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Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

El vampiro

Dos fósforos flotantes en una niebla como hielo de gruesa (“Niebla”, de Miguel de Unamuno) -pero dos fósforos porque nosotros sí nos veíamos levemente uno al otro, nada más que por eso- parecíamos en aquellos días previos a nuestra separación -separación que luego fue un engaño, o un milagro que se volvió a formar (Elaboración del Duelo en la Ruptura de la Relación de Pareja).

Nosotros buscábamos trabajo desde hacía un año (Derecho del Trabajo Mínimo), y la falta de dinero hacía que las cosas, los objetos comunes, cotidianos, semejaran, porque se habían degradado por el bajo costo, un decorado (El Dinero). Y así, con esos objetos de utilería, la realidad también podía ser un teatro donde se representara una comedia algo triste -como la que voy a narrar (La catarsis)-, donde en compensación quizá fuera más tenue el horror, ya que no era tan real; lo que sucedía´(Pensamiento Sistémico) -lo pequeño y lo mezquino- les sucedía apenas a dos sombras detrás del biombo, dos que apenas si tenían hambre, sed y ganas de vivir (El miedo a amarnos).

El vampiro

Ahora, en el espejo, advierto mi cara un poco extraña, como si hubiesen querido hacer una Jenifer López y les hubiese salido imperfecta, muy imperfecta pero parecida. De todos modos soy preciosa, pero no me convence. Tomo el alhajero y me cubro de perlas, de zafios, de aguamarinas, de esmeraldas. Son collares, son aros, son broches, son pulseras, y todo tintinea y todo brilla, tengo sonido y brillo, pero no me convence y tomo la caja de cosméticos y me doro los párpados, me rizo las pestañas, mepongo un rubor oscuro sobre los pómulos, la frente y el mentón, me delineo una boca mejor, casi de fuego.

Ahora toca el timbre y le abro. Me abraza y dejo  mi cabeza en su hombro. Hablamos suavemente, él me tienta y me hace reír con mi boca tan roja y mis dientes tan blancos, que miro de reojo en el espejo que mi risa es perfecta, natural, picante como una copa de champán.

Ahora tomamos el champán y brindamos. Yo digo: “Por mi hija” tristemente, porque está en Dinamarca. Pero él me ve dos lágrimas, una en cada mejilla, y me las seca y dice “Por nosotros, por este mismo instante, por ahora” -y le queda el pañuelo con rubor.

Ahora me ruborizo porque dice que vayamos a llenar la bañadera con sales con burbujas. Es tan enorme la bañadera, es casi una piscina, y él es enorme cuando se sumerge. Yo me quito la bata rosada y me sostengo el pelo para que no se moje, y estamos y jugamos en el agua y yo apenas si le acaricio el pecho y él me besa, me pone las manos en los muslos y salimos del agua, y él, que me seca con tanta ternura que parece una madre acabando de acicalar a su niñito, me envuelve en el toallón.

Ahora ponemos el toallón sobre la sábana. Todavía no estoy del todo lista y él es apresurado: ¡tanta ternura que termina en pasión! Me lleva las manos, las dirige, tengo miedo de romper lugares frágiles con mis uñas tan largas.

Ahora las uñas, los cabellos, los ombligos, las piernas, los senos, las tetillas, los pelitos del pecho, lenguas, dedos, salivas, nalgas lisas y velludas se confunden y amasan.

Ahora esta masa gira, se da vuelta, yo parpadeo, tintineo, él habla desde arriba en voz finita.

Ahora él está acostado boca arriba y yo entro en él y él se expande con todo el contenido del agua de la bañadera con sus sales y sus perfumes. Flotamos, y devoramos leguas. Vuelvo a hacerlo. Su voz se pone aguda; al final es un largo chillido, un graznido, y es una mujer.

Ahora la mujer frente al espejo -ésta que soy, es decir yo, porque él ya se fue- no parece ni siquiera la sombra de Jenifer López.

Ahora hay un vampiro.

Envío secreto

Una de las innumerables veces que intenté el psicoanálisis llegué a la conclusión de que yo era la heroína de una historia de amor interminable, constante e igual a través del tiempo. Yo había elegido no tener otro objetivo que el amor, que es también una ficción -esto le dije a mi analista- para colorear la grisácea realidad.

