Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

Esas raras feministas viejas…

…y la señora Lepes que hablaba de sus abuelas (Psicoanálisis y vejez):

Esta que digo es la palabra felicidad, que voy a trabajar largamente (Encuentro con la felicidad) -dijo la señora Lepes en la fiesta de disfraces de Las Lunas (Carnaval Psicodrama y Terapia), apenas puso la bandeja con las copas de plata sobre la estufa apagada y comenzó con lo plateado que eran los cabellos de su abuela materna, cuando, con un ramito de violetas agrisadas cruzaba hasta su casa, le tomaba la mano y la llevaba a depositar sobre el abuelo muerto el óbolo de los vivos, torturadas florecitas de invierno (Hamlet - Ofelia, ¿El duelo como una erótica?).

Por eso digo que es un vocablo de tantos matices; no sólo el amor sino las tristezas del amor; no sólo el sol sino los opacos días de humedad y plomo en los que se acrecienta la hierba de la muerte forman el cuadro de esta palabra para ser explicada -dijo, con un modo que la hacía parecer una avispada lingüista (La Pragmática y sus generalidades).

Mi abuela, la otra, la materna, tenía lágrimas como un collar sobre sus labores de crochet, tenía crochet también sobre sus labores de lágrimas (El Mal y el hombre moderno) porque era una hacendosa del dolor: todos los días lo barría y perfumaba, nos decía que no lo ahuyentáramos riéndonos como cascabeles sobre la larga cabellera de su vida que se iba, que había dejado atrás su cometa (Amor cósmico).

Vi el Halley, decía (Apuntes de la Historia Universal Moderna), y no lo volveré a ver pasar, y eso me marca, es una mordedura de la serpiente de Dios saber que hay una fecha fija para algo y que uno tendrá las persianas cerradas, quiero decir …, y enmudecía sobre el color de la larga manta que compuso, allí donde se reflejaba el día de su muerte con la forma de la cabeza de una muchacha.

Yo lo vi, créanme; era un 31 de diciembre, y sonaban todas las campanas de las iglesias alegremente sobre su velorio; la felicidad de ella había sido muy triste, era por eso que se brindaba alrededor, en las casas vecinas, mientras mirábamos su cuerpo.

-No sé, parece que estoy haciendo un balance de mi propia vida, pero no es mi intención, continuó Elvira Lepes, quiero explicarles…

Si uno pasa por una ventana iluminada y en ese instante alguien desde adentro la cruza ese movimiento, cuando uno está solo en lo negro de la calle imprime felicidad en el segundo de pasar: es lo viviente sin nombre que grita:

¡existo por todo el corazón, si es que el corazón tiene algún motivo para ser, de tantos órganos, el único que siente!

Esas raras feministas viejas

Leo una nota llamada puntadas subversivas y firmada por Yolanda Peralta Sierra:

“El 10 de marzo de 1914, en las salas de la National Gallery de Londres, la Policía detenía a Mary Richardson tras acuchillar una de las obras del museo, la Venus del espejo de Velázquez. Las autoridades y la prensa de la época transmitieron a la opinión pública que aquel ataque había sido obra de ‘una puritana desequilibrada y feminista radical que consideraba el desnudo femenino algo intolerable’.

“El ataque de Mary Richardson a la pintura de Velázquez se enmarca en el contexto de la lucha sufragista, que en aquellos momentos previos a la Primera Guerra Mundial se había radicalizado, mostrándose más violenta y combativa. El de Richardson, miembro de la Unión Social y Política de Mujeres (WSPU), no fue un caso aislado de utilización de un museo como lugar para la protesta sufragista. Esta acción formaba parte de una estrategia de desobediencia civil por parte de las sufragistas, con ataques a obras de arte en diferentes instituciones artísticas del país entre los años 1912 y 1914, como los perpetrados por Bertha Ryland en la Birmingham Art Gallery o Annie Hunt en la National Portrait Gallery de Londres. Esta radicalización en sus acciones tuvo como consecuencia la detención y encarcelamiento de muchas sufragistas –Richardson fue condenada a seis meses de cárcel- pero también un aumento en la visibilización de un movimiento que luchaba por conseguir el voto para las mujeres.

