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por Mora Torres

 

Las palabras pueden tocar lo invisible, querido Madariaga

“Las palabras pueden tocar lo invisible” es una frase de Confucio (Confucio: El pensamiento y el estudio deben combinarse).

Me impresiona, me hace ver las palabras como desmoronando muros y mirando detrás (Relación entre el pasado y el presente).

Sobre el papel de los libros leídos parece hallarse la sombra que dejó el escritor (Mi complejo de escritor); alguien muy secreto, muy profundo y antiguo (Egipto antiguo), o quizá también el escritor futuro cuya sombra puede llegar a rozarse en un cruce del tiempo (El espacio-tiempo se curva ante el observador), su música oírse en oídos presentes y pasados (La música de la India) silencios guardados hasta que sea la hora de entenderlos -¡oh Flaco Pagés, oh José Itriago, oh Vancho, oh Joise!, oh tantos etcéteras!!!

Y digo, hasta a mi propia voz le digo que repta en la quietud como si fuera un amante o un ladrón (Voz de un poeta), hasta a mi propia voz, humilde voz, le digo que ella abre el vacío donde los amantes se abren prohibidos del deseo y las gemas de los ladrones brillan por un instante de temblor como si toda la eternidad los perdonara, y que tal es el misterio de cantar y el otro de romper la oscuridad con palas, ¿no, Osvaldo?

Y cuando menciono mi propia voz lo hago porque hallo de pronto entre viejos papeles una carta que le escribí a un poeta que ya murió -y que no le mandé:

Madariaga, Hermoso Poeta:

no creo que jamás se agote la fuente de un poeta. Ayer estuve en la presentación de sus nuevos textos, compré su libro y hallé -en la trayectoria de sus caminos de encuentro- la misma radiante fuente de donde surgió El tren casi fluvial. Me conmueve y en especial me asombra su manera de vérselas con lo poético; entre líneas cargadas de visiones que fanatizan -fanatizan el corazón del cerebro y el cerebro del corazón- usted pone esos nombres que no parecen tener razones para estar, como de diario de pueblo, ese estilo inocente y salvaje junto a sabidurías de la lengua y a diamantes, todo eso que en conjunto realiza la más alta poesía.

Me alegró encontrar entre las excusas de su poesía para expresarse en estos retratos, el de dos o tres personas que quiero. Por ejemplo, Hugo Gola. El texto que a él se refiere me impresionó por la materia común de nuestras imágenes inconscientes -las suyas y las mías, Madariaga, ¡mire qué poco humilde que soy!. ¿Quién que haya estado dos instantes junto a Hugo Gola no quedó hechizado por una sola palabra, la divina palabra ojos, con la palabra mirada como socia tácita y “las candelas de los ojos de un planeta vecino”?

No conozco íntimamente a Hugo, pero sí lo conozco desde mi infancia: yo soy de Santa Fe. de la ciudad, de la Setúbal, del puente viejo que se cayó en la inundación, de la vecindad con Juanele Ortiz, el de Paraná, aquel Virgilio que le mostraba el río a Neruda y le decía: “Perdón, Pablo, hoy no está tan hermoso como es, no sé por qué…”, o que decía: “Yo soy un hombre atravesado por un río”. Cuando tenía dieciséis años Gola miró mis poemas y me dijo: “¿Leíste mucho a Pedro Salinas?”, y yo no conocía ni de nombre a Pedro Salinas, así que le mentí, porque quizás era imperdonable no haberlo leído. La respuesta de Hugo fue: “Leelo menos; hay mucha influencia de él en tu poesía”. Más adelante me preguntaron otros si había leído a Emily Dickinson, luego a Fulano y a Zutano. Ya a mis 34 años me preguntaron si había leído a Olga Orozco. Y no. Pero fue entonces cuando la leí. Y esa lectura hizo que me viniera volando a Buenos Aires, en una escoba negra. Sin ningún deseo de dar a conocer lo que escribo ni nada; sólo el deseo de hablar y ser respondida por los ojos de Olga, a quien usted también menciona, y por su voz increíble de tango (…)

Pero de esto hace mucho tiempo, aunque, en realidad, se lo cuento porque son mis antecedentes, digamos; mi presentación ante Ud., Gran Francisco o Gran Coco de la Poesía.

