Editorial Monografias.com

por Mora Torres

 

Un recuerdo político y otro de fantasmas

Como muchos de mis lectores -y visitantes- saben (Saer, lector de Adorno), vivo en Buenos Aires, frente al edificio de Obras Sanitarias, del famoso Palacio de las Aguas Corrientes, que parece más bien preparado para un cuento de hadas que para trámites burocráticos (Burocracia - Max Weber).

Habito un tercer piso, por la calle Riobamba, y sólo separado por el balcón y unos cuantos metros cúbicos de aire libre tengo todo un panorama, como una pintura, como un friso, donde están inscriptos dos palos borrachos y una palmera erecta, alta y centenaria (Los árboles mueren de pie).

A veces, con las tormentas, la palmera se mueve peligrosamente y, a fines de la primavera del año 2001 -precisamente cuando hacía tan poco, el 11 de septiembre, habían desaparecido con tanto estrépito las torres gemelas en Nueva York (Evita, Madonna y las torres gemelas)-, yo sospechaba que en algún momento podría caer rectamente justo sobre mi propia casa, pero eran sólo momentos, sólo ráfagas de pensamientos autodestructivos, porque a todo eso estaba venciendo la depresión que me causaron la muerte de Olga Orozco y también mi fracaso de poeta (Literatura)

Me había inventado una cura en la que entremezclaba budismo zen y alimentación vegetariana (Budismo. Un estilo de vida), meditación, yoga y caminatas aeróbicas, pero cuyo principal componente consistía en un cómodo sillón dispuesto en el living mirando hacia el palo borracho, la palmera y el césped.

En realidad me entusiasmé tanto con esta última parte del tratamiento que habiéndome sentado apenas me levantaba, casi al amanecer, en ese sitio, oscurecía, y me sentía convocada por la luna y la brillante estrella situada justo arriba de ella, y me quedaba algunas horas más. O corría mi asiento hacia el balcón y allí permanecía más próxima aún al palacio y al cielo, literalmente.

Una noche, más o menos cuando comenzaba el verano y ya me encontraba -sentada y adormecida en el balcón- muy cerca de una crisis, que tomaría seguramente alguna forma cataléptica (Anatomía y fisiología del sistema nervioso), me despertaron sonidos que venían de lejos, como de murga, muy a lo lejos, porque la cuadra donde yo vivo estaba desierta, y cuando comprendí que se trataba de una batahola de cacerolas golpeadas con violencia me sumé a lo que no sabía si eran festejos propiciados por el triunfo de un equipo de fútbol, una protesta callejera o, quizá, el fin del mundo (El Fin del Mundo. ¿Alegoría o profecía?).

Lo primero que encontré en el armario fue un gran colador de fideos y, para hacerlo sonar, un cucharón.

Empecé a golpear en el balcón, y de pronto se iluminó el palacio de enfrente y de allí salió un murmullo de golpes de puño sobre muebles de madera y de cucharas azotadas sobre objetos de metal.

Me pareció ver sombras que mi imaginación, seguramente, vistió con miriñaques, trajes antiguos y armaduras, pero el éxito de mi convocatoria me entusiasmó de tal manera que me olvidé de ese misterio y continué por horas sobando el andrajo de aluminio en que se había convertido el colador, y empezaron a sumarse, en la vereda que correspondía a mi casa, cientos de habitantes de los otros edificios, con verdaderas cacerolas y verdaderos ruidos estruendosos.

Por supuesto, se trataba de “El Cacerolazo” del 20 de diciembre de 2001, en Argentina, que destituyó con ollas y sartenes al presidente De la Rúa.

En esas horas, puedo decir, estuve acompañada, y quizá empezó allí a disiparse uno de los síntomas de mi enfermedad, el que me conducía a un estado casi de ermitaño; de pronto la noche se llenó de sirenas de ambulancia, bomberos y móviles policiales.
El Edificio -yo lo llamaba de ese modo- a menudo me parecía algo así como los cuentos de hadas -ya lo dije- de cuando yo había sido niña, pero en otras ocasiones me inundaban sensaciones muy desagradables al observarlo -náuseas, y un difuso terror-, como si fuera ocasionalmente el hábitat de personajes más siniestros que las hadas -aunque ellas tampoco son mucho de confiar.

Esos personajes, lo descarto, no eran los empleados nocturnos del palacio que habían batido el parche aquella noche, acompañándome. No sé si soy demasiado objetiva, pero calculo ahora que en la edificación del Palacio de las Aguas Corrientes existe cierto recargamiento arquitectónico que lo hace parecer, también, maligno.

Una tarde de fin de semana salí de mi refugio para comprar el diario y examinar los clasificados en busca de algún trabajo acorde con mis capacidades de escritora algo fantasiosa, o, mejor dicho, de aspirante algo fantasiosa a escritora.

Empecé leyendo el suplemento literario, no los avisos.

Lo primero que me llamó la atención fue una fotografía: un detalle de “mi” Edificio, con ático, algún escudo y sus mosaicos naranja; alguna paloma también, de las que yo veía andar por los aleros. Después de la fotografía estaba la nota.

A partir de su lectura terminaron para mí las jornadas de sol, tormenta o luna compartidas con las ahora temibles flores por brotar de los palos borrachos y con la palmera.

Ahora vivía entre mi dormitorio y la cocina, pero como mi dormitorio también tenía una ventana que daba al palacio, aun estando ésta cerrada, más bien me interné en la cocina; cuando debía pasar por el living para ir al baño, mis ojos daban, en una recta oblicua, con el Edificio, por lo que decidí cerrarlos, y hacía a ciegas el camino de la cocina al baño.

¿Qué fue lo que me estremeció tan violentamente, qué parte de mí, que tenía que ver con algo imposible de nombrar por lo impreciso, muy oscuro y hondo, fue tocada por lo que el diario narraba con bastante frivolidad? No puedo saberlo, no voy a saberlo nunca claramente.

Yo, cuando me atrevía a mirar hacia allí, me decía a mí misma que sentía la añoranza de algo terrible, y ésa era toda la explicación que podía darme.

La nota se refería a un libro que contenía una recopilación de crímenes de la antigua ciudad, publicado por un escritor famoso, un argentino que murió hace cerca de un año, a principios de este 2010, me parece. En lo referente al Palacio, decía que a principios del siglo XX una niña, Felicitas Alcántara, la más hermosa de cuantas habían nacido en Buenos Aires, fue encontrada muerta, asesinada -y nunca se había encontrado al asesino, existiendo sospechas de que se trataba de un alto, el más alto, funcionario policial de la época- en la parte sudeste del Edificio. Desde luego, era el lugar que yo tenía como friso, que adornaba mi casa como paraíso privado.

La niña, es de suponer, habría mirado el palo borracho y la palmera mientras moría y algunas cosas más que permanecían intactas desde entonces y que yo había estado mirando hipnotizada desde mi balcón durante meses.

Unos meses después de la lectura de la nota que provocó mis estremecimientos y que me aisló todavía más -ya no salía al balcón ni me asomaba a mirar por la ventana, como dije antes-, llegado otra vez el otoño, un día de frío, encendí las hornallas de la cocina para darme calor, porque no me atrevía a ir al living para prender la estufa, y, en el momento en que con un soplido apagué el fósforo, se me presentó como una verdad inexorable el hecho de que me había vuelto loca. Miré la cocina, los platos amontonados y sucios, el recipiente de la basura rebosando, y hasta me atreví a caminar hasta el balcón: mirando desde allí podía verse que se erguía como si nada hubiera pasado.

Envío

Sandra Contreras: gracias. Postúlame para tu Premio Nobel de Resistencia.

Julián Peregrino: yo también percibo la profundidad de tu pensamiento, pero claro, eso tiene su precio. A mí también la “tecnología” se me antoja un laberinto.

Fátima El Khuffash: me hace feliz haberte arrojado la llave del cofre de la infancia, que adentro tiene un paraíso.

Wilder Choquehuanca Flores: me gusta lo que dices, lo de “bidimensional”, etc. No puedo escribirte personalmente porque, la verdad, no me queda un minuto en el día.

Mario Hilario Leal Barrientos: es cierto, mi escrito es para reír y tomar de tu vino añejado en tu alma delicada.

¡Vancho! ¿Qué más agradecerte? Amo cada una de tus palizas.

Everardo Napoleón Villatoro Ochoa: ¡me entendiste del todo!

Joise, Joise, Joise (para no repetir otros conceptos, repito tu nombre, amigo mío).

Dulcísima María José López: “…¡zambombas y panderetas!”; te deseo para el próximo año todas esas risas y esa felicidad que mencionas.

Y… Benjadem Alflorentin… sé que me conoces y que te conozco, sobre todo, no te engañes. Desde tu primer comentario te reconocí. Beso tus hermosos ojos oscuros tan sombreados, y gracias por las flores amarillas: una, de hace mucho, resucitó.

Mora

Editorial, Monografias

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Comentarios

30 respuestas a “Un recuerdo político y otro de fantasmas”
  1. Cristian Oyarzun dice:

    Que atractivo resulta inmiscuirse en tus formas Mora, la familiaridad colorida de tus relatos en mi relato hace que este hombre pretèrito pueda escuchar la obra completa y màs…

  2. Celestino Gaitan dice:

    Mora,
    la de Siempre…
    …la Siempre amada Mora.
    Siempre vengo a tu Jardin,
    aunque muchas veces no te dejo
    el post-it donde te recuerdo cuanto te Amo.
    Encontraras solo a veces, algo fuera de lugar…
    …un petalo en el lugar equivocado,
    donde no pudo haber lllegado por motu propio,
    o si fueras sumamente perceptiva, el rastro de mi aroma.
    De cualquier modo, regreso a recoger las joyas que dejas a tu paso.
    lagrimas cristalizadas o sonrisas congeladas,
    que solo los iniciados podremos encontrar.
    Yo tambien sigo siendo tan debil,
    como para resistirme a los llamados de
    la Belleza y la Felicidad,
    aunque a veces (ahora mas seguido)
    mas dificil resulta resistirme a los llamados de
    la Justicia y la Libertad.
    De cualquier forma me alegro por Ti,
    que ya hayas ubicado a Alflorentin,
    aunque haya entrado disfrazado,
    Disfruto de las Palizas de Vancho, siempre
    rallando en la genialidad.
    Espero que Freddy se reporte,
    porque Maria Jose y yo lo extrañamos,
    Y Osvaldo Bonnini y…y mi tocaya…
    y todos…

    Para tod@s un Afectuso Saludo y Fraternal Abrazo
    Y para ti el Amor de Siempre.

