Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

Las aventuras de un enfermo

No quiero ser ni parecer trágica -después de todo la vida a todos nos pone manchas o cadenas y nos hace probar cosas que no son precisamente fresas con chantilly (Dossier para el maridaje en la restauración), a esta monografía la recomiendo encarecidamente: da placer)-, por eso digo que la enfermedad es como el amor (Del Amor y Otras Yerbas), y parece que hoy me dediqué a poner buenas monografías, lean ésta), ya que al amor se lo bebe en una pócima bien caliente, preparada con extrañas raíces, veneno de víbora y ¡rocío del amanecer! -a Borges no le gustaban los signos tipográficos de los cuales yo hago uso y abuso; en realidad, me encantan para hablar con ustedes esos signos, y también me encanta transgredir las reglas de mi vate preferido, como llamarlo vate, sin ir más lejos… (Borges y la eternidad en construcción).

Y al amor se lo llama con la voz de más allá de los huesos, como a la muerte (La muerte en la historia).

Y para el amor es siempre primavera (Primaver Roja) -no importa la edad que el que lo padece tenga-, pero primavera atravesada con lágrimas y lluvia: una verdadera, una exquisita alergia  (Miastenia grave, Disforesis profusa y otros): aclaro que no recomiendo está monografía por el hecho de tener yo misma miastenia, sino por las alergias -que nunca tuve-, de las que el estudio también trata, y porque admiro la sabiduría de su autor)-  -ahora, al escribir la palabra alergia, me doy cuenta de que es palíndroma de alegría (¿Quién tiene un libro de Juan Filloy? Informe sobre la obra de un escritor singular).

Para aliviar las enfermedades crónicas hay que trabajar duro con el alma, llegar a conocerse a uno mismo al menos en cuanto actor (Artaud, surrealismo y teatro), al menos en cuanto a que uno es el que representa, el que lleva a la escena, por medio de su cuerpo, la enfermedad que le ha tocado en gracia -además, por ejemplo, cuando acaricio el lomo de mi perra la salud desciende instantáneamente sobre cualquiera de mis heridas.

Hay que doctorarse en paciencia para ser un excelente enfermo, y no es que yo me haya graduado, haya obtenido el título; recién entré a los grados inferiores de la escuela, donde la primera materia es precisamente la paciencia -digo “recién” y pienso, se me vienen encima, los años en que estuve buscando, mendigando, un diagnóstico: desde mi infancia más tierna). El doctorado en paciencia -es decir, ser paciente en el sentido doble de la palabra- es una carrera de muchos, muchísimos años de estudio. La enfermedad suele ejercer como maestra de vida, pero a veces se convierte en mala compañera, en alguien que nos conduce a la ignorancia…

Los sufrimientos de quienes estudian esta licenciatura

La primera consulta

Un día uno se prepara para consultar a otro Maestro (a otro médico, digo), porque el anterior ya cumplió su ciclo tal vez; o por recomendaciones de amigos, o… porque el doctor que nos atendía murió de viejo o de un extraño y fulminante mal -cuando era muy niño mi hijo Ignacio, a quien yo le había “explicado” el fallecimiento de un vecino, me dijo: “No digás pavadas, Mamá… ¡si nuestro vecino es médico!”.

Las preocupaciones que se me presentan -al menos a mí- ante esta consulta son a la vez el fruto de antiguas experiencias con todo tipo de doctores: ¿si describo prolijamente cada uno de mis síntomas, me considerará hipocondríaca? Si me presento alegre como unos carnavales, y apenas si hablo de mi mal, ¿pensará que fui a visitarlo más bien de modo de hacer sociales, o porque estoy muy sola? Si me quejo mucho porque los síntomas están momentáneamente reforzados, ¿dirá que estoy atravesando un período en que lo emocional es mi patología, y no la miastenia u otras yerbas que me aquejan?  Si explico con las palabras que otros médicos emplearon anteriormente para explicar qué me sucede, ¿me considerarán soberbia y pretenciosa, y me condenarán a curarme sola?

Mejor no  digo nada

Me sucedió hace unos días: después de hacer una evaluación de mis posibles comportamientos ante las eminencias que me atenderían, decidí que, para que no me encasillaran, mejor era callarme la boca y no decir una palabra más de la necesaria para que el médico supiera por qué estaba allí.

