Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

Cómo escribir una novela…

Ahora enseguida les enseño, apronten lápices para tomar nota (La novela). Dejo que me citen en cualquier lugar (Citas y Frases por personajes conocidos de la historia); ya pronto, en pocos minutos, sabrán escribir una novela.

Lo difícil no es ni siquiera que haya que tener talento (El talento). Yo hablo de, aunque sea, escribir una mala novela. Lo importante es que diga algo chiquito en muchas, muchas páginas (Administración en una página). De que un concepto mínimo pueda estirarse hasta casi, casi, ser un sistema, una teleología -acabo de aprender que télos es traducible por objetivo, meta, sistema.

Y yo puedo enseñarles, de eso no me cabe duda (Diario trágico de una joven maestra). He escrito tantas cosas… tilingas… que han ocupado dentro de todo mucho espacio (El espacio-tiempo se curva en torno al observador). Fíjense. Lo que hago es mezclar la vida cotidiana y mis reflexiones de entrecasa con un ponerme seria como un filósofo y delirar, delirar profanaciones (Cátaros).

Es cuestión de atreverse. Otros se atreven a ganar dinero vendiendo útiles… innecesarios. Yo a tanto no me atrevería jamás. Y tampoco atraparía a nadie. No soy vendedora de objetos y cosas lindas, vendo, módicamente, palabras.

Me atrevo a hablar de la teoría de la relatividad, de los quantos y de los quepos; imagínense si no voy a atreverme a dar cátedra sobre juntar los cadáveres de muchas frases con cierta organización, y un mínimo de imaginación, para por lo menos sorprender. Una vez sorprendido, el lector sigue leyendo; una vez que sigue leyendo, y sigue las “ideas”, estas ideas son tan “imaginativas” que no muchos se atreven a refutarlas; no es una mala novela en todo caso, es apenas una novela incomprensible que cuenta algunos sabrosos chismes además, uno puede leer sólo la parte de lo cotidiano -la otra parte no existe; es una partitura pero que ningún músico adiestrado descifraría, es una partitura que sólo yo -el propio autor- descifro. Y además otros se hacen los que descifran, como me hago la que descifra a Joyce cuando no sé siquiera inglés, cómo podría…

¡Basta, ya enseñé bastante cómo estirar una idea!

Ahora a lo puntual: nuestra novela.

Principio de novela

Tómese un personaje, formado dentro de los bordes de la propia mente imaginativa, o por afuera. Dígase algo de él, o hágaselo hablar en primera persona, mas conservando la distancia. Que el lector sienta algo en común entre sí mismo y el personaje, pero que no lo vea entero, sino en un lugar de sombra donde pueda agregarle sus propios enigmas. Aunque el personaje no los tenga, aunque sea esdrújulo el personaje, basto.

Miren cómo quedó una página que arreglé de distintos escritos, poemas, cuentos y frases sueltas que se me ocurren de pronto y anoto:

A la grabación en la que Claudia confiesa el asesinato con mayor precisión, Justina no la usó nunca como materia literiaria. Está ahora aquí, sobre el escritorio, y habla de días, en especial por la mañana, en que Claudia y Urbano se reunían como en un gabinete de trabajo de la Edad media, o un laboratorio de magia negra, en la oficina de Urbano. Bajaban las cortinas…

Pero no, no me gusta; mejor les copio esta otra página, más reciente:

Novela policial

Tejo cuidadosamente las redes de la trampa donde voy a caer. Hay palas que se mueven sin hacer mucho ruido, y eso me llega en la noche, en secreto; son los que entierran como yo. Puedo ver o imaginar otros asesinatos que los míos, tengo sentidos como antenas colocadas en mi cuerpo y quizá en mi alma, pero ése no es el tema de este relato, sólo lo mencioné para nombrar de paso esa gran soledad y esa oscuridad de cuando me acuesto y trato de dormir aunque haya muchas horas, tantas y tantas que me invaden el sueño. Antes de dormirme por fin, quiero hablar con quien está a mi lado en la cama, pero mi voz se arrastra, repta, no alcanza a escucharse, yo no logro escucharme inclusive. Y ni siquiera sé con seguridad si hay alguien a mi lado en la cama cada noche, porque sospecho, pero no quiero tocar, que en la oscuridad pone bultos que simulan su cuerpo y cree engañarme; bueno, me engaña porque no quiero tocar.

Misterio es todo, pero yo quiero ser misterioso/a, especialmente para usted, Detective. Y quiero armar y desarmar el misterio, es decir revelarle algunas cosas, o tal vez todo aunque no linealmente, usted armará su juguete, sabrá quién soy o creerá (que es) (que yo soy) alguno de mis vecinos o vecinas.

“Mi mano está escribiendo sin tormento, sin amargura; vacilo de repente como una bailarina comiendo de sus pies; recojo la manzana podrida.”

Éste es mi corazón que voy a darle, usted va a saber de él, de su carne podrida; voy a confesar de algún modo…

Una advertencia: en los espejos hay niñas que me miran pero yo no soy esas niñas ni tampoco el ladrón que las roba, Comisario.

Voy a hablarle de un crimen y voy a hacerlo de un modo especial; haré para usted una novela en la que pueda descifrar ese crimen y quién soy o fui yo que asesinó.

En el silencio se siente miedo de verdad, cuando me están hablando esos recuerdos, mis manos que acarician el cuello de alguien y algo de dolor y de placer, esos recuerdos constituyen mi propia novela policial que releo: yo no habré escrito mucho pero he hecho mi propia novela con hechos tan reales, con puntadas de tanta realidad.