“Richardson logró su objetivo: poner en el punto de mira la lucha por el voto femenino. Pero ¿por qué eligió esta obra y no otra? La elección de la Venus del espejo de Velázquez no fue casualidad. Su ataque a una de las obras más importantes y valiosas de la National Gallery fue su manera de protestar contra el Gobierno por el trato y la persecución a la que estaba siendo sometida Emmeline Pankhurst, activista sufragista y fundadora de la Liga a favor del Derecho al Voto de la Mujer. Si el Gobierno atacaba a Pankhurst, según Richardson “el personaje más bello de la historia moderna”, ella atacaría a un símbolo de la belleza en la cultura patriarcal. Con su acción, Richardson quería recordar que la justicia y la igualdad eran más importantes que las obras de arte, señalando la hipocresía de los que protestaban por el ataque a una pintura y permanecían impasibles ante la acción del Gobierno contra Pankhurst, una mujer que luchaba por la igualdad y por la justicia para todas las féminas.

“El acuchillamiento de la Venus del espejo trajo consigo el cierre de la National Gallery durante varios meses y un aumento de las medidas de seguridad en los museos de todo el país, llegando incluso a plantearse prohibir la entrada a las mujeres si no iban acompañadas por un hombre.”

Envío

Escucho voces que mi mano escribe, junto sombras que aspiran el papel-tragaluz, trampa que da a lo desconocido, oscuro y somnoliento. Cuento fantasmas para dormirme, como ovejas sin cara.

Abrazos

Mora

Monografias

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Comentarios

7 respuestas a “Esas raras feministas viejas…”
  1. Jose Itriago dice:

    Yacías de espalda, desnuda, feliz por la perfección de tu cuerpo, sabiendo que escudriñaba cada centímetro tuyo para hacerlo mío en esa ráfaga de tiempo que dispusimos y tú, complaciente, accediste, uno a uno, a mis caprichos. La piel tan pura, como tu corazón –esa pequeña parte del cuerpo responsable de sentir tanto- se hizo joya invalorable y yo aun la siento tan cerca, con sus aromas y la dulzura de su tacto.

    Pasaron muchos años. Siempre son demasiados. Dejé de ir y venir de tus honduras, de ese no sé qué de simplemente verte, intuirte en los pliegues de tu cuerpo. Y empecé a bucear en mis recuerdos, a sabiendas que los recuerdos vienen acompañados del sufrimiento de las ausencias. Me debatía entre buscarte y enfrentar tus manos de hoy descoloridas, como las mías, y el cansancio abrumador de los reencuentros.

    Por fin decidí hacerlo. Tengo que enfrentarme a lo que fui, que eras tú y te busqué.

    Hoy te veo, desnuda y me asombro de cuán bella sigues siendo, ahora mucho más cuando tu piel perdió el brillo, cuando tus pretenciosos pechos caen sobre mis manos con dulce peso, tú, toda llena de experiencias y de vidas, otra vez en la misma posición, sin complejos, sin dudas, reprimes una sonrisa quizás de satisfacción, quizás de orgullo.

    Te digo que sigues siendo pura. Hoy entiendo que la pureza no requiere de ingenuidad, sino más bien exige ser uno mismo desnudo de tantas experiencias, libre después de vivir tantas veces al borde de una felicidad casi imposible y en el foso de la mayor de las depresiones, alternando sin solución de continuidad. Te digo que me recuerdas a las odaliscas de Ingres. Riendo me dices que quizás más bien las de Rubens, si las hubiera pintado. Y acaricio cada pliegue de tu piel incansable de ser piel, de ser acariciada, de ser amada.

    Existe la palabra felicidad.

  2. fabi risso dice:

    Esas raras feministas, minas viejas fundamentalistas…

  3. Tere Labastida dice:

    José: que hermosa manera de amar describes, a pesar del tiempo.

  4. Joise Morillo dice:

    Querida Mora, Les quiero igual, Saludos.

    Leer algunos libros ocasiona, definitivamente, comprender ciertas consideraciones que de otra forma seria cuesta arriba aprehenderlas o, captarles mediante explicaciones de ello a aquellos que de los topicos abordados hayan tenido acceso, pero, le es dificil comunicar, aun cuando el mensaje haya sido por estos mismos digeridos.

    Para “Eclesiastes”, la mujer, es un ente de una sofisticacion elevada, maxime por su instinto natural y derivado de un sexto sentido que virtualmente le proporciona su potencial progenetico. Sin embargo, pareciera que entenderle -el hombre- es sumamente complicado y le compara mas terrible y dura que la muerte, por supuesto, esta afirmacion linda con lo Dantesco del purgatorio y del infierno.

