Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

En las letras de rosa está la rosa…

Se está derritiendo la nieve de la primera nevada que contemplé en mi vida (La Antártica) si exceptúo la que asombrosamente ocurrió en Buenos Aires -donde nunca nieva- el 9 de Julio del 2007 (Bs. As. breve cronología 1810 ? 1880). Y no eran estos copos, eran más pequeños que las manos de los niños que alegremente intentaban formar un muñeco (Festividad navideña).

Hoy es lunes al mediodía, el miércoles es mi cumpleaños, y yo esperaba que fuera entonces que la blancura me festejara. Pero no (Inmigración y literatura: Festejos).

A la una de la mañana, hoy empezaron a descender sobre los árboles aureolas enormes, de luz blanca y muy suave en la noche (El borde de la noche).

Yo tenía la chimenea encendida -había alimentado el fuego durante toda la jornada; había visto transformarse esos alucinados gusanillos de brasas en salamandras, había hablado con ellas (Psiquismo y elementales). Después tomé un libro y me puse a leer hasta que leí en el aire oscuro esa escritura nívea.

Dejé el libro que tenía entre las manos y al mirar por la ventana alguien me dijo:

-”En las letras de rosa está la rosa…” (El Gólem).

Y contesté:

-Sí, Borges, en las letras de rosa están la rosa y el Eco (Lenguaje, lengua y habla en El nombre de la Rosa, de Umberto Eco).

La sombra de Borges me miró fijo. Había entendido, pero no quería que yo lo supiera; era esa falsa modestia que siempre tuvo en vida, esa falsa modestia de los grandes.

No quise fastidiarlo y le dije:

-No se trata de que sus rosas se hayan reproducido infinitamente. Se trata de que han hecho eco por todos los lugares, en especial un Eco que me perturba y me hipnotiza. Usted dijo también que “de las generaciones de las rosas que en el fondo del tiempo se han perdido quiero que una se salve del olvido”; y es eso, Borges, una de sus rosas se ha salvado… transformándose en una rosa distinta a las suyas.

-¿La que Coleridge atrapó en un sueño? -preguntó entusiasmado.

Me seguía mirando fijamente, y me veía con sus ojos de ciego, ya que la eternidad no tiene ningún defecto físico.

-La de Coleridge, como usted mismo nos contó, fue atrapada muchos años antes de su nacimiento, Borges, en el barrio de Palermo. No, no la de Coleridge, quien en realidad se la trasplantó a usted en su propio jardín -la vi en el Museo Borges, que era su casa si recuerda-. Yo hablo de la que fabricó Eco…

-¡Ah, era eso! Eco inventó unos cuantos pétalos, es cierto. Y hasta la tinta con que se escribe la palabra rosa. Eco inventó jardines, monasterios, estancias, estatuas, mausoleos, placas, caballos, listas, filósofos, piedras y fuego, y hasta las lentes para leer ¡en la Edad Media! Lo inventó todo sólo con conocerlo.

-¿Cómo con conocerlo?

-Eco conoce el universo y cada hoja y cada nervadura, tiene a su disposición todo el conocimiento, que es la fábrica del mundo. Figúrese que hasta ha inventado a Freud después de que este maestro austríaco llevaba cincuenta años de no aparecer, quiero decir de muerto, como yo, pero más muerto todavía.

-Vamos, Borges, tanto usted como Freud existieron, mal que le pese a usted Freud.

-¿Por qué lo dice?

-Recuerdo en algún prólogo suyo algo así como que “la torpe mitología de nuestro tiempo habla de inconsciente, cuando antes se hablaba de Espíritu Santo, o de Inspiración”.

-No es exacto; con decirlo de otro modo ha conseguido confundir lo que escribí. El doctor Freud fue una persona muy importante.

-¿Y Umberto Eco?;

-El profesor Eco más aún; es un lingüista impecable.

