El Buenos Aires que se fue

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Los entretenimientos

JOHN ALTON

John Alton fue un fotógrafo cinematográfico nacido en Hungría el 5 de octubre de 1901.

A partir de 1920, comenzó a trabajar en Los Ángeles, California, como operador de cámara. Lo hizo en  Francia con Ernst Lubitsch, a partir de 1927.  

En el año 1932, fue convocado por los “Estudios Lumiton”, de Argentina, para hacerse cargo de la fotografía. Debutó con la primera película de “Lumiton”, “Los tres berretines”, inaugurando la época del cine sonoro argentino, una semana después que lo hiciera con la película “Tango”, el sello “Argentina Sono Film”, en 1933.

Le siguieron 20 películas más, hasta el año 1939. En ese lapso, Alton tuvo la oportunidad de participar en la elaboración del guión de varios films y de dirigir 2 películas, “El hijo de papá” y “Puerta cerrada”. Trabajó en 13 películas con el destacado escenógrafo y artista plástico internacional argentina  Raúl Soldi.

A fines de 1939 retornó a Hollywood, donde se convirtió en uno de los fotógrafos más valorados del cine. Se desempeñó en estudios de

Foto: moviemorlocks.com

segunda línea, como el sello “Republic”, dedicado a películas de clase B. Fue Capitan del Cuerpo de Señales durante la Segunda Guerra Mundial.

A su regreso, trabajó en los estudios “R:K:O”: y “Monogram”. Se asoció con el director Anthony Mann realizando “La brigada suicida”, película de bajo presupuesto, a la que se sumaron “Raw Deal” y “He walked by night”, tres puntales del “cine negro” norteamericano. Según Alton, utilizaba la luz “para crear el clima”.

Foto IMDb

En 1949 publicó el libro “Painting with light”, con conceptos vigentes en la hora actual. Trabajando con el director Vincent Minelli, fue galardonado con el Oscar a la mejor fotografía por “Un americano en París”, en 1951. Se retiró del trabajo activo en 1966. Falleció en Santa Mónica, California, el 2 de junio de 1996.

John Alton, que marcó para siempre con su aporte la calidad de la cinematografía argentina, vivió en Buenos Aires, en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki.John_Alton

https://es.wikipedia.org/wiki/Lumiton

Artistas destacados, El cine, Los entretenimientos, Realidades argentinas, Vivieron en Buenos Aires

REVISTA LEOPLÁN

Leoplán fue una revista periodístico literaria fundada por Ramón Sopena el 7 de noviembre de 1934, dedicada a la incipiente clase media argentina.      

Proponía un plan de lectura con la finalidad de educar a la gente. Aparecía miércoles por medio y llegó a publicar 727 números, donde tuvimos la ocasión de acceder a las novelas de Julio Verne “La vuelta al mundo en 80 días” , “Viaje al centro de la tierra”, acompañada de ilustraciones y también a “Los tres mosqueteros”, de Alejandro Dumas, alternando con excelentes crónicas periodísticas.

Autores famosos franceses, ingleses, rusos, italianos,norteamericanos, fueron incluidos en la vasta lista de los consagrados que, llegaban a nosotros quincenalmente, así como los relatos policiales o de ciencia ficción. Pero el espectro de publicaciones era más amplio, incluyendo entrevistas a personajes famosos a cargo de Enrique González Tuñón, Adolfo R. Avilés, Horacio de Dios o Miguel Bonasso.

Crónicas sobre el cine de Hollywood, enviadas por Erskine Johnson y por Andre Lartigau para el cine europeo. Los relaos estaban ilustrados con dibujos o fotogramas de las películas. Otros colaboradores argentinos fueron Rodolfo Walsh, realizando notas a escritores como Artur Conan Doyle, o bien escribiendo cuentos o relatos propios y traducciones. Allí publicó “Los nutrieros”, uno de sus primeros cuentos.

Otro colaborador destacado fue Miguel Brascó con un suplemento satírico. Las historietas también tuvieron cabida en esta atractiva revista: “Esculapio Sandoval” de Torino, “El Vasco Anchoa” de González Fossat, Calé, Quino, que en 1963 creó “Mafalda”, para una publicidad.

Leoplán, tenía un intenso contacto con los lectores, a través de varias secciones: “Elegancia masculina”, “Si tiene un tiempito…bástese a si mismo”, basada en las cosas prácticas de todos los días y varias más. El Maestro Roberto Grau, tenía a su cargo la columna sobre ajedrez.

