El Buenos Aires que se fue

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Archivo de Octubre, 2012

AÑORANZAS DE LA JUVENTUD EN EL TANGO

La nostalgia del tiempo pasado, el recuerdo de los años jóvenes, plenos de entusiasmo y energía, cuando se llevaba al mundo por delante sin medir las consecuencias, y los amores estaban siempre presentes, en una ronda interminable de cortejos, rechazos, decepciones y engaños, etapa intensa de la vida, quedó registrada en muchos tangos.

Manuel Romero y Francisco Canaro escribieron “Tiempos viejos”, tango que recuerda la época de los veinticinco años, con sus amigos y sus amores: “Te acordás hermano, que tiempos aquellos…? / Eran otros hombres, más hombres los nuestros…/ No se conocía coca ni morfina; / Los muchachos de antes no usaban gomina…/ ¿Te acordás, hermano, que tiempos aquellos? / Veinticinco abriles que no volverán…/ ¡Veinticinco abriles! ¡Volver a tenerlos1 / ¡Si cuando me acuerdo me pongo a llorar…!”.

La aceptación de la pérdida del atractivo de cuando se era joven, enfrentándose a la realidad actual, fue siempre un paso difícil de digerir. Es el final de un historial de romances y triunfos. José Zuviría Mansilla y Francisco Pracánico nos dejaron “Enfundá la mandolina”, un tango algo humorístico, pero que describe con dura claridad esas circunstancias: “¡Qué querés, Cipriano, ya no das más jugo! / Son cincuenta abriles que encima llevás…/ Junto con el pelo, que fugó del mate, / Se te fue la pinta, que no vuelve más. / Dejá las pebetas para los muchachos, / esos platos fuertes no son para vos. / Piantá del sereno; andate a la cama, / que después mañana andás con la tos…”.

Estaban los que intentaban reemplazar la atracción natural perdida con dinero, a fin de comprar favores y afectos, situación bastante frecuente, muy bien tratada en el tango “Gloria”, de Armando Tagini y Humberto Canaro: “Tenés vento, sos un gran señor, / pero a mi no me vas a engrupir; / …Desde el pique, viejo te juné / la intención de quererme comprar; / ….Viejito, ¡Salud! / Podés espiantar, / que mi juventud /no es flor pa’ tu ojal. / La gloria que vos / a mí me ofrecés / guardala, mejor, / para otra mujer./ Mi pibe no es / bacan de bastón, / pero, has de saber, / tiene buen corazón”.

Los excesos y desvíos en la juventud, van dejando una huella que, tarde o temprano, conduce a un deterioro de la salud. Estas deficiencias, motivan el recuerdo nostálgico de tiempos mejores, como puede apreciarse en las estrofas del tango “Como se pianta la vida”, de CarlosVivan: ” Berretines locos de muchacho rana / me arrastraron ciego en mi juventud, / en milongas, timbas y en otras macanas / donde fuí palmando toda mi salud. / …Es triste la primavera / si se vive desteñida…/ ¡Como se pianta la vida / del muchacho calavera! / ….Hoy estoy pagando aquellas ranadas, / final de los vivos que siempre se da. / Me encuentro sin chance en esta jugada…/ La muerte sin grupo ha entrado a tallar…”.

El regreso al hogar después de muchos años, lejana ya la juventud, peinando canas, condicionan una situación de desubicación en el tiempo. Mirar hacia atrás la estela recorrida, sólo muesta una cadena de desilusiones, amargura y decepción. Enrique Cadícamo y Juan Carlos Cobián lo expresan con autoridad en “La casita de mis viejos” : “Vuelvo vencido a la casita de mis viejos, / cada cosa es un recuerdo que se agita en mi memoria… / Mis veinte abriles me llevaron lejos; / locuras juveniles, la falta de consejos…/ Hay en la casa un hondo y cruel silencio huraño, / y al golpear como un extraño, me recibe el viejo criado…/ ¡Habré cambiado totalmente, que el anciano por la voz / tan solo me reconoció !”.

