Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

Dígales a mis amigos que mi vida ha sido maravillosa…

Cuando estaba tratando de sobrevivir (Sobrevivir. Un reto psicológico), acostada, por las noches, junto a su pareja matrimonial (Crisis Matrimonial), se ponía nerviosa por otra respiración a su lado, que no se acomodaba a la suya, y dejaba de respirar (Fenómenos psíquicos). Y temblaba, salía corriendo en busca de un lugar suyo que no estaba en ninguna parte. ¿Qué son las cosas, qué es la gente, esas diminutas figuras que bailotean en las inmensas calles? ¿Los edificios? Esos que solían amenazarla, aunque huía de ellos, huía, huía, huía dibujando con sus pasos la caricatura de una huida sinfín (La figura del artista en tres cuentos de Kafka). Aspiraba a un pequeño cuarto en donde esperar la muerte y nada más, nada diverso, nada que varíe ni levemente, no cuelguen otro cuadro, otro objeto al que se tuviera que acostumbrar, no le presenten -por Dios- a una persona desconocida, ni médico ni ángel.

Fobias

En donde estaban sus alegres ojos -fueron un día soles que alumbraron amor y tempestades- alguien había puesto ojos de gente muerta que circuló por el eterno azogue por años y por siglos; habían rematado su boca con un sello de espanto.

Ella no era, ya no era, ella no era quien miraba allí; antes había un brillo de praderas donde ahora pronunciaban tinieblas.

Esa hora la aturdía, el lugar estaba vacío aunque hubiera reflejado tanto del mundo, había llegado a no estar allá en el fondo del espejo donde temblaba la luz más fría y una espada terrible.

Había una muerte con sus reliquias y tapices que el tiempo había trabajado con paciencia, pero ella pedía huir, ella estaba en ella como un trozo de tierra de un país perdido, se asomaba a un pozo por su corazón en llamas, pedía dejar de llorar, de sangrar por los labios del espejo, pedía empezar a ignorar que muy lejos o muy cerca se cumplía lo de siempre y que el espejo permanecía inconmovible como los ojos de Dios o como la verdad más tenebrosa (Fobias).

Fui al escritorio y escribí:

Era como desde lejos, pero desde tan lejos donde estaba, en un lugar de nubes que nadie podría imaginarse, caminaba en esa casa solamente entre almohadones y estorbos, necesitaba tomar una mano y se le escapaba, se rehusaba la mano independientemente de quién fuera su dueño.

Estaba loca, lo sabía, moría en cada palabra que pronunciaba, no tenía fuerzas, no veía y no escuchaba. La llevaban de urgencia a lejanísimos hospitales donde la atendían de urgencia en psiquiatría. ¿Dónde estaba, en qué lugar de su alma o su locura, en qué sitio preciso de ella como una casa en demolición? Llevaron sus cosas, las mudaron, a un sitio apenas un poco más desconocido e incomprensible que todo, no podía respirar por la impresión de respirar, de ser un tubo o una persona máquina, por el dolor de controlar cada robótica respiración. Había perdido un lente de contacto, sólo con uno, a lo poco que lograba ver lo veía rarísimo. Era tan extraño; eran tan extrañas la realidad y lo irreal como dos gemelos idénticos de distinto sexo.

Se durmió arrullada por este sueño

La casa de sus abuelos era un barco donde el mar era el tiempo, y en la cubierta los naranjos florecían con un oleaje de perfumes, y sus abuelos navegaban hacia islas finales seductoras, mientras sus hermanos pequeños jugaban en el patio y ella escribía en una habitación llena de partituras.

Finalmente vino Silvia, una antigua amiga, y ella le dijo:

Bello día, Silvia, de árboles en calma. Te recostaban en mi hombro, creías que ibas a morir. ¿A qué luna contigua y rota como un espejo se fueron nuestras conversaciones de ese día, el espacio de fantasmas y amores, las canciones, los hijos que crecían, el lamento que ahora es herida?

Y aquel día hubo caballos desbocados, y al regresar el pequeño gato de la casa estaba herido, tenía un anzuelo en la boca y no podíamos sacárselo, pero el perfume de las cosas era santo, y yo crucé, y comiste la gran frutilla con semillas de cosas extrañas que te dejó la boca enrojecida, y yo crucé y estás esperándome, pero no has muerto y yo estoy muriendo.

