Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

Sueño lujurioso

Como para conjurar el escrito anterior (Ver o no ver: un abordaje a la obra de arte), llamado “La inteligencia y el placer” (Inteligencia artificial: su filosofía), tan gris y desolado, me propongo contar otra vez algún suceso de mis días, pero más placentero (El placer, el cerebro y las nuevas drogas).

Me resultó ingenioso uno de los comentarios, que se refería sencillamente a lo inadecuado del título de ese post. Decía que, al ser poco agradable la lectura de mi escrito, y al ser el mismo vulgar e incongruente, no se podía entender su nombre… Reconozco mi derrota ante esta apostilla tan feliz (El ingenio de Teut).

Agradezco a los que escribieron para decir que les gustaba, y más aún a los que lo hicieron para decir que no (La Autoestima).

Refuto la comparación inadmisible de unos de los lectores: “Me gustó más lo de José Itriago” (De Sartori a Simone pasando por el BigBrother).

José Itriago es un grande, grande narrador (La memoria de los olvidos: Manuel Scorza), y a eso lo sé sólo porque desde hace muchos años “actúa” en mi blog: envía generosamente sus escritos, de los que se desprende que yo jamás podría llegar a parecerme a él, aunque hiciera siglos de seminarios dictados por Cervantes o por Borges (Cervantes y la lengua española).

Lo que les envío se los envío con el mayor de los afectos, y no entra en competencia con ninguno de ustedes. Ustedes, en realidad, hacen el espacio con amor y críticas que lo construyen. Mi única virtud es la constancia.

No encontrarán en mi “sueño lujurioso” mayor congruencia que en mis anteriores narraciones. Lo que puede confundirlos es, quizá, que las redacto con un aire de inocencia, como si en verdad hubieran sucedido, siguiendo apasionadamente la consigna de aquel surrealista que, creo, se llamaba Georges Scheadé, pero no estoy demasiado segura de haber escrito bien ese apellido:

“El que sueña se mezcla con el aire”.

Sueño lujurioso

Cuando me duermo en las noches extáticas, sigo pensando mientras sueño, y pienso en transformarme en otra cosa que yo. Me asombra la facilidad que tengo, por ejemplo, para ser algún miembro del jardín, como las rosas, o una célula de la madera del pino más alto.

A veces miro el jardín siendo la luna y calculo que alguien debería cortar el césped, demasiado elevado, como si yo pudiera bajar y con mis brazos de luz artificial tomar la podadora y enchufarla, y que la electricidad de la tierra y mi brazo de satélite concluyan la tarea.

Lo que más soy mientras estoy durmiendo es cualquier objeto de la casa, no importa si escoba o cuadro o mesita redonda.

Cuando soy escoba mi alma es agraciada y feliz, y siendo escoba encima me transformo en cada hilo de tela de araña que recojo, hasta ser una enorme telaraña pero tan delicada que se vuela con un soplo.

Si soy cuadro ya es más difícil para mí.

Un día fui un cuadro que yo creía representaba a un ángel de Leonardo da Vinci y en realidad representaba a un Jesús de Leonardo da Vinci, y eso me trajo graves dificultades con mi hijo.

Un día que vino Ignacio a visitarme mencioné al ángel de Leonardo y él aseguró que no se trataba de eso, sino del mismísimo Jesús. Buscó en la computadora de su teléfono móvil e inmediatamente apareció, como Jesús, el mismo cuadro que yo tenía del ángel. Inútil fue explicarle que, para mí, toda la vida había sido un ángel -perdón por repetir el sustantivo, pero no encuentro sinónimos rápidamente.

Ignacio se fue muy enojado porque no podía entender que yo le diera otro uso a lo que había pintado Da Vinci con tanta seriedad, tal vez que fuera tan irrespetuosa ante la solemnidad de una verdad tan eterna.

-Si él pintaba ángeles con la misma cara de Jesús yo no tengo la culpa -fue mi ignorante excusa.

Pero de lo que estaba escribiendo no era de esto. El Ángel o Jesús y mi discusión con mi siempre adorado Ignacio fueron digresiones perfectamente comprensibles: ahora vuelvo a mi cama.

Decía que dormía sintiendo, por ejemplo, el olor a madera lustrada de la mesa ratona, y esto a veces sucedía porque yo era la mesa ratona, y otras veces porque yo era algo cercano a esa mesa y percibía su olor, como la taza de café a medio tomar que habían dejado sobre esa mesita. Y era ya difícil ser la taza y aparte el plato correspondiente, pero más difícil era ser a la vez que porcelana, el resto de café.

Lo más extraño sin embargo fue cuando me convertí en el sueño de otra persona que dormía ocasionalmente en la casa.