Fui a un hospital, pedí turno con un neurólogo. La doctora que me atendió me preguntó qué me pasaba. Le expliqué que me había mudado a Córdoba desde Buenos Aires, donde me atendían por una miastenia gravis, y que ahora me sentía algo débil. La señora doctora especializada en neurología me miró con cierto desconcierto y dijo: esto muchas veces está relacionado con la endocrinología… Saque turno para un endocrinólogo… (Era la primera vez que me habían hablado de esta relación de mi problema con las enfermedades endócrinas.)

Saqué turno y fui a endocrinología. Me atendieron dos chicas residentes, médicas, claro, pero apenas.

Ellas querían llevarme para el lado de su especialidad, eso era notable: me pesaron, y no tenía un gramo de más ni un gramo de menos; me revisaron el cuello, pero mi garguero estaba intacto; con alguna picardía, en su feroz deseo de encontrar algo, se la tomaron con la parte de atrás de mi cuello: casi gritaron ambas de alegría, allí estaba, allí estaba. ¿Allí estaba qué? Pues un bulto en el cuello, en, al parecer, una arteria del cuello.

Sin transición, y sin dejarme respirar, a mí, que tengo miastenia y necesito mucho aire y descanso, pero la miastenia no les importaba en absoluto -sospecho que no reconocían esa sofisticada enfermedad-, me mandaron… ¿adivinen a qué especialista?

Adivina adivinador

Estoy segura de que no adivinaron: fue ¡a un cirujano cardiovascular a quien me remitieron!

En el consultorio, el hombre-cirujano me miraba con inquietud. “¿Por qué está aquí”, dijo.

“Me enviaron de endocrinología”, contesté.

“¡Qué raro!”, exclamó. Y fue a buscar mi historia clínica, por si la hubiera.

Y la había. Y las endocrinólogas habían anotado, supongo que con alguna dificultad, que yo padecía miastenia gravis. Respecto a lo del cuello, no había ningún diagnóstico presuntivo, ninguna indicación, ¡ni siquiera mencionaban el bulto que me habían encontrado, y que yo no me encuentro porque tengo miedo a tocarme y que explote!

“Pero este es un caso para neurología”, dijo el cirujano mirándome con severidad.

“Fui primero a neurología y me mandaron a endocrinología y de endocrinología para acá”, dije como disculpandome.

“Por las dudas, voy a pedir una ecografía de cuello”, terció ese doctor tan vascular.

Y aquí estoy, esperando a que llegue el 13 de octubre para levantarme a las cinco de la mañana, en mi pueblito de Agua de Oro, ir a la estación y tomar el micro para Córdoba, donde me harán la ecografía de cuello, como quien hace algo para conformar a alguien que ni siquiera quiere conformarse; ¿yo qué hice? A veces siento que existe la transmigración de las almas -¿por qué no?- y que en una vida anterior fui asesina; pero asesina especializada: la verduga de los médicos, seguro.

Y no escribo más; me duele un poco el cuello, al costado, casi llegando atrás, pero no quiero tocarme…

Mora

Editorial, Monografias

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Comentarios

18 respuestas a “Las aventuras de un enfermo”
  1. Jose Itriago dice:

    ¡Ni se te ocurra tocarte el cuello, ni adelante, ni atrás!

    Déjalo allí, tranquilito, como si la miastenia gravis o levis, pero miastenia en fin, no fuera con él (que no
    lo es). Cuando leí esa palabreja y que tenías -o decían que tenías- un cuello con arterias o venas expuestas tentando a su poseedor y a sus más cercanas derecho habientes para que las tocaran, como si fuera un fenómeno o un armiño naciente, lo primero que hice fue buscar qué era la miastenia, con gravis y todo. En Wikipedia encontré lo siguiente:

    “El nombre es ya inadecuado, de cuando no existía tratamiento, pues con las terapias actuales la mayoría de los casos de miastenia gravis no son, para nada, graves como su nombre indica. De hecho, para la mayoría de pacientes con miastenia gravis, la esperanza de vida no disminuye a causa de su trastorno.”

    Es obvio que es delicado y difícil, decirle a un paciente que tiene una enfermedad real con nombre inadecuado, quizás hasta equivocado. Uno empieza a entender un poco la actitud de tus médicos en Córdoba.

    Cuando le dices al neurólogo que tenías la cosa gravis, él se sintió entristecido. No por ti, sino más bien por lhaber perdido la posibilidad de diagnosticar algo moderno y que él conociera a fondo y todavía más, cuando habría tenido que decirte: “mi apreciada señora, sepa usted que la miastenia ya no es gravis, usted la tiene, pero usurpando un estado, como cuando un teniente se hace llamar capitán”. Estuvo a punto de hacerlo, pero como acababas de llegar de Buenos Aires, donde un Maestro conjugó en perfecto latín la gravedad del asunto, pensó que su altura pasaría a una escala pueblerina si contradecía al bonaerense y se fue por la tangente: “vaya al endocrinólogo”.

