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por Mora Torres

 

Algunas descripciones sobre el momento de la muerte

Como este blog bastante a menudo se parece a un Taller Literario (Cómo concibo un taller literario-Balance de una experiencia), y aunque “mis alumnos” a menudo me superen y me enseñen más allá de todo lo que yo pueda hacerles comprender (¿Alguien quiere aprender?), estoy a punto de hacerles un regalo: les ofrezco un tema, con algo de argumento o de trama, que me fascina pero que no voy a escribir. Mejor dicho, que no voy a seguir escribiendo, porque dos de esos relatos creo alguna vez haberlos publicado aquí mismo y, para mí, se agotó todo esfuerzo (La mujer mapuche y el esfuerzo de su trabajo).

Antes que nada quiero decirle a Eric Polten que su tía de la Rioja (Región de Cuyo-Argentina) no sólo agregó perejil a su siembra de papas, sino que he entrevisto -en un viaje astral a lo de su tía (¿Es realmente el sol una bola de fuego)- unas bellas y altas y bien cuidadas plantas de marihuana (Legalización de la Marihuana).

Proyecto El Instante (de la muerte)

No se trata de túneles ni de nada que haya transmitido alguien que vuelve, sino de documentos desde afuera del más allá, aunque vengan del mismo moribundo, justo hasta el momento de la muerte; no el túnel, no la luz, nada (La muerte).

En primera persona en algunos casos, pero la mayoría en tercera, como que contengan a un narrador que lo ve todo, el remanido narrador Omnisciente (Un constructo: el narratario).

Son distintos modos de morir -la muerte en sí es el modo, no lo que provoca cada muerte; no vamos a plagiar al temible programa de la TV “Mil maneras de morir”.

Puede morir la modelo, cuya última visión sea el más fulgurante vestido, o bien la chica feúcha que quiere ser modelo; o el decorador de interiores, persona muy interesante en cuanto a que también se preocupa por el ambiente de su cercano velorio y por la estética de su ataúd.

Alguno de los personajes será muy literato, y puede terminar con “el íntimo cuchillo en la garganta”. Este último relato, sin estar en primera persona preferentemente, podría estar compuesto en gran parte de frases entrecortadas pero no incoherentes en las cuales asome toda la literatura que absorbió el moribundo -la madre en el Ulises de Joyce, la muerte del amante de Proust, el relato evangélico de la muerte de Jesús, Buda muriendo ante sus amigos por haber comido una pata de cerdo; todo copiado pero sin señalar que lo es porque está pasando por la mente del que está muriendo -en otra nota o en el prólogo se puede aclarar esto.

Y la muerte de un pintor puede relatarse en grandes cuadros que describan cuadros, del tipo de una especie de cuadrado cada párrafo (que va a tener que ser medio rectangular), cada cuadro que pasa por el recuerdo del moribundo que puede pasar con música -que viene de la calle, digamos-, con sensaciones o percepciones físicas de viento, calor, frío, sed, humedad.

En el literato hay momentos de “El Pozo y el Péndulo” de Poe entremezclados, importantes, porque el literato puede querer agarrar el péndulo que baja -es decir intentar no morir, salvarse- e intentar que sus ropas sean desgarradas -para poder mover el brazo inmovilizado- por ratas que sabe que hace un esfuerzo final o supremo por crear sintiéndose acorralado en el morir. Del mismo modo que sabe que, aunque con mucho esfuerzo ha movido el brazo sólo con la dificultad de su propia debilidad y no de ninguna atadura ni inmovilización, a la que pretende crear imaginando, junto con las ratas que comerán la comida que ha derramado sobre su piyama para desatar ese nudo imaginado y creado, ya creado en su deseo, por esa imaginación.

Intenta atraerlas a ellas, sus ratas-creaciones, que sabe que lo son pero cree firmemente que lo imaginario puede no sólo convertirse sino pasar a ser real, para que esas ratas desgarren la tela imaginada como atadura y creada también como tal, tela “que no lo apresa, no lo ata, no lo envuelve” hasta que no consiga hacer la operación; otra operación más, otro gasto de energía, de imaginarla nudo y con esto crearla nudo.