Nos mudados a este edificio en donde sucedieron los hechos hace 10 años (VER), y yo, sé que suena horrible, ya traía la idea de matar. Pero primero éramos un grupo de amigos; en cada departamento vivía un amigo o amiga o una pareja de ellos. A todos nos interesaba alguna forma de arte o de literatura, ¡qué gente, qué grupo atrabiliario!

Voy a tratar de descubrir la vida de cada uno de ellos, incluyéndome. Esa es la idea que se me ocurrió: que usted, Inspector –o Detective, o Comisario, no sé muy bien en realidad, pero imagino la persona a la que me dirijo-, me descubra, que este manuscrito sea una guía, llamémosle manuscrito para darle antigüedad, llamémosle novela para darle personalidad, como prefiera usted.

Ante todo quiero seguir divirtiéndome, sé que esto lo estremecerá. Pero a la vez quiero cumplir con un inexcusable deber ético: confesar. Sólo que usted deberá saber oírme.

Voy a describir, como creo que ya anticipé, cada departamento de este sector del edificio, como creo que era y se vivía allí en la época en que cometí el crimen. Cada departamento “sospechoso” tal como lo imagino y lo imaginé entonces, porque conozco y conocí muy bien a cada uno de sus moradores; ya le he dicho, todos somos o fuimos amigos, aun cuando las edades fueran extremadamente variadas; vinimos a vivir acá por un pacto de amistad y por ayudarnos en la soledad –aún en pareja la soledad nos ataca. Vinimos porque acá vivía alguien que era nuestro amigo, o que era un matrimonio o pareja amiga, y que a su vez había venido a vivir acá porque tenía un amigo, una amiga –o una pareja amiga.

Somos ocho personas, más la víctima.

Ocupamos entre todos tres pisos, entre los departamentos A y los B.

La víctima, usted es probable que ni siquiera tenga idea de que existe; y nadie más que yo tiene idea de que es o que fue una víctima.

Víctima de la muerte está claro que lo es, pero no suele pensarse de este modo, y aunque se piense, no es éste el modo de decirlo.

Como desde los años que estamos acá hay dos muertes entre nuestra gente, y ambas en apariencia naturales, usted deberá descifrar aparte cuál de esas muertes es el asesinato.

Acá algunos tienen –tenían, ahora ya son adolescentes- niños; no sólo las parejas “constituidas”. Hay una muchacha -que ahora es una mujer adulta- sola con un niño –que ahora es un adolescente o un joven. Tal vez usted no la descubra porque ella le habla al niño como si éste fuera un hombre, y el niño le habla a ella de un modo que tampoco es de niño.

Pero he sembrado pistas. Por ejemplo, yo una vez quise dedicarme a la pintura. Pinté un cuadro que no está nada mal. Lo tengo en mi cuarto, pero imagino que habrá muchos cuadros en cada casa, y que todavía puede haber más ahora, con el paso del tiempo.

La víctima no tenía un cuadro en su cuarto, pero ahora quizá pueda tenerlo. Digo que tal vez alguien puso ahora un cuadro en lo que era su cuarto, no lo sé.

El cuadro que yo pinté tiene nombre, pero ese nombre no está escrito en ninguna parte y sólo yo lo sé. Se llama –y ahora lo sabe usted también- “Los enamorados en el Obelisco”. Pero nada en el cuadro indica que esos que están allí estén enamorados y que ese fondo blanco que se ve sea el Obelisco, por eso no creo que lo descubra mediante esta pintura.

Si entra en mi casa, si entra en mi cuarto y ve presidiendo nuestra cama matrimonial ese cuadro, tampoco lo reconocería por el nombre, aunque, por otra parte, es el único nombre que le cabe. Lo pinté con amor, con nostalgia y hasta con odio por una tarde que me dejaron, y me dejaron allí, en el obelisco. Con ternura también.

Aunque muchos de los sospechosos o de los que están a punto de ser sospechosos tienen un cuadro en la cabecera de la cama, o lo tenían. En algunos debe estar sólo el rectángulo desteñido de la pared. FALTA TERMINAR

Instrucciones:

En los lugares donde dice Ver, o dice Falta terminar, vean y completen… En cuanto a las frases subrayadas, consideren sacarlas o arreglarlas, simplificarlas por ejemplo o bien hacerlas más elaboradas.

Envío

Lo más razonable sería consultar a gente como José Itriago, Benjadem, Vancho, Joise, etc., ¿no?

Lo más razonable quizá sería que cada uno escribiera sin ninguna instrucción.

Después de todo yo, la que les “enseña”, no terminé ninguna de estas muestras.

Ahora que lo pienso, lo mejor sería que ustedes me enseñaran a escribir, o mejor todavía, a leer una buena novela.

Citando una vez más a JLB, pero no literalmente, “no me enorgullezco de lo que he escrito, pero sí de lo que he leído”… Citando… y salvando las distancias.

Abrazos fuertes para todos. Estoy triste porque mi perra Polka está enferma.

Mora

Editorial, Monografias

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Comentarios

21 respuestas a “Cómo escribir una novela…”
  1. Jose Itriago dice:

    Antes uno caminaba viendo de frente, estaba seguro dónde pisaba. Un amigo lo definía diciendo que uno caminaba como jugador de futbol. Pero ahora, ante el temor de un tropiezo camino viendo el piso. Así que ahora leo las aceras.

