Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

Tempestades y honores

Desde muy joven y tal vez por azar (La pasión de escribir), amé a San Juan de la Cruz como poeta (La poesía, oasis para la paz). Me crucé con él en una antología que nos obligaron a leer en la escuela secundaria, y no nos separamos nunca más (Joaquín Marta Sosa: Memoria del arraigo). Escribí infinitos, íntimos e insoportables versos dedicados a él.

Un gran amigo mío llamado Ernesto Costa viajó por España (Amor y patria) y llegó al convento donde había vivido muchos años San Juan; se sentó en un banco del jardín, y a partir de entonces, y de sus meditaciones, sus poemas –los de Ernesto, digo- crecieron hasta la maravilla (El Hombre que se Hizo Ángel).

Sé que el cadáver del santo fue acosado por los creyentes cuando murió, para extraer de él reliquias (Falsificaciones y engaños en la iglesia católica). Casi lo desmembraron cuando asaltaron el carro fúnebre por los caminos que lo llevaban, pero era sólo el cuerpo sin vida de San Juan –y esto en cierto modo está relatado en El Quijote (La literatura renacentista española).

Hubo otros caminos y otras almas para la poesía de Juan de la Cruz. Uno de los receptores fue el papa Juan Pablo II, cuya tesis de doctorado en teología se refiere a este poeta (El Papa: Juan Pablo II. Que la paz sea con Juan Pablo II…).

Por eso más allá de cualquier diferencia en cuestiones políticas, amé profundamente a Juan Pablo, ahora beatificado. Estábamos en sintonía de almas aunque él no supiera quién o qué era yo. Era algo misterioso.

Palabras a San Juan de la Cruz

El aire que te calla me sonríe

llevándose tus rastros, los que vi en los abismos, los infiernos,

los que al amor dolor pusieron en un secreto con la luz;

las luces de la mañana y de los pájaros

que, tarde para mí, como hendiduras

quiebran el horizonte,

allá arriba,

donde cantan los ángeles o las dulces calandrias,

son dardos, dedos finos o lluvia,

música

física y tenue. Ya bien puedes

mirarme de después que me miraste,

ya bien puedes confiarme otro secreto

alto, grave,

como derecho al cielo se va el humo.

Y yo cuando me callo

colores de palabras encendidos,

haces de luz, llevo con él,

y besos en mi boca bordados

por el tiempo. Aunque beba

sólo agua de huesos transmutados,

agua de cementerio, naceré,

naceré aun del vientre de una tumba

entre los brotes nuevos y los días flameantes.

Empuja

las grandes nubes negras,

las prisiones que tapan

la blancura,

los bloques

de óxido triste y partes de murciélago

y descúbreme

pues ya puedes mirarme

pues me miraste antes;

desátame del hilo que me junta,

del delicado hilo

que a la mesa del mundo me convida.

¿Es hilo grueso o tenue? ¿Soy un pájaro atado,

un solo pájaro?

Soy sin mí con vacío,

ese licor extremo sin extremos,

apenas tibio, apenas congelado

cayendo

y puliéndose todos sus diamantes

en flechas transparentes

que nunca

llegándose se arriman a la lengua.

Toma, bebe en mi bota de vikingo

el vino sabio de la soledad

donde se ve la vid y dulce

mira el párpado fino, de perfil, delgadísimo

hasta ser lágrima, hasta que en silencio,

en silencio, y después,

venga la suavidad del alma en láminas del cielo.

En algunas estancias

detrás de las cortinas

hay gente que se junta y se conjuga,

sombras de antiguos ramos de escrituras con rosas tan lejanas:

ellas que estaban vivas

fueron hechas escritas,

las disecó el poema junto a frascos

de mariposas secas,

pero en la letra muerta viven a pesar de la muerte

pétalos que son letras

de una escritura alta, sostenida.

Hay gente que pasea muerta tras las ventanas,

sin lámparas, oscura,

con aves negras en los hombros.