La analista aseguró que yo no distinguía bien entre ficción y realidad, y no que simplemente hubiera elegido la ficción por una gloriosa afinidad. Lo cual, como es natural, me aterró, pero no dejé de responderle que una sesión de psicoanálisis era tan teatral como cualquier ficción, y que ella la tomaba por realidad definitiva, con su teatrino de diván en esa especie de cubículo contenedor mientras corrían los 40 minutos exactos que yo pagaba, o los 10 o los 60, ya no recuerdo…

Mora

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Comentarios

10 respuestas a “El vampiro”
  1. Jose Itriago dice:


    Me parece que entre ficción y realidad la línea divisoria es muy tenue, zigzagueante, con frecuencia interrumpida. Tratar de establecerla es una lamentable pérdida de tiempo. No hay realidad posible sin algo de ficción y la ficción nace de alguna realidad posible. Como un cuadro de Turner, donde el sol se supone dentro del envoltorio de luces espléndidas. Debe estar allí, pero ese “allí” es muy amplio, de hecho puede abarcar todo el cuadro.

    Es como el humo de la chimenea mezclado con la niebla. ¿Qué es humo, qué es niebla?. Los árboles, los edificios y hasta las personas se confunden con las sombras.

    Ni la muerte está claramente definida. No hay dudas que para la familia y los allegados la desaparición del ser querido puede ser definitiva, hay una frontera, un antes y un después categórico. Pero no sabemos cómo será para el que muere. Según algunos empieza a vivir, para otros puede reencarnar en un grillo, algunos consideran que evolucionará hasta llegar a la nada.

    Y cuando se habla de amores, la realidad y la ficción son una sola cosa. Tienen que serlo. Cada parte supone a la otra, que puede ser radicalmente diferente a lo que cada uno cree que es. Pero nos enamoramos de lo que suponemos que son las personas y creemos, además, que sienten por nosotros lo que esperamos que sientan, lo cual, obviamente, es el colmo de los disparates. Pero es así y seguirá siéndolo. Algo confuso, lleno de deseos reprimidos que tratamos de liberar con disimulos, con mucha prudencia y ahorro, para no espantar a nadie. Una vela encendida: un tramo mínimo de pabilo nos basta para llenarnos de luz. El resto está cubierto de parafina, no se ve, pero allí está.

    En estos días se rememora el primer centenario del hundimiento del Titanic. De los innumerables reportajes que habremos visto todos, quiero remarcar el insondable silencio de los 4.000 metros de profundidad oceánica. Es algo que impresiona. Un silencio en medio de la oscuridad. No hay luz, no hay ruido. Pero de pronto, sigilosamente, cruza algún animal marino. Pasa y desaparece. O creemos que desaparece. Posiblemente al camarógrafo -o quien controla el robot usado para las tomas- lo menos que le interesa es la curiosidad que esa luz sorprendente, que llegó a semejante profundidad, pueda despertar en una fauna misteriosa que, imagino yo, estaría viendo de lejos, temerosamente, esos haces cegadores como monstruos amenazantes, como criaturas extrañas. Ese que atravesó el haz quizás fue delegado por el resto para interceptar al invasor, para romper sus tentáculos y tuvo que regresar con la noticia, aun más extraña y aterradora, de que era del todo invulnerable, que era la misma agua.

    Después, cuando las luces se retiraron y volvió la quietud al esqueleto trasatlántico, los miles de muertos en paz habrán seguido su diálogo de silencios con las criaturas que alimentaron durante tantos años. Es algo perturbador, una explotación del voyerismo macabro del ser humano; una atracción seudocientífica convertida en vedette de televisión. ¡Qué distinto es el mar de la superficie, lleno de sol y movimiento, de rumores y olores, al mar de semejante profundidad, lo más cercano a una muerte absoluta!.

  2. ILEANA ALFARO Alfaro dice:

    Este Vampiro es toda una realidad, porque el amor en determinado momento y oportunidades es eso una ficción , una ficción tan bella que deseamos y creemos que es realidad, porque en el amor se puede decir que la ficción y la realidad se confunden, se entre mezclan , y cuando estamos felices somos unas reinas y cuando nos abandonan nos convertimos en vampiros y nuestra existencia es una continua penumbra, hasta que aparece otro nuevo amor que hace que comience de nuevo nuestra próxima obra teatral . Pero que bello es estar enamorado.

  3. burno comanche dice:

    Desde adolescentes siempre lleve algo de dentro de mi, lo que ella me regalo, su amor que tanto tiempo extrañe, amor puro y casto como pocos, pero siempre me falto ella.
    La llama de esa vela siempre estuvo encendida y creo que lo estará siempre porque por mucho que busqué el amor no encontré ninguno como el de ella.

    Nuca fue una ficción porque nadie regala amor por ficción y la llama perduro al menos en mi corazón hasta hoy y espero que siempre.Hasta mi perrita se cela de ella porque sabe que la amo de verdad.
    Mi interior siempre supo que no podía estar con ella pero no sabia el porque, hoy lo entiendo, su trabajo y dedicacion nos alejo pero de alguna manera siempre estuvimos juntos porque su amor siempre me acompaño en cada paso de mi vida.No se si ella encontró el amor en otra persona pero yo desde luego que no.

