El Buenos Aires que se fue

Blog en Monografias.com

 

EL CHOCOLATE CON CHURROS

Uno de los legados que la inmigración española dejó en la Argentina durante la primera mitad del Siglo XX, fueron las chocolaterías.

Ubicadas en la Avenida Corrientes y en la Avenida de Mayo, estos locales se caracterizaron por la venta de chocolate con churros, desayuno típico de la gastronomía española, especialmente durante los meses fríos de invierno.

En la Avenida Corrientes se encuentran dos exponentes clásicos: “La Giralda”, un viejo local que mantiene su estructura original, con mesas de mármol,  azulejado en blanco y su barra de madera, que mantiene una elevada calidad en su clasico chocolate, bien espeso y muy caliente, acompañado de churros recién hechos, crujientes y aromáticos.

El otro local de la Avenida Corrientes es la vieja heladería y confitería “El Vesubio”, que fuera la primera heladería, fundada en 1902, que agregó servicios de confitería en donde el chocolate caliente con churros y la pastelería, comenzaron a estar vigentes a partir de 1920.

En la española Avenida de Mayo se lo puede degustar en el centenario “Café Tortoni”, clásico enclave cultural que frecuentaron famosos de las letras y las artes: Alfonsina Storni, Baldomero Fernández Moreno, Benito Quinquela Martín, por mencionar sólo algunos.

El otro sitio fue el “Hotel Castelar”, con la impronta del gran Federico García Lorca que allí vivió durante 3 meses. El chocolate muy espeso y caliente, casi a 80 grados centigrados, se sirve en una taza de porcelana. Si se lo desea, se agrega un chorro de leche fría a los fines de hacerlo menos espeso. Los churros, rectos, medianos, en cantidad de tres unidades, se presentan espolvoreados con azúcar. Esa es la presentación tradicional para los argentinos, la que hemos degustado en Buenos Aires.

Fue el clásico tentempié de los noctámbulos, caminadores de las madrugadas de Buenos Aires. También aquellos que finalizaban sus tareas en plena madrugada, a la salida de los cabarets y locales de baile. La bohemia de las décadas del 30 y 40, colmaban las mesas frente a un chocolate humeante. La variante era consumir un café con leche acompañado de churros, fuente alimenticia de los representantes de la cultura española y argentina asentada en las chocolaterías y cafés de Buenos Aires.

Otra clientela las frecuentaba los fines de semana, especialmente los domingos por la tarde, consituído por las grupos familiares que en tren de diversión, deambulaban por las calles del centro. Saborear un chocolate con churros en estos locales legendarios, nos transporta por un instante a revivir esas jornadas de un Buenos Aires que se fue.

    Compartir este post en:
  • Facebook
  • Twitter
  • menéame
  • Delicious
  • Technorati
  • Digg
El exilio, La cuestión social, La inmigración, Pequeños locales comerciales, Sin categoría

Si le ha gustado esta entrada, por favor considere dejar un comentario o suscríbase al feed y reciba las actualizaciones regularmente.


Deje su comentario

Debe para dejar un comentario.

Iniciar sesión

Ingrese el e-mail y contraseña con el que está registrado en Monografias.com

   
 

Regístrese gratis

¿Olvidó su contraseña?

Ayuda

film izle Home Design Spielaffe sesso video giochi