El viento es quien me trae los recuerdos

de las campanas vivas con que ríes

trayéndome tus huellas. Es señal en la tierra

la lámpara que piensa

y la mujer brillando entre sus brumas;

tersa de labios viene la sonrisa

desde su suave médula hasta el fuego,

hasta el fuego de todas las cosas que se apagan.

Oye: es la noche, pero no lo digas.

Si acaso alegoría, la noche infunde sombras

en tu perfil alado,

pone entre tu suspiro y mi gemido y tu boca y mi boca

esos espejos lúgubres que no llegan a hablar.

Amado: las mitades plateadas de tus sienes

hacen frío y muy tibio el fósforo que enciendo para verte y me veo.

Estás en mí; ojos que me conmueven pones en mis ojos

y los míos se apartan,

y seda hay en mi piel

con la tela suavísima de ti

y tus manos son largas, azules, transparentan los vocablos

que estaba por decir.

Ahora callemos juntos. Sobre nosotros-mí se mecen las palmeras.

Oh lluvia que te asomas a mis presentimientos

mucho antes de brotar,

vísteme tus vestidos, dame

tu camisón  guardado en los viejos armarios.

Yo jugaré rodando con la palabra lluvia

y andaré por los días soleados

con otros ojos y razones.

Oh tú, bendita mía, que acunas

la vejez de tu niña

y la llevas tan alto y la haces tan pequeña

en la frágil canasta del abismo,

hilandera de pensamientos y de horas,

teje, desteje, teje

una hamaca que vuele

en la luz más dorada que el amor y que el oro;

porque las tempestades de mi vida y los honores de mi vida

están guardados en el barco que pasa debajo de tus velas.

Envío

Gracias, gracias muy especiales para Perla, que además de tener abierto el libro de Olga Orozco cuando le llegó mi panegírico, me mostró a un poeta desconocido que quiero conocer más hondamente.

Y a José Itriago, mi soñador irónico lleno de talentos.

Y besos para todos y cada uno de los que están posando aquí sus ojos

Mora

Monografias

Si le ha gustado esta entrada, por favor considere dejar un comentario o suscríbase al feed y reciba las actualizaciones regularmente.

Comentarios

10 respuestas a “Tempestades y honores”
  1. Jose Itriago dice:

    Gao Xingjian en La Montaña del Alma, menciona del Libro de los sacrificios, el ritual entre la noche vieja y la nueva de la etnia miao (que igual al que sigue la etnia fen). El comanditario -generalmente el más viejo y digno del grupo- secundado por una nutrida representación del pueblo, realizaba un sacrificio a los antepasados. Esa dulce dulce presencia de los antepasados rodeada de la naturaleza debía arropar a sus descendientes; el sacrificio que se convierte en fiesta y conjuro que nos permite visualizar la belleza (y quizás la necesidad) de la fe en algo desde puntos de vista muy diferentes.

    Para el rito se sacrificaba un mínimo de tres búfalos y un máximo de nueve. Se preparaban tambores, se bebía vino y comía arroz. El búfalo merecía ser destacado como prenda de gran valor para el sacrificio:

    Búfalo, búfalo,
    en el agua calma viste
    en la playa arenosa creciste,
    con tu madre por el agua andabas,
    a los montes a tu padre seguías,
    el tambor del sacrificio al saltamontes disputaste,
    el bambú del sacrificio a la mantis religiosa disputaste
    sobre Tres Pendientes te has batido,
    en Siete Ensenadas has combatido

    Después de atado el búfalo el comanditario se prosternaba frente a él y cantando con voz sobreaguda, el maestro de ceremonias lo mataba con una lanza. Dos de las muchachas más bella de la aldea se presentan y cantan. Más de diez hachas trabajaban toda la noche para cortar la madera de arce y de roble. El roble es la plata, el arce el oro:

    Las esposas desean a sus maridos
    los hombres desean a sus mujeres,
    en los aposentos van a hacer hijos,
    los conciben en secreto,
    no debe interrumpirse el linaje,
    la descendencia no debe acabar,
    si nacen siete hijas serán habilidosas,
    si nacen nueve valientes serán buenos mozos.