    Cada vez observo con más atención sus grietas, sus líneas, sus manchas, las hojas, el papel, los desperdicios, el trazado del cepillo cuando las hicieron, el trazado de la escoba cuando las medio barren. Estas líneas y marcas me recuerdan las lecciones del famoso y antiguo “método Palmer” con el que me torturaron durante varios años de mi infancia. Pero con ciertas diferencias importantes. En el cuaderno Palmer debía mantener el texto entre tres líneas paralelas: dos líneas muy claras abajo, bastante juntas, para las letras como a la “a” o la “v” y una tercera más alta, para letras como la “t”, la “l” y las mayúsculas. En la acera las referencias no son explícitas. Hay que buscarlas. Existe el borde, cuando lo hay, pero con frecuencia hay que analizar y seguir o abandonar líneas transversales, curvas, parábolas y cualquier otra figura, entre las cuales la más difícil es la elipse.

    En la escuela debía escribir perfecto entre las tres líneas, copiando el modelo de la parte superior, siempre con el mismo ángulo, quizás unos 15° hacia la derecha (¿Existiría un Método Palmer para zurdos?). En cuanto me salía, o perdía la inclinación (sobre todo con la “f”), inmediatamente la maestra (que se llamaba Maria Luisa Castro y nosotros, con muy buena capacidad de síntesis, llamábamos MALUCA) nos daba un reglazo en la mano y si estaba de mal humor -que era lo usual- hasta nos lanzaba el cuaderno y nos mandaba a una esquina, otra vez, a hacer palotes (que venían incluidos en el mismo cuaderno del método Palmer)

    Debo agradecer que este nuevo método de escritura que hoy vivo, el método de las aceras, lejanamente similar al viejo Palmer y sus referencias donde inscribir el texto, es más dulce, humano y espontáneo. Está hecho de promesas difíciles de leer, quizás, pero susurradas con amor y hasta con futuro, que es ya casi increíble. No grandes futuros: solo posibilidades de intuir en el próximo paso algún verso conocido, una melodía de siempre, el rasgo de una luz amarilla sobre un azul profundo. En otras palabras, la posibilidad de que el próximo paso no interrumpa una cadencia mental, ni genere aversión contra lo andado.

    Hoy, por ejemplo, pude seguir los primeros versos de Keath sobre el mar: “No cesan sus eternos murmullos, rodeando las desoladas playas…” e inmediatamente adiviné que me encontraría con una mancha de Turner, uno de sus atormentados atardeceres marinos, que por fin la descubrí, audaz en medio de la gris indiferencia del concreto, gritando soles y nubes y mares que uno no sabe si están enfurecidos o más bien, radiantes de vida. Siguiendo una grieta en las crestas de esas olas, empecé a recordar unos compases de Debussy, lamentablemente interrumpidos por una alcantarilla, metálica, torpe, totalmente ajena a cuanto ocurre a su alrededor. No sé leer esas tapas de metal sucio, con escrituras y ornamentos. Pero la observo detalladamente con el objeto de entender tantos adornos rematados con coronas de laurel en los bordes o quizás sean coronas de adviento esperando una vela cada domingo.

    Voy leyendo y escribiendo, un contrasentido que puedo soportar sin mayores problemas y que, por lo que a mi respecta, es más fácil, más natural. Voy leyendo el manuscrito -aunque el término otorgue antigüedad- que seguramente escribiré, aun a sabiendas que será muy diferente al que concebí, al primero que leí. Es que una idea lleva a otra y a otra y al final se pierde, se enreda, se contradice y es cuando más se hace “uno” en sus trazos, en lo que dice con letras, música y colores.

    Pero no hay huellas. A cada paso, solo restan algunos vestigios de algo que pensaba. Al día siguiente, si camino el mismo camino, seguramente leeré otra historia, otro recuerdo. Omitiré manchas, perderé grietas. Tengo que inventarme cada vez, como si fuera una obligación renacer diferente cada día, sin casi pistas del pasado: quizás un olor, que me ubique en un entorno que me abriga; un nombre escrito cuando el cemento estaba fresco, que puedo vincular con alguien, quizás el mismo de ayer y posiblemente mañana tendré esta misma duda, pero sentiré que ese nombre es algo que ha estado conmigo; el eco de alguna música que no creo conocer, pero que me gustaría oír completa y en completa paz. Y entonces digo “cuando termine esa melodía viviré este mundo”, aun cuando no esté seguro si me refiero al mundo que todos llaman mundo o al que te permite estar en todas partes o no estar en ninguna. Y empiezo a leer en voz alta, cuidando no mover los labios y sonreír a quienes encuentre en mi camino. De todas maneras, mañana seré otro. Nunca más tocaré lo que hoy leí y escribí: sería profanar un momento que existió y fue hecho para ese único instante. Quizás algún día camine en el sentido contrario, no sé. Pero me provoca.

    .. o ..

    Lamento que tu perra esté enferma. Yo tengo un labrador que llamé “obama”, para poner a ambos personajes en el nivel que les corresponde. Cuando se enferma traigo otro perro amigo y se anima de inmediato.

