Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

Teofanías, o apariciones de Dios mismo

“Teofanía” (El hombre, animal religioso) me parece un nombre enorme para mi pobre visión, por eso lo encomillo (Lo asombroso y lo increíble: ¿Por qué pensamos así?).

Pero pensándolo mejor, ¿ustedes no han sentido que algo les ha sucedido alguna vez, algo muy pequeño y sutil, que los llevó a comprender algo, tal vez hace mucho tiempo? (El espíritu del tiempo).

A comprender algo muy pequeño y sutil, además (La Estética).

Pero esos momentos de comprensión instantánea son para mí una teofanía (Dos cosmovisiones renacentistas: Rabelais y Moro).

Sé tan poco, que tal vez mis palabras sepan más que yo, que tal vez haya algunas que se escriben solas mientras yo hago garabatos sobre el papel o en el teclado, y que después cuando las leo, descubro qué descubrí (La vivienda… ¿último reducto de la identidad?).

A ustedes seguro les sucede lo mismo.

¿Se animan a mandarme “teofanías”?

Yo sí me animo, y se las mando con amor.

Teofanías

I

Me propongo crear de nuevo el mundo pero las cosas se me escapan. Le agrego objetos sencillos, trato de crearlo con nada: un juego de ajedrez, una bolsa de comida para perros y un perro, los ojos de Elsa, mi compañera, y pocas cosas más. Pero en el momento en que reúno todo eso, se derrumba. Me digo: el ajedrez tiene que irse, está de más, por eso no funciona mi mundo apenas creado. Después me digo que debería irse la bolsa de comida para perros y, sin comida ya, irse también el perro. Mi mundo queda sencillísimo formado solamente por los ojos de Elsa, mi compañera. Son dorados y casi nunca me miran.

II

La noche con su centro negro y el azul-negro al que se le llama infinito rodeándola como una sombrilla; sobre la calle, un hombre que camina apresurado, que no mira la noche pero que ha sido contagiado por el ambiente de misterio.

En la ventana asoman unas lágrimas no vertidas por nadie del mismo modo que la terrible soledad no es percibida.

El contorno de la terrible soledad también lo envuelve todo.

Desde el centro del universo hasta los pies del hombre que se apresura por la calle de noche todo no existe.

Éste es el momento presente.

III

La gracia desde las tinieblas espía, pero ese baúl de doble fondo donde yaces no despertará los ojos adormecidos ni erguirá los huesos para jugar a embrujos y encantamientos de salón.

Así es la muerte, suerte de unos pocos conocidos, congelamiento de nombres, meses y estaciones.

Sobre ella penden los frutos de los árboles más tiernos; rojas manzanas de luz interior, duraznos del color del crepúsculo.

Pero, ¿por qué estás allí? te digo mientras avanzan los días sobre mi cuerpo, no sobre mi corazón.

¿Y cómo amé a alguien que no es, que ha perdido con su carne, su razón y su mirada a aquella que era yo cuando lo quiso?

Telón que baja la muerte entre los que se aman; el que murió, que ya no es, no debe de haber sido, mas el viviente, ¿quién es ahora compuesto de la nada y del óxido de su amor?

¿Es sólo aquel que también va a entregarse?

¿Para qué?

IV

La poesía hace surgir al santo, al criminal, al moralista, a la doncella que se albergaba en el alma del que escribe y hasta extrae de ella aquello que tal vez no existía. Las palabras pasean por una corriente cósmica desconocida y pescan otra onda de imágenes. Nunca sabremos a qué inteligencia, a qué amor, a qué asesino le hemos saqueado por un momento el alma.

V

Se sabe: hay algunas estrellas que no existen, y miramos su luz y nos bañamos con plata por las noches como amantes ladrones cuyo botín es lo irreal.