    Celestino.

  3. benjadem alflorentin dice:

    Ay…..me descubriste Mora.
    Pero éra lógico, si vos sos agua del Paraná y yo soy agua del Río d la Plata; somos el mismo río caprichosamente dividido.
    Te conozco, pues siempre t he estado mirando con mis ojos marrones, mas aún q las aguas d nuestros ríos, desde ésta inmensa pileta q oculta el Palacio. T he visto susurrarle secretos a la noche estrellada con la luna adormilada en tus mejillas; t he visto trazar hilos d luz con tus dedos entre las flores rosadas de los palos borrachos; he visto al Hada Patricia salir d tus ojos en los anocheceres d agosto, a sentarse desencantada en la baranda d tu balcón cuando no podías dejar d pensar cosas absurdas, en tus períodos d angustia y depresión.
    He escuchado los sollozos q reprimiste, y también tus campanilleantes trinos de risa al teléfono.
    He visto hasta tus recuerdos ocultos, ésos q t dan paz y melancolía; así t ví niña, con el guardapolvo tableado d moño en la espalda saltando al elástico en los recreos del colegio; t ví peinando a tu mamá en las nochecitas d invierno mientras escuchaban la radio, vi tus ojos asombrados cuando tu papá t contaba una historia increíble, t ví jugando en la vereda con aqel perrito manchado q no t dejaban tener…no recuerdo como se llamaba…¿Terry?…¿Colita?…también tu rostro iluminado cuando tuviste tu primer longplay d los Beatles….
    Es mucho lo q veo desde acá Mora, x éso qisieron encerrarme en éste palacio d utilería; xq Ellos no qieren q cuente todo lo q sé; pues yo podría confirmarte q qien ahorcó alevosamente con una cuerda d guitarra a la niña Felicitas fué el mismo asesino d la Semana Trágica… el mismo q tiene una calle d 7 km y una plaza con su nombre en nuestra ciudad…no, la vida no es justa; y la historia tampoco.
    Por éso me amputaron la lengua y ésa esqina en la q vos me mirás no existe, no figura en los planos oficiales; no me qieren dejar hablar. Me tienen encerrado y alejado d mis amigos los patos, ésos patos salvajes q vinieron desde la antigua Cristianía con Olaf Boye, el amigo d Ibsen, qien me construyó ésta cárcel palaciega.
    Solo me qeda el recuerdo d aqellos patos y flamencos y garzas q venían hacia mí en Laguna Paiva, y a veces en la costanera, antes q le construyeran el malecón.
    Me descubriste Mora!! jeje, pero me alegra q ése ramillete amarillo no se haya marchitado, trataré d seguir regándolo, pero también saciaré la sed d mis níveos jazmines, pues sin ellos no puedo vivir; diciembre no es diciembre sin su perfume encantando el aire; el año no termina hasta q hayas aspirado su embriagante fragancia al menos una vez. Y no desesperes, una noche d éstas le diré a mi amigo el viento q t lleve mi regalo hasta tu ventana y deje en tus mejillas mis besos d jazmines.

  4. Joise Morillo dice:

    Pulcra Mora, no he vivido romanticismos como los que habéis disfrutado, aun cuando algo angustiosos y expectantes, me parece muy lindo que hayáis descifrado las escalas de la percepción con tantas emociones, malas y buenas a la vez , otras sorprendentes, en el sentido causal de los avatares políticos, si debe haber habido terror, esa debe haber sido la parte triste, ahora llena de fantasmas y denuncias no oídas, lamentos que nutren perfidia, esa la de Gengis Kan transpolada a vuestros días tempranos, aun cuando no os hayan afectado directamente, os deja ese sabor amargo de las madres y las mujeres de los guerreros caídos, promoviendo la satisfacción al bárbaro asesino. Ávidos de poder (los funcionarios) se complacen del dolor y la desdicha, por lo cual suelen suceder casos insólitos. Muchos de ellos involucran presos, criminalizados, solamente por tener hijas o hermanas bellas y deseadas por esos lascivos, crueles, morbosos y las mas de las veces sádicos, quienes no teniendo acceso a la virtud de la seducción natural cometen las más bajas de las traiciones con el solo fin de satisfacer sus bajas y miserables pasiones. Luego la absolución descarada y cinica, la virgen mancillada y el varón humillado.

    Una anécdota muy dramática, digna de Alfred Hitchcock, no es de extrañar que os haya afectado sicológicamente a tal punto de descuidar vuestros quehaceres cotidianos, y que os haya provocado semejante lapsus mentis.

  5. Joise Morillo dice:

    Wow!!!!

    Lapsus mentis!!!!!

    Os ama

    Joise

  6. benjadem alflorentin dice:

    Hola Mora, como ya se me hizo costumbre voy a abusar d tu generosidad y paciencia , haciendo varios posteos independientes, ya q necesitan ir x separado.
    y para aprovechar èste primer posteo, t dejo unas moneditas recièn “acuñadas” jaja, (puès aùn no las transcribì en mi cuaderno oficial d poesìas) a modo d òbolo x tu gracia. ;-)

    Engaño (soneto estilo inglès 4-4-4-2)

    Soplo un àster d panadero
    para q el viento lo lleve al cielo,
    desde mi mano remonta vuelo
    buscando su propio sendero;

    asciende la esfera plumosa
    las alturas del planeta,
    y ya se cree cometa,
    y revolotea veleidosa.

    D pronto una tenue llovizna
    empapa su graciosa levedad,
    comprende la semilla su verdad
    y cae al barro para ser brizna.

    El autoengaño es un sofisma
    q no resiste la gravedad.

    9-12-10 16:56hs

    2) Implicaciòn lògica del engaño
    (soneto en clave algebraica)

    Al principio pinta tus sueños de rosa
    y cualqier utopìa parece aseqible,
    todas sus formas se hacen creìbles
    y t crees capaz d lograr cualqier cosa;

    pero pronto la tormenta t abruma,
    tu suelo se abre hacia un vasto abismo,
    se vuelven falsos todos los silogismos
    y tus sólidos huesos se vuelven espuma.

    ¡Qè amargas q son las raìces del engaño!,
    pues se nutren del jugo d la decepciòn,
    enqistan en tu valor d verdad la negaciòn
    y metabolizan en tus venas el mero daño.
    ¡Qè amargas q son las raìces del engaño!
    trocando Tautologìa en Contradicciòn.
    9-12-10 17:50hs.

    PD: Joise, voy a dejar en tu blog una definiciòn de Da Vinci sobre Calidad y Proporciòn q encontrè hoy x puro azar, y enseguida me acordè d vos, jaja.

    PD2: disculpen los acentos invertidos, pero la utilizaciòn d varias pc’s con diferentes configuraciones me supera y no qiero estar 2hs para escribir 2 renglones, jeje-

  7. Fabu 11 dice:

    Algo tan bien plantado por donde se lo mire, como el Edificio al que se refiere Mora, la palmera tiene un protagonismo único, se encuentra en el lugar exacto donde debe estar en la manzana, es bella, es esbelta y parece ser feliz… con la vecina que tocó en frente.
    Saludos a todos!

  8. benjadem alflorentin dice:

    No Mora, no me engaño; pero a veces me pierdo.
    Cuando nos separamos de las mònadas se me desgarrò la autoconciencia. Sé q tengo q buscar, pero lo hago a tientas, en el vacìo d conocimiento, entre vendavales d sensaciones. Estoy atravesado x una mirìada d luces, como un verano d lucièrnagas, como un remolino d estrellas en torno a un agujero negro, debido a q no me entiendo, como tampoco t entendès vos…
    Ésa es la parte mas difícil d la reunificaciòn, pues es fàcil comprender a otros desde la subjetividad desinteresada del latìdo extracorpòreo , q no es lo mismo q sentir alterado el propio corazòn.
    Erro x los estratos d la mente, como “El Holandès” buscando el puerto del regreso, ansiando mi lejana ítaca, y me demoro en ilusiones d sirenas, abandonàndome al letargo d la desilusiòn, tejièndo nuevos derroteros q no podrè cumplir x el capricho d Poseidòn.
    No es q yo me engañe, es q la vida misma es un gran engaño; una fatua utopía q un dìa se reducirà a polvo y memoria; entretanto, qeda el motor d la curiosidad, d la sed espiritual, d la fantasìa creadora, d la conciencia inqieta… Buscar, buscar, buscar; es todo cuanto podemos hacer, el resto es vana supervivencia como un jardìn d invernadero en la Antàrtida , basta una fisura en el policarbonato para q sólo qede el frío imperante otra vez.