Es necesario que lo aprese la tela del piyama, lo cubra, lo ate, para que su brazo no pueda moverse, para que él lo libere con la estrategia de las ratas, para que él mismo se convierta y sea el condenado por la Inquisición salvado a último momento por un ejército antiinquisición. Para que se cumpla Poe.

Cumpliéndose todas las condiciones atroces de este relato, y el enfermo transformádose en el hereje condenado, sabe que se salvará, “porque ha leído hasta el final el cuento de Poe”. Y si su imaginación es tan poderosa como para crear de la nada el espacio de ese cuento, él se salvará. El liberador que entra en su celda es el doctor que lo atiende, pero él sabe que es el doctor pero también en la operación, otra, que debe hacer, es el antiinquisidor que lo libera.

Este literato es una especie de Don Quijote pero consciente: sabe que está loco porque su cercana muerte lo ha enloquecido de terror y no cree en sí mismo, pero sí cree que su inteligencia y la energía de su imaginación pueden crear, hacer materiales pero de un modo sutil, poco visible, un universo ya construido y apenas construido puesto que es sólo literario, y que este universo puede salvarlo si él cree que se convierte en el personaje que es salvado en el cuento.

Esto bien podría empezar con la entrada del enfermero de Ivan Illich.

Envío

Es importante documentarse mucho. Leer La muerte en Occidente, tal vez, y algún otro tratado de este tipo pero fundamentalmente ciencia, medicina, sobre ese momento.

Para el literato, leer o releer literatura no necesariamente específica, y para el pintor ver cuadros. El Greco sería el final o el principio posiblemente. No olvidarse de arte abstracto y de lo que dice a ese respecto el filósofo italiano Givonne -seguro que lo encuentran en internet. En cuanto a la representación del fin y el fin de la representación, éste sería el mejor final si estuviera bien hecho, sin caer en lo ridículo: “la representación del fin se convierte en pintura abstracta, en escultura sin forma”.

Seguro que vuestros envíos serán magníficos como siempre, aunque no cumplan con ninguna consigna del “Taller”. Les mando todos mis abrazos y algunas de mis pocas luces.

Mora

Editorial, Monografias

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Comentarios

17 respuestas a “Algunas descripciones sobre el momento de la muerte”
  1. Jose Itriago dice:

    La primera condición ya es imposible. Mi muerte la relato yo y no acepto injerencias de terceras personas que jamás van a entender qué valoro en tan críticos momentos y menos aun van a conocer lo que siento en esos segundos, minutos , horas o quizás días, que hay entre el desiderátum del médico y la realidad de mi muerte, definida como el total desinterés de las cosas de este mundo que viví.

    Orhan Pamuk, el Nóbel, en su magistral libro “Me llamo rojo”, inicia su obra dando la palabra al recién asesinado, al muerto. Copio el inicio de ese largo capítulo:

    “Ahora estoy muerto, soy un cadáver en el fondo de un pozo. Hace mucho que exhalé mi último suspiro y que mi corazón se detuvo pero, exceptuando el miserable de mi asesino, nadie sabe lo que me ha ocurrido. En cuanto a él, ese repugnante villano, es cuchó mi respiración y comprobó mi pulso para estar bien seguro de que me había matado, luego me dio una patada en el cos­tado, me llevó hasta el pozo, me alzó por encima del brocal y me dejó caer. Mi cráneo, que antes había roto con una piedra, se destrozó al caer al pozo, mi cara, mi frente y mis mejillas se fragmentaron hasta el punto de desaparecer; se me rompieron los huesos, mi boca se llenó de sangre.
     
    Llevo cuatro días sin volver a casa: mi mujer y mis hijos deben de estar buscándome. Mi hija, agotada de tanto llorar, estará vigilando la puerta del jardín; todos estarán en el umbral con la mirada en el camino.
    Tampoco sé si realmente están en la puerta. Quizá ya se hayan acostumbrado a mi ausencia, ¡qué espanto! Por que cuando uno está aquí tiene la impresión de que la vida que ha dejado atrás sigue adelante como solía. Antes de que naciera había a mis espaldas un tiempo infinito. Y ahora, después de muerto, ¡un tiempo inagotable! No pensaba en eso mientras vivía; vivía rodeado de luz entre dos tiempos oscuros.”