Gracias por la poesía que nos ha regalado a todos; gracias también por su presencia de terciopelo y por gustar de mis Señoras que aman a señoras, el libro que quiso premiar. Si tiene ganas, le enviaré mi último niño, un largo poema que es exactamente la contracara de las señoras. Se llama “Una lectura de San Juan de la Cruz”, y mi único deseo es que le guste y lo disfrute. Mi intención actual, ya que no puedo sobrevivir con la poesía como oficio, es escribir para los ángeles. Le enviaré, o tal vez le llevaré personalmente…

Un gran abrazo

Envío

Y todavía me pregunto por qué me pareció tan acertado transcribir esta carta nunca enviada y que no dice mucho. Pero sospecho de pronto que se la estoy enviando a Vancho, no sé por qué, y también que las palabras pueden tocar lo invisible de verdad, es decir, que Vancho llegue a sentir que yo estoy viva.

Muchísimos abrazos -que incluyen por supuesto a Celestino…

Y todavía más: Andrés Casanova, te aseguro que no soy un robot electrónico, soy un poco menos…

Y a María José, y a Fabu, y a los que recordaron con tanto cariño mi cumple, como una libélula que además es luciérnaga, y a Celeste que sigue participando de lejos… y a Joise, por supuesto, y a Osvaldo y José, y a quien me dice de un modo que me emocionó: “En Guate te queremos”, y a Blanca Estela siempre llena de amor -ustedes me dan vida, gente…

Mora

Editorial, Monografias

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Comentarios

17 respuestas a “Las palabras pueden tocar lo invisible, querido Madariaga”
  1. Alejandro Solis dice:

    Disfruto mucho leyendo a Mora Torres…dificilmente la conoceré porque yo vivo en el norte de Mexico, pero al menos en las lecturas uno penetra una parte del alma de la persona que escribe.

  2. Jose Itriago dice:

    Sube lenta, como si tratara de acompasar la respiración, muy lenta, reptando.
    Sube
    Sube en la escala. Una melodía que rellena los recuerdos, hoy corroídos, estropeados; pero sube y les da un algo homogéneo, cierta calidez, como un pasamano demasiado usado.
    Tomo la sábana por una punta y, muy lentamente, la voy subiendo hasta que al fin veo algo de piel y entonces la suelto, porque sé que no es mía.
    La sábana sigue tu respiración. Debe ser la partitura del Adagio de la 29, que sigue sonando, tierna, arrulla, pero descarna. Deja ver algo de la otra piel, la que es mía, ya desgastada. No la tersa tuya, la que no es mía.
    Ahora tomo la sábana por el centro. Mis dedos como pinzas. Mientras asciende dejando un vacío entre la textura del lino y tu cuerpo, la Sonata baja; ahora baja nuevamente y suelto. Parece como si te soltara a ti. Cuando cae busca las formas del cuerpo y trato de leerlas, pero no, no puedo. No sé qué me dicen. No sé.
    En el piano, las notas empiezan a formar un pequeño remolino que debería elevarme hasta otro nivel, no se cuál. A nadie le interesa, pero asciendo mientras la música va resbalando, se desparrama sobre cada resquicio, cada calor.
    Calores
    Trato de hacer un mapa de calores y por un instante me centro en esa idea: aferrarme a las tibiezas. Frazadas tibias, me digo. Pero sé que todo es falso, que lo único cierto es el dominio de la inaccesibilidad, el frío propio, el que se lleva por dentro al saber que ya pasamos y ya nos vamos, que es mucho. No importa si estiramos el brazo, si cerramos la mano: no queda qué aferrar. La frazada tibia está echada a un lado. La hubo, mas ya no, solo no.
    Una dulzura muy blanca.
    Amortiguada por las convincentes notas que van llenando el espacio.
    Te mueves.
    Creo que intencionalmente haces caer la sábana.
    En cada poro descubierto encuentro una nota que no corresponde a lo que oigo y la sonata se me hace extraña.
    Es que todo es muy extraño.
    Estamos en nuestra playa, todo el paisaje parece el de siempre, aunque no lo sea; el ritmo de las olas parece el mismo, pero ya no está sincronizado, se hizo independiente, no le puedo seguir el paso.
    En cada poro tuyo se aloja alguna nota de otra sonata y yo sigo oyendo, no sé desde dónde, la misma No. 29 de Beethoven. En algún momento deberíamos haber echado cuentas y entonces sabríamos si faltan o sobran notas. Pero ya es tarde. Hay una dulzura muy blanca que se apropió de todo. Te cubro y trato de no verte a los ojos, trato de no ver nada.

