Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

Hoy, hay que hablar de la muerte

Se siente la fricción, es el sonido, el roce (Del sonido al signo), que hacen las transacciones entre la vida y la muerte (Cómo se realizan los ciclos de transacciones). Mirando por la ventana puede verse adónde emigra el alma, en pájaros (Asambleas de pájaros), hacia el fuego y hacia el mar, hacia la tempestad y los volcanes, y lleva mensajes hacia arriba, de carne sutil, y viene hasta aquí abajo con espíritu ciego en apariencia, cruel en apariencia (Maus: Una herida que no cierra).

Nosotros, los espectadores, afilamos nuestros sentidos (Los Sentidos), afilamos el lápiz de la muerte para dibujar esos contornos, desde lejos. Desde lejos se puede mirar tanta muerte, tanto dolor, tanto sol, tanta nieve y desesperanza, y ver cambiar trajes por sombras, sombras por banderas (Rosario, esa Ciudad).

Se puede soportar la agonía que es transmitida por televisión (La Televisión), escuchar que el que agoniza muere con el llanto de los recién nacidos, y que el que nace nace con la sonrisa de la muerte (Sobre la muerte).

(Continuar leyendo »)

Editorial, Monografias

Reencuentro con la vida

Leo en “La muerte en la historia” que la “existencia es la vida más la conciencia de la muerte”. Además encuentro al pie del mismo texto el comentario de una lectora, Ana María Martínez:

Un tema que siempre será un reencuentro con la vida. Paradoja podríamos pensar pero (…) su misterio y significado es el gran nudo al que todos los hombres a través de la historia quisieron darle sentido y razón. El gran misterio, el final de todo o el comienzo de algo, quizás…”.

Acaba de ocurrir la catástrofe de Chile que removió toda la Tierra y nuestro corazón. En parte porque para nosotros es más que un infortunio cósmico, es una tragedia personal (Los desastres naturales y sus consecuencias).

Y acabo de tener otra tragedia más personal aun, que sé es ínfima a escala cósmica por natural (Filósofos de la naturaleza) : murió mi madre y mi orfandad por momentos no tiene nombre, y por momentos se parece a una hermosa despedida con medida de tiempo.

(Continuar leyendo »)

Editorial

La naturaleza escondida

Cada uno de nosotros sabe que hubo un momento en nuestra vida en que empezamos a escapar…

Jugando a pisar sólo las baldosas blancas -o las negras- en mármol de ajedrez, o escribiendo en papel de pentagrama, o versos para la compañera más amada de la escuela primaria (Algunas reflexiones sobre los juegos tradicionales rurales).

El arte, la literatura y la filosofía (La crisis de la filosofía; análisis y discusión) son excelsas escapatorias pero también son buenos sustitutos el juego, la pasión y los negocios (Negocios ambientales: la cuarta ola).

Es más, si todo es evasión, no se comprende bien la diferencia de excelencia entre, pongamos, la virtud (Teoría de la virtud) y el mal (El Mal y las escuelas ocultistas).

Y es que no miramos (La atención en el estudio) -yo sé que no miro- sino con el instrumento que elegimos para mirar, que va del negro al rosa pero que tiene muchos más colores que un arco iris en un único cristal (El velero de cristal).

Y sabemos en el lugar más oculto de nosotros que inventamos un juego o un caleidoscopio, aunque esto no es mirar ni apreciar la vida a lo largo y a lo ancho, en todo su esplendor y su angustia.

(Continuar leyendo »)

Editorial
chatroulette chatrandom