  2. Noelia Barchuk dice:

    Hola Mora

    Qué grato es encontrar este material en mi correo. Agradezco el tiempo que te tomaste para obsequiar estas instrucciones que sin lugar a dudas, serán útiles.
    Te comento brevemente algo; en Facebook pude intercambiar unas cortas (y cortantes) palabras con una escritora muy de moda por estos tiempos, ganadora de premios y todo cuento. El tema es que pregunté tres palabras claves para escribir una novela. La respuesta recibida fue: “Ah no, eso si no te voy a contestar”. En fin, fue muy básica mi pregunta, tal vez pequé de ingenua ¿quién daría la fórmula del éxito?, tal vez, no costaba tanto una respuesta un poco más cordial.
    Por lo tanto, verás, que recibo de buena gana tus palabras, y prometo citarte cuando tenga armado mi “robot”, me esperan muchas horas para experimentar….

    Un beso grande, desde Resistencia, y especialmente para Polka, que se cure pronto!!

  3. gustavo torres dice:

    tratandose de que todos somos del mismo gènero todos estamos propensos a caer, unos en la igenuidad y otros en la prepotencia o quizà falta de humanidad como le sucedio a Noelia Sanches respecto a la incidencia con la pregunta a la escritora que ella menciona. Dado que la vida se compone de leyes y derechos, hay una ley de Jesùs el Cristo que dice que el que busca encuentra y al que toca se os abrira, porque el conocimiento viene de las alturas, de las mentes que tienen afinidad con el infinito, con lo macro con el còsmico, y eso eres tù, profesora, una mente abierta para el mundo y en ti encontrò regocijo a su alma la amiga Noelia con su aporte literario a la pregunta , como escribir una novela. es mi caso tambièn, profesora Mora, desde hace mucho tiempo ha sido mi anhelo escribir novelas.La cuestion es còmo empezar., o que formula aplicar para el desenvolvimiento del dilema. Si tiene la posibilidad de compenetrarse en mi deseo o anhelo infinito digame por favor còmo empezar, que tengo y que me falta por favor . Es muy valioso su aporte literario para ensanchar el compas de conocimiento que tantos serea necesitamos. Gracias por aportar a mi vida lo que me gusta, las palabras, que son el pan nuestro de cada dia. espero me comprenda como tambien una respuesta en hora buena. Dios te cuide.

  4. elsa del rosario zegarra dice:

    Mora el objetivo que tengo, después de tus sabias instrucciones, es escribir una novela, te la mandaré cuando termine.
    Saludos abrazos en la distancia y que se recupere tu mascota.

  5. mariana perez dice:

    No soy escritora, pero en el fondo lo pretendo. Me arriesgo a hacerlo y luego hago el intento de destruir lo que escribo, la más de las veces lo logro, porque siento pavor a mostrar esos papeles, pues tal vez para algunos resultarian ser tan solo manchones de tinta, para otros una ridiculez, para mí es una pretensión, un gusto y un desahogo.
    ¿Que importa si es absurdo? ¿Si soy buena o si soy mala escribiendo? Eso sí, me gustaría aprender a escribir una novela, confieso que empecé una hace muchos años y no pasé nunca de los dos primeros capítulos,.
    No era otra cosa que el relato de una vida absurda.
    Eso sí, tiene de todo un poco: Inocencia, altivez, niñez, vejez, tristezas, alegrías, pobreza, riqueza, odios, amores, pasiones, engaños, desengaños, lágrimas, vida, muerte, amarguras, robos, abusos, intrigas, maldades, bondades, abusos, violaciones… en fín, creo que la vida es así, contiene todo eso y hasta más… no es más que un continuar trajinar de extremo a extremo.
    No soy muy buena escribiendo, tampoco lo soy leyendo, porque lo hago muy someramente. eso sí, confieso que unas tres veces te he leido, me gusta lo que escribes, algunas veces me identifico con algo de lo que has escrito, me toca un poco, otras veces me pierdo, porque siento que es una mezcla de ficción y realidades.
    Si lo pienso un poco, se parece un poco a mi realidad o la de alguien a quien tengo cerca.
    Aunque eso de “cerca” es relativo, cerca no hay casi nadie.
    Hoy escribí lo siguiente:
    … Mi hija se marchó con su hijito y su pareja a formar una familia y sólo quedaron, mi hijo que es un jovencito que se marcha a la calle a visitar una noviecita que tiene o a sus amigos para no sentir la soledad que es casi palpable y un padre anciano que se muere poco a poco. sólo que no quiere morir, se aferra a la vida de tal manera, la mayor parte de las veces no tiene uso de razón, pero un día cualquiera amanece lúcido, y se levanta de la cama arrastrando los pies, ayudado de un caminador.
    Todos los jueves a las 8:00 a.m. llega una mujer enviada por el sacerdote de la parroquia, le da la bendición y pone una hostia al moribundo en la boca, en ocasiones, cuando está lúcido, toma la comunión con tal fervor, otras veces la escupe. ¡Ja! Por dos ocasiones lo ha hecho, menos mal que ya la buena señora se ha marchado, siento verguenza ajena que vean escupir lo que con tanto cariño trae la buena señora… “… el cuerpo de cristo…” . tal vez con su gesto humanitario pretende ganar un trozo de cielo…
    El médico le diagnosticó cancer en etapa terminal hace dos años, le pasó de la tiroides a la traquea, pero ahí está él… vivito y coleando. “…No es lo que los médicos dicen, es lo que Dios quiere que sea… y será cuando ÉL lo decida, a su voluntad y a su tiempo… “, asegura la buena mujer, y la razón la asiste.