  3. Blanca Estela Saavedra Donoso dice:

    Querida Mory:
    Estamos viviendo tiempos inesperados, el clima cambia como quiere, cada día todo parece sorprendernos, es como si fueran momentos extraños que no se podrán borrar de la memoria.
    Ya han pasado tres años más o menos desde que entré a éste mundo cibernauta, y confieso en algún momento me dejé llevar por los escritos de Mory, reflexioné sobre ellos desde la cera del frente, por mucho rato guardé silencio, y después aprendí a amar un poco más, entonces acepté, aún sin compartir las mismas opiniones. Hoy en la actualidad sé que voy camino a la madurez, vivo en el presente y trato de ser absoluta para Dios, sin términos medios, continuo tomada de la mano de ustedes, y decido perdonar en base a lo que Cristo hizo por nosotros, pues en ese amor Él olvidó todo lo malo del hombre. Siempre fui muy crítica, hasta el hastío.
    Hoy los amo más que ayer, si no me ven, sepan que yo sí, si no estoy, sepan que si lo estoy, sólo que en la hora de la entrega me tardo tanto que pareciera haberme esfumado. Voy a continuar mano a mano para hacer de este blog perenne, aunque sé, todo tiene un fin, eso lo encuentro triste, sin embargo sé que luego ya no será así, el AMOR hará que todo lo hermoso sea para siempre.
    Deseo ser una nueva persona, cada día entiendo cómo me equivoco al actuar sin sabiduría. Me falta mucho conocimiento e inteligencia para amar en perfección, sólo Él pudo hacerlo, verdad?
    Le ruego nos enseñe y acaricie a todos.
    ¡Que Dios nos bendiga!

  4. Celestino Gaitan dice:

    Gracias,
    Amada Nuestra Mora…
    Cuantas cosas que agradecerte,
    pero en esta ocasion, me quedo con
    los conceptos que atinadamente hace
    Nuestra Blanca Estela.
    Yo regresando de un periodo de remanso
    y volviendo a conectar,
    Y tambien desde el Norte de Mexico,
    donde he conocido a Mora, sin verla.
    Alejandro,si se puede.

    Afectuosos Saludos y Fraternal Abrazo para Tod@s.

    Celestino.

  5. arturo martinez dice:

    que alegre se siente el animo entre quienes tienen el poder de la palabra…. oir observar y restaurar con palabras los sentimientos es el maximo poder del hombre…. vale que sí… pero que tristre a la vez observar que son muy pocos los que en este mundo pueden hacer y valerse de la dicha de una buena retórica para comunicarse con los demás…..

    el mundo hoy es de imágenes porque la tecnologia ha sido generosa e impresionante para los sentidos… pero queda la necesidad de la palabra efectiva, suave, conciliadora, totalizante, que integre al que escuha lo lleve a participar…..

    pero nada…. con casi todos los hombres… sucede lo contrario…. cada uno por su lado con su minidiscurso.. y vale decir que casi todos lo tenemos a la mano pero se encuentra sobre una base inocua por decir lo menos… no escuchar solo hablar…. para impresionar… para llevar a…

    ni siquiera los estamentos politicos han aprendido de los poetas y literatos…. sus tesis …. intencionadas en codigos que no sabemos a donde llevarian ….. los profes incluso…. demostrando que sí saben … ponen de por medio la soberbia… y el alumno aprende….. aprende a hacer lo mismo no comunicarse…. por eso… estas muestras de palabras que son lenguajes de comunicación efectiva… que se oigan mil años luz más…

  6. Miguel Ángel Aviña Moreno dice:

    “Las palabras pueden tocar lo invisible”
    “Edith Stein” agrega que: la unidad de experiencia vital, es una unidad de tiempo que nace en la vida del yo, es un todo, que se construye en la vida consciente del yo con una cierta duración y que llena a esta última. Su contenido pueden ser ideas o palabras que tocan al yo.