Soy el sueño de mi huésped

Yo era de humo, porque los sueños son como de humo, y todavía no sabía bien quién o qué era y por qué estaba allí. Tampoco diferenciaba bien cómo era ese allí, que sentía, sí, redondo como una cabeza, pero mucho más espacioso.

Yo me dibujaba a mí misma, como dije, con figuras de humo. Y esas figuras cambiaban rápidamente pero seguían siendo tales -se me ocurre que también podría haber sido de arena, no de humo, algo que se escurría por los dedos abiertos por todo el espacio.

Aunque todavía no sabía que era un sueño.

De pronto fui grandes ojos de humo o de arena o, también, de algo que se derrite.

Podría, además, haber estado hecha, como sueño, del trozo de chocolate que cae en lo profundo de un tazón de leche hirviendo, no lo sé. Pero era esos enormes ojos esfumándose en algo redondo y de grandes proporciones.

Mis ojos se derritieron y se convirtieron en un cuerpo, en la silueta de un cuerpo de mujer, con lo que me sentí casi más próxima a mí misma -a mí, Mora, que dormía vigilante en mi cama.

No había nadie más que yo en ese espacio redondo, por eso yo me había reconocido.

Escuché, de pronto, un ronquido monstruoso, y el huésped se dio vuelta en su cama y yo ni nadie ya estuvo allí, volví a mi cama enteramente.

Ya estaba casi despierta cuando me ruboricé pensando en lo que había soñado este hombre, a quien yo apenas conocía.

Había llegado la noche anterior pidiendo refugio porque se había perdido en las sierras -donde yo vivo- y mencionó el nombre de un amigo al que hace mucho tiempo que no veo, Enrique Butti. Por eso lo dejé pasar.

Cenamos juntos y le ofrecí pasar la noche en el cuarto acondicionado para huéspedes -las sierras son una tentación, y paran en mi casa, a menudo, amigos y amigos de mis amigos.

¡Qué vergüenza haber sido su sueño, cuando en realidad él estaba soñando conmigo! Si hubiera sido su sueño pero un sueño cualquiera, de subir o bajar o escaleras o algo así, nada me hubiera preocupado…

No cometió ninguna falta y yo tampoco la cometí. No hubo provocación, ni acoso, de ninguna de las partes.

Y no pude mirarlo mientras tomábamos el desayuno, cuando después él se fue cohibidísimo, casi sin despedirse.

Mora

Monografias

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Comentarios

21 respuestas a “Sueño lujurioso”
  1. Jose Itriago dice:


    No podemos ser comparados con nuestra amada Mora. Ella nos proporcionó un sitio donde expresarnos libremente y donde, día a día, nos va enseñando el arte literario, las imágenes, las ideas que se mezclan con esas imágenes.
    Somo aprendices que aprovechamos esta oportunidad que se nos brinda.
    De todas maneras somos tan libres para decir lo que sentimos, que hasta esas comparaciones caben en sitio, sin perder ni una sílaba.

  2. Jose Itriago dice:


    Oigo el Miserere mei Deus, un moteto para coro que compuso Gregorio Allegri, a principios de 1600, y le encuentro un gran parecido con el Stabat Mater de Arvo Pärt de hace quizás un decenio. La obra de Allegri se interpreta todos los años en San Pedro del Vaticano con motivo de la Pascua. Aun con su pátina centenaria, fue la primera obra polifónica en su estilo que se conoce. Son dos coros. El primero inicia una parte sencilla, como para atraernos. La segunda, con ambos coros, es mucho más compleja.
    Miserere mei Deus son las primeras palabras del Salmo 51 del Antiguo testamento y la traducción del latín de sus primeros versos (copiada de Wikipedia) dice así:

    Ten piedad de mí, oh Dios, por tu gran bondad
    De acuerdo con la multitud de tus piedades, elimina todas mis ofensas.
    Lávame más de mi maldad, y límpiame de mi pecado.
    …/…
    Pero he aquí, que requieres la verdad en lo íntimo, y me haces entender la sabiduría secretamente.
    Tú purifícame con hisopo, y seré limpio: Tú lávame y quedaré más blanco que la nieve.
    Tú me haces oír hablar de gozo y alegría: como los huesos que han abatido mi regocijo.

    El De Profundis de Pärt tiene una estructura parecida. Es parte de la Misa de Berlín. Ninguno quiere demostrar sus dotes de maestro. No. Quieren expresar un sentimiento místico, algo que en su momento descubrieron y a lo que se sumaron con indudable complicidad. La primera estrofa, con una traducción un tanto libre, dice así:

    De las profundidades clamo a ti, oh Señor.
    Señor, escucha mi voz:
    mantén tus oídos atentos a la a voz de mis súplicas.
    Si Tú, Señor, marcas las iniquidades,
    ¿Oh Señor, que quedará en pie?
    Pero espero el perdón de Ti,
    Más amado que temido.
    Espero que mi alma esperes,
    y en la fuerza de Tu palabra reside mi ilusión.