    Ahora bien… te he contado un poco de lo que veo alrededor, haciendo gala de mi humilde, tosca y ridícula pretensión, intentando enlazar ideas, pero a ratos me pierdo, porque no es mi historia, es una historia ajena, pero la asumo como propia.
    Lo que si hay de cierto es que a ratos los sentimientos, las emociones, la soledad, o la simple satisfacción de hacer algo que nos gusta, nos lleva a escribir cosas… lo que sale de la pluma, no es otra cosa que una mezcla de vivencias, propias o prestadas, tomadas de ficciones o de realidades, pero sentidas, desde el momento en que las piensas o transcribes.
    Ya no se si soy YO la asesina por haber tratado mal a alguien que decia amarme o si si fue a mi a quien asesinaron cuando engañaron y robaron mis sueños… si soy el detective o el misterio, me identidico con el detective porque estoy ansiosa por conocer el misterio y desarmar ese muñeco que armó alguien en mi vida para ocultarme cosas, tal vez sea mi vecino o mi vecina, o alguien que se hacia llamar mi mejor amigo o amiga…..
    ¿Que importa ya lo que me crea o que me quieran hacer que crea?

    Gracias Mora, por escribir cosas que de una u otra manera, atañen e interesan a otros, no sé si soy víctima o victimaria en una historia, si soy la que está sóla en la cama tratando de tocar una figura humana o la almohada que se encuentra en el lugar de un cuerpo, si soy la culpable de esa soledad que me atosiga o si es que en verdad me encanta estar a solas..
    Un abrazo afectuoso y mis sinceros deseos de que Polska se alivie de sus males…
    Mariana Pérez Manjarrés.

  6. Blanca Estela Saavedra Donoso dice:

    El cuento de José me hizo recordar mi niñez; cuando solía pasar largos momentos hablando conmigo misma, pero en silencio, algo así como algunos llaman, la “cháchara mental”, como si la mente tuviera voz y nunca se callara, así como las cosas también formaran parte de la tertulia y dieran su opinión.
    Una hermosa tarde de verano asistí a la elección de la reina de los lápices. Estaban todos desordenados luciendo sus colores de conquista, cada cual quería hacerse notar empujándose uno encima de otro sobre la mesa. Mi mano era el juez implacable que los iba eliminando de a poco sin dejar de etiquetarlos de feos, tontos y apagados colores, por esa razón “TÚ TE IRÁS FUERA”…
    Y el oscuro, entristecido y feo lápiz, era lanzado al precipicio sin misericordia, con de la paso lento hacía abandono del lugar.; luego caía al suelo, donde seguro moría de inmediato. Otras veces los dejaba sentados en la platea observando cómo eran coronados los más bellos, y yo veía en ellos que siempre desearon ser elegidos, pero conocían su condición, el espejo de mis ojos se encargaba de revelar su oscuridad y mi dedo acusador de juez amante de lo bello y sólo de lo bello, sacaba fuera todo lo desagradable a la vista del consorte.
    Cada vez que escuchaba pasos acercarse, el juego era interrumpido por algunos momentos, lo que muchas veces me incomodó, pues estaba en el clímax de la sentencia, la que al rato debía retomar, pero ya no tenía la misma fuerza. Había que recomenzar, aunque fuera al día siguiente.
    Y al día siguiente había más luz, o quizás era más temprano, entonces los colores brillaban aún más. “SÍ HOY LA FEALDAD SE DIFERENCIA DE LA HERMOSURA CON MUCHA MAS CLARIDAD” gritaba con voz gruesa en la garganta el juez que esta vez apareció con atuendos de rey.
    Y así continuo esa mañana haciendo separación tras separación, hasta quedar con tan sólo seis lápices; los más hermosos, El cerúleo de manganeso, el amarillo oro, el rojo carmín y otros tres, que acompañarían el reinado del amarillo oro.
    Que niña más discriminadora, dirán ustedes, pero era una niña. Hoy, los colores están siempre conmigo, ayudándome a volar a otros mundos, llenos de alegría, luz y entretención. Están los oscuros, los claros, los feos y los bonitos.
    Estoy feliz hoy vendí dos lienzos; una playa extensa de color turquesa, que te invita adentrarse en sus aguas, y otro, unas negritas africanas trabajando al sol, vendiendo frutas.
    Los amo, pero más a Dios.

  7. José Albeiro Duque Cedeño dice:

    El Otro yo que llevo en mis entrañas
    siento a veces salirse por mis poros,
    me presiona,me impulsa,me reclama,
    sobre algo que escondo y que nos falta.
    Pregúnto al otro yo lo que nos falta
    y con mucha vehemencia me responde:
    tu mundo,tu exterior,es muy completo,
    pero el mío en tu interior es una cárcel…
    la cárcel que éres tu al conformarte.

    Gracias Mora!. Tu correo es de lo más generoso y grato que he recibido a través de este medio.Ojalá lo que le falta a mi yo interior sea escribir novelas.Dejaré lo intente;no importa cual sea la calificación…..

    Un fraternal abrazo rompe huesos,desde Colombia y mis votos por la salud de Polka y le das saludos de Niko, mi perro !!!