    T conozco desde antes q cristalizàramos en entes separados y densos, desde antes d la creaciòn, cuando aùn morabamos en el “cuerpo” divino. Asì como conozco a todos.
    Sè q nunca llegarè a Shambalà, pero èso ya no importa, pues es un lugar al q tienes q ser invitado, asì lo han demostrado los maestros lamas q han meditado hasta los orìgenes d Mu y Gonduana, pero han sido devueltos a su miseria terrenal; han visto a los Gigantes Durmientes (los Titanes q qisieron destronar a Zeus) y èstos los han ignorado. ¿q podrìa ser yo uno d los elegidos?.. sì; pero no estoy en el camino adecuado. Mi alma no se reconoce en èsos senderos tibetanos; son rutas extrañas a las d mi pampa y mi mesopotamia, son asèpticas para mis sentidos q vibran con el olor a barro, a sàbalo y a sauces.
    Ésta es la tierra d mis qimeras, y x èso ando buscando “El Dorado”, la mìtica ciudad Inca q se dice q està sumergidad bajo el lecho del Paranà, cerca d dònde Juan d Garay fundò Cayastà; pues un chamàn wichí, al enterarse q allì habìa nacido la primera bebé blanca d èstas comarcas, creyò q el barbudo europeo era el predestinado x Ñandeÿara para conocer la Gran Capital mìtica del imperio cuzqeño, olvidando q èsa ciudad secreta estaba bajo la protecciòn d Viracocha, asì q la maldiciòn del profanamiento cayò sobre el español, y al ver la ciudad d oro y piedras preciosas enloqeciò, perdiendo la coordinacion del habla, y su expediciòn para fundar Buenos Aires tuvo q ser completada x su Segundo.
    D èsto se han destruído los documentos, pero yo creo q hay algo d cierto, pues cada vez q intentè acercarme me vì rodeado, en cierto punto del rìo, cortàndome el paso, x los Yaguarones, èsas serpientes gigantescas con cabeza d perro q duermen en los canales del Delta, rodeando las islas. Dicen q pueden ser vistas tambièn en los amaneceres d enero, d frente al sol cuando su primer rayo entra en el agua y hace reverberar las escamas verdeplateadas d sus lomos.
    Pero no temas Mora, no me engaño, aunqe desciendo d un crèdulo seguidor de Shabatai Tzvì camino con el tercer ojo alerta,con el axioma asumdo d q el camino siempre es falaz, pero la búsqeda siempre es real.

  9. benjadem alflorentin dice:

    un cuento d hadas:

    Dicen q en Blogolandia hay un Hada q tiene un palacio d siete piedras: Amatista, Cianita, Jade, Aguamarina, Citrina, Ambar y Rubí; y q cuando el enter da en ellas se generan todos los arcoiris d la web.
    Es un hada curiosa y literaria q gusta d plantear enigmas a sus vecinos d nube.
    Sus vecinos, unos duendecillos pícaros y cómplices, juegan con ella a èstas logomáqias en las q cada uno se lleva un premio: algunos unas sonrisas, otros un recuerdo dormido, otros combustible mental para sus disqisiciones, y otros mas, como duendes gruñones q son, ladran su confusión.
    ¡Nadie vuelve con las manos vacìas a sus discos rìgidos.!
    Dicen q èsta Hada es una dama enaMorada, y q tambièn es en-amor-ada, y x tal motivo sus ideas se transforman en flores y sus palabras se metamorfosean en mariposas, guitarreros, vaqitas d san antonio, libèlulas y abejas.
    A su nube se la conoce como “el jardìn secreto” y en ella el aire siempre trae un trasfondo d flautas, arpas y panderos, con los susurros d Loreena McKennitt endulzando los tìmpanos d los paseantes. Allì uno puede hamacarse en los columpios q abundan en los prados d recuerdos, al ritmo d Yani; o puede levitar en ascensores filosòficos hasta la cima d las colinas d imàgenes recortadas, como caleidoscopios, en una mezcla d Pascal y Rabelais.
    Dicen q en èsta nube se esconde el Tetragramatón d Apolonio d Tiana y Eliphas Levi, (aunqe yo creo q está regida x el dios trigonomètrico d Baruj Spinoza) y q es el único sitio en donde Pandora podrà cerrar su caja.
    Tambièn se dice q en el portal d entrada hay q pagar un peaje carìsimo, con 2 opciones: o encontrar a Beatrice antes q el Dante recorra todos sus infiernos, o vencer a todos los molinos antes q Don Qijote entienda a Sancho Panza.
    Y yo les digo; ¡Entren a la nube Morada amigos…q la vida es sueño, y el sueño es tan real como para hacernos despertar con taqicardia!….

  10. Joise Morillo dice:

    Con la venia de Mora, Hola!!
    benjandem, parece que hubieras hecho una compilación de todas las entregas para definirles una musa, definitivamente, abordar el cuento de Alicia que nos profesa Mora es como el ungüento al adolorido de espasmos.

    Gracias por vuestra fina atención respecto a la Máxima Vinciana, precisamente, esa es la falla que le imprime Freud a los comunistas. Una visión acertada del espíritu humano que el mecánico de Florencia, con su grafología nos deslumbra, más que por su genio por su sabiduría.

    Espero hayáis leído mi repuesta a vuestra ultima ponencia en lo de “Recuerdo de una noche vieja” el penúltimo post de Mora.

    Os ama
    Joise

  11. Joise Morillo dice:

    Mora, tuve la inmensa satisfaccion de recibir de nuestro ilustre amigo Jose Itriago un poema cantado por Mercedes Sosa, precioso.

    de Violeta Parra (chilena)

    Gracias a la vida
    Mercedes sosa
    Gracias a la vida que me ha dado tanto
    Me dio dos luceros que cuando los abro
    Perfecto distingo lo negro del blanco
    Y en el alto cielo su fondo estrellado
    Y en las multitudes el hombre que yo amo

    Gracias a la vida que me ha dado tanto
    Me ha dado el oído que en todo su ancho
    Graba noche y día grillos y canarios
    Martirios, turbinas, ladridos, chubascos
    Y la voz tan tierna de mi bien amado

    Gracias a la vida que me ha dado tanto
    Me ha dado el sonido y el abecedario
    Con él, las palabras que pienso y declaro
    Madre, amigo, hermano
    Y luz alumbrando la ruta del alma del que estoy amando

    Gracias a la vida que me ha dado tanto
    Me ha dado la marcha de mis pies cansados
    Con ellos anduve ciudades y charcos
    Playas y desiertos, montañas y llanos
    Y la casa tuya, tu calle y tu patio

    Gracias a la vida que me ha dado tanto
    Me dio el corazón que agita su marco
    Cuando miro el fruto del cerebro humano
    Cuando miro el bueno tan lejos del malo
    Cuando miro el fondo de tus ojos claros

    Gracias a la vida que me ha dado tanto
    Me ha dado la risa y me ha dado el llanto
    Así yo distingo dicha de quebranto
    Los dos materiales que forman mi canto
    Y el canto de ustedes que es el mismo canto
    Y el canto de todos que es mi propio canto
    Gracias a la vida, gracias a la vida.

    http://letras.terra.com.br/mercedes-sosa/37544/

    Uno de sus comentarios es, de: Paveze

    El poeta aparenta “finge no saber lo que siempre ha sabido”

  12. Mora Torres dice:

    gracias a todos,
    ¡Celestino reaparecido!
    gracias Joise por compartir
    gracias Benjadem por tanta participación, me estás intrigando…

  13. Fabu 11 dice:

    Alforentin
    Me gustó el cuento de HadAS

  14. Fabu 11 dice:

    Mora
    Tu tienes la puesta en escena exterior, mas la información histórica a cerca de éste lugar.
    Creo que la protagonista de casi todos los hechos ocurridos allí, es nuestra amiga la Palmera.
    Se queda como si nada hubiera pasado porque es así no le queda otra alternativa que seguir allí, y es feliz a su manera. Quizás alguna vez se salvó de algun plateado rallo en una gran tormenta de verano o tal vez peor o equivalente, pero tampoco pienso que escapara si pudiera hacerlo…!
    La Naturaleza es sabia, quizas ella tenga una compañia que nosotros no imaginamos, o tal vez sí.
    Besos

  15. Baldemar Chacon dice:

    Tantas veces he oido y/o leido que la naturaleza es sabia, sabiendo que somos parte de esa naturaleza a veces lo dudo, saben? es como haber perdido la fe en un Dios onmipresente y todopoderoso que solo recibe y no otorga nada en esta tierra, sino bien debemos esperar hasta que nuestra existencia corporea finalice para recibir los beneficios.
    La naturaleza en todo su contexto desde la bioingenieria de nuestros cuerpos, hasta la creacion de pensamientos por parte de nuestros cerebros, que es parte de esa bioingenieria casi perfecta, pensamientos tan distintos en los humanos que parece no somos de la misma especie. Tal vez no solo se trata de procrear humanos si con solo ese acto estamos seguros que lo nuevo sera un humano, aunque la sabia naturaleza nos diga que si… yo me lo cuestiono.

    El ser humano actual es producto de la evolucion de sistemas sociales, algunos casi impermeables, que han moldeado nuestra conducta instintiva natural. Cuando un hombre mata o se vuelve un criminal esta rompiendo muchas reglas de los sistemas sociales, sin embargo, el genesis del mal esta en la misma naturaleza que lo creo, aunque sea la misma que puede hacer un planeta artificial en donde podamos vivir despues de acabar este mundo.

    Es domingo, es temprano, los pensamientos pegan contra mi con toda su furia como el eco de mil pueblos y no puedo ordenar mis ideas. Joise, una manito por favor.