-Borges, aunque usted esté en el cielo -no lo sé-, debo decir que su lengua sigue cortando como un naipe…

_¿A qué se refiere? ¿A ese cuento en el que uso un naipe como arma, entre unos jugadores de truco? Un naipe puede ser un puñal, y no es una metáfora, señora…

-No; me refiero a su ensayo El arte de injuriar. Allí enseña a humillar con elegancia; por ejemplo, cuando asegura que llamar Doctor, Profesor o Señor a un escritor o a cualquier artista -digamos, el señor Bioy Casares- es herir muy profundamente.

-A Bioy jamás lo llamaría Señor, ni siquiera después del libro que publicó póstumamente, titulado Borges. Pero lo que usted me recuerda es verdad… tal vez se trate de resentimiento, mi señora. Acá todo se ve del derecho y no en espejo como en la vida. Yo, como lo señalé varias veces, apenas si tenía mi diploma de “un oscuro bachillerato ginebrino”, que de tan oscuro creo que ni existió.  Y lamento tener que despedirme, ahora que empiezo a disfrutar de la gente más simple.

-Escuche, Borges, ¿puedo hacerle una pregunta, bien simple, antes de que se vaya?

-Escucho.

-¿Cómo es donde está usted ahora?

-Es muy parecido a la Tierra. La gente discute mucho. Me hacen dar conferencias. La última que di se trataba de si había vida antes de la muerte. Es un tema que está muy de moda; algunas personas -me parece que bastante histéricas- dicen que se comunican con los vivos.

-Gracias, Borges, de cualquier modo me ha permitido hacerle un reportaje extraordinario, ¿a quién se le ha brindado una oportunidad así?

Ya se había ido, no escuchó que yo le agradecía. La nieve había desaparecido con toda su hermosura y el sol aparecido con todo su esplendor. Tomé el libro que había abandonado. Seguí leyendo hasta que se hizo de noche otra vez -y eso que yo ya lo había leído hacía algunos años. Seguí leyendo El nombre de la rosa.

Mora

Editorial, Monografias

Si le ha gustado esta entrada, por favor considere dejar un comentario o suscríbase al feed y reciba las actualizaciones regularmente.

Comentarios

14 respuestas a “En las letras de rosa está la rosa…”
  1. Fernando Rosso dice:

    Que linda lectura que nos regalaste para festejar tu cumpleaños. Excelente!
    Feliz cumple Mora! y un saludo en tu día en nombre del Equipo de Monografías.com

  2. liliana briceño dice:

    Felicitaciones,nos has hecho recordar a grandes personajes que perdurarán por siempre en lo más profundo de nuestro corazón..Feliz cumpleaños.
    lilica.

  3. isabel salcedo dice:

    Querida Mora, leo todas tus monografias y siempre me parecen geniales, solo quiero expresarte mi gratitud por tus letras que me identifican no sabes cuánto..y además hay una sincronia, una magia que no te lo puedo explicar con palabras…
    Un Abrazo desde Chile
    Isa

  4. Walsa 007 dice:

    Fascinante lectura compañera..!!!

    me has tenido fijo enla computadora leyendo un buen rato.

    Quiero aprovechar para desearte feliz cumpleaños, que la pases super bien y que recibas una infinidad de bendiciones de nuestro creador.

    Hasta pronto.

    Walter Sanchez (Guatemala)

  5. Ada Nalbis Camacho dice:

    Buen día, Mora desde Venezuela, feliz cumpleaños, espero lo hayas disfrutado mucho, que Dios te colme de dicha, prosperidad y salud para que sigas escribiendo, la fabula de la rosa “En las letras de la rosa esta la rosa”. Esta bellísima, muy lindo escroto, felicitaciones.

    Te cuento que también me apasiona la escritura, actualmente me encuentro escribiendo mi primer libro, por cierto tiene que ver con la Rosa. Despues le revelo el título, que sigas escalando éxitos.
    Un abrazo desde Venezuela

    Ada. N

  6. mizael zar dice:

    muy buen escrito, es simplemente hermoso

  7. Dixon Antulio Ochoa Rios dice:

    Mora, que linda historia, el regalo de vida que Dios te dio nos lo devuelves con letras mágicas. desde Guate te queremos.