VI

Compré un mapa de mi país para ponerles a las provincias los nombres de lo que quería para mí. A Buenos Aires, primero, le puse Malos, y no Aires sino Vientos: Malos Vientos. Enseguida me di cuenta de que no hacía más que jugar con las palabras. Malos Vientos significaba para mí tan poco como Buenos Aires, así que taché  y escribí Corazón Desganado, que era lo que significaba para mí. Era mi corazón bajo los cielos de Buenos Aires. A la provincia de Santa Fe le puse Puerto de Palos, porque de allí zarpé, en realidad, y después, sobre otra provincia escribí Pueblo del Muerto, y a otras las tomé en parte, mías, y les escribí nombres con un significado secreto: Tucumán era María Venus; Córdoba, “El nombre del marido”. Este último era doble de sentido: el nombre que yo ya no podía pronunciar, porque para mí era imposible pronunciar el nombre de los que se morían. Esa escritura sobre los mapas me curó.

VII

En los cuadros se ve la quietud y el silencio del rayo que pasó apagando los ruidos y sembrando sólo la luz; este cuadro es una asamblea de personas que en un momento fue disuelta en sus colores y fragmentada para la eternidad. Movimientos que fueron congelados por los hielos eternos del tiempo veo en los cuadros antiguos. Quizás allí mismo una de las personas perseguía su sombra y otra alzaba la voz para apagar el eco.

VIII

Hay sombra en la sombra de un pájaro.

Envío

Estoy segura, pero segurísima, que dos de mis eximios colaboradores no tendrán temor en escribir o transcribir sus viejas teofanías.

Aspiro a que algunos otros de los lectores-colaboradores no sientan timidez -como yo no la tuve- ante  sus inmensas escrituras.

Todos hacemos lo que podemos, y sólo eso es lo que se nos pide: lo posible.

Y después, el amor…

Los rodeo con grandes abrazos morados

Mora

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Comentarios

17 respuestas a “Teofanías, o apariciones de Dios mismo”
  1. HERMILO lopez diaz dice:

    me gusto y me gustaria una nueva lectura o un ahondamiento de la misma

  2. Jose Itriago dice:

    Resbalas pudorosa hacia el río, cuidando para no tropezar, evadiendo las filosas piedras que te sirven de apoyo. Te observo desde abajo y no me atrevo a hablarte para no desconcentrarte, pero la mirada atenta con la que sigo tus pasos te turba y sé que te sientes aun más desnuda. La blancura de tu cuerpo, las partes no expuestas, tan vulnerables, irradian una paz más allá de lo humano. No cabe un sentimiento alejado de la ternura ante la suprema manifestación de tu cuerpo y siento como me invade un ansia infinita de cobijarte, de envolverte en tu propia intimidad descubierta.

    Cuando llegaste a mi, me miraste con desconcierto. Trataba de hundirme en la humedad de tus ojos negros, mientras tú, apenada, buscabas cómo cubrir tu desnudez. Un momento fugaz, quizás porque también te sentiste diosa e intuías que yo no me atrevería a tocarte. Solo pude decirte que creía que eras una luz, la única luz.

  3. HARRY MONTOYA RESTREPO dice:

    Como Cautiva de entrada la palabra “Teofanía” , y en realidad ella se hace realidad al leer, al saber que las palabras fluyen, marcan, expresan, sienten, reflejan, y ¿Acaso Mora tu no eres en si una Teofanía?, que lindo y que impactante es esa inversión de sentidos, porque ahí dejamos el automatismo y nos adentramos en la reflexión pura ” Buenos Aires” Vs ” Vientos Malos” eso solo lo propone la genialidad, y la matemática de las palabras, en este caso la inversión , la negación en la lógica, gracias por los abrazos, los recibo, como no aprovechar la oportunidad celestial, y bueno coincide tu palabra final el amor con mi denominación de “HAMOR” . Felicitaciones y calma frente a los desaparecidos que más bien diría transfigurados, la máxima Teofonía en reflexión.

  4. Gaby Rodriguez dice:

    Miradas, mensajes descifrables, profundidad en cada palabra… lindo!