Esta revista cultural, tenía tapas a color y 170 páginas en color sepia y también en blanco y negro. Leoplán, el “Magazine Popular Argentino”, fue una revista de referencia para este tipo de publicaciones en LatinoAmérica que dejó de publicarse en diciembre de 1964, en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: htps://es.wikipedia.org/wiki/Leopl%C3%A1m

http://garciacambeiro.com.ar/?p=5o22

http://serdebuenos-ayres.blogspot.com.ar/2013/11/leoplan-la-publicacion-argentina-que.html

La educación, Las Revistas Inolvidables, Los entretenimientos, Realidades argentinas

EL FOTOLIPTÓFONO

El fotoliptófono fue un artefacto capaz de registrar sonidos en papel de diario, utilizando técnicas comunes de impresión.                                

FOTO: Fernando Crudo (h) Arch. Personal

Combinaba la fotografía, la litografía y la fonografía. Requería de un artefacto grabador y uno reproductor. Se emplearon elementos relacionados con la tecnología del cine sonoro, basado en la cantidad de luz reflejada por un papel impreso.

El Ingeniero argentino Fernando Crudo, su inventor, lo desarrolló a fines de la década de 1920. Era útil para grabar música y como archivo de palabras. Una muestra de sus bondades quedó reflejada en la publicación de julio de 1933, en el periódico francés “Le Journal”. Allí se registró la grabación del tango “Bésame otra vez”, realizado por la orquesta del maestro Osvaldo Fresedo, una versión inédita.

El Estado Nacional registró voces para integrar su Archivo de la Palabra. La primera patente Nº 35284, se registró el 2 de febrero de 1931 y en 1933 fue registrado como “Fotoliptófono Páginas Sonoras”.  Entre 1931 y 1934, muchas publicaciones reflejaron sus bondades en detalle. Fueron muy comentadas las presentaciones realizadas en la Asociación Wagneriana, en la Casa Romero Fernández y en la Casa de Altos Estudios de Rosario.

Hay que destacar las dos publicaciones realizadas por Julio Korn en su Editorial Musical, que presentaba la música impresa y la hoja con la grabación de esa pieza musical, completando el formato. Este intento de distribución masiva de música impresa en papel común, llamado a revolucionar la industria fonográfica, jamás logró ingresar en el mercado de ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: Canalis I. y Petrosino J. ¿Cuánta música cabe en una página de periódico? Sonido impreso en papel a principios del Siglo XX. Question 1,42:260-273. 2014

Los diarios, Los entretenimientos, Realidades argentinas

EL GRABADOR GELOSO

El Geloso, fue un grabador de cinta abierta aparecido en Buenos Aires en la década del cincuenta.

Era pequeño, sencillo y limitado en sus posibilidades. Tenía dos velocidades: 4.5 cm y 9.0 cm por segundo, con carretes pequeños, lo que aseguraba emisiones de corta duración.

Fue la primera experiencia que viví, sin conocimientos previos y dispuesto a grabar de todo: recuerdos de familia, música, textos de estudio, etc. Lo compré en cómodas cuotas , única posibilidad de tener acceso al mismo. Su llegada fue todo un éxito.

Los familiares cercanos dejaron registrada su voz y sus cantos, recibiendo una aguda sorpresa al escucharse por primera vez. Era muy distinta la percepción que cada uno tenía de su propia voz. La diferencia era muy notoria y una pregunta se repetía:-¿ Ésa es mi voz?, Qué distinta- decían.

Como no disponía de un cable adecuado para grabar directamente desde la fuente emisora, grababa con los sonidos ambientales. Un día de tormenta, estaba registrando música de Chopin, que se emitía por la radio. La grabación fue una verdadera sorpresa ya que la conjunción de ambos sonidos, la música de Chopin y la lluvia, se amalgamaron para lograr una grabación original, impensada y atractiva.

La modestia de este primer modelo de Geloso, me permitió grabar cintas con música ambiental, que me acompañaron durante muchas horas en el estudio y el trabajo, en ese Buenos Aires que se fue.

La casa, La educación, Los entretenimientos

LA FIGURITA DIFÍCIL

Coleccionar figuritas fue una verdadera pasión, durante el transcurso de la escuela primaria, pasión muchas veces compartida por nuestros padres.                      

Todo comenzaba a partir de los 5 años aproximadamente. Un regalo casual de chocolatines con figuritas o de un sobre conteniéndolas, era el comienzo de una costumbre que se renovaría anualmente, ya que su vigencia corría paralelamente a la duración del período lectivo.