    Y no estaba tan mal. La endocrinología cubre un aspecto tan amplio, que podrían haber estado revisándote algunos meses la hipófisis, tiroides, paratiroides, parte del páncreas, glándulas sexuales  y glándulas suprarrenales, además el riñón y el aparato digestivo. Todo menos arterias en el cuello, que fue lo que, afortunadamente, seleccionaron el par de niñas, apuradas para atender sus respectivas o única cita. En efecto, el cuello está lleno de arterias y venas y es que no se pueden suprimir, se necesitan para comunicar la cabeza con lo demás, en especial con el corazón. Si buscan en cualquier cuello encontrarás un arteria y seguramente podrás culparla de algo.

    La suerte fue que conociste al cirujano. El que se haya negado a cortarte así como así y te haya mandado a hacerte una ecografía, habla bien de él y la ecografía es muy útil y provechosa. Allí podrás ver con detalle todos tus mecanismo del habla y hasta desarrollar un programa de mejora para conversaciones más fluidas en idiomas extranjeros.

    Espero que pronto pases a miastenia levis y después solo a levis.

    Deseando que te mejores rápido, un beso
    JIM

  2. Felix Larocca dice:

    No creo que a nadie se le ocurra ofrecer consejo medico basado en lo que haya leído en una enciclopedia.

    Para buscar hechos diríjanse a:

    BRAIN
    P.O. Box 5801
    Bethesda, MD 20824
    (800) 352-9424
    http://www.ninds.nih.gov

    Information also is available from the following organizations:

    Myasthenia Gravis Foundation of America, Inc.
    355 Lexington Avenue
    15th Floor
    New York, NY 10017-6603
    mgfa@myasthenia.org
    http://www.myasthenia.org
    Tel: 800-541-5454 212-297-2156
    Fax: 212-370-9047

    American Autoimmune Related Diseases Association
    22100 Gratiot Avenue
    Est Detroit, MI 48021-2227
    aarda@aarda.org
    http://www.aarda.org
    Tel: 586-776-3900 800-598-4668
    Fax: 586-776-3903

    Y, por supuesto, el diagnostico existe y se estudia como tal.

  3. Mora Torres dice:

    Estimado doctor Félix Larocca:
    las enciclopedias sobre asuntos médicos están escritas por médicos. Sin ir más lejos, si busco en Monografías.com sobre la miastenia, aparece un estudio muy detallado y bien redactado de un tal… Félix Larocca, a quien admiro.
    José Itriago es un escritor extraordinario que se ocupa además de ayudar a la gente como yo, un poco asustada.
    No me voy a basar exclusivamente en lo que José encontró en Internet, porque ya sé además que, como dicen ustedes -los médicos, los buenos-, no hay enfermedades sino enfermos. Pero me ayudó mucho para aventar el pánico.
    Un abrazo muy respetuoso

  4. Mora Torres dice:

    Ah, Dr. Larocca; quiero aclararle que en mi vida anterior yo no era verduga de médicos tan dedicados y estudiosos como usted.
    Si se sintió molesto, perdóneme el no haber aclarado que existen profesionales a quienes sólo puedo nombrar mándandoles a hacer un monumento.

  5. Felix Larocca dice:

    Sus palabras — estimada Sra. Torres — Me llenan de satisfacción, porque la admiración que usted me despierta es inmensa.

    Un respetuoso abrazo

  6. maria jose lopez dice:

    Cuando sientas…..
    que tus fuerzas se agotan,
    que el sol se apaga…
    con la punta de los dedos,
    que la luna silenciosa….
    ha derramado una lagrima,
    usa mi mano como cayado.
    Yo tambien he sentido…
    viendo pasar las horas,
    los minutos…..
    pasa la vida a mi alrededor
    la miro….
    la odserbo….
    como mero espectador.
    languideze el dia
    la noche se apresura en llegar,
    siento que la vida
    huye entre mis manos.
    Amortigua los miedos….
    en el AMOR,
    amortigua los sufrimientos….
    en el AMOR,
    amortigua el dolor….
    en el AMOR.
    El AMOR calma los males
    al igual que frena las tempestades,
    enciende luces en la oscuridad,
    nos da las fuerzas necesarias…
    para el camino andar.
    Cuando la soledad…..
    te abrume con su silencio
    y sientas que ya no puedes más,
    toma mi mano como cayado
    y el camino…..
    juntos vamos a andar.
    Vivamos la vida….
    no la veamos pasar.