  5. Oswaldo R Ordonez dice:

    Que seria de la poesia sin la riqueza que brota de lo subjetivo? Lo subjetivo es el que da el acabado a las palabras, en concreto, las hace bellas a las letras. Mora, manejas con maestria la palabra. Me gusta muchisimo esa escritura loca, que conmueve y que llama a gritos la presencia de ese ente experto en invisibilidad, pero empecinado en dar muestras fehacientes de su inexistencia. Por eso dire: solo Dios sabe que soy ateo.(teofania dicotomica?) Un saludo a Mora, gracias por ese abrazo y te seguire leyendo tu bella locura linguistica

  6. gustavo suarez dice:

    La teofonía es una manifestación visible del Dios invisible, es la unión de dos reinos en una imagen de lo que bien puede representar la existencia del Dios invisible, en el mundo espiritual.
    Parto del principio de la existencia de dos mundos o reinos, el espiritual y el material, y me identifico como cristiano, no católico, con conocimientos de teología bíblica no neoliberal europea, sino latina.

    Dios es uno y es Santo, y algunos de sus atributos son: Absoluto, Eterno, Todopoderoso, Omniciente, Omnipresente.

    Yo como creyente lo adoro y dependo totalmente de Él.

    Y también soy muy respetuoso de las creencias y filosofías de los demás, pues así como yo estoy totalmente convencido de mi fe cristiana, me imagino que todos los demás deben también estarlo, a no ser que existan personas cuya mente anda fuera de sí mismo en manos de otro (zombis, hipnotizados, incapacitados mentalmente, etc.).

    Por lo anterior, deseo mantener mi respeto a los demás y nunca trataré de ofenderlos en lo más mínimo.

    Por lo mismo exijo el mismo respeto con estos temas tan de elevada dignidad, la que muchos por su ignorancia las consideran filosofías o mucho menos, como simplemente opiniones.

    No estoy de acuerdo conque personas con bajo perfil escriban comentarios burlescos, simples y ofensivos a la fe de otros.

    Dios es el creador de todo y es Santo y en sus teofonías se manifiesta para relacionarse con su creación porque es Soberano y Providente. Así que esta palabra Teofonía no debe tomarse a la ligera porque se está irrespetando a la autoridad máxima del universo.
    Esta es mi fe y exijo respeto a Dios.

    Gustavo Suarez R.

  7. Luis Alberto Xitimul dice:

    Me parece muy profundo me llevastes al mas alla, hicistes que viajara atravez de mi mente. Llegue al rincon más lejano de mí corazón. Felicidades.

  8. isabel salcedo dice:

    Asi es…a mi también, me llevaste a ese espacio que es muy tuyo, yo lo veo siempre con un degradé de azules, con cortinas de vientos suaves, con sugerentes movimientos como brisas, con sonidos musicales como de campanitas, todo sútil y vibrante a la vez.Tienes Alas y tus alas te lleván hacia las nubes como tus sueños te llevan a todos los rincones de una casa, o a un jardin interior poblado de mariposas como las peliculas de Disney, hay algo de niños en todo esto, en la candidez, misma con que se es feliz en el gozo, tanto en el mundano como el Divino,,,y porque? La cualidad que envuelve toda esta atsmosfera, asi como al Ser lo envuelve y lo llena tanto dentro por fuera, es la INOCENCIA.
    INOCENCIA misma que te lleva a casa, al “Hogar”,,,presiento que es de eso de lo que hablo.
    Porque he probado un poquito, y esos destellos de Gloria han quedado grabados en todos mis sitios, y en el corazón han dejado un anhelo, -el cuál viene impreso desde el origén- pero algo más allá lo ha despertado, y luego el Alma se ha visto a si misma y pudiendo reflejarse en el Diamante del corazón, se ha dicho un buen dia “Aqui estoy! Tantos Siglos caminando para regresar al Hogar”!
    Como Olvidar este dia soleado.