    Vivía rodeado de luz entre dos tiempos oscuros: antes de nacer y después de muerto.
    Quizás el tema hubiese sido más agradable si narráramos cómo vivíamos antes de nacer. Después de todo, disponemos de los mismos medios e instrumentos para hacerlo.

    Sigo un poco con Pamuk: después de muerto prevé un tiempo inagotable, contra el tiempo infinito que hubo antes de que naciera. Esa expresión “tiempo inagotable” uno la reserva para cosas desagradables o fastidiosas. Muy pocas veces para cosas bellas, deseables. Uno dice: “la reunión se me hizo inagotable” o “tiene una verborrea inagotable”. Pero pocas veces uno dice “nos acariciamos inagotablemente”. O sea, que morirse, que lo tachen a uno, que lo borren, es esencialmente desagradable. Amén que si uno está pensando en purgatorios o infiernos, nada más que sentirla acercarse, al lado, latiendo, debe llenarse de horror. Mucho más que cuando nos montan en la camilla para llevarnos al quirófano, donde, de paso, se tira la moneda a cara o cruz.

    Eso de los quirófanos, hasta que uno está dormido, debe ser muy parecido a empezarse a morir. Uno está desnudo, alumbrado con la más impúdica de las luces, sobrenaturalmente blanca, rodeado de instrumento desconocidos pero que todos deben doler, de una u otra forma. Unos médicos haciendo chistes mientras otros te ponen una inyectadora tipo caballo. Después, para que no desmerites tu primera impresión, si sales vivo, el dolor y el desagrado son enormes y uno dice, inocentemente, “preferiría estar muerto”.

    Lo peor es que la vida, en efecto, sigue. La memoria de uno se va desvaneciendo a una velocidad asombrosa. Llega hasta los nietos (con mucha suerte). Después de eso, quizás uno sea una fotografía, anticuada siempre, porque la tecnología no muere, sino que avanza y tu última foto, aun tomada con las mejores cámaras y más altas resoluciones, se verá anticuada. A lo mejor, ni siquiera es tridimensional, para vergüenza de uno que desde un pequeño orificio en el espacio destinado a los castigos del orgullo, tiene que verse así, como la cartulina amarilla de mis abuelos.

    Si te incineran, tus cenizas serán una maldición china para tu gente, que decidirá tirarlas a un río para que vuelvan, de alguna manera, a la vida, pero a la vida que ya no es ni podrá ser vida para ti, sino la de ellos, que no necesitan ese proceso regenerativo. Mientras tanto, tu estarías viendo como recolocarte en algún espacio tiempo, quizás avergonzado de entrar en un grupo donde tienes muy poco que aportar o, al contrario, formando el núcleo de un algo que será. Como una pintura, una música, una energía, una luz. ¡Ojalá no me toque agujero negro!

    Francis Bacon le explicaba a Marguerite Duras:
    “No dibujo. Empiezo haciendo todo tipo de manchas. Espero lo que llamo «el accidente»: la mancha desde la cual saldrá el cuadro. La mancha es el accidente. Pero si uno se para en el accidente, si uno cree que comprende el accidente, hará una vez más ilustración, pues la mancha se parece siempre a algo. No se puede comprender el accidente. Si se pudiera comprender, se comprendería también el modo en que se va a actuar. Ahora bien, este modo en el que se va actuar, es lo imprevisto, no se lo puede comprender jamás: It’s basically the technical imagination: “la imaginación técnica”. Durante mucho tiempo, he buscado un nombre para esta forma imprevisible, con la que se va a actuar. Sólo he encontrado estas palabras: imaginación técnica.”