    Le doy gracias a la vida por poder escuchar estas piezas magistrales. No quiero entrar en el contenido, tan hermoso como obvio: deseo más bien permanecer como el oyente que soy, inmerso en un movimiento circular que trata de unir las puntas de mi tiempo o quizás, de los tiempos, de todos los tiempos.

    ¿Qué hilo pudo unir a Allegri y a Pärt? Lo veo, lo siento de oro. Sé que están unidos, pero no de manera lineal, sino más bien mediante una telaraña con brillos inesperados, allí donde se cruzan uno y otro pensamiento, manera de ver muy distantes, pero inesperadamente similares en su mensaje. Una búsqueda de un símbolo de amor, un deseo de perdón por tanta iniquidad que dejamos pasar, algo que nos es útil, porque amarra nuestras angustias con nuestras esperanzas, las frustraciones con las ilusiones. Entonces la telaraña centelleará y descubriremos las manchas dejadas por los siglos de mal andar,el contraste entre las que han ido quedando de las ilusiones que se hicieron reales y aquellas que se despeñaron en melodías truncadas, en acercamientos muy posibles, pero que al final descubrimos que estábamos separados por un vidrio blindado. De uno y otro lado podemos ver grandes verdades y engaños, todo siempre estuvo en nuestra capacidad de soñar. Son como la red de los pescadores que una vez cargada solo se puede elevar mediante grúas especiales. Dentro de esa red, las especies desechables todavía conviven con las más deseadas, bellas y relucientes, pero todas luchando para postergar unos minutos su necesidad de morir. Esa red está allí. Para algunos es transparentes mientras para otros encandila. Al final, ambas puntas de la extensa red se unen. Lo que fue pasa a ser nuevamente. Lo que es se valora con lo que antes fue.

    De todas maneras canto con el corazón el “misere mei Deus” y saludo desde mi rincón al espíritu de Allegri, hijo de Allegro, que hoy está junto a mi, con toda su frescura, tratando inútilmente de endosarme algo de su divina inspiración. Complementa este moteto, con voz ronca, muy lento, el De Profundis de Arvo Part y me sumo a esta procesión inacabable que parte y llega siempre al mismo sitio, como girando dentro de una gran catedral, siguiendo un ritual humano inherente a la impotencia por el predominio de la injusticia, quizás de simple sumisión ante su brillante y ornada prepotencia. Se unen las puntas, pero no para traernos una paz duradera. No en la vida consciente. Sino más bien para recalcarnos que todo sigue siendo un sueño y que, voluntariamente, no podemos cambiar su curso, que es uno y conduce a un puerto único.

    Camino desnudo entre troncos desnudos. Siento frío No hay camino, ni siquiera un horizonte hacia dónde dirigir los pasos adoloridos por las piedras y raíces del suelo; pero me impulsan cánticos atemporales, más fuertes que las rocas y los temores. El temor es la cadena más real y más dura, el que me cuesta más vencer, incluso en lo más profundo de mis sueños. Por fin, se inflaman las velas de mi pincel con rojos y azules y muchos más colores bellos y balanceados y agradezco que a falta de un horizonte real, pueda imaginar uno mío, el de hoy, quizás también de mañana, no sé. Al menos por instantes, me transporto al fin, no para buscar la inaccesible flor del Edelweis, ni siquiera las bellas palmeras de mi llano, sino la luz horizontal, esa que hace infinitos de brevísimos instantes.

  3. lourdes gonzalez dice:

    Interesante post, Mora pero confieso que para un sueño lujurioso esperaba algo diferente. Original si es, amiga y no lo niego. Sin embargo pense que nos regalarias otra historia. De todos modos, gracias.