    Mora, que lindo es tu nombre! tantas cosas que evoca…A ti Mora querida te veo jugando con tu baúl de disfrazes y con una sonrisa Aaancha que ilumina tu propia Luna, con unos peines de rosas y una música de flamenco, te veo cultivando tus jardineras, con mixturas de colores, flores y plantas espigadas y otras chasconas, te veo mojando tu huerto con una gran regadera de lata, y en esta agua veo ademas tu maxima Felicidad.
    Mora vive entre el Agua y las flores,entre el agua y la tierra, entre el agua y el viento, entre el agua y el agua.El agua dulce de los delfines, el agua saltarina de los bosques, el agua quieta de las lagunas, el agua que sana y el agua que calma.Su Alma es Blanca, sobre el centro de su frente llevá una Buena Estrella, misma que la guiará por buenos lugares, su Blanca Luz abre las puertas y llevá como buenas nuevas esta lluvia propia, su voz dulce les habla a las gentes y la Inocencia es fiel a las aventuras y nuevos conocimientos.El Alma Blanca es sociable y risueña, es feliz sobretodo en el dormir y entonces se comunica entresueños, la esencia de la Luna la acompaña y en esos momentos es donde surgen las respuestas, de todos los estados de conciencia es en el Extasis donde esta mas despiertá y todo en su percepción es Exaltado, lo son los colores, la risa de las gentes y sobretodo los perfumes deliciosos que crea y percibe. En la Trinidad el Alma Blanca es el Espiritú Santo, el cuál se asocia con la paloma libre y cándida, que en el mundo representa la Paz.
    Pero es en esta trinidad, blanco, negro y rojo, donde el Alma Blanca representa el gozo, como la negra representa la Paz y el rojo es el amor que entre otras cosas mantiene el equibrio y amiga a los opuestos. NAMASTE desde mi camita de escritora resfriada en Santiago de Chile.

  9. José María Gil dice:

    Hola Mora:
    Las palabras son, probablemente, infinitas en número. Su caudal, afortunadamente, no se agota con la capacidad de las páginas de un gran diccionario, pues siempre podremos encontrar más en ese gran cauce del idioma, tan cercano a todos y cuyo curso sigue siempre como un río paralelo a nuestras vidas.
    Ellas, las palabras, van rellenando todos los huecos previsibles en las páginas de las obras literarias, hasta lograr dar a éstas todo su sentido, sus numerosas variables, su redondez argumental o filosófica y hasta su posible final.
    Ellas están ahí, infinitas en número y disponibles en cada idioma, sin tener que sujetarse a reglas previas para su uso; a libre disposición de todos y prestas a describir por un igual situaciones de amor, de odio o de maldad; y todo ello de acuerdo a la obligación o al capricho de quien las usa de manera espontánea o preparada, previsible o imprevisible, formal o informal.
    “Teofanía”…., manifestación material o inmaterial de la divinidad. Los griegos de hoy aún siguen llamando así a la fiesta de la Epifanía. Y no faltan ejemplos de teofanías de diversa índole, desde las más amables a las más terribles, a lo largo de la lectura de la biblia: el trueno amenazante o revelador que se repite en mil pasajes como la voz de Dios, la zarza ardiente del Sinaí, las mismas tablas de la ley, las plagas de Egipto, la separación de las aguas del Mar Rojo, Samuel en el foso de los leones, el rapto de Isaías, la Transfiguración, la aparición de Jesús en el Cenáculo, la Ascensión o la misma venida del Espíritu Santo en forma de llamas fluctuantes sobre la cabeza de los allí presentes…… y todas ellas sin salirnos del cristianismo.
    Rufo Mendizábal, en su Diccionario Mnemónico o etimológico (una de las partes de su gran obra sobre la Lengua Griega), nos describe el término “fanía” como un sufijo que siempre indica claridad o transparencia (lo que deja ver). Así, la transparencia como tal (ver a través de) sería la diafanía, la visión a través del cristal de una sala de operaciones la quirofanía, los cuerpos opacos que se hacen transparentes cuando se sumergen en el agua tienen como propiedad la hidrofanía, la visión de la mente es psicofanía y la revelación de misterios por parte de un sacerdote sería hierofanía. Históricamente, hasta el propio nombre de Aristófanes sirvió para designar en sus días al personaje griego con “mejor apariencia”.
    Los videntes, o mejor los clarividentes, en el caso de existir serán sin duda testigos de excepción de las más variadas “fanías”. Lo malo es que, probablemente, no podrán nunca elegir de entrada aquello que quieren ver, con lo que nos les arriendo la ganancia, ya que si como ellos dicen la videncia es la vida misma, muchas de las fanías a que tendrán acceso serán terribles.
    Una buena fanía podría resultar la “Morafanía”, pero de ésta ya disfrutamos cada semana cuando leemos tus artículos, Mora Torres.