    Saludos
    JBC

  16. benjadem alflorentin dice:

    hola chic@s, grs a Mora, Fabu, Joise, Vancho y a todos x sus palabras, y Baldemar estoy completamente d acuerdo con vos, es, en otra palabras lo q intento exponer a joise en su blog, “kao joi lin”. La naturaleza humana incluye el amor, pero también el odio y la sed d destrucción. y x éso se han originado en las teorías religiosas las tendencias mesiánicas, ya q Dios no responde como qisieramos q lo haga. (los cristianos esperan el regreso d Jesús, los judíos esperamos aún al mesías, los budistas para explicarla tienen la ley del karma y los bodisatvas, el islam tiene 2 vertientes absolutamente opuestas, aunqe la mas intelectual q es la de la meditación sufí ya casi se haya perdido y sólo qeda la opción mas ignorante, q es la d la guerra santa, totalmente funcional a las políticas d derecha tanto d los reyes árabes como del imperialismo asesino a través del estado nazi d Israel.)
    Un hombre q planta un árbol (q genera oxigeno y regula la temperatura planetaria y ayuda a la regulación d las tormentas) ayuda mas al mundo con un acto d amor superior q un cretino q tiene 12 hijos q luego utiliza para mendigar, y se convierten en ladrones y asesinos, xq no han tenido la oportunidad d educarse y crecer en amor. Procrear no es un acto d amor al mundo si no se hace desde la inteligencia y se hace desde la lujuria y la ignorancia. Jonas Salk ha demostrado mas amor x la humanidad con su vacuna sin patentar contra la polio q éste q ahora les presento:

    Ha muerto a los 92 años tras una larga enfermedad en su casa de Kenya. Akuku “Danger” era el hombre más prolífico del mundo: tenía nada más y nada menos que 210 hijos que había concebido con sus 130 mujeres. Su capacidad de seducción era tal que era conocido con el sobrenombre de “Danger”, todo un peligro para las féminas. Se casó por primera vez en 1936 y su último matrimonio fue en 1997. Entonces contaba 79 años y su mujer era una joven de sólo 18 con la que tuvo tres hijos. Lo que empezó casi como un deporte se convirtió en su medio de vida: decenas de periodistas y turistas lo han visitado en estos años en su casa del distrito de Ndhiwa para fotografiarlo o hacerle entrevistas, ambas cosas a cambio de una compensación económica. (Foto: La Repubblica) LA

    éste hombre q lucraba con sus hijos, ¿lo hacía x amor al planeta? ¿los padres de Hitler, d Mussolini, d Bush, d Ferdinand Marcos, d Pinochet, d Videla, d Francisco Franco, d Stroessner, d Nicolás II, d Atila, d Gengis Khan,d Alencar Castelo Branco, d Somoza, d Banzer Suárez, d Gregorio Alvarez, d Leónidas Trujillo,- y así podría seguir con millones d nombres, pero para hacerlo mas general e intelegible, planteo lo siguiente- creen q los padres d los Hooligans, o los barrabravas o los “maras” han procreado a sus hijos x amor? ¿le han hecho un legado d amor al mundo con sus hijos asesinos y dictadores q han sumido a cientos d millones d personas en el dolor y la miseria? NO. y creo q nadie puede desmentirme.
    Tener hijos es una gracia q hasta los insectos pueden cumplir, pero amar al mundo es otra cosa, y no ser un semental. Lo q no qiere decir q no haya mucha gente q realmente cría y educa a sus hijos en amor, pero éso es sólo una cuestión d cultura, no es una cualidad inherente al ser humano.
    bueno, saludos a todos, besos y abrazos.

    ps: una música: concierto “el verano” d Verdi, x la Kremerata Báltica”
    un libro:”Remedio para melancólicos” d Ray Bradbury.

  17. Joise Morillo dice:

    Hoal Mora, Estáis en lo cierto Baldemar. No obstante, imaginaos si en vez de tratar de seguir patrones naturales, decidiéramos dejar las cosas que funcionen como vayan viniendo aupadas ciegamente con las tecnologías, como ejemplo de lo contrario: la tecno ética está planteando corregir y estimular a los científicos para no crear artefactos destructivos –armas biológicas, súper bombas, etc.- Esta, promueve un trabajo alentador.

    Ahora bien, Las mujeres de las antiguas civilizaciones del Tíbet acostumbraban parir sus hijos dentro de las aguas heladas de los ríos, esto con el fin de darle al recién nacido su primera lección de sobrevivencia, de modo que “el bebe” en pocos segundos adquiría una coloración de violeta a morado, si el niño resistía –sobrevivía a tan dura prueba- lo consideraban apto para resistir las inclementes temperaturas de su entorno en el futuro. Los espartanos lanzaban sus hijos con síndrome de dawn o con defectos físicos por los riscos profundos de sus montañas, ellos consideraban una desgracia tanto para ellos como para los parientes tales situaciones; eso sí, los buitres estaban bien alimentados.

    Imaginaos ahora en nuestros tiempos modernos adoptar la misma actitud con los nacidos en determinadas circunstancias.

    Un día nuestro querido, Osvaldo Bonini me envió un mail sorprendente, en el mismo explicaba porque Hitler después de ser un joven común y corriente con inclinaciones artísticas –la pintura- se convirtió en un renegado hasta el punto de convertirse en un genocida. Queridos amigos siempre he planteado que antes que la obstaculización de las inmanencias del individuo se debe regular la actividad social del mismo, esto solo se logra con educación, buscarle el lado trágico y demoliente a las situaciones perversas solo se debe hacer para corregirlas, las críticas constructivas son importantes, denunciar las perversidades son su fundamento, lo absurdo es luchar en contra de una ley de la naturaleza aun cuando parezca perversa y cruel. ¿Porque existen lo tsunamis? El último junto con la erupción de un volcán en Indonesia mato a más de 300 personas, Pompeya desapareció del mapa por el Vesubio y así sucesivamente, los tigres de Malasia (Panthera tigris jacksoni) están a punto de extinguirse por culpa del hombre.

    La diferencia entre, los dos ejemplos primeros es que los muertos por esta parte de la naturaleza no tienen chance de existir mas y el Vesubio seguirá erupcionando y los tsunamis seguirán acaeciendo y no hay a quien echarles la culpa, Los tigres si tienen criminales son los humanos desafortunadamente, pero se sabe que cuidándolos y hacerlos “reproducir” minimizaría el problema.

    Sin embargo aunque no lo creáis en el mundo hay más gente buena que mala. El problema es juntarlos. Ese fin teleológico es la aspiración de perfeccionamiento del individuo humano.

    ¡Algo importante es plantear soluciones!

    Os ama
    Joise

  18. Baldemar Chacon dice:

    Joise, Benjadem gracias por sus ponencias
    Sin embargo Joise ¿En donde esta la sabiduria de la naturaleza en las catastrofes que mencionas de ejemplos?

    Desde mi particular punto de vista no veo nada trancendental ni manupulado en lo que llamanos naturaleza son simples acciones o mejor dicho son fenomenos que suceden como reacciones ante ciertas acciones.

    Existen medios tecnologicos para juntar a toda la gente buena que mencionas y que yo tambien creo existe en mayor cuantia que la mala, entonces porque no hay tal union. ¿Que males combatir? ¿Todos?
    La gente buena esta siendo arrastrada por la corriente negativa de los pocos malos, somos simples espectadores.
    La educacion considero es un paliativo para combatir nuestros problemas pero nunca sera la solucion debido a que no somos expertos en convivencia pacifica y es lo que necesitamos, la religion y la politica han sido un desastre para la misma humanidad y es lo que nos ha mantendio a lo largo de la historia tan separados.
    Yo soy pesimista en cuanto a este tema y bien creo que se viene generando un declive en nuestra convivencia, ya no nos conocemos, no sabemos quienes son nuestros vecinos y los lazos familares se vuelven cada vez mas fragiles.

    Tal vez necesitamos tocar el fondo para emerger de un lago lugubre, gris, ruidoso, caotico para navegar por aguas pacificas de un nuevo orden donde no existe el concepto del poder que domina la voluntad del ser.

    Mi vision no es quizas global, esto que les comparto es parte de lo que se esta viviendo en Centroamerica y Mexico donde el narcotrafico se esta adueñando de nuestra forma de vida y los medios que utilizan para sus propositos son apocalipticos, que dan miedo. Aplicando el dicho que “en todas partes se cuecen habas” en muchas partes del mundo la situacion no es distinta.

    Saludos
    Jorge B. Chacon

  19. Fabu 11 dice:

    De la naturaleza, sacando de lado al ser humano, reacciona instintivamente o por estímulo, diferente, el único que tiene razonamiento es el hombre y muchas veces lo usa para su propio mal como producto final y el de las demas especies.
    Entonces que? si, ejemplos los hay un montón, y seguimos… allá vamos con los buenos y con los malos, con los enmascarados y descorazonados, con los puros y credulos, con los ignorantes y sabios… Hombres, que de belleza y destruccion, saben demasiado.

  20. Joise Morillo dice:

    Hola, Los movimientos telúricos, sismos, maremotos, son producto de la geodinámica interna de la tierra, en otras palabras, es el ordenamiento natural de la tierra, principalmente en sus estratos más superficiales, igualmente los volcanes son producto de el escape de fluidos gaseosos y líquidos producido por las altas temperaturas de los estratos magnaticos mas profundos que entran en contacto con otras litosferas menos profundas en movimiento las cuales derriten materiales rocosos que salen al exterior mediantes mega fracturas.

    Baldemar, la inteligencia es exclusiva humana, esa es la que se debe manejar para ser mejores -educacion- cuando la inteligencia ocupe totalmente la capacidad cerebral -el hombre utilice su capacidad cerebral- entonces seremos perfectos. Mientras tanto miles de calamidades tendrá que soportar el mundo humano.

    La teoría Hobbeana afirma que somos individuos de guerra constante, en la actualidad Álvaro Vargas LLosa lo asegura (entrevista con Cala CNN en español). La solución es tratar de mantener la Paz lo más extenso posible, eso se logra con el concurso de todos.