  8. ricardo gimenez dice:

    Ayer fui a ver la exposición “our Body” que muestra cuerpos humanos reales, a los que les inyectaron una resina al morir. ¿Los viste? Se ve un cuerpo que parece vivo (casi) pero descarnado, en el mas amplio sentido de la palabra. En un caso les quitan parte de la piel y se ven los huesos y los órganos y el corazón que parece latir. Hoy empecé a leer tu cuento y pensé: “.- No se empieza asi, se empieza con un concepto ; por ej.: ¿Qué sentirá un viajante de comercio que por su trabajo vive una realidad diferente, nómade, y cuál será la relación con su familia?, y ahí aparece Arthur Miller y se manda una obra maestra . Seguí leyendo tu “escrito” y pensé primero que era un ensayo, después que era algo surrealista y a medida que me emocionaba ( Casi lagrimeo, Bha¡¡¡, lagrimeé ; que guacha y no es la primera vez que me hacés eso ) me di cuenta que era como la exposición de los cuerpos (valga la comparación): Pero en este caso era un alma (la tuya) descarnada y expuesta, girando sobre una base que gira, iluminada desde abajo y desde arriba ( para mejor exhibición). Es tan grande, tan grande tu sensibilidad que me preocupa que sufras por eso. Gracias por lo que haces, pero cuidate. Mirá un poco de Tinelli, asusanitizate ( por la Susanita de Mafalda) un poco. Me gustaría que me contestes: “.- Pará, loco, soy sensible pero no como vidrio…….” Un beso y gracias.

  9. Celestino Gaitan dice:

    Mora:
    Como siempre eres un encanto,
    siempre quise escribir una novela,
    Ahora con tus instrucciones, sera’ fa’cil.
    Siempre me resultas, Interesante y Entretenida,
    ademas de muchas otras cosas que me motivan,
    COMO SIEMPRE GRACIAS!!!
    Besos…
    …Saludos y Abrazos para Tod@s.

    Celestino.

  10. benjadem alflorentin dice:

    hola Mora, disculpas x éstas 2 semanas d ausencia, estuve muy ocupado con el trabajo, he “pispeado” algo sobre alejandra pizarnik, pero no me qise entretener y perderme el post actual, luego cuando disponga un poco + d tiempo lo voy a leer tranqilo.
    Sobre novelas, no soy muy amante d las mismas, soy un consumidor frenético d cuentos d todo tipo, fantásticos y ficción mucho mas; pero las novelas, si no me atrapan desde las primeras páginas termino dejándolas colgadas, como x ej, Abbadón el exterminador, d Sábato -leí mas d medio libro (600 págs.) pero intenté seguir 3 veces y no hay caso; no puedo; lo mismo me pasa con García Márqez, terminan aburriéndome la intrascendecia y la lenitud d la acción, uno lee 200 págs y todo sigue igual, como en las telenovelas. Así q, mucho consejo no puedo dar ya q no soy aficionado al género, he leído muchas, entre las q mas me gustaron están “el gran Moulnes”, ” Gimpel el tonto”, “el último justo”, “el viajero d las 4 estaciones”, “la piedra d luz”, “la boca del nilo”, “la novela d mi amigo” (d Gabriel Miró, uno d mis autores preferidos), “la gloria d Don Ramiro”…

  11. Iván Salazar Urrutia dice:

    ¡Escribir una novela! Algunos dicen es el género mayor… Yo inicié una que nunca la termino; es decir nunca se termina. La tal novela tiene desde luego personajes; iba yo traqueteando con ellos por las páginas cuando de repente se escapó uno de ellos y hacía cosas que me sorprendían. Es “mi” novela, pensaba yo -iluso- y trataba de lazar al díscolo para seguir mi construcción literaria. Mas luego fueron sumándose el resto de la pandilla de sujetos y hasta de lugares y tiempos. La novela tenía su propia vida y existencia.
    Bueno, así ocurrió.
    Ahora -este es un secreto entre ustedes y yo- siento que la novela me escribe. Ella, es decir algún personaje de ella, está escribiendo mi vida. Quizás hubo algún cónclave secreto y son todos responsables de este escrito que es mi vida. No dejo de recordar al hombre que no sabía si era hombre que soñaba ser mariposa, o mariposa que soñaba ser hombre…
    Se instaló en mí el hábito de tomar pastillas para dormir, así no sueño, o no recuerdo lo que sueño; tampoco escribo, pues siento que la letra pulsa mis dedos; parece que me escribe…
    No recomiendo escribir una novela; es mejor ser feliz.
    VANCHO

  12. Blanca Estela Saavedra Donoso dice:

    Vancho: el hombre que estaba confundido con su sueño fue Laotsé.?

  13. ANA SULMIRA PEREZ PEREZ dice:

    En este momento me encuentro con el asombro y de éste paso a la admiración y luego a la plena satisfacción de encontrar respuesta a mi actual, incipiente y esperanzado oficio. He comenzado a escribir una novela (primera vez), después de unos cuantos poemas cortos y sin título. Preguntándome si tal vez, en lugar de hacer crecer estas pequeñas alas, no me vaya a estrellar con mi amigo, el pavimento. Estoy feliz con tus palabras, Mora. Son alentadoras, cálidas y como siempre, amorosas, como ese reto que a veces se me planta de frente con gestos, que van desde el burlón, ceñudo hasta el bondadoso y paternal que tal vez me levante para alcanzar, entre las ramas de la copa del árbol más alto el sol, que se ofrece como una fruta madura.
    Gracias Mora.

    Ana Sulmira.

  14. Joise Morillo dice:

    ¡Salve, Oh mi admirada; genuina y didacta Mora!