  10. Joise Morillo dice:

    Con la venia de Mora, antecedido, de mi grato saludo de incondicional ceroferario.

    Me gusta mucho esto de: gustavo suarez

    “Parto del principio de la existencia de dos mundos o reinos, el espiritual y el material, y me identifico como cristiano, no católico, con conocimientos de teología bíblica no neoliberal europea, sino latina.”

    Sin embargo propongo que deberíais plantear, la universalidad de esa doctrina –no neoliberal europea- en función de una corriente o religión –la cristiana- derivado de exacerbar con justicia, la sabiduría de Jesús.

    Para los nihilistas y ateos que agradecen a Dios no creer en él.

    ¿Cómo he de negar lo que nombro? ¡Si planteáis la falacia: “Dios es la creación de la imaginación del hombre” por lo menos tenemos una creación espiritual, tenemos la metafísica presente! Por ende concebimos que; hay una inquietud eterna derivada de una duda, esa, es falta de fe. Sin embargo, si analizáis la inexistencia, os daréis cuenta que: ésta es nada, por lo tanto, como es nada no puede ni debe ser y, ¡si no puede ser, no puede crear! Ahora, olvidémonos del hermetismo y, simple, y llanamente reflexionemos:

    Científicamente comprobado; el universo se expande con una aceleración potencial; derivada de una relatividad generat y un tiempo virtual (Stephen Hawking), no es infinito, cada día evoluciona en nuevas existencias celestiales, nebulosas, galaxias, estrellas, agujeros negros, etc (yo). Entonces, El universo existe, es una creación, algo la creo. Pues bien, considerando la inexistencia de nada ¿cómo puede haber creado “nada” al Universo?

    Si afirmamos, el Universo es Dios, debemos preguntarnos: ¿Quién creó al universo y todos los constituyentes que crearon los cuerpos celestes y las especies? Y por ahí continuaremos.

    Derivado de lo anterior y, de la no certeza de quien es el creador de todo esto, debemos afirmar: –claro con lógica voluntad- debe haber sido una “existencia” superior a todo. Por esto, yo, me atrevo a proferiri: esa existencia, necesaria y absolutamente debe ser “Dios”.

    O ¿Cómo la queréis llamar?

    Os ama
    Joise

  11. Jose Itriago dice:


    Nota:
    Según la RAE:

    teofanía.
    1. f. Manifestación de la divinidad de Dios.

    Real Academia Española 

    Todos los que aquí estamos podríamos ser considerados como una teofanía, tanto más, cuanto más creamos en Dios.
    Yo puedo ver una teofanía en la perfección de una flor, de un ave, de una amanecer y también, mucho más, en la belleza de un cuerpo humano.
    Cuando Mora ve los dorados ojos de Elsa, que ni la ven a ella, ve una teofanía, una manifestación de la divinidad de Dios que creó no solo los ojos de Elsa, sino la sensibilidad de Mora para apreciarlos como el más caro de sus tesoros.
    Cuando desde la ventana aprecia que todo lo que imagina no existe, pudo, no obstante, imaginarlo para darle existencia que nosotros, para nuestra buena suerte, podemos apreciar.