    Los dioses se sienten dichosos después de lograr esa escala celestial y el padre y la madre descienden. Los tambores redoblan con entusiasmo… el fuego arrecia con violencia, las ascuas están incandescentes, la riqueza está allí, el alma de la Madre ancestral ha venido por fin.


    Las aguas de la riqueza os darán un hijo,
    en las aguas de la lluvia un hijo nacerá,
    igual que las cañas, hijos y nietos
    igual que pececillos, los descendientes
    se apretujan en casa del tamborilero,
    se beben el vino de la vasija de nueve picos,
    toman el arroz para el sacrificio,
    derraman el vino por el suelo
    rogando al dios del Cielo que lo acepte,
    rogando al dios de la Tierra que se lo to tome,
    ….

    –/–

    En nuestra familia es tradición que abierta una botella (en especial, la primera botella) de cualquier licor para una fiesta, derramemos al suelo el primer buche, para nuestros hermanos muertos y nuestros antepasados. Por eso me impresionó tan agradablemente este ritual miao, que enaltece la continuidad de la especie, a la cual le da grado de deidad. Es su fe.

    Lo veo en los ojos de mi nieta que me acompaña estos días.

  2. Joise Morillo dice:

    Queridos todos, Saludos, tácito para mi grande poetisa Mora

    ¿Podría saber del amor?

    se siente y no se ve, se disfruta

    y no se toca, os estremece y no os desubica.

    Es la muerte y no os mata, es de uno, dos o muchos

    Sin embargo en nombre de él,

    no se concierta lo que todos queremos.

    Sin embargo, si no existiera lo que llamamos amor

    no habría humanitaritas, habrían vidas,

    Sublimemente y, derivado de la naturaleza humana;

    sumidos bajo el imperio del caos.

    Mora, -en nombre de San Juan De la Cruz- en “Juegos de noche oscura”. Ha concebido una elevada reflexión acerca de si misma y el mundo que le acontece. Igual que su inspirador –digámoslo así- su propósito es buscar las causas del amor.

    El mundo humano debía preocuparse más por participar en desarrollar: armonía, cordialidad recíproca. ¡Eso es amor! Principalmente sin egoísmo, aportar lo que cada quien piensa o tiene y siente por otro u otros, tal actitud, sin lugar a dudas, ayuda, tanto sicológica como espiritualmente a los otros y, en particular a sí mismos, no debe ser espontaneo, sino sincero, derivado de la reflexión y la entrega espiritual en función de la piedad y la bondad humanitaria observándose desde lo más crítico, y con ello crear una verdadera conciencia colectiva de lo que se piensa debe ser la verdad que nos maltrata (falta de amor).

    Lo importante, ante todo, es tener conciencia de ¿Qué beneficia intentar amar? Esto ante la realidad del mundo es una necesidad, es la realidad del mundo, es defender la humanidad, tolerar antes que extirpar a quien yerra.

    Quien ama se despoja de mucho de lo material sin temerle a la pobreza, aprende de ella como ayudar a los más dependientes, a los más necesitados, los de menos recursos, a los pobres; ayudar con su aporte a enseñar al desposeído –tanto material como intelectual- como vivir una vida más digna sin la necesidad de violencias, ni doctrinas.

    Este debe ser el verdadero espíritu del mundo que ama. Los grandes amigos, el espíritu del mundo. Un mundo que necesita amor, por lo cual no debe sentir vergüenza o pena de decirse mutuamente: os amo, te quiero.

    Como lo dijo una vez José Itriago

    “es necesario también, aprender a amar, aprender a querer a la humanidad.”

    Por otro lado, toda carne es hierba, no es necesario temer a Dios, para amar. Debéis amaros a vosotros mismos amando a los otros. Conoceros a vosotros mismo, principalmente. Como lo dijo enfática y sabiamente JPII en su encíclica Fides et Ratio.