El problema era que para coleccionar las figuritas, se ofrecía un álbum que una vez completado permitía acceder a un premio que oscilaba entre una pelota de fútbol y una bicicleta. Pero siempre existía la figurita difícil, que costaba mucho encontrar, cuando ello era posible.

Las figuritas se adherían en el álbum empleando goma de pegar marca “Dos banderas”. El envase era un frasco pequeño con forma de cono truncado, que alojaba una pasta blanca maloliente, con propiedades adhesivas muy contradictorias. Pero no había otra, por lo tanto, era la mejor.

La aparición de figuritas repetidas era muy frecuente, situación que permitía llenar varios albumes, o bien disponer de una cantidad suficiente para negociar intercambios con otros pibes, así como también jugar a “la tapada”, “el puchero” o al “punto y revoleo”, como mecanismos para aumentar la colección, sin gastar dinero.

Los momentos ideales para intercambiar figuritas, eran los recreos en la escuela, o los juegos en la vereda. Se procuraba disponer de muchas repetidas para afrontar las demandas a la hora de los intercambios. Había que lograrlos durante ese año, ya que después se cerraba el concurso  y no había reclamo valedero. Eran épocas en las cuales siempre había una difícil, la que casi nunca salía, hecho que obligaba a frecuentar aquellos sitios de intercambio, los días domingo por la mañana, como ocurría en el Parque Rivadavia, famoso por los intercambios de estampillas. También existía un grupo de unas diez figuritas raras, de aparición menos frecuente.

Coleccionar figuritas fue una auténtica y atrapante costumbre infantil durante la época escolar, en ese Buenos Aires que se fue.

La infancia, Los entretenimientos, Los juegos

PEDRO LEOPOLDO CARRERA

Pedro Leopoldo Carrera, “Carrerita”, fue un jugador de billar nacido en Tres Arroyos, Provincia de Buenos Aires, el 19 de junio de 1914.

Se inició en este deporte a la edad de 14 años, conquistando los torneos locales menores. Llamó la atención el récord de carambolas libres realizado en el Café Bar Colón, en su Tres Arroyos natal, que registró ante escribano público. Después de 12 horas no erró ninguna tacada.

A los 19 años se trasladó a Buenos Aires, recalando en “Los 36 Billares”, ubicado en la Avenida de Mayo 1200. No tuvo rivales. Cada juego de “Carrerita”, era una partida ganada. Uno de sus fervientes admiradores fue Juan Duarte quien, durante el primer gobierno del General Perón, le consiguió los auspicios para sus giras europeas.

En 1939 ganó el Campeonato Argentino de Billar, en la especialidad libre y a 3 bandas. En 1950 se coronó por primera vez, Campeón Mundial de carambola libre en Madrid, España. Al año siguiente, Campeón Mundial de cuadro (47-2).

En octubre de 1952, en el Luna Park colmado por 12 mil espectadores, se coronó Campeón Mundial de 3 Bandas. En 1953, Campeón Mundial de carambola libre y en 1954, Campeón Mundial de Pentathlon (carambola libre, cuadro 2-47, cuadro 71-2, una banda y tres bandas).

Siempre luciendo un clavel blanco en la solapa de su impecable smoking y peinado a la gomina, como se acostumbraba en esa época. El Abogado Luis Alberto Venosa escribió su biografía titulada ” El hombre del clavel blanco”, para ser distribuida por las bibliotecas.

Resumiendo sus logros, obtuvo el título en 31 oportunidades: 5 de ellos campeonatos mundiales, 3 campeonatos sudamericanos y 23 campeonatos argentinos.  Luego del golpe de estado que derrocó al General Perón en 1955, fue uno de los afectados por la “caza de brujas”, que lo obligó a migrar a la ciudad de San Pablo, Brasil, donde se desempeñó como Instructor de Billar en el Jockey Club de esa ciudad.

Regresó al país en 1961. Una vida prolongada de trasnochadas, alcohol y 40 cigarrillos por día, fue dejando su huella, culminando con su fallecimiento en Buenos Aires, el 2 de setiembre de 1963, a la edad de 49 años. En 1980, recibió el Premio Konex de Platino al mejor billarista de la historia argentina.

