El Buenos Aires que se fue

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La inmigración

FERNANDO IGLESIAS (TACHOLAS)

Fernando Iglesias, “Tacholas”, fue un actor gallego nacido en Orense, España, el 25 de agosto de 1909.

Llegó a la República Argentina en 1929, donde ya vivían sus padres y hermanas. Se integró a la actividad cultural de las sociedades gallegas, especialmente con la Unión Provincial Orensana. En 1932 participó de audiciones radiofónicas y en festivales para recaudar fondos para la causa republicana.

En 1941, presentó en el Teatro Maravillas, la obra “Uovo de duas xemas”. Fue el principal dinamizador del teatro gallego en Buenos Aires. Fundó la Compañía de Comedias Galegas Boga - Tacholas, junto a Maruja Boga.

En 1945, creó la audición radiofónica “Recordando a Galicia”, junto a Mercedes Boga y Alfredo Aróstegui. En 1945 debutó en la película “Chiruca”, bajo la dirección de Benito Perojo, otro exiliado español. En 1953 inauguró el programa radiofónico “La Voz de Galicia”. Estuvo estrechamente vinculado con la cultura gallega en la Argentina.

Fue miembro de la “Casa de Galicia”, “Centro Gallego de Buenos Aires”, “Centro Orensano”, “Hogar Gallego para ancianos”, “Centro coruñés” y la “Sociedad General de Autores de Argentina”. Llevó a escena numerosas obras de autores gallegos presentando un teatro gallego de calidad. Fue una de sus características, la defensa de la galleguidad en el exilio.

En 1970, participó en los cursos de Lee Strasberg, dictados en Buenos Aires, en los cuales el Director, destacó sus calidad interpretativa. En ese año, obtuvo el premio al mejor actor de reparto en la IV Semana del Cine Internacional de Mar del Plata, por su trabajo en “Crónica de una señora”. Filmó más de 40 películas.

Estuvo enfrentado con los autores teatrales y directores de cine que utilizaban el gallego como caricatura de los personajes. Integró los elencos del Teatro Municipal General San Martín, con el que realizó giras por todo el país. Un documental en video “Tacholas, un actor galaico porteño”, dirigido por José Santiso en 2003, homenajeó su memoria, rescatando del olvido a este singular personaje.

Murió en Buenos Aires, el 14 de mayo de 1991. Fernando Iglesias, “Tacholas”, fue uno de los principales actores gallegos del Siglo XX, que desarrolló su vida artística en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: www.lanacion.com.ar (http://www.lanacion.com.ar/Archivo/nota.asp?nota_ed=6Y2419

Fernando Iglesias Sánchez. Biografíasy Vidas. La enciclopedia biográfica en línea.

Tacholas, un actor galaico-porteño. La Nación 16-09-2004.

Artistas destacados, El Teatro, El cine, El exilio, La inmigración, Vivieron en Buenos Aires

EL BANCO MUNICIPAL DE PRÉSTAMOS

El Banco Municipal de Préstamos, hoy Banco de la Ciudad, fue fundado el 23 de mayo de 1878, con el nombre de Monte de Piedad.                          

Foto: Portal Banco Ciudad

La institución surgió como un intento de neutralizar los préstamos usurarios otorgados a la gente humilde por individuos sin escrúpulos, quienes prestaban dinero a costa de devolverlo con intereses exorbitantes, sangrantes.

El Banco trabajaba con gente de pocos recursos brindando préstamos pignatarios, es decir con empeños cobrando muy bajos intereses. Alhajas, platería y los objetos más diversos de la vida cotidiana, eran llevados al Banco para obtener una suma de dinero, que permitía la cancelación de una deuda o la adquisición de elementos indispensables para el trabajo.

Se empeñaba un gramófono para comprar una vaca. Con las ganancias obtenidas se rescataba el gramófono y la historia continuaba. Se aceptaban todo tipo de objetos que, en muchas ocasiones, eran rescatados. Vencido el plazo de rescate, eran rematados en subasta pública.

Se producían situaciones curiosas. Los días lunes, por ejemplo, los burreros (aficionados a las carreras de caballos), empeñaban los largavistas, que eran rescatados al cobrar la quincena, y el círculo se cerraba. Lo mismo ocurría con las prendas de abrigo al finalizar el invierno, con su posterior rescate al finalizar el otoño. Eran ciclos que se repetían con precisión.

Las funciones sociales del Banco fueron aumentando su complejidad, agregando otros rubros de importancia como el de los créditos hipotecarios. Este significativo accionar en beneficio de los más pobres, y las etapas de su evolución están muy bien documentadas en el excelente Museo de Piedad del Banco de la Ciudad, ubicado en la calle Boedo 870.

