lig tv izle
justin tv

El Buenos Aires que se fue

Blog en Monografias.com

 
promosyonbank.com promosyon canta

EL FUENTÓN

También conocido como tacho, el fuentón era un recipiente cilíndrico de zinc con dos asas.

Generalmente se disponía de dos fuentones: uno chico, que se empleaba para lavar los platos y utensilios de cocina, después de comer. Otro grande, que se usaba para lavar la ropa, con la ayuda de la tabla de lavar. No se conocía el detergente y los jabones de lavar marca “Federal”, “Llauró” o “Radical”, producían una espuma muy escasa, y se requería el auxilio del agua caliente, calentada en la hornalla, a fin de lograr un lavado aceptable.

Cumplía también la función de bañadera para los pequeños, que se beneficiaban de bañarse en el dormitorio o en la cocina, con el agua recién calentada. El cuarto de baño quedaba lejos, no tenía agua caliente y se corría el riesgo de un enfriamiento. Estábamos en la era preantibiótica y se pasaba del enfriamiento a una enfermedad respiratoria que podía desembocar en una neumonía o en la tuberculosis, riesgos que se procuraban evitar.

Todas las familias tenían un fuentón, chico o grande. Las menos, tenían los dos. Fue un elemento muy popular, de uso constante. Eran pesados, ya que el zinc empleado era grueso. Pero cuando se producía alguna pérdida de agua por fisura o perforación, se recurría a los servicios del tachero, personaje que deambulaba por las calles de Buenos Aires, arreglando en la puerta de cada domicilio, todo tipo de recipientes metálicos como ollas, pavas, palanganas y por supuesto, tachos de zinc.

La carencia de comodidades habitacionales se solucionaban con el auxilio de estos sencillos elementos, hoy prácticamente desaparecidos. El fuentón, grande o chico, fue un utilitario doméstico imprescindible en aquel Buenos Aires que se fue.

    Compartir este post en:
  • Facebook
  • Twitter
  • menéame
  • Delicious
  • Technorati
  • Digg
Sin categoría

Si le ha gustado esta entrada, por favor considere dejar un comentario o suscríbase al feed y reciba las actualizaciones regularmente.


Deje su comentario

Debe para dejar un comentario.

Iniciar sesión

Ingrese el e-mail y contraseña con el que está registrado en Monografias.com

   
 

Regístrese gratis

¿Olvidó su contraseña?

Ayuda