    Desafortunadamente mientras existan mentes perversas que solo quieran haberse del poder, habrá discordia, porque las mas de las veces esos que se escudan en defensa de los desvalidos, desposeídos y marginados, en vez de luchar por erradicarles de tal situación lo que hacen es manipularles en función de obtener apoyo masivo, ese caldo de cultivo es precisamente el sector que más padece de pobreza. Lo menos que hacen es tratar de erradicar la misma, empero ganan indulgencia dándoles un bocado de comida, no como acto filantrópico sino como un gesto altruista en función de adquirir una imagen benévola, solapando una hipocresía cínica y demagógica, de lo cual se sienten orgullosos entre quienes perversos manejan tal proceso.

    El ejemplo, es solo para mostrar la inclemencia de la naturaleza, la cual se puede advertir pero no controlar, ni evitar -al menos por ahora- En cambio la perversidad del ser humano si se puede controlar, minimizar y tiende a medida de la evolución del intelecto a ser eliminada (idealismo), perdonad mi optimismo pero eso creo, aun cuando ese futuro sea lejano.

    Os ama

  21. Joise Morillo dice:

    Una ola de calor mato en el 2003 a 15000 personas.

    Os ama

    Joise

  22. María Celeste Cécere dice:

    Hola, hola… como suelo decirles, aunque no escriba, siempre los leo. Y el posteo de Mora, me hizo recordar otro… de hace cierto tiempo. Lo siento, Morita… es que tengo buena memoria, jajaja.
    Ocurre que en ese posteo que menciono (el anterior) yo había subido un cuento mío, que por razones informáticas se me había extraviado (o sea, se lo “comió” una rotura de motherboard) y ahora me he reencontrado con él, pero también con tantísima gente que, vaya a saber por qué vericuetos del destino, no está andando por acá… al igual que yo.
    Miren, si no me creen… http://blogs.monografias.com/editorial/2008/10/22/memorias-del-subsuelo/#more-184
    Pero la intención, ADVIERTO, no es mostrar que Mora a veces nos vuelve a mostrar cositas de ella… que mal no vienen, porque son geniales… sino mostarles a el montonazo de amigos que se nos han quedado en el espacio lleno de bits y bytes… lo bueno es que siempre llegan los nuevos.
    Abrazos a todos!!!!

  23. Mora Torres dice:

    ¿Cómo estás, Celeste? Es cierto que a veces recreo algunos escritos, nunca de modo idéntico. Es como cuando en los canales se quedan sin programación y vuelven a pasar la misma película, a veces yo quiero volver a verla (a vos también tengo ganas de volver a verte). Un abrazo

  24. Iván Salazar Urrutia dice:

    LILITH.
    Negotium perambulans in tenebris.

    Prefirió los valles y montañas sin eco aún de risas humanas. No cabía duda que uno de los dos habría de irse. ¿Qué haría él en aquellas insondables nadas cuando las horas aún no nacían?

    Se lo dijo; siempre se lo dijo.

    Pero no fue así. Si bien no se quejaba, ella nunca le permitió decir que lo hacía por ella; nunca le permitió hacer lo que ella tenía que hacer.

    De vez en cuando los visitaba el Gran Rey, monarca de todos los alrededores, Se quedaba con ellos y los veía discutir sobre el cómo, sobre el cuándo, sobre el por qué así. Casi nunca intervenía, pero siempre se alejaba con el ceño fruncido. Algo no funcionaba. Algo no andaba bien. Les pedía que tuvieran hijos, quería comenzar a ser abuelo pronto. Y ambos callaban. Tal vez ella no quería avergonzar a su hombre; o tal vez él no quería acusar a su mujer. Pudiera ser que la mujer pensara en la vergüenza; quizás el hombre creyera en la culpa…

    Un día lo vio. No pudo creer. Clamó a los cielos por quedar ciega. Llamó a su padre para que le quitara esa vida. Hubo sangre en sus ojos cuando finalmente pudo llorar. ¿Por qué tenía que ver lo que nadie nunca debiera ver? Supuso que la culpa era suya por haber mirado y visto.

    Cuando él llegó a casa, ya tarde, cayendo la oscuridad, brillando las primeras estrellas de antiguo creadas, ella no lo miró; sus ojos estaban enraizados a la tierra. Se sirvió comida y comió.

    Él le dijo:
    -Mujer ¿No me sirves de comer?
    A lo que ella respondió:
    -¿Tengo acaso el deber de servirte?

    El pensó un buen rato, sentado a la mesa, y le dijo:

    -Hasta los animales comen juntos.
    -Sí.- le dijo ella. –Pero si los animales se amaran podrían servirse uno al otro.
    -El Gran Rey dice que eres mi mujer y me debes servir.
    -Dile al Gran Rey que te sirva él, si te quiere tanto como para eso. O si te respeta… O que te sirva una bestia…
    -Me tienes que servir, mujer, o me enojaré.
    - Ni yo te sirvo, ni tú me sirves. Si te enojas, no faltará quien te saque del enojo, que no seré yo.

    Sintió algo ardiente que corría por sus venas. Quiso golpear a su mujer. Ésta huyó fuera de casa y en su carrera nombró tres veces al Gran Rey por su nombre secreto.

    Éste apareció y enfurecido preguntó por qué había pronunciado tres veces su nombre.

    -Si no estás cuando te necesito, no te quejes si te llamo.
    -Os tengo prohibido llamarme; mi nombre es palabra secreta.
    -Bueno, tan secreta no es puesto que yo lo sabía.
    -Lo sabíais porque yo os lo dije; mas no para que lo pronunciarais.
    -Si uno sabe el nombre de otro ¿De qué sirve si no lo puede pronunciar?

    El silencio de Lilith no parecía fuera algo de este mundo.

    -¿Qué deseáis de mí?

    Era un silencio árido.

    -¿No podéis ser más condescendiente y no provocar problemas con vuestro compañero?
    -¿Por qué no lo nombras? Él tiene un nombre; tú mismo se lo pusiste.
    -Pero no es por eso que me llamasteis; no querrás tener problemas conmigo.
    -¿Por qué no? ¿Acaso tú, en tu majestad, no sabes de los problemas que generas?
    -Yo no genero problemas. Los problemas no existen; yo genero la vida.

    Lilith calló bruscamente como cuando por el viento cae un gran árbol.

    -¿No queréis hablarme?- Preguntó el Gran Rey.

    Silencio.

    -Me llamáis y no hablas. Os pregunto y no respondéis. ¿Qué queréis de mí?

    Silencio.

    Las cosas no mejoraron por la visita real. Lilith siguió siendo acosada, Siguió escabulléndose entre cabras montaraces, lobas jóvenes aún para compartir responsabilidades de manada, orangutanes y otros. Muchos de ellos seguían su labor de rumiantes o bien de dormir en el tórrido sol. La misma Lilith hubo de escaparse una noche sorprendida por los pasos silenciosos del hombre. Corrió por las arenas húmedas de la playa, hasta que ella misma fue una piel mojada de sudor y finas gotas del vasto mar. El hombre, vociferando y aullando usaba su fuerza atlética en desprender rocas, destruir árboles desgajando sus ramas; así se acercaba hasta el olor mismo de la hembra desnuda e inquieta, temerosa en sus deseos sin esperanza.

    Fue quizás la primera vez que desapareció. Por mucho que los pies vigorosos recorrían las arenas nada encontró; ni un aroma de vellosidades, ni un jadeo de nascencia. Sólo los lobos adultos la percibieron en sus potentes empellones a la noche: sus aullidos eran saetas de luz apuñalando la luna. Ahí, una pierna sobre la otra, apretando suavemente sus muslos y sus labios de amor, Lilith suspiraba cremosas salivillas de acariciar.

    -Me voy. No seré yo costillar atropellado por empellones de hombre en celo. No seré yo vasija escupidera de aquel que sólo busca vaciar sus instintos y gozar su erección.
    -Pero ¿qué queréis entonces si no es procrear y desarrollar vuestros pechos para alimentar a vuestra especie?
    -No te lo puedo decir; tú no comprenderías.
    -No seáis insolente ante mi autoridad; decid al menos qué cosas deseáis.
    -Que me mire.
    -¿Que os mire? No entiendo…
    -Lo sabía. Sabía no me entenderías… Ni tú sabes qué es mirar a los ojos…

    Nunca el hombre conoció a Lilith.

    El Gran Rey intuía que ella buscaba algo que él ignoraba. Hacía mucho tiempo ya que él no tenía dudas; tal vez debiera conversar con alguien… En su preocupación se miró en el espejo y no vio su imagen, gritó en el ámbito de su aposento y no escuchó el eco de su voz. Tal vez por verse en su propia creación o quizás por escuchar su voz en la otra voz, buscó al hombre.

    Mas, sin embargo, el hombre no estaba. Conociendo de sus hábitos fue a buscarlo donde las hembras jóvenes de los animales y no lo vio. Pero sí vio a Lilith dormida entre geranios. Cuando se acercaba vio la sombra del hombre. Agazapado, con una cuerda entre sus manos; se acercaba a la mujer con la boca entreabierta y desde sus hijares un enhiesto y cimbreante pene.

    -¡Alto! ¡Detente!- le dijo con voz contenida. -¿Cómo os atrevéis?
    -Ya estoy cansado de animales; quiero a la hembra que me diste…
    -Yo no os he dado hembra alguna.
    -¿Y Lilith? Ella es hembra también…
    -Sí; pero no os la he dado. Ella es para vos, como vos sois para ella…
    -Pero ella no quiere estar conmigo. Tienes que obligarla.
    -No. Yo no la obligaré.
    -Entonces ¿Cuándo estará conmigo?
    -Eso no lo sé. Preguntádselo a ella; pero cuando sea de día y sin que la amenacéis.
    -Entonces tú estás de acuerdo con ella.
    -No. No estoy de acuerdo; pero vos no debéis obligarla. Ahora vete: que nunca ella se duerma o despierte con tu ira.