  4. Hugo Rengifo dice:

    Estimada Mora :
    Lei el comentario de Lourdes pero no encontré el otro al que te refieres que no le gusto el titulo (me quede con las ganas de leerlo), ni tampoco aquel en el que te comparan desfavorablemente con Itriago al que el responde arriba y cuando segui al “Ingenio de Tuet” no hay ninguna mención a nada , no hay ni pies ni cabeza.y lo que me parecio peor es la españolizacion sin necesidad del nombre de Eco o es un gazapo del corrector?.
    Parece que la mayor parte de los lectores esperaban la acepcion primera de lujuria y mas bien creo que usaste en parte la segunda la de exceso. Es cierto lo que dices “No encontrarán en mi “sueño lujurioso” mayor congruencia que en mis anteriores narraciones” . ES un poco dificil seguirte , solo las almas sensibles (o sensibleras ), pueden reconocer y sentir el valor de tu escrito. A veces es importante decir algo dentrod eloq ue uno escribe , no solo para satisfacerse a si mismo en una especie de placer solitario sino para dar felicidad a los demas y mas tu que tienes un mediode difusion que llega a muchos. Antes te referias a las monografias que seguian mas adelante pero ahora ya no se ve esa ayuda al lector , lo cual me parece inconveniente. Sobre itriago , espero leer su nota sobre Scorza , mi autor preferido superior al ultimo nobel español y un poco olvidado en nuestro pais desgraciadamente. Bueno espero me disculpes , lo disperso del comentario pero quise estar de acuerdo a lo comentado.

  5. adulto mayor dice:

    Lei tu articulo y no entendi nada, sera que no tengo un alma “sensiblera”, es parecido cuando veo un cuadro de arte contemporaneo, escucho los comentarios que despierta la intencion del pintor pero no lo veo asi.
    Sera que mi formacion fue en escuelas de barrio modesto, con mucha lectura pero sin estimulacion al “arte” sofisticado, porque me gusta cantar, escribir poesias, declamar, posiblemente en medio de un arte popular.
    Lo que me llama la atencion es tu comentario sobre el angel con cara de Jesus, no entiendo porque darle credito a Leonardi Da Vinci cuando pinto a jesus, que asi era su cara, El y otros pintores ponen en Jesus un semblante de dulzura y un cuerpo de enclenque. La biblia nos muestra lo contrario, Jesus fue carpintero y debio tener un fisico poderoso porque en aquellos tiempos se cortaba los arboles con sierras a mano, ademas del esfuerzo para trasladarlos, su fisico debio ser impresionante, lo demuestra cuando leemos que boto a los mercaderes del templo de su padre, o cuando tiene que cargar una pesada madera y subir al golgota despues de haber sido azotado ferozmente. En cuanto a sus facciones, la biblia menciona que demostro mucho amor por el projimo, se apiado de ellos curandolos milagrosamente, ademas, lloro y gimio cuando supo que lazaro habia muerto, pero en su trabajo principal que fue predicar la palabra de su padre y denunciar los actos inmorales de la clase sacerdotal de entonces, y en ese trabajo las palabras que se leen no son de bondad extrema como se le pinta.
    Seguire leyendo tus escritos, quizas algun dia entienda tambien a Jose Itriago, a Borges y a Cervantes,.

  6. luiz fernando burgos marín dice:

    También leí con detenimiento lo que publicó la señora Mora y los comentarios del señor Itriago y de adulto mayor. A decir verdad el artículo principal, para mi, es un juego de palabras y de frases muy poético pero que a la postre no dice nada, carece de lógica; porque nosotros los lectores somos los encargados de la interpretación de tal composición. Curiosamente algún tiempo atrás hablaba con un bibliotecario que me prestaba libros para leer y él escribía para una hoja volante que él mismo imprimía y comercializaba donde él hacía publicidad al comercio del pueblo. Yo los compraba y un día le dije que esas composiciones -para mi- no decían nada (en uno de ellos una roca hablaba) y agregué que era una perderá de tiempo leer eso. El bibliotecario trató de explicarme, sin resultados, que eso era poesía a lo que le respondí que cualquier orate (loco) dice más poesía entonces que cualesquiera otra persona porque nada de lo que dicen tiene sentido… En fin. Tampoco tengo es sensibilidad para leer ese tipo de literatura.
    Cosa muy distinta fue el comentario del señor Itriago….muy enriquecedor y de verdad creo que es una persona muy culta e interesante de tratar y de leer por supuesto.
    En cuanto a lo que dijo “adulto mayor” me gustó mucho su aporte…. también he leído bastantes veces la biblia y lo que dice respecto de lo que hizo y dijo “el verbo”, “la palabra”, el “hijo de Dios”, “el camino”, “la luz”, “la verdad”, “el cordero de Dios” etc…. nuestro redentor y salvador; es muy cierto. Que era un hombre de un físico muy impresionante …. no lo sé, la biblia no lo menciona y si menciona que no debemos hacer imágenes de lo que hay arriba (el cielo) porque nos haríamos idólatras. Un abrazo a todos. Los amo.

  7. franklin barrios dice:

    Hola buenos dias, Saludos mi estimada;

    Tengo presente la importacia que aporta una opinion y ayuda a elevar nuestro estado interes por conocer de las cosas y experiencias de nuestra vida. Aunque no lei, completamente su experiencia tal vez sirva , saber que, usualmente el reflejo que se muestran atraves de los sueños para mi, es parte de muchas veces de situaciones que desea expresar, como experimental, respecto su opinion y gracias por la edicion que recibo.