    Podría seguir analizando paso a paso las 8 teofanías que nos presentó, pero es como el alumno que trata de explicar lo que ha dicho la profesora: un impertinencia imperdonable.

    Pero trato de decirles que la idea no es enfocar el tema desde el punto de vista de las religiones, sino más bien del humano, que es el único enfoque que medianamente controlamos.

    Un abrazo a tantos y tan maravillosos compañeros y perdónenme la interrupción, lo cual trato de evitar en lo posible. Seguramente dormí algún sueño relacionado con todo esto y creí que debía participar de nuevo con esta somera nota.

  12. Peter Joseph Pachón Bermúdez dice:

    Mora; escribo desde Barranquilla, frente al Caribe colombiano. Preguntas por teofanías, las he tenido y de tanto tenerla, si fuera cura ya fuera candidato a santo, pero son ciertas y muy corrientes cuando permitimos que nuestro ser abra un clareo entre las tormentas conflictivas de nuestro ego gordo…

    - Se presentan de diversas formas, para darle una categorización a lo incategorizable, debido a que son procesos donde entra en juego nuestra propia percepción y coherencia instintivo - intuitiva, se manifiestan desde esta forma de la inteligencia intuitiva que no admiten ninguna racionalización, entre otras cosas, porque hacen sinergia desde infinitas fuentes; son por tanto naturales y se manifiestan con el trasfondo colorido de nuestra cultura particular. Se requiere cierto interés espectante sin tomar partido ni deseo ni rechazo. esto es parte del conflicto que no permite su manifestación.

    –Esta es una muy clara:
    Hace algunos años en una de estas manifestaciones, siempre muy íntimas y personales, siempre oportunas y certeras, siempre dan seguridad por su certeza…Me encontraba caminando sobre un arroyo seco de arenas muy blancas, y a unos cuantos metros, flotando a un metro de altura se presentó una luz muy brillante, tanta que apartaba de su lúz toda otra forma hasta ensancharse unos dos metros…En su centro se formó una figura triangualar mas brillante que el sol y poco a poco esta forma triangular tomó la forma de un ser humano de luz en posición de meditación, sentado en el aire en medio del círculo de luz…Luego, a la altlura de sus brazos, comenzaron a formarse en forma radial muchos otros brazos con unas bellas manos y como danzando..todo eso era de luz…

    Desde esa manifestación, cuando oro siempre se me presenta en la mente ese evento y ante esa luz es mi oración…

  13. pedro ramos dice:

    Gracias, Mora.
    Me parece un tema apasionante, descrito con la sencilla presencia en aquello que es vida, que mueve a la vida,… y que habla de la Vida.
    Creo saber de que hablas…

  14. victor humberto benitez castillo dice:

    Desearia crear un mundo pero ya esta creado por Dios y por la naturaleza misma, no se pero lo que puedo crear es un mundo solo para mi, no se si es lo correcto, retar a a Dios o la naturaleza,pero desearia hacerlo, pero como y que necesito para ello, Dios solo necesito el barro, la naturaleza millones de años yo necesitaria De Dios para que me de paz y alegria y de la naturaleza para quitar todo lo que no necesito de lo material y solo tener una mascota para jugar .

  15. Blanca Estela Saavedra Donoso dice:

    ¡HOLA AMIGOS!
    Un gusto reencontrarnos.

    La teofanía de Dios en mi vida
    Ya es conocido de todos mi relación con el Padre, y la invitación que he hecho a cada uno a que se unan.

    En una ocasión siendo una maestra de escuela, enseñaba y predicaba, predicaba y enseñaba en la medida que podía hacerlo, eran casi todos niños en riesgo social, por lo tanto debía ir con cuidado en mis palabras, entregar con suma delicadeza el amor que provenía de Dios. Fue así que una mañana narré a un grupo de alumnos sedientos del amor del Padre, mi historia de fe.