    Safo, de Lesvos, se podría catalogar como la fundadora ancestral del feminismo, empero habiendo muy prominentes y emblematicos especimenes de tales comportamientos humanos desde el siglo 0 hasta ahora, la afirmacion quedaría como para remontarse en la historia y, los paradígmas extesisimos en lo cotidiano llenariían todas las bibliotecas del mundo, de hecho, el fastidio para las mismas feministas es el machismo femenino.

    Por mi parte amo a las machistas y a las feministas, la diferencia estriba en las segundas, que, en su busqueda de la perfección “apareativa” se convierten en unas simples “Baltazares Cloes” de “La Busqueda del absoluto” de Balzac, o sea, o se arruinan sus vidas o arruinan las de otros u otras, pero “las quiero igual” como diria Calamaro.

    Y sino, mueranse y le preguntan a Sartre como le trataba su castorcita o, a Diego Rivera como lo trataba la Khalo. Y paren de contar.

    No obstante, deseo quede claro que, mi crítica desapacionada se deslinda de la discriminación como explico anteriormente, pues derivando en escolástica, tolero el albedrío como fruto de la libertad y me sentiría profundamente triste si por la fuerza de la pasión o algun mal entendido, alguno de vosotr@s cosiderarais lo contrario.

    Os ama
    Joise

  5. Mirta Beatriz Gariglio dice:

    Existe la palabra felicidad…
    La pureza no requiere de ingenuidad…
    El pequeño corazón no es el único órgano que siente. La extensa piel también. ¡Y qué fantástico cuando sienten al unísono!
    ……………………………
    Hombre de la tierra
    dueño
    de mis ensueños
    y mis insomnios.
    Para amarte
    he construido
    mi propio laberinto
    y me he perdido
    en él.
    Incansablemente
    recorro
    múltiples
    senderos amorosos
    sin intentar
    buscar
    una salida.
    …………………………………………..
    Joise: has interpretado fielmente lo que he querido decir y lo has podido explicitar con palabras más adecuadas. Gracias.
    Mis cariños.
    Perla

  6. José María Gil dice:

    De mis cuatro abuelos, yo sólo llegue a conocer a mi abuelita paterna. Mi otra abuela, según parece, falleció víctima de una penosa enfermedad y a los abuelos se los llevó la primera fase de la guerra civil.
    Toda una pena, ya que al menos uno de ellos, el paterno, debió ser un personaje muy interesante que dejó amplia memoria entre sus conciudadanos.
    Mi abuelita paterna era una mujer muy hermosa, recia de carácter y de ideas progresistas, pero, a la vez, también muy religiosa, aunque nunca fue “ñoña”. Su religiosidad era fruto de su fe y ésta parecía derivar de un razonado convencimiento.
    Mi abuelita nunca se atrevió a juzgar y mucho menos a censurar el comportamiento de una prima suya que había emigrado a México, atraída por el arte de la escena, en tiempos de la República. Según el resto de las comadres del pueblo se trataba de una “aventurera liberal y ligera de cascos”, pero mi abuela siempre dijo de ella que había sabido buscar y encontrar su camino. Posiblemente por ello, cuando el paso del tiempo y el éxito internacional de su prima dieron la razón a mi abuela, ella no añadió nada a lo ya dicho.
    Durante la contienda civil, ya viuda, fue apresada en dos ocasiones, una por cada bando. La primera vez fue por rezar el Rosario en voz alta dentro de su casa. Los milicianos de izquierdas la encerraron junto a dos hijas, una de ellas oligofrénica, y pasó una sola noche en la cárcel. La segunda, años más tarde, fue apresada por los nacionales del franquismo a causa de su actitud feminista y revindicativa en pro de los derechos de las mujeres trabajadoras, víctimas del mal trato en los almacenes de frutas. Esta vez el tiempo de prisión fue más largo, a pesar de que dos de sus hijos acabaron la guerra combatiendo en las filas del bando nacional.
    Después de aquello, la mujer se limitó a cuidar de sus hijos y a enderezar la maltratada hacienda familiar que les había dejado el tiempo de la guerra.
    Aunque murió cunado yo acababa de cumplir 8 años, todavía la recuerdo tal como era, con toda su entereza y con todo su cariño dedicado a todos nosotros, su familia.
    Muchas veces pienso en lo mucho que hubiera podido hacer por sus ideas en momentos como los actuales.

  7. Joise Morillo dice:

    Bella estrofa Mirta, veo que comulgáis con mi aprecio. Cheers



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