    Os ama
    Joise

  3. Luis Felipe Domínguez Robert dice:

    Mora Torres, me gustaría saber como se puede amar a una persona, supuesto beato llamado Juan Pablo, cuando permitió que sacerdotes de la iglesia católica violara a cientos de niños en mi país México. Espero me pueda dar una respuesta objetiva.

  4. Mariaolga Lima dice:

    Me encanta lo que dice Joise Morillo acerca del amor a sí mismo y a la humanidad toda. Quisiera poder expresar totalmente el sentimiento, al leer la bella forma en que escribe, gracias por alimentar mi espíritu. besos y cariño para todos.

  5. Joise Morillo dice:

    Señor don Luis Felipe ¿Como se le ocurre hacer semejante pregunta? ¿Ud. no piensa que precisamente derivado de la maldad de algunos, bien sea por ignorancia o perversidad de muchas índoles, es que ocurren tantas cosas, perecen y sufren muchos inocentes derivado de tales perversidades, incluyendo su Santidad JPII? ¡Por qué no se pregunta mas bien! ¿Cómo es posible que una persona, aun habiendo sufrido por el fanatismo de su agresor haya tenido tanta piedad y haya logrado que tal agresor sea indultado, considerando que el mismo es una victima de la ignorancia y el fanatismo propio y de muchos? ¡Por Dios señor!

    Os ama
    Joise

  6. luis b martinez dice:

    Sr Joise: su comentario al Sr Luis Felipe me parece de un fanatismo ciego que le obnubila la razón. Eso quiere decir que Ud niega la maldad y el pecado (en que Uds creen) y entonces no es necesario hacer nada para alcanzar “el reino de los cielos” porque todos no somos sino víctimas del mal que llevamos sembrado dentro y que por supuesto Ud no cree que ese mismo Dios en que Ud cree fue quien nos lo colocó. Le adelanto que el “cuentecito” del libre albedrío no tiene cabida en este caso que Ud de un plumazo finiquitó. Según Ud la bondad del Papa lavó toda la maldad del cura. Y los dañados que se las arreglen como puedan. Qué fácil!! En resumen que no hay que creer, según Ud., en ninguna religión porque todo será perdonado en base a nuestra ignorancia. Eso parece una maravilla.

  7. Jose Itriago dice:


    Querido amigo Luis Felipe Domínguez: me alegra que haya comentado a Mora. Sin embargo, sin restarle nada a la justicia de su indignación, le pregunto:

    ¿Cómo se puede dar una respuesta objetiva a algo tan subjetivo como amar a una persona?

    Volviendo a lo que le molesta, entiendo que en México y Latinoamérica toda exista un justo reclamo por el caso de los llamados Legionarios de Cristo y en especial, el de su fundador. Son heridas cuyas cicatrices hacen imposible olvidarlas.

    Pero aun así, cada quien y más aún un Papa, se mueve dentro de márgenes muy estrechos. Hasta Francisco, de los más libres de la historia, está cercado por tradiciones, intereses, conveniencias. La Iglesia no se mueve a brincos: ha de deslizarse. La corrupción se inició hace siglos y estoy seguro que la gran mayoría de los pontífices hizo esfuerzos para erradicarla.

    Vea la humanidad entera tratando infructuosamente contra el mismo mal, más descarnado, extendido y arraigado. La mayoría de los dirigentes están informados de semejantes barbaridades y han tratado de ponerle remedio. Pero cualquier actuación de un hombre, por más importante e influyente que sea, a nivel universal es simplemente puntual. Se repara una o cien injusticias, pero en el mismo lapso ocurren 10.000 o 100.000 quizás peores. Concuerdo que las Iglesias deben dar el ejemplo. Hoy tenemos una mejor perspectiva de los problemas de pederastia y corrupción en general. Los hemos reconocido como verdaderos males sociales (al menos en occidente). Nuestros Papas empezaron a usar la palabra negada y a reconocer su existencia. Fue difícil. Cada paso ha sido muy difícil. Los tabúes sociales coadyuvaron al secretismo y ese es el medio donde se difunde.