  8. Beatriz Flores dice:

    Me gusto muchisimo el escrito de la Sra Mora, realmente refleja en el titulo y el contenido una de las actividades del cerebro que es el uso de la imaginacion y que nos causa más placer como es el de soñar, lujuriosos son los sueños que se mezclan con eventos positivos y negativos.
    gracias por enviarme la informacion, me parece significativo su aporte a literatura.

  9. José Clemente Vázquez Vázquez dice:

    Hola Mora (lindo nombre para la lujuria)

    “Sueño lujurioso” me atrajo por su titulo. Pero antes te aclaro que no he de criticar tu escrito, eso lo dejo para los hijos del demiurgo, que adolecen del mismo defecto de origen del “padre”, que por ser una criatura imperfecta de origen, gesto a sus hijos con la capacidad para la critica, pues pueden ver, por reminiscencias los defectos de su padre, plasmados en todas las creaciones devenidas de él.

    ¿Entonces? Pues te contaré, eso haré.Y lo primero será decirte que, según la gente soy un sensitivo, aunque muy bien no se lo que significa exactamente. Personalmente me considero un ser semiótico por naturaleza o por desarrollo de tal potencialidad, que creo todo los seres humanos poseen, incluso estoy considerando últimamente que los animales también, como resultado de observar las “hazañas” de mi perro, que no hace mucho apareció en la puerta de mi casa, macilento y con una pata quebrada. Yo le abrí la puerta y dejé que decidiera si quería o no morir con cierta dignidad al menos, (bajo un techo y con acompañamiento fúnebre llegado el caso). De mas está decir que, veterinario mediante y mis cuidados, diría un tanto chamánicos, lograron que se recuperara y hoy sea un ejemplar del raza Doberman, que incluso atemoriza a la gente. Vive conmigo sin enterarse de que es perro, por causa de que aun no encontré el modo de enseñarle que es perro, por lo tanto él se considera persona. Vive dentro de la casa, comparte mis días, mis noches, y mis sueños, el resto de mi actividad solo en parte y protesta por todo aquello en que lo dejo de lado y no lo comparto con él. ¿No tendrá algo de razón? No lo se, y creo que nunca lo sabré.
    Bueno, asi las cosas, mi perro y yo (para no dejarlo afuera de esto por las dudas se te ocurre un día o una noche ser perro y justo elegirlo a él como arquetipo y encarnar sus reclamos también) decidimos escribirte.

    El solo titulo me entusiasmo internamente activando mi vena erótica (a mi perro también): Wuau -me dije- esto promete. Sueño y lujuria. Que bueno para una literaria lujuria de sábado por la noche.
    Se me hizo agua la boca con el titulo elegido por ti, para tu pequeña obra. Sueño y lujuria, una fórmula “química-onírica” que me auguraba un mundo de posibilidades sin fronteras, un Hades donde poder transitar siendo testigo, a través del regalo de tu visión literaria de tales recónditos lugares del pensamiento y el sentimiento humano, con sus anhelos y ansias inconfesables. -Siiiiiiiiii, me prendo-

    Por eso, cuando fui llevado por ti hasta ese instante en que expresaste: “Mis ojos se derritieron y se convirtieron en un cuerpo, en la silueta de un cuerpo de mujer, con lo que me sentí casi más próxima a mí misma -a mí, Mora, que dormía vigilante en mi cama. No había nadie más que yo en ese espacio redondo, por eso yo me había reconocido.”

    Me dije: Ahhhhhhhhh, ahora empieza, siiiiiiiiii. pero en lugar de ello fue todo lo contrario. Ay que dolor
    !Dios¡ no, porqué, porqué. -Grité decepcionado, dolido.- No, no, no.

    Un vulgar ronquido, quebró la belleza naciente, la experiencia alucinante de una aprendiz de Proserpina. Ay si yo hubiera sido el durmiente, jamás hubiera permitido que se interrumpiera tu osadía onírica de tal modo soez. Como él, el señor del Hades, por voluntad soberana y regidora de ese cuerpo masculino que osaste invadir con tu sutil presencia neptuniana, decretaria tu inmediato rapto y abducción, hacia el reino de las profundidades insondables de la lujuria ensoñadora y embriagante.

    Como resultado, hubieras escrito todo lo que no has escrito, y que quedó ahí, en modo potencial. Asistiríamos deleitosos al descubrimiento por parte de Proserpina de un universo de placeres insondables, sabríamos qué sintió, creceríamos en consciencia sobre la naturaleza de lo femenino, sabríamos secretos maravillosos, se nos revelarían misterios.

