El Buenos Aires que se fue

Blog en Monografias.com

 

LA MODA MASCULINA

En la década del 40 los modelos europeos provenientes de Londres y París eran sinónimo de elegancia.

Los trajes de 3 piezas, saco, pantalón y chaleco fueron paulatinamente reemplazados por el ambo, derecho o cruzado. El bastón, símbolo de elegancia, dejó de usarse. El moñito fue reemplazado por la corbata. Estas se usaron con o sin trabas metálicas, para mantenerlas adosadas a la camisa. Para destacar el nudo, también se usaron unas trabitas metálicas que se colocaban en el cuello de la camisa, por detrás del nudo.

Solía usarse un pañuelo blanco de seda o de colores de fantasía, anudado al cuello. Las camisas mantenían sus cuellos impecables con el auxiliio de las ballenitas de celuloide. También se usaban cuellos y puños cambiables, higienizados, planchados y endurecidos al almidón por las planchadoras o los tintoreros. Debajo de la camisa se usaba en el verano, la camiseta de algodón sin mangas y en el invierno la camiseta de lana con mangas largas.

El sombrero de fieltro con cinta y moño usado en el invierno, era reemplazado en el verano por el rancho. La gente humilde usaba gorra con visera o la boina vasca. En el trabajo se protegían las mangas del saco con unos manguitos de tela lavable. Al regresar al hogar, el saco era reemplazado por el saco Fumoir.

Las normas de la elegancia eran simples y estrictas. En las reuniones sociales se usaba traje oscuro, camisa blanca, corbata, zapatos y medias negros. Los pantalones se sujetaban mediante el uso de los tiradores. Para peinarse se empleaba gomina o brillantina, resultando una peinada al estilo de Carlos Gardel.

En los días de lluvia se usaba el perramus, de origen inglés, o el piloto de grandes solapas y cinturón largo, que se anudaba por delante, a imitación de los héroes del cine norteamericano, complementado con las galochas de goma, para preservar los zapatos del agua.

Las tiendas y las sastrerías se inspiraban en los modelos europeos. Fueron muy visitados “Rhoder’s”, “Los 49 Auténticos”, “Álvarez y Cabana”, etc. Sastres había en todos los barrios y habitualmente realizaban composturas. Fueron normas de elegancia masculina en ese Buenos Aires que se fue.

Modas y costumbres

Si le ha gustado esta entrada, por favor considere dejar un comentario o suscríbase al feed y reciba las actualizaciones regularmente.


Deje su comentario

Debe para dejar un comentario.

chatroulette chatrandom