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Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 
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La trovadora canta

En el  Languedoc (Los cátaros del Languedoc) donde se hablaba la lengua de Oc, es decir provenzal- aparecieron en el siglo XI unos poetas revestidos de magia, que se mezclaron con “los hombres de negro”, los cátaros, y que en determinadas ocasiones fueron cátaros ellos mismos: los trovadores (Literatura medieval y humanismo). Sus historias de amor fueron múltiples, aunque raramente llegaron a conocer a su amada: alguien les mencionaba su belleza, su suavidad, su dulzura, y ellos iban por los caminos cantando las virtudes de estas damas hasta llegar a sus lejano castillos (Románico. Artes Visuales), si es que llegaban, y después a sus brazos, y esto era lo más raro del mundo.

Estos poetas, muchos de ellos de singular talento, eran los verdaderos “enamorados del amor” que después reencarnaron en el movimiento romántico. En Poe (Edgar Allan Poe), en Baudelaire (La asesina ilustrada; el libro de la muerte), en Bécquer… (Brecht, Vallejo y Bécquer. Tres ensayos críticos)

Cuando pasan los siglos todo vuelve. Algunos trovadores se convirtieron en el siglo XX en trovadoras, y fueron como ellos, pacientes, nobles, sufridas aventureras de los caminos, y casi, no esperaron nada.

Una canción famosa de un trovador famoso llamado Arnaut Danielm comenzaba así:

El viento amargo aclara la tupida

fronda que el dulce espesa con follaje

y toma balbucientes, casi mudas,

las alegres gargantas de los pájaros.

De ese modo tomaron para sí las mujeres trovadoras modernas “las alegres gargantas de los pájaros”.

La trovadora canta

El trovador entrometido tocando cuerda antigua, llamando a amores plenos, mas dolientes,

el trovador para la trovadora, la trovadora para la más bella,

la más bella graciosamente dando o cerrando el jardín, o apenas entreabriéndolo,

la trovadora cultivando sus dientes de león en el huerto, su amor en la cocina, su dolencia en la sombra de lápices al fuego, al dibujo, al filete, al poema, al cuento,

la trovadora sin lenguaje de cuerpo, de organismo, aprendizaje delicado, no para ineptos, de tejer, urdir con pocas cosas y sin carne su historia,

pañuelos blancos de literatura para lágrimas de amor secretas.

II

Entrometido o indiscreto, inoportuno, intruso. Pero, ¿si inoportuno fuera el vocablo perfecto, si intruso, si indiscreto?

Pero indiscreto no. Apenas si ella, el trovador, miraría cómo la bella se desnuda lejos, tras un velo de muecas, de noes, de nuncas o de simples ahora no que alimentan los cuencos del amor;

sin beber de un despecho el trovador se muere consumido,

si no comiera para su pan el desamor.

Inoportuno sí, porque llega de lejos de su alma, de raíz, desde un pecho lejano de trinar tristemente por la reina o la doncella prometida a otro;

por el lugar donde la bella besa pasa la trovadora con los párpados bajos y el pudor es su escudo, pero menos el pudor de sufrir, que quiere retocar su cara destruida para estamparla en todos los espejos;

pañuelos blancos de literatura para lágrimas de amor secretas y llegadas

de ataúdes con forma de mujer que pasan por sus líneas de letra firme y cierta vacilación del sustantivo;

el trovador espía, huele, mastica el aire que ella habló,

el trovador, claro, la trovadora, que calzones de seda quiere amar, que aire de la boca, que perfume del pelo, casi viento, quiere enamorar,

el trovador anómalo de tiempo, poético animal de un circo tierno fuera del lugar de las cosas,

pasen a verla cómo trova entre rejas, cómo se harta de hierbas que ensartan las palabras.

Envío

Creo que han salvado el disco rígido de mi computadora, según me informan por teléfono desde ciudad de Córdoba, ¡Aleluya!

Pronto retomaré la inspiración, para hablarles de ella.

Muchos besos y especiales abrazos a quienes todavía hacen el esfuerzo, y comentan…

Mora

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Comentarios

8 respuestas a “La trovadora canta”
  1. WHILLY Polo dice:

    Gracias por tan hermoso relato y más hermosa trova

  2. Jose Itriago dice:


    De Wikipedia copio:
    “Se conocen unos 350 trovadores … desde algunos de los personajes más importantes de su época, empezando por el primer trovador conocido, Guillermo de Poitiers al Papa Clemente IV o el famoso rey de Inglaterra Ricardo Corazón de León… a otros personajes de la nobleza como el catalán Guerau de Cabrera, vizconde de Gerona y Urgel; hasta llegar a trovadores famosísimos de origen humilde, como era el caso de Marcabrú, que empezó como juglar. Han llegado a nuestros días pocos casos de trovadores mujeres (”trobairitz” o trovadoras), siempre de la nobleza, de entre las que destaca la Condesa de Día”

    La Condesa de Dia se llamaba Beatriz y estaba casada con Guillem de Poitiers, Conde de Vienne pero estaba enamorada del trovador Raimbaut de Orange, objeto y destino de su arte. Entre sus pocas obras que se conservan está “Ahora deberé cantar de lo que no querría”

    “Ahora deberé cantar de lo que no querría,
    Tanto me lamento del que no soy amiga,
    Pues le amo más que a cualquier cosa en el mundo
    Pero no valen ante él ni la piedad ni la cortesía
    Ni mi belleza ni mi valor ni mi juicio,
    Porque soy engañada y traicionada
    Como sucedería si fuera poco agraciada.

