1937. En 1938 se inauguró el Estadio Monumental, en el barrio de Núñez. Se alejó Bernabé Ferreyra y al año siguiente Carlos Peucelle. En 1939 se incorporaron Angel Labruna y Juan Carlos Muñoz, puntero derecho. En reemplazo de Bernabé Ferreyra jugó Roberto D’Alessandro durante dos años.
En Junio de 1941, como consecuencia de una lesión, fue reemplazado por Alfredo Pedernera y la delantera estuvo constituída por Juan Carlos Muñoz, José Manuel Moreno, Adolfo Pedernera, Ángel Labruna y Aristóbulo Deambrosi. Era el nacimiento de “La Máquina”. Por lesión de Deambrosi, el 28 de Junio de 1942 debutó Félix Loustau, integrándose la formación más famosa de “La Máquina”.
Este equipo ganó los campeonatos de 1941 y 1942. El cerebro era Adolfo Pedernera, con una técnica maravillosa, acompañado por dos punteros rápidos y muy habilidosos con pique, habilidad y gambeta. Ángel Labruna, un delantero increíble y el gran José Manuel Moreno, un jugador completo.
Subampeones en 1943 y 1944 pero campeones en 1945, jugaron el último partido el 17 de Noviembre de 1946 frente a Huracán; se alejaron Pedernera y Deambrosi en 1947, año en que salió campeón con el gran Alfredo Distéfano “La Saeta Rubia”. En 1949 se fue Moreno y Muñoz en 1951; Loustau en 1958 y Labruna en 1959.
Un capítulo aparte lo constituye la rivalidad con su vecino, Boca Juniors. Desde el año 1913, en la época amateur, comenzaron los enfrentamientos que constituyen, una historia aparte.
Fuente: “Tango y Cultura Porteña”. FM 97.9 “Radio Cultura”
AUTOMOVILISMO EN EL CIRCUITO PALERMO
Foto: Fangio en el Circuito Palermo en 1948.
Finalizada la Segunda Guerra Mundial, la ciudad de Buenos Aires fue el escenario elegido para correr carreras callejeras, con los llamados “autos especiales”, hoy “Fórmula 1″.
Se desarrollaron en varios circuitos como el Circuito Retiro en 1947, con neto dominio de los volantes europeos, el circuito Palermo y el circuito Costanera. La infraestructura que los acompañaba era factor decisivo a la hora de cambiar un neumático o recargar combustible.
En los años siguientes, se corrió en el circuito Palermo, con un camino sinuoso dentro de los bosques de Palermo. El 30 de Enero de 1949 tuve la oportunidad de asistir. Se colocaron sogas uniendo los árboles que se encontraban sobre las calles del circuito, como “barreras de contención” para la multitud que asistió a los entrenamientos y pruebas de clasificación, disfrutando de los grandes del automovilismo mundial: Luis Villoresi, Achille Varzi, Giuseppe Farina, George Raph, Francisco Landi y los argentinos Oscar Galvez, Juan Manuel Fangio, Paascual Puópolo, Pablo Pesatti, Italo Bizio, y el uruguayo Eitel Cantoni.
Los autos pasaban a 50 centímetros de nosotros ya que estábamos sobre una curva, lo que nos permitía observar las expresiones de los corredores, detrás de sus antiparras. El Automóvil Club Argentino colaboraba brindando un par de máquinas reparadas, para intentar competir en mejores condiciones.
Al entusiasmo optimista de los argentinos, se oponía la experiencia de los europeos con un box muy bien organizado. Un factor lamentable para todos, eran los papeles dispersos por el circuito, que se adherían a la rejilla del radiador, provocando recalentamientos que fatalmente conducían al abandono de la competencia.
Fueron recuerdos vividos con los grandes de nuestro automovilismo y del automovilismo mundial, en ese Buenos Aires que se fue.