    De nada sirvió esta admonición, Lilith siguió siendo acosada y el hombre continuó desvergonzadamente yaciendo con bestias; sin importarle si era visto o no por ella.

    Por segunda vez Lilith pronunció tres veces el nombre del Rey; sin embargo en esta ocasión lo hizo casi en un murmullo, con sus doce, treinta y dos y setenta y dos letras a la vez.

    -¿Para qué me habéis llamado?- Su tono de voz no era iracundo.
    -No me parece que deba seguir aquí…
    -Debéis hacerlo.
    -Ya no lo soporto más.
    -Debéis soportarlo.
    -Que lo soporten las ovejas, las cabras, las terneras…yo no.
    -Debéis procrear.
    -Serán hijos del dominio…
    -No os debe importar.
    -También serán hijos tuyos…
    -Si yo los soporto ¿por qué no habéis de soportarlos tú?
    -Porque yo seré progenitora y tú… no.
    -Él ha puesto nombre a las cosas y animales; no puedo permitir que se vaya. Tal vez un día otros nombres las nombrarán. Hasta entonces él es el responsable.
    -Me iré… yo me iré.
    -Idos; el camino es largo y él os puede seguir, tomad estas alas para volar. Con ellas en vuestro cuerpo nunca os alcanzará mientras vos no lo deseéis.
    -¿Y él…?
    -No os preocupéis, tendrá otra mujer…

    Ya tarde, ese sábado Lilith batió sus alas como dirigiéndose a la Luna que, entre nubes de atardecer, emergía aún pálida. Sin embargo a poco volar, giró hacia las montañas oscuras y se perdió en las sombras.

    Una pequeña esfera negra y transparentemente oscura, desapercibidamente germinó en el espacio del sendero del Lilith.

    Adán nada supo de las conversaciones del Rey con Lilith mientras él vagaba por el valle. Al regresar se encontró con su Padre que lo esperaba:

    -¿Dónde andabais, hijo?
    -Paseaba por el valle, usted sabe… como es día sábado. ¿Dónde está mi mujer…?
    -¿Acaso no paseabais juntos?- replicó el Padre.
    -No.
    -¿Por qué?
    -Porque estamos todo los días juntos y ella siempre me recrimina; prefiero pasear solo.
    -Pues de hoy en adelante paseareis sin ella, hijo.
    -¿Por qué?
    -Se ha ido.
    -¿Para siempre?
    -Para siempre; pero eso, imagino, te hace feliz.

    Un gran silencio se posó entre ambos. Parecía que tomaba corporeidad en el espacio e impedía que uno y otro se sintieran cercano. Adán agachó la cabeza, ocultó la mirada de la mirada triste del Padre y se retiró a contemplar los primeros reflejos de la luz de Luna en los charcos.

    Esa noche Lilith se posó en un sauce que crecía al pie de la montaña negra. Plegó sus alas y su cuerpo se abrazó dulce y porfiadamente al tronco rugoso cuyas raíces se alimentaban del río Iobel.

    ¿Dónde estarían Naamá y su hermano Tubal Caín? ¿Y Asmodeus, ese bello e inteligente nacido de Adán y Naamá? ¿Por qué nunca sintió celos de Naamá? Tal vez porque Naamá era irresistiblemente bondadosa; quizás ella no pudo negarse a los requerimientos sexuales de Adán. En todo caso cualquier cosa era preferible a las gacelas, ovejas u otro animal.

    Primero el cansancio y luego el sueño, pronto se apoderaron de Lilith; esa noche sauce y mujer fueron uno solo en la complicidad.

    Todo el día vagó Lilith por distintos valles esperando alguna señal de Naamá o de Tubal Caín. Todo fue en vano. Al atardecer se dirigió al sauce, su árbol protector; pero he aquí que lo encontró cortado, su tronco desastillado y sus ramas desgarradas. En vista de tal desastre, se dirigió a la montaña negra y se refugió en una cueva aún más oscura que la montaña. Ella lo sabía, no sería fácil su vida. Se resistía a pensar que Adonais –como solía llamar al Rey- hubiera descargado su furia contra el sauce. La única certeza que tenía era que tal destrucción no era obra de Adán. ¿Sería una determinación tomada en el aposento privado de Adonais, la distante e enigmática Shekinah? Esa noche durmió flanqueada entre la misericordia y el rigor.

    El sueño de Lilith fue profundo, su respiración acompasada; la cueva le entregó su protección y fuera, la Luna mostraba plena su desnudez inundando el valle de luz plateada; ocasión para el coro de lobos que con sus aullidos recorrían la floresta. Entonces Adonais abrazó a Lilith y ésta abrazó a Adonais, de este abrazo surgió una luz que rebotaba entre las rocas e hizo huir a insectos y pequeños animales que ahí vivían. Aún en la distancia se podía percibir esa secreta energía. Al amanecer, Lilith se sorprendió con el calor que se desprendía entre sus piernas… Nunca más le abandonó esa luz de piel y ese fuego entre los muslos.

    Luego de cuarenta noches y cuarenta días buscando a Naamá, se encontró con Asmodeus, el siempre amable Asmodeus. En conocimiento del abandono del Edén y de Adán; Asmodeus se dedicó a consolar a su amiga. Le recordó que él siempre le dijo que el Rey, puesto en la alternativa entre Adán y ella, iba a elegir a Adán; no porque no la amara, sino porque Adán era más útil a su proyecto, había depositado en él la fuerza de la procreación.

    -Ya lo sé, Asmodeus; lo he experimentado… -replicó molesta Lilith.
    -Disculpa, no debí decirte eso. Tú bien sabes lo importante que has sido para el Rey… lo importante que eres también para mí. Nunca haría nada que te pudiera hacer daño o alterar.
    -Sí, lo sé. Pero no te preocupes, Adonais y yo seguimos amándonos. El Rey sabe que me parece injusto… Comprendo lo de Adán, aunque…
    -Parece que a él no le importa lo justo o lo injusto. Bien sabes que éste no es su único proyecto…
    -Pero esta vez se equivocó; al dejar a Adán solo, éste va a convivir con las bestias y se irá poco a poco transformando en una de ellas.
    -Es lo que menos le preocupa.
    -¿Entonces…?
    -El nombre. Lo que le preocupa es el nombre de las cosas y animales…
    -Pero eso es absurdo, Asmodeus. Él mismo…
    -Sí; pero cuando estabas tú… o Naamá. Y aún antes, incluso conmigo mismo…
    -¿Qué le preocupa de los nombres…?
    -Pronunciarlos. Nombrarlos. Más luego vendrá la acción, el verbo. Junto al verbo la idea: pasado, presente, futuro…
    -Pero eso no es malo…
    -¿Es bueno, entonces?
    -No sé…
    -Lilith: después viene la pregunta, la duda, la investigación… hasta llegar a Él, al Bien y al Mal…

    Muchos días conversaron Asmodeus y Lilith. Finalmente acordaron dos tareas imprescindibles: hablar con Adán –antes que fuera tarde-, y encontrar a Samael.

    Asmodeus había visto tanta miseria en otros valles que estaba absolutamente decidido a impedir que ésta se reprodujera también en el Edén. Si bien al comienzo embistió como un toro cabeza gacha contra los intentos de Adonais por impedir la iniciativa individual, más luego contuvo sus ímpetus y cual carnero a punto de atacar, miraba de soslayo cualquier error que pudiera cometer el Rey. Sin embargo éste, en conocimiento de las intensiones de Asmodeus, se esforzó en no darle señas de sus planes e impedir que pudiera intervenir apartándolo de la Shekinah.

    Pero Asmodeus aprendió a interpretar los hechos que afectaban a los seres y a través de ello entender los planes de Adonais –por sus hechos lo conoceréis, solía repetir-. Pronto se hizo muy conocido por lo solidario, buen escucha, consolador, pero principalmente educador en la palabra, en la formulación de interrogantes, en el diseño de proyectos. Claro, esta actividad no pasó desapercibida y pronto Adonais envió mensajeros a conminar el término de esta conducta subversiva; y otros, a hablar con el pueblo para que no escucharan en su miseria la voz de “las falsas promesas”: la pobreza sería connatural a la especie; pero la muerte sería la redención. Asmodeus –amigo de la mayoría de los mensajeros- se dedicó a interceptarlos y hablar con ellos para convencerlos de no cumplir las instrucciones.

    Lilith comprometió con Asmodeus trabajar juntos en rescate del Yo de cada uno de los humanos. Y de elegir libremente su destino.

    Asmodeus era un hombre alegre, optimista, audaz en sus propuestas; según él, si el futuro no estaba predeterminado la imaginación y libre determinación podría hacer de él un paraíso donde el hombre reconociera su condición animal –en tanto su biología nacía y moría- y reconociera su condición de inteligencia conciente –capaz de reconocer y elegir entre el Bien y el Mal-. Para Lilith era suficiente; aunque no dejaba de admirar la belleza de Asmodeus y la fe que expresaba en su propia capacidad y convicción.

    Para Asmodeus, Lilith era la encarnación de la independencia del Rey y el vuelo a que podía llegar la autonomía. Además, no fue indiferente a la belleza y sexualidad que con tanta naturalidad emanaba de esta pelirroja mujer…

    No tardaron pues en reconocerse; primero la sensualidad de las miradas y caricias, luego esa especial excitación provocada por la admiración.

    El sexo fue para ellos un apasionado gesto de compañerismo; un entregarse al placer que no moría, por el contrario: reposaban el uno en el otro con la confianza que ambos Yo crecían y se fortalecían.