    Quizás después de muertos toda nuestra energía es similar a una de esas manchas de Bacon. La energía que fuimos sería el accidente, que no se puede ni debe comprender, hasta que surja el equivalente a la “imaginación técnica” que la reconforma, le da sentido.

  2. Joise Morillo dice:

    ¡Oh me he muerto!

    ¿Que es esto viejos zorros, no véis que estoy muriendo por mi propia voluntad? ¿O es que acaso, no sabeis que odio ver llorar mujeres y por eso decidi no recibir a mi tosca costilla –Xantipa- en este momento crucial de la existencia? ¿cómo creéis que he de soportar veros llorar a vosotros entonces? ¡Callad estupidos, afeminados! Nada, ni nadie hará torcer mis ideas, menos en la medída de mis convicciones y la bendición de aceptar solo a un creador que reclama mi precencia, he purificado mi alma con mi bienhacer, no quiero llevar el lastre de mi antigua imperfección conmigo, siendo que jamas obedeceré a un incoherente e ignorante Agora inquisidor.

    Heme aqui en mi propia caja, incocupiscente, inanimado, lógico, inerte, aun así, incredulo ante tanta ignorancia, esa que refleja la imperfeccion de tanta masa viviente y que el haberno quemará, si o no la inquisición de los enzarzados creídos.

    Que importa haber nacido pobre o rico, total el dinero para nada ha servido, considerando este viaje final al hades donde engreidao aún mi supuesta pulcra alma, cree ir. Observad vuestra conducta, mancebo, no dejeis las ninfas involucraros en infame proceder, hacedle caso en la medida de buenas acepciones, que sabio reconocereis porque no turbaran vuestra daemonica sensibilidad del bien. Tenedme por visionario de mis pecados, que por creer no tener tiempo de explicaros en estos momento pasan por mi mente, ahora sin vicio, pero aburrida de espanto.

    ¿Como he podído ser tan absurdo? ¿como tan necio? ¿como tan enejenado por quienes sin ninguna causa creible han podido opacar por instantes mis mas firmes convicciones? ¿Como he podído en algun momento haber caído en el beneficio de la duda, puediendo recrearme buscando la perfeccion para no fallar?

    Habría sido mejor, olvidarme de mi mismo, para hacer a mis descendientes mejores que yo, aun cuando creo no tener muy profundo yerro, aceptar tal valor me genera angustia, me ocaciona quebranto y, quize morir feliz. No os preocupeis por mi, pues he dudado de mi propia sabiduría y aún cuando no sentirme errado, creo que vosotros habeis sido generosos al hacerme sentir amado, que sin mas, es la mejor forma –amor- de serlo, se que me amáis, ese amor se irá conmigo a la tumba, transcendera al futuro, incierto pero seguro, no olvidéis jamas que lo que me está aconteciendo acontecerá a todos, por ello tambié para vosotros será la última esperanza, no os afaneis por ser inmortales, no sigais esa imperfección, total, pretenderlo os hará vil en contra de lo mas sutíl del Universo, la naturaleza.

    Todo irá bien -replíco - ya el mar de este nuevo mundo –el cielo- vale más que nuestros mares de la Tierra; es más tranquilo y los vientos son más constantes; “no cabe duda de que el Nuevo Mundo es el mejor de los mundos posibles” diría Voltaire. Estoy seguro que pasaré a mejor vida sin el lastre de mi cuerpo.

    Os ama

    joise

  3. Fernando Rosso dice:

    Muy buena la propuesta, los comentarios y las reflexiones desarrolladas. El tema de la muerte de uno mismo es un tema que, por grave, debiera tratarse en forma natural y desprejuiciada, basicamente porque es, en definitiva, inexorable.
    Quería solo dejar la recomendación de este libro “El día que Niezsche lloró” de Irvin Shalom, con la cita oportuna que hace el autor, Nietzczhe diciendo “La recompensa final de los muertos es no tener que volver a morir”.

    Gracias Mora y gracias a todos!