La visita, guiada por expertos, con un amplio conocimiento de los detalles del desarrollo de las distintas etapas por las que transitó este Banco, constituye un elemento agregado para conocer como se resolvían las dificultades económicas imprevistas en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente:  Ya abrieron el museo del Banco Ciudad. Clarín 9-08-2003.

Halperin F. La historia del Banco Ciudad, relatada en un novedoso museo. La Nación 08-08-2003.

La cuestión social, La inmigración, Realidades argentinas

JULIO KORN

Julio Korn fue un editor y empresario nacido en Buenos Aires, Argentina, el 19 de julio de 1906.

A los 4 años murió su madre y a los 9 su padre, un judío rumano que le dejó 2 hermanos y 2 hermanastros. Trabajó como aprendiz de imprenta, por un sueldo mensual de 10 pesos, que le permitió mantener a sus hermanos.                                        

A los 12 años, lo eligieron delegado gremial ante la Federación Gráfica Bonaerense. Al cumplir 14 años se instaló en un zaguán de la calle Corrientes, con un puesto de revistas y piezas de música, frente al Teatro Nacional, donde alcanzó fama por disponer de todas las letras y música de moda.

En marzo de 1928 publicó el primer número de “La Canción Moderna”, una revista semanal dedicada a la transcripción de letras de tango, que llegó a tener una tirada de 40 mil ejemplares. Incluía un suplemento llamado “Radiolandia”, nombre que en 1934, reemplazó al anterior incorporando los vaivenes sentimentales de historias personales que le ocurrían a las estrellas del cine y de la radio, vigentes en esa época.

Como consecuencia del fallecimiento de Carlos Gardel, comenzó a publicar varios meses después, su historia por entregas, de acuerdo con el relato de Berthe Gardes, su madre, elevando la tirada a 150 mil ejemplares semanales. Adquirió los derechos de “Antena” en 1937 y en 1939, comenzó con la edición de “Vosotras”, otro de sus grandes éxitos.

Su creatividad y oportunismo, siempre en aumento, lo llevaron a crear “Labores”, en 1941. Otro impacto fue en 1945, el anuario “Modas de Vosotras”. En 1950, cambiando la temática publica “Goles”, un semanario dedicado al fútbol, pero haciendo hincapié en las intimidades de los jugadores y sus familias, compartiendo situaciones sentimentales, económicas o sociales. La dirección estaba a cargo del periodista deportivo Enzo Ardigó.

Continuó con “Labores ” y “TV Guía”. En 1965, sus publicaciones comprendían una circulación de 7 millones de ejemplares mensuales. Fue muy importante la actividad desarrollada con la impresión de partituras musicalers, que lo ubicaron en un lugar de privilegio dentro de ese rubro. La Editorial Julio Korn imprimió más de 35 mil títulos.

Su actividad multifacética lo llevó a producir películas en el cine nacional, tales como “Barrio gris”, “La patota”, “La quintrala”, “Las aventuras de Hijitus”, y otros títulos exitosos. Decía que la amplia circulación de sus publicaciones populares, se debía a que constituían un entretenimiento, no una fuente de instrucción. Fue Presidente del Directorio de Canal 9, miembro del Directorio del Banco Mercantil, de laboratorios Odol, de Korn Inmobiliaria.

Severidad, honestidad, laboriosidad y ahorro fueron los valores que manejó durante toda su vida, este responsable del mayor grupo editor de la Argentina, que falleció en Buenos Aires el 18 de abril de 1983.

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Julio_Korn

https://perlitasperiodisticas.wordpress.com/2016/03/23/Julio-Korn

http://www.magicasruinas.com.ar/revistero/argentina/periodismo

Periodismo, el imperio de Julio Korn- Primera Plana, 8/6/1965

La inmigración, La radio, Las Revistas Inolvidables

BEN MOLAR

Moisés Smolarchik Brenner, conocido como Ben Molar, nació en la calle México 2041 en Capital Federal, el 3 de agosto de 1915.              

Fuente: Plural Jai

Fue autor, compositor, difusor, productor y promotor artístico. Pero si algo lo destacó fue su capacidad de elaborar versiones en castellano de las canciones más famosas de la época, es decir, su desempeño como versionista, adaptando al español canciones escritas en otros idiomas, tales como “Las hojas muertas”, “Repican las campanas”, “Noche de paz, noche de amor”, y el clásico judío “Mi madre querida”.