    Nada de eso ocurrió, todo frustrado por un ronquido. Dan ganas de llorar. Cómo puede ser posible tanta crueldad, Lo que prometía ser un fiesta de los sentidos, se convirtió en drama. Mi perro me mira, parece comprenderme, se acerca y apoya su cabeza sobre mi pierna mientras escribo estas líneas. Un escalofrío me recorre la espalda, pues al mirar sus ojos, siento la reminiscencia de una frase desde su mirarme fijo: !Mujeres¡

    Cordialmente Clemente

  10. Guillermo Zelada dice:

    Gracias Mora, por dejarnos sus pensamientos, sus ideas, hermosamente “materializadas” en palabras; las leo siempre en silencio, despacio para impregnarme de esa inspiración.

  11. Joise Morillo dice:

    Ante todo, saludos cordiales y con gran afecto a nuestra pulcra, diáfana y brillante anfitriona: Mora, otro tanto queridos amigos para vosotros que tenéis la dicha de compartir, igual que quien os opina.

    Mi particular acepción de vuestras críticas constructivas tiene como índice:

    Aceptar las opiniones.
    Instruirse
    Compartir
    Divertirse
    Participar

    Ejemplo: seria interesante para algunos leer varios conceptos de Poesía, no solo lo de la RAE ni WIKIPEDIA que son muy acertados. Empero estas fuentes al ser muy generalizadas se tornan simplistas y no generan una concepción propia o peculiar del tópico, en otras palabras no hacen parir la imaginación ¡que es la idea! De Mora, ¿o me equivoco?

    Ejemplo:

    Buscar la poesía según Julio Cesar emperador de Roma Antes de Jesucristo de Thorton WILDE en los IDOS de MARZO, de Platón en la REPUBLICA O EL ESTADO o mas reciente de Nietzsche, en lo colonial del tropicalísimo Bello, o mas latino-europeo en el ultraísmo de Borges, o en el romanticismo de Neruda, en el realismo mágico de G. G. Márquez. Y veréis una acepción sin pasión muy critica donde se demuestra el arte, la estética, describiendo el amor o el error y el defecto de la conducta, producidos por la fallas de moral, la falta de ética –Perversidad o bondad- del individuo humano.

    Ahora algo peculiar

    Lujuria y desenfreno

    Maldita mi desgracia que no seáis ajena
    Para salvaros de fatiga, terror y desquicio
    Libraros tal que héroe de tanta pena
    Odio que seáis soltera y con propio juicio

    Aun así no reprocho vuestro albedrío
    Lúdica, sin reproches, ni pudor
    De vientre de semen cual río
    No habéis concebido vida mejor

    No olvidéis, ¡os he amado como ningún otro!
    Con lujuria y desenfreno os he tomado
    Pero vos extremada como salvaje potro
    Concupiscente y desbordada habéis acabado.

    Os ama

    Joise

  12. judith Torena dice:

    Ante todo saludos cNo podemos ser comparados con nuestra amada Mora. Ella nos proporciona , día a día,un lugar donde nos va enseñando el arte literario, las mezclas en los distintos cuentos de ideas e imágenes.
    Aprovecho esta oportunidad en la que me deleito y aprendo.me gusta el espacio con el cresco . me siento libre por esos momentos de volar en mi mente a sitios varios.
    judith

  13. Jose Itriago dice:


    Algunos se han sentido defraudaos por el título que nuestra amada Mora le asignó a su editorial, “Sueño lujurioso”, y la descripción que hace del mismo. Antes que nada debemos apelar a la Real Academia Española para ver qué significa lujuria:
    lujuria.
    (Del lat. luxurĭa).
    1. f. Vicio consistente en el uso ilícito o en el apetito desordenado de los deleites carnales.
    2. f. Exceso o demasía en algunas cosas.

    Hay lujuria en la riqueza; la hubo en la colección de zapatos de la Imelda de Marcos. La hay en todas partes. Pero, ciertamente, cuando se dice sueño lujurioso uno se inclina más a pensar en los deleites carnales. Y el sueño de Mora es eso: tanto el huésped, casi desconocido y ella ocuparon un espacio onírico, de hecho cuando se derrite y se convierte en silueta de cuerpo de mujer y, entendemos, se funde con el huésped, es a este al que se le debe endilgar cualquier apetito desordenado de los deleites carnales, porque Mora sigue en su cama, vigilante. Tanto así que durante el desayuno no tuvo el valor de Mirar a Mora a la cara. Más afortunado hubiese sido explorar las consecuencias de ese sueño, el deseo de repetirlo, de conducirlo.