  4. GUSTAVO MOLINA dice:

    Mora, yo te he leido muchas veces, y me ha gustado lo que escribes, pero esta es la primera vez que comento algo: Me pareció muy sugerente esta idea, y me hizo escribir más o menos ajustándome a lo que planteaste, pero cada quien habla de la muerte, de su propia muerte, como la vida le hace hablar, descobijándonos, así que ahí va lo que la muerte me inspira, y como me lo inspira:

    “Para ser leída después de mi muerte:

    Adiós mujer,
    a lo largo de la vida
    dejé pasar tanto tiempo inútilmente,
    sin amarte,
    que hoy quisiera repetirme,
    para en la repetición
    ser distinto.

    Volvería a buscarte,
    igual que en esta vida,
    cuando todavía eras niña,
    para hacerte y hacerme
    en el camino:
    para hacernos mutuamente.

    Y pasaría mis noches
    recorriendo tus valles, montañas y hondonadas,
    sintiendo tu piel, al pasar la punta de mis dedos,
    probando tu sabor con la punta de mi lengua,
    oliendo tus aromas, con perfume y sin perfume,
    para descubrir tu olor irrepetible,
    y absorverlo,
    llevándolo hasta el fondo
    en mis pulmones.

    ¿Y mis días?
    A plena luz del sol te comería,
    con los ojos,
    con las manos,
    y con el pensamiento.

    Pero en fin,
    ahora ya todo aquéllo
    es imposible,
    ahora
    solo puedo dejarte mi recuerdo.

    Adiós hijos,
    quise ser un buen padre,
    …y a veces lo fui,
    pero a veces no.
    A veces dejé
    que la ira gobernara mis reacciones
    A veces no estuve,
    cuando tenía que estar,
    A veces
    no escuché su reclamo de atención,

    pero intenté ser buen padre,
    …se los juro.

    ¿Y ahora?
    ahora sus momentos ya se fueron,
    ya son grandes y mi vida terminó,
    ya no tengo la oportunidad,
    ni el tiempo,
    para corregir errores.

    Si volviera a empezar,
    y pudiera hacerlo habiendo aprendido
    lo que ustedes me enseñaron,
    estaría, cuando debí,
    escucharía, además de oir,
    y lo importante serían
    todas las pequeñas cosas
    que no son importantes en la vida:
    el canto de un pájaro,
    la lluvia y el arcoiris,
    el sonido del agua,
    el llanto de un niño,
    la puesta de sol,
    el amanecer,
    el partido de fut-bol en el que ustedes jugaran.

    En fin, lo que no fue,
    No fue.

    Gustavo Molina
    gustavo_molina1951@hotmail.com

  5. enrique falcon olaya dice:

    Lo más ridículo de morirme es darme cuenta que ya lo estoy y no en el momento,sino desde antes,
    ¿Cuátos recuerdos he de dejar en alter ego de mi memoria?
    ¿Me recordarán cómo yo a los mios? o ¿habré sido un sueño finito?.¿Tal vez desparramados en los años de mi existencia?.
    Me abruma la muerte pero la deseo como a mi mismo. No está en mí, pero me tiene atenazado.

    Gracias.

  6. Maria Carballedo dice:

    maria carballedo
    17 de Noviembre de 2011 a las 5:28 pm
    Leyendo los comentarios sobre la muerte, se me ha ocurrido escribir esto:
    ¨¿Qué es morir?
    Tan sólo un paso
    que nos lleva de la mano al infinito.
    Principio de un final,
    que por sabido,
    se nos enseña a temer desde muy niños.
    Desconocemos el más allá que nos espera,
    todo son dudas
    que convergen en un punto crucial
    de la existencia.
    Vivir…. morir…. son accidentes
    ligados entre sí como un capricho
    de nuestra material naturaleza.
    No le temo a la muerte,
    aunque presiento,
    que no le haré un guiño feliz
    cuando me encuentre.¨

    Gracias por permitirme escribirles

  7. Eli Antonio dice:

    ola a todos y a la maestra Mora.
    No es la primera vez que escribo lo he hecho anteriormente antes de que esto fuera un blog solo que nunca he sido bueno para esto de las letras y cuando lo he intentado se me han amontonado las palabras y se han enredado con las ideas y solo resulta nada (jeje)…
    Pero hoy he vuelto a leer el correo que manda monografias y me gustado este tema de la muerte entes de la muerte… y no precisamente hare un relato mas bien citare a Warcry una de mis bandas emblematicas que siempre tienen temas para cada cancion:

    Vi en mi sueño
    oscuridad a mi alrrededor
    os vi llorar y en mi sueño
    habia algo aterrador

    oi las campanas senti latir mi corazon
    senti el frescor de la mañana
    la mañana de mi adios

    quiero escapar quiro salir
    quiero reunirme junto a ti
    no aguanto mas la oscuridad
    me parte el aire al respirar

    quiero escapar quiero salir que es
    este sitio que ago aqui
    no tengo ganas de imaginar que ha llegado mi final

    estoy sentado en un lugar
    del cementerio veo
    como me acompañais en mi entierro intento
    gritar pero ya se
    que no puedo despertar uir de
    este lugar sin dios

    no se si es un sueño del cual soy dueño o simplemente es la pura realidad
    no se si vivo o quizas muerto
    perdido en el camino al mas alla
    tansolo quiero despertar tansolo quiero despertar…

    y pora hacer referencia a lo que pides me gustaria citar otra cancion entes de esto explicar que se trata de alguioen que al morir muere solo sin haber encontrado al amor de su vida y ya en su ataud el dia de su velorio aparece ella; una dama vestida pulcramente que sin ser invitada llega y ya junto a el le ve y su corazon siente tanto dolor como ninguno de los que han llego a su velorio lo sienten y le habraza y no solo eso le llora como si hubiese perdido a alguien que fuera en vida el amor de su vida… le despide deseando volver a verle una vez mas el ha partido y ensima un poco de tierra y unas flores para decorar su tumba…
    “…Pero llegara el dia en el que las almas sonrian en el que tu y yo juntos una vez mas.
    Y llegara el momento en el que tanto lamento llegue a su fin y ya no volvera…”
    En definitiva el amor de su vida si existio… lo que espero mucho tiempo llego… como el investigador que despues de tantos años de investigar muere pero lo que ha investigado sirve para el gran descubrimeinto del siglo. solo que de alguna forma no supo que paso pero paso

    Esto fue todo gracias!

  8. eric polten dice:

    Nora…Nora…Norita, buenos dias estimada Amiga, con lo de mi tia y ese agregado a sus cultivos a los ya existentes ( papas y perejil ) me ha dejado totalmente descolocado, mas le comento, puede que mi querida tia vuele, pero le aseguro que lo hace en una escoba, porque el mote de bruja lo tiene de siempre - Usted me permite o me abre las puertas para que yo escriba algo sobre su deslizamiento astral - pero no, tal ves en otra oportunidad, lo que si tengo que comentarle que, en la primera lectura Usted me hizo defecar de la risa, por esa razon le agradezco un monton - en momento dificiles como los que estamos pasando los deteriorados y los mal vistos - llamados productore agropecuario - En otro orden quiero preguntarle si cada tanto vuelve a ese pedazo vendito de tierra donde usted nacio, o los 20 años que esta en Bs As la han transformado en una sedentaria, pregunto porque yo no soy santafecino, soy Rosarino de Central, y si bien estoy viviendo en otro lugar no puedo dejar pasar de un corto tiempo que tengo la necesidad de retornar a mi lugar de origen.
    Por supuesto que todo lo anterior esta bien, pero lo que yo pienso sobre los” Poet-Agos” es innegociable ademas estaria en condiciones a llamar por este medio a un plebiscito sobre este tema, mi persuasion es que gano por robo.

    Ahora si retorno a mis tareas normales, de paso le comentare a mi tia de La Rioja, que tenga mas cuidado, con su escoba al volar… Un beso respetuoso.