    Para escribir apropiadamente, es preciso que emerja lo genial del individuo, esta genialidad se presenta o puede presentarse tanto aguda como constante o recurrente, ambas determinan la capacidad creativa del escritor, escribir de por sí, no es fácil y a la vez no ejerce tanta dificultad esta ambigua razón se manifiesta porque si bien es difícil escribir para propia satisfacción, lo es más aun para los demás, sin embargo, no es tan difícil conseguir un argumento para desarrollar la trama de una novela por cuanto su origen las mas de las veces se garantiza o fundamenta de los más patético de la vida cotidiana, bien sea mediante la descripción de lo efímero de la realidad como el planteo de lo profundo de la verdad, en tal sentido, observaremos que: lo más severo de una obra literaria, aunque su estructura exija una perfecta armonía gramatical, lo emblemático y necesario será siempre, la descripción y la narrativa.

    En cuanto a la temática, se presenta variopinta. Esta pauta, no debería tener mayor índice de dificultad en el sentido de su escogencia; tema en sí, las mas de las veces refleja la vida cotidiana, yo, particularmente, que no soy escritor; pero disfruto de la escritura de los que son, critico una posición bipolar en la preferencia y/o inspiración de los autores, aun cuando existe una gama de tendencias, no obstante, en las obras se palpan: escogiendo a Nietzsche, lo apolíneo y lo dionisiaco. ¿Por qué tal afirmación? En muchas obras veréis reflejada; la miseria humana, la injusticia por ejemplo, la discordia, la envidia, la crueldad, el vicio, lo grotesco, lo absurdo, el solipsismo,la guerra, el crimen; en fin la perversidad, generada por la maldad, causas y consecuencias. Esto es lo dionisiaco. Mientras lo apolíneo aun cuando contenga ciertas formas de miseria, reflejan: la bondad, la piedad, el honor, la valentía, la paz, el triunfo del bien contra el mal.

    Es menester una buena descripción, una buena narrativa, para desencadenar emociones; para presentar ante el lector lo profundo del deseo del escritor en llegar lo más adentro del espíritu del receptor, aun cuando la intención sea definir causas y consecuencias de los avatares que en la obra se reflejan, el autor no espera por parte del lector soluciones, pero si, concederles el conocimiento del acontecer, de lo cotidiano, lo burdo del mundo.

    Otras tendencias son la ficción, el realismo mágico, estas son las visiones futuristas del genio de los autores y sendas interpretaciones de lo acontecido en la historia, mediante las figuras y formas literarias de palabra y pensamiento. El símil, la parábola, la metáfora, paradoja, hiperbole y otras de dicción junto con el estilo poético, son las principales armas del autor surrealista y otras muchas tendencias de vanguardia, quienes atribuyen presente al futuro, realidad a lo irónico y absurdo, verdad a lo irracional y desconocido.

    Es pues, las dos cosas, fácil, si manifestáis con genuidad vuestras observaciones en función de la conducta humana y su cotidianidad, y difícil en el sentido de entablar una contraposición a lo que ha sido y lo que debería ser.

    Os ama
    Joise

  15. Iván Salazar Urrutia dice:

    Blanca Estela, amiga: no es de Lao Tsé (Laozi), sino de su discípulo Chuang Tse (Chuang Tzu, Zhuangzi). Bastante más relativista que su maestro, piensa que con método racionales no se puede auscultar fenómenos no racionales. Personaje muy interesante.( Siglo. A:C)
    Un abrazo, VANCHO

  16. Joise Morillo dice:

    Amigos eruditos, con la venia de Mora.

    Chuang Tzu, antes que su discípulo, era un brillante exponente o explanador –como le dice Carmelo Elorduy- de la doctrina taoísta Profesada por Pon Yang Li (lao tan -Lao Tse), de quien era devoto, y ex temporáneo de casi 200 años, según Szu Ma Chìen historiador de la antigua China (163-65) AC, Chuang Tzu, fue considerado como un brillante y travieso literato que hacia ficción al exagerar la virtud de Lao Tse a tal punto de convertir a Confucio el gran maestro de la antigua cultura china en un sumiso discípulo de Lao Tan. En una de sus anécdotas ficticias, Chuang Tzu cuenta que: un día, Confucio, después de asegurar a sus discípulos que iría a darle clases a Lao Tan, de: jen (amor al prójimo) y de i (la equidad), al ser abordado por el sabio al respecto, Lao tan le contestó;

    “Si al cerner el salvado trigo se le ha metido a alguien su polvo en el ojo, vera el mundo trastocado. Si un mosquito o un jején le ha picado su piel, no puede conciliar el sueño toda la noche. De la misma manera nos escuecen y turban el corazón ese amor y esa equidad. Nos causan una confusión inmensa. Su merced procure que el mundo no pierda su autenticidad natural. Dejese mecer por el viento y yérgase con la virtud del tao (lo supremo). ¿para qué tantos esfuerzos? Los cisnes no necesitan bañarse todos los días para conservar su nívea blancura, ni el cuervo necesita pintarse para conservarse negro. A lo blanco y negro si son auténticos nada puede cambiar de color. La admiración y los elogios de otros no agrandan nuestra fama. Secado el rio los paces se apiñan y con su aliento se proveen de humedad unos a otros”

    Según Chuang Tzu, Confucio después de oir semejantes palabras quedo mudo por tres días, al ver su actitud, los discípulos lo abordaron, inquiriéndole respuestas a sus enseñanzas para Lao Tan, a lo que respondió:

    “Hoy he visto al dragón enroscándose sobre si y, desplegándose, ostentar su magnificencia , montarse sobre las nubes y nutrirse de los elementos yin y yang, he quedado con la boca abierta y no la puedo cerrar. ¿Qué consejos o reglas podía dar a LaoTse”

    Como podeis ver esta alegoría comulga con los versos de nuestros maestros cristianos por ejemplo:
    “Jesús ha dicho : no arrojéis perlas a los cerdos, pues pueden que las pisoteen y enfurecidos se vuelvan a vos y os destrocen”

    Jesús ha dicho: No estéis ansiosos en la mañana sobre la noche ni en la noche sobre la mañana, ni por vuestro alimento que comeréis ni por vuestra ropa que llevaréis. Sois bien superiores a las flores de viento, que ni peinan lana ni hilan. Al tener una vestidura, ¿qué os falta? ¿O quién puede aumentar vuestra estatura? El mismo os dará vuestra vestidura.