    En esta oportunidad Hugo Rngifo sacó a relucir a un grande entre los grandes: Manuel Scorza. No es tan difundido como se merece por razones que ignoro, pero deben tener un trasfondo político, quizás válido hasta estos días. El caso es que manuel Scorza fue un poeta y novelista peruano nacido en Lima en 1928. Escribió obras bellísimas, pero paralelamente y aquí cabría decir, como debe ser, fue un libertario, un indigenista de trayectoria rectilínea y punzante. Quizás por ello la crítica pudo haber decidido desconocerlo. Era un paquete donde sus grandes y bellas ideas venían envueltas con un parlamento anti dictatorial y pro indigenista que para el estatus era difícil de tragar. Desafortunadamente murió muy joven (a los 55 años) en un accidente aéreo. Pero está en el altar de los grandes, no solo por su verbo poético y hermoso, sino por saber no callarse las verdades, aun a costa sufrir el acoso de los dictadores y de dos exilios de su Perú amado.
    Cualquier peruano nos podrá hablar más y mejor de él. Les dejo uno de sus poemas: el Vals Gris:

    Las torres más valientes
    agachan la cabeza
    cuando el otoño llega
    con el plumaje acribillado.

    En otoño los árboles
    encienden sus ojos más tristes.

    Otoño sin embargo era
    cuando miré en tus ojos
    comarcas donde ardía otro sol.

    Agosto, el cojo malvado,
    escupía las ventanas;
    la niebla graznaba en los tejados.

    Pero nosotros caminábamos
    -oh praderas, oh puentes-
    por países de diamante.

    Tus veinte años saltaban como peces
    y el corazón merlín se me saltaba.

    En el palacio de las luciérnagas
    bailamos danzas desgarradoras.

    Hoy llega sin ti el otoño
    y sin ti los crepúsculos desalentados
    sólo saben ponerse sus viejos trajes.

    Los pájaros idiotas
    repiten verdosos
    las canciones de ayer.

    Lentas cruzan el cielo
    las tardes astrosas.
    Pobre el mundo:
    sólo tú autorizabas lo maravilloso.

  14. Joise Morillo dice:

    Queridos, Como obra

    Absoluta ausencia de lujuria, en vez , un eviedente subconsciente pudososo, con elevada tendencia a la timidez, sin embargo una identidad normal de genero, representada por una natural suspicacia, propia del - Sentido …n- sexo femenino.

    Por otro lado, se le debe admirar “el suspenso” como caracteristica del sintetisismo vs apriorismo, como manejo de la intuición del lector y; utilizado en la narración, lo cual, es propio y peculiar de su Estética literaria.

    Os ama

    Joise

  15. Joise Morillo dice:

    1) pudoroso por pudososo
    2) evidente por eviedente

  16. isabel salcedo dice:

    No me molesta en absoluto la distancia que hay entre el titulo y el concepto de lujuria…para mí en los escritos los conceptos son libres, tienen “alas” para lo que uno gusté, por lo demás y para ser sincera DETESTO los lugares comunes, tanto tanto como la Obviedad…¿de que ausencia de Lujuria hablamos?
    mmm talvez para un psicoanálisis esa seria la respuesta obvia…para ser honesta y ya que el psicoanálisis también es obvio y Freudiano,,,tampoco me agrada en absoluto…lo obvio es superficial y lo superficial carece de Esencia, carece de cuerpo y carece de Alma.
    Me gusto como siempre y mucho! el relato “lujurioso”de Mora, quién para mi es Incomparable y Unica
    -esto siempre es decir poco- , su “tendencia a la timidez” me identifica -aunque no creo que sea de género, no en estos tiempos- y nunca me defrauda su imaginario; la Noche, el chocolate, el humo, la leche, las flores, “derritiendose”, la Luna!
    ¿Quién querrá leer algo para atiborrarse de palabras, conceptos o radicales eventos?
    Yo no.
    Me quedó con la sensualidad Infinita de mi amiga y agradescó a ella que la compartá…

  17. Joise Morillo dice:

    Querida Isabel me siento aludido!

    Pues bien, lo de genero no es la timidez eso es propio de ambos generos y, relativo, pero si lo gradable de lo sensual, lo que se siente, el sentido…n que posee por naturaleza la mujer… como adereso, “suspicacia’ o no?

    Lo lujurioso es el exseso de imaginacion que al ser de humo incluso su espectro se hace nulo.

