Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

El fantasma de Federico García Lorca

Recién encendimos el televisor. Reproducían el rompimiento del glaciar Perito Moreno, un bloque de hielo de 60 metros de altura sobre el agua y 150 metros ocultos bajo la misma (El turismo del deshielo).

No pudimos observar su caída “en directo” porque estábamos sin electricidad desde la noche del martes, acá en Agua de Oro, pero sabemos que sucedió muy cerca de las diez de la mañana de hoy: cayó el gran techo de la piedra de hielo, que quedó partida en dos y comenzó a circular el agua hacia el Lago Argentino.

El estruendo fue tan grande y hermoso que parecía música; todos nos sentimos llenos de esas emociones inexplicables que empiezan con la admiración por la belleza y terminan en lo más profundo del sentir, donde ya las palabras se apagan (La Estética).

Miré por la ventana abierta hacia mis sierras, mis sierras cuyos pueblos tienen nombres tan bellos como Agua de Oro o, un poco más allá, y aún mirando desde mi ventana, Alta Gracia.

Me detuve un instante en los matices de ese nombre y repetí Alta Gracia. De pronto, vino hacia mí un recuerdo (La escalera).

Yo no conocí al músico Manuel de Falla, es lógico, por la diferencia de épocas y porque es casi seguro que no lo hubiera conocido aun sin diferencia (Lo típicamente español y Manuel de Falla), pero fue en Alta Gracia donde vivió sus últimos años, y junto a él vivió también para siempre la gran sombra de su amigo poeta, Federico García Lorca (La poesía española en el Siglo XX).

Una entrevista misteriosa

Rafael Alberti  (Inmigración y literatura. El exilio) -también él español y poeta, como es sabido- cuenta que a finales del invierno de 1946 -diez años después del fusilamiento de Federico- llamó a la puerta de una casa que parecía una ermita perdida entre los montes de nuestra Córdoba argentina.

El dueño de casa lo estaba esperando, vestido, dice Alberti, como un monje, con un poncho de vicuña. Era “pequeño y encorvado, fino y reverencioso”, le ofreció manzanilla -no la infusión sino el licor que es símbolo de España-:

-La hemos buscado para usted al saber que venía -dijo De Falla a Alberti-. Yo no la bebo, pero es de nuestra tierra.

Escribe Alberti:

Entonces “una alegría sana e infantil se apoderó de todos. Don Manuel estaba contento. En medio de su soledad aquella visita le traía, le removía -y no intentó disimularlo- las aguas más profundas, esas en cuyo fondo resonaba un nombre… que apenas yo me atrevía a pronunciar”.

La visita era además para brindar un concierto en soledad a Don Manuel, Invitación a un viaje sonoro, “una cantata a tres voces: laúd, piano y poesía”. Había un pianista, un laudista famoso, Paco Aguilar, y la voz de Alberti.

“Nuestro concierto se deslizó en la más suave y recogida intimidad. Don Manuel, arrebujado en un rinconcillo, perdido en su hábito de vicuña, reclinada en el pecho la cabeza de marfil, cruzadas las manos sobre las rodillas, lo escuchó atentamente, en esa actitud de recogimiento, sin cambiarla ni un instante. Sólo cuando yo en mis versos pronuncié los nombres de Granada, de Córdoba y Sevilla, un tinte sonrosado le circundó la piel alrededor del brillo de los lentes. ¡Noche en los jardines de España! ¡Jazmines y azahares de Córdoba! ¡Estanques y palmeras de Sevilla! ¡Fuentes y arrayanes del Generalife!”

-Don Manuel -dijo Alberti ya acabada la cantata y ante otra copa de manzanilla-, ¿recuerda la primera vez que le vi? Fue en Madrid, a comienzos de 1929. Se estrenaba su Concierto para clavecín y conjunto de cámara. Luego algunos amigos cenamos con usted.

Y ahí fue cuando Alberti dejó caer al pasar el nombre del buen fantasma que atormentaba de dolor al músico con su muerte, el nombre del poeta García Lorca.

Hubo un silencio.

Don Manuel dijo:

-Sí, es verdad.

Alberti intentó seguir tanteando. Le dijo:

-Fue a principios del 21 cuando usted comienza a preparar el Primer Concurso de Cante Jondo.

“Nada, sólo un ligero asentimiento de cabeza. Y más silencio.”