Una labor similar realizó con canciones de “Los Beatles”, Paul Anka, Elvis Presley y muchos otros. Era común leer en las piezas de música o en las etiquetas de los discos: “versión en castellano Ben Molar”. No eran traducciones literales, sino interpretaciones idiomáticas que facilitaron su comprensión en Argentina y países de América Latina.

Sus primeras composiciones fueron letras de murga, cuando tenía 11 años. Pero hay que destacar la composición de famosos boleros como “Final”, “Sin importancia” y “Volvamos a empezar”, elaborados junto con Paul Misraki, famoso músico y autor turco francés, en la época de su exilio en Buenos Aires.

Fue responsable del éxito de muchas figuras como Mercedes Sosa, Sandro, Los Cinco Latinos, Lito Nebbia, “Los Abuelos de la nada”. Creó “El Club del Clan” y fue el principal impulsor de uno de sus integrantes, Palito Ortega, un auténtico creador.

Creó el sello musical “Fermata”, con el que produjo en 1966 su exitoso proyecto, el álbum titulado “14 con el tango”. Significó la creación de 14 piezas musicales y 14 pinturas convocando a las figuras más notables en ambos rubros. No fue una producción pareja, aunque algunos tangos alcanzaron notoriedad como “Bailate un tango, Ricardo” , letra de Ulyses Petit de Murad con música de Juan D’Arienzo y “En que esquina te encuentro, Buenos Aires” de Florencio Escardó y Héctor Stamponi. El resultado de este esfuerzo aumentó la difusión del tango, en una época no favorable.

En 1995, “Fermata” produjo “Los 14 de Julio De Caro”, un homenaje al Maestro, por parte de famosos solistas del tango. Se casó con la actriz cinematográfica Pola Newman con la que tuvo dos hijos. Fue Presidente Honorario de la Asociación Gardeliana Argentina; Miembro de la Academia Porteña del Lunfardo; Miembro de la CD del Instituto Cultural Argentino Israelí y Ciudadano Ilustre de Buenos Aires.

Logró que el 11 de diciembre, fuera declarado “Día Nacional del Tango”, fecha correspondiente al día del nacimiento de Carlos Gardel y Julio De Caro. Falleció el 25 de abril de 2015. Ben Molar, fue un verdadero e incansable emprendedor multifacético que brilló con luz propia en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: http://www.trascarton.com.ar/cultura/ben-molar

Moreno María: Big Ben según pasan los años. Página 12, 31-12-2006.

Breslav Haydee. Ben Molar. 10-11-2015.  http://serdebuenosayres.blogspot.com.ar/

El tango, La inmigración, Personajes de la ciudad

JOAQUÍN GÓMEZ BAS

Joaquín Gómez Bas fue un escritor, pintor y guionista nacido en Cangas de Onis, Asturias, España, el 26 de mayo de 1907.

Llegó con su madre a la Argentina el 24 de agosto de 1908. Se orientó hacia el periodismo y la poesía. Trabajó como pintor y escritor autodidacta, colaborando en diarios de prestigio y se desempeñó como corrector de la Editorial Atlántida, donde posteriormente fue Secretario de Redacción y Director.

Su producción literaria se cumplió en dos etapas. En la primera escribió poesía, hasta fines de la década del 40. Su obra poética comprende los temas “Panorama de ensueño” (1934), “Marejada” (1937), “Faroles en la niebla” (1941), Birlibirloque ( 1943). Fundó la revista “Saeta” donde publicó parte de su producción poética.

Posteriormente, a partir de 1952, aparecieron sus novelas donde se destacó “Barrio gris” en 1952, por la que recibió la Medalla de Oro otorgada por la Comisión Nacional de Cultura en 1954. Elaboró el guión para la película del mismo nombre en 1954, ganadora del “Cóndor de plata” a la mejor película del año, en 1955. Mostraba la vida en una villa de los arrabales de Sarandí, a fines de la década del 40. Fue un gran éxito editorial.

Sus cuentos aparecieron a partir de 1965. Fue un experto en el manejo del idioma porteño, incluyendo muchas expresiones en lunfardo, como muy bien puede apreciarse en “La Comparsa”, aparecida en 1965, que obtuvo el premio “Feria del Libro de Mendoza”.

Otras novelas importantes de su producción fueron “Oro bajo” y “La gotera” en 1957, “La resaca” en 1969, “La guitarra” en 1970. Fue fundador de la “Academia Porteña del Lunfardo” alcanzando la vicepresidencia en el período 1981 a 1985; ocupó el sillón “Enrique González Tuñón”.