    Chuang Tzu, con su ficción es observado por Szu Ma Chíen como el gran idealista del taoísmo, afirma del, que: Su pensamiento, derivado de las enseñanzas antiguas, se puede concluir una afinidad con la sabiduría occidental respecto al ser supremo (Tao) y la omnipotencia del creador Dios. Principañmente respecto a su espotaneidad.

    Os ama
    Joise

  17. Néstor Aníbal Torres Álvarez dice:

    LOS HIJOS DE MAMI si puede reírse ríase o póngase serio, no es su caso
    No se altere, piense, medite y agradezca al Creador que no está en esta situación.
    Cuando se da eso, es cuando las madres o padres pierden su rol y se vuelven demasiados sobreprotectores (ras),
    No saben el daño que le hacen y no lo dejan desarrollar, que para tomar un decisión miran a la mami o al papi como pidiendo ayuda para que le den su venia, les quitan el poder de decidir. Llegan al colmo que le buscan novia y si por desgracia él o ella se enamora ahí ardera Troya, con todas sus consecuencias.
    Consultado con Psicólogo me decía que es una gran enfermedad que poseen los protectores, que no quiere que le suceda a él o ella lo que tuvo que pasar.
    Y es así que lo hacen un chismoso que le cuenta hasta los últimos detalles como le va en la escuela hasta las miradas de sus compañeros le ofenden.
    La mama cuando llega a la adolescencia toda chica que se le acerca es un peligro, primero lo alerta y si no funciona va y habla con la señorita para desanimarla.
    Cuando logra casarse si no pone de su parte, será el hazmerreir de sus compañeros YA QUE LA MAMITA, buscara un pretexto para irse a vivir con ellos, entre los que más se conoce, que a mi hijo le gusta el chupe de pescado sin maní, la ropa bien planchada desde los interiores, los platos y la ropa no la recoge el, tampoco los lava. En pocas palabras la mamita crió un inútil.
    Cuando le toca comprar no llama a la esposa sino que consulta a la mamita y no se diga del sueldo la mayor parte es para la mamita.
    Una de las recomendaciones para las que se casan con hijos de mamita, lo esencial que desde el principio que las reglas del buen vivir estén claras y que la reina de la casa es la esposa, nunca se lo ocurra vivir con una suegra que tenga el complejo de mandar, así no tenga para comer busque un cuarto aparte para que el niño el mimado de casa asuma sus verdaderas responsabilidades, tampoco viva tan cerca, por lo menos debe haber una distancia de unos tres kilómetros. Ya que, el que busca mujer es que casa solo quiere tener.
    Nunca le comente a su suegra nada de su niño bonito, porque ella hará todo lo humanamente posible para separarlos, dele tareas manténgalo ocupado y será inmensamente feliz delo contrario será un verdadero calvario, y lo mejor es que cada quien busque un nuevo rumbo. Ya que para ser feliz se necesitan dos personas.
    Las mujeres tienen una ventaja importante que cuando algo se proponen lo consiguen, y son expertas por su propia naturaleza en investigar tienen ese radar llamado sexto sentido y cuando tienen problemas son solidarias aunque no sean amigas, con todos esos requisitos están en capacidad suficiente de destetar a los hijos de mami.,
    Pero también hay la otra moneda que hay hijos pero que hijos, que han tenido unos padres que sean sacrificado por ellos, pero los muy ingratos, ni los visitan, ni los ayudan y solo van cuando han fallecido y son los más llorones, para que el todo el mundo los vea, y se les secan las lágrimas cuando de por medio hay una herencia que le hará pasar el mal rato, porque apenas la reciben lo primero que hacen si es un terreno o una casa es hacerla efectivo vendiéndola.-

  18. Oswaldo R Ordonez dice:

    Muy buenos textos de los amigos que escriben en “comentario” Y ni se diga de nuestra amiga Mora. Gracias por tan buenas opiniones y textos literarios

  19. Richard Julian Castillo Torres dice:

    Muy lindo y gracias por las tecnicas voy a tratar de escribir una novela y luego la publicare para que me den su opinion. gracias Mora Torres

    att. Rjc

  20. Noelia Barchuk dice:

    Gracias Gustavo Torres por tus palabras. Qué encuentres tu historia, que des a luz tu novela. Y de paso, siguiendo con el hilo de la conversación. Por las características literarias actuales, me contesto a mi misma y lo comparto: creo que tres piedras bases en la novela de hoy son las vivencia s del hombre o mujer común, varias páginas salteadas o seguidas de sexo, y una dosis de misterio, morbo o violencia.

  21. Noelia Barchuk dice:

    Para quienes quieran compartir más de lo que nos interesa, la literartura, por Facebook, Noelia Barchuk.-



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