La fama de los malevos no era eterna. En los momentos de gloria, su coraje y sus hazañas en pleno apogeo, eran siempre comentadas en el barrio. Era el gran prsonaje. Pero todo se termina: la decadencia y los años llegan borrando una estrella que lo distinguió. Jose Staffolani y Pedro Maffia nos dejaron “Ventarrón”, que nos dice: “Entre el malevaje / Ventarrón a vos te llaman…/ Ventarrón, por tu coraje, / por tus hazañas todos te aclaman…/ ….Muchos años han pasado / y sus guapezas y sus berretines / los fue dejando por los cafetines / como un castigo de Dios. / Solo y triste, casi enfermo, / con sus derrotas mordiéndole el alma / volvió el malevo buscando su fama / que otro ya conquistó”.

El recuerdo de los años mozos, de la pinta  y la soberbia, fanfarroneando con las conquistas femeninas, integraron la cadena de añoranzas en el tango de ese Buenos Aires que se fue.

El tango, La cuestión social

EL CAFÉ EN EL TANGO

El café es una institución barrial que abarca un amplio abanico de situaciones. Lugar de encuentros, refugio de solitarios, sitio de estudio, de trabajo, de esparcimiento, todas tareas realizadas en compañía de un pocillo de cafá.

El tango, al reflejar la vida de la Ciudad, no podía estar ausente en la temática del café, con algunas descripciones insuperables. Enrique Santos Discépolo supo describir con habilidad inusual, las principales características del café en su impecable “Cafetín de Buenos Aires”, que junto a la música de Marianito Mores y la impecable versión de Edmundo Rivero, constituyen un documento excepcional: “De chiquilín te miraba de afuera/ como a esas cosas que nunca se alcanzan…/ La ñata contra el vidrio/ en un azul de frío,/ que solo fue después viviendo/ igual al mío…/  …En tu mezcla milagrosa / de sabihondos y suicidas,/ yo aprendí filosofía, dados, timba / y la poesía cruel / de no pensar más en mí…”.

La nostalgia de los años jóvenes, de la barra esquinera y de los amores juveniles, se añoran ante el humo del café recién servido. Los amigos de siempre se reunen, si es posible en la misma mesa y la cadena de recuerdos va creciendo, eslabón por eslabón. Cacho Castaña supo transmitir con precisión muchos de estos sentimientos en su creación “Café La Humedad”: “Humedad…Llovizna y frío…/ Mi aliento empaña el vidrio azul del viejo bar…/ No me pregunten si hace mucho que la espero;/ un café que ya está frío y hace varios ceniceros…/Café La Humedad, billar y reunión;/ Sábado con trampas; ¡que linda función ! / Yo solamente necesito agradecerte / la enseñanza de tus noches / que me alejan de lamuerte…/”.

El relato depresivo de tiempos ya vividos, se evocan en el ambiente nostálgico del café, como bien lo señalan Homero Manzi y Alfredo Malerba en “Mi taza de café”: “La tarde está muriendo detrás de la vidriera / y pienso mientras tomo mi taza de café./ Desfilan los recuerdos, los tiempos y las penas,/ las luces y las sombras del tiempo que se fue./ La calle está vacía, igual que mi destino./ Amigos y cariños, barajas del ayer./ Fantasma de la vida, mentiras del camino / que evoco mientras tomo mi taza de café/”.

El drama del emigrante que evoca a su tierra natal, a sus ancestros y familiares ha sido tratado en muchas oportunidades, ya que el aluvión inmigratorio al país, fue motivo más que suficiente para volcarlo en las letras de tango. El tango “Cafetín”, de Homero Expósito y Argentino Galván, cuenta las penas de aquellos que dejaron su hogar en tierras lejanas: “Cafetín / donde lloran los hombres / que saben el gusto / que dejan los mares…/ Cafetín / y esa pena que amarga / mirando los barcos / volver a sus lares…/……/¡Cafetín / yo no tengo esperanzas / ni sueño, nialdea / para regresar !/”.

Las manifestaciones artísticas y culturales fueron cultivadas por grupos selectos que elegían el café para mostrar sus creaciones. Poetas, escritores, pintores, escultores y músicos integraron esa plataforma de figuras inolvidables, que hoy son de culto, como lo señala el tango de Héctor Negro y Eladia Blazquez “Viejo Tortoni”: “Viejo Tortoni, refugio fiel / de la amistad junto al pocillo de café./ En este sótano de hoy la magia sigue igual / y un duende nos recibe en el umbral…/ Viejo Tortoni, en tu color / estará Quinquela y el poema de Tuñón…/ Y el tango aquel de Filiberto, / como vos, no ha muerto;/ vive sin decir adios…/”.