    Me conforto pensando que jamás y de ningún modo
    Cometería equívoco hacia vos, amigo,
    Sino que os amo más de lo que Segui amó a Valensa,
    Y me agrada venceros en amor,
    Amigo mío, porque sois el mejor;
    Sois orgulloso conmigo en las palabras y en los modos,
    Mientras que os mostráis amables con todos.

    Me sorprende como hacia mí vuestro corazón se muestra duro,
    Amigo, por lo que tengo razón para dolerme;
    No es justo en absoluto que otro amor os aparte de mí,
    Sea lo que sea lo que os diga o conceda;
    ¡Y recordad cuál fue el inicio de nuestro amor!
    El Señor Dios no quiera
    Que sea mía la culpa de la separación.

    La noble virtud que habita en vuestro corazón
    Y el alto valor que poseéis me intimidan,
    Pues no conozco dama cercana o lejana,
    Que, dispuesta a amar, no sea atraída por vos.
    Pero vos, amigo, tenéis tanto juicio
    Que bien debéis conocer la más perfecta;
    Y acordaos de vuestro pacto.

    Deben ayudarme mérito y nobleza
    Y la belleza y aún más la sinceridad de ánimo,
    Por ello os mando allá donde moráis
    Esta canción, que sea mi mensajera;
    Y quiero saber, mi gentil y bello amigo,
    Por qué sois tan altanero y cruel conmigo:
    No sé si por orgullo o mal talante.

    Más aún quiero que os diga el mensajero:
    Por demasiado orgullo mucha gente ha sufrido gran daño.”

    Es una trova bella. Además, cumple el requisito de la inaccesibilidad, que era el alma de una buena trova. Debo aclarar que estudiando el tema descubrí que poeta y trovador eran lo mismo, pero que para ser llamado poeta era preciso escribir en latín, mientras que el trovador escribía en provenzal, principalmente en occitano.

    Eran, como dice Mora, “pañuelos blancos de literatura para lágrimas de amor secretas.”

    Aun cuando en ambos casos las lagrimas pueden ser secretas, no así el amor, abierto, hecho el pañuelo una vela de barco inflada por un huracán, que quizás pasó a viento y ahora permanece como brisa, pero la vela siempre henchida va empujando, llevando voces y lágrimas y alegrías y encuentros tormentosos y también tiernos y melancólicos y alegres hacia algún punto cardinal, cualquiera, que no importa tanto el destino como la ruta.

  3. Cecilio Aguilar Polanco dice:

    Felicidades que pudiste recuperar tu disco duro, rigido. Son pesados, Son Gallos, esos electronicos-informaticos ¿como cuanto costará mandarles los mios desde bananilandia C.A.? Ahota guarda todos tus trabajos en algun disco externo, en cuantos servidorres tengas disponibles, en sky drive de hotmail, worpress o donde sea. Haz multiples copias para cuando tu biografo te ande rastreando y pueda encontrarte para publicar tu creacion literaria. y saber de ti en un compendio enciclopedico electronico literario.
    Saludos

  4. Cecilio Aguilar Polanco dice:

    Ya no veo el teclado quice chatiar “ahora” y no aota, jejejejeje federratas….

  5. liliana briceño dice:

    Muchas gracias por lecturas tan amenas y creativas,es un rato lúdico mientras se lee….
    felicitaciones.

  6. Joise Morillo dice:

    Mi estimada lumbrera, Mora, todos.

    En otras ocasiones se ha dicho en este sitio que: la luz del genio, no es propia de la aglomeración de individuos comunes, sino, exclusiva del mismo. “El genio es como un buen arquero que siempre da en el blanco”, Freud. Así; era o es, el trovador.

    Es pues, una inspiración, la medida de su creación singular, su estética absorbe la capacidad de asombro del espectador. El creador, se regodea en su elocuencia y fino dilucidar de la miseria y la virtud del individuo común, donde, observando la miseria busca justificación de sus desenfados, y, respecto a la virtud, hace caso omiso de la mala interpretación de su obra, en tanto la considera, descartando la vanidad, belleza. Exegesis de la pasión, que no da talla en hipocresía, en tanto que usufructúa de quienes adolecen de sensibilidad critica, lo cual, funciona cuando la reflexión va mas allá del prejuicio y justifica la debilidad humana.

    Considerando lo anterior, cuando la carne en conjunto con la mente, se aventuran mas allá de la esencia, el poeta, el genio, le da justa posición, sin temor al escarnio, ni a la diatriba infructuosa, al contrario, se alimenta de ella. Le hace más propio de la atención de esa aglomeración que adolece de inspiración, de genio, tanto ajeno, como propio.

    “¡No arrojéis perlas a los cerdos, pues, puede ser, que al no degustar apropiadamente su exquisitez, Se enardecen se vuelquen hacia vos y os destrocen¡” Mateo.

    Os ama

  7. José Luis Pagés Pagés dice:

    Mora, como bien recordarás en casa no hablábamos el languedoc ni el occitano actual, éramos tan jóvenes cuando nos entendíamos en latín. Podrás imaginar en consecuencia que al día hoy no puedo menos que volver a los maestros, Lope de Vega, Tirso de Molina…Fuera de broma, como siempre, lo tuyo, excelente. Abrazo.

  8. charmante charmante dice:

    Hola, Acabo de visitar una buena parte del sitio. Me parece interesante, completo, bien hecho, agradable de ver. hay muchos puntos de vista diferentes, eso es rico! ¡Felicidades

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