    El pensamiento y las palabras referentes a un tema en el que yo actualmente vivo, es una unidad de experiencia vital diferente a mi pensamiento de hace algunas horas en relación con la misma cosa o con otras.

    La unidad comenzó hace unos instantes, la unidad pasada fue interrumpida y, mientras tanto, se presentaron muchas otras unidades de experiencia vital. La unidad presente se distingue de la unidad pasada en que es actual… y cada hora posee una nueva vida.

    La vida del yo nos parece ser una vida que va continuamente del pasado hacia el futuro; así lo que está en potencia se convierte constantemente en actual y lo que es actual vuelve a caer en la potencialidad; o bien, lo que no es aun plenamente vivo llega al nivel de la vida y la vida llena se convierte en la vida vivida. Lo plenamente vivo es lo presente, lo vivido es lo pasado, lo que todavía no es vivo es futuro. Designamos como futura una unidad de experiencia que todavía no ha alcanzado el nivel presente.

    En su libro “Ser Finito y Ser Eterno, Ensayo de una ascensión al sentido del Ser”, Edith Stein hace una descripción del espíritu humano verdaderamente profunda e impresionante, sin duda lo mejor y más serio escrito con la metodología fenomenológica de Husserl y las bases del Tomismo, referido a la Antropología Filosófica; que nos hace recordar a: Heráclito, Parménides y Aristóteles.

    Espero que les guste como a mí: Miguel Ángel Aviña Moreno

  7. Joise Morillo dice:

    Saludos querida Mora, con vuestra venia, quiero afirmar ciertos puntos referente a esa acepción respecto a la fuerza de la poesía y del arte literario de vosotros los eruditos. Lo cual siempre tiene la virtud de enseñar mientras como ludo se divierte el amante de la lectura y, por ende de la sabiduría.

    Si Mora las palabras tcan lo invisible, el alma es invisible, las palabras tocan el alma.

    Gabriel G. Márquez, en su alusión mágica de la ignorancia hace un empeño espectacular o sublime para manifestar los estragos que ocasiona padecerla, de ello la amnesia de Magdalena y de los Buendía es el producto de esa incapacidad de reflexionar acerca de que es bueno y es malo y lo importante de ser precavido para desenvolverse en el futuro, de ello, no bastan las palabras sino también es necesario conocer, el fundamento de ellas, para poder expresar con claridad los mensajes sin el temor a ser mal interpretados, y, de conocer las cosas terrenales en compatibilidad de la capacidad sicológica del individuo, que siempre como patrón de conducta pretende acceder a indulgencias y triunfo en los negocios tomando en consideración no su conocimiento general, sino su astucia en detrimento del beneficio de aquellos que por desgracia poseen ignorancia, aunque no de mucho, por lo menos acerca de adelantos de civilización, es el caso de los gitanos y el hielo cambiado por pececitos de oro.

    Por ello amigos la fuerza de la palabra es descomunal, y maravillosa al saberla administrar en beneficio público o colectivo, empero, fatal en malos propósitos. Por ello Aristóteles decía: que el lenguaje es un instrumento del que se sirve el conocimiento, y Wittgenstein Concebía que de lo que no se sabe es mejor no opinar.

    Mario Bunge con su tecno ética más que filosofo, es poeta por presentar plenamente claro lo para que sirve conocer y aplicar los conocimientos en buenos propósitos.
    “La levedad de los controles morales necesarios en investigación básica se debe a que el conocimiento básico es un bien en sí mismo (independientemente del modo en que pueda aplicarse). Para el ser humano, conocer es tan vitalmente necesario como alimentarse, abrigarse, defenderse, ser útil, o amar y ser amado.

    La buena vida, el bien supremo, no pueden concebirse hoy día en ausencia de conocimiento, tanto útil como desinteresado. La buena vida no se concibe hoy día sin física, química, biología, psicología, sociología, etcétera.”