Este múltiple campeón mundial de billar y dueño del récord de carambolas, fue uno de los máximos exponentes deportivos en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente:

Grande Carrerita. El Periodista de Tres Arroyos. Octubre 2000

Venosa, Luis A. Carrera en Tres Arroyos. 9/5/2014.

Pérez, José M. El mejor de todos los tiempos. 6/4/2011

https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Leopoldo_Carrera

Los entretenimientos, Realidades argentinas

LAS SUECAS

Ewy Rosqvist nació en Gotemburgo, Suecia, en 1931 y aprendió a conducir automóviles cuando era niña.

Mientras estudiaba Veterinaria conoció a Úrsula Wirth, de 29 años, quien sería su acompañante en las rutas de Suecia y posteriormente de Europa. Conquistó el título europeo de “Damas en Rally” en tres oportunidades.

Estos resultados motivaron su incorporación al equipo oficial de Mercedez Benz. Fueron invitadas a participar en el “Gran Premio Standard de Automovilismo” a disputarse en Argentina en 1962, integrando el equipo Mercedes Benz, piloteando un auto 220SE.

La novedad de su presencia en la Argentina se consideró una maniobra de marketing, dada su participación en un medio netamente machista, absolutamente dominado por los hombres. Ellas constituyeron la gran curiosidad, la nota llamativa ante este aporte femenino de alto nivel.

La carrera se largó desde Pilar, Provincia de Buenos Aires, el 25 de octubre de 1962, con la participación de 257 coches en 7 categorías diferentes. Debían cubrir una distancia de 4.624 kilómetros, divididos en 6 etapas:  Villa Carlos Paz, San Juan, Tucumán, Catamarca, Córdoba y Arrecifes.

Sin cometer errores, con ritmo y precisión, estas integrantes del equipo Mercedes Benz dirigido por Juan Manuel Fangio, enfrentaron a los poderosos Volvo 122 S, a los Pontiac Catalina de 400 HP y a los Mercedes Benz 300 SE. Ganaron todas las etapas en tiempo récord, finalizando la clasificación general a más de 3 horas de ventaja sobre su inmediato perseguidor.

Al finalizar cada etapa, las suecas descendían del auto con su uniforme blanco impecable, pintadas y perfumadas como si no hubieran corrido. Se llegó a comentar que por la gran ventaja que tenían, se detenían antes del final de cada etapa, se cambiaban, se arreglaban y al cruzar la meta aparecían descansadas y listas para ir a una fiesta.

Cuando comparábamos sus aspecto con el de los restantes corredores, nos preguntábamos como era posible esa gran diferencia en su aspecto exterior. Los hombres barbudos, despeinados, con el mameluco salpicado de grasa y barro, constituían un contraste notable en su apariencia con las suecas.

Los recuerdos y anécdotas de esta carrera quedaron registrados en el libro “Viaje a través del infierno”, escrito por Ewy Rosqvist. Después de esta carrera, Úrsula Wirth no volvió a correr pero Ewy regresó en los años 1963 y 1964, participando del Gran Premio y ocupando la tercera colocación, siempre integrando el equipo Mercedes.

Ewy Rosqvit y Úrsula Wirth llegaron de Suecia, corrieron el Gran Premio, ganaron todas las etapas en tiempo récord dejando un recuerdo inolvidable en el deporte automovilístico de aquel Buenos Aires que se fue.

Fuentes:

Gesumaría E. Las suecas hoy. La Voz, 4 mayo 2008.

http://www.automovilismosport.com/historia/suecas/note.html

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MI ABUELO, EL ANIMADOR

Mi abuelo adoraba los naipes españoles.

No sólo conocía la mayoría de los juegos, que había jugado infinidad de veces, sino que desarrollaba con ellos pruebas de ingenio, adivinazas y destreza.

Poseía la habilidad de presentar cada prueba con una atmósfera de suspenso e intriga. Alternando las barajas con fósforos o porotos, animaba una reunión durante horas. Experto en el manejo de los tiempos, mantenía a la audiencia en vilo, procurando no develar la clave que conducía a la solución de cada juego.

Todo se desarrollaba en forma pausada, en voz baja, salvo las exclamaciones de los presentes al finalizar cada prueba. La atención y el interés se mantenía sin el auxilio de la Play Station, la computadora, los anteojos para 3D o el teléfono celular con sus múltiples aplicaciones.

Las reuniones con mi abuelo, se caracterizaron por un despliegue de ingenio y humor logrando atrapar nuestra curiosidad e interés, en aquél Buenos Aires que se fue.