Alberti dice que conocía a fondo la participación que De Falla quiso dar a Federico en “aquella fiesta, que tanta resonancia tuvo en los medios musicales del mundo, llenando a Granada de ilustres visitantes”. Fue Don Manuel quien le encargó a García Lorca la conferencia sobre “La importancia histórica y artística del cante jondo”, pronunciada por el joven poeta como introducción al certamen.

“Se ve en ella -afirma Rafael Alberti- cómo Federico ya está entrando de lleno en ese pozo de la angustia que es lo jondo andaluz, cómo ya ha puesto pie en aquella vereda, llena de ayes y lamentos oscuros, que ha de llevarlo a su pasión por lo gitano, a la herida profunda de su Romancero.”

Alberti insistió en mencionar a Federico en su visita al músico, pero se quedaba en un inconcluso “Don Manuel…” que era respondido por el silencio, mientras quizá le volvían a llenar de manzanilla el vaso.

“Falla miró el reloj…”

Ya en la puerta de la “ermita”, llamada “Los espinillos”, Rafael y Manuel se abrazaron y Manuel dijo en voz muy baja:

-Perdone, amigo Alberti… Sé cosas tan horribles sobre aquello… Pero mi conciencia no me permite hablar.

“Se me hizo un nudo en la garganta. Nunca más lo vi. Murió el año siguiente.”

Seguramente, el músico no quería ver la sangre de su amigo poeta, tal como el grito de Federico en “Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejía”:

¡Que no quiero verla!

Dile a la luna que venga

que no quiero ver la sangre

de Ignacio sobre la arena.

¡Que no quiero verla!

Que no hay cáliz que la contenga,

que no hay golondrinas que se la beban,

no hay escarcha de luz que la enfríe,

no hay canto ni diluvio de azucenas,

no hay cristal que la cubra de plata.

No.

¡Yo no quiero verla!

Todo mi amor, para ustedes

Mora

Monografias

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Comentarios

10 respuestas a “El fantasma de Federico García Lorca”
  1. luis alexander mirabal coronado dice:

    que historia tan bella y a la vez triste gente que no mueren,
    siempre hay alguien que los recuerdan

  2. José Gros dice:

    Pobre Federico, que no muerto le dejan vivir!. El trabajo tendría algún defecto básico, como abrirse con una imagen cuasi pornográfica, los saltos y danzas de los hielos en el ‘Perito Moreno’, que no son los de ‘La Patum’, pero, igual que las vueltas de la ola marina, evocan inevitablemente, qué se le va a hacer, lo que a un santo le granjeó el mote de: ‘Climaco’, si no existiese eso que no existe, y que llaman ‘la voluntad’, o ‘hipnosis instantánea’, o ‘magnetismo animal’, y que A Einstein intentaba negar, describiendolo al tiempo, con el, burlón para él, nombre de: ‘Spooky action at a distance’, que se ceba en quienes están: ‘hot’, pues no entraría en: ’suspiciousness-paranoya’.
    Me contó Pepe Suárez Carreño, premio Nadal, premio Adonais, premio Lope de Vega, cabeza de la FUE, grupo estudiantil del PSOE en los tiempos de la revolución española de 1930-1940, que hizo teatro itinerante con Federico García Lorca, que a Federico no le fusiló la Guardia Civil, no se ha encontrado su cadáver, sino que ‘murió acuchillado en una reyerta de mar i cones’. ‘Sic transit gloria mundi’, ‘Live and let die’. Danke, + Gesund

  3. José Gros dice:

    Es: ‘ni muerto’, claro, lo siento. Salut +

  4. Mora Torres dice:

    Tal vez Manuel de Falla sabía, o creía saber, cómo murió, por eso las palabras que le dice al final a Alberti son enigmáticas.

  5. Ramón Guerra Díaz dice:

    NO HAGAS CASO AL PERFECCIONISTA, REALMENTE ES HERMOSO RECORDAR Y APREDER CONTIGO, LA MELANCOLÍA DE FALLA ESTÁ MUY BIEN EXPRESA Y EL HORROR DE LA GUERRA Y DEL ASESINATO DE LORCA SON COSAS QUE NO SE OLVIDAN. GRACIAS.