    (…) “Toda actividad humana es controlable o criticable a la luz de un código de conducta que es en parte moral y en parte legal. En particular, los procesos tecnológicos han sido guiados, y a menudo extraviados, por las siguientes máximas de tipo axiológico o moral:
    1] El hombre está separado de la naturaleza y es más valioso que ésta.
    2] El hombre tiene el derecho, y acaso también el deber, de someter a la naturaleza en su propio beneficio (individual o social).
    3] El hombre no es responsable de la naturaleza: podrá proteger a su hermano (por ejemplo metiéndole preso) pero no es la nana de la naturaleza.
    4] La tarea suprema de la tecnología es alcanzar la explotación más completa de los recursos naturales y humanos -o sea, maximizar el producto nacional bruto- al menor costo posible, sin importarle nada más.”
    5] Los tecnólogos y técnicos son moralmente irresponsables: su deber es desempeñar sus tareas sin dejarse distraer por escrúpulos estéticos o éticos. Estos últimos son de responsabilidad exclusiva de quienes formulan la política tecnológica, y muy en particular los políticos.” BUNGE. Mario,2004, Tecnoethica, Pag.206

    Ahora un concepto peculiar de “verdad”, mientras otros aceptan su versión, lo cual dejo ante vosotros con la esperanza de vuestro juicio crítico.

    Origen Latino: Véritas
    Larousse: conformidad entre lo que se dice y lo que se piensa
    Verdad Histórica, científica, y/o filosófica

    “Lo que Copernico profesaba fue y es verdad”. Galileo Galilei, en su tiempo, entendió mejor que la inquisición lo que es la naturaleza, por tal motivo también conoció y defendió la importancia de la ciencia. El defendió su posición como científico, al mismo tiempo su devoción católica pero con una firme convicción del conocimiento de la verdad astronómica de la tierra, mejor que la iglesia católica de aquel tiempo, para el: “El martirio es un testimonio de la creencia religiosa ó ética, pero no de la verdad científica debido a que lo primero proviene de la acción humana, en cambio la segunda se refiere a hechos y se verifica con hechos “. (CF. Von Weizsaker, La Importancia de la Ciencia)

    Tenemos que convencernos que la naturaleza de la verdad es triunfar cuando le ha llegado su momento, y debemos estar persuadidos de que solo entonces aparece, jamás se presenta demasiado pronto, es decir, cuando todavía no tiene un publico demasiado maduro ( Hegel, Filosofía del derecho)

    El ente de la verdad es el objeto, y su esencia el acto –la verdad es lo que es y no otra cosa- De tal forma: la verdad es entender las percepciones, es la unidad del concepto y la objetividad de la certeza que se tiene de las cosas y los hechos.

    La verdad existe, es la existencia del objeto y los hechos que la conforman. “En el fondo la verdad del ser era la nada, la verdad de la nada el devenir, y la verdad del devenir es la existencia” (Wahl). La verdad es el desarrollo completo de un proceso intelectual, “La gente muere infeliz, porque desconoce la verdad y no tiene un profesor que se la enseñe” (Albert Camus, Caligula).

    La verdad es el desarrollo completo de un proceso intelectual, es el movimiento de los sucesos y/o eventos que acontecen en todo momento y espacio, es objetiva y a la vez absoluta porque se comprueba con el conocimiento del objeto como tal y no por su apariencia o alguna subjetividad.

    La única forma de sujeción de la verdad es la causalidad predispuesta, el planteo. En donde la verdad tiene como condición precaria la predicción, por lo que desaparece. Es así como la verdad puede ser la realidad que se observa, que se detecta, que aparenta ser, y sin embargo ésta no es verdad (mentira disfrazada de verdad).

    En tal sentido, se puede especular que la verdad tiene presente y pasado; Pero, y mañana? “La única verdad es lo que Dios ha hecho” (San Agustin)

    Ahora con mucho gusto, con la fuerza de la poesía os dejo con, el descubridor de almas y paisajes, al erudito filosofo-literario y también espiritualista consumado, el universal Jorge Luis Borges.

    Luego consecutivamente a la seductora sublime.

    Juana de Ibarbourou

    EL REMORDIMIENTO

    He cometido el peor de los pecados
    Que un hombre puede cometer. No he sido
    Feliz. Que los glaciares del olvido
    Me arrastren y me pierdan, despiadados.