    Os ama

    Joise

  18. Hugo Rengifo dice:

    En mi comentario anterior , en que despues de leer los siguientes que parece que movio el cotarro el titulo y las posibles explicaciones de en que quedaron las expectativas delos lectores en nada , pues oteaban un relato erótico y húmedo y les salio mas seco que un desierto. Algunso comentarios tan encutsiaticos , me aprecen exagerados , Doña Mora , tiene lo suyo y lo comparte , y las/los que se identifican con ello contentos , todos no vamos a pensar igual, pero tampoco de alli a creerse poco menos que la Mistral , aunque no me gustaba mucho que digamos o la storni, falta mucho , creo qiue para muchos de los lectores, como evidencian las menciones biblicas , les podrian gustar mas la tendencia a lo Teresa de Avila , quien a su misticismo , aunó una gran fuerza erótica que hace que se lea con gusto auqnue no se comparta sus deliquios espirituales . Tampoco caer en los extremos de Sanjuan dela Cruz que presenta una poesia tranvestista, melosa e impropia de un pensamiento de género ( recuerden que hay dos generos y que no solo existe el femenino) . Prefiero que cuando se refiera a algo en sus comentarios , y señale algo resaltado en link, se pueda seguir de acuerdo al tenor de lo comentado y no esperar una clave interpretativa del numen del momento dela autora. Al señor Itriago (y de quien espero su articulo sobre este autor) quien se refiere a mi mencion de Scorza , le digo que lo encuentro superior en alto grado al ultimo Nobel y mas aun , een su pentalogia , se escucha al indigena hablando y pensando y nos comunica su cosmovision sin pasar pro las interpretacioens europeas, caso raro , pues nuestro otro autor top de lo “indigenista” y muy laureado , al borde de cumplir 100n años , Arguedas , no llego nunca en sus obras a pensar como indigena , siempre estuvo fuera del pensamiento , dela cabeza del indio , solo tenia palabras de compasión , haci el otro y nunca pensaba como ellos , Para el solo valia el Misti , el gamonal blanco y la mujer rubia de ojos verdes , imagen materna que cual Edipo lo persiguio siempre e incluso influyo sobre su vida privada al abandonar a su primera mujer, notable antropologa, por otra que tenia las caracteristicas de su mujer-madre soñada . La comunidad “intelectualoide” cuasi racista y discriminatoria , endiosó a este personaje , ( aunque con cualidades novelisticas meritorias) por encima del Scorza que no hacia gala de este sincretismo aunado a su exito como promotor literario (vendio mas de diez millones delibros en un pueblo poco caracterizado pro sus lecturas.) y a sus veleidades comunistoides y a su no sumision a las geniflexiones ante el poder , lo dejaron de lado. Su temprana desaparicion , podria haber dado lugar a un encumbramiento pero murio en el momento menos indicado en pleno resurgimiento delas baterias de derecha que hundieron los alcances del periodo 1970-75

  19. isabel salcedo dice:

    Cada Monografia traé un mensaje precioso y lleno de significado, esto ocurré en el tiempo y de cuándo en cuándo…esta semana lo trae una paloma mensajera y viene por lo tanto a dar Paz;
    “el que sueña se mezcla con el aire”.Gracias.

    Sin ser suspicaz insistó, cada naturaleza traé consigo una sensualidad, la de Mora es eminentemente sensual porque precisamente no la alcanzan las palabras, la sensualidad es sobretodo ausencia?
    Para mi la refleja en sus metáforas, todo lo que es sútil y todo lo que envuelve…y siempre alumbrada por esa Sombra de la Luna.

  20. Tere Labastida dice:

    Mi querida Mora: La manera en que te describes y te descubres como parte del sueño de otro, despierta por si misma la imaginación, para hacer conjeturas sobre lo que pasó o lo que nuestra mente lujuriosa hubiera querido que pasara. Este relato me llevó a recordar a los personajes de Aura de Carlos, Fuentes, en donde las imágenes del sueño alteran la realidad o la realidad se ve contaminada por el sueño; es más que una intensa historia de lujuria, es una lúcida y alucinada exploración de lo sobrenatural, un encuentro de esa vaga frontera entre la irrealidad y lo tangible, esa zona del arte donde el horro engendra la hermosura. Gracias Mora como siempre tus escritos me obligan a realizar conexiones neuronales que me mantienen viva y alerta. Besos.

  21. nancy gonzalez vieda dice:

    ¿Despierta sensaciones el sólo hecho de abrir la puerta a alguien que aparece en mi vida ?
    será que si no estuvieran los límites que estructuran nuestro carácter limitado por la educación recibida de la sociedad ,actuaríamos con más libertad y nos atreveríamos a darle gusto a lo que sentimos?

    me gusta que aveces lleguen sorpresas a la vida …que algo sea sugestivo pero que nos genere contradicciones …porque no todo está dicho.
    ¿somos impredecibles?



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