  6. MIRTA URREA dice:

    Encuentro muy bien escrito y con grandes valores, de narrativa, de recuerdo y de maestría.
    Ya alguien que describa su tierra de la forma maravillosa, merece para mí , un alto grado de admiración, el escrito tiene un buen nombre, ya que nadie podrá olvidar uno de los asesinatos macabros, el asesinato en sí ya lo es , más aun las razones…porque más de una había, cada cosa que sucede en este mundo, que sucedió y que aun presenciemos el recuerdo que en este caso es trágico, como dice María Luisa Bombal en La última niebla ” …y si pudiera olvidar, cómo haría entonces para vivir”? , por eso en este caso el recordar a tan ilustres personajes, me llena de emoción y el en abismo que me separa de ellos, lo único que puedo hacer es leer y leer impregnarme de situaciones y emociones que van muy lejos en mi mente.

  7. Pedro Antonio Peraza Lopez Peraza Lopez dice:

    El articulo y su contenido esta bien enfocado.Parece que sigue siendo controvertido la forma en que murio Federico Garcia Lorca. Bien el comienzo es funesto. Señalar la desaparicion de un Glacial,vinculandolo con la muerte de Lorca es un asunto que deja mucho que desear. Y mas que esto ha sido tomado como algo grandioso por algunos.Algo que debia ser casi que motivo de lagrimas se narra como si fuera un partido de futbol.Venga ya de tonterias y Lorca en su sitio.Y la naturaleza que nos cargamos todos los dias en el suyo.

  8. Joise Morillo dice:

    Hola Mora, trovadora de la narración ¿El flautista de Hamelin? ¡No, “la flauta mágica” de nuestro sitio!

    Iceberg, se ven las caras pero no los corazones, lindo símil para narrar con estética “un misterio”.

    Ya dicho en otrora, el color de la cosa depende del cristal con que se mire, no todo lo que brilla es oro, puede ser mejor que este, ej. Diamante… la metáfora y la parábola…la medula espinal del verso y la prosa. Cualquier galimatías es un tajo perverso de quien, elucubrando, solapa: la falacia o el sofisma, una estética perversa, peor aún es la calumnia. En cambio, la rima en la oración es: “el trino del poeta” lirica o aria en la garganta del soprano, contralto, tenor, barítono, etc.

    Si importa como muere el individuo, más, si (ecce homo) es quien trató de motivar el espíritu libertario ¿por volición o vocación? ¡qué importa ya! Que haya sido. “murió acuchillado en una reyerta de mar i cones” o de un balazo de esbirro. Total asesinos fueron aquellos que cegaron el verso.

    Si, el fantasma de un fantasma, de un muerto –inexistente – ¿no certificado? Genera las blasfemias –contra lo no divino- no obstante el lumen de su espíritu, (de García), por lo menos, inquieta la mente esbirra del franquismo, vindicando, a posibles codiciosos, voluntarios de poder del malo, invitando a intrigantes e instigadores de oficio como los del Podemos u otros, se regodeen en tratar una parafernalia de coso de lidia, para, groseramente, perturbar la paz a quien ni siquiera morir – ¿sin acta de defunción?- le ha sido legalmente permitido.

    Requiem In Pax, García LORCA

    Os ama
    Joise

  9. felipe humberto rizzo dice:

    Estimada amiga, los grandes como Federico García Lorca, al igual que los iceberg no mueren, solo se diluyen y su sangre transformada en fresco y cantarino manantial donde abrevan los sedientos bardos y sus musas en un intento por igualar su genio y alcanzar su gloria.
    Si al anochecer se acerca silenciosamente a un arroyo serrano, los que abundan en su amada Alta Gracia, preste atención y oirá claramente las voces de Federico, Bufano, Borges y mil vates más. Cierre los ojos y verá como su ánimo se traslada a: la “¡Noche en los jardines de España! ¡Jazmines y azahares de Córdoba! ¡Estanques y palmeras de Sevilla! ¡Fuentes y arrayanes del Generalife!”
    Federico vive, Federico no ha muerto, su alma sigue viva mientras el Glacial Perito Moreno se derrita y vuelva a renovarse cada invierno.
    La saluda con cariño,
    Felipe

  10. Celestino Gaitan dice:

    Saludo y abrazo a Tod@s…
    …y como siempre me quedo con lo Mejor,
    de Federico García Lorca, de Mora Torres, de Todos…
    …y con el remate sublime de Felipe Humberto Rizzo,
    no me queda mas que decir…
    …Gracias, muchas Gracias…

    Celestino Gaitán.



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