    -Creo debemos separarnos, querido Asmodeus… Debo seguir buscando a Samael… a Naamá.
    -Me hubiera gustado que no llegara nunca este momento; pero lo presentía…
    -Nuestro cariño no es amor, Asmodeus.
    -Pero podríamos llegar a construirlo…
    -Sí, creo que sí; eres el hombre más amable que conozco. Seguro podríamos construir un gran amor. Pero yo debo seguir buscando a Samael; y tú, seguir tu lucha…
    -Podríamos hacerlo juntos.
    -Sí. De hecho siempre lucharemos juntos. Pero para el amor falta un componente que yo busco en Samael…
    -Está bien. Nos veremos. Si no encuentras a Samael o no encuentras en él lo que buscas, vuelve a mí; te estaré esperando. Ahora iré al Edén, veré que puedo hacer con Adán… El rey ha puesto ojos vigilantes para que nadie ingrese al valle, sobre todo tú… y yo. Debo confesarte que la última vez que supe de Samael estaba a orillas del Mar Rojo…

    Usando las alas que Elohim le diera, Lilith voló al Mar Rojo; en el cielo se adivinaba una esfera azul.

    Habitó cuevas simuladas entre los cerros, se reunió con hombres y mujeres y predicó en nombre de su experiencia. Permanentemente cambiaba de cueva, de montaña, de quebrada: Samael sabría cómo encontrarla. Nunca se sintió abandonada, nunca se sintió triste por soledad, nunca tuvo miedo: dentro de ella ya habitaba Samael en el amor. Los hombres que la escuchaban y seguían dibujaban la esperanza sobre las toscas rocas y luego pintaban con colores de la luz que irradiaba esa piel de seda de Lilith…

    Elohim escuchaba todos los días los lamentos de Adán:

    -Todos los animales tienen pareja, menos yo.
    -La tuvisteis…
    -Tú le diste alas.
    -Las necesitaba.
    -Yo también…
    -¿Para qué? ¿Dónde iríais?

    Silencio.

    Pero pronto, otra vez, que la soledad, que el aparearse, que el valle parecía más grande y más solo sin Lilith…

    Finalmente el Rey se apiadó, o se le agotó la paciencia, y llamó a tres cancerberos para que fueran en búsqueda de Lilith. Senóy, Sansenoy y Semangedolf se hicieron presentes de inmediato, con esa disciplina de soldado que tanto despreciaba Elohim.

    -Vayan al Mar Rojo. Ahí vive Lilith, seguramente con Samael. Vayan y la traen a mi presencia para enviarla al Edén como mujer de Adán. No aceptéis un no por respuesta, sed insistentes; si se niega no la volveré a ver, ni ella me podrá ver; no le permitiré que viva bajo el mismo sol que nosotros. En tal caso me arrepentiré por siempre de haber respetado su voluntad. Si no la traéis a mi lado, ustedes serán por siempre los nombres de tres fracasados y seréis recordados como tal.

    Cuando llegaron donde Lilith ésta supo inmediatamente quienes eran y qué querían.

    -Elohim nos ha enviado…
    -Sí, lo sé. ¿Qué quiere mi Adonais?
    -El Rey dice que debes volver con nosotros; te enviará al Edén, con Adán.

    -Vuelvan por donde vinieron; díganle a Adonais que no volveré. Que me vine por propia voluntad; que él lo sabe. Y por propia voluntad me quedo aquí, en este valle de Zmargad, donde soy feliz y donde mi gente puede también ser feliz.
    -Seguro estás con Samael…

    Silencio.

    -Por siete noches hemos visto los resplandores multicolores que iluminaron la noche de tu hogar. No niegues que fueron luces emanadas de tus caricias.

    Silencio.

    -Sé que ustedes son mandados; sé que no tienen opinión propia al respecto, pero ¿efectivamente creen que yo volvería donde Adán?
    -No entendemos porqué desobedeces a nuestro Señor.
    -Yo no desobedezco a nuestro Señor… como ustedes lo llaman, no desobedezco a Elohim, desobedezco a Adán, que seguramente le ha rogado al Rey que yo vuelva con él. Debe estar cansado de fornicar sobre animales. Seguramente se aburre del mugir, balar, aullar; tal vez quiera tener hijos –como se lo ordena Elohim-… pues que los tenga con monos y orangutanes, no conmigo.
    -¿Tuvisteis un hijo con Adán?

    Silencio. Tres veces hicieron la pregunta. Tres veces el rayo del silencio.

    -Con tu porfiada negación i silencio no podrás verlo nunca más, ni él te verá…
    -Si lo que dicen es verdad, yo seré su conciencia perdida. Como siempre, él decide…
    -Matará a tus hijos.
    -Eso no lo creo de mi Elohim; pero díganle que no se equivoque: mi conciencia será eterna, la muerte será sólo el fin de las miserias.
    -No seas insolente. Seguramente el estar sola te ha vuelto loca…
    -¡Váyanse de mi casa!… y no inventen palabras que yo no haya pronunciado. Repitan lo que yo dije, que para eso los mandaron.
    -Él dice que se arrepentirá de haber respetado tu voluntad…
    -Del momento que él no vino, que los envió a ustedes, ya ha irrespetado mi voluntad.

    Lilith giró sobre sí misma y se retiró.

    Samael la esperaba en silencio. Le tendió sus brazos y ambos lloraron. De ese llanto crecieron ríos que regaron la tierra de Zmargad e hicieron luego crecer semillas, frutos y todo tipo de ser viviente.

    Lilith tomó de la mano a Samael y lo guió bajo la luz de la luna y de las estrellas, y yacieron orilla del río y Samael con delicadeza penetró su virilidad en la siempre ardiente sexualidad de Lilith. Ambos fueron estrechándose, penetrándose, recibiéndose. Del cielo cayeron esferas estallando en miles de luces. Las aguas se hicieron dulces. La tierra se dispuso a la germinación. Lilith gemía, Samael inundaba sus ojos de lágrimas; sus caderas evocaban las olas del mar, el cimbrar de las ramas. Sus impulsos eran impulsos de animales en celo, sus piernas sostenían apena esos cuerpos gozosos. Todo el valle supo que esa noche Lilith era la mujer de Samael, que Samael era el hombre de Lilith. Esa noche los niños y las niñas aprendieron a jugar con sus genitales y reír de placer…

    Senóy, Sansenoy y Semangedolf perdían el rumbo ante las sombras que proyectaban sus cuerpos y las cosas frente al fuego que estallaba por todo el valle de Zmargad.

    El Rey bien conocía la personalidad de cada uno de sus enviados y escuchó con paciencia el informe sobre la negativa que sospechaba sería la respuesta de Lilith. Debe castigarla, Yahvé; no puede perdonarle su insolente desobediencia; seguro ha sido ese Arcángel de Gevurah…

    -¿Estaba Samael con ella? Preguntó el Rey.
    -Seguro, dijo Sansenoy.
    -¿Quién otro pudiera ser?- Añadió Senóy.
    -No lo vimos, pero…- No logró Semangedolf terminar su frase.
    -Idos. Seréis recordados, cada uno de ustedes, como fracasados.

    Cuando llegó a ver a Adán, éste perdió absolutamente su control y exigió le devolvieran a Lilith. De nada sirvieron las explicaciones; a cada momento Adán alzaba más la voz e inculpaba al Padre de la ausencia de su mujer: que si se lo hubiera prohibido, que si no le hubiera dado alas…

    -Tranquilízate, hijo. Tranquilízate. Yo te daré otra mujer como compañera. Duérmete…

    Entonces fue la costilla.

    -¡Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Se llamará Mujer, porque ha sido sacada del hombre.- exclamó Adán.

    A pesar de la gran cantidad de guardias que el Rey dispuso alrededor del valle del Edén, Samael y la propia Lilith lograron entrar en varias oportunidades. En ocasiones hablaban con Eva, en ocasiones con Adán. Preguntaron sobre la cicatriz de Adán, sobre los sueños de Eva… cuando hablaron de las preguntas, de las preguntas sobre las preguntas, Adán solía rehuir la conversación; sin embargo Eva se interesaba y disculpaba a Adán.

    Fue Lilith la que habló a Eva de sexo, le contó que ella había vivido ahí, que Adán había sido su pareja, que los animales en celo, que el placer… Eva escuchaba. Hasta que un día ocurrió:

    -¿De dónde vengo yo, Lilith?
    -Bueno, de una costilla de Adán.
    -¿Y tú…?
    -De barro.
    -¿Cómo Adán?
    -Sí. Como Adán.

    Y luego de un silencio, ¿y el barro, de dónde salió el barro?… ¿Y el Rey?, Eva, mujer morena de grandes ojos negros, miraba el horizonte como si lejos pudiera encontrar las respuestas. ¿Tendría Adán alguna explicación?…

    Un enorme trueno anunció los vientos que arrastraron las nubes que oscurecían el cielo. Adán y Eva, desnudos caminaban sobre el barro sin rumbo fijo; Adán adelante, Eva detrás. Nunca habían andado por esos parajes. La furia del Rey terminó por expulsarlos del valle. Entre relámpagos y rayos y el azote de la lluvia, Adán recriminaba a Eva ¿Por qué escuchaba a Lilith? ¿Acaso él no le dijo cómo era esa mujer pelirroja? ¿Por qué se atrevió a interrogar al Señor Rey? ¿A quién le importaba de dónde venían los árboles, las aves, la tierra misma?…

    Pero Adán aún no comprendía la magnitud del desastre. Aún no disputaba el alimento con los animales, aún no trabajaba hasta bañarse en sudor, aún su Yo no sabía de otros Yo, Aún Adán y Eva no experimentaban la pérdida.

    Tres días y tres noches caminaron la tormenta; sus cuerpos sintieron frío, hambre y cansancio. Pronto sintieron miedo. No vieron sus huellas dibujando en el barro algo así como pequeñas concavidades, circunferencias que parecían nacer y morir en el azote de la lluvia.
    En la distancia los seguía Samael y Lilith; ambos no salían de su asombro: Adonais había expulsado del Paraíso a Adán y a Eva.