    Maria jose

    Mi querida Mora te digo como dice Jose, que la miastenia se vuelva leve y si puede ser
    que de tan leve que sea flote y desaparezca.
    Cuidate mucho,a nosotros siempre nos tienes aquí,apreciandote,valorandote y queriendote
    mucho. Un beso muy fuerte, y un beso para tod@s.

  7. elsa del rosario zegarra dice:

    Mora sinceramente espero que te alivies pronto, recuerda que hay mucha gente que te aprecia mucho y te valora y tus palabras son motivadoras cuidate mucho. Un abrazo en la distancia.

  8. benjadem alflorentin dice:

    No sólo en un pueblo d provincia ocurre éso; acá en la capital y el GBA pasa exactamente lo mismo cada vez q cambiás d clínica o d médico, y t juro q es mas práctico -y sobre todo mucho mas saludable-empezar todo d nuevo q comenzar los trámites para acceder a tu propia historia clínica, q x derecho legal es d tu propiedad y a la q se debería tener acceso irrestricto, pero…. pero…. como la salud está encarada única y exclusivamente desde un punto d vista mercantilista, tu-mi historia clínica pasa a formar parte d la “cartera de clientes” con la q después las clínicas especulan ante el estado para obtener beneficios y subsidios q no utilizan en sus clientes, y después d mil trámites y pérdidas d meses lo único q podes lograr es q t den un “resumen de historia clínica” donde ponen lo q a ellos les parece q el nuevo médico debiera saber, y no toda la información. Lo peor es q muchos médicos entran en éste mismo criterio y hasta los hospitales públicos. Así q no tiene nada d raro q t pase lo mismo allí.
    En cuanto a lo d la endocrinología, es xq parece haber una relación entre alguna disfunción del timo y la miastenia, aunq aún no se la ha podido certificar.
    Supongo q ya lo habrás intentado pero si no, tal vez puedan ayudarte las técnicas de Control Mental, ya q incluye los métodos d relajación y d respiración, q sirven para oxigenar la sangre y limpiar interiormente, ya q estimulan el sistema linfático, (entre cuyos componentes se halla precisamente el timo y los nódulos linfoideos q suelen estar junto a las arterias (sobre todo notables en el cuello, y la ingle)); y el sistema nervioso cuyos ganglios mas evidentes se hallan en el cuello.
    Bueno, con mis mejores deseos para vos, ante todo tranqilidad, q es el mejor amigo d la miastenia.

  9. analia acosta dice:

    Querida Mora desde mis 8 años cuando sali de la clinica CHUTRO de Cordoba capital,despues de superar una meningitis, una emiplegia de todo el lado derecho y,un sindrome de estiven jhonson no se si asi se escribe solo recuerdo la zonda porque produce resecamiento de las glandulas de secresion.Un gran medico me acompaño asta la salida y me dijo flaca vivis por un milagro!pero lo que marco mi vida fueron estas palabras.JAMAS TE SIENTAS UN SER ENFERMO SIEMPRE LUCHA POR TENER SANO EL CORAZON Y BIEN DESPIERTOS TUS SUEÑOS.Y NUNCA SIENTAS QUE HAY ALGO QUE NO PUEDES LOGRAR!!.en ese momento me dio un beso y me cambio la vida.Hoy ya tengo cuarenta pude tener hijos sanos y estudio profesorado de quimica es un sueño. La medicina es un negocio,solo la caridad y el amor curan todo!!jamas voy al medico y ago todo casero.pero sobre todo lucho por mi paz interior y aunque sea como este minuto dedicarlo para que otra persona se sienta mejor y en este mundo esta por algo importante!!!UN ABRAZO Y NUNCA BAJES LOS BRAZOS SOLO DIOS CONOCE TODAS LAS RESPUESTAS!!

  10. victor manuel castillo dice:

    espero que se mejores no piese mucho en eso lea algunas poesia para votar el mal rato. eso es lo que hago siepre leo a don pedro mir.con Hay un país en el mundo

    Hay
    un país en el mundo
    colocado
    en el mismo trayecto del sol,
    Oriundo de anoche,
    colocado
    en un inverosímil archipiélago
    de azúcar y de alcohol.
    Sencillamente
    liviano,
    como una ala de murciélago
    apoyado en la brisa. .REP. DOMINICANA

  11. JOSE ANTONIO GOMEZ PERALTA dice:

    Dios te bendiga Mora linda, Cristo sana de toda enfermedad aquí te dejo un pequeño estudio exhaustivo realizado por el médico creyente llamado; Lucas 1:3 me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo, 4 para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido. ► Juan 11:25 Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. 26 Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?