El recuerdo de lo que no fue, o el final de lo que fue, los romances truncos y las decepciones amorosas, fueron situaciones vividas en el café. Cátulo Castillo y Héctor Stamponi compusieron el hermoso tango “El último café”: “Llega tu recuerdo en torbellino./ Vuelve en el otoño a atardecer…/ Miro la garúa y mientras miro / gira la cuchara de café…/ Del último café / que tus labios, con frío / pidieron esa vez / con la voz de un suspiro…/ Recuerdo tu desdén, / te evoco sin razón,/ te escucho sin que estés:/ “Lo nuestro terminó”, / dijiste en un adios / de azúcar y de hiel…/”.

El  tango “Café de Los Angelitos”, de Cátulo Castillo y José Razzano, evoca las reuniones de payadores y cantantes de tango que acostumbraban encontrarse en ese centro de reunión tanguera: “¡Café de Los Angelitos! / Bar de Gabino y Cazón…/ yo te alegré con mis gritos / en los tiempos de Carlitos,/ por Rivadavia y Rincón./ Cuando llueven las noches sus fríos;/ vuelvo al mismo lugar del pasado / y de nuevo se sienta a mi lado / Betinotti templando su voz…/”.

Los personajes que concurren al café, están supeditados a un horario y se diferencian netamente. El que desayuna difiere del que almuerza o del que toma una copa a la media tarde o a la salida del trabajo. Federico Silva y Tito Cabano escribieron “En la madrugada”, que nos dice: “Una esquina de ayer / en las horas que el sol / hace rato apoliya / y en la silla de un bar / una dama vulgar / y un galán que la afila. /…/ Arrabaleros cafetines / donde empeñan sus abriles / las muchachas de percal / y entre las copas sin historia / cada historia es una copa / que derrama la ciudad./”. Los recuerdos y nostalgias del café, han quedado magistralmente registrados en esos tangos nacidos en aquel Buenos Aires que se fue.

El barrio, El tango, Realidades argentinas

ORLANDO GOÑI, EL PULPO DEL PIANO

Orlando Cayetano Gogni, conocido como Orlando Goñi, fue un estupendo pianista del tango nacido en Buenos Aires el 20 de Enero de 1914.

Estudió con el maestro Vicente Scaramuzza y recibió la influencia de Francisco De Caro. Debutó en la orquesta de Alfredo Calabró en 1928. Con su amigo del alma, Alfredo Gobbi, formó un sexteto y actuó posteriormente en las orquestas de Miguel Caló, Manuel Buzón y Anselmo Aieta.

En 1936 actuó con Juan Carlos Cobian, donde se reencontró con Aníbal Troilo. En 1937, Troilo decide formar orquesta y lo convoca. Goñi condujo a la orquesta con un lenguaje muy personal, con un sonido romántico y voluptuoso. Debutó con “Pichuco” en el cabaret “Marabú” el 1º de Julio de 1937.

La primera grabación que realizaron fue “Comme il faut”, para el sello Odeón, el 3 de Julio de 1938 que fue la primera grabación de Troilo. La última de Goñi con Troilo fue “El distinguido ciudadano”, el 4 de Agosto de 1943. Goñi era un poeta del piano, que llenaba todos los espacios posibles con su ejecución brillante. Fue el alma y la vida en la orquesta del “Gordo” Troilo. Ha sido considerado uno de los más notables pianistas del tango de todas las épocas, de ahí el apelativo de “El pulpo del piano”.

Fue un bohemio incorregible con una vida muy desordenada. Sus ausencias en los ensayos o presentaciones, fueron cubiertos por Astor Piazzolla repetidas veces. Pero su estilo de ejecución ha quedado indeleble en la memoria de los tangueros porteños, marcando el sonido de los primeros años de la orquesta de Troilo.

Estuvo junto a Troilo durante 7 años, grabando 71 temas. En Setiembre de 1943 se separó y formó su orquesta con formidables valores de primera línea, debutando el 1º de Diciembre de 1943 en el Café Nacional. Fueron sus vocalistas Francisco Fiorentino, Antonio Rodríguez Lesende, Osvaldo Cabrera y Raúl Aldao. En 1944 actuó en “Radio Belgrano” y locales nocturnos.

No grabó comercialmente pero dejó registrados dos acetatos de mala calidad con los tangos “El taura”, “Y siempre igual”, “Chique” y su milonga “Mi regalo”. Dirigió a su orquesta durante un año. Muy enfermo marchó al Uruguay, a la casa de su amigo el bandoneonista Juan Esteban Martínez, donde falleció el 5 de Febrero de 1945, a la edad de 31 años.