    Mis padres me engendraron para el juego
    Humano de las noches y los días,
    Para la tierra, el agua, el aire, el fuego.

    Los defraudé. No fui feliz. Cumplida
    No fue su joven voluntad. Mi mente
    Se aplicó a las simétricas porfías
    Del arte, que entreteje naderías.

    Me legaron valor. No fui valiente.
    No me abandona. Siempre está a mi lado
    La sombra de haber sido un desdichado.

    Jorge Luis Borges

    RAÍZ SALVAJE

    “Tómame ahora, que aún es temprano,
    y que llevo dalias nuevas en la mano.
    Ahora, que tengo la carne olorosa,
    y los ojos limpios, y la piel de rosa.

    Ahora, que en mis labios repica la risa,
    como una campana sacudida aprisa. . .”

    “Oh, lino, madura que quiero
    tejer sábanas del lecho donde dormirá
    mi amante, que pronto, pronto tornará!

    Oh, rosa, tu prieto capullo despliega!
    Has de ser el pomo que arome su estancia,
    concentra colores, recoge fragancia,
    dilata tus poros que mi amante llega”.

    “Tómame ahora, que aún es temprano,
    y que tengo rica de nardos la mano!
    Hoy, y no más tarde. Antes que anochezca
    y se vuelva mustia la corola fresca.

    Hoy, y no mañana. . .! Oh! amante, ¿no ves
    que la enredadera crecerá en ciprés?”

    (….)

    “Amante: no me lleves, si muero, al camposanto.
    A flor de tierra abre mi fosa al riente
    alboroto divino de alguna pajarera,
    o junto a la encantada charla de alguna fuente.

    A flor de tierra, amante. Casi
    sobre la tierra
    donde el sol me caliente los
    huesos y mis ojos
    alargados en tallos, suban a ver de nuevo
    la lámpara salvaje de los ocasos rojos

    “Oh, amado, no te irrites por
    mi inquietud sin tregua!
    Oh, amado, no me riñas porque
    cante y me ria.

    Juana de Ibarbourou

    Os ama

    Joise

  8. Júdith Mora V dice:

    “Las palabras pueden tocar lo invisible”.. me estremeció esta frase, dice tanto… y es algo que pasa cada semana, cada vez que escribes, tocas, tocas mi vida, de múltiples formas, distintas, pero siempre un toque nutritivo.
    De la misma forma, pueden, al tocar, hacer tanto daño!!! en algo así ando en estos tiempos, cargando con esta tristeza infinita, por palabras que me tocaron el alma, y el corazón, y cada fibra, pero que luego, se convirtieron en daga para mi diario… pero bueno, creo que de igual forma debemos aprender a desmitificar ciertas palabras, o a los autores de éstas… uf, divago, es parte del efecto de devastación…

    Dice Morita, dice mucho tu carta; tal vez te parezca que no, a estas alturas, tal vez ha cambiado el significado de muchas de sus palabras, porque el tiempo hace eso, hasta nos hace sentirnos avergonzados por escribir cosas… pero nada es de gratis, creo que todo forma parte de un proceso… tu carta? dice, dice mucho, de esa Mora, la de esa época, la de ese tiempo, la de esa edad, la de esa experiencia, eso vale, siempre mucho.

    Estupendo tu escrito, como siempre mi tocaya… Besotes, muchos, aromados e iluminados por incandescentes aletazos…

    Por cierto, y para info de tod@s, HOY ES EL CUMPLE DE KAITOOOOOOOOOOOOO

    APIOS VERDES TUYUUUUUSSSS
    APIOS VERDES TUYUUUUSSSS
    APIOS VERDEEEESSSSSS KAITOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
    APIOS VERDEEEESSSSS TUUUUUUUUUUUUUUUYUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU
    EH EH EH EH EH EH EH EH EH EH
    Pásala super mi Joise, que Dios y la Chinita te acompañen siempre y que te celebren a lo máximo

    BESOOOOSSSSSSSSSSS
    <3

  9. Mora Torres dice:

    Gracias Judith, Libélula y Luciérnaga, por tanto que me y nos das, y por recordarme el cumpleaños de mi amigo Joise.
    Feliz cumpleaños, mi querido Joise!! Brindo con tinta, con tinta de versos antiguos, griegos, como te gustan, y ya sin poder agradecerte
    tanto amor verdadero, tanta capacidad de comprender, tantas ganas de ayudar
    y no nos olvidemos que vos y tu Chinita -así escucho que la llama Judith- vendrán a visitarme en setiembre, ¿no? Sí, en esta primavera.