La casa, La infancia, Los entretenimientos, Los juegos, Personajes de la infancia

LA CALLE DE LOS CINES

La década del 40 fue pródiga en la aparición de salas cinematográficas.

La radio, el fútbol y el cine, eran las diversiones más populares. Los cines ubicados en el microcentro porteño, brindaban una programación distinta, respecto de los ubicados en los barrios. Los estrenos y las grandes reposiciones, eran responsabilidad de los cines del centro, ubicados en la calle Corrientes como el Ópera, Gran Rex, Broadway, o en la calle Lavalle, donde se instalaron más de 15 salas, como el Hindú, Luxor, Monumental, Ambassador, Taricco, París, Select Lavalle, y otros.

Las “premieres” con la presencia de artistas, fotógrafos y cronistas de cine, constituían un espectáculo extra de la película, el día del estreno. Se transmitía por radio y aparecía reflejada en las revistas Radiolandia, Sintonía o Antena.

En los barrios la programación difería. Había secciones de matineé infantil, con la proyección de una película completa en 12 episodios, con el agregdo de un par de películas de cowboys. Eran promocionadas a la salida de las escuelas, con precios rebajados. En la sección de la noche, se proyectaba un programa de dos o tres películas.

Durante la semana, existía el “Día de Damas”, con la proyección de tres películas de carácter romántico, a un precio más popular. En la sección noche, el programa era el mismo durante la semana, integrado por viejos estrenos. Los cines de barrio, no proyectaban estrenos, patrimonio exclusivo de la calle de los cines. Los supermercados, los templos evangélicos y las galerías comerciales, reemplazaron a estos baluartes culturales de aquél Buenos Aires que se fue.

El barrio, El cine, Los entretenimientos

RONDA DE ASES

“Ronda de Ases” fue una de las grandes audiciones radiales dedicadas al tango.

Era trasmitida por Radio “El Mundo” pero no desde sus estudios sino desde el Teatro Casino, en la calle Maipú, enfrente al Cabaret Marabú.

Se caracterizó por presentar a los binomios típicos más representativos, integrados por Osvaldo Fresedo - Oscar Serpa; Juan D’Arienzo -  Héctor Mauré; Carlos Di Sarli - Roberto Rufino; Aníbal Troilo - Francisco Fiorentino; Ricardo Tanturi - Alberto Castillo; Ángel D’Agostino - Ángel Vargas, bajo la conducción del locutor y animador Jaime Font Saravia, con la colaboración del locutor actor Juan José Piñeyro, y libretos de Barreiros Bazán.

“Ronda de Ases” se denominó el tango compuesto por Osvaldo Fresedo y Homero Manzi, que se erigió como la característica de este emblemático programa, estrenado el 12 de marzo de 1943 por la orquesta de Osvaldo Fresedo , con la voz de Oscar Serpa. En todas las emisiones participaba como enlace , las orquestas de Alberto Soifer con su cantor Roberto Quirogas.

En cada presentación de una hora de duración, participaban cuatro orquestas, dos veces por semana. En la primera media hora, cada orquesta ejecutaba un tango instrumental. En el intervalo, el conjunto de Alberto Soifer cambiaba el ritmo ejecutando un tango en tiempo de vals o viceversa. En la segunda media hora, participaban los cantores.

Una vez finalizadas las actuaciones se procedía a la premiación. Para ello, se solicitaba la colaboración del público, fanático de cada binomio orquestal y presentes en cada presentación, que mediante la intensidad de su aplauso, determinaba a la dupla ganadora. Era una puja por alcanzar la premiación, donde el aporte presencial de los adictos era fundamental a la hora de decidir el veredicto, escuchándose “todo tipo de opiniones”.

En cada presentación se estrenaban tangos y milongas, enriqueciendo cada audición. Durante su período de emisión, cambió su nombre por el de “Esquinas de mi ciudad” y “Casino”, sin modificar la calidad de cada una de sus actuaciones, siempre en vivo y en directo.

La radio era el vehículo transmisor de todas las novedades y grandes éxitos de las orquestas siendo “Ronda de Ases” una verdadera sensación radial en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: http://antoniopiedrafita.blogspot.com.ar/2013/12/glostora-tango-club-programa-radial.html

http://tangosalbardo.blogspot.com.ar/2012/03/ronda-de-ases-html

http://www.bsairestango.com/post/Ronda-de-Ases.aspx

Audiciones Radiales, Binomios tangueros, El tango, Los entretenimientos
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