    Pero aun así, nuestra amada Mora puede amar a Juan Pablo II, a quien le ve méritos (que también yo le veo) para ser amado. Quizás usted podría decirnos que no fue perfecto, que tiene la lacra de la tolerancia con los Legionarios. Pero la perfección es una utopía tan lejana como el mismo cielo donde pasaremos la eternidad felices, contemplado a Dios o el infierno donde nos consumiremos entre llamas y cosas peores, si le hacemos caso a Dante Alighieri. No basta con saber que algo es malo, es necesario poder remediarlo. Nada fácil. Ni siquiera le puedo augurar que en el futuro el problema irá desapareciendo. Hace apenas unos días Lugo, que fue presidente de Paraguay, defendió públicamente a un senador de ese país que se hizo tomar fotos en orgías con niñas de 16 y 17 años. Una semana atrás yo lo hubiera considerado imposible de creer. Hoy, una fundación en USA quiere darle a una institución que cuida de los niños el nombre de Michael Jackson, con su Neverland y todo.

  8. Joise Morillo dice:

    Señor: Don Luis Martínez, No me imagino la magnitud de la desubicación que tiene Ud. Respecto a mi comentario acerca de la propuesta de Don Luis Felipe en contra de la maldad y quienes la ejecutan, de lo cual, por mucha influencia que se tenga en el mundo, desafortunadamente, es imposible erradicar, aun cuando haya una genuina voluntad. La idea no es cerrarse al problema, la idea es desaprobarlo. Las leyes terrenales, que son las que el mundo maneja, se encargaran de castigar (in situ) a cada culpable y con la pena que su acto criminal ha de merecer. De eso, JPII no es Responsable.

    Os ama
    Joise

  9. fabi risso dice:

    Va con Onda
    al que le falte alas
    para volar
    si no le alcanzan
    las de Mora Torres
    pues fabríquense otra
    las de Leonardo da Vinci

  10. Joise Morillo dice:

    Amados todos,

    Cuando hablo de relación de voluntad y responsabilidad, no quiero descartar la falta por omisión como gravamen, caso que no existe en el pietismo, al contrario lo detesta (es un pecado). En ese sentido, debéis, queridos amigos, considerar la responsabilidad que atañe a todos, especialmente a la familia, a la comunidad que os afecta. Empero, derivado de una precaria educación la ignorancia es acicate a toda clase de perversidad. La responsabilidad de este fenómeno recae tácitamente ante quienes manejan la cosa pública y, en el marco de la ley, La niñez abandonada y sus peligros, tienen dos culpables, la política y la sociedad, un cura pederasta, aun cuando es “un ángel caído” un energúmeno, sin embargo un ser (humano), desgraciado ante la moral. Ante la justicia positiva; es un criminal.

    La piedad solo desea la praxis del bien ante los ojos del mundo, ese es el milagro de la voluntad del hombre de bien, entonces observad con paciencia el siguiente link

    https://cloud-1407187945-cache.cdn-cachefront.net/video/una-historia-extraordinaria-para-los-que-se-preguntan-donde-estan-los-milagros-2/

    Conoceros a vosotros mismos y analizaos para ver hasta qué punto sois capaz de fecundar la praxis de la bondad o la maldad, preguntaos que ¿os gustaría disfrutar y que no os gustaría que os maltratara?

    Cuando me refería al alcance de la bondad de JPII y la misericordia que patenta, con esto:

    ¿Cómo es posible que una persona, aun habiendo sufrido por el fanatismo de su agresor haya tenido tanta piedad y haya logrado que tal agresor sea indultado, considerando que el mismo es una víctima de la ignorancia y el fanatismo propio y de muchos?

    Quería señalar la gestión que hizo para que indultaran a su agresor:

    Mehmet Ali Ağca, quien disparó contra el papa Juan Pablo II, cuatro veces, mientras éste entraba en la plaza San Pedro, situada en el Vaticano. El atentado tuvo lugar el miércoles 13 de mayo de 1981,

    Isculpad mi extenso comentario

    Os ama
    Joise



Deje su comentario

Debe para dejar un comentario.

chatroulette chatrandom