En 1958 realizó su primera exposición de arte pictórico. Su cuadro “Lanchones amarillos”, obtuvo el premio “Benito Quinquela Martín”. Falleció en Buenos Aires, el 4 de noviembre de 1989. En su “Soneto Lunfardo” señaló :”Ahora solo soy melancolía, / un malevo al costado de la vía / que está esperando un tren que ya pasó”. Un tren que ya pasó en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente:

http://fundacionkonex.org/b1078/-joaquin-gomez-bas

https://u.wikipedia.org/wiki/joaquin%C3%B3mez-Bas

http://www.lunfardo.org.ar/academicos/fallecidos-2/joaquin-gomez.bas

http://lasletrasdelquilmero.blogspot.com.ar/2012/06/barrio-gris-de-joaquin-gomez-bas

http://lunfardo.org.ar

La inmigración, Vivieron en Buenos Aires

LA LIBRETA DE AHORROS Y LA NENA

En mi época escolar, la libreta de ahorros fue el medio mediante el cual ahorrábamos pequeñas sumas de dinero, proveniente de obsequios o cumpleaños.
Comprábamos estampillas que se pegaban en la clásica libreta de tapas amarillentas. Esta operación era realizada por la maestra de grado, dentro del aula, sumando el importe al que se tenía depositado.
Reuní 197 pesos moneda nacional pero guardé la libreta durante mucho tiempo. Un día decidí recuperar lo ahorrado pero ya, habían sucedido varias devaluaciones. La operación fue decepcionante porque me pagaron 4 pesos con 30 centavos.
Pensar que en la contratapa había varios consejos con frases muy especiales, como la que decía:” La Nación garantiza los depósitos que se efectúan en la Caja Nacional de Ahorro Postal y su devolución con intereses”.
En las estampillas, se observaba una niña sentada en actitud de depositar una moneda en la ranura de una alcancía que retenía entre sus rodillas. Fue el símbolo de la Caja Nacional de Ahorro Postal, vigente en la actualidad.
Esa niña era Aída Ferrari, de 6 años de edad, hija del escultor italiano Nicolás Antonio Ferrari. Posó para su padre durante un mes, sentada en una mesa giratoria, mientra modelaba el original en arcilla. Luego realizó la copia en yeso finalizando con la versión en bronce.
Como compensación, Aída recibía diariamente, una moneda de 20 centavos . La escultura se realizó en el taller que Ferrari tenía en su casa, ubicada en la calle Callao al 300, de ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: Giudici A. Un símbolo y una historia viva. El Arca/38.

La infancia, La inmigración, Realidades argentinas

LA LAVANDERA

La lavandera acudía a los domicilios a lavar la ropa sucia que se le entregaba, previo recuento.

Desarrollaba su tarea en el enorme piletón ubicado en el fondo de la casa chorizo, al lado del cuarto de baño. La tarea básica del lavado era enjabonar la ropa, remojar, dejar reposar, quitar las manchas restregando sobre la tabla de lavar, aclarar con agua a mano y nuevo remojo en agua con una pastilla de “azul” para aclarar, retorciendo al máximo para eliminar la mayor cantidad de agua.
El secado se realizaba colocando la ropa al sol, ya sea extendida sobre el césped, si lo había, o mucho más frecuente colgada de una soga y fijada con broches de madera.
Una vez secada, se doblaba prolijamente para su entrega, colocándola en la cesta para la ropa limpia. La lavandera era habitualmente una inmigrante española, de Galicia, que encontraba una fuente de trabajo diario.
Esa tarea la desempeñaba en varios domicilios del barrio, a los cuales concurría una o dos veces por semana. Cobraba por hora de trabajo. En más de una ocasión, otros inquilinos solicitaban sus servicios, mejorando así sus magros ingresos.
En otras oportunidades, se solicitaba su colaboración en las tareas de la casa, ampliando su espectro de actividades. Eran contratos de palabra que se cumplían rigurosamente por ambas partes. El cumplimiento de la lavandera devenida en empleada doméstica, era remunerado oportunamente con pagos semanales o quincenales.
La aparición progresiva de los medios de lavado mecánicos, fueron reemplazando a las lavanderas en ese Buenos Aires que se fue.

