Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

Muertes extraordinarias: Clarice Lispector y su personaje

Hoy voy a ser muy breve (Baltasar Gracián “El Arte de la prudencia”).

Para hablar de Clarice Lispector (Formas narrativas posmodernas en La Hora de la Estrella de Clarice Lispector), a quien sus compatriotas llamaban La Extranjera -aunque ella se esforzó por ser “tan” brasileña, y lo fue (Brasil)-, se me ocurre empezar con un poema (La vejez: el último poema).

Es de Oscar Wadislas de Lucbiz Milosz, lituano, se llama “La Extranjera” y no fue escrito ni remotamente para ella.

Sin embargo, da el clima absoluto que produce Lispector en las almas, y sólo cito tres estrofas:

“Yo nada sé de tu pasado. Has debido soñarlo.

Sí, has debido soñarlo, de seguro.

Sólo vislumbro tu rostro en la irisación grisácea de la lluvia.

Noviembre sepulta el paisaje. Y mi vida.

Nada sé y nada quiero saber de tu pasado.

-

“Tus ojos me hablan de brumosas ciudades últimas que no he de ver jamás

y cuyos nombres jamás oiré en tu voz.

Noviembre cae sobre mi alma. Y también sobre la llanura.

Yo te veo, oh desconocida, a través de un tiempo Otro.

-

“Son cosas, desde hace mucho, muertas

¡irremediablemente muertas!;

músicas sofocadas, ajadas lujurias.

Podría asegurar que noviembre aguarda tras la puerta.

Veo además vivir en tu pecho aquello que tu corazón olvida”.

-

Todo el poema de Milosz, no sé bien por qué, era Clarice Lispector.

Todo lo que no se alcanza a nombrar del todo, porque ella lo nombró, en su literatura, con silencio. O de un modo demasiado sutil.

Clarice es tan sencilla, tan embrollada y cautivadora que su espíritu anda entre las plantas del Jardín Botánico de Río de Janeiro, allí donde ella iba a sentarse por las tardes, con los gatos. Anda también con los pasajeros de los bus de Río, cuando por las mañanas sale a hacer las compras.

Sus personajes son simplísimos pero se extienden, se amplían, en abanico, como un alma universal: el señor que come groseramente en un restaurante, la empleada doméstica, la abuela que cumple 80, 90 o 100 años.

Capta la complejidad de la gente sencilla y la despliega hasta que uno se da cuenta de que, en realidad, habla de todos, y de cada uno de nosotros.

Cuando se lee a Lispector se quiere seguir leyendo para llegar hasta el misterio que ella es, que nunca se resuelve del todo. Es una escritora que produce en algunos lectores el vicio del canibalismo.

Un poco antes de morir a los 57 años, Clarice le dijo sorprendida a su enfermera en breves, simples, lispectorianas palabras:

“¡Mi personaje se muere!”

Y así cerró sus ojos que, según ella misma, eran de un verde tan oscuro que salían negros en las fotografías.

Después están los que inmediatamente empezaron a leer sus libros, y también los que rumoreaban que ella había sido en vida una bruja -sí, claro, brujerías de palabras- y se les aparecía por las noches.

-

Envío

Otra vez debo un cuento a mis lectores, esos que están esperando la resolución de “Niño modelo”.

Les envío un enorme abrazo, rogándoles que esperen hasta la próxima semana.

Mora

Monografias

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Comentarios

6 respuestas a “Muertes extraordinarias: Clarice Lispector y su personaje”
  1. Iván Salazar Urrutia dice:

    Una vez más Mora tiene la magia de sorprenderme y reavivar mis contradicciones existenciales. Me permito omitir por ahora la historia de Clarice; Es la puesta en escena del poeta Milosz y los versos de su poema La Extranjera. Cuando joven alguien nos trajo a este poeta a la mesa de contertulios: nos embriagó más que el vino. Es algo pasado. Ahí radica la contradicción. Milosz mató el pasado para vivir.
    Este poema es como una síntesis de lo que fue este gran poeta lituano y universal. Y presente.
    En su poema el presente el mes de noviembre y su Amada… su Amada en el presente porque YO NADA SE DE TU PASADO. HAS DEBIDO SOÑARLO.
    Ni siquiera manifiesta interés en conocer ese pasado: no existe. Solo el presente, en este noviembre.
    NOVIEMBRE SEPULTA EL PAISAJE. Y MI VIDA…
    NOVIEMBRE CAE SOBRE MI ALMA. Y TAMBIEN SOBRE LA LLANURA.
    (sobre lo más profundo el poeta y sobre la terrenal llanura: sobre todo)
    PODRIA SEGURAR QUE NOVIEMBRE AGUARDA TRAS LA PUERTA.
    Ni la realidad del presente es tan segura.
    Aunque la realidad del pasado es aún más inequívocamente inexistente: BRUMOSAS CIUDADES QUE NO HE VER JAMAS… COSAS DESDE HACE MUCHO TIEMPO MUERTAS…
    Pero el poeta no reconoce ser él un recién aparecido en la Amada de hoy: TU YA ME HAS ENCONTRADO EN OTRO TIEMPO.
    Solo el poeta puede sumergirse en esa nada del pasado:
    YO DESCIFRO EN EL LIBRO DE TU SILENCIO TU HISTORIA MUERTA PARA SIEMPRE, AUN PARA TI.
    Grandioso; el poeta es el único que puede descifrar el pasado de la Amada: éste está definitivamente muerto para ella y aún cuando el poeta lo descifra éste es siempre un pasado muerto. Esta suerte de magia que hace palidecer la inteligencia einsteniana es por demás peligrosa:
    QUIZAS ESTO NO HA OCURRIDO JAMAS, PERO SI YO TE LO AFIRMASE, TU MORIRÍAS DE ESPANTO.
    ¿Quién puede sin conmoverse revivir el pasado? Todas las guerras de las naciones, los asesinatos de vecinos, amigos, desconocidos, en calles y campos conocidos y desconocidos pero con olor al más grande dolor. O bien luego la paz de las amenazas, del exilio, de los mercados, de los pobres caminando fuera de las vitrinas para ricos. Aquí Milosz escribe cuatro o cinco versos magistrales que espero lean y que comienza con ES COSA TRISTE…
    En este presente, DIRIASE QUE UNA ETERNIDAD CONCLUYE. El poeta reconoce en la Amada a otros seres ENCONTRADOS OTRORA EN LA BRUMA DE LAS ESTACIONES DONDE TODOS LOS RUIDOS ADQUIEREN INFLEXIONES DE ADIOSES.
    Verso genial. Genialmente doloroso. Todo se desliza hacia el pasado, hacia los adioses, hacia el olvido. La propia Amada se va entre la bruma de las estaciones de las despedidas.
    SI YO INTENTASE SALIR, SI SOLAMNETE CERRASE TRAS DE MI LA PUERTA, DÍ: ¿QUE HARÍAS? SERÍA TAL VEZ COMO SI TUS OJOS NO HUBIESEN CONOCIDOS JAMÁS.
    Dolido, el poeta aconseja a su Amada que lo abandone ya, hoy. SIN SOÑAR EN DECIRME DE DONDE VIENES NI A DONDE VAS.
    El poeta ya sufre el dolor de la ausencia que será:
    LLUEVE SOBRE LOS GRANDES JARDINES DESNUDOS;
    MI ALMA ESTÁ ATERIDA;
    NOVIEMBRE SEPULTA EL PAISAJE. Y MI VIDA.
    ——–
    Me disculpo por tratar de desnudar este poema genial. Me disculpo por hacerlo ante ustedes. Ante ti, Mora amiga. Es que el pasado muerto vive todavía.

  2. Joise Morillo dice:

    Hola querida

    Conozco un poco Rio y, ciertamente en las inmediaciones del centro; entre Cinelandia y Praça Ghandi hay un lugar pintorezco en las inmediaciones del Consejo Municipal, Teatro Municipal, Centro Cultural de Justicia Federal, es la Praça de Floriano, es un lugar donde existe un pequño boulevard donde la gente, intelectuales, artistas y musicos callejeros incluso, compañias de teatro ambulantes como: Ta na Rua, se reunen, es como la Oaris bohemia de Brasil, es, sencillamente agradable emotivo. Muy lindo pero bulicioso, ese debe haber sido, la ecologia inspirativa de esta poetisa, que no conozco pero su poema es esplendoroso.

    Os ama

    Joise

  3. Mora Torres dice:

    Gracias Joise!

    Vancho, ¿también perteneces a esa secta que ama a Oscar Milosz y cuyos miembros son tan escasos en el mundo? Me maravilló tu análisis, gracias… miles de gracias.

  4. Iván Salazar Urrutia dice:

    Sí, estimada amiga. Milosz está tan cerca de mí, que muchas veces creo repetir algún verso suyo creyendo que es mío.
    Un abrazo.

  5. Joise Morillo dice:

    Hola de nuevo.

    De nada Mora, !Gracias a vos por tenernos espectantes y animados con vuestra literatura!

    Con “Oaris” quise decir París.

    Ivan, muy sensual, esta poesia de Milosz representa la Metempsicosis.

    Para la filosofia griega y neoplatonica es, como “traspaso del Alma”, -particularmente en almas simpaticas en todos los sentidos, gemelas- define involucrarse en otra alma, Alma del alma, algo espiritual que comulga y que peregrina a través de seres afines, para homolagarles su animo momentáneamente. Para la doctrina hindú de la transmigración de las almas.

    Os ama
    Joise

  6. José María Gil dice:

    Hola Mora:

    El pasado mes de Septiembre se publicó en España una extensa biografía de Clarice Lispector. Su autor, Benjamin Moser, traductor habitual de la escritora, la ha titulado



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