    …”Una tarde en la habitación estaba la abuela soñando con el día que fuese llamada para subir al cielo, mientras de mi estómago manaban ruidos de hambre, fue entonces que corrí a sus brazos a pedirle lo que los niños desean con el alma cuando no han comido, un trozo de pan- Abuela- dije -quiero pan, ella con sus maternales ojos me miró, e inmediatamente comprendí que no podía acceder a tal petición, y dijo:- “M`hijita, no hay pan, y no hay dinero tampoco para comprar.”
    Quedé en silencio, con la cabeza gacha y los ojos llenos de asombro tratando de entender qué momento estaba viviendo.
    A los cinco años me empeñaba en soñar con ser una princesa, con una vida igual a las cinderellas de los cuentos, sin embargo se superponían diversas escenas del papá, que hacía unos meses no veía llegar ni salir de casa; y además su lugar en la cama estaba vacío, comencé a echar de menos, a extrañar su aroma de respeto, honor y coraje, sobre todo porque él me enseñó los números y debía darle visto bueno al número 2, que ya no me salía como “pato”, y que había realizado con mis propias manos en un trozo de cartón. Toda esta confusión ameritaba una investigación; esa misma tarde me dispuse a preguntar con energía; - abuely- ¿dónde está el papá?- La abuela tomó mis mejillas con sus dos manos, me miró a los ojos y esperó un poco en silencio, luego dijo; -él se fue al cielo-.
    Ese episodio fue un gigante que enfrenté a temprana edad, exigí respuestas a preguntas que antes no me respondían.- Dime abuela, quién es el papá de Dios-…,- dime si puedo ir allá donde está mi papá-…. Recuerdo no haber hecho jamás un berrinche porque alguien me devolviera el padre ausente, excepto la frustración alojada en el corazón por algunos años por el hecho de no haber visto su rostro regocijado y admirado al darse cuenta de lo bien que había hecho el número dos.

    En ese mismo instante entendí por qué también mamá ya no estaba tanto tiempo en casa. Mi madre, mujer valiente, respondió como padre y madre a sus tres hijos y salió a buscar el sustento, un empleo. Mamá aseguró la educación y bienestar de todos; quiso que siguiéramos soñando; nunca más se volvió a casar, a pesar de los pretendientes que la rondaban, admiradores que ella ignoraba. Mi madre, mujer encantadora, con porte de reina, pero de principios firmes y energía de una locomotora. . Mientras la abuely se quedaba con nosotros al cuidado, nos contó de su vida en el campo donde nació;. Del amor de Dios y de los bisabuelos llegados de España, me quedaba horas a su lado escuchando sus relatos, le pedía que repitiera una y otra vez sus historias de vida, de sus cabalgatas en su corsé color bayo.
    Pero aquella tarde, paralizada por la noticia recibida; sumida en pensamientos extraños…mientras mi estómago continuaba con el concierto de tripas vacías, observaba a través de la ventana, mirando hacia la vida, casi comprendiendo que ésta es una escalera con algunos peldaños no muy gratos de pisar. Y en un momento, como si los sentidos se abrieran en la mente, vino a la memoria una frase que había hecho mía y la tenía guardada como tesoro escondida en el corazón: la abuela me lo dijo un día: …“Lo que UD. Le pida a Dios con fe, Él se lo va a dar.” (Para algunos incrédulos ésta grandiosa oración puede ser una simple metáfora), espero que no lo sea para ustedes. Entonces surgió el deseo urgente de ir a hablar con Dios, de poner en práctica lo que había aprendido. Fui detrás de la puerta de calle, me arrodillé como lo hacían en la iglesia, frente al sagrado corazón de Jesús, que pendía sujetando las ramas resecas de Domingo de Ramos, con sus brazos de lata un tanto mohosas por el tiempo. Allí me encontraba repitiendo de memoria el Padre Nuestro, desconociendo el significado de sus palabras, ignoraba que éstas pedían por mí, el pan; “danos hoy el pan nuestro”…No sabía lo que pedía, pero mi corazón sí, y Él lo conocía, la respuesta fue de inmediato, unos toques de puño detrás de la puerta interrumpieron mi petición.
    Era un hombre mal vestido, con tres sacos de harina muy bien doblados que colgaban sobre uno de sus hombros-
    -Compro botellas vacías-dijo, -Por favor espere un momento – le dije, y corrí a decírselo a la abuela- ella dijo- ahí en el repostero hay botellas vacías-. Ahora sé por qué el repostero no tenía repostería, sólo botellas vacías, las que eran muchas, tantas que el hombre se llevó un saco completo, y me entregó muchas monedas también, (como un turro) que corrí hacia la abuela, saltando confiada y feliz; ¡Era cierto! ¡Era verdad! En ese instante, se desencadenó en mí una avalancha de sensaciones, y emociones con susto incluido, pero de lo que sí estaba segura, y nadie me diría lo contrario; Es que Dios existía y era real, y es real ¡vive! y está siempre contigo, y conmigo, lo que le pidas con fe, te lo dará en el tiempo apropiado, sólo que nuestra impaciencia es distinta a su paciencia”…
    Al terminar este relato, recibí burlas, risotadas de absoluta ignorancia en las cosas del espíritu, tanto así, que no pude evitar las lágrimas. Al llegar a casa, abatida, con mucha tristeza en el corazón, Dios, nuestro Padre me entregó una TEOFANÍA MARAVILLOSA:
    Salmo 119:103 “¡Cuan dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca”
    Cómo no creer en Él, en ese momento se hizo más real aún, y mi fe creció.