  9. edgar eduardo zhinin lojano dice:

    saludos norita de este humilde ser humano ,ustedes son unos priviligeados de la literatura,pero aun asi me voy ha atrever ha dejar mi opinion acerca de la muerte,mira soy un ser humano que con el pasar del tiempo he observado lo suficiente y he rumiado bastantes historias historietas y viñetas de la muerte …….mira todas las cosas son efimeras la belleza la riqueza las guerras etc ,lo unico realista es la muerte decir que tienes un tiempo para nacer,crecer reproducirte y morir….esa es la gran verdad de la vida la muerte….pero hay muchas clases de muerte enumero algunas de ellas como la muerte intelectual.la muerte de un amor.la muerte de un ser querido ..y lo que esperas es tu muerte in situo de ti ,pienso que ha la muerte no se debe tener miedo sino es una manera de escapar de este cruel martirio llamado vida que no hay equilibrio hay demasiada ignorancia ,mezquindad egoismo narcisismo,etc…entonces …bien venida sea la muerte en cualquier lugar del mundo en el cual me encuentre,siempre y cuando haya alguien quien empuñe el arma de la verdad….eso dijo…el che.y en realidad vale vivir en este mundo llenos de muertos y muerte que ya no parece muerte sino vida de lamuerte…bueno quiza alguien entendera este entramado vivir de la muerte.

  10. Carlos Arias dice:

    Gracias Mora por tan gran aporte. Tengo escrito un cuento sobre la muerte, en primera persona. No lo puedo colgar aca porque está en un concurso. Si no pasa nada con este concurso lo colgaré en otra oportunidad, haciendo acopio de esta valiosa contribución

  11. Blanca Estela Saavedra Donoso dice:

    Querida Mory y amigos todos:

    ¡A la muerte¡ ¿quien la desea? Nadie solo los que están sufriendo en demasía. La muerte es un misterio, es un sueño., fuimos creados para vivir en la eternidad

    Cuando escucho decir: “para allá vamos todos”, me niego y digo NO, un no tal vez con algo de soberbia, pues quien soy yo para negarme?… Dios dice que la muerte es como un sueño, y ya lo creo, porque cada vez que dormimos morimos un poco, pero Él se refiere al dormir, descansar de alguna manera, por un momento. También dice que no todos dormirán, refiriéndose a su pronta venida, la que será en cualquier momento. Pablo en 1 Corintios 15:51-52, “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos”; pues dormir es estar en reposo absoluto, suspendiendo la actividad consciente.; entonces lo que deseo es estar despierta y no morir para cuando Él venga, y que espero sea pronto.
    Recuerdo a mi madre decir que los que sufrían mucho morían en vida, eso sí que es triste.

    Oro por ustedes.

  12. Júdith Mora V dice:

    Paso rasando, fugaz y casi veloz, pero paso :) a dejarles muchos besos aromados, puede ser aroma de rosas o claveles ya que se habla de hablar de muerte. En la semana espero tener el tiempo para escribir algo, claro, no será ni remotamente documentado porque es que NO tengo el tiempo, humanamente.. mientras, los disfruto, los sigo disfrutando como lo he hecho con cada uno que ha escrito en este… me encanta cómo les vuela la imaginación y lo extraño, pero el tiempo…

    Por cierto, he leído unos cuantos temas hacia atrás y he visto a casi todos menos a Osvaldito, sabe alguien de él? está bien? se extrañan sus dulces letras por estos lares.

    Morita, robate una hojitas de esa matita de la “tía de La Rioja”, que de seguro te visito el año entrante -Dios mediante- y bueno, sería divertido jaaajajajajaja (broma)

    Besos muchos y enormes
    Jud.-
    o una libélula con luz jeje
    <3

  13. fabi risso dice:

    Morir bajarle el cierre o la cremallera al traje que tenemos por cuerpo salir de él dejarlo e huir hacia otro destino que ni idea…

  14. jose pardales dice:

    Que lejos y a la vez tan cerca, que tenemos a la figura siniestra con capa y su hoz a cuestas.
    Siempre acechando nuestras vidas, cuando joven, porque es joven, cuando niño, porque es niño, solo se la respeta, si se lleva a algún anciano u anciana. Década tras década, tratamos de escaparle, pero ella tiene la magnífica cualidad de esperarte, y cuando menos lo esperas zas, te lleva al otro lado. Será con luz, o será nuestro cerebro, en sus últimos estertores, de quedarse sin oxigeno???? Otros dicen que ves a los médicos tratando de salvarte y vos lo ves desde una altura suspendido, gravitando, otros ya mirán como que vienen a buscarlo, y pedir auxilio es en vano. Que se yo, solo veo a muchos que han partido, ya hace años y solo me queda su figura borrosa en mi memoria. Se que el recuerdo está en nosotros, y se pierde cuando ya no los nombramos, mientras tanto cuando los nombro, se que siguen vivos en mi mente y en la de los que los conocierón. Y a despedida un tango del mudo, que con pinta y su voz, sigue tan vivo como siempre.

    Sus ojos se cerraron
    Tango 1935
    Música: Carlos Gardel
    Letra: Alfredo Le Pera

    Sus ojos se cerraron…
    y el mundo sigue andando,
    su boca que era mía
    ya no me besa más,
    se apagaron los ecos
    de su reír sonoro
    y es cruel este silencio
    que me hace tanto mal.
    Fue mía la piadosa
    dulzura de sus manos
    que dieron a mis penas
    caricias de bondad,
    y ahora que la evoco
    hundido en mi quebranto,
    las lágrimas pensadas
    se niegan a brotar,
    y no tengo el consuelo
    de poder llorar.

    ¡Porqué sus alas tan cruel quemó la vida!
    ¡porqué esta mueca siniestra de la suerte!
    Quise abrigarla y más pudo la muerte,
    ¡Cómo me duele y se ahonda mi herida!
    Yo sé que ahora vendrán caras extrañas
    con su limosna de alivio a mi tormento.
    Todo es mentira, mentira es el lamento.
    ¡Hoy está solo mi corazón!

    Como perros de presa
    las penas traicioneras
    celando mi cariño
    galopaban detrás,
    y escondida en las aguas
    de su mirada buena
    la suerte agazapada
    marcaba su compás.
    En vano yo alentaba
    febril una esperanza.
    Clavó en i carne viva
    sus garras el dolor;
    y mientras en las calles
    en loca algarabía
    el carnaval del mundo
    gozaba y se reía,
    burlándose el destino
    me robó su amor.

  15. Joise Morillo dice:

    Señor José Pardales, muy acertada vuestra entrega -para mi- perdonen my otros compañeros que podrían tener otra acepción,

    Este tango habla perfectamente de la hipocresia, y, a la vez, del dolor que siente el individuo por una perdida de parentesco bien sea, por afinidad o consanguinea, creo que su estética es sumamente impactante por el mensaje desnudo y cruelmente peculiar, motivo por el desconsuelo que nada, ni nadie, ni con su pesames pede minimizar siquiera.

    Por otro lado no acepta lo que Blanca profesa la hora de su amada dormir -por indefinido momento- a lo cual apasionadamente no tolera y detesta.

    Lindo, muy lindo.

    Os ama

    Joise

  16. Joise Morillo dice:

    Permitidme utilizar otra dicción mas entendible.

    Señor José Pardales, muy acertada vuestra entrega -para mi- perdonen mis otros compañeros que podrían tener otra acepción,

    Este tango habla perfectamente de la hipocresía, y, a la vez, del dolor que siente el individuo por una perdida de parentesco, bien sea, por afinidad o consanguinidad, creo que su estética es sumamente impactante, por el mensaje desnudo y cruelmente peculiar, motivado por el desconsuelo que: nada, ni nadie, ni con su pesame, puede minimizar siquiera.

    Por otro lado, no acepta lo que Blanca profesa! El momento en que su amada se durmió -por indefinido intervalo- lo cual, apasionadamente, no tolera y detesta.

    Lindo, muy lindo.

    Os ama

    Joise

  17. Daniela Alvarez dice:

    Para el que quiera leer algo hermoso, LA LADRONA DE LIBROS de MARKUS ZUSAK, una historia contada por la muerte de la manera mas dulce y poética.



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