El barrio, La casa, La inmigración

EL MANDOLÍN DE MI ABUELO

Como a buen napolitano, a mi abuelo le gustaban los juegos carteados y la música.
Fuí un afortunado al poder disfrutar, desde niño, sus ejecuciones en mandolín, instrumento que dominaba a la perfección. Al caer la tarde, se acomodaba en un sillón del vestíbulo de la casa chorizo donde vivíamos, desenfundaba el mandolín, situación que yo esperaba para jugar con el estuche que simulaba a un enorme pescado con la boca abierta.
Él acomodaba el mandolín sobre la panza, y luego de algunas escalas previas, comenzaba la ejecución de típicas canzonetas napolitanas, que me inducían a pensar que aspecto tendrían los sitios de Italia que evocaban, según el canto de mi madre.
Veo su rostro sereno, con sus ojos azules, su bigote bien recortado, sus anteojos de marco grueso, color marrón y su cabello escaso, color gris, bien peinado. Sus ágiles manos recorrían el diapasón con naturalidad, logrando producir sonidos claros y bien definidos, que resumían el sabor nostálgico de esas canciones.
Escuchaba a mi madre cantarlas frecuentemente, aprendiendo yo una fonética cuyo significado, no conocía. Estas vivencias han quedado fijadas a mi memoria con precisión. ¡ Qué sonidos los de ese mandolín tan bien ejecutado, en ese Buenos Aires que se fue!

La casa, La infancia, La inmigración, Personajes de la infancia

INGEBORD MELLO, REPRESENTANTE DEL ATLETISMO ARGENTINO

Ingebord Mello de Preiss nació en Alemania el 4 de enero de 1919.

Emigró al país en el año 1938, a los 19 años de edad, huyendo del nazismo. Se incorporó al atletismo argentino donde descolló en el lanzamiento del disco y la bala.

Su trayectoria atlética se verificó en las décadas del 40 y 50, llegando a convertirse en la máxima figura del equipo nacional, en especial durante la época del gobierno peronista. Sus mejores registros en el lanzamiento del disco y de la bala, los obtuvo en esa época.

Si bien representaba al club San Lorenzo de Almagro, tuve la oportunidad de asistir a sus entrenamientos en la pista de atletismo del club River Plate, en el año 1947. Con un buzo azul oscuro y pantalón negro, Ingebord Mello hacía prácticas con la bala en un sector de la pista de color negro que rodeaba el perímetro de la cancha, con sus 6 andariveles. Conocía su rostro, que aparecía frecuentemente en los portales de las revistas deportivas, especialmente en “El Gráfico”.

Debutó oficialmente el 25 de marzo de 1939 con el lanzamiento de la bala, logrando el primer récord argentino el 28 de octubre de 1941. Fue representante olímpica en 2 ocasiones: en Londres en 1948 y en Helsinki, en 1952. Campeona panamericana en lanzamiento del disco y la bala, compitió hasta 1969, cumplidos los 50 años de edad.

Falleció a los 90 años en Buenos Aires, el 25 de octubre de 2009. Ingebord Mello fue la máxima figura del atletismo nacional durante dos décadas, cosechando 7 medallas de oro, 3 de plata y 15 de bronce en campeonatos argentinos, sudamericanos, iberoamericanos, y panamericanos.

Fue una temible competidora, capaz de superar a sus adversarios en el último intento. Esta gran atleta lanzadora de Argentina, vivió en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: https//www.elkilometro.com/foro/viewtopic.php?=20245&sid=12634

http://www.nacion.com/2009/octubre/31/obituario2143254.html (Spring 2014). pp 5-39

Nashim: A Journal of Jewish women’s studies & Gender Issues, Nº 26

La inmigración, Realidades argentinas, Vivieron en Buenos Aires

EL OTRO PAN

No eran muchas las variedades de pan que se vendían en las panaderías durante las décadas del 30 y del 40: pan francés, pan flauta, pan de Viena, pan criollo y pan pebete con el agregado de las facturas.

Se lo compraba directamente en el negocio o bien, a través de repartidores que lo acercaban a los clientes en su domicilio. Pero el aporte inmigratorio trajo al país otras variedades de pan, que no se hallaban en las panaderías tradicionales.

La comunidad italiana introdujo los tradicionales panes del sur de Italia. Pero no era fácil conseguirlo. Algunos días de la semana, recorría las calles del barrio un triciclo con su caja metálica brindándonos el “Pan casero”, que se cortaba apoyándolo sobre el pecho, obteniendose una tajada de un centímetro de espesor.

Solo o con manteca, era un manjar cuyo olor y sabor recordamos con nostalgia. También podíamos degustar las “fugazzas, con o sin cebolla”. Se cortaba igual que la pizza pero se abría como un libro, y la imaginación y el buen gusto, definían que agregar a ese pan blando y sabroso que tanto disfrutamos.

A medida que pasaron los años, fue desapareciendo el repartidor de ese pan peninsular y sólo quedó un local ubicado en la Avenida Independencia, en la vereda de los números pares, donde podemos reencontrarnos nuevamente con el pan casero, las fugazzas y las roscas con anís, que nos hacen evocar al Buenos Aires que se fue.

El barrio, La infancia, La inmigración
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