  10. Osvaldo Bonini dice:

    Son los sonidos estampados en el silencio. Sonidos que alteran y llevan la atención hacia la penumbra de un farol, de una sombra de luna o de la propia oscuridad del sonido. Cuando diferenciados: solo son una distracción momentánea; cuando desconocidos: aterran.
    Cuando son sombras de un renglón, cavan en los sentimientos y pueden llevarnos al sueño que deseamos.
    De todas formas son misterios. Los misterios atraen y sobre cada uno hay otro. Sobre el sonido, sobre el silencio, sobre la penumbra o junto al renglón signado habrán misterios para deshacer.
    Y deshacer un misterio es conocer su razón; ahí todo se acaba. Las hadas y los príncipes dejan de existir en esa mística.
    Pero, el próximo paso será sonido, silencio, penumbra: misterio a deshacer. El próximo paso vendrá; es, valiente sobre sus desazones hasta el final.

    Una cuerda de tambores se comienza a oír desde la vieja estación de trenes. Seguro subirá por la calle hasta aquí, como todos los viernes. El sonido de cada tambor es por sí definido y repetido con pequeñísimas variaciones; separado de la cuerda parece escucharse como desprolijo. Todos los golpes en la cuerda se combinan y el ritmo contagia y llena el aire de una sustancia casi incomprensible.
    Ana trae uno de los chicos, el que se diferencia del resto por… no sé porqué, es mágico. Roberto viene en un piano y Hugo en el repique que fabricó él mismo.
    Muchos de los tambores de la cuerda fueron construidos por Hugo a puro formón y lija a pesar de su agudo Párkinson. Es horrible lo que se siente cuando levanta su mirada, luego que intenta acertar el golpe justo al formón, y mira a los ojos con tristeza e impotencia y ese temblor de miedo.
    Pero ahora, cada golpe suyo empuja su alma. Y cada golpe de Ana y de Roberto empujan un poquito de sus propias almas. Cada golpe de todos empuja esa sustancia que se eleva y se dispersa y contagia. Suben y levitan las almas y se juntan en uno, al son de sus propios espíritus poseídos hasta la esquina, debajo de la luz naranja, hasta el próximo viernes.

    Los misterios son nuestros y se nos aferran en las noches oscuras. Estremecen el corazón hasta el punto qué, con su sonido, las palomas se espantan moviéndose, como jugando, sobre el próximo angelito de mármol que las espera.
    Y es el frio del mármol el que me trae como el amor en su recuerdo congelado que ya no existe, más sí en sus misterios.

    Un beso grandísimo, Morita.
    Un abrazote a todo@s.

  11. Osvaldo Bonini dice:

    JOISE, FELIZ CUMPLEAÑOS!!!!!!!!!!!!

    QUE LA PASES RELINDO

    TA!, UN ABRAZOTE ESPECIALÍSIMO

  12. Joise Morillo dice:

    Mora la Chinita es la virgen de Chiquinquira, la patrona de mi ciudad, de todos modos, Si, Olga se cree medio China por sus rasgos fisonomicos, OK desde ahora sera mi chinita, Si esta planeado viajar a vuestro lar, si todo sigue viento en popa, seria para octubre. Gracias por vuestro parabien.