  8. JAIME ALBERTO ARIAS GALLEGO dice:

    He leído poco de Borges, de Eco en nombre de la rosa, el péndulo de Foucault, no conocía los poemas de Coleridge, aproveche y conocí algunos. Me encanto esta monografia. Un poco tarde FELIZ CUMPLEAÑOS. Con sus escritos he enriquecido mis conocimientos.

  9. Fabu 11 dice:

    Mora, como si fuera una noche en Ginebra con sus primeros copos de nieve y el aliento dibujado en la oscuridad profunda, lo escucho a Borges… siendo eco de tus pensamientos…

  10. guillermo vargas quiroz dice:

    Que linda lectura nos regala, para sosegarnos un poco y escapar de la rutina.
    De corazón le agradesco por su dedicación de alentar a la lectura. Gracias Sra. Mora.

    Un beso desde Bolivia.

    Guille..

  11. Fabu 11 dice:

    Mora, perdón, o tambien:
    …siendo Eco en tu pensamiento.

    T mando un beso y que original post tu siempre con increibles imágenes.
    Saludos a los amigos que no vi a ninguno en esta vuelta.

  12. enrique falcon olaya dice:

    Felicidades Mora,aquí desde Perú mi más sinceras felicitaciones por tu cumpleaños. ¡Ah Borges siempre tan presente y tan ausente !

    Un fuerte abrazo.

  13. Osvaldo Bonini dice:

    Una vez más: tarde a la fiesta. Otra semana voladora.
    Maravilloso tu sueño, Mora, gracias por dejarnos soñarlo junto a ti.
    Un beso enorme con los primeros matices de primavera cercana.
    —————————————————————————————-

    “Del nicho helado en que los hombres te pusieron,
    te bajaré a la tierra humilde y soleada.
    Que he de dormirme en ella los hombres no supieron,
    y que hemos de soñar sobre la misma almohada.

    Te acostaré en la tierra soleada con una
    dulcedumbre de madre para el hijo dormido,
    y la tierra ha de hacerse suavidades de cuna
    al recibir tu cuerpo de niño dolorido.

    Luego iré espolvoreando tierra y polvo de rosas,
    y en la azulada y leve polvareda de luna,
    los despojos livianos irán quedando presos.

    Me alejaré cantando mis venganzas hermosas,
    ¡porque a ese hondor recóndito la mano de ninguna
    bajará a disputarme tu puñado de huesos!” -Gabriela Mistral-

  14. Joise Morillo dice:

    Si mi querida Mora las rosas expresan mucha estetica y vos la expresais muy elevadamente con vuestro romanticismo nostalgico profundamente espiritual.

    Para muestra un boton, permitidme:

    Romanticismo,

    El amor de la señorita Mercedes fue oscurecido por la
    [Felicidad:

    Cuando su héroe la requirió, sus lágrimas giraron a las sonrisas, y las sonrisas a la indiferencia.

    Buscando aquello que había hallado una vez, y perdido -un corazón que respondiera solo, que solo se bastara-, se encerró en un convento, aunque ningún consuelo obtuvo más que la displicencia de las plantas que regaba y
    [Crecieron,

    Más que el bordado de flores de hilo en los manteles,
    [que éstos nunca agradecen

    Y el silencio donde no había nadie fue para ella un
    [Armisticio;

    También en la capilla, diciendo oraciones que no llegaba
    [a comprender, alcanzó la divina apatía.

    Al morir exhaló el olor de las rosas sin haber dicho palabra, pero también era insensible a la santidad y a la gloria.

    Angélica archangelica, planta que rehabilita a las

    [muchachas débiles de la sangre,
    desciende en forma de maná sobre la multitud y cura estos deformados corazones de la gente, tales
    [Como el mío

    Y el de la difunta Mercedes, la sombría santa
    Cuyo nombre yo sola recuerdo, de puro recordar.

    Mora Torres

    He ahi un aporte amigos, un regalo de Mora al mundo.

    Os ama

    Joise



Deje su comentario

Debe para dejar un comentario.

chatroulette chatrandom