  12. Joise Morillo dice:

    ¡Hola!

    Querida Mora, de esa enfermedad no sé nada, me parece que los co-bloguers que tienen la bondad de investigar el caso, incluso médicos recomendando literatura especializada, textos específicos –digitales- y muy científicos están acertados en las recomendaciones. La mayoría de las veces el paciente se cura menos en la medida de la desconfianza tanto propia respecto a su salud, como respecto al galeno tratante.

    Yo por mi parte y sé que no es vuestro caso, comulgo con:

    “No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista, ni medico que lo cure, ni remedio en la botica”

    Por tal motivo espero en vos una recuperación expedita y, absoluta sanación de ese quebranto.
    Respecto a lo que uno se imagina, más serio seria padecer, por ejemplo, de hipocondría, de la forma del “Enfermo imaginario” de Moliere, caso en que los curanderos viven de la imaginación del paciente. No siendo el mismo, tan fácil de soltar la mano – el dinero- para cosas más importantes en su hogar y familia, lo es para pagarse las lavativas que cuatro veces le aplicaba “el practicante” dizque para sus dolencias –imaginarias- corporales.

    Otros se hacen los enfermos para ganar adeptos, imagen y simpatía en procesos políticos, como: “El arañero de Sabaneta”

    Epicuro decía que , el buen médico era aquel que enterraba rápido y no podría al enfermo incurable.

    Lo cierto es querida que admiro vuestra voluntad de solicitar mimos de nosotros, eso es bastante efectivo, por tanto recibid mis consentimientos; si mi amor eso no es nada, te vais a mejorar ¡Mua! Mua!, mas aun Tomadlo como alergia a la picada de abeja de días atrás.

    Os ama

    Joise

  13. jose alo dice:

    “Me sucedió hace unos días: después de hacer una evaluación de mis posibles comportamientos ante las eminencias que me atenderían, decidí que, para que no me encasillaran, mejor era callarme la boca y no decir una palabra más de la necesaria para que el médico supiera por qué estaba allí.”

    Respetabilisima Mora, Me siento absolutamente identificado con tus palabras, que transcribi pues diria que son mias, Deseo hacerte llegar mi mas sincero deseo que seas atendida honorablemente, nada mas y nada menos, que los que te atiendan, lo hagan como si fuera un tema propio.
    En tu multifacetico Blog, se tratan temas de los mas variados, uno de ellos es la posesia y los poetas.
    No soy poeta, no me sale!!, y es muy triste para mi que no me salga!.La distingo, la disfruto, en tu blog hay muchos ejemplos de ella, pero no me sale!.
    El dinero, El dinero es como el agua. Sin agua mueres indefectiblemente, con mucha agua tambien mueres, de otra forma, pero mueres tambien,
    Estimada Mora, te deseo mucha suerte y seguire leyendo tus hermosos articulos.
    Josealo

  14. jose alo dice:

    Sumo mi voto a la expresion de Jose A. Gomez Peralta.

    Dios te bendiga Mora linda

  15. JAIME ALBERTO ARIAS GALLEGO dice:

    Querida mora: una vez fui al medico general del Seguro Social para conseguir una orden de Urgencia para el oftalmologo. El medico de turno me respondió: Usted tiene conjuntivitis. A lo que respondí: Usted es el doctor pero como le dije, que si lo que tengo es el Herpes Oftalmico (viros que me ataca con frecuencia) lo demando. De mala gana me dio la orden. Y era lo que yo decia. Por ello es importante aprender a conocer las enfermedades que nos afectan.

  16. charmante charmante dice:

    Blog superba molto più completo e pratico. Mi ci vorrà mesi per arrivare a “recuperare” in ritardo.
    Un grande ringraziamento.
    Voyance gratuite immediate

  17. LUIS JESUS DUARTE OVIEDO dice:

    Excelentes articulos en verdad felicito a quienes cada dia engrandecen esta comunidad para muchos que necesitamos de este apoyo virtual.

    Tambien felicito a todo el equipo de trabajo de Monografias por el impulso y empreño que cada le ingieren a estos blogs.

    Les deseo lo mejor para el proximo año y una feliz navidad.

    Muchas bendiciones Luis.


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