“Dígales a mis amigos que mi vida ha sido maravillosa”, dijo por último Ludwig Wittgenstein antes de irse. Pero él, mucho antes de irse, había dicho y escrito cosas tan importantes que podía decir una dulce mentira (Hacia un análisis de los textos de Wittgenstein).

Mora

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Comentarios

6 respuestas a “Dígales a mis amigos que mi vida ha sido maravillosa…”
  1. Joise Morillo dice:

    Buenos Días querida, interesante post

    En Tractatus lógico Philosophicus

    “El mundo no es de cosas sino de hechos” (Wittgenstein dixit)

    Yo,

    Haced todo que os gusta y seréis feliz, empero, recordad, que la felicidad que vos ostentáis puede también ser desasosiego, tristeza y dolor para otros.

    Entonces, en la medida que vuestra benignidad sea reciproca con la de los demás, en esa medida la felicidad será de común denominador.

    ¡Derivado de esos hechos inocuos; habréis sido benigno con vos mismo! Por ende. Feliz..

    Os ama
    Joise

  2. LUCAS MARIO ARIAS dice:

    MUY BUENO ESTE TEMA DE DÍGANLES A MIS AMIGOS QUÉ MI VIDA HA SIDO MARAVILLOSA

  3. José Gómez Apologista Hortothomountha dice:

    Hola Mora Dios te bendiga cada día más, en la vida las cosas que les gustan a las personas forman parte de su felicidad y es por eso que cuando una persona se convierte a Jesús entiende que ahora su vida pasa a ser mucho más maravillosa como acabas de redactar en tu poema filosófico.

  4. Jose Itriago dice:

    Cuando al fin creo que alcancé la soledad, cuando se desliza el silencio sobre cada instante mío y empieza a hacer como ondas, las palabras que no conocía se atreven a acercarse y las hago mías, porque sé que son fragmentos de algún vaso, hoy vacío, marcado con huellas que quizás podría identificar, para saber quiénes estuvieron aquí o quizás aun están, solo que escondidos debajo de alguna sábana para simular su ausencia. Ausencia.

    Deslizándome en silencio, arrastrando briznas de grama recién podada, me observo de lejos, intrigado por la triste escena de verme buscando una puerta que lleve a otro lado, o simplemente, bailoteando empujado por las ondas del silencio, esas que solo percibo yo y quizás tú, aunque jamás me hayas hablado de ello. No sé si estás conmigo o ya te fuiste para siempre o solo un instante, a buscar una frazada para que no muera de este frío interno, que solo precisa de una lágrima.

    Sobre la niebla flota, se mueve ese yo lejano, se desliza, tropieza con una impúdica foto de almas desnudas, sonrientes, exhibiendo ¡por fin! sus carnes demasiado blancas, sin marcas, sin manos, ni siquiera manchas, piel ausente de pasiones, todas contenidas muy dentro, encapsuladas en una mente que no sé si está allá en aquél que se debate entre la niebla o aquí, en mi yo observador consternado. Trato de reconocer a quienes veo en la foto, pero su desnudez depilada y blanquísima me hace confundirlos con ángeles descarados, mostrándose y me parece más bien que estamos haciendo un autopsia y entonces temo ver caras conocidas.

    Muevo la boca cuidando no decir nada, para no involucrarme ni verme obligado a explicar mi propio sentido, mi propia piel y suelto discursos indiferentes que no hay que oír. Después me duermo con un sueño real, molesto porque el silencio se llena de ruidos ajenos. Hasta que impulsado por la secreta onda, como de algodón, creo despertarme aterrado y con fuerza me aferro a la esmeralda que marca el centro del paisaje, montado en una tela de araña del más puro oro a la espera de mi turno para los insectos siderales.

  5. ALEJANDRO FRANCO CHAVEZ dice:

    Apreciable Mora: He seguido todas tu publicaciones y hasta ahora que me registré de nueva cuenta podré comentar sobre “Dígales a mis amigos…”:
    Sin adornos ni florituras, me encantó tu escrito. Para mí que pretendo llegar a escribir algo decente, considero este y los anteriores como una clase más que me permita mejorar día a día. ¡Qué difícil es expresarse por escrito! Y tú lo haces con tanta naturalidad… pero como dijo aquel: algún día…
    Te admiro y mucho, un abrazo,
    Alejandro

  6. Gladys Rumiguano dice:

    Mil felicitaciones mis estimados usuarios que conforman este fuente de guia e informacion.



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