    Los amo y oro por ustedes.

  16. andres eloy dice:

    Leyendo tus líneas, llegan a mi mente una serie de recuerdos, emociones pasadas que con el tiempo se mantienen y me han hecho creer en Dios. Gracias por tus hermosas líneas y bendiciones pues ser maestro es tener a mano todas las profesiones del mundo

  17. Marcos Gomez Uriarte dice:

    En cuanto finaliza el atardecer,y comienza el anochecer allá por las ocho de la noche en la ciudad de barcelona siento que las estrellas me llaman,me gritan,susurran mi nombre invocando mi nombre deseosas estrellas flotando y brillando enormemente en el cielo con la oscuridad que las rodea para que yo salga a la calle a observarlas brillando con todo su esplendor aunque sólo consigo observar y visualizar cuatro estrellas,dos estrellas pequeñas,una estrella mediana,y una gran luna parcialmente llena que con su resplandor en mitad de una noche oscura,temerosa,y misteriosa parece decirme que algo de luz queda en el cielo,que no tenga miedo,que no odie los posibles peligros que puedan ocultarse tras esa oscuridad aparentemente inquebrantable,esa oscuridad monotona,constante y repetitiva que parece querer que uno desaparezca entre las sombras con el proposito de que uno alce su espiritu por encima de la superficie terrestre y vuele cada vez más alto por el cielo hasta conseguir pisar la mismisima corteza terrestre de la luna,que no es más que una gigantesca roca oscura,monotona de dimensiones desproporcionadas que parece emitir luz propia aunque en realidad sólo proyecta sobre su superficie la luz lejana del sol en plena noche,y me pregunto:¿Por qué la Tierra no hará lo mismo,será por su composicion molecular,o será por algun extraño motivo que desconozco?,y hay muchas cosas que desconozco en este mundo,pero deseo algun dia descubrirlas con un afán desmedido.¿Por qué me siento tan atraido por la noche y la luz celestial?No lo sé,sólo sé que me encanta la noche,y aborrezco la luz del dia,pero adoro el aire puro y fresco de la noche,y su oscuridad,y contemplar las estrellas a las 12 de la noche.



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