    Si no me quiere no tiene mas que decírmelo claramente y ya no estará conmigo porque yo solo acepto amor verdadero y mutuo.Un encuentro tomando un café mientras dialogamos es la solución para una confusión.

  4. Joise Morillo dice:

    Títeres de papel

    Hola querida; hola como estáis?
    Bien, queréis desayunar?
    ¡No, mejor al hotel! Desayunamos allá
    Para lo nuestro, no hay mejor lar.

    Despojaos de ajar
    ¿Puedo palpar? Umm ¡qué cosa jugosa tenéis!
    Y vos, grande y gruesa, para penetrar
    Los disfrutaremos con nuestros labios ¿queréis?

    Vos arriba y yo abajo, con firmeza
    Recordaos, no habléis, cuando esté alcanzado mi mejor parte
    No, os preocupéis en este punto ya no tengo cabeza
    Callaos pasadme vuestra mermelada de frambuesa.

    ¡Ya, ya,ya, uh, siiiiiii ahhhhhh!
    Ahí va mi almidón
    El mio salio vampiro
    El mio, marciano.

    Os ama
    Joise

  5. isabel salcedo dice:

    Me encanta, me identifica..como otras veces…me identifica el relato muchisimo..me gusta leerlo de una mujer, porque como mujer me veo a mi misma…y es bello, honesto y Real.
    Gracias mi querida Mora.Mis saludos y parabienes.
    Isa

  6. burno comanche dice:

    Bueno Joise, pero si somos diferentes no entiendo como surgió el amor.

    El amor amor creo que no entiende de diferencias al menos por mi parte y cuando ella no dice nada puede que sienta lo mismo.

    Si no siente lo mismo que me lo diga en persona mirándome a los ojos que no me parecerá mal y lo entenderé. No se que problema hay en guardar tanto silencio siendo tan fácil en hablar las cosas.
    No me moriré de tristeza, que ella me saque de la incertidumbre porque por internet no sabré quien me lo dice en realidad. Creo que no es pedir mucho en que me confirme si siente lo mismo o no.

  7. Iván Salazar Urrutia dice:

    A Mora leer siempre con fruición; pero hoy día Joise estuvo genial ¿no lo creen así?
    Saludos a todos; siempre los leo.
    Vancho

  8. burno comanche dice:

    Pido una disculpa por carecer de la capacidad suficiente para interpretar todo lo escrito en este blog.

    Interpreto que no hablamos de la misma persona porque si hay algo que no me gusta de una mujer es que se pinte y maquille, que se haga las cejas y las pestañas y yo nunca llenaría una bañera con sales y burbujas. Ella siempre fue una mujer sencilla y muy natural.

    La mujer lo interpreto como la Iglesia, sacerdote y puede que tengáis razón aunque ciertamente no lo se porque realmente no se quien soy. Soy muchas cosas en conjunto pero no se si soy uno entre todo ese conjunto de titanes entre otros, el dragón estuvo pero ya no esta, el astado fue quebrado y Yahveh se mantiene entre otros y todo esto y mas esta dentro de mi.

    Ella esta bien, cura mi alma y sana las cicatrices de mi corazón con toda la fuerza de su amor, porque su amor es grande.

  9. burno comanche dice:

    Joise mi sentimiento hacia ella es puro y casto y siempre lo sentí así,amor sin mancha es el que mas me agrada de ella, coger su mano y darle un abrazo es un amor sincero mientras le digo te quiero, y no me gustaría enturbiar ese amor tan puro que siempre sentí por ella,aunque también es verdad que los sentimientos se trasmiten y lo que me trasmita ella lo sentiré yo siendo algo inevitable pero controlable, es decir que solo siento lo que ella siente.

  10. cece asturizaga dice:

    Sra. Mora, leí su cuento, me gusto mucho, la forma en que va describiendo a su personaje, la intensidad del encuentro, y el final “desenchufante” que le da, ¡es genial!, mientras la releía, me iba imaginando el final, a ella, frente al espejo, despeinada, despintada, ¡SOLA!…pero me revelé contra esta imagen, y preferí serle fiel a la frase: “Ahora hay un vampiro”…entonces surgío en mi cabecita la imagen de “ella” frente al espejo, dejando la figura femenina de pseudo Jenifer López, y recuperando su imagen real, la de un vampiro, que relame con placer la fresca sangre de sus labios, mientras por el espejo se observa el cuerpo desnudo de un hombre, que yace tendido sobre la cama en desorden.
    Realmente, su texto llenó mis espectativas de lectora. ¡Felicidades y gracias por compartir su trabajo!



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