Este intuitivo genial impuso su dominante personalidad pianística en la orquesta más milonguera que dirigió Aníbal Troilo, en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente:http://es.wikipedia.org/wiki/Orlando_Go%C3%Bli

http://www.todotango.com/spanish/creadores/ogoni.asp

Artistas destacados, El tango

EL SEMÁFORO

El aumento ininterrumpido del tráfico vehicular en las primeras décadas del siglo XX, originó diversas dificultades en el desplazamiento de automóviles, carros y peatones, provocando accidentes y muertes.

Para solucionarlas aparecieron las garitas con quitasol para el reparo contra las inclemencias del clima, en el cruce de las avenidas, donde un policía uniformado y usando mangas blancas, dirigía el tránsito durante períodos aproximados de una hora.

Es decir, que el ordenamiento vehicular no era permanente, sino en las horas pico. No había garitas en todas las esquinas, pero se las encontrba en los cruces de avenidas o calles de doble circulación, con tránsito intenso.

El estridente sonido del pito, acompañado por enérgicos gestos con los brazos y las manos, regulaban aceptablemente los desplazamientos, procurando brindar agilidad en el desplazamiento vehicular y seguridad al cruzar la calle.

Dejaba la garita y continuaba con sus tareas de control en el barrio, alternando ambas. En 1933 se instalaron en el centro dispositivos de señales luminosas accionados manualmente, que ordenaban el tránsito. Fueron los precursones de los semáforos, entendiéndose por tal, a un sistema óptico de señales, empleado para regular el tránsito en las calles o en las vías férreas.

El primer semáforo funcionó en la ciudad de Buenos Aires, el 14 de Noviemnbre de 1958, siendo instalado en el cruce de Leandro N. Alem y Córdoba., con manejo manual. Fue el primer paso para reemplazar al policía que dirigía desde la garita en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: Boragno Susana: “El semáforo, un árbitro ordenador del tráfico”. La Nación, 26-01-2010.

El barrio, La ciudad, Personajes de la ciudad

LOS MAC KE MAC’S

Donald Dean McCluskey, conocido entre nosotros como Don Dean, tuvo cuatro hijos, que siguieron las huellas de su padre.

Dos de ellos, Howard Dean McCluskey (Buddy), y Marcos Alejandro McCluskey (Alex), a la edad de 15 y 14 años respectivamente, crearon junto a Eduardo Morel Quirno y Eduardo Sanoner, el cuarteto vocal “Los Mac Ke Mac’s”, al finalizar la década del 40.

El conjunto cantaba en español, inglés y portugués. En 1954 integraron los coros que acompañaron al cantante Antonio Prieto y fueron vocalistas en el conjunto del organista Charles Wilson. En 1955 trabajaron como “Número vivo” en el cine Ópera, previamente a la proyección de las películas. Cuando en 1957, Louis Amstrong actuó en Buenos Aires, invitó a los MacKe Mac’s a participar en una de sus presentaciones en el cine Ópera.

Comenzaron a grabar en el sello Columbia, en discos de 78 RPM, con temas de moda: “Es pecado mentir”, “Mr Banjo”, “St Louis Blue”, y uno de sus éxitos más conocidos, la combinación de “Cést si Bon y Tea for two”. Luego continuaron en el sello Disc Jockey, con el acompañamiento musical de Horacio Malvicino.

Realizaron giras por Latinoamérica y en Estados Unidos, se presentaron en el famoso show de Ed Sullivan. Posteriormente, en 1962 grabaron para el sello RCA Víctor, pero con el acompañamiento musical de la orquesta de Víctor Buchino. En 1967 grabaron en Microfón su último LP argentino, con el acompañamiento del organista Jorge Kenny.

Sus presentaciones finalizaron en 1970, pero el grupo mantuvo una relación amistosa. Los Mc Cluskey dejaron la interpretación pero continuaron vinculados con la música en otras tareas. Buddy trabajó como compositor, traductor, productor y director de orquesta. Alex permaneció en México, siendo manager de Luis Miguel y Cristian Castro. En 2006 regresó al país, falleciendo el 23 de Noviembre de 2006.