    Al tercer día se despejó el cielo y salió el sol. A su derecha, grandes colinas, a sus pies un largo valle y un río que se formaba de dos que se unían al pie de las colinas.

    -Aquí viviremos.- sentenció Adán.
    -Aquí viviremos.- repitió Eva.

    Ambos habían envejecido tres días.
    VANCHO (mil disculpas por lo largo; saben no es mi costumbre. Perdón)

  25. Baldemar Chacon dice:

    Somos la imperfeccion de la naturaleza.

    Gracias Joise y VANCHO… !por favor! algunos necesitamos mas.

  26. maria jose lopez dice:

    Muchas gracias Mora,no sabes cuanto bien me hacen tus palabras,aunque mi
    felicidad se encuentre más alla de mi alcance,es bonito soñar y volar sin alas.
    Deseo que pases unas felices navidades,con un monton de sonrisas
    cargadas de mucho Amor que el espiritu de la Navidad siembre tu hogar
    de alegrias y el nuevo año te conceda todo aquello que necesitas para ser
    muy,muy….Feliz.

    Unos viven en un palacio o carcel de cristal,con sabanas de seda,otros como
    techo tienen las estrellas y el sol con unos cartones y una manta vieja raida
    por el tiempo y la sociedad.
    Tu fracaso nunca ha existido como poeta y escritora,fracasan aquellos que no
    saben leerte,ganamos los que te seguimos,te valoramos y llegamos a quererte,
    eres una gran escritora de realismos,fantasias y sueños.
    En muchos momentos,por circunstancias de la vida por acontecimientos que nos
    superan,por sentimientos de impotencia ante hechos injustos,nos encerramos
    en nosotros mismos huyendo y anulando ver una realidad que nos imponen.
    Nos sumergimos hacia un fondo profundo,estrecho y oscuro,que nos va privando
    de reaccionar,sentir,pensar,sentimos la falta de aire y libertad,las fuerzas se van
    perdiendo segun caemos como gotas de agua que nos serviran de colchon.
    Solo hay que escuchar la voz del que dejamos fuera ( nuestro yo )
    que nos dice: Despierta…..que mejor batalla que luchar por uno mismo,para poder
    ayudar a los demas.

    La gran mayoria de las catastrofes: cambio climatico,talación abusiva,sobreexplotación
    de los recursos naturales,incendios,contaminación medioambiental,guerras pobrezas,
    son obra del ser humano,¿ nos consideramos sabios ?
    La naturaleza concede los medios para sobrevivir es responsabilidad nuestra la forma
    de utilizar esos medios.
    La vida no consiste en procrear,sino en intentar hacer un futuro mejor en el cual predomine
    el Amor y respeto hacia el ser humano y el ser vivo.
    Perdemos todos los valores,buscamos la felicidad en complicados gerogrificos,ansiamos
    tener más para encontrarla y nos damos cuenta que en el camino de la busqueda la hemos
    ido perdiendo,porque la felicidad se basta por si sola,es sencilla,sin florituras ni palacios.

    Hace unos dias vi una gran pelicula : TROPICO AMARGO,digo una gran pelicula porque
    aunque el contenido no me gusto,es real,fustrantemente real.

    El hombre,la mujer ¿ estamos echos de barro ? ¿ de la costilla de Adan ?
    La mujer sometida inferior al hombre ¿ porqué ?
    No me considero inferior ni superior sino igual.
    ¿ Donde se encuentra la diferencia ?
    Lilith la musa que canta a la luna,¿ simboliza lo malo ?……….NO
    Eva sumisa,sometida,¿ simboliza lo bueno ?………NO
    Adan machista,engreido,egoista etc etc ¿ simboliza lo bueno ?……..No
    Esiste el bien y esiste el mal,estan dentro de nosotros y todos tenemos corazón para sentir.

    FELICES NAVIDADES A TOD@S Y UN PROSPERO AÑO NUEVO CARGADO
    DE ILUSIONES, ESPERANZAS Y SUEÑOS CUMPLIDOS Y POR CUMPLIR.

    MUchos besos.

  27. benjadem alflorentin dice:

    Cuento,

    La palmera

    Camino. Siempre adelante, hacia la luz; hacia la voz. Pero estoy siempre acá, sin poder avanzar; anclada en mi tragedia. El mundo es una inmensa bola d luz palpitante bajo mis pies, una pelota depojada y yerma, angustiante, vacía… sola.
    -¡¿Pueden oírmeee?!, x favor ¡Acá estoooooy!… ¡Alguien q responda! .
    A veces tengo una visión fantasmal, siempre la misma. Recurrente, q la odio pues me aterra, me enferma, me ahoga hasta el desmayo. Y me qedo aquí, parada, qieta, catatónica; mirando el vacío…
    ¡Diooos! ¡NOOOO!. Jnjnjnjn….
    Hay un gigantesco estanqe lleno d líqidu oscuro, negro bajo la noche sin luna. Él me arrastra hacia el interior aferrada x los cabellos, tropezándome con los escalones, golpeándome contra las paredes d los pasillos y diciéndome groserías entre diabólicas carcajadas. Qiero gritar, pero mi garganta es un nudo pétreo.
    De pronto me llueven golpes sobre el rostro y en el vientre, mientras un salvaje tirón desgarra mis ropas d playa. Qedo aturdida en el piso, junto a la ventana, donde veo subir x sobre mi cabeza una palmera , abierta como un paraguas, temblando, estremeciéndose… ¿o la q se estremece violentamente soy yo? Una cosa repugnante me aplasta, me manosea, me qiere desgarrar y pudrirme x dentro. No sé q es; estoy ciega para todo lo q no sea la palmera, q sigue bailoteando, cada vez mas borrosa. Prefiero cerrar los ojos y sollozar con los qejidos q mi faringe o tráqea puedan emitir.
    Entonces aparecen otras imágenes: una playa d fondo barroso bordeada d juncos totoras y camalotes; San Isidro; mi hermana d once años, uno menos q yo; nuestras institutrices francesas y las todas gritando “¡Felicitaas!¡Felicitaaaas!(… ¿seré yo?). Ramón (un amigo d la casa, el jefe d la policía q tantas veces ayudó a papá a limpiar d anarqistas sus fábricas con sus amigos d la Sociedad Patriótica); un bote, kilómetros d ribera agreste y selvática, el sol cayendo al poniente. Buenos Aires. El coche d Ramón junto al embarcadero norte. Paseo x la ciudad; risas y algunas bromas picantes (él si me trata ya como a una mujer y no como a una niña tonta); el Palacio Nuevo, el d las aguas; (nunca ví un palacio x dentro, entremos, así cuando papá me lleve a París para casarme con algún príncipe o un noble ya sabré actuar como una dama d sociedad); sonrisas sucias d los guardias, ninguna actitud d protocolo para con su jefe, no tienen el uniforme…,
    -¡qiero volver a casa!. Los guardias bloqueandome el pórtico d salida, y un bestial desgarrón d mis cabellos x la espalda…
    ¡No!, no qiero ver mas… qiero despertar.
    Las lágrimas apenas me dejan ver la palmera oscura en el anocher, oscilando aún bajo el vendaval d aliento rancio q me inunda la naríz y la boca. ¡y ése fuego corrosivo dentro mío q incinera mis entrañas!.
    Nada mas, la tormenta pasó. Ahora mi garganta se afloja un poco y puedo llorar, puedo gritar:
    -¡Mamáaa!¡Mamáaaaa!¡Mamáaaaaaaaaaaggggggggggg!.
    Un terrible ardor como el filo d una yilet rodea mi cuello y me alza en vilo; pataleo pero el piso ya no está mas. Sólo la sombría palmera desenfocada d mis ojos desorbitados. No me sale ni un gruñido. Mi pecho palpita clamando x oxígeno. Mis manos tan sólo arañan mi cuello. Y la palmera allí, turbia, huidiza. El corazón me revienta adentro y el mundo se me revienta afuera; y tan sólo qedan mis ojos vítreos fijos en la silueta oscura d la palmera, la cuerda d una guitarra en mi cuello y un pañuelo d seda en mi puño, con la iniciales RLF.

  28. benjadem alflorentin dice:

    Hola Mora, ¡buenas tardes!
    yo soy Felicitas,
    d las niñas, la mas bonita
    d todo Buenos Aires.
    Soy un fantasma. ¡No temas!
    no puedo hacerte daño;
    sufren todos el mismo engaño;
    ¡si siempre fuí una niña buena!
    No puedo salir d ésta esqina
    donde hallé mi eternidad;
    conjunción d belleza y maldad
    d la gran urbe argentina.
    He atado a ésta palmera
    mis últimos recuerdos,
    x éso siempre vuelvo,
    para soñar cosas nuevas.
    Por años fuimos vecinas
    y habrás notado q no molesto,
    sólo vengo a buscar los restos
    d mis fantasías prístinas.
    Y cuando empieza mi añoranza
    regreso a mi sagrado limbo
    donde ya nada distingo
    y me curo d la esperanza.
    14-12-10 / 12:16hs.

  29. JOSE ANTONIO GOMEZ PERALTA dice:

    DIOS TE BENDIGA MORA NO DEJES QUE LOS AFANES DE LA VIDA TE FASTIGUEN TANTO
    ► ECLESIASTES 1: 1 Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén.
    2Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad. 3¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol? 4Generación va, y generación viene; mas la tierra siempre permanece. 5Sale el sol, y se pone el sol, y se apresura a volver al lugar de donde se levanta. 6El viento tira hacia el sur, y rodea al norte; va girando de continuo, y a sus giros vuelve el viento de nuevo. 7Los ríos todos van al mar, y el mar no se llena; al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo. 8Todas las cosas son fatigosas más de lo que el hombre puede expresar; nunca se sacia el ojo de ver, ni el oído de oír. 9¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol.


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