    Os ama

    Joise

  13. Iván Salazar Urrutia dice:

    ¡Ah, la palabra!… ¡Y la verdad!
    ¡Feliz cumpleaños, Joise! Mi compañero de viaje para cuando se acabe el mundo; qué aburrido sería el entonces si no caminara el mismo sendero con Joise. ¿Con quien discutiría? Digo, con esa prosapia del Gran Joise. El caminando y yo al trote para seguirlo…
    Toda palabra es invisible; no sólo por las ondas sonoras que sofisticados electros la dibujan; pero incluso ahí es invisible: el dibujo es una concertación humana para registrarla. Aún aquel sustantivo que tiene un referente tan directo, es invisible: no es el referente (por eso su cualidad de referirse); para qué decir del verbo, cuyo referente es una acción, ya pasada o por ocurrir, y ni en su forma de presente logra su misión de detener el movimiento ¡cuánto han sudado los gramáticos con los pluscuanperfecto y otras yerbas, pero el movimiento se da en el tiempo y la palabra también, es decir pasa, camina, “e pur se move”, y muchas veces acecha la hoguera para aquel que compromete su honor en la palabra que nació volando de su boca o en el dibujo de las letras.
    Y, claro, la verdad es también palabra; antes de ella era sólo hecho. Pero vino la palabra y la develó. Ahí está la palabra de la verdad; si te demoras en leerla puede ser que ya de vieja dejó de ser verdad (la tierra plana reinó por muchos siglos -más que la tierra redonda o con forma de pera-, la tierra como fija en el centro del universo reinó aún más años con sus certificados divinos… aún dicen que reina en algunas mentes con mantilla de domingo en las mañanas de domingo).
    Como en un rodeo corremos tras los hechos procurando lazar el animal; pero los porfiados hechos hacen historia -telúrica y fantasmal, pero historia- y nunca logramos el pescuezo de la certeza -ver el principio de indeterminación, de no sé quién-.
    Pareciera que la palabra tiene más peso específico en los símbolos y en la poesía, sin olvidar aquella susurrada en el oído amado. Pero incluso ahí, la palabra es música que desparece en cuanto vive; si la vuelves a escuchar o leer volverás a reconocerla, pero ya no será la misma; como el miserable kilo de sal que nunca es igual a otro kilo de sal ¡ni siquiera igual a sí mismo! no olvidemos que cualquier comparación se da en el tiempo,,, y este cambia todas las cosas. Sólo es igual si se da fuera del tiempo; es decir, si no existe. Pero las palabras existen, tienen nacimiento, vida y muerte; incluso algunas sufre la pasión.
    Si lo puedes decir en lógica, no lo digas en verso. Si lo puedes decir en lógica, no lo digas en símbolos ni en metáforas. Cuando usamos éstas es porque estamos impelidos a hacerlo, so pena de quedar mudos ante los grandes misterios de la vida; como por ejemplo la vida de Mora, su existencia de jardín y de maleza, al mediodía y en la medianoche, cuando terminan los trabajos. ¿cómo podría el ala frutosa de una abeja acariciar la mirada caracoleando entre las palabras? Puede que yo no tenga la certeza de su vida; pero todos libamos su perfume derramado en las semanas.
    VANCHO

  14. maria jose lopez dice:

    Muchas felicidades querido joise,
    que la vida te regale mucha felicidad y amor.

    Querida Mora,como siempre hermosas palabras formando un ramo
    que llegan a nuestros sentidos rebosandolos de armonia y sentir.

    Un beso para tod@s

  15. JOSE ANTONIO GOMEZ PERALTA dice:

    Dios te bendiga Mora, gracias por tus mensajes, sobre las palabras la Bíblia nos manda a medirlas porque podría ser peligroso el no hacerlo, ► Proverbios 18:6 Los labios del necio traen contienda; Y su boca los azotes llama. 7 La boca del necio es quebrantamiento para sí, Y sus labios son lazos para su alma. 8 Las palabras del chismoso son como bocados suaves, Y penetran hasta las entrañas. ► Ecleciastés 8:8 No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu para retener el espíritu, ni potestad sobre el día de la muerte; y no valen armas en tal guerra, ni la impiedad librará al que la posee. 10:20 Ni aun en tu pensamiento digas mal del rey, ni en lo secreto de tu cámara digas mal del rico; porque las aves del cielo llevarán la voz, y las que tienen alas harán saber la palabra.

  16. Natalia Longo dice:

    MORA:mi hobbi es la lectura y hoy descubri tu poesai,maravillosa¡¡Sabias palabras, sencillas, que poseen el don de enseñarnos un mensaje divino.Gracias.Te seguire leyendo.

  17. charmante charmante dice:

    Me encanta lo que haces ! Sólo seguir escribiendo este tipo de posición. Yo seré tu fiel lector. Gracias.

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