Simpleza, solvencia y refinamiento vocal, fueron atributos que caracterizaron al idóneo cuarteto de los “Mac Ke Mac’s” en ese Buenos Aires que se fue.

Fuente: http://rocklafree.com.ar/MackeMacs.htm

Artistas destacados

TEODORO FUCHS

Teodoro Fuchs nació en Chemnitz, Alemania el 15 de Marzo de 1908.

Estudió música en Viena con Clement Krauss. Actuó como director de orquesta en la Ópera del Estado de Viena. Llegó a la Argentina en 1937, estableciéndose en la Provincia de Córdoba.

Cuando el Maestro Gasparini renunció a la dirección de la Orquesta Sinfónica de Córdoba, Teodoro Fuchs fue nombrado Director de la misma, cargo que ocupó hasta 1957. Se estableció en Buenos Aires en 1958, reemplazando a Luis Gianneo en la dirección de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Radio Nacional, cargo que ejerció hasta su mierte, en 1969.

Desarrolló una importante actividad docente, encontrándose entre sus alumnos a Mario Bernzecry, Waldo de los Ríos, Juan Carlos Zorzi, Simón Blech, la organista Adelma Gómez, Mauricio Kabel y Marta Argerich, a quien dirigió en Agosto de 1965 en un concierto para piano de Mozart, al frente de la Orquesta Sinfónica Nacional.

En 1954, dirigió la primera audición argentina de la Novena Sinfonía de Anton Bruckner. Fue un importante difusor de la música germánica en la Argentina, contribuyendo a ubicar al ambiente musical argentino a nivel internacional.

El 14 de mayo de 1966 fue nombrado Director Titular de la Orquesta Sinfónica Nacional, pero renunció en el mes de Agosto del mismo año, por el mal estado del piano, rechazado por el concertista norteamericano Gary Graffman.

En 1968 se inauguró la sede de Sociedad Hebraica Argentina en la calle Sarmiento con un concierto sinfónico dirigido por Teodoro Fuchs. Desde entonces fue llamado “El Gran maestro de Música de la Sociedad Hebraica Argentina”.

Este Director de orquesta y de Coros, fue un gran artista y pedagogo, recordado con respeto por compositores e intérpretes que estudiaron o trabajaron con él. Este maestro de maestros que trajo la música alemana a la Argentina, falleció en Buenos Aires, el 28 de Octubre de 1969.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Teodoro_Fuchs

http://es.wikipedia.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Teodoro_Fuchs

El exilio, La inmigración, Vivieron en Buenos Aires

LA CONFITERÍA GOYESCAS

La confitería “Goyescas” estaba ubicada en Buenos Aires, en la calle Sarmiento 777.

En 1944 actuaban Daniel Adamo, cantor melódico que posteriormente pasó a ser un importante directivo en el área de Comunicaciones; Pablo Palitos, Lolita Torres, Lalo Maura, Santiago Ayala “El Chúcaro”, Los Cuates Castilla.

Figuras internacionales famosas como los cantantes mexicanos Pedro Vargas o Juan Arvizu fueron algunos de sus animadores. Los espectáculos se desarrollaban diariamente en tres secciones: Matinee a las 17.30 horas; Vermouth a las 19 horas y Noche a las 22 horas. La presentación estba a cargo de Regina Laval y la dirección musical correspondía al jazzman Eddie Kay.

Esta sala presentaba artistas nacionales, alternando con consagrados artistas extranjeros. Así podía encontrarse en su programa al cantor Alfonso Ortiz Tirado de Mexico junto a la cantante María de la Fuente y al actor Carlos Fioriti. Sus espectáculos estaban comprendidos en el rubro “Variedades”. Hugo Romani desarrolló una brillante actividad difundiendo los boleros que tan bien cantaba.

En 1957 fue clausurada por no difundir el 50 % de música nacional. Oficiales de la Policía clausuraron el local, apoyando la labor de los autores nacionales. Cuando pensamos en las “Confiterías Espectáculo” que desarrollaron en Buenos Aires programaciones inolvidables, por la calidad de los artistas que desfilaron por sus escenarios, hay un sitio muy especial correspondiente a Goyescas.

Tertulias y noches inolvidables se generaron en “Goyescas”, acompañados por el arte de tantos intérpretes que dejaron un recuerdo imborrable, símbolo de otra época, para los nostálgicos de aquel Buenos Aires que se fue.,

La ciudad, Los entretenimientos
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